Queridos amigos:

Tengo el placer de invitaros a leer un segundo artículo dedicado al pianista madrileño Miguel Ramos Echapare, trabajo del historiador José Miguel Muñoz de la Nava Chacón. El autor nos ofrece nuevos datos sobre la vida del desconocido músico, su obra y su participación en otra actividad, la animación cinematográfica, en la que fue pionero. Espero que os guste y disfrutéis. Gracias a todos.

Mercedes
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Hace un par de años publicamos en Arte en Madrid una entrada sobre el pianista y organista Miguel Ramos, en la que aportábamos algunos datos sobre este artista que, tras haber gozado durante toda su vida del favor del público, hoy es injustamente muy poco conocido.

En esa entrada destacamos que fue un niño prodigio, que obtuvo los primeros premios de piano y de música de cámara en el Conservatorio de Madrid y muy pronto se hizo popular, especialmente en el ámbito de la música de variedades, así como fue un pionero del jazz en España, del que, arropado por su formación académica, fue un privilegiado defensor en algunas publicaciones.

Vimos también que la Guerra Civil interrumpió su carrera en España y que tuvo que exiliarse, aunque muy pronto recuperó su trayectoria de éxitos en Francia, trabajando incansablemente con su nombre afrancesado de Michel Ramos y con los seudónimos de Virginie Morgan y Patricia Lamour. Y que a comienzos de los años 60 regresó a España, reclutado por Rafael Trabucchelli para Hispavox, discográfica de la que se convirtió en un puntal esencial junto a Waldo de los Ríos; desde entonces y hasta su fallecimiento (hacia 1977) continuó realizando un intenso trabajo como pianista, organista, director de orquesta y arreglista y publicó un buen puñado de LPs que en su momento tuvieron gran éxito.

En aquella entrada propusimos que debió de nacer hacia 1910, basándonos en que tenía tan solo cuatro años cuando comenzó a recibir la atención de la prensa; como veremos a continuación, ahora contamos con la fecha exacta de su nacimiento: 19 de octubre de 1909.

Teníamos entonces algún indicio de que en los primeros momentos de su exilio pudo haber pasado algún tiempo en México, pero no era suficiente para afirmarlo, ni siquiera para proponerlo. Ahora hemos localizado varios documentos conservados en México y publicados digitalmente que se refieren a sus peticiones para ser aceptado en ese país como exiliado.

Los documentos, junto con otros legajos relativos a exiliados españoles, se encuentran en la página Memórica del Gobierno de México. Son expedientes sobrecogedores, que contienen las peticiones de centenares, millares de españoles de las más variadas extracciones sociales y niveles culturales; también miembros de las Brigadas Internacionales. Se ha calculado que como consecuencia del ofrecimiento del presidente Lázaro Cárdenas se trasladaron a México entre 20.000 y 25.000 españoles entre 1939 y 1942. Familias desgajadas; familias enteras que se encontraban en Francia y solicitaban en la embajada de México que se les acogiese en este país. Miles de vidas y carreras que habían sido truncadas por la Guerra Civil, aunque aún estaba lo peor por venir: la locura nazi, la IIª Guerra Mundial (1939-1945).

Contienen cartas, instancias, escritos, con letra más o menos esmerada; unos utilizaron hojas en blanco, otros cuadriculadas, otros interlineadas; algunos escribieron a máquina; varios añadieron sus fotografías en tamaño de carnet. Algunos se extendieron describiendo su situación familiar y otros refirieron algunas de las experiencias vividas por ellos durante la guerra o tras cruzar la frontera con Francia. En una de las solicitudes, escogida al azar, fechada el 21 de marzo de 1939, leemos: «Queridos hermanos: Os llevo escritas infinidad de cartas desde el Campo de Concentración donde me encontraba con mi esposo, y hoy que nos han separado, y yo no vivo en campo, aprovecho para pediros que nos reclaméis a la embajada de México en Francia, y así poder salir a ese país, donde no os seríamos gravosos […]». Son testimonio de una dolorosa desesperación, pero también de una tímida esperanza de reiniciar sus vidas.

El primer documento que reproducimos se encuentra aquí, con el número 23, página 31 del documento digital.

Las solicitudes de este legajo fueron realizadas entre febrero y abril de 1939. El contenido de la solicitud de Miguel Ramos es el siguiente:

«Exmo. Sr. Ministro de Méjico en Francia.

Muy Señor mío:

El que suscribe Miguel Ramos Echapare de 29 años, soltero, natural de Madrid y de profesión pianista compositor.

Con el debido respeto expone:

Que teniendo necesidad de residir en un país otro que España debido a las circunstancias políticas y por ser Méjico un país en el cual cuento con amistades, es por lo que solicito de V. E. se sirva ordenar me sea dado el oportuno “visa” para mi traslado.

Gracia que espero me sea concedida.

Deseándole mucha salud, queda suyo

[Firma:] Miguel Ramos

París 28-2-1939»

En el ángulo superior izquierdo otra persona consignó: «Solicitud entregada».

El otro documento forma parte de un legajo de 1940 (aunque algunas peticiones son también de 1939), y se encuentra en esta dirección, numerada como 182 y en la página 218 del documento digital: aquí.

