En las primeras décadas del siglo XVIII, durante el reinado de Felipe V se produjeron grandes cambios en la sociedad española y en la vida cultural. Entre otras instituciones, se crearon las Reales Academias y se fundó la Real Biblioteca Pública, origen de la actual Biblioteca Nacional, que acaba de cumplir trescientos años.
El día 29 de diciembre de 1711 el monarca aprobó el proyecto, y el 1 de marzo de 1712 nació la Real Biblioteca que se puso a disposición de todos. Su primera sede fue el Pasadizo que unía el Alcázar con el Monasterio de la Encarnación -uno de los varios pasadizos elevados que se construyeron en el siglo XVII uniendo las plantas superiores de dos edificios-.
Con la llegada de José Bonaparte al trono en 1808 y las obras de remodelación de la plaza de Oriente, el Pasadizo desapareció y la Biblioteca fue instalada en el Convento de la Trinidad Calzada en la calle de Atocha. Tras la vuelta de Fernando VII, en 1819 fue trasladada nuevamente, al Palacio del Consejo del Almirantazgo, en la plaza de la Marina Española (antes Palacio de Godoy). En 1826 su destino fue una casa que había pertenecido al Marqués de Alcañices, en la calle de Arrieta, sobre parte del solar donde luego se levantaría la Academia de Medicina.
En 1836 pasó al Estado y adoptó el nombre de Biblioteca Nacional.
Treinta años después la Reina Isabel II colocó la primera piedra del edificio que hoy alberga la Biblioteca y el Museo Arqueológico, en el Paseo de Recoletos, el Palacio de Museos, Archivo y Biblioteca Nacionales, proyectado por el arquitecto Francisco Jareño en estilo neoclásico.
Finalizado, con algunas modificaciones, por Antonio Ruiz de Salces en 1892, la Biblioteca fue inaugurada el 16 de marzo de 1896.
El magnífico edificio es Monumento Nacional desde el año 1983. Destaca la fachada adornada con seis esculturas y once medallones que representan a los grandes autores de la literatura española, y el bello frontón, esculpido en mármol por Agustín Querol, que simbólicamente, dicen, nos transmite la sabiduría si nos decidimos a subir por la escalinata y entrar en la Biblioteca.
En el vestíbulo, a los pies de una monumental escalera, se encuentra la estatua dedicada a Marcelino Menéndez Pelayo, director de la Biblioteca de 1898 a 1912, obra del escultor Lorenzo Coullaut Valera.
Una vez al año al menos la Biblioteca nos abre sus puertas. Da gusto recorrer sus lujosas salas rodeadas de barandillas de hierro forjado, muebles de finas maderas, contemplar las vidrieras de sus techos… todo es precioso, pero uno de los momentos más emocionantes sucede cuando llegas a conocer sus sencillos depósitos con pasillos repletos de libros esperando ser leídos y, éstos de verdad, transmitirnos la sabiduría que encierran muchas de sus páginas.
Libros… y revistas, periódicos, grabados, planos, mapas, fotografías, vídeos… los fondos de la Biblioteca Nacional son riquísimos y abarcan todos los medios de información posibles.
Además, esta institución admirable incluye el Museo de la Biblioteca Nacional, antiguo Museo del Libro, y dos salas de exposiciones temporales.
Actualmente, una espectacular exposición celebra el aniversario mostrando algunos de sus preciados tesoros. Desde los primeros manuscritos y objetos de la Biblioteca Real hasta la actualidad. Su título: La Biblioteca Nacional, trescientos años haciendo historia.
Comienza la muestra con lienzos del pintor madrileño más importante de la época, Miguel Jacinto Meléndez, que representan al rey Felipe V y la reina Isabel de Farnesio, su segunda esposa.
A continuación, obras de artistas de todos los tiempos y estilos: Velázquez, Rembrandt, Fortuny, Picasso…
De los escasos dibujos atribuidos al gran Diego Velázquez, la Biblioteca Nacional de España conserva cuatro y en esta ocasión, un poco escondidos en una esquinita, expone dos de ellos, dos pequeñas obras maestras realizadas con lápiz de carbón.
Podemos admirar códices medievales, documentos de valor incalculable, ejemplares pertenecientes a la antigua biblioteca de la Torre Alta del Alcázar de los Austrias -que gracias a su traslado a la Biblioteca Real se salvó del incendio que destruyó el palacio real en 1734-, la biblioteca del propio Felipe V, la primera edición del Quijote en los comienzos del siglo XVII… archivos personales y documentos originales de escritores, Lope de Vega, Ramón Gómez de la Serna, Miguel Hernández, Vicente Aleixandre, etc.
