Desde su creación en el siglo XVII en los jardines del Palacio del Buen Retiro hubo construcciones dedicadas a albergar colecciones de animales, una leonera y una pajarera. La leonera era una edificación semicircular, situada en el Patio llamado de la Leonera, adosada a uno de los muros del patio principal, que dibujó Texeira. Fue la primera casa de fieras del Retiro, en esos momentos solo para disfrute del rey, su familia y sus invitados; su emplazamiento junto a Palacio indica la importancia que tenía.

Plano de Texeira (1656). La Leonera.

Plano de Texeira (1656). La Leonera.

En la esquina sureste del Jardín Ochavado, que hemos visitado hace pocos días, se encontraba la pajarera o Jaula de las Aves. Era un elemento más del espacio de juego y diversión de aquel jardín barroco.

Plano de Texeira (1656). Jaula de Aves en el Jardín Ochavado.

Plano de Texeira (1656). Jaula de Aves en el Jardín Ochavado.

Siguiendo esa tradición, al parecer sobre una pequeña ya existente, en el siglo XIX en tiempos del rey Fernando VII, su Arquitecto Mayor Isidro González Velázquez construyó la Casa de Fieras en el Buen Retiro. Fue uno de los caprichos románticos creados para el Reservado del monarca. El edificio principal, de dos plantas, conocido una vez más como la Leonera, aún se conserva.

Al pasar el Retiro a manos municipales en 1868 la Casa de Fieras fue destinada a Departamento Zoológico y se abrió al público.

Casa de fieras. Tarjeta postal, foto de Jean Laurent (anterior a 1903) (Museo de Historia, memoriademadrid.es)

Casa de fieras. Tarjeta postal, foto de Jean Laurent (anterior a 1903) (Museo de Historia, memoriademadrid.es)

En 1918 el Jardinero Mayor Cecilio Rodríguez proyectó una gran reforma de las instalaciones. Se construyeron las jaulas de rejas convexas que sustituyeron las estrechas estancias que al parecer existían. También se creó entonces la plazoleta semicircular con tres escaleras, bancos y faroles de cerámica. La nueva Casa de Fieras fue inaugurada en 1921.

Tarjeta postal. Entrada a la Casa de Fieras, entre 1921-1933 (Museo de Historia, memoriademadrid.es)

Tarjeta postal. Entrada a la Casa de Fieras, entre 1921-1933 (Museo de Historia, memoriademadrid.es)

Otras obras de ampliación, también diseñadas por Cecilio Rodríguez, tuvieron lugar en 1929. Clausurada en 1969, fue trasladada a su nuevo emplazamiento en la Casa de Campo. El nuevo Zoo fue inaugurado en 1972.

Las jaulas fueron desmontadas y el edificio pasó a ser ocupado en su totalidad, pues ya tenía sus oficinas en una parte, por el Departamento de Parques y Jardines del Ayuntamiento. En 1976 hubo una nueva reforma a cargo de Manuel Herrero Palacios. Los jardines de la Casa de Fieras llevan su nombre desde 1981, son los Jardines del Arquitecto Herrero Palacios, en agradecimiento a los servicios prestados al Ayuntamiento para la mejora y embellecimiento de la Villa, como recuerda una lápida instalada en la entrada.

Entrada a los Jardines de Herrero Palacios (mayo 2015)

Entrada a los Jardines de Herrero Palacios

En 1985 en el edificio de dos plantas se instaló la Junta Municipal de Retiro.

En los comienzos del año 2005 en la entrada, en el lado norte había un muro con doble escalera de acceso en el que existía una pila o fuente, entonces sin agua -ignoro en qué momento fue construido este acceso-. En la foto que conservo de aquellos días se aprecia que la pared de ladrillo de la antigua construcción estaba decorada por un cuadro de cerámica en honor a San Fiacre, patrón de los Jardineros.

Junta Municipal de Retiro (enero, 2005)

Junta Municipal de Retiro (enero, 2005)

Los arquitectos Jaime Nadal y Sebastián Araujo fueron los elegidos para realizar la restauración y rehabilitación del viejo edificio. En la primavera de 2008 habían comenzado las obras para la construcción de una Biblioteca pública, el muro y las escaleras habían desaparecido.

En su lugar, un gran muro de cristal, se convirtió en un espejo en el que se reflejan los jardines, y que envuelve la antigua leonera de Fernando VII.

muro de cristal

El muro, que se integra en el jardín maravillosamente, es la fachada norte de la nueva biblioteca tras la cual permanece el edificio de ladrillo.

biblioteca pasillo

Y es una agradable sorpresa comprobar que continúan en su sitio -ahora haciendo compañía a los visitantes acomodados en la zona de acceso a internet gratuito, la zona wi-fi-, los azulejos dedicados al sorprendente San Fiacre, obra de la sevillana fábrica de cerámica Ramos Rejano.

San Fiacre, patrón de los Jardineros.

San Fiacre, patrón de los Jardineros.

En la más famosa fachada sur, pues es donde se ubicaban los animales, las jaulas han sido convertidas en cubículos de cristal destinados a la lectura, remansos de paz que se asoman a los jardines.

jaulas hoy

La Biblioteca del Retiro, que recibe el nombre del filósofo Eugenio Trías, la Biblioteca Eugenio Trías. Casa de Fieras, es luminosa, alegre… y muy acogedora.

sala biblioteca

Además de las salas de consulta o lectura, ofrece diversos espacios, todos muy solicitados, incluso en domingo. Una sala de juegos o bebeteca, biblioteca infantil, cuentacuentos, talleres para adultos, etc. Las sillas y cómodos silloncitos en la zona wi-fi o en la zona de lectura suelen estar ocupados, y es que aparte el servicio que ofrece la biblioteca, allí dentro se está muy a gusto. Por si todo esto fuera poco, si levantas la vista te das cuenta de que estás en el Retiro…

jaula int

Junto a la entrada una mesa muestra una iniciativa preciosa: varios álbumes registran, Cuentan, el paso de escritores por la biblioteca, de vecinos que han dejado sus fotos y sus palabras, y dedicatorias de todo tipo de visitantes. Lo cierto es que el Retiro, el Reti, forma parte de la vida de muchos de nosotros.

"Cuéntame" en la Casa de Fieras del Retiro.

“Cuéntame” en la Casa de Fieras del Retiro.

Paseando por los Jardines, descubrimos que esta biblioteca no es el único punto de lectura de la antigua Casa de Fieras, que parece siempre estuvo ligada a los libros. Allí se encontraba una de las Bibliotecas Populares, unas pequeñas bibliotecas ubicadas en sencillas construcciones de ladrillo y cerámica que contaban solo con tres o cuatro estantes de libros, que se instalaron en algunos jardines madrileños entre 1919 y 1936.

biblioteca popular detalle

Solo se conservan dos, ambas en el Retiro, restauradas en 1994 por la Feria del Libro de Madrid; una de ellas aquí, en los Jardines de Herrero Palacios, antes Casa de Fieras. La otra, la Biblioteca Popular Pérez Galdós, se encuentra cerca de la fuente del Ángel Caído.

biblioteca popular

A pesar de que a pocos pasos hay una Biblioteca municipal bien equipada, con libros, revistas, películas…, algunas personas prefieren elegir entre las revistas antiguas que alguien ha dejado en esta entrañable biblioteca popular y sentarse en los bancos cercanos a leerlas.

Por : Mercedes Gómez

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Fuentes:
Memoria de Madrid. Historias de la Casa de Fieras (I)
Memoria de Madrid. Historias de la Casa de Fieras (II)

Mañana es 15 de mayo, día de San Isidro Labrador, patrón de Madrid. El año pasado conocimos la preciosa ermita de San Isidro de Alcalá de Henares, este año para celebrarlo viajamos a un pueblecito singular, el Real Cortijo de San Isidro. Lo he podido conocer gracias a una de las visitas a las fábricas históricas que hemos disfrutado el mes pasado, como os conté a propósito de la Real Fábrica de Tapices, y resultó ser un lugar lleno de sorpresas.

Llegada a la Plaza Mayor del Real Cortijo de San Isidro

Llegada a la Plaza Mayor del Real Cortijo

El Real Cortijo de San Isidro cuyo origen se remonta al siglo XVIII es una pedanía de Aranjuez. Se fundó el 24 de diciembre de 1766 por Real Decreto de Carlos III.

El rey demostró su interés por la actividad agropecuaria, implantando un nuevo modelo de producción, a la vez que, instalado en el Palacio Real de Aranjuez, creaba otra posibilidad de estancia cómoda para los momentos en que él mismo visitara los campos. Un gobernador y su personal de guardia custodiaban la propiedad en aquellos momentos rodeada por una tapia. Era una pequeña ciudad, junto a Palacio, al servicio del rey.

