El pintor Elmyr de Hory llegó a ser conocido en todo el mundo como el gran falsificador. Aunque él decía que no copiaba, que no intentaba reproducir fielmente una obra, sino que trataba de introducirse en el espíritu de los artistas que admiraba y expresarse según su estilo, pintaba a la manera de otros pintores. Insistía en que siempre firmaba con su propio nombre, eran los otros los que, según él, cambiaban la firma y vendían sus pinturas auténticas convertidas en obras falsas.

La realidad es que muchos cuadros pintados por él fueron considerados obras de Monet, Degas, Modigliani, Matisse, Picasso, etc., vendidos por grandes sumas de dinero, y no se sabe, seguramente nunca se sabrá, si alguno continúa expuesto en algún museo.

Su biografía, como su obra, está llena de falsedades y trampas. Nació en Hungría en 1906 en el seno de una familia de clase media, su padre fue  un sencillo comerciante, pero él mismo se encargó de inventarse un pasado aristocrático. Además, a lo largo de su vida utilizó muchos nombres distintos para evitar ser identificado ante los numerosos conflictos que tuvo con la justicia.

En la década de los años 70 del pasado siglo se convirtió en un personaje famoso sobre todo a raíz del estreno en 1973 de la película de Orson Wells Question Mark (Fake), Fraude, en la que el gran cineasta le convirtió en protagonista junto a otro falsificador, Clifford Irving, de su extraordinario documental sobre el fraude y la autenticidad del arte.

Elmyr de Hory en la Falaise, Ibiza. Fotografía Archivo Diario Última Hora.

Elmyr de Hory en la Falaise, Ibiza. (Archivo Diario Última Hora).

En su azarosa vida hubo de todo un poco, fiestas, lujo, y épocas de ruina, incluso cárcel. Elmyr protagonizó varios escándalos, juicios y peticiones de extradición que acabaron de forma trágica.

A Madrid viajó varias veces. En diciembre de 1973 asistió al estreno de la película de Wells.

anuncio ABC estreno Madrid dic 1973

Coincidiendo con su presencia en Madrid, se inauguró su primera exposición en nuestra ciudad, en la Galería Orfila. Nuevamente en diciembre, tres años después, expuso en la Galería Bruagut, que ya no existe.

Elmyr de Hory pasó los dieciséis últimos años de su vida en Ibiza donde en 1976 se suicidó. No era la primera vez que lo intentaba, siempre temiendo la extradición a Francia, estaba seguro de que allí lo matarían. Pero en esta ocasión sus amigos no llegaron a tiempo.

Aquellos días aún se podía visitar su última exposición en Madrid, en la que los cuadros firmados con su nombre alcanzaban el millón de pesetas. Había conseguido ser reconocido como pintor. Otra prueba de su éxito es que se ha comprobado que existen falsos Elmyr de Hory, él mismo quizá nunca imaginó que se convertiría en el falsificador falsificado.

Treinta y siete años después Elmyr de Hory ha vuelto a Madrid. Esta semana se ha presentado en el Círculo de Bellas Artes la exposición Elmyr de Hory. Proyecto Fake, una de las más sugerentes y originales de la temporada.

cartel

Hasta el próximo 12 de mayo en la Sala Goya se exponen óleos, acuarelas y dibujos, veintiocho piezas a la manera de… y seis retratos en su propio estilo, a la manera de Elmyr de Hory.

sala goya

Como complemento se muestran fotografías y publicaciones en prensa que explican su historia y su figura, y se emite un documental, Historias como cuerpos, cristales como cielos, un curioso montaje dirigido por Ana Useros que habla de la identidad, el disfraz y la apariencia.

La exposición en su conjunto nos propone una reflexión sobre el arte, la autoría, el plagio… la verdad y la mentira, lo auténtico, lo falso, lo fingido, lo original o la copia…

Las pinturas firmadas por Elmyr a la manera de los maestros del siglo XX son bonitas. A estas alturas deben ser también muy caras.

Elmyr de Hory. A la manera de Modigliani. “Dona”.

Elmyr de Hory. A la manera de Modigliani. “Dona”.

La exposición incluye auténticos Elmyr de Hory, bellas obras pintadas a su manera.

H. de Hory. “Retrato de la madre de Elmyr”.

E. de Hory. “Retrato de la madre de Elmyr”.

Además de contar la historia de un hombre singular y mostrar su pintura, esta muestra nos obliga a pensar.

Hoy día quien lo desee puede encargar a un copista su cuadro favorito de algún pintor de éxito por una cantidad razonable de dinero. El único requisito es que exista al menos un detalle diferente a la pintura original, para que no sea considerado un plagio. Elmyr le dijo un día a una amiga, seguramente sonriendo: ¿Te hago un Picasso?.

Elmyr de Hory antes de tomar la última dosis de barbitúricos mezclada con alcohol escribió varias cartas a sus amigos, que hablaban y aún hoy hablan bien de aquel caballero simpático, culto y elegante.

La que finalmente no escribió (o no se ha encontrado) como había avisado en alguna ocasión, es la lista de cuadros suyos expuestos con la firma de otros pintores en los grandes museos. A finales de 1976 la temida extradición iba a llegar por fin. Como dijeron los periódicos por entonces, prefirió la muerte a la cárcel.

Por Mercedes Gómez

 

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Bibliografía:

Dolores Durán. Yo es otro (Catálogo exposición Elmyr de Hory. Proyecto Fake. CBA Madrid 2013).

Círculo de Bellas Artes
Calle Alcalá, 42.
Sala Goya
Hasta el 12 de mayo de 2013

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