“Para ver el arte en las calles hay que sentirse habitante de la ciudad, el mero transeúnte no repara en lo que no le urge, incluso las esculturas pueden ser fantasmas de piedra que le acosen…”

(José Mª Carrascal Vázquez)

Como decía cuando inicié este blog, las calles de Madrid están llenas de arte. No solo su arquitectura o sus monumentos, sus esculturas por supuesto, sino también sus trampantojos, murales… Estas formas de decoración existen desde los tiempos más antiguos, pero su expresión y los significados van cambiando, como la sociedad misma, y el arte en general, y eso se refleja en las obras o manifestaciones que van surgiendo.

Hoy día se habla de arte urbano, arte callejero, grafitis…, arte público, ¿dónde está la diferencia? En general, el arte urbano puede ser de propiedad pública o privada, en ambos casos se trata de manifestaciones artísticas legales. Las pintadas y grafitis son ilegales y su “arte” muy dudoso en la mayoría de ocasiones. Ha dicho algún grafitero que un grafiti es el “acto de escribir su nombre o identificarse en una pared ajena”. No importa que su limpieza cueste mucho dinero al Ayuntamiento y molestias a los dueños de los edificios. Aunque veremos cómo en el mundo del grafiti hay obras y artistas dignos de consideración.

Felizmente la riqueza que ofrecen las calles madrileñas es inmensa, solo hay que mirar a nuestro alrededor. Observar los edificios, sus imponentes fachadas o modestas medianerías, detenernos en las plazuelas o recorrer las avenidas, bajar a los andenes del metro o mirar hacia el cielo.

Mercedes

Continuará…

En Arte urbano II veremos adornos escultóricos en fachadas, murales cerámicos, vidrieras y pinturas.

En Arte urbano III conoceremos murales de diversos tipos.

Y por fin en Arte urbano IV, grafitis, pintadas, arte callejero, arte efímero… y todo aquello que, para bien o a veces para mal, contribuye a adornar Madrid.

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