Es un tarjetón preimpreso con su nombre: «Miguel Ramos» y, en la esquina opuesta, el de una ciudad: «París». Fue también manuscrito por el músico, comenzando por la adición de su segundo apellido: «Echapare»; pero esta vez su nota fue muy escueta, consignando tan solo algunos datos que consideró imprescindibles. Quizá nos equivoquemos, pero nos da la sensación de que, un año largo después de la anterior solicitud, Miguel Ramos iba abriéndose camino en París y ya no sentía tanta acucia por trasladarse a México, si bien los nazis estaban a punto de ocupar Francia o acababan de hacerlo (en esta nueva solicitud, Miguel Ramos no consignó la fecha). Dice este documento:

«Miguel Ramos Echapare. Nacido en Madrid el 19-10-1909.

Profesión: Pianista 1er premio de piano del Conservatorio de Madrid y 1er premio de Música de Cámara del mismo Conservatorio. Primer productor en España de films de muñecos animados en contrato con la Compañía C.I.F.E.S.A. de España.

79, rue des Martyrs (18). París».

Y nos encontramos así con otro interesante dato que desconocíamos: entre sus inquietudes artísticas, Miguel Ramos fue también pionero en España de la animación cinematográfica con muñecos de tres dimensiones (más de un avisado preferirá el anglicismo stop motion); fue, junto a Pablo Antonio Béjar, autor de Arte, amor y estacazos, la primera película española de este tipo, siguiendo la estela de otras películas de origen ruso proyectadas en Madrid en los años inmediatamente anteriores.

En Ahora del 24 de abril de 1934 se hacía la crítica de una película de gángsters estrenada en el cine Callao, El pequeño gigante, y se añadía al final: «Como complemento se pasó el maravilloso film de muñecos animados “Fetiche”, que obtuvo un éxito de idéntica magnitud que su mérito». Un par de meses después, el 7 de junio de 1934, La Voz publicaba un artículo de Carlos Fernández Cuenca con el título «Muñecos animados en la pantalla española. Arte, amor y estacazos». Comenzaba refiriéndose a la mayor dificultad técnica que suponían las cintas de muñecos animados respecto a las de dibujos animados, y destacaba la labor en este ámbito de Ladislas Starewitch, «figura destacada del cine ruso de la época imperial, y hoy emigrado en París, donde sigue realizando con maravillosa precisión idealista y técnica los nuevos frutos de su arte, que culmina en obras tan deslumbradoras como Fetiche».

Y continuaba el crítico:

«Son ahora unos muchachos españoles quienes emprenden la conquista del género. Su primer ensayo admira y llena de júbilo; testimonio inequívoco de calurosa acogida fue la prueba privada, que se celebró días pasados en el Cine Bilbao, de esta pequeña joya cinematográfica. Su título, Arte, amor y estacazos.

Ha escrito el fino asunto Enrique Lerma; ha construido los graciosos muñecos Pablo Antonio Béjar; ha compuesto la agradable música Miguel Ramos, animador al mismo tiempo, y con soltura y acierto meritísimos, de los personajes de trapo; ha pintado las certeras decoraciones José Nogales, y el operador, Andrés Pérez, ha obtenido un[a] fotografía clara, nítida, rica en matices. […] De las primeras escenas a las últimas se advierte cómo la mano rectora va cobrando aplomo, seguridad, dominio; los movimientos son cada vez más naturales, y muchos de ellos -singularmente los del pianista, el trombonista y el violinista- tienen perfección absoluta. […]».

Un par de años después. el 17 de mayo de 1936, se publicó en Cinegramas un interesante reportaje gráfico con el título: «La primera película de muñecos animados que se hace en España», refiriéndose a El intrépido Raúl, realizada por Arturo Beringola y Feliciano Pérez y también con música de fondo, aunque no se consignó el autor o autores de esta última.

Foto fija de El intrépido Raúl, en Cinegramas, 17 de mayo de 1936.

La misma revista rectificaría poco después, señalando que la primera película de muñecos animados realizada en España fue la de Pablo Antonio Béjar y Miguel Ramos, Arte, amor y estacazos. Como hemos visto, se había preestrenado en 1934; y se estrenó con gran éxito en el cine Rialto en enero de 1936. Refiriéndose a este estreno se dijo en Cinegramas del 19 de enero de 1936: «es una historieta cómica representada con muñecos de trapo, que se animan por primera vez en España gracias a la paciente inteligencia de Pablo Antonio Béjar y Miguel Ramos. El ensayo, logrado plenamente, con maestría que parece acusar una larga experiencia, es digno de estímulo y aplauso. Admira la intuición, el talento y entusiasmo de sus animadores».

