La Cartografía es uno de los instrumentos más valiosos de los que disponemos para conocer la historia y la evolución toponímica, urbanística y arquitectónica de nuestra ciudad.

Comencé a recopilar en twitter los planos de Madrid más importantes; al menos de momento, me he limitado al siglo XVII. Los traigo al blog porque creo que puede ser interesante verlos todos juntos, saber lo que nos ofrecen, y conocer dónde y cómo los podemos consultar.

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El primer plano conocido de Madrid es el Plano de la Villa de Madrid Corte de los Reyes Católicos de España, de Antonio Mancelli, realizado aproximadamente entre los años 1614 y 1622. Fueron ocho años de trabajo, recorriendo y midiendo las calles.

Durante mucho tiempo fue atribuido al impresor holandés Frederick de Witt. La realidad es que Witt, igualmente cartógrafo e impresor, nació en 1630, varios años después de la realización del plano, por lo cual nunca pudo dibujarlo.

El plano es una bella obra de arte y además nos proporciona mucha información sobre esta época tan importante en la historia de la Villa. Hoy día se puede consultar a muy buena resolución en la Cartoteca del Instituto Geográfico Nacional.

El segundo es el plano realizado por Pedro Texeira, que tenía más de 50 años cuando emprendió su último gran trabajo, la Topographia de la Villa de Madrid. Después de varios años midiendo, calle por calle, edificio tras edificio, terminó su famosa obra en 1651, aunque no apareció hasta 1656. Es el Madrid de mediados del siglo XVII, los tiempos de Felipe IV.

El plano de Texeira se puede consultar en alta definición en la web municipal memoriademadrid. Una verdadera maravilla, para disfrutar, aquí.

Además merece la pena perderse en el visualizador dedicado al Madrid del siglo XVII del Instituto Geográfico Nacional, aquí. Es un paseo por los lugares del Madrid de Cervantes.

El tercer plano que conocemos –el primero obra de un madrileño–, es una copia reducida del plano de Texeira. No es original (como los de Mancelli o Texeira), pero sí importante. Es la Mantua Carpetanorum obra del grabador Gregorio Fosman y Medina de 1686, que ya vimos aquí y que nos muestra el Madrid inmediatamente posterior al de Texeira, pues el autor incluyó los edificios construidos después de 1656 así como transformaciones urbanas.

En cuarto lugar, para despedir el siglo XVII, mencionaremos el plano de Pieter van den Berge (h. 1697). Es una nueva Mantua Carpetanorum, copia no muy buena del Texeira, pero es muy interesante conocer al autor, dibujante y grabador holandés, con taller en Amsterdam.

La novedad es que se refiere al Guadarrama, nuestro río, que luego conoceremos como Manzanares. Y lo más importante es que forma parte de una de las primeras series de estampas de ciudades españolas realizadas a finales del siglo XVII: el Theatrum hispaniae exhibens regni urbes, villas ac viridaria magis illustria… Se puede ver toda la magnífica obra, con vistas de Madrid, Toledo, Segovia, Barcelona, etc. en la Biblioteca Digital Hispánica de la BNE.

Mercedes Gómez

A mediados del mes de marzo pasado recibí un bonito correo hablándome de uno de mis temas preferidos, las fuentes y caños de vecindad. Me escribía Milton Valenzuela, arquitecto urbanista, desde la ciudad de Cochabamba en Bolivia.

Milton ha investigado la historia y paradero de una fuente donada en 1786 por el rey Carlos III al Pueblo de Cochabamba, antigua Villa de Oropeza, “por su lealtad con la corona ante unos levantamientos indígenas que sucedieron en esa época”.

Su investigación le ha permitido localizar la fuente, que durante mucho tiempo se creyó desmantelada y perdida, y encontrarla, al menos lo que pervive de ella, transformada, como es habitual en muchos casos; así ha ocurrido en Madrid a menudo, como sabemos. Fue una alegría saber que mis trabajos sobre algunas de las fuentes madrileñas le han servido de ayuda en su estudio.

Hoy, en estos tiempos de confinamiento y graves problemas que vivimos en todo el mundo, incluidas las ciudades de Cochabamba y de Madrid, os invito a viajar virtualmente a Bolivia, y conocer la fuente que Carlos III regaló a Oropeza en el siglo XVIII.

