Hoy viernes 3 de julio el diario El País publica que “en la Casa de Campo ha sido hallada una red hidráulica del siglo XVI, que canalizaba el riego de un jardín renacentista”.
Las noticias sobre La Casa de Campo, una de las joyas madrileñas, se suceden.
La historia de la Casa de Campo como Bien de Interés Cultural es compleja y llena de vericuetos legales. La protección conseguida en 1999 en la categoría de Jardín Histórico fue anulada por una sentencia del Supremo en 2007. Ahora, hace solo una semana, el pasado 26 de junio, el Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid (BOCM) publicó el Acuerdo de 16 de abril de la Dirección General de Patrimonio Histórico, por el que se incoa el expediente para la Declaración de Bien de Interés Cultural, en la categoría de Sitio Histórico, a favor de la Casa de Campo de Madrid.
Es el primer paso de un nuevo proceso al final del cual esperemos consiga la catalogación como BIC.
En la Memoria Histórica de la incoación en la que se describe el Real Sitio están incluidas Las Grutas del Reservado Chico, jardín de Felipe II.
La Lonja o Galería de las Grutas es uno de los más asombrosos y más antiguos tesoros escondidos en Madrid. Impresiona pensar que nos hallamos ante los restos de un conjunto arquitectónico único en nuestra ciudad, construido en la segunda mitad del siglo XVI, y que se trata del único vestigio de un jardín del Renacimiento madrileño, y uno de los pocos ejemplos en España.
Los jardines renacentistas, siguiendo el modelo creado en Italia, eran espacios ordenados geométricamente, con sus caminos rectos alrededor de parterres simétricos, aunque también estaban adornados con construcciones artificiales que simulaban grutas naturales con fuentes sorprendentes creadas para la diversión y disfrute. Su función era ornamental, pues formaban parte del conjunto del jardín, pero también lo era dar albergue a los visitantes y servir como lugar de paseo.

Al fondo, tras el Palacio, Las Grutas
Frente al Parque de Palacio, hoy conocido como Campo del Moro, al otro lado del Manzanares, cruzando el Puente del Rey llegamos a la Puerta del Río de la Casa de Campo, primer Real Sitio, en el cual Felipe II construyó su jardín Reservado. En esos terrenos que el rey había ordenado comprar, con sus huertas y arbolado se hallaba la finca de los Vargas, con su casa-palacio, de la que desgraciadamente hoy día apenas quedan huellas. Felipe II, el rey más poderoso, también fue el rey jardinero. Enamorado de las plantas, y conocedor de los jardines italianos, franceses o flamencos, transformó el jardín español, hasta entonces encerrado en los claustros de los conventos o palacios medievales. El Reservado de Felipe II fue uno de los lugares más refinados y sofisticados de aquella época; arquitectos reales, los más reputados maestros flamencos en hidráulica, los mejores escultores y decoradores italianos, los más exquisitos jardineros españoles participaron en su creación.
El acceso a la Casa de Campo ha estado durante mucho tiempo entorpecido por andamios, excavadoras, etc. debido a las obras de soterramiento de la M-30. La antigua Puerta del Río era la principal entrada, que a pesar de ser uno de los Elementos Singulares de la Casa de Campo recogidos en el Catálogo del propio Ayuntamiento, dentro del Plan General de Ordenación Urbana, ha sido desmantelada.
Nada más entrar se encuentra el palacete; detrás, en el lugar donde antaño se hallara el Reservado Pequeño, se encuentra la Galería de las Grutas, único recuerdo del que fuera jardín del monarca que convirtió a Madrid en la capital de España.
La Galería era un edificio típicamente renacentista, de ladrillo, con planta rectangular de unos 30 metros de longitud por más de 7 de anchura, dividido en cinco pequeños tramos o estancias. Si traspasas alguno de sus arcos para acceder al interior del singular edificio te ves obligado a descender medio metro en relación al nivel del exterior debido quizá a los posibles allanamientos que ha debido sufrir el terreno antiguamente escarpado. Ya en su interior, en los muros se aprecian unas hornacinas, hoy vacías. También se conservan una especie de túmulos de piedra en el centro de una de las salas, que con sus bóvedas rebajadas se hallan separadas por columnas de granito y gruesos pilares de ladrillo.
Cada uno de los espacios recibía un nombre distinto, como la Sala del Mosaico, o la Sala de Burlas, con sus juegos de agua, donde mediante conductos colocados con disimulo se mojaba a los visitantes con una falsa y suave lluvia. Junto a ellas, la Gruta de Neptuno en cuyo interior se encontraba la Fuente de Neptuno llamada también Fuente Rústica por su decoración en forma de gruta que albergaba al Dios de las Aguas, acompañado por Venus y Diana.

