En este inicio del año tengo el placer de anunciar el nuevo Curso organizado por el Instituto de Estudios Madrileños, dentro de la celebración del Año Galdós que conmemora el centenario de la muerte del gran escritor, don Benito Pérez Galdós, el día 4 de enero de 1920 en Madrid:

Ciclo “2020, año galdosiano, madrileño y novelesco”.

Las conferencias serán impartidas en la Sala del Patio de la Casa de la Villa, en la Plaza de la Villa, a las 19.00 h., en las fechas indicadas en el programa, que podéis descargar aquí.

A lo largo de doce charlas, expertos miembros numerarios del IEM hablarán de las diferentes facetas que explican la obra de Galdós y su vida en Madrid.

(clic para ampliar)

La inauguración tendrá lugar el próximo martes 21 de enero a cargo del periodista y Cronista de la Villa Pedro Montoliú, que nos hablará de Galdós periodista.

La entrada es libre, hasta completar aforo. Como siempre, a las 19,00 h.

Todas las conferencias serán publicadas.

Aprovecho para recordar que en la web del Instituto de Estudios Madrileños se puede consultar toda la información y, entre otras publicaciones, descargar algunos de los libros con anteriores Ciclos de conferencias.

Muchas gracias. Espero que sea de vuestro interés.

Mercedes Gómez

Queridos amigos:

Como ya es tradicional, hoy 16 de enero os invito a celebrar nuestro cumpleaños. ¡Arte en Madrid cumple once años! Para un blog esto debe significar como mínimo la mayoría de edad 🙂

Felizmente aquí seguimos, recorriendo Madrid juntos. Por eso debo daros las gracias a todos.

Gracias, estimados lectores,

especialmente a 99laotse99, Alejandro191111, Alfonso Llorente, Alfredo M. Babío, Alvaro González, Amparo Berlinches, Ana María, Ana, anarganda, Angel Martínez, angel otero reiz, Ángel Pérez, Araceli Maillo, Beatriz Dutor, Carlos Martín Casado, Carlos, Carmen Albaladejo, Carmen Porras, Carmen Requejo, coloreargratis, degustandopormadrid, Elena, Emilio García Villaverde, Emilio, ensondeluz, Félix, Fer, Fernando Escolano, Fernando, fonso10t, Francisco Acebes del Río, Francisco de la Cal, Gerardo romero, Helena Garrote, Herminia, Isabel, Javier Benito, Javier Herce, Jesús Vázquez Ortega, José Ángel, José Antonio García López, José Fresgut, José Luis Díaz, José Luis Murillo, José Manuel Díaz Martínez, José Núñez, José Santiago de Vicente, José, Juana Martínez, juancarlosgarciaparedes, kenza, Lázaro, Leonardo, Marcos, Margarita, maria luisa de andres, María Paz Ramos, Maribel Piqueras, mer53, murallareciclada, Pablo Jauralde, Pablo Montejo, Paloma Villalobos, Patricia Calvo, Pedro, Pepa, Pepe59, Pilar Salazar, Pilar, Pintor Madrid, podologocanillejas, Pompas Fúnebres, rafiskyu, Raquel, Raúl Martín, Riozujar, Rocío, Ron Conijn, Rosa, Rucio, Sonia Tg, Telesforo, Vicente Benítez Blanco y vveguin, por vuestra participación.

Muchos saludos y besos

Mercedes

Volvemos a hablar del Viaje de agua de la Fuente del Berro, aunque desgraciadamente no para anunciar su esperada apertura al público.

El pasado mes de agosto supimos que se estaban acometiendo obras en el Viaje de agua de la Fuente del Berro para su restauración y acondicionamiento para hacerlo visitable.

El primer tramo que iba a ser restaurado era el pozo y la cámara de acceso.

El acceso hasta entonces se realizaba a través de un pozo, que vemos en la foto anterior, con su antigua tapa, similar a los de la red de alcantarillado, junto al cual se excavó una cámara de entrada con el fin de instalar una escalera de pasos alternados de unos 49 grados de pendiente.

La nota de prensa municipal nos informaba de que la obra finalizaría a mediados de octubre, aunque no volvimos a tener noticias hasta hoy, si no estoy equivocada.

Las obras felizmente ya han terminado.

La antigua tapa ha sido sustituida por una entrada cubierta por varias trampillas por donde se debe acceder a las suponemos nuevas escaleras.

