La zona conocida como los Altos del Rebeque es uno de los rincones más bonitos de Madrid y que más misterios esconde. Por allí discurría y alcanzaba su punto más elevado la muralla árabe que rodeaba el primer recinto mayrití en el siglo IX. Tal vez de allí partía la hipotética segunda muralla que pudo proteger los arrabales islámicos, y también quizá la muralla cristiana levantada en el siglo XII, quién sabe si aprovechando construcciones musulmanas.

Al final de nuestro último paseo en busca de la muralla decíamos que confiábamos en que poco a poco los enigmas se vayan aclarando, que los restos escondidos salgan a la luz, y que todos sean restaurados y cuidados como merecen. Hoy, gracias a la información de un lector del blog, Jose, que nos avisó de su existencia, queremos mostraros un nuevo y bello lienzo que podría pertenecer a alguno de los recintos amurallados de Madrid.

muro cerca copia

Pero antes hagamos un poquito de historia.

Jerónimo de Quintana en 1629 en su obra A la muy antigua, noble y coronada villa de Madrid : historia de su antiguedad, nobleza y grandeza, Libro I, capítulo III, describía el recorrido de la muralla.

Decía Quintana que subía por junto a una calle que se llama de la Parra (actual calle del Factor), llegaba a las casas que entonces pertenecían al Príncipe de Esquilache y de allí bajaban por otra que está enfrente de San Gil, donde debía haber otra puerta para salir a los lugares circunvecinos, cerrando con el Alcázar. Más adelante contaba que los restos de muralla se habían derribado, y allanado para ornato y comodidad de la vivienda de estos tiempos.

A pesar de todo quedaban vestigios que el propio cronista parece que pudo contemplar. Escribió: han quedado memorias de esto, porque a dos casas de la esquina de la calle de la Parra que hemos dicho subía a las del Príncipe de Esquilache, por las que hoy (recordemos que estamos en el siglo XVII) son de don Gregorio de Salazar vecino y Regidor de Madrid, entra un lienzo del muro que tiene más de sesenta pies de largo, indicio grande de que se continuaba por allí delante por la parte que dijimos; además de que siempre se ha tenido por cierto haber tenido esta villa dos cercas.

Pedro Texeira dibujó las casas de Esquilache y de Gregorio de Salazar tal como debían ser en la época en que Quintana pudo contemplarlas.

Plano de Texeira (1656)

Plano de Texeira (1656)

Una vez más la Planimetría General de Madrid nos proporciona la información más fiable y útil. El cerro estaba ocupado por las manzanas 437, 438 y 439.

Plano de Espinosa (1769)

Plano de Espinosa (1769)

La historia de la nº 439 es muy antigua. Su primer propietario fue Fernán López de Ocampo, factor de Felipe II, luego el mencionado Príncipe de Esquilache. Ya en el siglo XVIII allí se alojó el embajador de Holanda Príncipe de Robech, de donde cuentan los cronistas proviene el nombre de Rebeque.

La manzana nº 437 estaba formada en su mayor parte por un gran inmueble propiedad del Conde de Noblejas (sitio nº 1). Las Casas de Gregorio de Salazar habían ocupado el sitio nº 2, pequeño solar situado en el extremo suroeste. En la Planimetría su planta está surcada por una doble línea muy misteriosa.

Manzana 437 (Planimetría de Madrid)

Manzana 437 (Planimetría de Madrid)

Según el profesor Montero Vallejo estas líneas representaban una calle que llegaba a un portillo auxiliar de la cercana Puerta de la Sagra, una de las tres puertas del primer recinto musulmán. Antonio Malalana opina sin dudar que esa línea marcaba el antiguo recorrido de la muralla cristiana.

Como hemos comentado en otros artículos, hoy día la opinión aceptada por la mayoría de expertos es que la primera muralla árabe subía por la acera de los números impares de la calle del Factor (manzana 440) hasta los Altos donde giraba hacia el oeste.

Plano de Ibáñez de Ibero (h. 1875)

Plano de Ibáñez de Ibero (h. 1875)

Hace un siglo aún quedaban restos. En 1913 se derribaron unos paredones y unos desmontes dentro de obras de mejora de la calle Bailén y ajardinamiento de los alrededores de Palacio. En el diario ABC el cronista Antonio Velasco Zazo lamentaba el derribo de un resto de antigüedad, de ese trozo que perteneció a la muralla primitiva, por la parte que se llamó calle del Viento.

