Hoy vuelve Celia, conocida de todos por sus anteriores colaboraciones dedicadas al Claustro de los Jerónimos y a la Ampliación del Museo Arqueológico Regional, para descubrirnos todos los secretos de uno de los panteones más espectaculares de la Sacramental de San Isidro, el Panteón Guirao, obra del escultor Agustín Querol.

En estos días próximos al 2 de noviembre, nuestro tradicional Día de Difuntos, nos regala un interesante texto y un espléndido reportaje fotográfico sobre una obra de arte prácticamente desconocida.

Mercedes
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El Panteón Guirao en el patio de la Concepción de la Sacramental de San Isidro, obra póstuma de Agustín Querol, es para muchos una obra cumbre del modernismo español -con el permiso del historiador del arte Gaya Nuño, no especialmente devoto de la obra de Querol-. Para su correcta ubicación espacial y cronológica merece la pena detenerse en una breve explicación histórica de la Sacramental, cuyo nombre completo es en la actualidad de San Isidro, San Pedro y San Andrés.

La Sacramental de San Pedro y San Andrés fue el segundo cementerio -primero fuera del casco urbano- que se construyó en Madrid a partir de 1.811 ante la prohibición del rey José Bonaparte de enterrar a los difuntos en el interior de las iglesias, tras el Cementerio General del Norte, llamado vulgarmente de la Puerta de Fuencarral, cuyo lugar hoy ocupa un conocido centro comercial de Arapiles.

El primer patio llamado de San Pedro está junto a la parte trasera de la Ermita, hacia el oeste. Sobre la puerta de entrada en el lado sur una placa nos recuerda:

“SE CONSTRUYÓ ESTE CEMENTERIO
A ESPENSAS DE LOS YNDIVIDUOS
DE LA Rª ARCHICOFRADIA SACRAMENTAL
DE S. PEDRO Y S. ANDRES EN EL AÑO DE 1811.”

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Al norte del patio de San Pedro se encuentra el Patio de San Andrés, fechado en 1.829, obra de José Llorente, y al oeste de ambos, construido en 1.842, el de San Isidro, de José Alejandro Álvarez.

El Patio

El Patio de San Pedro, en acusado estado de abandono, y la conexión con el patio de San Andrés

Patio

Patio de San Isidro, fotografiado desde el patio de la Concepción

Los tres presentan una cierta unidad tipológica, con planta rectangular, estructura claustral con galerías porticadas y sepultura predominante de nichos, si bien el de San Isidro, de mayores proporciones y con templete central, en el más noble de los tres.

A mediados del siglo XIX se hace necesaria una nueva ampliación, por lo que Francisco Enríquez Ferrer, arquitecto de la cofradía, inicia en 1.850 el proyecto del patio de la Concepción, cuya construcción terminaría, tras radicales modificaciones del trazado original, José Núñez Cortés en 1.890.

El patio de la Concepción se encuentra al oeste de los primitivos en una terraza superior, por lo que está separado de ellos mediante una escalinata para salvar el desnivel: no hay que olvidar que nos encontramos en las prehistóricas terrazas del Manzanares, que descienden con fuerte pendiente hacia el río.

Plano de la Sacramental en el siglo XIX. Al norte la Sacramental de San Justo. www.madridhistorico.com

Plano de la Sacramental en el siglo XIX. Al norte la Sacramental de San Justo. (www.madridhistorico.com)

De estructura neoclásica y columnata porticada, su perímetro tiene forma de teatro clásico, unión de semicírculo y rectángulo. Encierra un formidable conjunto de panteones con todos los estilos del siglo XIX, y ya Mesonero Romanos lo comparó con el cementerio Père-Lachaise de París. La columnata se interrumpe rítmicamente con dieciséis pabellones, dotados de grandes huecos de acceso en forma de arcos de medio punto. Las pilastras que enmarcan los huecos de los pabellones, así como las columnas de la galería presentan capiteles decorados con motivos vegetales entre los que destacan la presencia del animal que es a la vez símbolo de la sabiduría y la muerte, el búho.

Vista general del patio de la Concepción

Vista general del patio de la Concepción

Detalle de uno de los pabellones

Detalle de uno de los pabellones

Se accede al patio de la Concepción, cuyo eje de simetría no está alienado con el de la ermita sino con el del patio de San Isidro, mediante un bello paseo ascendente que se inicia junto a la puerta situada a la izquierda de la ermita y termina en uno de los pabellones, que hace función de vestíbulo o antesala del patio.

Paseo de acceso al patio de la Concepción, y detalle del pabellón de acceso desde la terraza inferior de los patios primitivos

Paseo de acceso al patio de la Concepción, y detalle del pabellón de acceso desde la terraza inferior de los patios primitivos

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En origen el patio debió tener una estructura de calles y plazuelas bien marcadas dónde se situaban los panteones, como si se tratara de una ciudad ideal a una escala reducida, prolongación de la ciudad de los vivos, dónde han de estar presentes todas las familias que en algún momento fueron importantes para la ciudad. Con el tiempo esta estructura se ha ido perdiendo, pues la vegetación que marcaba las calles se ha expandido, y panteones más modernos han ido ocupando los espacios residuales.

El Panteón Guirao tiene, sin embargo, una posición privilegiada no solo en el patio de la Concepción sino en el conjunto de la Sacramental.

Situado al final del eje central del patio, aparece en el recorrido como foco del paseo principal sin la proximidad avasalladora de otros panteones y siguiendo la tendencia romántica del siglo XIX la vegetación que rodea el monumento -cuatro cipreses de enorme tamaño- es tan importante en la composición como el Panteón en si mismo.