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Corría el año 1786, cuando “a su magnificencia el Rey de España don Carlos III, le hizo gracia donar 10.000 pesos de las arcas reales para la construcción de una Fuente al centro de la Plaza Principal de regular y abundante agua”, como reconocimiento del Rey a la Villa de Oropeza.

La antigua Plaza Principal es la actual Plaza 14 de septiembre. Se creía que la fuente había desaparecido por completo, demolida en 1850, sustituida por el actual monumento Columna de los Héroes, pero no fue así, como veremos.

Columna de los Héroes, plaza 14 de sept., Cochabamba (Bolivia), febrero 2020. Foto: M.Valenzuela.

La historia de nuestra fuente comienza con la necesidad de la Villa de Oropeza, en 1619, de contar con una fuente de agua en su Plaza Principal, solicitada en aquella época a España por el Procurador Martin Salazar, aunque entonces la petición fue ignorada. No fue hasta 1786 cuando el rey Carlos III donó 10.000 pesos para la construcción de la fuente.

Hay pocas referencias a la desconocida pila. El Gobernador Viedma en 1788, hablando de la plaza dice: “hay una fuente en medio, de regular y abundante agua costeada por la magnificencia del Señor D. Carlos III…

La única descripción escrita acerca de la forma que tenía, realizada por Francisco Viedma y por Federico Blanco en su obra “Diccionario Geográfico del Departamento de Cochabamba” a finales del XIX es la siguiente:

“…La columna del centro estaba rodeada hasta hace poco de una verja de piedra y cuatro piletas, cuyo conjunto formaba la pila principal, la misma que desde 1786 ha tomado distintas formas…”.

En busca de información sobre su morfología, Milton Valenzuela estudió la de otras fuentes, tres fuentes madrileñas, como la Fuente de Peñuelas, de 1860, que nosotros conocemos bien, y otras, como las de Pontejos y la de Puerta Cerrada que, igual que la de Cochabamba, fueron tomando distintas formas a lo largo del tiempo.

En esta etapa de la investigación, el autor pensó que era muy posible que hubiera sido muy parecida a la Fuente de Peñuelas, “donde sobresalía solo una columna central, que posiblemente también tendría decoración tallada”.

Madrid. Fuente de Peñuelas. Begué, 1864

Una fotografía publicada en el libro “Cochabamba siglo XIX” resultó definitiva, con detalles fascinantes que le dieron la clave.

La foto muestra la Columna de los Héroes, aún rodeada por una balaustrada de piedra y cuatro piletas, una en cada uno de los lados del cuadrado que forma.

Foto: “Cochabamba siglo XIX”, Registro Fotográfico de la Cooperativa San Pedro.

La foto del monumento a los Héroes, que aún no tenía el aspecto actual, ofrece detalles reveladores. En el centro, la columna, seguramente perteneciente a la fuente original, que habría sufrido diversas transformaciones.

Foto: “Cochabamba siglo XIX”, Registro Fotográfico de la Cooperativa San Pedro (detalle).

La imagen ayudó a concluir que la forma cuadrangular del pilón que circunda la base de la columna, rodeada por una baranda con balaustres de piedra, delatan que el basamento en el que descansa la actual Columna de los Héroes, es en realidad la original fuente de Carlos III.

Base Columna de los Héroes (Foto: M.Valenzuela)

Los cuatro surtidores y la balaustrada de piedra que rodeaba la fuente fueron eliminados y la columna central como vemos fue reutilizada como base del monumento actual, hoy rodeado por una lámina de agua.

(Foto: M.Valenzuela)

Y no todo se perdió. Parte de la balaustrada de piedra acabó coronando la fachada del Teatro Achá.

Teatro Achá. (Foto: M.Valenzuela)

Explica el arquitecto que la fachada presenta la misma cantidad de balaustres separados entre muretes (7 en total), por lo que podemos deducir que fue utilizada la mitad de la verja .

Teatro Achá, detalle balaustrada. (Foto: M.Valenzuela)

Como en Madrid, y en tantos otros lugares, en Cochabamba el patrimonio histórico y artístico sufre agresiones y deterioros que deberían ser evitados y restaurados.