Según indica Mª Luisa Martínez Barnuevo en El cine de animación en España (1908-2001), no se conoce ninguna copia de esta película. Peor fortuna si cabe tuvo una tercera película de muñecos animados, también de 1936, Pipo y Pipa en busca de Cocolín, dirigida por el escultor y cineasta Adolfo Aznar y basada en las Aventuras de Pipo y Pipa, de Salvador Bartolozzi, publicadas en la revista Estampa a partir de 1928. Bartolozzi fue el guionista; el autor de la música fue Pedro Braña Martínez (futuro director de la Banda Municipal de Sevilla); también colaboraron, entre otros, la actriz e ilustradora Elsy (Elsi, Elsie) Gumier, el animador Salvador Gijón y, como director de fotografía, Tomás Duch Belmonte. El inicio de la guerra impidió su distribución y, según indicó Román Gubern, fue prohibida tras la guerra y destruido su negativo, debido a que Pipo llevaba un sombrero de papel hecho con un diario republicano; Gubern afirmó que era el diario Ahora, aunque quizá (parece más lógico), fuese la mencionada revista Estampa, que durante la guerra fue convertida en órgano del Frente Popular.

Tomás Duch, Elsi Gumier y Salvador Gijón preparando un fotograma de Pipo y Pipa en busca de Cocolín, en Cinegramas, 19 de enero de 1936.

Regresando a Miguel Ramos, pese a la evidencia de las solicitudes que reproducimos, no podemos confirmar si llegó a trasladarse a México, al menos en esos momentos. En el catálogo de la Biblioteca Nacional de Francia figuran numerosas grabaciones suyas (con el nombre de Michel Ramos); las más antiguas de las que están datadas son de 1942, 1943 y 1944; muchas están sin datar, y hay una laguna desde 1944 hasta 1955. En otras fuentes hemos localizado grabaciones de 1941, como Dad li Dou (Swing), de Francis López, con Tony Murena al acordeón, Pierre “Baro” Ferret y Etienne “Sarane” Ferret, guitarras y Michel Ramos al piano; su fecha exacta es 15 de abril de 1941. De 1950 son varias grabaciones de la orquesta de Michel Ramos, mencionadas en la publicación Disques: classiques, danses, chansons, jazz; de 1952 es un disco de 78 R.P.M. de Charles Aznavour, con arreglos jazzísticos de Virginie Morgan (Miguel Ramos). En los años 50 aparecieron numerosas grabaciones de Michel Ramos (y de Virginie Morgan y Patricia Lamour). Es posible que, si finalmente se trasladó a México, fuese en los momentos finales de la II Guerra Mundial; pero, de haber sido así, debió de permanecer allí pocos años y pudo haber regresado a París en 1950 o poco antes.

Para finalizar, añadimos otro dato que también desconocíamos, otro seudónimo que fue utilizado por Miguel Ramos en España antes de la Guerra Civil: en varias publicaciones de 1934 se mencionan unas canciones con letra de Antonio de Retana y Teijeira (con el seudónimo de Carlos Fortuny) y música de Álvaro Retana y Ramírez de Arellano y Miguel Wilson, del que se indicó expresamente que era seudónimo de Miguel Ramos Echapare.

 

Por : José Miguel Muñoz de la Nava Chacón
Historiador del Arte

Conocimos la pintura de Consuelo Hernández hace un tiempo gracias a su participación en una muestra colectiva, Madrid es Madrid, en la galería Jorge Alcolea. Ahora tenemos ocasión de acercarnos a su arte y al trabajo realizado a lo largo de los últimos años. Se ha inaugurado en la Sala de la Casa de Vacas del Retiro la exposición Consuelo Hernández. El mundo que habito.

Leemos en el folleto que diversos críticos de arte han enmarcado su obra dentro del denominado “realismo madrileño”, “realismo mágico y “nuevo realismo”. Lo cierto es que la artista ofrece una pintura realista muy personal, un mundo propio, como sugiere el título de la muestra.

Las sesenta obras expuestas están divididas en varios apartados, según la temática.

El primero, “Interiores y retratos” muestra su lado más íntimo, con imágenes de su entorno personal y familiar.

El principal, en la sala central, es el apartado dedicado a “Ciudades”. Varios cuadros representan la ciudad de Tánger donde Consuelo Hernández vivió varios años. Y, no podía ser de otra manera, en esta sección Madrid juega un papel importante, con algunas pinturas que ya pudimos ver anteriormente, como la Estación de Lago, Príncipe Pío, las dedicadas al Café Gijón

La Estación de Lago (2010)

Y otras más recientes, muy sugerentes.

Primavera en la calle Arenal (2019)

En “Ellas” Consuelo representa figuras femeninas, mujeres de su entorno o personajes a los que admira.

Y al final, el “Paisaje”. En todos los temas llama la atención el especial clima que la artista consigue crear en su pintura, siempre con la ayuda del color.

La exposición se puede visitar hasta el próximo 30 de agosto:

Parque del Retiro
Casa de Vacas
De lunes a domingo, de 10.00 a 21,30 h.
Entrada libre hasta completar aforo.

Más información en su web: Consuelo Hernández

 

Por Mercedes Gómez

En los terrenos situados al norte de la Colonia Iturbe I, junto al Barrio del Porvenir del Artesano, el mismo arquitecto Enrique Pfitz en 1926 proyectó la Colonia Iturbe 2, nuevamente con la colaboración del ingeniero José Urroz. Las obras tuvieron lugar a lo largo de los tres años siguientes. Fue una nueva promoción de la “Propiedad Cooperativa” dirigida por Gregorio Iturbe, ubicada entre las calles Diego Bahamonde, Dolores Romero, Paseo Marqués de Zafra, Gabriel Abreu y Doctor Oloriz.