Plano de Texeira (1656). A la izquierda, con el nº 117 aparece el "Dios de las Aguas".
La construcción fue reformada en el siglo XVII junto con el entorno del jardín, cuando además de bellas fuentes se instaló la estatua ecuestre de Felipe III realizada en bronce, que desde el siglo XIX adorna el centro de la Plaza Mayor.

Las Grutas en 2007
En el siglo XVIII sobre las Grutas se construyeron las viviendas para los empleados del Palacete, allí reposaban los jardineros y guardianes reales. Fue la época en que Juan de Villanueva se encargó de las obras de rehabilitación y consolidación del tejado y de sus bóvedas, deterioradas por filtraciones de agua.

Bóveda
Entre 1808 y 1813, José I, el rey francés, temeroso de un atentado, y quizá temeroso de todo, en lugar de residir en Palacio se alojó en el antiguo palacete de los Vargas, dicen que con su amante, y desalojó a todos los inquilinos de las casas cercanas, pero como no se fiaba de nadie acabó ordenando el derribo de dichas viviendas. Quizá fue entonces cuando parte de la galería se desplomó.
Durante años, las numerosas obras lógicamente han hecho aflorar restos de antiguas construcciones; ahora parece que se han hallado restos de las conducciones que transportaban el agua que provocaba las bromas de agua que asombraban y divertían a los visitantes.

Exterior de las Grutas en 2008
Sorprendentemente, una parte importante de la Galería ha conseguido ir sobreviviendo a las continuas vicisitudes que ha sufrido a lo largo de sus más de cuatro siglos de vida. Desde Felipe II hasta hoy día, monarcas, gustos artísticos, guerras, invasiones, agresivas obras a su alrededor se han ido sucediendo, una parte de este edificio lo ha soportado todo y ha llegado a nuestros días. Ahora parece que por fin va a recibir cuidados y atención especiales.
De momento, la “consolidación estructural y adecuación de la Grutas junto al Palacio de los Vargas” es uno de los 269 proyectos del “Plan Estatal de Inversión Local” en marcha.
En cuanto al futuro propuesto en el expediente de incoación para la catalogación como BIC, las Grutas Renacentistas tendrían un uso cultural-museológico ligado preferentemente a hechos o actividades relacionados con el Sitio Histórico.
Por Mercedes Gómez
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Bibliografía:
VVAA. “La Casa de Campo. Más de un millón de años de historia.”
Lundwerg- Ayuntamiento de Madrid. Madrid 2003.
ARIZA, C. – MASATS, O. “Jardines de Madrid”, Lundwerg 2001
GOMEZ, Mercedes. “Las Grutas del Jardín de Felipe II”. Revista Asociación Amigos del Foro Cultural de Madrid, nº 4, Primavera 2007. Pág. 4-5.

