Cuando leemos sobre el Madrid medieval hay una palabra que encontramos de vez en cuando que se refiere generalmente a algunas de nuestras plazas, a menudo a la Plaza Mayor. Es la palabra laguna.

En el caso mencionado incluso algún autor le da nombre, dicen que en el lugar donde hoy se sitúa la plaza Mayor estaba la laguna de Luján, tal vez debido a que allí cerca vivió una de las ramas de la familia de los Lujanes.

Preparando un artículo que publicaré en breve me he vuelto a topar con ella. Como sencilla nota preliminar al próximo post hoy me gustaría comentar dicha palabra pues su significado puede provocar confusión. No parece que laguna significara lo mismo en el siglo XV que en el XXI.

En los documentos de época medieval, por ejemplo en los Libros de Acuerdos municipales, nada hace pensar que tuviera el significado que le damos hoy día, no debían ser depósitos de agua, o lagos pequeños, con más o menos profundidad. Nada de eso.

Eran simplemente descampados situados normalmente cerca de las puertas de la muralla o cerca donde los vecinos echaban las basuras.

Como ya vimos durante nuestro paseo por la Cerca del Arrabal del siglo XV, una alusión importante a las puertas y a cuál era el límite de Madrid a finales del siglo XV la tenemos en los datos que nos aporta la sesión de reunión municipal dedicada el 2 de marzo de 1496 a la limpieza y salud de la Villa en la que los presentes tomaron varios acuerdos. Que no hubiese puercos en ella, ni en los arrabales, ni en las casas… que no se echara basura en las calles, ni agua sucia, ni gallinas muertas. La basura solo se podía llevar a los muladares o basureros señalados por la dicha Villa.

El Concejo elegía para ello lagunas o descampados que se convertían en muladares o estercoleros. Muladar y laguna eran prácticamente lo mismo.

También es verdad que el agua de lluvia y en algún caso las aguas procedentes de la cava de la muralla iban a parar allí y se estancaban, con lo cual el lugar se debía convertir en un paraje poco transitable, seguramente poco idílico.

La Plaza Mayor y Valnadú no eran las únicas lagunas, en algunos documentos aparecen mencionadas como laguna la Puerta Cerrada, la plaza de Santa Cruz…

Solían ser lugares despoblados extramuros, como en el siglo XV los terrenos de la futura plaza del Arrabal, nacida en las afueras del Madrid medieval, que en el siglo XVI se convertiría en la plaza más importante en sustitución de la plaza de San Salvador o de la Villa. Y posterioremente, hasta nuestros días, en la bella Plaza Mayor.

Por : Mercedes Gómez

 

 

El parque Juan Carlos I fue inaugurado el 7 de mayo de 1992 con motivo de la celebración de la Capitalidad Europea de la Cultura de Madrid. Se van a cumplir 25 años.

Es sin duda un parque singular, por su origen y sus características. Fue creado en una zona degradada, en el noreste de Madrid, próxima al Aeropuerto. Allí existía un antiguo olivar, el Olivar de la Hinojosa, igualmente deteriorado por la falta de cuidados, uno de los escasos recuerdos de otra época, cuando la zona era eminentemente rural y Barajas, Canillas, Hortaleza, etc. eran municipios aún no anexionados a Madrid.

En los mapas del siglo XIX y primera mitad del XX aparecen representadas la Hinojosa y la Casa del Olivar, entre los términos de Canillas y Barajas, posesión entonces rodeada de tierras de labor.

1932 (IGN)

En la actualidad pertenece al barrio de Corralejos, distrito de Barajas.

El nuevo parque, cuya construcción había comenzado en 1989, supuso la recuperación de la zona, incluido el olivar centenario. Para conocer toda su historia, El Olivar de la Hinojosa, su origen histórico y recuperación, no dejéis de visitar el blog de la Asociación cultural, “Barajas distrito BIC”, aquí.

Foto : barajasbic.blogspot.com

Sus autores, los arquitectos José Luis Esteban y Emilio Esteras, crearon una trama de moderno diseño en la que se integró el olivar. Uno de los elementos principales es la forma del círculo a partir del cual se organizan los demás.

Foto: Dossier Barajas BIC

Visitándolo, podríamos añadir que la línea también desempeña un gran papel. Es un parque muy arquitectónico en su concepción y organización del espacio. Las formas geométricas de las pirámides o falsas colinas construidas con la tierra removida para la construcción de las láminas de agua son igualmente protagonistas.

La pintura también influyó en su diseño. Sus autores se inspiraron en el arte abstracto, en la superposición de planos utilizada por Picasso, Braque y otros artistas.

Pero no olvidemos que es un espacio verde, con indudables valores paisajísticos.

El parque nos ofrece preciosas sendas botánicas en las diferentes estaciones del año.

Senda botánica de primavera, paseo de cerezos japoneses “sakura” (Foto: Barajas BIC)

Como no podía ser menos, el agua juega un papel importante. Paseos, praderas, colinas, estanques…

… la ría, con su puente espectacular.

Pasarela sobre la ría (Foto Barajas BIC)

Otra de sus singularidades son las diecinueve esculturas que adornan el recorrido.

Escultura de Yolanda D’Ausburg

El parque Juan Carlos I tiene una gran extensión, 220 hectáreas, por lo que son muchos los elementos a disfrutar e ir conociendo poco a poco. Merecen atención especial la Estufa fría y el Jardín de las Tres Culturas.

Estufa Fría (Foto: Barajas BIC)

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Con motivo de su 25 aniversario se va a celebrar un interesante Ciclo de conferencias organizado por la asociación cultural “Barajas BIC” con el apoyo de la Junta Municipal de distrito en el Centro Cultural Gloria Fuertes (avda. de Logroño, 179). Todos los jueves, desde el 20 de abril hasta el 18 de mayo.