Detalle monumento Columna de los Héroes. (Foto: M.Valenzuela)

“La fuente de Carlos III es un patrimonio cochabambino de incalculable valor histórico, testigo mudo de las transformaciones de la ciudad y todas las reivindicaciones sociales, revueltas, golpes de estado, arte, arquitectura, política y cómo no también testigo de innumerables encuentros, es parte también de nuestra historia personal, motivo por el cual debemos preservar este monumento que ya bastantes agresiones sufrió durante su historia”, escribe Milton Valenzuela.

No dejéis de visitar su blog La Cueva del Milo y sus Lecturas para la cuarentena para conocer su trabajo completo, que está publicando en varias partes. La historia de una fuente que llegó a la Plaza Principal de Oropeza, Cochabamba, gracias a Carlos III.

Por: Mercedes Gómez

 

 

Dice el historiador Francisco Marín Perellón que nos sobran tres de los dedos de una mano para contar los planos de Madrid que se pueden considerar originales:

Se trata de Madrid, Corte de los Reyes Católicos de España (1623), de Antonio Mancelli, y la Topographia de la Villa de Madrid (1656), de Pedro Texeira.

El tercer plano que conocemos –el primero obra de un madrileño–, primera copia reducida del plano de Texeira, no es original, pero sí importante. En él podemos conocer el Madrid inmediatamente posterior al Madrid de Texeira, pues el autor incluyó los edificios construidos después de 1656 así como transformaciones urbanas, y algunas zonas las representó con mayor detalle.

Es el plano Mantua Carpetanorum, sive Matritum, urbs regia, obra del grabador Gregorio Fosman y Medina. Estampado en los talleres de la calle de Atocha del impresor Santiago Ambrona, fue publicado en 1686.

G. FOSMAN. Plano encartado en la revista Ilustración de Madrid nº 22, 2011. (Archivo de Villa)

Como el propio autor escribió en la gran cartela inferior, está realizado a partir del plano de Pedro Texeira; el área representada es la misma, la Villa rodeada por la Cerca de Felipe IV, incluyendo:

LO AÑADIDO A ESTA VILLA DE MADRID DESDE 1658 HASTA 1683.

Otra de las cartelas lo indica: Gregorio Fosman la talló con Aguafuerte en Madrid, año de 1683.

Se conservan tres ejemplares originales, uno en una colección particular, otro en la Biblioteca Nacional de Francia y el último en el Archivo de Villa, depositado en el Museo de Historia de Madrid.

Fosman. Detalle de la “Plaza de Palacio”.

En la parte superior un texto manuscrito hace referencia a los Viajes de agua cuyo recorrido aparece marcado. Todo esto fue añadido a mediados del siglo XVIII.

 

Gregorio Fosman y Medina

Durante un tiempo, cuenta Ángel Aterido, se creyó que eran dos los grabadores, Fosman padre e hijo, pues el artista desarrolló su tarea en un amplio periodo de tiempo; pero en realidad era uno, como este investigador explica:

Gregorio Fosman y Medina, hijo de Juan Fosman (Forstman en origen, probablemente un emigrante flamenco que, como tantos otros, llegó a la Villa y Corte a principios del siglo XVII), y Ángela Benita de Medina, ambos vecinos de Madrid.

Gregorio nació en Madrid hacia 1635. Aprendió el oficio con Pedro de Villafranca, que a su vez se había formado con los Perret (apellido que se españolizó como Perete).

Gregorio Fosman se casó en 1657 con la hija de Pedro Perret hijo, luego hijastra de Villafranca, María Perete; a los cuatro años nació su primer hijo Pedro Antonio, apadrinado por Vicenta, hija de Villafranca, y por Sebastián Herrera Barnuevo. Todo esto demuestra las buenas relaciones de las que disfrutaba Fosman en el ambiente artístico madrileño. En 1672 nació su segundo hijo, Martín Francisco.

Además del plano que nos ocupa, Fosman, que también fue pintor, realizó obras notables como grabador, tal vez la más conocida sea la lámina de cobre el Auto de Fe en la plaza Mayor de Madrid celebrado en Madrid en junio de 1680, adquirida por el Museo del Prado en 2018.