(Plano Colonia Iturbe 2. COAM)

El límite al norte, adonde se asoman las espaldas de los primeros hoteles que se construyeron, es la calle Diego Bahamonde, que en un tramo aún parece la callejuela de una población antigua.

Como en el primer caso, estaba formada por 184 viviendas.

Esta segunda colonia tenía una tipología urbanística y características arquitectónicas similares a la primera; la única diferencia fue que se añadió a las viviendas un tercer nivel, un sótano.

Caminando por sus calles vemos que los hoteles de esta segunda fase han sufrido más modificaciones que la anterior, en cuanto a fachadas, y algunos sobre todo en altura.

Las Colonias Iturbe 1 y 2 forman lo que actualmente conocemos como Colonia de la Fuente del Berro, unidas de sur a norte por la calle Ambros, junto al histórico parque.

Por: Mercedes Gómez

 

 

Ayer el Ayuntamiento de Madrid notificó que se cerraba al tráfico el puente de Francisco Silvela a Joaquín Costa “tras constatarse importantes daños en su estructura”. La noticia del propio Consistorio, que se puede leer aquí, afirma que el estudio de la infraestructura ha indicado que el puente ha llegado al final de su vida útil. Las conclusiones del análisis realizado son claras, “se recomienda su demolición y, con carácter inmediato, el cierre total al tráfico, tanto sobre el tablero como por debajo del mismo”.

La noticia es importante.

Este puente se ubica en lo que fue el antiguo Paseo de Ronda, límite del Proyecto de Ensanche de Madrid elaborado por Carlos María de Castro, aprobado en 1860.

Plano del Ensanche de Madrid (1861)

Antes de que existiera la M30, utilizando términos actuales –siempre enfocados desde el punto de vista del tráfico rodado, no del peatón–, se habla de que existían la M10 y la M20.

El considerado primer cinturón de circunvalación de la ciudad (M10) estaba formado por los paseos que rodeaban aproximadamente el Madrid que hasta 1868 había estado rodeado por la Cerca de Felipe IV. Ese primer cinturón discurría por las Rondas (de Atocha, Valencia, Toledo y Segovia) y los añorados Bulevares (Marqués de Urquijo, Alberto Aguilera, Carranza, Sagasta y Génova). En el plano que vemos arriba es la zona coloreada en gris, la llamada Almendra Central de Madrid.

El segundo cinturón (M20) rodeaba el Ensanche, planificado y construido entre finales del siglo XIX y principios del XX. Son las zonas anaranjadas.

Entonces se construyó el Paseo de Ronda o Foso de circunvalación, que en la zona noreste hoy día está formado por una serie de pasos subterráneos y elevados, por las calles Reina Victoria, Raimundo Fernández Villaverde, Joaquín Costa, Francisco Silvela y Doctor Esquerdo.

Uno de estos puentes es el de Francisco Silvela-Joaquín Costa.

Plano del Ensanche de Madrid (1861) (detalle)

En las primeras décadas del siglo XX el perímetro del Ensanche fue explanado.

Terraplenado de la calle Joaquín Costa (1926) (Foto: memoriademadrid)

A mediados del siglo, el Paseo de Ronda, como los antiguos Bulevares, eran zonas amables.

Bulevar de Francisco Silvela, donde ahora emerge el Scalextric que atraviesa en túnel la avenida de América (1955) (Foto cedida por Ángel Alda @angeldeolavide)

Hasta los años 60-70, en que casi todos los bulevares fueron ocupados por los automóviles.

Calle Francisco Silvela. Salida del túnel bajo Avenida de América, hacia Joaquín Costa (12 julio 2020)

El puente de Francisco Silvela hasta Joaquín Costa al norte, de 360 metros, fue construido en 1969. Formó parte de un urbanismo planificado alrededor del coche, en el que las grandes estructuras de hormigón destinadas al tráfico ocuparon la ciudad.

Algunos de estos pasos elevados, muy agresivos para el entorno, ya han desaparecido, como los scalextric, de Atocha (el más famoso, en 1985), el de Santa María de la Cabeza (en 2001) y el de Cuatro Caminos (en 2004). Otros siguen existiendo, como es el caso de este puente de Joaquín Costa.

Aunque este paso elevado, ahora, acabada su vida útil y convertido en un peligro, también va a ser derribado. Aún no se sabe qué ocupará su lugar, acaso ¿el proyecto será otro puente?, nos esperan muchos días de obras…

Sin duda estamos ante una buena ocasión para reflexionar, pensar en qué es lo mejor para Madrid y los madrileños. Con visión de futuro, debemos pensar, las autoridades competentes deben pensar, que el coche particular debe dejar de ser el protagonista de la ciudad. Por el bien de todos.