La primera conferencia tendrá lugar el próximo jueves día 20 de abril a las 19.00 h. :

Parque Juan Carlos I: Proyecto y obra. Un parque para el siglo XXI, por José Luis Esteban, uno de los arquitectos creadores del parque, en la que nos detallará cómo fue el proceso de creación y los elementos arquitectónicos y paisajísticos que conforman el parque.

En el cartel y en su web, todos los detalles:

(Clic para ampliar)

Por: Mercedes Gómez

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Bibliografía:

ESTEBAN, J.L., ESTERAS, E. y SILBER, M. Parque de Juan Carlos I y Jardín de las tres culturas. Madrid, 2001.

La Fundación de Cultura Islámica en colaboración con el Departamento de Educación Ambiental del Ayuntamiento de Madrid ha organizado la bonita e interesante exposición El Jardín andalusí. Almunias, vergeles y patios que se puede visitar en el Centro de Información y Educación Ambiental del Huerto del Retiro.

El Centro, ubicado en el antiguo taller de oficios del Buen Retiro del que ya hablamos hace tiempo aquí, alberga esta muestra que reúne temas tan sugestivos como la cultura del agua y el significado de los jardines hispano-musulmanes donde confluyen la ciencia, el paisaje, la botánica y la espiritualidad.

En el mundo andalusí los jardines no eran algo meramente estético, cumplían diferentes funciones que vamos conociendo a través de textos en los paneles, maquetas, facsímiles, video, agradables ingenios olfativos, etc.

¡Oh habitantes de al-Andalus, qué felicidad la vuestra al tener aguas, sombras, ríos y árboles! (Ibn Jafaya, sg. XI-XII)

Recorremos el Jardín huerto, donde se cultivaban plantas aromáticas, árboles frutales y productos hortícolas con técnicas aprendidas de sus antepasados del mundo musulmán oriental y de los romanos. El Jardín científico, donde se experimentaba la farmacopea, entre otras ciencias; el Jardín espiritual o místico, escenario de un lugar idílico, el Paraíso, el Edén o el Cielo. Y el Jardín poético; sin duda los jardines andalusíes inspiraron a los poetas no solo musulmanes sino posteriormente a los poetas de la nueva época cristiana. En uno de los paneles leemos la cita de un verso de Calderón que hace referencia a la maestría de los moriscos en el cultivo del campo:

Porque no solo a la tierra,
pero a los peñascos hacen
tributarios de la yerba;
que en agricultura tienen
del estudio, tal destreza,
que a preñeces de su azada
hacen fecundas las piedras.

(Calderón de la Barca)

Una maqueta representa los diferentes recursos hidráulicos, desde el nacimiento del manantial hasta llegar a la almunia o mansión en el campo.

El pozo artesiano, el azud que desvía la corriente, una noria de corriente y una de tracción animal, un acueducto.

Al final, el jardín botánico, la almunia con su patio y el aljibe que almacena el agua.

Otra maqueta nos muestra todos los elementos de un predio o finca andalusí.

Acequias, aljibes, albercas, azudes, norias…

Las acequias, conducciones de agua por canales, fueron un importante sistema de riego. La alberca era el depósito del agua que se distribuía por las acequias.

Las norias, también de origen oriental, igualmente utilizadas por los romanos, fueron utilizadas para la extracción de agua de ríos o corrientes. Las norias de tracción animal eran utilizadas para extraer agua de pozos. Algo habitual en el Madrid medieval y moderno, donde funcionaron los viajes de agua subterráneos hasta mediado el siglo XIX.

Es bonito recordar que el propio Retiro se surtía de aguas subterráneas desde su creación en el siglo XVII gracias a las norias, como la del Huerto del Francés que fue reconstruida, así como una alberca, y hoy, aprovechando la visita, la podemos ver cerca de la Fuente del Ángel Caído. También contamos su historia aquí en los comienzos del blog.

En los Viveros, junto al Huerto del Retiro se conserva parte de la noria original.

La exposición se complementa con talleres y charlas. También, después de Semana Santa, tendrá lugar un Itinerario en vivo en el parque Emir Mohamed I. Todo ello previa inscripción. Su correo-e es:  info@funci.org Todos los detalles se pueden encontrar en la web: El Jardín andalusí

Huerto del Retiro (entrada por la Puerta del Ángel Caído).
De martes a domingo de 10,00 a 14,00 h. y de 17,00 a 19,30 h. (lunes cerrado)
Hasta el 30 de septiembre.

 

Por : Mercedes Gómez

 

Una de las grandes familias de finales del siglo XV, quizá la más poderosa de Castilla, fue la de los Mendoza. Don Íñigo López de Mendoza primer marqués de Santillana creó una verdadera dinastía nobiliaria con varias ramas familiares que llegaron a ser muy influyentes. Sin ir más lejos Pedro González de Mendoza, su quinto hijo, fue el Gran Cardenal, el Cardenal Mendoza.

Nos hemos encontrado sus huellas en Buitrago, Colmenar Viejo, Alameda de Osuna, Zamora y por supuesto en Madrid, ciudad a la que se trasladaron en el siglo XVII tras la llegada de la Corte. En la Villa llegaron a ser dueños de numerosos terrenos e inmuebles sobre todo en el barrio hoy popularmente llamado de la Latina (aunque en realidad se trata del barrio de Palacio, distrito Centro). Su primera residencia, el Palacio de los Lasso en la plaza de la Paja, fue de su propiedad desde comienzos del siglo.

Pero antes de llegar a Madrid su Palacio principal estuvo en Guadalajara, ciudad de realengo y con voto en Cortes, igual que lo tenía la Villa.