Hemos leído hoy en la página del Ayuntamiento de Madrid que el Alcalde lo ha visitado, y que aboga por la recuperación del patrimonio histórico de la ciudad para hacerlo accesible a los madrileños. Para ello, han diseñado visitas virtuales y hemos establecido paneles informativos con código QR para que la ciudadanía pueda conocer la historia de este tipo de canalizaciones…

Este material aún no he sido capaz de localizarlo, pero seguro que será interesante.

Por el momento han colocado el panel informativo en el exterior con el recorrido del viaje, algunos datos sobre la Fuente del Berro y los Viajes de Agua en general.

Lo de las visitas guiadas al interior lo están estudiando.

Uno de los textos del panel se refiere a los Viajes como “Patrimonio cultural olvidado”.

Estos últimos años, además del Viaje de la Fuente del Berro, el anterior Ayuntamiento restauró y habilitó un tramo del Viaje de Amaniel. A ver si se continúa con esta buena intención de no olvidar los Viajes de agua, singular patrimonio histórico madrileño.

Mientras tanto, una vez más os invito a visitar los varios artículos dedicados a este tema en Arte en Madrid, si os interesa este es el enlace: Viajes de agua

Por: Mercedes Gómez

 

 

Queridos amigos:

Os deseo unas fiestas muy felices, un año más, que lo paséis lo mejor posible, en buena compañía. Y que el año próximo, ¡2020!, nos sea propicio.

Antonio Palomino. Capilla de la Casa de la Villa.

 

Saludos y besos

Mercedes

Una de las exposiciones que estos días podemos visitar en Madrid es Los Machado. Fondos de la Colección Fundación Unicaja, en el Instituto Cervantes.

Además de mostrarnos su importante contenido histórico y literario, los documentos y objetos expuestos en la antigua Sala de operaciones del Banco Español del Río de la Plata, actual Instituto Cervantes, transmiten emoción. Nos cuentan la historia, la vida de los Machado, Manuel y Antonio, y también de su familia, sus abuelos, sus padres, hermanos y sus descendientes.

Los hermanos Machado de niños

Fotografías, versos, cartas…, algunas sobre aspectos personales, la enfermedad… o meramente cotidianos, que llegan al alma.

Carta de Antonio a su madre (Baeza, fin 1912-2013)

La poesía de Manuel, la de Antonio, el teatro de ambos… Además esta exposición no podía olvidar la huella de los hermanos en Madrid, recordando sus poemas y otros escritos sobre nuestra ciudad.

Hace tiempo ya hablamos aquí de la vida de Antonio Machado en Madrid, con solo alguna referencia a Manuel.

Llaman la atención unos textos escritos a mano, con sus correcciones, por Manuel Machado sobre la ciudad en la que vivió, trabajó y murió. Son unas treinta hojas sueltas que han aparecido en el fondo machadiano de la Fundación Unicaja escritos desde un punto de vista histórico-urbanístico, sobre algunos edificios y calles. Las Descalzas Reales, la Torre de los Lujanes…

Manuel Machado. Calle de Alcalá.

No olvidemos que Manuel Machado fue director de la Biblioteca y de la Revista de la Biblioteca, Archivo y Museo del Ayuntamiento de Madrid. Y el primer director del Museo Municipal, hoy Museo de Historia.

Una exposición extraordinaria, para ver y leer con calma. En el Instituto Cervantes, Alcalá, 49.

Hasta el 9 febrero 2020.
De martes a sábado de 11h a 21h y los domingos de 11h a 16 h (excepto el jueves 12 y el viernes 13 de diciembre)

 

Mercedes Gómez

El pasado lunes 25 de noviembre tuve el placer de asistir a la presentación de la Corona Catalina de Aragón, un postre renacentista creado por la centenaria Pastelería Ascaso. Fue en el Museo Thyssen, lugar donde se encuentra la pintura que ha inspirado el dulce.

Historia, arte y gastronomía unidos de forma exquisita.

Catalina de Aragón, que nació el 16 de diciembre de 1485 en Alcalá de Henares, fue la hija menor de los Reyes Católicos, la reina Isabel I de Castilla y el rey Fernando II de Aragón.

Dentro de la política de alianzas de la época, en 1501, cuando contaba con solo quince años –había sido prometida a los tres– la casaron con Arturo Tudor, Príncipe de Gales, que murió a los pocos meses. En 1509 casó con el hermano menor de Arturo, Enrique, nuevo heredero al trono. Así se convirtió en la primera esposa del famoso Enrique VIII y en reina de Inglaterra.