Entre 1783 y 1795, bajo los reinados de Carlos III y Carlos IV, el Cortijo entre otras cosas sirvió vino y aceite a la Casa Real.

En 1795 la Corona lo cedió a Manuel Godoy, valido de Carlos IV, a cambio de las Huertas de la Moncloa. Godoy intentó rentabilizarlo, montó una destilería, pero no resultó, así que se deshizo de ello, cambiándolo nuevamente. La Casa Real lo recuperó, luego lo arrendó a diferentes personas y sociedades. En 1868 la propiedad pasó a manos del General de Prim que intentó llevar el ferrocarril hasta el Cortijo. Otros propietarios se sucedieron… hasta llegar al siglo XX en que durante la guerra se convirtió en centro de operaciones de la Junta Militar Republicana.

Después, el Instituto Nacional de Colonización, dependiente del Ministerio de Agricultura, que había sido creado en 1939, compró los terrenos creando un nuevo “asentamiento agropecuario”. En 1957 el pueblo se convirtió en Entidad Local Menor, ámbito territorial inferior al municipio pero con su propio ayuntamiento. Actualmente, nos comentan, pueden llegar a vivir aquí unos 1.000 vecinos, aunque según el Instituto Nacional de Estadística, hay censados menos de 600 personas.

El INC fue creado después de la guerra “para efectuar la reforma económica y social de la tierra”, sustituyendo a la reforma agraria que había intentado la 2ª República en 1932. Luego cambió su nombre por el de Instituto de Reforma y Desarrollo Agrario (IRYDA).

Los nuevos colonos pagaban un canon por la cesión, a cambio obtenían los beneficios de las cosechas. Se construyeron viviendas para los colonos, escuelas y viviendas para maestros, conservando el estilo de las antiguas construcciones del siglo XVIII que perviven, la Casa Grande, la Bodega, el Lagar y la Ermita o Capilla de San Isidro.

La Casa Grande se construyó para albergue del monarca, su Corte y los responsables de la finca. Hace unos años se proyectó su rehabilitación y se destinó a la creación de un prometedor Centro de Estudios del Paisaje. Comenzó la intervención, pero los trabajos están paralizados desde 2009.

La Ermita de San Isidro fue construida en estilo neoclásico por el arquitecto francés Jacques o Jaime Marquet que trabajó para Carlos III en distintos proyectos, algunos de ellos en Aranjuez. El más famoso fue la construcción de la Real Casa de Correos en la Puerta del Sol de Madrid.

Ermita de San Isidro

Ermita de San Isidro

En el interior, los frescos del pintor Ramón Stolz Viciano son obra de 1949. Son tres pinturas murales de 4,20 x 5,00 metros relativas a la vida de San Isidro y sus milagros.

La decoración de la capilla formó parte del plan del programa de rehabilitación del poblado por el mencionado Instituto de Colonización.

El fresco frontal, en el altar, representa a San Isidro con un ramo de espigas de trigo en la mano, rodeado de tres ángeles, a los pies figuras de campesinos; no se sabe por qué no llegó a realizarse ninguno de los dos bocetos presentados por el autor al concurso convocado, entre ellos la “Aparición gloriosa al Rey Alfonso VIII en la batalla de las Navas de Tolosa del Santo Madrileño”.

Altar de la ermita

Altar de la ermita

En el lado izquierdo, se encuentra la pintura “Imán del cielo, su vida floreció en milagros”, que representa hechos milagrosos del Santo.

fresco san isidro1

Y en el derecho, el mural titulado “Puso en amar a sus hermanos escuela de caridad”.

fresco san isidro2

El Jardín al parecer aún guarda algunos de los árboles y viñas que trajo Carlos III desde Nápoles a modo de “granja-estudio” de plantas. En él se encuentra la entrada a la Bodega. La puerta monumental neoclásica, edificada en piedra caliza de Colmenar, fue también diseñada por Marquet.

entrada bodega1

La entrada serliana, que consiste en un arco de medio punto central y dos arcos menores laterales adintelados, está situada en el centro de un muro de piedra y ladrillo de planta curva frente al cual hay un pequeño jardín de estilo francés.

entrada bodega2

La Bodega, junto con el Lagar, fue construida en 1782 por Manuel Serrano.

Está formada por una espectacular galería subterránea abovedada en ladrillo visto, de 385 metros de longitud y 4,50 metros de anchura. En su interior durante todo el año la temperatura es de 12 º C y la humedad del 85 %.

bodega

Galería del vino

Los ladrillos adoptan formas realmente artísticas, en forma de espiga en algunas zonas.

bodega ladrillos

Sigue existiendo un pozo que surtía el agua necesaria. La gran red de acequias en Aranjuez tuvo una gran importancia pues permitían el funcionamiento del Cortijo (Canal de la Cola Alta, Canal Cola Baja, Caz Chico, Caz de la Azuda…)

pozo

Un segundo ramal, de 115 metros, se utilizaba para almacenar el aceite.

Ramal del aceite

Ramal del aceite

A lo largo de la galería principal, la del vino, hay dos “plazas”, la primera es la llamada Bóveda del Rey donde se alojaba una gran tinaja propiedad del monarca, y otra llamada Bóveda de la Reina. Las tinajas que guardaban el vino y el aceite también eran de piedra de Colmenar. Una serie de óculos y tragaluces sirven de respiraderos.

boveda reina

Durante la guerra civil la zona cercana a la entrada se convirtió en un bunker que alojó un centro de transmisiones republicano.

En el extremo contrario, el Lagar es una gran construcción que comunicaba con la bodega, de 70 metros de largo por 12 de ancho con 14 pórticos transversales; y dos filas de columnas de fábrica de ladrillo de sección cuadrada donde descansan catorce grandes bóvedas tabicadas que cubren la nave central.

lagar

Desde al año 2000 la Bodega pertenece a una empresa privada que le ha devuelto su función original, la “elaboración y crianza de vinos”. Además se celebran eventos, degustación y visitas guiadas. Detalles, horarios y precio, en su web.

Y por supuesto en el Real Cortijo se celebran las Fiestas Patronales de San Isidro, hasta el domingo 17.

Sin olvidar lo que nos ofrece nuestra Villa de Madrid en las Fiestas de San Isidro 2015, merece la pena acercarse a este precioso e interesante pueblo.

Por : Mercedes Gómez

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Bibliografía:

Quindós, J.A. Descripción histórica del Real Bosque y Casa de Aranjuez. Madrid 1804.
Instituto Nacional de Colonización.
Enjuto, Esther. El pintor Stolz Viciano. Universidad de Valencia, 2003.
Segovia, Alfonso. “Real Cortijo de San Isidro, en Aranjuez. Del soberano del pueblo al pueblo soberano”, en XXXIII Reunión para la defensa del Patrimonio cultural y su entorno. Hispania Nostra, Granada, junio 2014.

 

Hace tiempo, en octubre de 2010, contamos la historia del Estanque de las Campanillas, antiguo Estanque Ochavado, que por entonces se encontraba en obras. Como vimos, aunque muy transformado este estanque es uno de los pocos elementos originales del primitivo Real Sitio del Buen Retiro creado en el siglo XVII.

Gracias a la Asociación Madrid Ciudadanía y Patrimonio hemos conocido los resultados preliminares de la Intervención arqueológica en la Fuente de las Campanillas, en el Parque del Retiro, publicados en las Actas de las X Jornadas Arqueológicas de la Comunidad de Madrid, celebradas el pasado año 2014. Por ello, recordamos la historia y actualizamos el artículo.

Como explicamos entonces, el Jardín Ochavado fue uno de los Jardines del Real Sitio creados para el rey Felipe IV, que se encontraba entre el Palacio y el Estanque Grande.

El Jardín Ochavado en el plano de Texeira, 1656.

El Jardín Ochavado en el plano de Texeira, 1656.

Era un jardín formado por ocho paseos que se unían en una pequeña plaza central. Una estructura de madera adornada con enredaderas formaba ocho túneles de frondosa vegetación. Unos huecos o ventanas permitían contemplar los árboles y los espacios entre los paseos.

En la esquina noreste, al final de una de las calles, en el punto más alto, se formó una glorieta, también rodeada de madera, donde se instaló un Estanque Pequeño, el Estanque Ochavado, así llamado por su forma polilobulada. Ocho lados semicirculares que constituían el vaso del estanque en el que nadaban patos y otras aves acuáticas y alrededor del cual paseaban el rey, su familia y sus invitados. El Jardín Ochavado era un ejemplo perfecto de jardín barroco de la época de los Austrias en los que se combinaba la jardinería, el agua, la arquitectura, los juegos y la escenografía.