La lámina ejecutada por Gregorio Fosman había servido para realizar la estampa que ilustraría la Relación histórica del auto general de fe que se celebró en la Plaza Mayor de Madrid en el año de 1680 escrita por José Vicente del Olmo y publicada en ese mismo año.

Fosman. “Auto de Fe en la Plaza Mayor de Madrid”. Lámina de cobre para grabado, 1680. Museo del Prado.

El grabado realizado en 1680, buril sobre lámina de cobre, no está expuesto, pero pudimos verlo entonces en una vitrina frente a la pintura de Francisco Rizi Auto de Fe en la Plaza Mayor (1683). La lámina de Fosman había inspirado a Rizi.

El libro de del Olmo, con su estampa, también fue expuesto.

“Auto de fe celebrado en la Plaza Mayor de Madrid”, estampa insertada en la obra de José del Olmo, “Relación histórica del auto general de fe que se celebró en Madrid este año de 1680”.

Además, Margarita Vázquez impartió una conferencia en el museo sobre “El Auto de fe de 1680: Rizi y la lámina de cobre adquirida por el Prado, obra de Gregorio Fosman”.

F. RIZI. Auto de fe en la plaza Mayor de Madrid (1683). Museo del Prado.

La Biblioteca Nacional posee varios grabados de Fosman, retratos de personajes, como Calderón de la Barca, Margarita de Austria, etc.

Y la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando también guarda varias estampas.

Gregorio Fosman murió con cerca de 80 años, hacia 1713. Fue uno de los grabadores más importantes en la España de la segunda mitad del siglo XVII, último representante de una saga de artistas iniciada por Pedro Perret a finales del siglo XVI. Además fue autor de un plano singular de la Villa y Corte, la Mantua Carpetanorum, que merece toda nuestra atención.

Por: Mercedes Gómez

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Bibliografía:

ATERIDO FERNÁNDEZ, Ángel. “El grabador madrileño Gregorio Fosman y Medina”, Anales del Instituto de Estudios Madrileños, nº 37, Madrid 1997, pp. 87-99.

MARÍN PERELLÓN, Francisco José. “Mantua Carpetanorum, de Gregorio Fosman y Medina”, Revista La Ilustración de Madrid, nº 22, Madrid, invierno 2011-12.

VÁZQUEZ, Margarita. Conferencia “El Auto de fe de 1680: Rizi y la lámina de cobre adquirida por el Prado”, 27 mayo 2018, Museo del Prado.

Queridos amigos:

Estamos viviendo tiempos muy difíciles. Aunque esperamos salir adelante, gracias a todos los que están trabajando para que así sea, sobre todo el personal sanitario, también en los supermercados, tiendas en algunos barrios, farmacias, transportistas, etc. para que los que podemos quedarnos en casa lo hagamos. Es nuestra obligación, por el bien de todos.

En Twitter hay mucha actividad, en general positiva, que anima mucho, y acompaña. El mundo de la Cultura (museos, la BNE… en fin muchas instituciones aportan sus contenidos e ideas), y tuiteros varios, mil gracias a todos.

Aunque el Instituto de Estudios Madrileños está cerrado, como todo, y se han suspendido los ciclos de conferencias, algunos de sus miembros han continuado trabajando. Para investigadores y aficionados, amantes del arte y la historia de Madrid, la buena noticia es que acaban de subir a la web el último número de la revista del Instituto, el Tomo LVIII de los Anales del Instituto de Estudios Madrileños correspondiente al año 2018, con artículos muy interesantes que os invito a leer.

En breve también se colgarán los dos ciclos de conferencias realizadas en 2019, la segunda parte del ciclo Madrid y La Ciencia y el dedicado a Cultura y naturaleza en Madrid.

Ya solo recordar que en la web hay otras publicaciones, Anales y Conferencias, a disposición de todos, de forma gratuita.

Espero que sea de vuestro interés. Estos días no podemos salir a pasear pero Madrid sigue ahí fuera, esperándonos. De momento, ya sabéis, #QuedaosEnCasa y mucho ánimo.

