El siete de junio de 2006, durante las obras para la construcción de la macro estación de trenes de Cercanías de Renfe en la Puerta del Sol, se abrió un nuevo capítulo en la historia de esta antigua iglesia. Aparecieron restos de los cimientos, los antiguos cimientos de cantería del siglo XVI, junto al lugar donde estaba previsto instalar la futura boca de entrada a la estación. Se estaban llevando a cabo las prospecciones arqueológicas obligadas a petición de la Dirección General del Patrimonio Histórico de la Comunidad de Madrid.

Obras en 2006

Obras en 2006

En un principio se pensó desmontar los restos para luego ser expuestos en otro lugar. Aunque posteriormente se habló de la posibilidad de volver a montarlos en su lugar original, la Puerta del Sol, y cubrirlos con una superficie transparente. Según Patrimonio, los restos de la cimentación hallados correspondían a la fachada de la iglesia y los laterales.

En la nota de prensa que publicó la página web del ministerio leímos que “las obras que el Ministerio de Fomento está llevando a cabo en la Puerta del Sol para construir una estación de Cercanías han sacado a la luz los restos de la cimentación de un antiguo edificio que los técnicos estiman podría tratarse de la cara exterior de la antigua iglesia y hospital del Buen Suceso, existente en este emplazamiento hasta mediados del siglo XIX.

Lo sorprendente fue que aparecieron solo a metro y medio aproximadamente de profundidad.

Las obras se detuvieron durante demasiado tiempo. Fomento alegaba que la Comunidad no les permitía continuar. Y Patrimonio decía que estaban intentando encontrar la mejor manera de salvaguardar los importantes restos hallados. Mientras estuvieron detenidas, los cimientos de piedra con cuatro siglos de edad estuvieron a la intemperie, y los madrileños tuvimos que continuar soportando las incomodidades. Por fin en los comienzos de 2007 se inició el desmontaje de los restos que fueron trasladados a algún lugar para su estudio y conservación, y se reanudaron las obras.

Después se publicó que el Ministerio de Fomento y la Comunidad de Madrid habían acordado que los restos de la cimentación de la antigua iglesia del Buen Suceso, hallados durante las obras, se expusieran en el vestíbulo de la futura estación.
Después de cinco años de obras, conflictos y problemas para los vecinos, hace un mes, el pasado día 27 de junio, se inauguró la nueva estación de Sol.

La boca de entrada a la caverna más grande del mundo está formada por una estructura de acero y cristal quizá más acorde con el interior que con el exterior de la plaza. El contraste de la arquitectura de la histórica plaza con el moderno templete es enorme, tal vez demasiado para el gusto de una gran parte de ciudadanos que se han manifestado en contra.

Antes de acceder al gran pasillo o distribuidor que lleva a los andenes de cercanías, tras un cristal, se han instalado parte de los restos de los cimientos del templo que tanto costó construir.

Dibujo planta restos

Dibujo planta restos hallados

publico

De su altísimo valor histórico no hay duda, y es muy gratificante que Madrid vaya recuperando su pasado y los madrileños podamos contemplar los pocos restos arqueológicos que han sobrevivido, y conocer la importancia de esta iglesia en la historia de la arquitectura madrileña, y por tanto en la historia de la villa, formando parte de la vida de uno de los lugares más emblemáticos de Madrid, la antiquísima plaza de la Puerta del Sol.

cerca

En este viaje imaginario y real a través de los siglos y las calles madrileñas, de la Edad Media a la actualidad, de la Puerta del Sol a la calle de la Princesa, hemos descubierto muchas cosas.

De la misma forma que encontramos necesario reconocer el valor histórico de los restos hallados de la primera iglesia del Buen Suceso, lamentamos el deterioro y derribo de la segunda y querida iglesia, también parece justo buscar el valor de la actual, no solo por sí misma, sino sobre todo por haber sido capaz de llegar hasta aquí, acogernos después de tantas dificultades, y sobre todo como depositaria del pasado, de ese pasado que en cierto modo hemos recuperado y contemplamos en el interior de la nueva y moderna estación de Sol.

exterior

2009

Texto y fotografías por: Mercedes Gómez

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