Pedro Texeira, en su plano realizado unos años después que los propios jardines del Buen Retiro, detalla perfectamente los paseos de madera y los árboles entre ellos, así como la torrecilla en el centro del estanque de ocho lados y su puentecillo de acceso.

Estanque de las Campanillas, Texeira 1656.

Estanque de las Campanillas, Texeira 1656.

El jardín mostraba una gran pendiente natural, que en el siglo XVIII fue allanada para la formación del nuevo jardín al estilo francés, el Parterre.

La torrecilla desapareció y en el siglo XIX, en tiempos de Fernando VII, el arquitecto real Isidro González Velázquez en el centro de la fuente instaló un pequeño pabellón o templete chinesco del que colgaban una serie de campanillas que sonaban con la ayuda del viento. Este templete también desapareció en la siguiente gran reforma, siendo instalada en 1911 la rocalla que aún hoy día podemos contemplar.

La necesidad de realizar unas obras de impermeabilización del vaso de la fuente para resolver los problemas de fugas de agua que se habían detectado motivó las obras y la actuación arqueológica.

2 de octubre 2010

2 de octubre 2010

La hoy llamada Fuente de las Campanillas, como después han confirmado los restos arqueológicos, era en origen un estanque utilizado para el riego de los jardines situados al sur y oeste del mismo.

En una primera fase se realizaron tres sondeos, dos de ellos en el interior del vaso. Uno de los principales objetivos fue documentar la estructura del vaso original.

Después se realizó una zanja perimetral, con el fin de controlar el movimiento de tierras, en la que se documentaron numerosos restos asociados a la fuente de diferentes etapas históricas. Arquetas, canalizaciones, una galería y un pozo de ladrillo. Aún a la espera de un estudio de los materiales, según las autoras, una de las principales conclusiones es que se han hallado elementos de una de las construcciones más antiguas de los Jardines del Palacio del Buen Retiro.

Se trata de vestigios de las tres fases constructivas, la primitiva del siglo XVII, las reformas del siglo XIX, ­cuando se sustituyó la torre por el remate chinesco, y la última gran reforma en el siglo XX, momento en que se colocó la rocalla que hoy vemos. Estas conclusiones preliminares se basan en los diferentes tipos de ladrillo y argamasa utilizados.

A una primera fase, la época más antigua, corresponde el muro perimetral exterior del vaso y una de las arquetas, de planta rectangular.

Planta del muro perimetral (M.L.García y A.B.Martínez. Actas X Jornadas Patrimonio Arqueológico)

Planta del muro perimetral (M.L.García y A.B.Martínez. Actas X Jornadas Patrimonio Arqueológico)

Arqueta 2 (M.L.García y A.B.Martínez. Actas X Jornadas Patrimonio Arqueológico)

Arqueta 2 (M.L.García y A.B.Martínez. Actas X Jornadas Patrimonio Arqueológico)

A través de las arquetas se distribuía el agua del estanque hacia los jardines. La torrecilla central y la pasarela han desaparecido.

En el siglo XIX, segunda fase, se reforzó el interior del vaso adosando un nuevo muro al antiguo, se sustituyó la antigua arqueta por otra y se construyó una nueva pasarela hacia la figura chinesca.

En el siglo XX se rellenó el vaso, aumentando la cota del suelo; fue entonces cuando el estanque se convirtió en una fuente, se construyó la rocalla y se eliminó la pasarela.

Las tres etapas se aprecian en todos los aspectos. Las tuberías más antiguas son de cerámica, que después fueron sustituidas por otras de hormigón y finalmente por otras de hierro.

Tuberías de alimentación de agua de cerámica (M.L.García y A.B.Martínez. Actas X Jornadas Patrimonio Arqueológico)

Tuberías de alimentación de agua de cerámica (M.L.García y A.B.Martínez. Actas X Jornadas Patrimonio Arqueológico)

A finales de 2013 las obras habían terminado. Los machones o pilares de piedra y la verja habían vuelto a su lugar.

Fuente de las Campanillas (noviembre 2013)

Fuente de las Campanillas (noviembre 2013)

El año pasado 2014, en junio, fue reinaugurada.

Junio 2014

Fuente de las Campanillas (junio 2014)

Hoy estaba vacía, los encargados de su cuidado la estaban limpiando, lo cual hacen cada tres o cuatro meses según me cuentan. Mañana o pasado habrá vuelto el agua a la fuente.

mascaron

5 mayo 2015

Según el informe arqueológico, “estas primeras conclusiones serán ampliadas o modificadas al término del estudio que se está llevando a cabo en relación al sistema de canalizaciones, galerías y otros elementos ornamentales de la fuente, como mascarones, machones y barandilla, que, junto con el estudio de materiales completarán los datos”.

Los hallazgos arqueológicos son muy importantes pues, como decíamos al principio, una parte corresponde a la época más antigua del Buen Retiro, datada en 1632. Y los informes técnicos son muy valiosos y agradecemos a Patrimonio Histórico que la versión digital de estas Actas esté disponible para todos. Esperamos con gran interés las anunciadas conclusiones y datos definitivos.

Pero lamentamos una vez más que los hallazgos sean documentados y luego “tapados”, ¿no merecían ser mostrados de alguna manera y explicados a todos los madrileños? El Retiro es uno de nuestros mayores tesoros patrimoniales, no solo un bello jardín al que acudir a pasear y tomar el sol, y el Estanque Ochavado, luego Fuente de las Campanillas, uno de los pocos recuerdos de aquella época de esplendor del Jardín en el siglo XVII.

Por : Mercedes Gómez

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Bibliografía:

ARIZA, Carmen. Buen Retiro. Ed. Doce Calles. Madrid 2001.
DURÁN, Consuelo. Jardines del Buen Retiro. Ed. Doce Calles. Madrid 2002.
GARCÍA GARCÍA-SAAVEDRA, Mª Luisa; MARTÍNEZ GRANERO, Ana Belén. “Intervención arqueológica en la Fuente de las Campanillas, Parque del Retiro, Madrid. Resultados preliminares.” Actas X Jornadas de Patrimonio Arqueológico en la Comunidad de Madrid. Madrid, 2014. Pág. 229-238.

A lo largo de las últimas semanas estamos asistiendo a un espléndido Ciclo de charlas-visitas sobre las Fábricas Históricas Madrileñas, coordinado por Dolores Muñoz para el Aula G+I PAI Gestión e Intervención en el Patrimonio Arquitectónico e Industrial. Especialistas en cada materia nos explican la historia y funcionamiento de cada fábrica, y nos guían en las completas y enriquecedoras visitas a cada una de ellas. Un lujo.

El pasado jueves día 9 de abril de 2015 tuvo lugar la primera charla-visita, en la Real Fábrica de Tapices.

fabrica tapices

El acto de inauguración fue llevado a cabo por el Director General de Patrimonio Histórico de la Comunidad de Madrid, un representante de la UPM y la directora de la institución.

A continuación, expertos en los distintos campos nos hablaron sobre la historia, el edificio, sistema productivo y la restauración del inmueble, que ha recuperado varias construcciones del antiguo recinto y el bello jardín.

Conferencias

La charla introductoria del Ciclo fue desarrollada por Carlos Caballero, Doctor en Geografía e Historia. La segunda fue a cargo del Conservador de la Real Fábrica de Tapices, Antonio Sama García, quien luego nos guió por la fábrica-museo. El arquitecto Gregorio Marañón, encargado de la restauración del inmueble, nos mostró el Jardín y los edificios rehabilitados.

Fue muy interesante escuchar en primer lugar la importancia del proyecto general de formación de Reales Fábricas en España, más de setenta, dentro de la filosofía de la Ilustración. Se crearon fábricas de tejidos, armas, cristal, porcelana, etc. El proyecto global fracasó por motivos diversos (emplazamiento, costes de producción, malas condiciones laborales…). Así que a finales del XVIII, principios del XIX muchas desaparecieron. Entre otras cosas, lo que queda de ellas es un inmenso patrimonio arquitectónico. Como el magnífico conjunto en el que nos encontramos y que vamos a tener la suerte y el placer de conocer a fondo.

fachada fuenterrabia

El primer emplazamiento elegido por Felipe V para Fábrica de Tapices fue una Casa junto a la Puerta de Santa Bárbara, extramuros, donde estuvo hasta 1881. Entonces la Corona compró parte del antiguo Olivar del Convento de Atocha donde se construyó el edificio actual, proyectado en 1884 por el Arquitecto Mayor de Palacio José Segundo de Lema. El traslado definitivo tuvo lugar en 1889.