En 1482 don Íñigo López de Mendoza II duque del Infantado mandó derribar las casas que allí habían ocupado sus antepasados y levantar un nuevo y ostentoso palacio. Construido al final de la época gótica, con detalles mudéjares y algunas muestras del primer Renacimiento, ofrece una maravillosa mezcla de estilos. Su autor fue el arquitecto Juan Guas. La fachada oeste o galería del estanque fue obra de Lorenzo de Trillo.

En el siglo XVI (1570-1580) el quinto duque del Infantado don Íñigo Hurtado de Mendoza lo reformó al estilo renacentista. En el siglo XVII, con el traslado a Madrid, el gran palacio quedó relegado a residencia ocasional.

Foto: Clifford. 1856 (BNE)

En 1878 fue cedido al Ministerio de Guerra para la instalación del Colegio de Huérfanos de la Guerra.

Ricardo Velázquez Bosco participó en los comienzos del siglo XX en su ampliación con la construcción de la fachada del ala este, inspirada en la reforma del siglo XVI, que fue transformada en la rehabilitación que tendría lugar en los años 60.

Los jardines frente a la fachada principal también fueron creados durante esta reforma dirigida por Velázquez Bosco.

A.Passaporte. (Achivo Loty. Foto 1927-1936) (Fototeca Patrimonio Histórico).

El 7 de diciembre de 1936 el Palacio fue bombardeado por el ejército sublevado, y gravemente dañado. Al día siguiente el diario ABC publicó la noticia, El bárbaro bombardeo de Guadalajara, que describe los efectos de las bombas sobre la ciudad. Del palacio quedaron en pie las fachadas y las galerías del Patio de los Leones y del jardín, el resto se convirtió en ruinas.

Archivo Vaamonde (1936) (Fototeca Patrimonio Histórico)

No fue restaurado hasta muchos años después, entre 1960 y 1972.

Durante tantos años de abandono se deterioró y fue expoliado; aún hoy día leemos que se siguen encontrando piezas del antiguo palacio en subastas públicas.

Vista de la entrada al Patio del Palacio, 2017

Todo el Palacio se organiza alrededor del bello Patio de los Leones, así llamado por las cuarenta y ocho figuras de leones, todas ellos diferentes, dominando la decoración de estilo gótico flamígero. El escultor fue Egas Cueman.

Junto a Guas y su colaborador Cueman en la construcción del Palacio inicialmente trabajaron artistas de gran calidad en todas las artes decorativas, ceramistas de Talavera…

… rejeros como Cristóbal de la Plaza, que por cierto era vecino de Madrid, etc.

El Palacio del Infantado desde 1973 alberga el Museo de Guadalajara que había sido fundado en 1838. Consta de una exposición permanente llamada Tránsitos que recorre la historia de la provincia de Guadalajara desde el Paleolítico hasta el siglo XX. También es un recorrido por la historia del arte.

Carreño de Miranda. “Inmaculada Concepción” (h. 1662). Escuela madrileña.

Además, la exposición permanente sobre el Palacio del Infantado. Los Mendoza y el poder en Castilla nos ofrece un paseo por las estancias del palacio en las que podemos conocer la historia de esta familia tan importante en Castilla y admirar los restos conservados. La chimenea, alguna azulejería… y sobre todo las pinturas al fresco de Rómulo Cincinato.

Cincinato nació en Florencia h. 1540 y murió en 1597 en Madrid. Formó parte del grupo de pintores que trabajaron para Felipe II en El Escorial, los palacios reales de El Pardo, Valsaín y el Alcázar de Madrid.

Las Salas del Duque son las únicas que conservan gran parte del antiguo esplendor con sus techos decorados con pinturas al fresco por este artista italiano en los años 1570. Formaron parte de las mencionadas reformas del quinto duque del Infantado. De las estancias decoradas por el pintor dos desaparecieron en el incendio de 1936 pero se conservan tres y dos saletas, una maravilla.

En la Sala de Atalanta Cincinato representó la historia de Hipómenes y Atalanta, muy familiar para nosotros, los madrileños. Hipómenes y Atalanta representados mediante dos leones en la fuente de Cibeles; un mito cuyo origen está en las Metamorfosis de Ovidio, quien así comienza a describirlo:

Quizás hayas oído de una mujer que en el certamen de la carrera superó a los veloces hombres…

R. Cincinato. “Revelación de la Historia de Atalanta”

Cuenta la mitología que Atalanta, bella y ágil mujer, había decidido no casarse y mantenerse siempre virgen. Para alejar a sus pretendientes les retaba a una carrera; si ellos ganaban la desposarían, pero si resultaban derrotados serían decapitados. Hipómenes quedó prendado de ella y decidió asumir el riesgo.

R. Cincinato. “Hipómenes reta a Atalanta a participar en la carrera”

La belleza y astucia de Hipómenes enamoraron a Atalanta que junto a su prometido se dirigió al templo de Cibeles a desposarse…

En el centro del fresco Cincinato representó la Revelación de la Historia de Atalanta. A su alrededor el pintor representó las diversas escenas.

R. Cincinato. “Atalanta e Hipómenes se dirigen al templo de Cibeles”

Leemos en uno de los paneles que los Mendoza estaban convencidos de que la cultura es una arma tanto o más eficaz que la propia espada

Las Saletas de los Dioses y de los Héroes, con Marte y Minerva, dioses protectores de las armas y las letras, son deliciosas.

R. Cincinato. Saleta de los Héroes.

Entre las pinturas llama la atención este trampantojo en el que el verdadero mármol se confunde con el fingido.

R. Cincinato. Saleta de los Héroes

Las pequeñas saletas se comunican con la espectacular Sala de las Batallas.

Al final del recorrido encontramos la Sala de Cronos, que en el siglo XVI fue Antecámara del resto de estancias.

Finaliza la visita en el salón de actos donde actualmente se proyecta una breve pero impactante película que muestra el bombardeo y sus ruinas.