La calle del Viento y las manzanas 438 y 439 ya no existen, su terreno está ocupado por los jardines al final de la calle del Factor y por la calle Bailén. Toda la zona está muy transformada, sin embargo, si observamos con atencion, la forma de los muros de contención y los edificios de pronto nos parece que evocan la muralla medieval, la misma que en el siglo XVII describió Jerónimo de Quintana.

ladera rebeque

En parte de lo que fue la manzana 437 se encuentra el inmueble de la calle Requena 3 y 5, con vuelta a Rebeque y Noblejas. Así llegamos al lugar donde se encuentra el emocionante hallazgo.

Calle de Rebeque

Calle de Requena esquina Rebeque

En el nº 5 de la calle de Requena, en el interior de las oficinas de la conocida empresa pública Paradores de Turismo, existe un muro sorprendente, un lienzo realizado en mampostería de piedra caliza y pedernal con refuerzos de ladrillo.

lienzo requena

Apareció durante unas obras de reforma del edificio. Es precioso y está en muy buen estado, bien cuidado. El tramo que aparece en la fotografía está a la vista del público, pero es solo una parte del lienzo conservado, que ocupa casi toda la fachada de la calle de Rebeque, paralelo a las escaleras que suben hasta la calle del Factor.

Algunos autores creen que la muralla cristiana en un primer momento discurría en pronunciada curva por la calle del Espejo (que se aprecia en los planos antiguos) y continuaba por la calle de Requena hasta unirse al primer recinto. Si hubiera sido así, nuestro muro podría pertenecer a este recorrido.

ramales requena

Plaza de Ramales – calle Requena. Al fondo el Palacio Real.

Según esta teoría la cerca fue reconstruida posteriormente un poco más al norte (algunos de cuyos tramos subsisten como sabemos), llegando hasta la plaza de Isabel II y cerrando por la plaza de Oriente.

Después de Jerónimo de Quintana los más importantes cronistas y estudiosos de la historia de Madrid han investigado y expuesto sus hipótesis a lo largo de los siglos. Oliver Asín, Gómez Iglesias, Pavón Maldonado… por supuesto Montero Vallejo, y los investigadores actuales que han estudiado a todos sus predecesores y manejan los datos de los últimos hallazgos arqueológicos cada uno según sus opiniones y criterios.

La realidad es que seguimos sin saber si la muralla árabe continuaba su camino desde los Altos de Rebeque hacia el norte, ni en qué punto exacto pudo nacer la probable segunda cerca islámica. Ni si la muralla cristiana pudo en principio tener aquí su origen y giraba hacia la calle del Espejo, como hemos contado, o si, como algún autor sostiene, en la plaza de Oriente, en lugar de llegar a unirse al Alcázar, giraba y bajaba hacia el sur hasta los Altos de Rebeque a unirse con el primer recinto.

calle rebeque

Las murallas de Madrid no fueron un elemento estático en la vida de la ciudad sino que estaban vivas, fueron construidas, recontruidas y reparadas a lo largo de los siglos.

Estamos ante un tema complejo y delicado, pero considerando todos los datos de que disponemos podemos atrevernos a pensar que este maravilloso muro de piedra y sílex en cualquiera de los casos podría pertenecer originalmente al recinto cristiano, quién sabe si aprovechando las huellas de un antiguo recinto árabe. No olvidemos que aquí existió un importante arrabal islámico.

Vuestra información, ideas y opiniones serán muy bienvenidas.

Por : Mercedes Gómez

—-

Bibliografía:

Planimetría General de Madrid.
Velasco Zazo, A. Los Altos de Rebeque. Diario ABC 29 sept. 1913
Montero Vallejo, M. El Madrid Medieval. Ed. La Librería. Madrid 2003.
VVAA. Las murallas de Madrid. Ed. Doce Calles. Comunidad de Madrid 2003.
Marín Perellón, F.J. y Ortega, J. La forma de la Villa de Madrid. Comunidad de Madrid 2006
Malalana, Antonio. Madrid. Génesis y evolución de la muralla del siglo XII. La Librería 2011.

About these ads