Mercedes Gómez

 

 

 

En 2009, en los comienzos de este blog, hablando de arte urbano mencioné uno de los comercios más bonitos de Madrid, con su singular decoración exterior, pintura sobre espejo. Y su rico interior, que ofrecía todo tipo de tiras bordadas, botones, hilos de colores inimaginables, cremalleras, cintas de madroños… que hacían las delicias de los amantes de la costura. La Mercería Amparo, una de las tiendas de Pontejos, como solíamos decir, que poco a poco están desapareciendo.

El edificio, en la calle Marqués viudo de Pontejos nº 5, fue construido en 1861, según vemos sobre la puerta de entrada, aunque la fecha que figura en el Catastro es 1890. En cualquier caso, es un buen ejemplo de arquitectura madrileña de finales del siglo XIX. El local comercial fue reformado en 1910. Poco después debió instalarse la primera mercería.

Antes que Comercial Amparo fue Almacén de Mercería Sempere, así consta en el Ayuntamiento de Madrid, y anunciaba Lanas.

Foto: Ayuntamiento de Madrid.

En 2009 la mercería aún estaba abierta.

Hace unos meses, paseando por allí, pudimos ver que estaba cerrada, y las pinturas bastantes deterioradas. Según nos contaron unos vecinos, iban a comenzar obras de reforma en el edificio.

Las preciosas lunas pintadas están firmadas; son obra de Sucesores de G. Pereantón.

Según aparece en algunas facturas y anuncios, en los años 30 del pasado siglo la Gran fábrica de lunas Sucesor de G. Pereantón S.A. estaba situada en la Cuesta de Santo Domingo nº 1. Allí estaban los talleres y las oficinas. Posteriormente abrieron una sucursal en la calle Infantas.

Sus clientes fueron famosas cafeterías como el Café Aquarium y la Cafetería Fuencisla, o la Casa de modas Marbel, una gran farmacia de la calle Fuencarral… y por supuesto el Almacén de Mercería Sempere.

Según el Plan General de Ordenación Urbana de 1997, el edificio tiene protección estructural (Nivel 2), pero el establecimiento comercial, que ocupa la planta baja y el primer piso está catalogado en el Nivel 1, con la máxima protección.

Todos los elementos de sus fachadas, entre ellas las lunas pintadas, y del interior (estanterías, carpinterías, muebles) y la escalera son Elementos Protegidos. Esperemos que así sea.

Por: Mercedes Gómez

Como el año pasado, mi amigo El Sereno de Madrid y yo hemos celebrado el Día Internacional de la Mujer recordando a algunas mujeres que pensamos merecen ser recordadas y que nacieron, vivieron o desarrollaron su carrera en Madrid, desde el siglo XVI hasta hoy.

Una vez más hemos participado con un hilo en la red social Twitter bajo la etiqueta #MadridConMdeMujer.

Muchas más lo merecen sin duda, pero estas han sido nuestras protagonistas hoy:

Muchas gracias, tanto El Sereno de Madrid como yo deseamos que os haya gustado.

Mercedes

A lo largo de este mes de marzo 2020 el Instituto de Estudios Madrileños impartirá un nuevo ciclo de conferencias, El Paseo del Prado y el Buen Retiro, paisaje de las Artes y las Ciencias.

Uno de sus objetivos es apoyar la candidatura de Madrid a la lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO denominada “Paseo del Prado y el Buen Retiro, Paisaje Cultural de las Artes y las Ciencias”.

Conoceremos cómo se llevó a cabo la construcción del Buen Retiro con todos sus palacios y ermitas, también veremos la transformación urbanística que supuso la construcción del Museo del Prado y llegaremos a la edificación del Banco de España en el nuevo eje financiero de Madrid.

Las conferencias tendrán lugar, como el ciclo que se está desarrollando dedicado a Galdós, en el Patio de la Casa de la Villa. Los jueves a las 19.00 h., entrada libre hasta completar aforo.

Inaugura el ciclo José Manuel Barbeito, el próximo jueves 5, con El palacio del Buen Retiro. Ideas para una arquitectura.

Se puede descargar el folleto aquí.

Como los últimos ciclos organizados por el IEM, que ya se pueden descargar en su web, estas conferencias serán publicadas en formato impreso y digital.