Durante la presentación pudimos escuchar un precioso audio, al estilo de las radionovelas clásicas, en el que se recrea una escena en la que Catalina cuenta que el rey está siguiendo los pasos a otra mujer, triste en sus últimos años en la umbría tierra inglesa –murió el 7 de enero de 1536 a los cincuenta años, recluida en el castillo de Kimbolton–. Enrique VIII consiguió divorciarse de Catalina para casarse con Ana Bolena que pronto ocupará sus aposentos.

Catalina rememora su infancia, los días felices en Castilla, ávida de saber, sus clases de álgebra, geometría y lengua latina; su niñez junto a su hermana María, que la requiere para que Juan de Flandes, pintor de corte, pueda terminar su retrato.

Pero era día de mercado y las niñas se escaparon… allí prueban los manjares, las yemas con azúcar, el aroma del azafrán, oro rojo, el sabor del jengibre, la fruta confitada, el mazapán con agua de rosas… Lo que escuchamos es ficción, pero podría ser realidad.

El cuadro atribuido al artista flamenco Juan de Flandes fue pintado hacia 1496, el Retrato de una infanta, Catalina de Aragón (no se sabe con certeza, pero se cree que se trata de ella) cuando la niña tenía unos once años de edad.

Juan de Flandes. “Retrato de una infanta. Catalina de Aragón (?)” h. 1496. Museo Thyssen. Sala 5.

 

Juan de Flandes trabajó como Pintor Real para Isabel la Católica desde que llegó a la Corte de Castilla en 1496 hasta la muerte de la reina en 1504.

El artista permaneció en Castilla, primero estuvo en Salamanca, luego en Palencia, donde murió en 1519. En esta ciudad esta semana se han celebrado unas Jornadas y un concierto conmemorando el V centenario de la muerte del pintor de origen flamenco Juan de Flandes.

 

La Cocina de la época renacentista ha sido investigada por Ascaso para conseguir un postre lo más parecido posible a los que pudo tomar la infanta, estudiando los recetarios de los siglos XV y XVI y el gusto por el mazapán con agua de rosas y las especias. El postre creado está incluido en el libro El Thyssen en el plato, un recetario de veinticinco platos de chefs españoles de renombre, todos inspirados en cuadros del museo.

Todos los ingredientes utilizados para crear la delicada Corona de Aragón existían a finales del siglo XV. Se trata de un pastel circular de mazapán con agua de rosas, como la flor que Catalina tiene entre sus dedos en el cuadro, combinado con otros sabores muy apreciados por los comensales de entonces.

En su interior, en deliciosas capas, se esconden la tierna yema, el azafrán y la compota de pera con jengibre. Horneada y decorada con pétalos de rosa natural caramelizados, se guarda en una preciosa caja que se puede adquirir en los establecimientos de Pastelería Ascaso.

 

Pastelería Ascaso nació hace 129 años en Huesca, donde se ubica su obrador principal. En Madrid se encuentra en la calle Zurbano, 25.

La Corona también se puede adquirir en el Museo Thyssen. Su precio es de 20,80 euros.

Un buen regalo y, si nos apetece, un capricho dulce.

Por: Mercedes Gómez

Después de tanto tiempo escribiendo en este blog –pronto hará once años–, puedo decir que me han ocurrido muchas cosas, la historia es larga, pero sobre todo cosas buenas.

Lo mejor, seguir aprendiendo, saber que estáis ahí, posibles lectores, y vuestras aportaciones. Comentarios sobre algún tema, con información valiosísima en muchos casos, invitación a conocer algún lugar maravilloso, llamadas de atención sobre edificios que necesitan cuidados… o simplemente palabras amables que sin duda ayudan, y que agradezco infinitamente.

Hace unos días recibí un correo de Mario, un lector al que no conozco personalmente, en el que me enviaba un trabajo precioso.

Mario, para mi sorpresa, se ha entretenido en ir situando en el mapa de Madrid algunos de mis artículos. Es fantástico, un regalo que os quería mostrar.

Son algunas de las muchas entradas que a estas alturas he publicado en el blog; algo muy bonito es que –me cuenta él– solo va incluyendo las obras de arte que ha conocido o los lugares que ya ha podido visitar.

Otra cosa que me ha encantado comprobar es que los enlaces abarcan muchos barrios de Madrid, desde el Hipódromo hasta la iglesia de Santa Ana en Moratalaz, por mencionar dos extremos. Madrid es inmenso y poco a poco lo vamos recorriendo.