Maravillosos mapas y planos, uno de ellos es el primero que se conoce de Madrid, en su edición más antigua, que muestra la Villa y Corte de finales del reinado de Felipe III y comienzos de Felipe IV.
Asistimos al nacimiento de las técnicas al servicio de la Cultura, por ejemplo la fotozincografía o transferencia de fotografía a planchas de zinc, que por fin hizo posible la reproducción mecánica.
Sorprende la belleza de los primeros aparatos que permitieron guardar y escuchar los documentos sonoros, como el fonógrafo o el gramófono. Una de las joyas de esta biblioteca, muy emotiva, es el archivo de la palabra, que guarda las voces de los protagonistas de nuestra Historia. Leer es enriquecedor, pero quizá escuchar lo es mucho más.
Por supuesto, están presentes las modernas tecnologías, la web de la Biblioteca Nacional, que ofrece una informacion inmensa, los medios sociales, twitter, flickr, una completa y bonita aplicación para los teléfonos que se puede descargar de forma gratuita…
Ideas, palabras, dibujos, fotografías, sonidos, toda la creatividad a nuestro alcance, desde hace tres siglos.
Por Mercedes Gómez
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16 comentarios
Feed de los comentarios de este artículo
7 enero 2012 a 23:56
María Rosa
Es un privilegio poder entrar en esta gran Biblioteca y consultar cuantos libros desees, en medio de un silencio y un respeto por los libros, manuscritos, incunables,mapas etc. que te conmueve…Y el personal que la atiende es muy eficaz y responsable, siempre que he ido, y he ido y voy mucho, me atienden e informan muy bien y con gran amabilidad…Mercedes me encanta toda la información que das y esa exposición tengo que ir a verla enseguida…Las exposiciones y conferencias de la BN son muy buenas pero esta parece especialmente interesante.. Una vez más Mercedes muchísimas gracias por este blog de Madrid que es una maravilla
8 enero 2012 a 00:46
mcarmen
Bonito recorrido, Mercedes. Precisamente, en estos días, en los que los empleados públicos están en boca de todos, una reciente Carta el Director de un periódico nacional, hablaba con agradecimiento de la labor que realizan los que trabajan en esta institución, y de su buen hacer. Enhorabuena a la BN y a los que contribuyen a que nos enriquezca a todos.
Y mi primer saludo del 2012!
8 enero 2012 a 10:56
Isabel
gracias de nuevo por mantenernos informadas de las maravillas que tenemos en Madrid.
8 enero 2012 a 14:50
Mercedes
¡Gracias a ti, María Rosa!,
estoy de acuerdo en que es un privilegio el poder entrar en esta Biblioteca y consultar todo lo que desees, es una maravilla, porque ahí está ¡todo!
La exposición es preciosa, como tu dices, tan buena como todo lo que organizan, llena de detalles, creo que te gustará.
Y muy sentida tu mención al personal que atiende, siempre con amabilidad, me consta que acudes a menudo y que disfrutas.
Gracias M.Carmen, muy bonito tu comentario,
coincides con María Rosa en resaltar el buen hacer de sus empleados.
Es un placer recibir tu saludo en estos comienzos del 2012, seguiremos conociendo Madrid juntas un año más!
Hola Isabel! Gracias a ti por acompañarme en este nuevo paseo, eres muy bienvenida.
8 enero 2012 a 20:08
Paco Hidalgo
Magnífico análisis y descripción de nuestra Biblioteca Nacional. Quedé impresionado al conocerla en una visita de estudios a Madrid hace varios años. Te sigo desde ahora. Un cordial saludo desde ArteTorreherberos.
8 enero 2012 a 22:26
Mercedes
Hola Paco, muchas gracias.
He estado viendo un poco tu blog y me ha encantado, veo que sois bastantes los profesores de secundaria que tenéis uno, me parece que tenéis mucho mérito por vuestro difícil trabajo y encima dedicarle tiempo a esto.
Saludos desde Madrid y ¡bienvenido!
9 enero 2012 a 11:17
fotopaco
Me da una envidia cada vez que veo las panorámicas de estos edificios… hoy en día habría que talar Recoletos para conseguirlas
y en los 5 minutos en los que la noche se confunde con el día nos amontonábamos unos cuantos en el mismo lugar para fotografiarla fachada, que a esas horas tiene un luz increíble.