Por: Mercedes Gómez

 

 

 

La Cárcel de mujeres de Ventas fue creada en 1931, dentro de un nuevo proyecto penalista de la Segunda República, concebida originariamente como «Prisión Modelo» por Victoria Kent, en esos momentos Directora General de Prisiones. Después de la guerra el nuevo régimen la convirtió en todo lo contrario: una cárcel en la que mujeres y niños vivieron en las peores condiciones imaginables. Toda su historia, testimonios de lo que fue y significó, fotografías, etc. se pueden conocer visitando la magnífica página creada por el Ayuntamiento de Madrid en 2017: La Cárcel de Ventas

Cárcel de Ventas (foto carceldeventas.madrid.es)

La prisión se vació de reclusas en el verano de 1969 y pocos años después, en 1972, se empezó a demoler el edificio construido por Manuel Sainz de Vicuña Camino en estilo racionalista.

En el solar se levanta hoy un complejo de viviendas y un parque municipal, zona verde emplazada entre los números 27 y 29 de la calle de Rufino Blanco con vuelta a la calle de Ramón de Aguinaga, en el barrio de la Fuente del Berro, distrito de Salamanca.

Antigua Cárcel de Ventas y edificio actual. Montaje carceldeventas.madrid.es

En 1978 se terminó de construir el complejo de viviendas, llamado «Parque Residencial Isabel II».

El parque, de más de 800 metros cuadrados, tiene su propia historia.

Los jardines se llamaron de Isabel II, como el conjunto residencial en el que se encuentran. El parque era de titularidad pública desde 1996, pues había sido cedido al Ayuntamiento al convertir la parcela de la antigua cárcel, pero durante años estuvo cerrado debido a que una parte de los residentes de estas viviendas se oponían, tras haber disfrutado durante años de los jardines de forma privada.

Por fin, después de casi diez años de reclamaciones y pleitos, en el mes de mayo de 2005 fueron abiertos al público. Aunque el conflicto entre la Junta Municipal de Salamanca y los vecinos del inmueble, que cerraban el jardín con candado, continuaron. En enero de 2007 los juzgados resolvieron a favor del Ayuntamiento.

Jardines Isabel II (Foto: año 2013)

Hace unos tres años el jardín fue reformado, transformado completamente.

(Foto: junio 2020)

Con zonas infantiles y de gimnasia, flores, bancos, una decorativa pérgola que además proporciona sombra…

Todo organizado alrededor de la zona estancial circular con un olivo en el centro.

Desde junio de 2018, en que por mayoría el Pleno municipal aprobó la propuesta, recibe el nombre de Jardines de Las Mujeres de Ventas.

No hay ninguna referencia expresa a la cárcel, sí un bonito recuerdo a ellas, a las mujeres de Ventas. Hoy día son unos jardines muy acogedores, frecuentados por los vecinos del barrio.

Por: Mercedes Gómez

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madridiario, 6 mayo 2005.

El Distrito. Salamanca y Retiro, enero 2007.

Como vimos hace tiempo en un primer trabajo sobre las Colonias históricas madrileñas, el origen de la promoción de casas baratas para las clases más modestas y de las cooperativas se remonta a finales del siglo XIX, aunque cobraron más importancia en las primeras décadas del siglo XX.

Recordemos la Sociedad cooperativa El Porvenir del Artesano que en 1879 había adquirido terrenos cerca de la Fuente del Berro para la construcción de casas para obreros. En 1907 fue creado el Instituto de Reformas Sociales que cuatro años después promulgó la 1ª Ley de Casas Baratas, con varios objetivos, asegurar unas mínimas condiciones de higiene en las viviendas, fomentar el crédito a la construcción, etc.

En 1912 se formó La Propiedad Cooperativa que proyectaba la construcción de suburbios-jardín, dirigida por Gregorio Iturbe, que daría nombre a varias Colonias. La Sociedad en esos momentos estaba formada por unos 400 socios.

En años siguientes, 1921, 1922 y 1925, hubo nuevas leyes, intentando mejorar las condiciones, permitir la cesión de terrenos por parte del Estado y organismos locales, premiar la construcción… Aunque estas iniciativas no tuvieron mucho éxito por distintos motivos, entre ellos la especulación del suelo, se construyeron varias colonias, algunas desaparecidas, y otras supervivientes, hoy día sin duda revalorizadas, convertidas en viviendas de lujo, en un entorno muy agradable, como las que se conservan junto al Parque de la Fuente del Berro.

La 1ª Colonia Iturbe se situó al sur del Barrio del Porvenir del Artesano, entre la Quinta de la Fuente del Berro al este y el Antiguo Asilo en el Paseo de Ronda –hoy Residencia de Personas Mayores de las Hermanitas de los Pobres. Mi casa, en la calle de Doctor Esquerdo, construido en 1910, al oeste.

Plano de Núñez Granés (1910) (detalle)

Alrededor de la actual calle de Mercedes Fórmica –por ahí discurría el antiguo Camino de La Elipa– se construyeron dos grupos de hoteles, representados en el plano general firmado por el arquitecto Enrique Pfitz, según proyecto de 1925, con la colaboración del ingeniero José Urroz.

La Construcción Moderna , 30 mayo 1926 (Hemeroteca BNE)

Los hoteles de la Colonia Iturbe 1 estaban separados por unos terrenos propiedad de la Fundación Vedia, ocupados por el Colegio de la Sagrada Familia en la calle de Jorge Juan y otra pequeña Colonia de viviendas, de las que algunas se conservan, hoy cerrada como propiedad particular.