13 comments
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4 Julio 2009 a 09:55
mcarmen
Me ha alegrado la noticia cuándo la he visto en prensa, porque le tengo un especial cariño a la Casa de Campo, fuí mucho de pequeña y ahora vivo muy cerca. Espero que este hallazgo contribuya a recuperar todos los tesoros que contiene, cómo la increible tapia de Sabatini, que está en muchas zonas totalmente destrozada.
Saludos,
4 Julio 2009 a 23:21
Miguel
Pues yo debo reconocer que hasta que no leí hace unos días la entrada en el periódico no tenía ni idea de la existencia de esta joya. Espero que no se lo carguen y en un futuro podamos disfrutar de ello.
Gracias por la ampliación.
Saludos
5 Julio 2009 a 19:10
artedemadrid
La Casa de Campo es una maravilla, qué suerte tienes MCarmen, a veces no somos conscientes de las cosas tan increíbles que tenemos en Madrid ¿verdad?
Hay muchas zonas que no conozco, ya me gustaría, pero sí he leído algo sobre lo de la tapia de Sabatini, es una pena, esperemos que también se cuide, es algo muy valioso.
Miguel, opino igual que tu, ahora al menos la van a consolidar, estaba apuntalada, pero a ver qué pasa en el futuro.
5 Julio 2009 a 19:43
Matritensis
El otro día leí la noticia pero no tenía mucha información, pero ya con lo que cuentas solucionado, me encantó este post.
Ojalá hagan un museo chulo ahí
Besotes
6 Julio 2009 a 10:52
artedemadrid
¡Hola Matritensis, gracias!
Sí, a ver qué ocurre al final, en mi opinión es un lugar muy especial que merece algo bueno.
6 Julio 2009 a 13:48
dani.mtr
Pues yo me he enterado por ti y me he quedado flipao. Es interesantisimo. Me encantaría ver las grutas
6 Julio 2009 a 21:27
artedemadrid
Sí que lo es, interesantísimo y algo mágico para mí.
Ahora no se cómo estarán, con las obras. Hasta hace poco la zona era un almacén y aparcamiento del Ayuntamiento, en el palacete estaban instaladas oficinas de la Consejería de deportes, pero no se, creo que se han trasladado.
Espero puedas verlas, Dani, te gustaría.
11 Julio 2009 a 09:00
Madrid Ro y Calle 30 (II) - Pgina 81 - Foro Urbanity
[...] [...]
15 Julio 2009 a 12:04
richi
yo no estoy tan de acuerdo
15 Julio 2009 a 12:15
richi
A mi me da pena la desaparicion del Vivero de Casa de Campo, con 30 jardineros municipales que gracias a sus esfuerzos y dedicacion diaria podemos disfrutar de los arboles de nuestras calles cultivados por ellos, con ensayos de produccion vegetal tradicionales, ensayos de lucha integrada de plagas con individuos autoctonos. Es de reconocer esa labor, y a mi punto de vista, no deberia de acabarse un vivero con mas de 100 AÑAZOS tambien historico.
15 Julio 2009 a 12:23
richi
Con la creacion del jardin de Felipe II el vivero desapareceria. Alomejor deberian ver la posibilidad de conservarlo conjuntamente, es compatible por la extension del terreno, no deberiamos dejar perder un servicio historico. saludos
15 Julio 2009 a 18:21
artedemadrid
Hola richi, te agradezco la información sobre el vivero, no se mucho sobre él, lo máximo que he visto alguna vez es la verja cerrada, pero creo que de los ¿tres? que hay en Madrid , es el más grande. Tampoco me parecería bien que desapareciera.
Si alguna vez se recreara el jardín de Felipe II, que eso está por ver (llevan años hablando de esa posibilidad), ¿significaría la desaparición del vivero? ¿está dentro de lo que era el Reservado Pequeño?
Sobre eso no se, de momento lo que están haciendo al parecer es la consolidación de lo que queda de las Grutas, sería una pena que esos restos desaparecieran ¿no crees?
Lo que sí leí hace tiempo, cuando empezó la obra de la M-30, es que, entre otras muchas cosas que iban a hacer para recuperar el río y tal, era recuperar el Vivero de Plantas Medicinales de Felipe II ¿?
Saludos y bienvenido
Mercedes
20 Agosto 2009 a 10:41
La Línea del Cielo de Madrid « Arte en Madrid
[...] ejemplo es el Teatro Albéniz, igualmente descatalogado para permitir su derribo. Y recordemos la Casa de Campo, que un juez anuló la protección conseguida en 1999 como Jardín Histórico, y ahora está [...]