Navia me dijo que solicitase permiso para fotografiar el interior, que no ponían muchas pegas, pero justo entonces les robaron y ahora es casi imposible.
Estuve unos días antes de la inauguración de la expo del 300 Aniversario, y días después fui a verla. Es increíble la historia de este sitio. También he ido un par de tardes a fotografiar la fachada con la nueva decoración
Gracias por el paseo.
Un beso
9 enero 2012 a 13:34
jose casado
Hola Mercedes. Bonito mpost, y merecido por parte de esa gran institución. Es verdad que es una gozada, entrar alli, y poder consultar los datos que buscas, ademas de un gran servicio via Internet.
Un saludo.
9 enero 2012 a 17:46
ROMO XIII
Hola Mercedes,
Afortunados los que trabajen a diario con esos fondos, descubriendo y teniendo en las manos tan fantásticos y únicos ejemplares, aunque también muchos de ellos sean facsímiles.
Enhorabuena por el artículo y felicidades a nuestra Biblioteca Nacional por seguir siendo una de las más importantes del mundo después de 300 años.
Un beso.
9 enero 2012 a 18:50
J. J. Guerra Esetena
Me sumo al homenaje de esta institución, todo un emblema de nuestra cultura. Gracias Mercedes, porque con tu excelente artículo, nos sentimos aún más orgullosos con nuestra Biblioteca Nacional.
Un abrazo, Jesús
9 enero 2012 a 21:04
antonioiraizoz
Hola Mercedes, me quedo con el detalle de que el frontón, simbolicamente, transmite la sabiduría a quien decide entrar en la biblioteca.
De momento y antes de entrar en ella para resolver mis dudas, te pregunto a ti cómo hacer para ser seguidor de tu blog y que aparezca en los blogs que sigo en mi perfil.
Abrazos
9 enero 2012 a 22:56
Mercedes
Hola Paco, siempre me alegra verte por aquí, pero que sepas que hoy me ha alegrado especialmente. Ayer te escribí un comentario un poquito largo, y luego tu blog me dijo que no tenía permisos (o algo así)… y todo se borró
ya te diré lo que te contaba.
La foto panorámica de la Biblioteca está sacada desde un lugar alto y desde lejos, entonces ya había árboles en Recoletos
Mis fotos del interior las hice hace cuatro o cinco años, en unas jornadas de puertas abiertas estupendas, imagino que hoy día es impensable que dejen, pero quizá algún día… últimamente he observado que lo permiten en más sitios, depende de los responsables en cada momento.
Por cierto, la foto de la Biblioteca en tu blog es espectacular.
¡Gracias a ti!
Un beso
9 enero 2012 a 23:03
Mercedes
¡Gracias José!
Para los que no podemos asistir entre semana a la biblioteca los fondos en internet son maravillosos, nos ayudan muchísimo.
Saludos
Hola Manuel,
hay sitios en los que debe ser un lujo trabajar, esta Biblioteca es sin duda uno de ellos. En esa visita que comentaba de puertas abiertas, en cada departamento o tema nos lo explicaba el responsable de cada uno de ellos, y fue una delicia escucharles, ver como ellos mismos disfrutaban con su profesión.
Un beso
Gracias a ti Jesús!,
Tienes razón, es para sentirnos orgullosos.
Un abrazo
9 enero 2012 a 23:12
Mercedes
Hola Antonio,
Sin duda algo tendremos que poner de nuestra parte para llegar a tener aunque sea un poquitín de esa sabiduría… pero es bonito el símbolo ¿verdad?.
Sobre tu pregunta, así de pronto no sabría decirte, es que mi blog no es de “blogger” (que sois la mayoría) sino de wordpress, quizá un amigo de blogger te lo sabría decir mejor que yo, pero preguntaré, a ver si aprendo cómo se hace.
¡Muchas gracias!
Un abrazo
15 enero 2012 a 08:38
Bélok
Que edificio tan bonito Mercedes. Tengo un post preparado hace tiempo y no me lanzo a publicarlo en espera de alguna foto “especial” que no he conseguido todavía.
15 enero 2012 a 14:55
Mercedes
Hola Bélok,
tus fotos son especiales siempre,
seguro que hacen justicia a este edificio tan bonito, espero verlas y leer el artículo pronto.