Las imágenes impresionan. Salir y poder contemplar el Patio nuevamente es un alivio y un lujo.

No es lo único que ofrece Guadalajara (el parque de la Concordia, hermosas iglesias, el Panteón de la Condesa de Vega del Pozo, etc.).

Por todo ello y por visitar el Palacio del Infantado merece la pena tomar el tren de Cercanías de Madrid –Línea C2– y acercarse a esta ciudad.

Por : Mercedes Gómez

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Bibliografía:

ABC 8 dic. 1936 pág. 5
LAYNA, Francisco. El Palacio del Infantado en Guadalajara. Aache ed. Guadalajara, ed. 1997.
eldiario.es 11 febrero 2017. “80 años del bombardeo de la seña de “identidad patrimonial” de Guadalajara”
Museo de Guadalajara. Folleto.

Se acaba de abrir al público la nueva exposición de la Colección Permanente del Museo de San Isidro, el Museo de los Orígenes de Madrid.

Hemos visitado muchas veces en este blog este querido museo –inaugurado en el año 2000­–, gracias al cual hemos conocido quienes fueron los primeros pobladores de Madrid, cómo era el Madrid islámico, hemos reencontrado con ilusión los sepulcros de La Latina y El Artillero, visitado su Patio renacentista, el Jardín Arqueobotánico, su Almacén… son varios los artículos a él dedicados, como no podía ser menos en una página dedicada a nuestra ciudad. Pero hoy no puedo dejar de contar mi nueva visita, ayer, el primer día de su apertura al público, y animar a todos a visitarlo.

La nueva exposición permanente ha sido organizada en tres ámbitos: Antes de Madrid; Mayrit: Madrid; y San Isidro.

Los espacios totalmente renovados son los dos primeros con una nueva museografía, moderna y didáctica.

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Antes de Madrid explica nuestros orígenes más remotos. Este ámbito nos muestra la gran colección paleontológica, los restos de elefantes, mamuts… y otras especies extinguidas que vivieron en los valles de los ríos, los primeros habitantes cazadores-recolectores y sus herramientas de piedra. Cómo eran los poblados prehistóricos… En el nuevo museo los videos y las nuevas tecnologías juegan un papel importante.

Nos ayudan a comprender cómo gracias a la arqueología desenterramos el pasado.

Asistimos a la formación de la Carpetania y a la llegada de los romanos y de los visigodos.

Una de las grandes y gratas sorpresas es la exposición de los mosaicos romanos de la villa de Carabanchel del siglo IV-V, antes dispersos, ahora juntos, ubicados de forma que se puede apreciar mejor su belleza. Han sido restaurados y lucen espléndidos.

Además, con gran acierto, la maqueta de la villa romana ha cobrado vida en la pantalla facilitando a los visitantes la comprensión de lo que pudo ser. Un video nos permite adentrarnos en ella.

Otra buena noticia es que la Colección se ha visto ampliada y completada con piezas cedidas por el Museo Arqueológico Regional de Alcalá de Henares. Y ha adquirido especial relevancia el Legado de Sáez Martín a los museos municipales, con numerosas piezas.

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En Mayrit : Madrid, la zona dedicada a la historia de Madrid desde su fundación islámica hasta la llegada de la Corte en el siglo XVI es espectacular.

La novedad más llamativa y sorprendente procede del Museo del Prado: los restos del primitivo Monasterio de los Jerónimos.

Para admirarlos y conocer bien su historia es obligado leer el artículo que ha publicado nuestro Sereno de Madrid: El primitivo Monasterio de los Jerónimos renace en el Museo de San Isidro.

Los Sepulcros de Beatriz Galindo La Latina y su esposo Francisco Ramírez El Artillero continúan en su lugar pero igualmente explicados con un video.

Otro de los museos que colabora es el Museo Lázaro Galdiano con un delicado Retrato femenino que podría representar a La Latina.

Anónimo. “Retrato femenino ¿Beatriz Galindo La Latina?”(1501-1525). Museo Lázaro Galdiano.

El montaje museográfico, la iluminación, etc. son magníficos. Pero tal vez el mayor acierto del nuevo San Isidro sea que el museo no se limita a exponer piezas u obras de arte, las explica y las sitúa en un contexto histórico de forma amena y sugerente. Nos cuenta la historia de Madrid.

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Finalmente, la sala dedicada a San Isidro es la menos modificada pero también muestra interesantes novedades, entre ellas dos extraordinarias pinturas de Eduardo Vicente, San Isidro Labrador y El milagro de la fuente, adquiridas en 2005.

Eduardo Vicente. “San Isidro Labrador” (h. 1950-60)

Os recomendamos vivamente visitar el Museo de San Isidro, merece la pena. Además se encuentra en uno de los lugares más bonitos de nuestra ciudad, la plaza de San Andrés nº 2.

Y para terminar, solo añadir que la historia de Madrid, desde 1561, donde finaliza el relato que nos ofrece este Museo de los Orígenes, continúa en el Museo de Historia, en la calle de Fuencarral nº 78. Allí podemos conocer nuestro pasado y nuestro arte desde la llegada de Felipe II a la Villa en el siglo XVI hasta el siglo XIX.

Por : Mercedes Gómez

Hace unos días me hicieron una pregunta curiosa sobre la Puerta de Alcalá, tal vez nuestro monumento más emblemático y uno de los más bellos.

Mi interlocutor quería saber mi opinión sobre algo que había leído: si era cierto que las dos caras de la Puerta de Alcalá eran distintas porque Francisco Sabatini había presentado dos proyectos a Carlos III y que, como al rey le gustaron los dos o que como era muy despistado, olvidó decirle cual era su preferido. O algo así. Por eso el arquitecto, para no incomodar al monarca, decidió construir ambos, uno en cada cara.