Mercedes Gómez

Tengo el placer de anunciar que los próximos días 12 y 13 de marzo se celebrará el Primer Congreso interdisciplinar de Historia y memoria del Madrid islámico (andalusí, mudéjar y morisco).

Organizado por el Centro de Estudios sobre Madrid islámico (CEMI), perteneciente a la Fundación de Cultura islámica (FUNCI), y el Grupo de investigación de la Universidad Complutense de Madrid “Cristianos y Musulmanes en el Medievo Hispano”, su objetivo es :

Explorar el estado actual de conocimientos sobre la presencia histórica islámica en Madrid, desde los inicios de la ciudad como población de frontera andalusí a las pervivencias islámicas mudéjares en el Madrid medieval cristiano, así como los diversos modos de presencia musulmana en el Madrid de los albores de la Edad Moderna.

El congreso además pretende propiciar una reflexión sobre la gestión del patrimonio material e inmaterial derivado de esta presencia histórica islámica en Madrid.

Dividido en cinco Mesas temáticas, más de veinte especialistas en diferentes disciplinas (historia, arqueología, etc.) hablarán de:

Mesa 1: El Madrid andalusí

Mesa 2: El Madrid mudéjar. Cristianos, judíos y musulmanes en el Medievo madrileño.

Mesa 3: Exploradores del Madrid islámico.

Mesa 4: La presencia islámica en el Madrid de la Edad Moderna: moriscos, esclavos y otros.

Mesa 5: Patrimonio islámico madrileño. Un estado de la cuestión.

Personalmente, tengo el honor de haber sido invitada a participar en la Mesa 3, en la que entre otras cuestiones reflexionaremos sobre la recuperación y difusión del patrimonio material e inmaterial del Madrid islámico en la actualidad.

El Congreso tendrá lugar en un escenario perfecto, el Museo de San Isidro o Museo de los Orígenes de Madrid, en la plaza de San Andrés nº 2.

Está dirigido tanto a estudiantes y especialistas del ámbito académico o de áreas afines a la gestión patrimonial como al público general, a todos los interesados en la historia de Madrid.

Las sesiones son de libre asistencia hasta completar aforo, aunque se recomienda la inscripción enviando un correo a : congreso@madridislamico.org

Se puede descargar aquí el Programa completo.

Para más información, visitar la página del CEMI Madrid islámico.

Espero que sea de vuestro interés, gracias a todos.

Mercedes Gómez

 

El Colegio Santamarca celebra su Semana Cultural, entre el 17 y el 21 de febrero próximos, centrada especialmente en la figura y el patrimonio de su fundadora.

El colegio debe su origen a la condesa de Santamarca, viuda del duque de Nájera desde 1910. Dueña de una gran fortuna y sin hijos, decidió la fundación de un colegio-asilo para niños huérfanos y pobres de Madrid. Su historia y la de su sede se puede leer en su web.

El conjunto arquitectónico es obra de Manuel Ortiz de Villajos. Está situado en la calle Marcenado, 50, en el distrito de Chamartín, en terrenos donados por la condesa. Se trata, como otros edificios de la época (1921-1927), de una construcción neomudéjar con elementos neogóticos.

Además de conocer el edificio, esta Semana Cultural nos ofrece la oportunidad de contemplar una selección de pinturas de la Colección de Arte Santamarca, expuestas en la iglesia del conjunto.

Entre otras obras podremos ver una serie de cartones para tapices, Juegos de niños (h. 1785-1786), seis óleos sobre lienzo de Francisco de Goya; Cesto de flores (1660-1670), de Juan de Arellano; retratos de la propia Condesa, uno de José Moreno Carbonero, de 1908, ya adulta, el otro, obra de Bernardo López Piquer, Carlota de Santamarca y Donato, a la edad de dieciséis años, de 1865.

Además, podremos admirar la propia iglesia, y las dos obras que presiden la cabecera, del pintor barroco Luca Giordano.