Colonia Vedia

En mayo de 1926 se publicó que había sido inaugurada en Madrid una barriada de viviendas higiénicas de La Propiedad Cooperativa.

Se inauguraron 21 de los 184 hoteles proyectados de la nueva colonia o suburbio-jardín.

Los hoteles, en grupos de dos, tres o cuatro, tenían la misma superficie y distribución interior, cuarto de baño, WC y servicio de agua fría y caliente, y su pequeño jardín. El presupuesto de cada uno iba de las 25.000 a las 30.000 pesetas.

La construcción representó una novedad para la época pues se utilizó el hormigón –cemento Portland– en los muros de carga en lugar de ladrillo y hormigón armado en los forjados.

Casa tipo A (dos hoteles adosados) (Hemeroteca BNE)

Dentro de la sencillez se buscó la decoración, con detalles de cerámica y aleros de madera. En la actualidad, tras numerosas obras y reformas, la uniformidad ha desaparecido. Muchos han sido modificados, en fachadas, huecos, aleros, incluso en altura.

Ladrillo visto, revocos de colores, blanco, lila, azul…

Ese mismo año 1926 Pfitz proyectó la segunda fase de la Colonia junto a la Fuente del Berro, la Colonia Iturbe 2, que se construiría a lo largo de los tres años siguientes.

Por: Mercedes Gómez

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Bibliografía:

La Construcción Moderna, nº 10, 30 mayo 1926.

COAM. Guía de Arquitectura de Madrid. Madrid, 2003.

 

Hoy 30 de mayo celebramos el Día de San Fernando. Felicitamos a todos los Fernandos recordando algunos de los lugares en los que su figura está presente en Madrid.

Fernando III fue rey de Castilla y de León en el siglo XIII. Durante su reinado, entre otras campañas, fueron conquistadas Jaén, Córdoba y Sevilla. Llamado el Santo, fue canonizado en 1671, durante el reinado de Carlos II. Es patrón de diversos lugares e instituciones, algunas de ellas en Madrid.

 

El Antiguo Hospicio de San Fernando fue fundado en 1668, aunque no fue hasta el siglo XVIII cuando fue construido el edificio de la calle Fuencarral, durante el reinado de Felipe V, entre los años 1721 y 1726 por el arquitecto Pedro de Ribera.

El edificio fue dedicado a San Fernando, cuya escultura se encuentra en una hornacina en el centro de la extraordinaria portada barroca.

En la Capilla del Antiguo Hospicio, actual Museo de Historia, se encuentra el cuadro San Fernando ante la Virgen (1700-1705), obra de Luca Giordano.

La pintura «representa al rey Fernando III, arrodillado entre nubes y rodeado de ángeles, ante la figura de la Virgen con el Niño, quien se dispone a atravesar con una cruz en forma de lanza a un dragón. El monarca les ofrece la toma de la ciudad de Sevilla, cuyas murallas, rodeadas por sus tropas, señala con la mano izquierda, mientras con la derecha levanta una espada».

Capilla Antiguo Hospicio. Museo de Historia.

En 1729 se fundaron las Escuelas Pías de San Fernando, el primer colegio perteneciente a la Orden de los Padres Escolapios creado en Madrid. El Convento y Colegio de San Fernando se instaló en la calle del Mesón de Paredes, en el barrio de Lavapiés. En 1734 Francisco Ruiz proyectó la planta del Colegio, del Convento y su Iglesia, y tres años después comenzó su construcción.

Ruinas Escuelas Pías. Tambor de la cúpula (2012)

En la actualidad las ruinas de la iglesia están ocupadas por la Biblioteca de la UNED.

Francisco Ruiz vivió en la calle de la Encomienda. Casi de la misma edad que Ribera, quien recordemos nació y vivió en este barrio, fueron vecinos y probablemente se conocieron. Sin duda, el barroco, primero de Teodoro Ardemans y luego de Ribera, influyó en él.

El otro maestro de Ribera, además de Ardemans, José Benito de Churriguera, curiosamente, quince años antes también había nacido en la calle Mesón de Paredes, en el nº 2, como nos recuerda una placa.

Comprobamos con interés que directa o indirectamente la imagen de San Fernando en Madrid está muy ligada a los arquitectos del barroco madrileño, los barrocos castizos.

Churriguera, para su amigo Juan de Goyeneche, construyó su residencia en la calle de Alcalá de Madrid, el Palacio de Goyeneche. El proyecto del palacio está fechado alrededor de 1715. En 1773 el edificio fue adquirido para sede de la Real Academia de San Fernando y reformado por Diego de Villanueva (hermano de Juan) que suprimió todos los detalles barrocos aunque gran parte de la estructura ideada por Churriguera se conserva.

Hoy alberga la Real Academia y Museo de Bellas Artes de San Fernando.

Continuamos en el siglo XVIII, aunque en las afueras de la Villa, camino de El Pardo.

En 1750, durante el reinado de Fernando VI se construyó sobre el río Manzanares el hoy conocido como Puente de San Fernando debido a las dos estatuas de San Fernando y Santa Bárbara, que adornan, en honor a los reyes Fernando y Bárbara de Braganza, el pretil a ambos lados del puente.