Como curiosidad podemos hacer un breve paréntesis y contar que los antecedentes de la Real Fábrica de Tapices se remontan a la Casa de la Tapicería de su Majestad o de Santa Isabel, que existió en la calle de este nombre a finales del siglo XVI. Después de que Antonio Pérez huyera su casa pasó a manos de la Corona y Felipe II creó allí un colegio para niños y niñas desatendidos con el fin de enseñarles los oficios. En mayo de 1596 las Cortes aceptaron la propuesta de dos de sus procuradores para que el maestro tapicero Pedro Gutiérrez se instalara junto al Colegio de Santa Isabel para enseñar a los niños su arte.

La Real Fábrica de Tapices como tal fue fundada por Felipe V en 1721. El rey nombró director a Jacobo Vandergoten, maestro tapicero procedente de Amberes. Su principal objetivo era surtir a los Reales Sitios. En un principio los tapices fueron elaborados a partir de cartones flamencos pero la pérdida de las posesiones de los Países Bajos obligaron a la creación de una producción nacional. Poco a poco comenzaron a utilizarse los elaborados por los pintores del rey, entre los que pronto destacó don Francisco de Goya.

Entre 1775 y 1793 Goya pintó los cartones para tapices para los Reales Sitios de San Lorenzo de El Escorial y de El Pardo, bajo la dirección de Anton Raphael Mengs, pintor de cámara y director artístico de la Real Fábrica de Tapices. En relación a este tema, recordemos que hasta el próximo 7 de junio podemos visitar en el Museo del Prado la exposición Goya en Madrid.

Visita a la Fábrica-Museo

En la Fábrica se realizan, conservan y restauran Tapices, Alfombras y Reposteros.

Desde la Edad Media el tapiz fue muy valorado, más caro incluso que los cuadros. El arte de la Tapicería era considerado superior a la Pintura. A lo largo de la visita vemos cómo se realizan los tapices en los antiguos telares.

tapiz en el telar

El trabajo se realiza por la parte posterior, un espejo ayuda a ver lo que se va creando.

tapiz y espejo

Nos explican las distintas técnicas, de bajo lizo o alto lizo, manuales, para tapices más artísticos. Admiramos las canillas de infinitos colores…

canillas

Es un espectáculo ver la cantidad de madejas de lanas y sedas almacenadas por tonalidades de colores, aquí los verdes, allá los azules, precioso… podría compararse con la mezcla de colores de la paleta del pintor.

madejas colores

Nos muestran cómo realizan el nudo turco o el español de las alfombras. El nudo español es más sencillo, pero más laborioso pues hay dos filas de hilos, se hace primero una fila, y luego la otra, lo que significa el doble de tiempo, mientras que en el nudo turco se cogen las dos filas de hilo a la vez, el nudo es doble, por eso es más complicado, pero más rápido.

tejiendo alfombras

Es admirable la destreza manual de estos artistas.

alfombra dos hilos

Finalmente admiramos el bordado de los reposteros, llevado a cabo con gran maestría y delicadeza.

bordando repostero

Además de un lugar vivo, en el que se trabaja, la Real Fábrica es un museo. Guarda antigua maquinaria, herramientas, un Libro de Jornales de 1793 a 1797 que muestra el detalle de los jornales de los obreros, retupidores, alfombristas…

El pasillo del edificio principal está decorado con tapices de los siglos XVI al XVIII, grandes obras de arte.

tapices pasillo

En los siglos XIX y XX el prestigio de la Fábrica fue creciendo, de forma que sus tapices y alfombras decoran teatros, hoteles y palacios de todo el mundo.

Por otra parte, sus diseños se fueron adaptando a las nuevas tendencias artísticas. Hay tapices según modelos de artistas como Alberto Corazón, Joaquín Vaquero Turcios o Guillermo Pérez Villalta.

Modelo de G. Pérez Villalta

Modelo de G. Pérez Villalta

Edificios

La Real Fábrica ocupa la manzana entre las calles de Fuenterrabía 2, Andrés Torrejón 7, Vandergoten 1 y Julián Gayarre 4 y 6.

tapices fuenterrabia

Una placa del Colegio de Arquitectos de Madrid junto a la entrada nos recuerda que “La Real Fábrica de Tapices fue establecida por Felipe V a principios del XVIII con artesanos flamencos dirigidos por Jacobo Vandergoten. En 1889 se traslada a este lugar sobre el olivar y huerta del Convento de Atocha. Conjunto formado por un edificio representativo de tres plantas y a cada lado en L se sitúan los edificios puramente industriales. Destacan la gran chimenea y la decoración de las fachadas dentro de la estética neomudéjar.”

El conjunto está formado por dicho edificio principal con fachada a Fuenterrabía y los mencionados cuerpos laterales; en el ala esquina a Andrés Torrejón se encuentra el antiguo Obrador, hoy sala de eventos y exposiciones.

obrador

Los espectaculares muros son de mampostería y ladrillo.

obrador muros

El conjunto se completa con otras edificaciones auxiliares de ladrillo situadas en el lado sur, además de su chimenea, como sabemos una de las pocas que se conservan en la ciudad.

chimenea

Igual que en el edificio principal, están adornados por sencillos motivos neomudéjares.

edificio auxiliar

Finalmente visitamos el taller de restauración donde tapices y alfombras procedentes de muchos lugares son reparados y limpiados.

nave taller

Jardín

Hoy la entrada principal a la Real Fábrica es la de la calle Fuenterrabía pero en origen era la de la esquina de Vandergoten con Julián Gayarre, por donde se accede al Jardín, que se halla en el centro del recinto.

jardin calle

El proyecto para la restauración y ordenamiento de los jardines y espacios públicos del conjunto monumental de la Real Fábrica de Tapices fue realizado en 2008 por el arquitecto Gregorio Marañón, nos recuerda una pequeña placa a los pies de la escalera.

jardin

De una pequeña plazoleta frente a la puerta que da acceso al edificio principal parten caminitos rodeados de hermosa vegetación.

construccion en el jardin

El Jardín histórico, de 100 metros cuadrados, además de algunos árboles, conserva elementos originales, como el pavimento empedrado.

pavimento y muro

También el viejo lavadero y los secaderos de las alfombras.

secaderos

En 1996 la institución fue convertida en una Fundación sin ánimo de lucro. Sus fines son el “mantenimiento de los oficios artísticos ligados a la Fábrica, la 
manufactura, conservación y 
restauración 
del patrimonio textil del
 Estado español, el estudio y divulgación de la propia historia, así como el fomento en general de todas las actividades culturales que contribuyan a un mejor conocimiento y aprecio de la tapicería”.

En 2006 fue declarada Bien de Interés Cultural.

La Real Fábrica de Tapices puede visitarse de lunes a viernes (no festivos) de 10.00 a 14.00 h. Hay visitas guiadas cada 30 min (última a las 13.30 h).

Aún tenemos ocasión de asistir a una nueva charla-visita, el próximo viernes día 8 a Nuevo Baztán. Además de otras interesantes actividades del Aula G+I PAI, que podéis consultar en su web.

Por : Mercedes Gómez

Nos encontramos en la calle de la Redondilla, esquina Angosta de los Mancebos, corazón del Madrid más antiguo. Como sabemos, en la ladera que bajaba desde la colina de san Andrés hasta el arroyo de San Pedro se hallaron los restos de un poblado de la Edad del Bronce, vestigios de vida hace entre 1.500 y 1.200 años a. de C. Y allí vivieron también siglos después, entre el IX y el XI, los árabes, en el primer arrabal islámico. Hubo una mezquita y unos baños, junto al Barranco, actual calle de Segovia, que existieron al menos hasta el siglo XIV.

Calle Angosta de los Mancebos

Calle Angosta de los Mancebos

El barrio que creció alrededor de la plaza de la Morería -donde se celebraría el mercadillo- quedó englobado en el Madrid cristiano tras la llegada del rey Alfonso VI hacia 1085.

Junto a la muralla que rodeaba la Villa desde el siglo XII, en el tramo que bajaba desde la Puerta de Moros ­-entre las actuales calles de don Pedro y de los Mancebos, y continuaba por la de los Yeseros y Angosta de los Mancebos- para dirigirse al Barranco, se fueron arrimando las casas que formarían las manzanas 126 -en la que se conservan importantes tramos- y la 141.

La manzana 141 comenzaba en la calle de la Redondilla, bajaba por Yeseros, volvía por la Morería Vieja y subía por la del Estudio (actual Angosta de los Mancebos) para llegar nuevamente a Redondilla.

La calle de la Redondilla nace en la Costanilla de San Andrés junto a la plaza de la Paja y llega hasta la de don Pedro. Pero no siempre fue así.