Aquí está:

 

Espero que os guste. También se puede consultar en este enlace:

Arte en Madrid en el mapa.

 

Gracias a Mario y a todos.

Mercedes

Después de más de un año cerrada por obras de reforma y por problemas añadidos, causados por las obras del complejo Canalejas, el pasado mes de mayo de 2019 la Comunidad de Madrid volvió a abrir la estación de metro de Sevilla, una de las más antiguas.

Por entonces se publicó en la prensa que durante los trabajos habían aparecido los restos de un antiguo mural publicitario de cerámica, un anuncio de Jabón y Sales de Carabaña.

Lo cierto es que su existencia se conocía desde hace años, gracias al investigador ceramólogo Antonio Perla. En 2002 ya habló de la “joven guapa y morena que pregona que el jabón de Carabaña es insuperable para la piel”. En su trabajo sobre la azulejería del metro de Madrid contaba que ahí estaba, desde los años 20, época en la que se construyó la estación.

En los años sesenta, con la primera reforma del metro, se cegaron muchos vestíbulos y pasillos de las primeras estaciones, las que se habían construido desde 1919 a 1936. Los murales publicitarios quedaron tapados.

Contaba Perla que solo en la estación de Sevilla había veinticuatro anuncios de cerámica de distintas dimensiones. Solo se ha conservado uno.

El mural restaurado ha sido colocado en la ahora única entrada a la estación, antes de llegar al acceso a los andenes.

Como nos informa metro de Madrid, “ocupa una superficie de cerca de 8 metros cuadrados y consta de un rectángulo con azulejos blancos de 15 centímetros de ancho por 15 centímetros de largo. En él aparece una mujer ataviada con ropa de los años 20 junto al lema ‘Jabón sales de Carabaña insuperable para la piel’, enmarcado por una cenefa negra y rodeado por un panel de azulejos mayores, de 20 por 20 centímetros”.

En el extremo inferior a la derecha figura el nombre del dibujante y quizá el año: “Baldrich. 24”.

Roberto Martínez Baldrich (1895-1959) fue un ilustrador conocido por sus dibujos de figuras femeninas, las consideradas modernas en los años 20, la silueta de la mujer en boga.

Baldrich trabajó en el diario ABC y la revista Blanco y Negro entre otras publicaciones. El Museo ABC guarda algunas de sus obras.

En el extremo izquierdo del mural, bajo la orla, parcialmente, se conserva otro letrero muy interesante:

En la primera línea, parece que pone:

“Publicidad en el Metro(politano)    J. Roc   cl.   Sagasta 1 ”

En la segunda, figura el taller donde se realizó el mural:

“Ce     ica     ome o   o..o 9”,

Aunque las palabras no están completas, creo que se trata del taller de Cerámica de Alfonso Romero, que estuvo situado en la calle del Rollo, 9, donde vivió el ceramista.

Recordemos que Alfonso Romero se trasladó a Madrid en 1906. Primero trabajó en la fábrica de Carabanchel de Enrique Guijo, a quien ya había conocido en Sevilla, y en 1915 entró en su famoso taller de la calle Mayor. Luego tuvo su propio horno en la calle del Rollo. De ambos ceramistas, andaluces, son muchas de las maravillosas obras de arte que aún hoy día adornan algunas tabernas y tiendas madrileñas, también el metro, aunque la mayoría desgraciadamente se han perdido.

Por: Mercedes Gómez

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Bibliografía:

MUÑOZ-ROJAS, Ritama. “Los tesoros secretos del metro”, El País, Madrid 10 dic. 2002.
DE GALINSOGA, Luis. “La línea femenina moderna perpetuada por Ribas y Baldrich”, Blanco y Negro. Madrid, 13 junio 1926.
DE LA MILLA, Fernando. “Nuestros dibujantes. Roberto Martínez Baldrich”. La Esfera, Madrid, 16 octubre, 1926.

La Virgen de la Almudena es la patrona de nuestra ciudad, no se sabe con certeza desde cuándo. Tampoco se conoce exactamente desde qué momento recibe el nombre de Almudena, el primer documento en el que aparece mencionado es un testamento de 1377 a favor de obras en el templo primitivo, la iglesia de Santa María.

En agosto de 1908 el Papa Pío X la declaró, mediante decreto, Patrona de Madrid y fijó la celebración de la festividad el 9 de noviembre, día en que según la tradición, en el año de 1085, se produjo el hallazgo de la imagen.

El relato sobre su origen se mueve entre la leyenda y la historia, aunque sin duda es muy antiguo, ligado al de la propia Villa de Madrid.

