La historia de las Cabezas de Antonio Machado comenzó en 1966 cuando un grupo de ciudadanos quiso rendir un homenaje al escritor. El lugar elegido fue Baeza, el pueblo de Jaén donde el poeta había pasado varios años de su vida. Dentro de los actos previstos el más importante era la inauguración de un monumento diseñado por el arquitecto Fernando Ramón, en el que sería colocada la escultura realizada por Pablo Serrano, la Cabeza de Machado, fundida en bronce.

Intelectuales, artistas, estudiantes, destacados escritores, amantes de la poesía… se dirigieron a Baeza desde Madrid y desde muchos otros lugares de España, con la escultura, que según cuentan viajó bien protegida en un modesto automóvil “dos caballos” conducido por el arquitecto.

Pero el homenaje no tuvo lugar, la autoridad competente no lo permitió, al parecer de forma contundente. Según la prensa de la época, la excusa oficial fue que “el monumento no estaba terminado” pero, entre otras cosas, a las autoridades no les gustó “el descuido en el vestir” que mostraban los asistentes, quizá les pareció similar al del propio Machado, “ya conocéis mi torpe aliño indumentario”, como él mismo dijo al escribir su propio “Retrato”.

De forma que todos los integrantes de la comitiva, junto con la escultura, que habían viajado hasta Baeza volvieron a Madrid.

También se pudo leer en los periódicos que en 1970 cuando se fundó la librería Antonio Machado en la calle de Fernando VI, allí se trasladó, para al año siguiente volver a ser resguardada en casa de uno de los organizadores del fallido homenaje, donde pasó varios años, a la espera de poder llegar a su destino. Pero este hecho no he podido ratificarlo, nadie actualmente en la librería puede dar fe de ello.

Poco a poco los tiempos fueron cambiando.

En 1981 Pablo Serrano fue nombrado Académico de Bellas Artes y el escultor regaló a la institución otra Cabeza de Machado. Allí podemos contemplarla hoy día, en la tercera planta del museo de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando se encuentra la Interpretación al retrato de Antonio Machado que, como indica el cartel explicativo del museo, “esta poderosa cabeza… no es una recreación literal sino que interpreta el espíritu del poeta andaluz y su gesto serio, un tanto amargo…

Academia de Bellas Artes, calle Alcalá 13.

Al año siguiente el artista aragonés visitó Soria, donde Machado también fue profesor durante unos años, y donó a esta ciudad otra escultura de la serie, la cual fue instalada sobre un pedestal de piedra frente al instituto donde el escritor había impartido sus clases.

Por fin en 1983 se pudo realizar el homenaje que no había podido celebrarse diecisiete años antes. Casi con los mismos protagonistas de entonces, aunque algo más viejos, el busto fue colocado en Baeza.

En 1985 se celebró otro homenaje nacional, a Federico García Lorca, Miguel Hernández y al propio Machado. Con este motivo, el día 15 de octubre la Sociedad General de Autores instaló en el edificio de la calle del General Arrando nº 4, la que creo única placa que recuerda el paso del poeta por los numerosos domicilios que tuvo en Madrid a lo largo de su vida. Dos días antes se había inaugurado el monumento dedicado por “El Pueblo de Madrid al poeta Antonio Machado” en un barrio conocido más por el nombre de la empresa constructora Saconia, que por el bello nombre de la Ciudad de los Poetas, en terrenos de la antigua Dehesa de la Villa. Tanto la calle en la que se ubica el monumento como la estación del metro que nos lleva hasta allí, se llaman “Antonio Machado”.

Calle de Antonio Machado

Diseñado por el arquitecto Joaquín Roldán, acoge una nueva Cabeza, obra del mismo autor, de gran tamaño; fue inaugurado en presencia de los vecinos, artistas y del entonces alcalde Enrique Tierno Galván, como indica una de las dos lápidas; la otra parece que grita:

¡Madrid, Madrid!, ¡Qué bien tu nombre suena.
Rompeolas de todas las Españas!
La tierra se desgarra, el cielo truena.
Tú sonríes con el plomo en las entrañas.
(Antonio Machado. 7 de noviembre de 1936)

Poco después de la inauguración del monumento, el 26 de noviembre de ese mismo año 1985 en Madrid, murió Pablo Serrano, sin duda uno de los escultores españoles más importantes del siglo XX.

En 1994 se inauguró su museo, el Museo Pablo Serrano, en la ciudad de Zaragoza.

Como nos cuentan en esta institución, el propio escultor dejó instrucciones de que se hiciera más de un vaciado del molde original de la Cabeza de Antonio Machado. A Pablo Serrano le gustaba que sus obras llegaran a cuánto más público mejor, y sin duda a lo largo de su vida demostró ser un artista generoso.

Como hemos visto la primera fue la de Baeza, que realizó de forma gratuita. Existen ejemplares en tres tamaños. La mayor mide alrededor de un metro de altura, como la de la fuente de la Dehesa de la Villa. La mediana más de 60 centímetros, como la de Bellas Artes. Y existe un tamaño menor, de unos 18 cm.

En el propio museo hay varios ejemplares. Una de gran tamaño, una mediana y otra pequeña, además de un original de la pequeña, en escayola.

Interpretación al retrato de Antonio Machado (1966), exposición “Las Huellas del Caminante” (de la colección del Museo Pablo Serrano)

Existen tres Cabezas fuera de España, dos de ellas en dos de los museos más importantes del mundo. Una forma parte de la Colección del Museo de Arte Moderno de París, o Centre Pompidou realizada en 1962 y adquirida por el museo en 1971, otra se encuentra en el Museo de Arte Moderno de Nueva York, el MoMA, según información del propio museo, esta obra, “Head of Antonio Machado” fue adquirida en 1967. Ambas son de tamaño mediano. Y la tercera, en la Universidad Brown, en Providence, Rhode Island (EEUU), de la que no he conseguido obtener ningún dato.

Existe además algún ejemplar en Colecciones particulares, pero estas no están catalogadas en el Archivo del Museo Pablo Serrano.

Y finalmente, el 19 de junio de 2007 fue colocada la última Cabeza, sobre un pedestal del diseñador Alberto Corazón, en los jardines de la Biblioteca Nacional en el Paseo de Recoletos. Homenaje al poeta, que nos recuerda que “se hace camino al andar”.

Biblioteca Nacional. Pº de Recoletos

Texto y fotografias por : Mercedes Gómez

Madrid, agosto de 2008

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Fuentes:

Museo Pablo Serrano de Zaragoza.
Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. Madrid.
The Museum of Modern Art. Department of Painting and Sculpture. New York.
VVAA. Pablo Serrano 1908-1985. Las huellas del Caminante. Catálogo exposición. Gobierno de Aragón/Ibercaja 2008.
Diario El País

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