Su origen se remonta a finales del siglo XV. Algunas fuentes afirman que nació en 1611, quizá a partir del libro Las Calles de Madrid de Peñasco y Cambronero publicado a finales del XIX que afirmaban que se abrió en 1611 por auto del Consejo para poner en comunicación la Morería con el convento de San Francisco, por detrás de las casas de D. Pedro de Toledo, marqués de Villafranca.

Pero el primer tramo, intramuros, fue creado mucho antes.

Calle Redondilla, al fondo el primer tramo.

Calle Redondilla

Nos cuenta el profesor Montero Vallejo que esto ocurrió hacia 1490 cuando el poderoso don Pedro de Castilla, siempre pretendiendo mejorar y ampliar su palacio de la plaza de la Paja, cedió parte de sus casas para abrir la vía. Gratis no, claro; a cambio de poder cerrar otra, y ampliar su residencia. La calle del Granado continuaba y se adentraba en lo que luego fue la manzana 130, frente a la iglesia de San Andrés; don Pedro logró ocupar todo ese terreno con el que se convertiría en el mejor palacio de la época, el famoso Palacio de los Lasso, tanto que incluso estaba comunicado con la iglesia mediante un pasadizo volado.

Por entonces las manzanas 130 y 131 estaban unidas y se debieron separar trazando ese primer tramo de Redondilla, que terminaba su camino en la muralla.

muralla cruza redondilla

Las edificaciones primitivas que corresponden a los actuales números 10 y 13 fueron construidas junto a la cerca medieval.

Recordemos que en la Edad Media casi ninguna calle tenía nombre, esta fue la calle tras las casas de don Pedro de Castilla. En aquellos momentos el barrio era en gran parte propiedad de los Lasso de Castilla.

En 1611 se derribó el lienzo del muro donde terminaba la calle, quedando abierto el segundo tramo, traspasando el lugar por donde había discurrido la muralla, para terminar en la calle de don Pedro, antiguamente llamada de la Alcantarilla.

Pedro Texeira lo dibuja en su plano. A mediados del siglo XVII apenas existían unas primeras casas adosadas intramuros; extramuros había otras casillas con corral casi al borde del Barranco.

Futura manzana 141. Plano de P. Texeira (1656)

Futura manzana 141 (Plano de P. Texeira, 1656)

Junto a una torre de la muralla, el cartógrafo representó una casita en el lugar donde hoy se encuentra parte de lo que corresponde al actual nº 10 con vuelta a Mancebos.

Calle Redondilla Nueva (P. Texeira, 1656)

Calle Redondilla Nueva (P. Texeira, 1656)

Era la Casa nº 1 de la manzana 141. Casa que fue de don Pedro de Toledo, privilegiada sin carga por el marqués de Villafranca, su propietario el 4 de abril de 1674. Explicamos lo que esto significaba hace pocos días aquí.

casa nº 1

Respecto a esta casa, nos cuenta la Planimetría General que “hallándose incorporados en ella 2.558 pies sin exención de aposento, se les impuso 10.500 maravedíes, desde 1 de julio de 1754”. Fue en este momento cuando el inmueble pasó a tener la superficie que hoy ocupa. El propietario continuó libre de la obligación de aposento pero a partir de entonces tuvo que contribuir con el pago de la cantidad estipulada.

En la ficha urbanística actual del Ayuntamiento figura como Anexo al Palacio de Guzmán.

El Palacio de Guzmán es el actual nº 13, en la esquina contraria (sitio nº 5 de la manzana 126), casa que fue del duque del Infantado, también privilegiada sin carga en 1657. A mediados del siglo XVIII seguía perteneciendo a la duquesa del Infantado. Con el tiempo las propiedades de los Lasso habían pasado a estos duques, con quienes habían emparentado. Una de ellas fue esta casa-corredor, obra de Teodoro Ardemans edificada en 1711.

Ambas, la de la calle Redondilla 10, con vuelta Mancebos 13 y la del nº 13, con vuelta calle de los Mancebos 11, hoy son dos edificios de viviendas.

La casa del nº 10 está catalogada por el Colegio de Arquitectos de Madrid en su Guía de Arquitectura como una casa a la malicia, edificada entre 1565-1590. Pero esto es una estimación, por su aspecto exterior, ya que, como indica el propio COAM, no hay datos conocidos sobre el origen de la construcción.

casa redondilla 10

¿Es realmente una casa construida a la malicia, con la intención de engañar a la Junta de Aposento y aparentar menos pisos de los que realmente tenía allá por el siglo XVI y por lo tanto que era de incómoda repartición?

La casita, que dibujó Texeira en el siglo XVII, entonces propiedad de Pedro de Toledo, fue construida intramuros. La muralla discurría aproximadamente por el centro del edificio actual.

Como hemos visto, fue en los comienzos del siglo XVII cuando se derribó el muro y se prolongó la calle. Texeira representa un solar junto a una torre de la muralla hoy ocupado por el edificio que visitamos. En definitiva, la casa era más pequeña que la que podemos contemplar hoy. Aunque debían existir algunas casitas la manzana 141 verdaderamente no se formó hasta el derribo de la cerca y el trazado de la parte nueva de la calle, la Redondilla Nueva, el tramo entre la muralla y la calle Don Pedro.

yeseros redondilla

Según Montero Vallejo el edificio que hoy vemos debió ser construido entre 1690 y 1710. Cuando ya existía la calle tal como hoy la conocemos, derribada la muralla, el edificio fue ampliado.

Plano de Espinosa (1769)

Plano de Espinosa (1769)

Así lo dibujan también los autores del libro La Forma de la Villa. En la planimetría de la calle en 1625 el solar que ocupa la casa termina en la muralla. Es en 1750 cuando se ha ampliado la edificación, en dirección a la calle de don Pedro (como indica la Planimetría General). En el plano de 1875 representan la escalera en el centro del inmueble.

Las escaleras del inmueble actual están situadas en el punto por el que discurría la muralla hasta el siglo XVII, en el centro del solar.

Plano del Gral. Ibáñez de Ibero (h. 1875)

Plano del Gral. Ibáñez de Ibero (h. 1875)

A fecha de hoy en el Archivo de Villa solo se localizan dos expedientes sobre esta casa, Redondilla nº 10, antiguo nº 6; registran solicitudes de licencia de obras menores, y son modernos. Uno de 1912; otro de 1924 en el que la Memoria descriptiva del arquitecto se refiere a “la planta baja destinada a cochera”.

Según Montero Vallejo el inmueble que vemos en la actualidad en origen debió constar de un gran zaguán con columnas desde el que se accedía al único piso superior; en una reforma en 1876 debió retabicarse y fue entonces cuando se añadieron las buhardillas.

redondilla extramuros

Buhardillas que se abren al exterior desde el tejado, que parece forman ese piso oculto del que solo se ve una ventanita desde la calle de los Mancebos.

Bing Maps (2015)

Bing Maps (2015)

Por : Mercedes Gómez

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Bibliografía:

Planimetría General de Madrid.
H. Peñasco y C. Cambronero. Las calles de Madrid. Madrid 1889.
M. Montero Vallejo. Madrid musulmán, cristiano y bajo medieval. Ed. Avapiés. Madrid 1990.
M. Montero Vallejo. Origen de las calles de Madrid. Ed. Lavapiés. Madrid 1995.
COAM. Guía de Arquitectura. Madrid 2003.
F.J. Marín Perellón y J. Ortega. La forma de la Villa de Madrid. Comunidad de Madrid 2006.

 

 

Como hemos visto en artículos anteriores, sobre todo al hablar de las Escuelas, algunas de las experiencias educativas puestas en marcha durante la Segunda República se basaron en propuestas planteadas durante los años 20 por la Institución Libre de Enseñanza.

Francisco Giner de los Ríos fue el gran impulsor de la ILE y de otros proyectos memorables, como la Residencia de Estudiantes, el Museo Pedagógico Nacional o las Misiones Pedagógicas.

El Patronato de Misiones Pedagógicas fue creado, a partir de las ideas de Giner (sus “misiones ambulantes”), en mayo de 1931. Entre las muchas ideas para la mejora de la educación pública, que adolecía de muchas carencias y problemas, como el elevado índice de analfabetismo, se puso en marcha este plan.

El presidente fue Manuel Bartolomé Cossío, discípulo y amigo de Giner de los Ríos, que en aquellos momentos tenía ya 74 años y un delicado estado de salud. Murió en 1935, pero pudo ver cumplido su sueño, llevar al campo parte de lo que solo se podía disfrutar en la ciudad. Asistir a una representación teatral, leer un periódico, saber que existían Shakespeare o Velázquez, escuchar música clásica, conocer un verso de Lope o Calderón, ver una estatua o una pintura… cosas entonces imposibles para los habitantes de la España rural. Cossío estaba convencido de que los campesinos también tenían derecho a la cultura. Para él, era un asunto de justicia social.

