Hace unos días MCarmen nos anunció en su estupendo blog Todo Madrid la edición madrileña del XVIII Festival Les Rencontres Internationales París/Berlín/Madrid, y el inicio de “diez días plenos de cine y arte de vanguardia en la capital. Con sedes en lugares como el Centro de Arte Reina Sofía, la Filmoteca Española o el antiguo Edificio de Tabacalera, …”.

Confieso que no soy entendida ni aficionada a esto de las video-instalaciones, pero hacía muchísimo tiempo que tenía ganas de conocer la antigua Fábrica de Tabacos cerrada durante casi diez años, y únicamente abierta en 2004 para una exposición, como ahora. Solo se puede acceder a una parte de la planta baja, pero pensé que merecería la pena.

01 puerta

La antigua Fábrica de Tabacos es un edificio singular, no solo por su arquitectura sino también por su historia. Situado entre las calles de Embajadores, Miguel Servet y Provisiones, con fachada a la Glorieta de Embajadores, ocupa una gran extensión de terreno, casi treinta mil metros cuadrados, y es el único superviviente de la arquitectura industrial neoclásica del Madrid de Carlos III.

Construido por Manuel de la Ballina entre los años 1781 y 1792, fue ampliado por primera vez a finales del siglo XIX, y nuevamente en los comienzos del XX. Su planta rectangular se distribuye en torno a tres patios.

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En un principio se construyó para albergar La Real Fábrica de Aguardientes, Rosolís y Naypes, (Rosolí, Aguardiente con canela, azúcar y otros ingredientes olorosos, según el diccionario de la RAE). Fue en tiempos de José Bonaparte cuando se convirtió en fábrica de cigarros y polvo de tabaco. Desde 1945 fue sede de la Tabacalera Española, hasta su cierre en 2000, en que pasó a pertenecer al Estado.

Los proyectos y conflictos para decidir el nuevo uso que tendrá este gran edificio se han sucedido desde que se cerrara la fábrica. El Ministerio de Justicia lo quiso para ocupar sus salas con juzgados, el Museo del Prado para ampliar sus dependencias, fue considerado sede perfecta de los Museos de Artes Decorativas y Reproducciones Artísticas… los vecinos reclamaron un “uso social”. Por fin se decidió emprender su rehabilitación para acoger el futuro Centro Nacional de las Artes Visuales, aunque el proyecto está padeciendo ciertas dificultades para la adjundicación del concurso.

Por uno de los patios, cubierto, y con suelo de cesped artificial, se accede a la exposición. La visita resulta sorprendente.

02 entrada patio

03 patio cubierto

A pesar de que en la calle hace mucho calor, en el interior hace frío, hay humedad, oscuridad, paredes desconchadas… que convierten el recinto en un lugar tan inhóspito como sugerente. Múltiples pantallas que muestran infinidad de imágenes mudas, son la única iluminación en los pasillos y estancias separadas por “cortinas” de plástico transparente.

sala expo

Al ver las puertas y ventanas de madera, el suelo adoquinado tan viejo, y los largos pasillos, intenté imaginar cómo sería la vida de las Cigarreras en el siglo XIX entre esas paredes, aquellas mujeres trabajadoras en épocas difíciles y adelantadas a su tiempo en muchos aspectos. Elegidas por su buen hacer, ganaban más que la media, incluso más que algunos hombres, por lo que fueron mujeres independientes y fuertes, seguras de sí mismas. Y tenían un sentido de grupo muy arraigado que las llevaba a defender las causas que ellas consideraban justas. Al principio eran unas ochocientas, pero llegaron a ser más de tres mil. En el propio edificio tenían una guardería organizada para poder dejar a sus hijos mientras trabajaban, y una escuela.

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Aunque no había demasiado público no éramos los únicos visitantes. Fotografié a un espectador de uno de los muchos videos que se pueden contemplar en la exposición, que crean ese ambiente tan inquietante que se respira entre los muros de la antigua fábrica. Supongo que los organizadores han querido que así sea.

espectador

Pensé que era un tipo raro, ahí sentado, mirando esa pantalla. Pero la persona que me acompañaba me hizo ver que yo también era un poco rara, fotografiando a ese espectador solitario. Seguramente tiene razón, pero se me ocurre que él también lo es, por acompañarme a ver esta exposición tan extraña, y observarme a mí observando.

Pero, aunque todo sea tan raro, y no os guste el video-arte, como a mí, no os lo perdáis. A lo mejor tardan en volver a abrir el viejo edificio otros cuantos años más. Y probablemente cuando lo hagan ya tendrá otro aspecto.

por Mercedes Gómez
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Exposición “Después del fin / Faux raccords”
La Tabacalera
Calle Embajadores, nº 53
Hasta el 16 de mayo
16 h – 20 h

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Bibliografía:

Fidel REVILLA y Rosalía RAMOS. La arquitectura industrial de Madrid. Ed. La Librería, Madrid 2008.

Dº El País 26 feb 1994; 4 agosto 2003.

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