Fotografía aérea de los patios históricos de la Sacramental, con la posición del Panteón Guirao

Fotografía aérea de los patios históricos de la Sacramental, con la posición del Panteón Guirao

Vistas frontales del Panteón Guirao

Vistas frontales del Panteón Guirao

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La galería columnada del patio está abierta en el punto medio del semicírculo. Esta apertura fue la entrada trasera al cementerio antes de la construcción de las últimas ampliaciones del siglo XX, y hasta entonces el Panteón Guirao era visible desde el exterior de la Sacramental, mientras que hoy en día lo es desde las terrazas superiores dónde están las mencionadas ampliaciones.

Vista posterior desde las ampliaciones superiores del siglo XX

Vista posterior desde las ampliaciones superiores del siglo XX

Una bellísima rejería de hierro Art Nouveau cierra el acceso a la cripta. Es probable que fuera diseñada por el propio escultor pues guarda analogías con la decoración vegetal del basamento, aunque fue ejecutada por el taller de Francisco Torras Codina, y representa unas estilizadas plantas de cardo. La rejería está coronada por un relieve en piedra de clara analogía funeraria.

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Pero es desde las vistas laterales dónde se comprende mejor la estructura y composición general del Panteón. Un doble basamento escalonado y el sarcófago albergan la cripta en su interior y junto con la cruz sirven de soporte a un conjunto de relieves y figuras variadas que frente al común hieratismo de la escultura funeraria se caracterizan por la sensación de movimiento en contraposición con la naturaleza estática y sólida de la piedra.

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Se pone el énfasis en el dolor y lo breve de la existencia humana más que en la quietud del descanso o en las virtudes de los difuntos, de quienes no hay ninguna representación, y tan sólo en la parte posterior del sarcófago encontramos la inscripción

“PANTEÓN DEDICADO A LA MEMORIA
DE LA SEÑORA
Dª LUISA SANCHO MATA”

Y un poco más abajo, sobre el basamento

“AQUÍ YACEN LOS RESTOS DE
Dª LUISA SANCHO MATA,
FALLLECIDA EL DÍA 8 DE JULIO
DE 1907

D. BALTASAR MATA GARCIA,
FALLECIDO EL 9 DE OCTUBE
DE 1879”

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A pesar del nombre por el que es conocido el Panteón, no hay ni una sola referencia a la familia Guirao ni al esposo de Dª Luisa, Federico Guirao Girada, prototipo del burgués y aristócrata de su tiempo y uno de los fundadores de la Real Sociedad Fotográfica.

Tampoco la hay al autor, Agustín Querol. Da Rocha Aranda y Muñoz Fajardo (*) citan como coautores del monumento al ya mencionado Francisco Torras y al arquitecto Ignacio de Aldama Elorz -autor del Hospital Asilo de San Rafael, la Casa Pellico y el edificio de la Castellana 15 entre otras obras-. Gaya Nuño, en afirmaciones no exentas de crítica e ironía, subraya en ARS HISPANIE, Arte del siglo XIX, que Querol “modelaba en barro, ayudado por múltiples auxiliares, y los marmolistas de Carrara tallaban el grupo, figura o monumento”.

Fotograbado de fragmento del prototipo del monumento –probablemente de yeso- en el estudio de Querol en la calle del Cisne. Cuando en 1.910 se publicó esta imagen en “Querol, Monografías de Arte”, -Rodolfo Gil, Sáenz de Jubea Hermanos, Editores- hacia pocos meses que el escultor había fallecido.

Fotograbado de fragmento del prototipo del monumento –probablemente de yeso- en el estudio de Querol en la calle del Cisne. Cuando en 1.910 se publicó esta imagen en “Querol, Monografías de Arte”, -Rodolfo Gil, Sáenz de Jubea Hermanos, Editores- hacia pocos meses que el escultor había fallecido.

Sea como fuere la gestación del proyecto y la realización de la obra no puede discutirse su singularidad y belleza y son muchas las críticas levantadas respecto al estado de conservación, no ya de este monumento en concreto, sino de toda la Sacramental a pesar de su declaración de Bien de Interés Cultural.

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Algunos de los grupos escultóricos aparecen seriamente mutilados, sin que nadie parezca hacerse cargo de los restos desprendidos

Detalle de una de las esculturas

Detalle de una de las esculturas

Cabe preguntarse no obstante por qué el Panteón fue ejecutado con una piedra tan blanda en lugar de mármol, y reflexionar como el trabajo de tantos artistas que marcaron una época cae con frecuencia en el olvido junto con los anhelos humanos de pervivir y ser recordados.

Texto y fotografías por : Celia Vinuesa, arquitecto.

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BIBLIOGRAFÍA

(*) Madrid Modernista: guía de arquitectura. Óscar da Rocha Aranda y Ricardo Muñoz Fajardo. Editorial Tébar, 2007.

El panteón Guirao, de Agustín Querol, en la Sacramental de San Isidro. Carlos Saguar Quer. Anales del Instituto de Estudios Madrileños, tomo XIII, 1.986, pags. 79-86.

Querol, Monografías de Arte, de Rodolfo Gil, Sáenz de Jubea Hermanos, Editores, 1.910.

EN LA RED:

Los Cementerios Decimonónicos.
Las olvidadas arquitecturas de la sacramental de San Isidro. Javier Carcía-Guiérrez Mosteiro. El País 2 nov. 2004
Federico Guirao Girada. El Mundo 2 nov 1999.

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