La leyenda cuenta que la imagen fue traída en el siglo I desde Jerusalén por el Apóstol Santiago y su discípulo San Calocero e instalada en una pequeña capilla. Algunas crónicas añaden que fue tallada por San Nicodemus y pintada por San Lucas. Es una historia similar a la de otras imágenes, como la de la Virgen de Atocha también en Madrid; en este caso se cuenta que fue el Apóstol San Pedro quien la trajo a la Villa.

Anónimo. “Intervención y milagros de Santa María de la Almudena” (h. 1640). Catedral de la Almudena (procedente de la iglesia de Santa María).

Según la tradición, ante la inminente llegada de los musulmanes, los cristianos del siglo VIII escondieron la imagen de la Virgen junto a dos cirios encendidos en un cubo de la muralla donde permaneció hasta finales del siglo XI cuando el rey Alfonso VI llegó a Madrid. La leyenda da por supuesto que la villa ya existía, que estaba habitada en el siglo IX y que estaba rodeada por una muralla, llegando algún autor a afirmar que era de origen romano, sobre cuyo reducido casco urbano los moros invasores construyeron su recinto defensivo o almudayna.

Lo cierto es que en la actualidad hay acuerdo entre todos los especialistas en que la primera muralla madrileña fue construida en el siglo IX por los propios árabes y que el primer recinto islámico, en un principio meramente militar, fue fundado por el emir Muhammad I hacia el año 865. No hay prueba ni arqueológica ni documental de que antes existiera ningún otro recinto amurallado. En torno a este primitivo asentamiento islámico a finales del siglo IX, y a lo largo del siglo X, se creó la medina de Mayrit, con el castillo, la mezquita y su caserío, que se convertiría en la pequeña Villa de Madrid. Este recinto a partir de fin del siglo XI-siglo XII, en época cristiana, se llamó almudena o ciudadela. Se acepta la teoría de Jaime Oliver Asín, según la cual el nombre proviene del árabe almudayna, que significa ciudadela, medina, ciudad. Almudena, la ciudadela que fue el primer recinto amurallado mayrití.

Continúa la tradición contando que tras la llegada del rey Alfonso VI una procesión recorrió la muralla en busca de la Virgen; al derrumbarse una de las torres cerca de la Puerta de la Vega la imagen apareció milagrosamente con las dos velas que permanecían encendidas. Esto ocurrió el 9 de noviembre de 1085, según los cronistas y poetas del siglo XVII.

Anónimo. “Procesión de Santa María de la Almudena en 1638” (h. 1640). Catedral de la Almudena (procedente de la iglesia de Santa María).

Los orígenes legendarios de la imagen de la Almudena, igual que el origen de la propia Villa, se vieron alimentados en el siglo XVII, bajo la dinastía de los Austrias, en la búsqueda de un origen cristiano, remoto. Los cronistas se remontaban a un supuesto pasado glorioso, visigodo, romano, incluso griego de forma fantasiosa. El siglo XVII, el siglo del Barroco, estilo artístico y estilo de vida, tuvo mucha influencia en Madrid debido a su condición de sede de la Corte, de la Monarquía Católica. Una de sus características era la exaltación de lo religioso, apreciable en todas las artes, en la escultura, pintura, teatro, literatura, etc. Así, el Siglo de Oro en Madrid fue el escenario de la mayor religiosidad y su representación artística y literaria. Jerónimo de la Quintana, Vera Tassis, y escritores como Lope de Vega o Calderón de la Barca contribuyeron a ensalzar ese pasado fabuloso, tanto de la primitiva iglesia de Santa María como de la imagen de la Virgen.

La primitiva iglesia de Santa María es una de las iglesias que figura en el Fuero de Madrid de 1202, otorgado por Alfonso VIII, considerándose la más antigua. La iglesia estaba situada en la actual calle de la Almudena frente a la calle Mayor.

Después de muchos intentos y avatares, con motivo de las obras de ampliación de las calles Mayor y Bailén, se tomó la decisión del derribo que comenzó el 27 de octubre de 1868 y finalizó el 4 de mayo de 1869.

Foto J.Laurent, archivo Ruiz Vernacci (Fototeca IPCE)

En la iglesia de Santa María se veneraba a la Virgen de la Almudena.