Aunque en efecto también me resultaba familiar la historia, una de tantas leyendas y cosas de esas que se dice, se cuenta… y se repiten sin contrastar, mi primera respuesta fue que no, que eso no era cierto. No podía ser así, qué absurdo.

La verdad es que Sabatini no presentó dos proyectos sino que llegó a realizar cuatro, siendo elegido por el rey el último tras un concurso por él mismo convocado, mucho más complejo que lo que esa supuesta anécdota puede hacer creer.

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Carlos III llegó a Madrid para suceder a su hermano Fernando VI procedente de Nápoles donde reinó durante veinticinco años, desde 1734 hasta 1759.

Diez años después, derribada la anterior, ordenó construir una nueva Puerta de Alcalá, una nueva entrada a la ciudad en el camino principal de Madrid, el Camino de Alcalá, relacionado con el Salón del Prado que había ideado José Hermosilla y que fue finalizado por Ventura Rodríguez, para lo cual se convocó un concurso. Todo ello formaba parte de un gran proyecto que debía modernizar Madrid y darle una nueva imagen.

Se sabe que José Hermosilla presentó una propuesta, de la que no se conocen datos, y que Ventura Rodríguez firmó cinco proyectos que sí se conocen y guarda el Museo de Historia de Madrid. Las primeras ideas de Francisco Sabatini datan de 1769.

Fuente: Aitor Goitia

Sabatini había llegado a Madrid en 1759-60 para trabajar al servicio del nuevo rey; entre otras cosas llegó a ser Maestro Mayor de las Obras Reales. Como es sabido fue el autor de numerosas construcciones, incluidas algunas puertas de entrada a la ciudad.

Francisco Sabatini es el autor del diseño no solo de la Puerta de Alcalá sino de otras puertas, entre ellas la de San Vicente, de gran importancia para él pues formaba parte de su propio plan de mejora en torno al Palacio Real.

En resumen, Sabatini proyectó varias puertas, con diferentes propuestas previas, cinco para la Puerta de San Vicente, una para la Puerta de Toledo, cuatro para la Puerta de San Bernardino y cuatro para la Puerta de Alcalá.

La única que queda en pie es la de Alcalá; la Puerta de San Vicente fue reconstruida. De todas ellas se conservan dibujos.

Los dibujos de Sabatini para la Puerta de Alcalá, las tres primeras propuestas, fueron propiedad de la colección particular de Mariano Marín, subastados en 2003 en la Sala Fernando Durán y finalmente adquiridos en 2006 por la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. La propuesta definitiva se conserva en París, en el llamado Álbum de París.

Fernando Chueca Goitia, Carlos Sambricio y más recientemente Aitor Goitia los han estudiado y mostrado.

Diseños de Sabatini para la Puerta de Alcalá (Fuente: Aitor Goitia)

El tercer diseño reunía características de los dos primeros pero tampoco fue el definitivo. Sabatini unió en un cuarto diseño, a partir del tercero, las virtudes de los anteriores, esforzándose en encontrar un equilibrio en las proporciones entre las partes y el conjunto.

Sabatini buscaba un equilibrio entre lo puramente arquitectónico y lo simbólico. Los especialistas creen que quizá la cercanía de Sabatini al monarca y por tanto su mejor conocimiento de lo que este deseaba pudieron beneficiarle, pero no cabe duda de que la propuesta final del arquitecto fue extraordinaria.

Este proyecto final, con cinco huecos, los tres centrales de medio punto y los dos extremos adintelados, comenzó a hacerse realidad en los comienzos del año 1770.

Puerta de Alcalá. Planta y alzado exterior. Dibujo de Aitor Goitia.

El diseño, como dice Aitor Goitia, que sabiamente conciliaba los extremos encomendados, acabó por seducir a Carlos III, quien resuelve personalmente el disputado concurso entre Hermosilla, Ventura Rodríguez y Sabatini en mayo de 1769.

Por supuesto fue Carlos III quien eligió, el día 18 mayo de 1769, el proyecto que se iba a ejecutar.

Francisco Sabatini, autor del proyecto elegido, y director de la obra, pocos días después convocó el concurso y estableció las condiciones de la obra para su adjudicación. Las bases de licitación estaban también firmadas por él. Sabatini seleccionó a Francisco de la Fuente entre las seis ofertas presentadas. Las obras fueron largas, tuvieron lugar desde principios de 1770 hasta 1778, fecha que figura en la inscripción, en ambos lados.

Como es habitual en las puertas de entrada a una ciudad, las dos caras son distintas en cuanto a su decoración, generalmente más adornada la exterior (*). La imagen de las entradas a Madrid eran la imagen de la Corte y por tanto se consideraba que era de gran importancia lo que se mostraba.

La elección de ornamentación de cada lado del proyecto elegido estuvo condicionado por esa doble mirada, la de la ciudad o la del exterior.

La decoración escultórica de la nueva Puerta de Alcalá fue obra de Roberto Michel –lado oeste, el que mira al centro de la ciudad– y de Francisco Gutiérrez –lado este, que mira hacia el exterior–.

Para la cara interior Roberto Michel creó diversas figuras ensalzando los triunfos del rey. Trofeos militares de gran tamaño, sobre la cornisa, que el propio Michel denomina torsos.

Otros detalles ornamentales son las tres cabezas de león en las claves de los tres arcos centrales, las cornucopias sobre las dos laterales y las guirnaldas de flores y frutas sobre los dinteles.

Francisco Gutiérrez colaboró con Sabatini en varias ocasiones, aquí realizó las esculturas del lado exterior.

En las claves de los arcos, tres mascarones que representan cabezas de sátiros. Junto a las decoraciones en los tableros con motivos frutales representan la fertilidad.