La exposición podrá visitarse los días 18, 19 y 20. También se impartirá una conferencia y habrá un Concierto. Todas las actividades son gratuitas, pero es necesario inscribirse, aquí:

Exposición de obras seleccionadas de la Colección Santamarca: De Luca Giordano a Goya

Conferencia “La historia y legado de Carlota de Santamarca: el arte al servicio de la enseñanza” ofrecida por D. Wifredo Rincón

Concierto de cuerda y de canto popular

 

Muchas gracias a la Fundación Santamarca por dar a conocer su Colección de arte y abrirnos sus puertas.

Por: Mercedes Gómez

 

 

El Museo ICO ha inaugurado la exposición Sáenz de Oíza. Artes y oficios, que se podrá visitar hasta el próximo 26 de abril.

La muestra ofrece un personal recorrido, no cronológico, por la vida y la obra del arquitecto Francisco Javier Sáenz de Oíza (Cáseda, Navarra, 1918 – Madrid, 2000), mediante planos, libros, revistas, fotografías y objetos personales; la singularidad es que no se limita a este aspecto sino que se establece un sugerente y maravilloso diálogo con obras de una serie de artistas con los que en algún momento colaboró o tuvo relación: Eduardo Chillida, Jorge Oteiza, Lucio Muñoz, Pablo Palazuelo, Antonio López…

El espacio del museo se ha dividido en cinco salas, cinco oficios, a su vez relacionados con cinco formas de arte.

El oficio de aprender / el arte de enseñar. Aquí conocemos al joven arquitecto, sus orígenes y su aventura americana. Sus diferentes influencias, su admiración a la vez por el mundo clásico y por maestros como Le Corbusier, y su labor como profesor.

Fco. Javier Sáenz de Oíza. Composición Homenaje a Le Corbusier (Col. particular)

El oficio de habitar / el arte de construir. Sáenz de Oíza consideraba que el papel principal del arquitecto era construir “La Casa”. La casa, que no es solo el lugar donde vivir, es un espacio íntimo, protector.

Además de otros proyectos, en los años 50 construyó viviendas sociales en Madrid (Entrevías, Fuencarral, Batán…).

El tercer espacio, El oficio del alma / el arte de evocar, está dedicado a la Basílica de Aránzazu.

En ella trabajaron, además de él mismo junto con el arquitecto Luis Laorga, escultores como Eduardo Chillida y Jorge Oteiza, y pintores como Lucio Muñoz, que creó el espectacular retablo. También Antonio López fue a la Basílica, a ayudar a su amigo Lucio a terminar el gigantesco mural.

Mural de Lucio Muñoz en la Basílica de Aranzazu.

En El oficio de creer / el arte del mecenazgo se exponen algunas de las obras de los años 60-70, entre ellas el emblemático edificio madrileño de Torres Blancas.

Maqueta Torres Blancas (Col. particular)

El propio arquitecto vivió allí; y su amigo Antonio López pintó Madrid desde una de sus terrazas.

Foto Luis Pérez Mínguez. Antonio López pintando desde Torres Blancas. (Estudio A.López)

En esta época trabajó y llegó a ser gran amigo de artistas como Pablo Palazuelo, el mencionado Jorge Oteiza, etc. La exposición incluye magníficas obras de todos ellos que explican y enriquecen el universo del arquitecto a lo largo de su vida.

Finalmente, El oficio de competir / el arte de representar cuenta algunos de los concursos de ideas o proyectos arquitectónicos en los que participó. En lo que se refiere a Madrid, aquí se incluye la Torre BBVA.

Maqueta de la estructura de la Torre BBVA (Col. particular)

Un placer escuchar a los comisarios de la muestra, tres de sus hijos, Javier, Vicente y Marisa Sáenz Guerra, que transmiten entusiasmo, admiración y amor por la labor de su padre –ellos a su vez son arquitectos–. En la presentación nos cuentan que él nunca dejó de querer aprender y hacer cosas, lo cual han intentado transmitir en esta exposición a todos nosotros, los visitantes, y animarnos no solo a ver cosas sino a imaginar y a crear.


Museo ICO

Calle Zorrilla, 3

Sáenz de Oíza. Artes y oficios
De martes a sábados: 11 a 20 h.
Domingos y festivos: 10 a 14 h.
Hay visitas guiadas gratuitas y actividades educativas. Toda la información en su web

 

Por: Mercedes Gómez

 

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