Las actuales son copias; las esculturas originales al parecer se conservan en los jardines del Palacio de El Pardo (una visita que queda pendiente).

El puente y el paisaje que lo rodean también puede inspirar a los artistas (*).

“Puente de San Fernando”, por Vicente Benítez Blanco (acuarela, 2020)

El Puente de San Fernando es uno de los puentes históricos que se conservan en Madrid.

Un precioso remanso de paz que ha quedado encajonado entre autopistas.

El río Manzanares a su paso bajo el Puente de San Fernando

Ya en época moderna, mencionemos que en parte del solar de las antiguas Escuelas Pías, con fachada a la calle de Embajadores, en los años 40 del pasado siglo XX se construyó el Mercado de San Fernando, obra de Casto Fernández-Shaw.

En el distrito de Chamartín existen los Jardines y la Parroquia de San Fernando (construida en los comienzos de los años 70) que no conozco. Espero poder visitarlos cuando la situación mejore. Queda también pendiente.

Feliz Día de San Fernando a todos.

Por: Mercedes Gómez

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(*) He actualizado la entrada hoy 10 de junio con la bonita acuarela que me envía Vicente Benítez con su visión del Puente de San Fernando.

 

 

Queridos amigos:

Hoy 15 de mayo es el Día de San Isidro Labrador, Patrón de Madrid.

Este año debemos celebrarlo En Casa, así que os propongo un viaje virtual, lejos de la Villa, y contemplar un bello paisaje, visitar el sencillo templo de un pueblo histórico, y vivir una fiesta singular.

Tengo el placer de invitaros a conocer la Capilla de San Isidro en Colangüil, provincia de San Juan, Argentina, de la mano de mi querido amigo Marcos Quiroga. Su texto y sus fotos merecen la pena, espero que os guste su trabajo.

Gracias a Marcos y ¡feliz San Isidro a todos!

Mercedes

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Entre las celebraciones religiosas más populares de la Provincia de San Juan, en Argentina, se encuentra la de San Isidro Labrador, en la localidad de Colangüil, Municipio de Iglesia. Una advocación, la del santo madrileño, que se prodiga considerablemente por el territorio sanjuanino, donde hasta siete templos, entre iglesias y capillas, llevan su nombre. Sin embargo, y no siendo la de la Colangüil la única festividad en su honor, sí es la más popular.

La localidad de Colangüil es una pequeña y humilde población del noroeste sanjuanino, en las faldas de la Cordillera Frontal de los Andes, uno de cuyos cordones recibe, precisamente, el nombre de Colangüil. Es un caserío de modestas viviendas centenarias de adobe, que gracias al aprovechamiento del agua de las pequeñas vertientes y vegas de la zona, constituye un verdadero oasis en la inmensidad del paisaje cordillerano, por demás agreste en aquellas latitudes. Los pobladores del lugar, “vivientes” como se autodenominan, se dedican al cultivo de la tierra y a la cría de animales de corral, mayoritariamente ganado caprino.

El origen del pueblo se encuentra en la estancia de la familia Montaño, de 1753, que permanece todavía en propiedad de sus descendientes y en la que vivió, al regreso de su exilio en Chile, quien fuera presidente de la Primera Junta de gobierno patrio, Don Cornelio Saavedra y Rodríguez.

Junto a la estancia de los Montaño se encuentra la capilla dedicada a San Isidro Labrador.

No está documentalmente registrado el inicio de la devoción por el santo madrileño, aunque los testimonios de los pobladores lo sitúan en la década del cuarenta del pasado siglo. De esos años dataría el pequeño templo, edificado siguiendo los cánones de las viejas capillas del oeste cuyano, algunas de las cuales hunden sus raíces en el siglo XVII, cuando fueron fundadas por los jesuitas.

La iglesia de Colangüil es un templo modesto, encalado, con gruesos muros de adobe, nave única y techos de caña, en la que San Isidro comparte patronazgo con la Virgen de Andacollo, advocación de origen chileno, muy popular en esa zona de San Juan.

Según testimonio de sus pobladores, la gran puerta de algarrobo procede del templo de la Concepción, uno de los principales de la ciudad de San Juan, que sucumbió a causa del terremoto de 1944, si bien fue reedificado de nueva planta con posterioridad.

Cada mes de mayo, ya sea el propio día 15 o el fin de semana posterior, la fiesta de San Isidro trae de nuevo a Colangüil, a quienes en busca de mejores oportunidades se fueron un día a la capital u a otras poblaciones mayores de la provincia.

La colorida procesión, acompañada de una variopinta celebración popular en la que no faltan ni la música ni las comidas regionales (locro, chivo a la llama, chocolate, etc.), despiertan al pueblo de ese letargo en el que permanece todo el resto del año, sólo interrumpido, tal vez, por las voces de los niños que aún habitan en él.

Colangüil fue declarado por Ley N° 1459-F/16 “Pueblo Histórico” de la Provincia de San Juan y existe, en la actualidad, un Proyecto de Ley en el Congreso de la Nación, para declarar Monumento Histórico Nacional al antiguo casco de estancia de la familia Montaño, junto al que se encuentra la capilla de San Isidro Labrador, cuyos antecedentes remotos se encuentran en la que fuera capilla de aquella estancia, en la que vivió el presidente de la Primera Junta de gobierno argentino y cuyos viejos muros perduran aún, resistiéndose a desaparecer.