El resto de esculturas, mediante figuras de niños, que se recortan contra el cielo y dan a la Puerta su aspecto tan característico, representan las cuatro virtudes cardinales, Prudencia, Justicia, Templanza y Fortaleza, según Mª Luisa Tárraga aplicables a la persona de Carlos III.

La Fortaleza

Corona el conjunto el escudo real sostenido por dos figuras, una Fama y un niño.

Aunque pueda no parecerlo por la distancia, las esculturas son de gran tamaño. Por ejemplo la Fama y el escudo miden casi 4 metros y medio de alto.

La Puerta es de granito mientras que las esculturas son de piedra blanca de Colmenar. Digamos como dato final que la obra escultórica fue costeada por la Tesorería de la Villa de Madrid.

Por : Mercedes Gómez

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(*) NOTA:

En relación a este tema, recordemos que la reconstrucción de la Puerta de San Vicente está situada al revés, la cara exterior original hoy mira hacia el interior de la ciudad. Se justificó el hecho debido a que en la actualidad ha perdido su función, ser la imagen de la ciudad, y la parte más ornamentada se contempla desde el interior, en su momento se pensó que era la mejor vista para la ciudad. Aún así, es cierto que debería haber conservado su situación original, tal como fue pensada.

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Bibliografía:

CHUECA GOITIA, Fernando. “Francisco Sabatini y la Puerta de Alcalá”, Villa de Madrid, nº 60, Madrid 1978, pp. 25-31.
TÁRRAGA, Mª Luisa. “Esculturas y escultores de la Puerta de Alcalá”. IV Jornadas de Arte: El arte en tiempos de Carlos III. Madrid 1989.
GOITIA, Aitor. “Diseños de Sabatini para las Puertas de Madrid”, en Anales del Instituto de Estudios Madrileños, XLVI, Madrid 2006, pp. 195-228.
GOITIA, Aitor. “El concurso de 1769 para la Puerta de Alcalá de Madrid. Las propuestas de Francisco Sabatini y Ventura Rodríguez”. Concursos de Arquitectura. Universidad de Valladolid, 2012.

 

Nuestro querido Museo municipal, el Museo de Historia de Madrid, acaba de inaugurar su cuenta en la red social Facebook.

Su objetivo es informarnos de sus actividades, fondos, adquisiciones y curiosidades. ¡Tienen muchas cosas que contarnos!

En los poquitos días que llevan participando ya nos han revelado alguna novedad. Acaba de tener lugar en la bella Capilla del Museo la presentación del próximo Ciclo de Música Sacra en iglesias y parroquias de nuestra ciudad para celebrar la Semana Santa. Desde el 31 de marzo hasta el 16 de abril grupos musicales y corales ofrecerán una muestra de la música religiosa cristiana desde la Edad Media hasta la actualidad. Una de las novedades de este año serán las actuaciones de saetas flamencas en la Plaza Mayor y en la Plaza de la Villa.

Todos los detalles los podéis encontrar en su dirección:

https://www.facebook.com/museohistoriamadrid/

Os animo a seguirles con toda la ilusión, la misma con la que seguro el propio Museo ha iniciado esta nueva faceta en su deseo de comunicación con todos nosotros.

Muchas gracias.

Mercedes

Ramón Casas, uno de los grandes pintores de finales del siglo XIX, principios del XX, nació en Barcelona en 1866, ciudad en la que murió sesenta y seis años después. Con motivo de la conmemoración del 150 aniversario de su nacimiento, en 2016 se celebró el Año Ramón Casas.

La Obra Social la Caixa junto con el Museo Nacional de Arte de Cataluña y Museos de Sitges organizaron la exposición Ramón Casas. La modernidad anhelada, que ahora tenemos la suerte y el placer de poder disfrutar en Madrid, en CaixaForum. Sin duda una de las más atractivas y esperadas de la temporada, define al pintor como bohemio, hedonista e inconformista, y nos propone revivir la eclosión de la modernidad en Europa de la mano de su mejor cronista.

Nos recibe uno de esos nuevos inventos que entonces representaban el progreso y que él utilizó, la bicicleta.

Ciento cuarenta y cinco obras de Casas y de otros artistas contemporáneos reivindican la obra del pintor catalán, y su significado dentro del contexto de la época.

La exposición ofrece un recorrido por la obra de Ramón Casas, indudablemente una de las grandes figuras del Modernismo, en relación a los artistas coetáneos que pudieron tener alguna influencia sobre él, Toulouse-Lautrec, John Singer Sargent, Julio Romero de Torres, Joaquín Sorolla, Joaquín Torres García, Pablo Picasso… algunos de ellos amigos suyos, como Santiago Rusiñol.

En Retratándose contemplamos una pintura especial, la única firmada por ambos, en la que se retratan el uno al otro como símbolo de su amistad.

R.Casas y S.Rusiñol, “Retratándose” (1890).

El recorrido se plantea como un juego de espejos, un camino de doble sentido que permite visualizar las influencias, analogías e intereses comunes que existieron entre Casas y otros autores contemporáneos.

El primer ámbito de la muestra nos cuenta cómo fueron los comienzos, como se llevó a cabo la construcción de una identidad artística.

Casas nació en Barcelona pero muy joven, con apenas 15 años, fue a estudiar a París, primer viaje a la ciudad que marcaría toda su vida.

R.Casas.”Autorretrato”, 1883.

París era entonces el centro del arte europeo, allí, como tantos otros artistas, conoció las diferentes tendencias y lenguajes pictóricos que serían un gran aprendizaje para él en los comienzos de su carrera. Volvió varias veces.

R. Casas. “Autorretrato” (1888-89)

En 1890 realizó su tercer viaje a París, en esta ocasión permaneció dos años. Fue una época enriquecedora en la que su obra se transformó. Representaba personas anónimas de la vida bohemia parisina, vivió la pulsión bohemia.