A finales de 2006 se inauguró una exposición en el Centro Cultural Conde Duque, Las Misiones Pedagógicas, 1931-1936, acompañada de una serie de actividades y publicaciones muy interesantes.

Centro Cultural Conde Duque, 2007.

Centro Cultural Conde Duque, febrero 2007.

La Residencia de Estudiantes conserva en su web información sobre aquella Exposición y las Misiones Pedagógicas en general.

Recreación de una escuela en 1932 (Las Misiones Pedagógicas, Conde Duque 2006-07)

Recreación de una escuela en 1932 (Las Misiones Pedagógicas, Conde Duque 2006-07)

Las Misiones Pedagógicas desarrollaron actividades maravillosas. Resulta casi conmovedor imaginar el efecto que debía producir la llegada a los pueblos y aldeas más pobres de las Bibliotecas que repartieron miles de libros, del Museo del Pueblo, del Cine, Teatro, Servicio de Música y el Retablo de Fantoches o Guiñol.

Pero no solo en los que lo recibían (niños o adultos que no habían visto nunca cine, ni un libro tal vez), sino también en los que viajaban desde las ciudades con gran ilusión para llevar la cultura, intentando transmitir además de instrucción su lado más alegre y de diversión, a los lugares en que nada de eso existía. Si en algunos pueblos no había ni luz eléctrica, ¿cómo iba a haber bibliotecas? ni mucho menos cine o teatro.

Maestros, poetas, dramaturgos, pintores, estudiantes… participaron más de seiscientas personas, unos con más dedicación que otros, pero todos con la intención de llevar un mundo nuevo a la España rural y a los lugares necesitados. Probablemente unos aprendieron de los otros.

Las Bibliotecas, que generalmente se instalaban en la Escuela, llevaron libros a los pueblecitos más humildes y escondidos.

Un niño y una niña leyendo unos libros de la biblioteca de Misiones Pedagógicas, hacia 1932. (Foto Residencia de Estudiantes, Madrid)

Un niño y una niña leyendo unos libros de la biblioteca de Misiones Pedagógicas, hacia 1932. (Foto Residencia de Estudiantes, Madrid)

El Museo del Pueblo estaba formado por copias de las obras de los grandes maestros (Velázquez, Murillo, Goya, etc.) realizadas por los entonces jóvenes pintores Ramón Gaya, Eduardo Vicente, Juan Bonafé y otros.

Grupo de espectadores ante una copia de Las Hilanderas, de Velázquez, Cebreros (Ávila), hacia el 15 de noviembre de 1932. (Foto Residencia de Estudiantes, Madrid)

Grupo de espectadores ante una copia de Las Hilanderas, de Velázquez, Cebreros (Ávila), hacia el 15 de noviembre de 1932. (Foto Residencia de Estudiantes, Madrid)

El Coro de Misiones interpretaba romances, el Teatro del Pueblo, dirigido por Alejandro Casona, representaba entremeses y otras piezas breves de los Clásicos en las plazas…

Folletos exposición "Las Misiones Pedagógicas" 2006-07.

Folletos exposición “Las Misiones Pedagógicas” (2006)

Muchos de los misioneros partían desde Madrid hacia los pueblos, incluidos los madrileños, Oteruelo del Valle, Robledo de Chavela, Horcajo de la Sierra, La Hiruela, Talamanca del Jarama, Nuevo Baztán, y muchos más.

Incluso nuestra propia ciudad. Hay constancia de la visita de las Misiones a cuatro lugares. En marzo de 1933 el Teatro y el Coro visitaron la Cárcel de Mujeres y el Asilo de la Paloma, que era un centro de formación para niños pobres.

En julio y en diciembre de 1936, ya en plena guerra, la Escuela Cervantes ­–que continúa existiendo, en la calle Raimundo Fernández Villaverde nº 4, edificio obra de Antonio Florez (1913)– y la Escuela de niños de la calle Batalla del Salado recibieron además de al Teatro y Coro al Retablo de fantoches o Guiñol. Los títeres y marionetas fueron una de las actividades más utilizadas por su sencillez y posibilidades que ofrecía. Los teatrillos eran modestos, pero pintados, iluminados, narrados y representados con gran creatividad. Se conserva alguno de los textos.

Las visitas a cada pueblo se planificaban según los habitantes, sus características y necesidades. Se podía alternar juegos y baños en el río con la lectura de poesía y una película de Charlot, por ejemplo. Antes de despedirse, se entregaban los libros, a veces un gramófono y discos. El Servicio de Música jugó también un papel importante en estas aventuras misioneras.

Desgraciadamente las Misiones Pedagógicas quedaron interrumpidas después de la guerra. Pero serán para siempre consideradas una experiencia única. Y asombrosa en cierto modo, ya que no existía espejo en el que mirarse, solo el entusiasmo y el convencimiento de muchas personas lo hicieron posible.

Ahora, estos días podemos recordar la figura de Francisco Giner de los Ríos. La Biblioteca Nacional conmemora el centenario de su muerte. Nacido en Málaga en 1839, murió en Madrid en 1915. Hasta el próximo día 25 se puede visitar una pequeña exposición ubicada en la antesala de la Sala de Lectura, un lugar perfecto para la ocasión, Francisco Giner de los Ríos (1839-1915) y la Institución Libre de Enseñanza.

catalogo en expo BNE

BNE (abril 2015)

Se muestra una selección de importantes fondos bibliográficos del propio Giner o sobre su obra, “gran cantidad de libros
 que supusieron una renovación de la educación, la cultura y la sociedad española”, entre ellos el Catálogo de aquella magnífica exposición, Las Misiones Pedagógicas 1931-1936.

Por : Mercedes Gómez

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Biblioteca Nacional. Hasta el 25 de abril.
Muestra bibliográfica Francisco Giner de los Ríos (1839-1915) y la Institución Libre de Enseñanza.
En la antesala del Salón de Lectura, de lunes a viernes de 9.00 h. a 21.00 h y sábados de 9.00 h. a 14 h.
Acceso al público mostrando el DNI.

 

Hasta el próximo 30 de abril La Joven Compañía representa en el Teatro del Centro Cultural Conde Duque una nueva versión, realizada por el dramaturgo Juan Mayorga, de la famosa obra de Lope de Vega, Fuente Ovejuna.

fuente ovejuna letrero

Foto : Arte en Madrid

La Joven Compañía, dirigida por José Luis Arellano, está formada por más de cuarenta jóvenes entre 18 y 25 años. Se trata de una experiencia que merece nuestro apoyo, por una parte abre un mundo de oportunidades a los actores que participan en ella, actuando como lugar de formación y a la vez plataforma laboral; y por otra, acerca al público joven una de las más Bellas Artes, el Teatro. Y por supuesto enriquece el panorama teatral madrileño.

Fuente Ovejuna, del gran Lope, representada innumerables veces, no pierde nunca su interés ni su vigencia. Además, demuestra hasta qué punto el teatro Clásico, en este caso la reacción de un pueblo ante el abuso de poder, puede interesar y servir de excusa para la reflexión y el debate.

Aunque Mayorga ha eliminado algunos fragmentos, el extraordinario verso de Lope se mantiene. El montaje sin embargo da prioridad a la espectacularidad frente al texto.

El escenario es un espacio único, en el que los diez actores que intervienen están siempre presentes, con gran fuerza plástica. Arena y agua, a veces manchada del color de la sangre, son los elementos naturales utilizados junto a la música, el ruido y la luz y, sobre todo, la expresión corporal de los actores. El dramatismo se expresa más con la agresividad escénica que con la palabra.

escena1

Foto : Arte en Madrid

La obra se enmarca dentro del Proyecto Teatro Joven, cuyo principal objetivo es atraer al público más joven. Profesionales de la enseñanza y del teatro se han puesto de acuerdo para llevarlo a cabo. Pero no es solo un teatro para estudiantes, es universal, para todos, bajo una visión contemporánea que merece la pena conocer.

Fuente Ovejuna se representa para el público general los jueves, viernes y sábados a las 20 horas.

Las funciones matinales, para alumnos de Secundaria y Bachillerato de la Comunidad de Madrid, se representan de martes a viernes a las 10 y 12:30 h.

Más detalles: en la página de Conde Duque Madrid.

Por : Mercedes Gómez

La Iglesia de San Antón, en la calle de Hortaleza nº 63, ha abierto sus puertas.