Nada se sabe sobre la que pudo ser la imagen primitiva; la tradición cuenta que desapareció en un incendio en el siglo XV. Dicha imagen habría sido sustituida por la imagen actual, la que hoy se venera y podemos admirar en la Catedral de Madrid en el centro de un retablo de finales del siglo XV, comienzos del XVI, con dieciocho tablas atribuidas a Juan de Borgoña.

Es una escultura de bulto redondo, tallada en madera de pino –oscurecida por el tiempo–, dorada, estofada y policromada.

La obra se ha considerado perteneciente al Renacimiento que llegó a Castilla hacia 1500-1525, con su centro en Toledo, donde trabajaron maestros tanto españoles como extranjeros. Varios autores ocupados en el Retablo mayor de la Catedral de Toledo, de estilística gótica, Petit Juan, Sebastián de Almonacid, Diego Copín de Holanda, han sido considerados probables autores de la imagen de la Almudena. Hoy se atribuye la obra a Diego Copín de Holanda, también conocido como Copín de Toledo pues en esta ciudad trabajó desde 1498 hasta 1517-18, época a la que corresponde la escultura de la Almudena.

Una talla que durante casi tres siglos se mostró vestida pero que hoy se muestra en todo su esplendor.

Por: Mercedes Gómez

NOTA:

Esta entrada es el resumen de una parte de mi trabajo «La Virgen de la Almudena. Historia, leyendas y representaciones de la imagen venerada en la Catedral de Madrid» publicado en El Mundo de las Catedrales, Colección del Instituto Escurialense de Investigaciones Históricas y Artísticas, nº 62, San Lorenzo del Escorial, 2019.

 

Hace casi nueve años que publiqué el artículo contando la historia del antiguo Dispensario de la calle Goya.

El edificio racionalista, construido entre los años 1926 y 1928 por el arquitecto Amós Salvador Carreras, era el Antiguo Dispensario Antituberculoso. Pero su historia y la del solar resultó ser mucho más antigua, se remontaba al menos a los años finales del siglo XIX, como vimos. Tenía doble entrada, por la calle de Goya 52, y por la del General Pardiñas, por donde se accedía al jardín y a los antiguos pabellones con elementos de estilo neomudéjar, que continúan existiendo tras un muro y una verja, en el actual nº 14 de dicha calle.

Contaba entonces que el edificio figuraba en la lista de inmuebles propiedad de la Comunidad de Madrid que iban a ser rehabilitados, en este caso para centro de salud.

Han pasado los años y el conjunto continúa sin ser restaurado ni rehabilitado. Hace tiempo, no recuerdo cuánto, una lona de obra fue colocada en la fachada de la calle Goya.

Recientemente he recibido un correo de un lector del blog hablándome del Dispensario. Se trata de una persona que vivió en el barrio hace unos años y que guarda un buen recuerdo y cariño por el conjunto, lo visita a menudo y se interesa por sus avatares. De vez en cuando habla con los vecinos de la zona que siguen el día a día y conocen la situación.

Me cuenta que al parecer existe el proyecto de construir un nuevo edificio de viviendas en la calle del General Pardiñas 14, ocupando una parte del jardín, a partir del lugar donde está la tapia entre las medianerías de los edificios colindantes. El espacio sería cedido por la Comunidad de Madrid; a cambio la Consejería de Sanidad utilizaría dos plantas de la nueva construcción, según parece para un Centro de Atención Primaria.

No podemos asegurar que todo esto sea cierto. En cualquier caso hay que recordar que según el Plan General de Ordenación Urbana del Ayuntamiento de Madrid la parcela y sus edificios continúan ostentando la calificación de equipamiento básico, con uso específico de equipamiento de salud, no residencial.

Pero si el proyecto fuera cierto, teniendo en cuenta que además de equipamiento básico se trata de patrimonio público, con valor histórico y artístico, nos preguntamos:

¿Qué pasa con las edificaciones que llevan años esperando cuidados? ¿El antiguo dispensario racionalista de los años 20 será por fin restaurado…? ¿No son suficientes para instalar un centro de salud bien acondicionado como desde hace unos años estaba previsto?

Si se llevara a cabo ese supuesto proyecto, el antiguo y bonito pabellón neomudéjar ¿quedaría oculto en el patio resultante tras el nuevo edificio?

Sería deseable que las construcciones del antiguo Dispensario y su Jardín fueran recuperados y el pabellón neomudéjar, que forma parte de la historia de Madrid y la del distrito de Salamanca, quedara a la vista de todos.

Esperamos poder recabar noticias más claras. Cualquier información será bienvenida. Gracias.

Por: Mercedes Gómez

 

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