En enero de 1897 en Barcelona abrió la famosa cervecería Els Quatre Gats, que se convirtió en un gran centro de la cultura alternativa a la imperante en aquellos momentos, con el objetivo de estimular la creatividad. Aunque no supuso ningún cambio radical al arte existente, durante seis años albergó al grupo bohemio encabezado por Casas, Romeu y Rusiñol. Ramón Casas creó la imagen publicitaria del local.

R.Casas. “R.Casas y P.Romeu en un tándem”, 1897

Siguiendo el modelo de los azulejos catalanes de oficios del siglo XVIII diseñó un conjunto de 25 azulejos que mostraban la nueva Cataluña del siglo XIX.

“Los adelantos del siglo XIX”. Loza esmaltada y policromada. 1901

La exposición también reflexiona sobre la paradoja del artista moderno.

Es curioso comprobar cómo a Casas, tan cosmopolita, le interesaron los temas populares, destacando sus majas y toreros.

Hacia 1894 comenzó una serie en la que abordaba la crónica social, el pintor incorporó un elemento nuevo en su obra: la multitud anónima, representó la poética de la multitud.

Además de pintor fue un gran dibujante y creador de carteles.

R.Casas. “Ámbar y espuma”, 1898.

En el último ámbito temático, las identidades ambivalentes, la exposición muestra su habilidad para el retrato, sobre todo femenino. Mujeres sofisticadas y elegantes, atrevidos desnudos, y también modelos de mujer emancipada.

R.Casas. “Eligiendo un libro”, 1891.

En definitiva, es una exposición magnífica, con una propuesta interesante, y pinturas muy bellas. Para disfrutar en:

CaixaForum Madrid
Ramon Casas. La modernidad anhelada
Hasta el 11 de Junio de 2017
Toda la información, precios y actividades relacionadas: aquí

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Por : Mercedes Gómez

Continuamos disfrutando del magnífico Programa Es Patrimonio Descúbrelo organizado por Dolores Muñoz, Un recorrido por el Patrimonio Industrial de la Comunidad de Madrid, que recordemos fue inaugurado el pasado mes de octubre en la antigua Fábrica de Cervezas El Águila, actual sede de la Biblioteca y Archivo Regionales.

Tras varias visitas a edificios importantes de nuestro patrimonio industrial (Serrerías Belgas, Instituto Torroja, etc.) el pasado día 23 de febrero visitamos una de las construcciones más notables de la arquitectura española contemporánea, el Centro de Estudios Hidrográficos, de Miguel Fisac.

Vamos conociendo poco a poco la obra de este arquitecto, en este blog el pasado mes hemos tenido ocasión de descubrir sus edificaciones para el CSIC y la iglesia del Espíritu Santo en la antigua Colina de los Chopos. Hace más tiempo, con motivo de la exposición Miguel Fisac y Alejandro de la Sota: miradas en paralelo organizada por el Museo ICO en 2013 conocimos algo mejor a la persona y su obra, y entramos en la iglesia de Santa Ana en Moratalaz, obra de 1965.

Viga-hueso (en la exposición Museo ICO, 2013)

Anterior es el Centro de Estudios Hidrográficos, construido entre 1960-1961 e inaugurado en 1963. El conjunto constaba de dos edificios debido a que, en origen, fueron dos los organismos que participaban, el Centro de Estudios Hidrográficos y el Laboratorio de Hidráulica.

Dijo Miguel Fisac que siempre le hacía ilusión recibir un encargo profesional, grande o pequeño, pero la petición del proyecto para un Centro de Estudios Hidrográficos y un Laboratorio de Hidráulica representó para él una proposición llena de posibilidades por su programa singular, sus exigencias técnicas, su emplazamiento, al borde del río Manzanares, junto al Puente de Segovia.

Fue uno de los primeros edificios en que el material principal utilizado fue el hormigón armado, en este caso acompañado de hierro laminado y aluminio en las ventanas y puertas.

Y fue el primero en que se consiguió construir un espacio adintelado con vigas de hormigón pretensado con una luz de nada menos que 22 metros, como veremos.

Trabajó con el ingeniero José María Pliego y, para la realización de las famosas vigas postensadas con anclajes para la cubierta del espectacular Laboratorio, con Ricardo Barredo.

Además de las vigas, otro elemento prefabricado llama la atención nada más entrar en el edificio, los peldaños empotrados en el muro de hormigón visto que configuran sus escaleras voladas.

Fisac siempre quiso demostrar que el hormigón bien tratado también podía ser bello (igual que hizo Eduardo Torroja). Hay en este edificio muros de hormigón visto que parecen madera.

Igual que en otros edificios, como los del CSIC (recordemos la Librería Científica), Fisac diseñó techos, suelos, los muebles… y todos los detalles, cada uno cumpliendo una función.

Salón de actos

Su objetivo además de la belleza era lograr el máximo confort y funcionalidad. Por ejemplo, que la forma de los techos de escayola favoreciera la mejor acústica.

Las formas curvas y la madera además de decorativas eran funcionales. Las utilizó aquí y en el mobiliario en otros edificios, bajo la influencia de la arquitectura nórdica.

Los muebles, aunque algunos han sido cedidos a museos otros se conservan aquí, en el lugar para el que fueron ideados.

Todo lo que no diseñó personalmente lo encargó a artistas de primer nivel. Hay algún sillón de Mies Van der Rohe y una placa de bronce del escultor Pablo Serrano creada para la inauguración, actualmente en el interior del Centro, en el vestíbulo.

Sin duda, la parte más espectacular del CEH es la llamada Nave de Modelos, una obra extraordinaria.