Por: Marcos Quiroga
@marcos_qz

 

Nota: Damos las gracias también a Lucas Poblete por compartir con nosotros sus fotos de la fiesta de San Isidro que tiene lugar cada 15 de mayo en Colangüil, San Juan, Argentina.

Terminamos esta serie de planos de Madrid llegando al último periodo del siglo XVIII, en el que en España reinó Carlos IV.

El plano más importante que describe el Madrid de la época es el Plano Geométrico de Madrid/ demostrado con los 64 barrios/ en que está dividido, dibujado y grabado por Fausto Martínez de la Torre.

El plano se encuentra en la Biblioteca Digital de la Comunidad de Madrid, aquí.

Es una copia reducida del que vimos en la entrada anterior, el plano de Tomás López de 1785.

Se publicó en 1800, encartado en la guía Plano de la Villa y Corte de Madrid en sesenta y cuatro láminas que demuestran otros tantos barrios en que está dividida con los nombres de todas sus plazuelas y calles, números de las manzanas, y casas que comprehende cada uno, con otras curiosidades útiles á los naturales y forasteros, por Fausto Martínez de la Torre y Josef Asensio.

El libro se encuentra digitalizado en la Biblioteca virtual Miguel de Cervantes.

También existen algunas ediciones facsímiles, como la que realizó el Ayuntamiento de Madrid en 1985, que se puede descargar en la web municipal memoriademadrid.

Con motivo de la XXIII Feria del Libro Antiguo y de Ocasión de Madrid en 1999 se publicó otra bonita edición, de dos mil ejemplares numerados.

Es un placer recorrer esta guía que nos muestra el Madrid de los últimos años del siglo XVIII, dividido en ocho Quarteles, con otros tantos barrios cada uno, sesenta y cuatro barrios con sus calles, manzanas y edificios.

Por: Mercedes Gómez

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Planos de Madrid del siglo XVIII:

Reinado de Felipe V (1700-1746)

Reinado de Fernando VI (1746-1759)

Reinado de Carlos III (1759-1788)

 

Durante el reinado de Carlos III se realizaron varios planos. Veremos los tres más importantes, que representan las 557 manzanas descritas en la Planimetría General iniciada unos años antes, que vimos en la entrada anterior.

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El primero, el Plan Geométrico y Histórico de la Villa de Madrid y sus contornos, o Plan Geometrique e Historique de la Ville de Madrid et de ses environs, obra del grabador francés Nicolás Chalmandrier.

Se trata de una edición bilingüe, realizada en 1761, con cartelas y descripciones en castellano y en francés. Publicado en Francia, en el propio plano se indica que se vende “à Paris, chez le Sr. Julien a l’Hotel de Soubise/ Con Privilegio de El Rey/ Avec Privilége du Roy/ se vend aussi dans la maison/ de Mr. Franque Architecte du Roy rue/ Guenegaud à Paris”.

Es un plano bonito, con los alzados de los edificios representados en perspectiva, y los jardines muy detallados, y desde luego proporciona mucha información valiosa aunque su descripción no sea perfecta. Realizado en los comienzos del reinado de Carlos III, refleja las reformas llevadas a cabo en época de sus antecesores Felipe V y Fernando VI.

Impreso en cuatro hojas, se puede consultar a gran resolución en la web del Instituto Geográfico Nacional.

Plano de N. Chalmandrier (1761). Hoja 1 (IGN)

En este plano ya aparece el Palacio Real, construido sobre el emplazamiento del antiguo Alcázar.

Plano de Chalmandrier (1761) (detalle)

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Otro, importantísimo, es el Plano Topographico de la Villa y Corte de Madrid, dibujado y grabado por Antonio Espinosa de los Monteros en Madrid en 1769. Está basado en los trabajos llevados a cabo para realizar la Planimetría, en los que Espinosa participó.

En él ya figuran las grandes obras de tiempos de Carlos III.

La Biblioteca Nacional conserva 1 plano en 9 hojas de 65 x 95 cm + 2 hojas de texto con la explicación, que se puede ver aquí.

Hoja Plano de Espinosa (1769). Biblioteca Nacional.

En el Instituto Geográfico Nacional se puede consultar el plano digitalizado, ejemplar en color montado sobre tela.

Plano de Espinosa (detalle). Instituto Geográfico Nacional.

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Y para terminar, mencionemos el Plano Geométrico de Madrid, dedicado y presentado al rey nuestro señor Don Carlos III por mano del Excelentísimo señor conde de Floridablanca, realizado en 1785 por Tomás López, Geógrafo de S.M.

Este plano, junto con el anterior, son imprescindibles para el estudio del Madrid del siglo XVIII.

Nuevamente el Instituto Geográfico Nacional nos facilita su consulta aquí.

Plano de Tomás López (1785). IGN.

La Biblioteca Regional posee un ejemplar, disponible en la Biblioteca Digital de la Comunidad de Madrid.

Plano de Tomás López (detalle). Biblioteca Regional Comunidad de Madrid.

 

Por Mercedes Gómez

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