La Fundación Mensajeros de la Paz, tal como ellos mismos cuentan en su web, se ha hecho cargo del templo y “va a emprender en sus instalaciones un ambicioso proyecto religioso, social y cultural, con atención permanente; abierto a todos, y en el que todos caben”. Y así es, todo el mundo es bienvenido, incluidos los animales de compañía. Durante todo el día, todos los días del año.

san anton entrada

Una iglesia abierta a todas aquellas personas que lo necesiten. No solo ayuda religiosa, sino de todo tipo, social, psicológica… alimentos, un ropero, simplemente un café si hace falta… y adaptándose a la vida actual, hay hasta wi-fi, conexión gratuita a internet, y modernas pantallas de televisión.

Los cepillos están abiertos, bajo el lema “deja lo que puedas, coge lo que necesites”.

Se puede colaborar de muchas maneras, además de estos cepillos hay una máquina para realizar donaciones similar a la que la Fundación instaló las dos últimas Navidades en el cercano Humilladero de la calle Fuencarral con el fin de comprar alimentos para las familias que más lo necesiten. El objetivo es ayudar a cubrir las necesidades espirituales y también las necesidades básicas.

Y no han olvidado que la iglesia construida en el siglo XVIII es un Bien de Interés Cultural, por lo que consideran que debe estar abierta igualmente a la Cultura y a todos los madrileños y visitantes interesados en conocer el valioso patrimonio que alberga.

La iglesia de las Escuelas Pías de San Antón, hoy convertidas en sede del Colegio de Arquitectos de Madrid, fue proyectada hacia 1735 por Pedro de Ribera. Su fachada se perdió en el siglo XIX cuando se construyó el colegio.

La nueva fachada que podemos contemplar hoy es de estilo neoclásico, del gusto que imperaba en la época. Sobre la portada, en una hornacina, se situó una escultura de San Antonio Abad.

san anton fachada

Sí se conserva la espléndida planta barroca con las formas curvas de las capillas ideadas por Ribera.

san anton interior

Un cartel en la entrada, junto a una mesita camilla que ofrece un café solidario (“si necesitas un café pero no puedes pagarlo, sírvetelo; si puedes, deja pagado otro para otra persona”), explica brevemente la historia del edificio y las obras más importantes.

Además, junto a las piezas de mayor valor artístico se ha colocado un cartel explicativo.

En el lado de la epístola, a la entrada a la derecha, en la pequeña Capilla del Santísimo se encuentra una Inmaculada del siglo XVIII, del tipo de la escuela de Pedro de Mena.

san anton inmaculada xviii

A continuación un Sagrado Corazón de Jesús moderno, salvado del gran incendio de 1995, que estaba colocado en la escalera monumental del Colegio. En la segunda capilla, una copia del cuadro que Francisco de Goya pintó en 1819, la Última comunión de San José de Calasanz, en su última época, la misma en la que realizó las Pinturas negras, en su Quinta cercana al Manzanares. Acompañan a esta pintura las Reliquias de San Antón y de San Valentín.

capilla reliquias

El Altar mayor reconstruido igual que la fachada en los inicios del XIX, es neoclásico. En la gran hornacina central la imagen de San Antonio, de finales del siglo XVIII.

altar san anton

En la primera capilla del lado del Evangelio se encuentra un San José que procede del Convento de Agozinantes de San Camilo de la calle Fuencarral, al parecer obra de finales del XVII de Sebastián Herrera Barnuevo, artista madrileño que tuvo entre otros cargos el de Maestro Mayor de Obras Reales con Felipe IV.

En la cuarta y última capilla un magnífico Cristo de los niños, talla anónima del siglo XVII próxima al estilo de Gregorio Fernández, autor al que algunos autores atribuyen la obra.

san anton cristo xvii

Sobre esta capilla contemplamos un órgano del siglo XIX.

cristo y organo

Es sin duda un proyecto muy bonito, ejemplar. Aparte las creencias religiosas, toda una lección en estos tiempos que vivimos. Hay que tener, además de buenas intenciones, mucha confianza en los demás.

Confianza, solidaridad y cultura en uno de los templos barrocos más notables de Madrid.

Por Mercedes Gómez

 

En los comienzos de este mes de marzo visitamos el Huerto del Retiro, situado en el extremo sur del parque, junto al Real Observatorio, dentro del conjunto originalmente formado por el Vivero, un Almacén y Talleres; construido a finales del siglo XIX, comienzos del XX, sobre una antiguo plantío de almendros que aparece representado en el Plano de Madrid de 1866, junto al Olivar de Atocha.

Plano de Madrid (1866)

Plano de Madrid (1866)

Fue creado como zona de servicios separada del parque, rodeada por una tapia de la que se conservan algunos tramos, como ya vimos.

Plan de Estufas (Plano de F. Cañada, h. 1900)

Plan de Estufas (Plano de F. Cañada, h. 1900)

Desde el Huerto se veían algunos de los invernaderos que desde entonces apetecía visitar… este mismo mes de marzo he tenido la suerte y el placer de asistir a las XI Jornadas Viejos Jardines, nuevos Parques, organizadas por La Casa Encendida, dedicadas al viverismo y la producción de plantas. Charlas, reflexiones, debate y visitas a los jardines históricos y los parques urbanos, esos espacios tan bellos como necesarios. Un lujo.

Este año ha sido el turno de El Retiro, el Parque de la Cuña Verde de La Latina, los Jardines del Templo de Debod y el Real Jardín Botánico Juan Carlos I en Alcalá de Henares.

El lunes 16 a las 19,00 h comenzaron las Jornadas. La primera conferencia fue sobre el Vivero de Estufas del Parque de El Retiro, a cargo de Javier Spalla, director de los Viveros municipales.

 

Conferencia

La conferencia fue una delicia. Para empezar asistimos a un breve recorrido por los viveros europeos y los viveristas más notables. Uno de los más importantes es el Jardín Serres d’Auteuil, en el Bois de Boulogne, París, cuyos invernaderos están en peligro debido a la intención de ampliar las pistas de tenis de Roland Garros a su costa. La prensa francesa se ha ocupado estos días del problema.

En Madrid los primeros promotores fueron en los siglos XVIII y XIX la Casa Real y el Ayuntamiento. Luego hubo personajes, en su mayoría nobles, que impulsaron el viverismo y fueron propietarios de invernaderos (el duque de Fernán Núñez, el marqués de Salamanca, el marqués de Bedmar –recordemos la Quinta de Torre Arias-, los duques de Alba, etc.), así como otros viveros privados, desaparecidos, entre ellos el de la familia Spalla, que estuvo situado en la calle de López de Hoyos.

Y por supuesto, el Real Jardín Botánico, que a lo largo de su historia fue, y sigue siendo, de vital importancia en este arte.

Es obligado mencionar otro de los invernaderos conservados en Madrid, en el propio Parque del Retiro, el Palacio de Cristal, obra maestra de la arquitectura del hierro.

Finalmente Javier Spalla nos habló de su familia, ilustre familia de viveristas. Desde su bisabuelo Alfonso Spalla que llegó a Madrid en 1875 procedente de Italia, luego su abuelo y su tío abuelo continuaron el oficio; su padre Gabriel, y sus tíos Alfonso y Julio Spalla Celemín, lamentablemente fallecidos los tres. Actualmente, además del propio Javier, sus dos hermanos y tres primos siguen dedicándose a la jardinería.

 

La visita al Vivero

Fue el lunes siguiente día 23, guiada por el mismo Javier Spalla. Hacía frío y llovía, pero todo lo que veíamos y escuchábamos era tan atrayente que, creo, todos disfrutamos mucho.

flores y paraguas

Son 23 invernaderos de hierro y cristal, la mayor parte de ellos de gran valor histórico y artístico, ubicados en unas instalaciones que ocupan más de 3,5 hectáreas.

Aprendimos muchas cosas sobre las plantas, las tareas que se desarrollan en el vivero, qué eran las orangeries, las estufas, las cajoneras, cómo funcionan hoy día los invernaderos… el objetivo siempre es conseguir el calor o nivel de luz necesario para que las plantas crezcan en un entorno favorable. Qué eran los zarzos, o esteras de paja que colocadas sobre los invernaderos protegían a las plantas del frío. Etc.

El primer invernadero que visitamos, la Estufa nº 1, data probablemente de los comienzos de siglo XX, hoy dedicado al Museo, el museíto, como lo llaman sus creadores, una encantadora y valiosa exposición permanente sobre la Jardinería Tradicional en Madrid.

Cada detalle transmite sencillez, la de las cosas bien hechas, “a mano” y con mucho cariño.

cartel entrada museo

A ambos lados del invernadero, una serie de paneles explican la historia de la jardinería y de los viveros madrileños.

vivero museo

En el centro, objetos que narran la historia de la jardinería y sus jardineros, muchos del propio Retiro, pero no únicamente. Vemos una máquina de los terrenos de labor que servía para triturar y una carretilla de madera, ambas llegadas desde la Quinta de Torre Arias.

carretilla torre arias

Útiles donados por los jardineros o procedentes de otros jardines, como un viejo rastrillo de la Fuente del Berro.

util fuente del berro

Unas vitrinas de cálida madera guardan herramientas de todo tipo. Cada objeto está identificado por una etiqueta escrita a mano.