Se trataba de crear un espacio rectangular de 80 por 22 metros con una iluminación de bóveda celeste uniforme, sin ningún punto de apoyo.

Las vigas hueso, así llamadas por Fisac por su parecido con los huesos de los animales fueron un hallazgo para conseguir que la gran nave aprovechara lo mejor posible la luz natural.

El paso del tiempo provocó un cierto deterioro en las vigas que fueron sustituidas, no son por tanto las originales, pero las nuevas sí fueron realizadas con el molde original, que se conserva.

En 1969 la nave fue ampliada por José Antonio Torroja, hijo de Eduardo Torroja. La nueva construcción, a continuación de la nave de Fisac, paralela al río, es triangular, en forma de sierra.

Se mantuvo el uso de los mismos materiales, aunque es una obra muy diferente a la estructura innovadora de Fisac.

Finalmente visitamos la Cafetería, otra muestra de cómo Fisac cuidó la decoración de todos los rincones del Centro. En ella se conservan murales de pintura y cerámica obra de Juan Ignacio Cárdenas.

Cárdenas, hijo del arquitecto que conocemos por ser el autor del gran edificio de la Telefónica, Ignacio Cárdenas, de quien también hablamos aquí, estudió arquitectura, como su padre, pero se convirtió en pintor, grabador y ceramista. Fue un artista muy valorado en los años 60 y 70, pero nunca llegó a ser reconocido tanto como quizá hubiera merecido.

Como pudimos comprobar, este CEH es sorprendente por su arquitectura, también por su interior cuidado, y por las obras de artistas, alguno ya conocido en este blog como Pablo Serrano, pero otros que fueron un descubrimiento, como el pintor Juan Ignacio Cárdenas.

Por supuesto es también muy interesante conocer la actividad del actual Centro de Estudios Hidrográficos del CEDEX (Centro de Estudios y Experimentación Obras Públicas) y los numerosos proyectos que se muestran en la Nave de Modelos, algunos impactantes. Son “modelos”, reproducciones a pequeña escala de grandes obras hidráulicas.

El edificio suele abrir sus puertas en diferentes ocasiones (durante la Semana de la Arquitectura, etc.). También se puede solicitar una visita siguiendo las indicaciones en su web.

Por : Mercedes Gómez

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Bibliografía:

FISAC, M. “Centro de Estudios Hidrográficos”. Informes de la Construcción, nº 157, 1964.
MENDILUCE, E. y ARQUÉS, F. Centro de Estudios Hidrográficos del CEDEX (separata del libro conmemorativo de los 40 años del edificio)
Centro de Estudios Hidrográficos

 

Hoy celebramos el Día de la Mujer por cuyo motivo se han producido movilizaciones, celebrado actos, instalado placas, entregado premios, programado ciclos de conferencias, etc., todo ello muy bienvenido. Lo cierto es que todavía hoy, en España, y por supuesto en el mundo entero, a estas alturas, las mujeres aún necesitamos un reconocimiento de la igualdad en general, y laboral en particular. También un mejor conocimiento de nuestra historia.

Por mi parte he visitado la exposición Mujer y trabajo en España 1875-2015. Es una pequeña pero intensa muestra fotográfica en la que podemos comprobar que el trabajo femenino no es algo reciente. Hacia 1900 no solo había lavanderas, también carboneras, trabajadoras en las fábricas de papel, textiles…

Es emocionante contemplar algunas de las imágenes y comprobar la dureza de algunos trabajos desempeñados por las mujeres a finales del siglo XIX, comienzos del XX.

Con la industrialización se incorporaron al trabajo fuera del hogar, no todas permanecían en casa desempeñando sus labores, las clases más bajas tuvieron que salir en busca de un salario.

Con la II República se produjo un avance intentando la concesión de nuevos derechos. La mujer se incorporó a casi todos los sectores laborales. Igual acudían a los tradicionales talleres de costura que preparaban la celebración de Elecciones o trabajaban en el Metro. Enseguida llegó la guerra que lo truncó todo.

Es sabido que después, a partir de 1939 el papel reservado y potenciado para la mujer fue el de ama de casa. A pesar de todo, la incorporación al trabajo fue creciendo. Y ocurrió otra cosa significativa: muchas mujeres, igual que los hombres, se vieron obligadas a emigrar y trabajar en otros países.

A partir de los años 70 volvieron los avances, la visión sin duda fue más abierta y favoreció el trabajo femenino.

Mujer trabajadora, h. 1980 (Fund. Largo Caballero)

Y llegamos al siglo XXI. Sin duda todo ha cambiado respecto a 1900, aunque aún queda mucho camino.

La exposición se puede visitar hasta el 31 de marzo en la Escuela Julián Besteiro, en la calle Azcona nº 53, de lunes a sábado de 9 a 19 h.

La visita merece la pena, la muestra sobre la mujer y el trabajo a lo largo de la historia española, organizada por la Fundación Largo Caballero con la colaboración de UGT y la Universidad de Alcalá, con fotografías de diversos archivos, es muy interesante.

El edificio que la alberga, construido según proyecto de Guillermo Diz Flórez en 1944 para albergar la Escuela de Capacitación Social Francisco Aguilar y Paz es hoy la Escuela de Formación Sindical Julián Besteiro. Tiene un precioso jardín a la entrada con hermosos árboles.

Y otro jardín interior, remanso de paz con su fuente en el centro, alrededor del cual se encuentra el claustro en el que se han situado los paneles con las fotografías.

Además en el mismo pasillo podemos ver una vitrina con objetos que pertenecieron a Julián Besteiro, que entre otras cosas fue presidente de las Cortes durante la etapa republicana, o relativos a la época.

Por todo ello os animo a visitar la Escuela Julián Besteiro, en el barrio de la Guindalera, distrito de Salamanca.

Por : Mercedes Gómez

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