Hay en Madrid innumerables instituciones con una historia riquísima a sus espaldas, como por ejemplo la Fundación Carlos de Amberes, con más de cuatro siglos de edad.

El origen del antiguo Hospital de San Andrés de los Flamencos se remonta al año 1594, cuando Carlos de Amberes, natural de dicha ciudad, cedió sus casas en la hoy llamada calle de San Marcos con el fin de que a su muerte acogieran a los pobres y peregrinos que llegaran a Madrid procedentes de las entonces Diecisiete Provincias de los Países Bajos. Y así fue como a su muerte, en 1604, uno de los inmuebles fue transformado en Hospital.

Solo cinco años después el rey Felipe III aceptó el Patronato de la institución, cargo que, ratificado por su hijo Felipe IV, han heredado los monarcas españoles hasta nuestros días, convirtiéndose así en la Real Diputación de San Andrés de los Flamencos.

En 1621 se encargó a Juan Gómez de Mora, Maestro Mayor de Obras Reales e importantísimo arquitecto en la historia de Madrid, la construcción de nuevo hospital e iglesia. Poco después, en 1638, en su altar mayor se colgó una pintura del gran maestro Rubens “El martirio de San Andrés”, encargada por uno de los benefactores.

En el Plano de Pedro Texeira (1656) se aprecia una pequeña iglesia y nada más, pero debió tener su importancia pues fue construido por el arquitecto más notable de la época. En esa época la calle recibía el nombre de calle de San Hermenegildo.

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También conocido como Hospitalillo de San Marcos, existió hasta 1848 en que se derrumbó.

Apoyos políticos y de la Corona facilitaron la construcción de un nuevo edificio en el Ensanche, en la calle de Claudio Coello, lugar en el que continúa la Fundación Carlos de Amberes, Real Diputación de San Andrés de los Flamencos, antiguo Hospital e Iglesia de San Andrés de los Flamencos, actualmente dedicada a fines culturales.

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El actual edificio fue construido por los hermanos Agustín y Manuel Ortiz de Villajos en 1877 y rehabilitado entre los años 1991-1998. Declarado Bien de Interés Cultural, tanto la iglesia como los pabellones a ambos lados, en otro tiempo dedicados a hospital y hospedería, acogen ahora una de las salas de exposiciones y actos culturales más vivos de Madrid.

La iglesia, de cruz latina, con una sola nave abovedada, que ahora sirve como sala de exposiciones, conserva la tribuna o coro alto, y el espacio del antiguo altar mayor, donde se encuentra la maravillosa obra de arte, el cuadro de Rubens, acompañando siempre a las más diversas obras de arte expuestas en este espacio singular. Aunque parezca mentira, el marco del cuadro que se conserva es el original creado por los ebanistas del rey Felipe IV.

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No está permitido fotografiar el cuadro, esta es una postal que venden en la Fundación:

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Otras dos obras pictóricas, tras la recepción, a la derecha, adornan las paredes de este curioso lugar:

También procedente de la primitiva iglesia, un Retrato de don Carlos de Amberes, con una inscripción en su franja inferior que resume toda la historia de la fundación. Anónimo español del siglo XVII, se desconocen autor, fecha o cualquier otro dato que los investigadores de momento no han sabido aclarar. Si vais a verlo, observad el fondo del cuadro, tras el retrato, que muestra una población de pequeñas construcciones y recinto amurallado, propio del XVII, pero en principio no identificable.

Y un magnífico Retrato del 2º Marqués de Casa Riera, obra de Raimundo Madrazo y Garreta (1841-1920), de gran formato, donado por la Reina Fabiola de Bélgica.

Las obras de arte, pintura, fotografía, etc. se van sucediendo en esta Sala de Exposiciones, pero estos tres cuadros siempre están ahí, para nuestro disfrute, no dejéis de verlos, si es que no lo habéis hecho ya, sobre todo esa joya que es El Martirio de San Andrés, del gran pintor barroco, el flamenco Pedro Pablo Rubens.

Fundación Carlos de Amberes
Calle de Claudio Coello, 99

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por Mercedes Gómez

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