El pequeño museo es un canto a los trabajadores de las Estufas y a los jardineros municipales en general, a los que nosotros aquí en este blog ya quisimos rendir nuestro pequeño homenaje.

Ahora hay especialidades diversas, arquitectos paisajistas, jardineros, floristas, empresas de desinfección, viveristas, etc. Como escribe Carlos Sala, “el antiguo jardinero lo hacía todo, ponía sus esquejes, cuidaba los invernaderos, plantaba y cuidaba los jardines, se preparaba sus tierras, luchaba contra los caracoles y pulgones, hacía sus ramos de novia…”

escultura museo vivero

Pero no solo este invernadero, todo el recinto en su conjunto es un Museo, felizmente vivo, de la jardinería tradicional madrileña. Se conservan muchos de los invernaderos más antiguos, algunas cajoneras, calderas, etc.

Aunque aún hay tareas que se siguen realizando a mano, como el laborioso repicado de semilleros; y una buena regadera o carretilla, y sobre todo el esforzado trabajo de los jardineros, siguen siendo necesarios, la verdad es que casi todo ha cambiado. El cristal ha sido sustituido por el plástico, el hierro por el aluminio, el riego a mano por el riego programado, las herramientas manuales por el ordenador… por eso da gusto contemplar todo lo que aquí, sorpresa tras sorpresa, vamos encontrando.

Los invernaderos más antiguos fueron construidos a un agua, dirección este-oeste, adosados al recio muro que los protege del frío del norte en invierno.

invernaderos adosados

Una de las joyas es la Estufa nº 7, del siglo XIX, trasladada aquí en 1956 desde el Jardín trasero del Palacio de Liria, tal vez dañada durante la guerra.

estufa Liria

Sus paredes y techo curvo, escaleritas, adornos en las bellas puertas de hierro forjado y caminitos repletos de plantas son encantadores. Y ¡qué bien huele ahí dentro!

estufa liria interior

Luego se construyeron a dos aguas, en dirección norte-sur, con el fin de que recibieran la luz del sol durante todo el día.

estufa dos aguas

Hacia 1970 se construyeron los más modernos.

estufa flores

Las cajoneras de obra estaban destinadas a plantas pequeñas, situadas al sol. Aún existen. Alguno de los bastidores de cristal que las cubrían permanecen junto a una de ellas.

cajoneras2

A finales del siglo XIX la calefacción tanto de los invernaderos como de las cajoneras estaba formada por una serie de tubos de cobre por donde circulaba el agua caliente debajo de los invernaderos comunicados con una caldera calentada con leña o carbón, siempre situada junto a las estufas en cuartitos hundidos.

cuarto caldera

Cuarto de una Caldera

Se conservan dos de esas calderas que funcionaban por el sistema de Termo-Sifón. Hoy la calefacción funciona gracias a un moderno sistema de gas.

caldera

El Vivero de Estufas del Retiro, además de conservar y contar la historia de la Jardinería madrileña, en la actualidad se ocupa de la decoración de dependencias municipales, adornos florales de las calles madrileñas en eventos especiales y otras tareas. Es la Brigada de Adornos.

Nos cuenta Javier Spalla que en las proximidades del Vivero hace unos años había un almacén del Ayuntamiento que alojaba estatuas, restos de fuentes, columnas, etc. Todo fue trasladado al de la Casa de Campo, excepto algunas piezas. Ese es el motivo de que a lo largo del paseo nos encontremos con elementos sorprendentes, rescatados, algunos de los cuales no se sabe a qué lugar o monumento pertenecieron.

estufa y venus

Otros sí. Quizá volvamos sobre este tema en otra ocasión, alguno incluso merecería un artículo, pero mencionemos uno que personalmente me pareció emocionante. Allí, junto a un antiguo invernadero, se halla la que los trabajadores del vivero llaman cariñosamente la Plaza de Pompeya, por los restos o ruinas que guarda, en la que se encuentra, entre otras cosas, la antigua noria de la Fábrica de Porcelana. Estaba en tan mal estado que, como sabemos, se reconstruyó, y hoy la podemos ver cerca de la estatua del Ángel Caído. Pero los restos originales se guardaron y aquí reposan, muy cerquita del lugar donde cumplieron su función hace siglos.

noria porcelana

El Vivero es un lugar de trabajo y está cerrado al público, pero se puede visitar dentro del programa de actividades organizadas por el Huerto del Retiro, que ya comentamos.

Más información en este folleto.

Por : Mercedes Gómez

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Bibliografía:

Carlos Sala, Javier Spalla y Luciano Labajos. El vivero tradicional. Viveros municipales, Ayuntamiento de Madrid.

Luciano Labajos y Luis Ramón-Laca. Jardinería tradicional en Madrid. Ed. La Librería 2007.

 

El Olmo, Ulmus minor, del Botánico, con sus más de doscientos años de edad, forma parte del Itinerario de Árboles Singulares del Real Jardín. Es uno de los más conocidos y apreciados por los visitantes, no solo por su antigüedad sino por sus curiosas características.

Pantalones, así llamado por la forma de sus dos ramas principales, que parecen un pantalón al revés, mide unos 34 metros y es uno de los pocos olmos viejos que quedan en la Península, la mayoría han desaparecido debido a la grafiosis, la gravísima enfermedad que puede llegar a obstruir los vasos por donde circula la savia, entonces las ramas se secan y el árbol muere.

Hace ya muchos años (más de veinte, según me cuenta uno de los jardineros del Botánico) el olmo cayó enfermo por primera vez y fue tratado.

En marzo 2006, en un cartel junto al árbol podíamos leer:

“Este magnífico olmo debe su nombre popular al aspecto de sus dos recios troncos, que surgen inclinados y se doblan a poca altura, semejando un pantalón invertido. Tenía en su origen seguramente un tercer brazo que perdió hace muchos años. De resultas de esa herida, sufrió una infección por hongos xilófagos, que han ahuecado el tronco principal y los dos brazos restantes en buena medida. Pese a ello y a su avanzada edad goza aún de buena salud, rebrotando con fuerza todos los años.”

El hongo, Ophiostoma ulmi, es un hongo maligno que cuando llega a la savia del árbol produce la gravísima enfermedad. Un escarabajo es el culpable de transmitirla de un árbol enfermo a otro sano, sobre todo a los más viejos, que encuentran más débiles y por tanto perforan más fácilmente la gruesa corteza con sus “púas”. Por eso la lucha contra la enfermedad, además de la atención al árbol, requiere la eliminación del bicho, el Scolytus scolytus.

El año pasado saltó la alarma, algunas ramas estaban secas, la enfermedad volvió a aparecer… se aplicó un costoso tratamiento que el viejo y singular olmo recibirá de nuevo esta primavera.

"Pantalones" en invierno

“Pantalones” en invierno

Después del otoño y del largo invierno, en marzo las flores comienzan a aparecer en el Jardín Botánico. Unas de las primeras son las de los olmos, tan verdes que destacan a gran distancia entre los demás árboles aún desnudos.

Primavera 2015

Marzo 2015

Los investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y los jardineros lo cuidan con mimo. Dicen los expertos que este año es vital, si consigue salvar el nuevo ataque del hongo quizá el peligro habrá pasado, aunque desgraciadamente nunca se sabe qué puede ocurrir.

Se va a repetir el tratamiento, un producto que se inyecta en las raíces del árbol, intentando que el mal no prospere. La enfermedad se puede controlar pero no desaparece, sus cuidadores están muy atentos y cualquier rama seca hay que podarla urgentemente.

Hoy el viejo olmo se encuentra bien, con mucha vida. En los inicios de esta primavera luce espléndido, majestuoso, y las flores tempranas están naciendo con fuerza.

pantalones flores

A mediados de este mes de marzo, en el Botánico, hace unos días las flores de los olmos eran las únicas que podíamos contemplar entre los árboles de hoja caduca.

flor del olmo copia

Hay otro olmo en el Jardín, felizmente sano. Y pequeños olmos, nuevos retoños que aseguran la pervivencia de la especie.

Si todo va bien, entre abril y mayo las flores darán paso a las hojas.

Esperamos poder volver pronto al maravilloso Jardín Botánico, visitar de nuevo a Pantalones y contemplar su esplendoroso porte, asomando las hojas en sus ramas, que nos darán sombra en verano, y colocar aquí otra foto que completará el ciclo anual del querido olmo.

Por : Mercedes Gómez

 

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