Una de las exposiciones que se pueden visitar actualmente en el Centro Cultural Conde Duque, quizá una de las menos comentadas, es “Lo exquisito. Artes suntuarias del siglo XVIII del Museo de Historia“.

Fue inaugurada antes del verano, el día 1 de junio, y podremos verla hasta el próximo mes de enero 2010, pero tengo la sensación de que está pasando un poco desapercibida, a pesar de que, haciendo honor a su título, es una delicia.

Se trata de una muestra muy pequeña, una única sala. Sus vitrinas encierran pequeños tesoros, 170 piezas procedentes del antiguo Museo Municipal, hoy Museo de Historia, cerrado por obras desde hace años. Creaciones de las Reales Fábricas de Porcelana, Tapices, Relojes, Tabaco, Platería Martínez, ubicadas en Madrid, y la de Cristales de La Granja en Segovia.

Además de por motivos económicos, las reales fábricas fueron establecidas en Madrid y sus proximidades debido al deseo de la monarquía borbónica, el Rey y su Corte, de decorar sus palacios a su gusto, con el mayor lujo posible.

Junto a las porcelanas creadas en la antigua fábrica, en la exposición se puede admirar una pintura “El Estanque Grande del Retiro” (Anónimo, 1810), donde se aprecia la Fábrica de Porcelana de Buen Retiro, que se encontraba en la zona próxima a la actual plaza del Ángel Caído.

cuadro Retiro

(Folleto Exposición “Lo exquisito..”, Madrid 2009)

Me llaman la atención los vasos, copas, jarras de cristal delicadamente labrados. En una preciosa copa aparece representada la verja de la Real Fábrica de Cristales de la Granja de San Ildefonso.

(Folleto exposición).

(Folleto Exposición)

La Real Fábrica de Tapices tuvo una gran importancia, que ha llegado a nuestros días.

tapiz

Lorenzo de Quirós, “Ornatos con motivo de la entrada en Madrid de Carlos III”, h.1760. (Depósito de la Real Academia de San Fernando)

Así como la Fábrica de Relojes tuvo una vida breve, entre otras cosas por problemas económicos, mucho más éxito tuvo la producción de la Real Fábrica de Platería Martínez, no solo entre la realeza sino toda la nobleza, clero, funcionarios… como modo de ostentación y también de inversión. En la exposición se pueden contemplar vajillas y otros objetos, como una elaborada escribanía, antes de uso cotidiano, hoy día son auténticas obras de arte.

También se muestran ejemplos de otras fábricas o industrias, como la de Abanicos, que en aquella época eran indicadores de la distinción o clase social de la mujer, y que luego se convirtieron en medio de expresión, amorosa, e incluso política. Antes de pasar a ser productos de impresión industrial, el marfil o el nácar sustentaban miniaturas pintadas a mano sobre piel o seda.

Barajas españolas de la Real Fábrica de Aguardientes y Naipes. Objetos de la Real Fábrica de Tabacos, como una tabaquera de esmalte, una cajita de rapé (tabaco molido) de porcelana del Buen Retiro, una pitillera de plata…

Piezas nacidas para disfrute de la Casa Real o clases pudientes, reflejan también un período de nuestra historia, la Ilustración, los deseos e intentos de progreso puestos de manifiesto durante el siglo XVIII de diversas maneras, creando las Reales Fábricas, las Reales Academias, y otro tipo de instituciones.

Una exquisitez que nos cuenta muchas cosas.

por Mercedes Gómez

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Lo exquisito. Artes suntuarias del siglo XVIII del Museo de Historia.
Centro Cultural del Conde Duque – Sala Pedro de Ribera
Conde Duque , 9
Hasta enero de 2010

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