Manuel Pereira (II).-

Como ya vimos en el artículo dedicado a su escultura de San Bruno, Manuel Pereira nació en Oporto el año 1588. Además de su obra, hoy me gustaría que conociéramos un poco mejor cómo fue la vida de este escultor barroco en el Madrid del Siglo de Oro y que demos un paseo desde la actual calle de Lope de Vega, donde vivió, hasta la de Cañizares, donde se encuentra la iglesia que acoge otra de sus espléndidas tallas, el Cristo del Olivar.

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Antigua C/ de Cantarranas, actual C/ de Lope de Vega. (Texeira, 1656).

En los comienzos del siglo XVII Pereira se trasladó a Madrid y se instaló en el Barrio de las Letras.

Trinitarias

El Barrio de las Letras, de los Literatos, de las Musas, o del Parnaso, por todos estos nombres se le conoce debido a la cantidad de escritores y artistas que lo habitaron. Resulta muy grato recorrerlo, perfectamente rehabilitado durante los últimos años; por algunas de sus calles parece haberse detenido el tiempo. Con un poco de imaginación, casi respiramos el aire que sus antiguos habitantes compartieron. Miguel de Cervantes, Lope de Vega, Quevedo, Luis de Góngora… y Manuel Pereira.

Pereira vivió en la calle de Cantarranas, actual calle de Lope de Vega, desde poco después de su boda hasta su muerte.

calle de Lope de Vega

La vivienda del escultor estaba en la casa contigua a la que Francisco de Quevedo había comprado en la entonces llamada calle del Niño, esquina con la de Cantarranas (como ahora nos recuerda una lápida dedicada al literato, en la calle que ahora lleva su nombre, Quevedo esquina Lope de Vega), en la que por cierto antes había vivido Góngora durante más de diez años. Al parecer Quevedo nunca vivió en ella, pero frecuentaba las tabernas, casas de juego y mancebías del barrio, establecimientos a los que era muy aficionado, que en la zona convivían con las iglesias y conventos.

Pereira se casó en 1625, por tanto tenía ya 37 años, con María González de Estrada, que entonces contaba con solo 18 años de edad. Tuvieron varios hijos, únicamente dos de ellos sobrevivieron a su longevo padre. Su esposa murió con tan solo 47 años. En contra a lo que era habitual en aquellos tiempos, nunca volvió a casarse, se declaró Familiar del Santo Oficio, o colaborador laico de la Inquisición, y vivió dedicado a sus tareas de escultor, y entregado a una religiosidad propia de aquella época, con sus luces y sus sombras.

Como decía, además de la de San Bruno, en Madrid se conservan otras obras de este gran escultor; en la Iglesia de San Antonio de los Alemanes, y en la de San Plácido. Y, quizá la más desconocida, el Cristo Crucificado que se encuentra en el Oratorio del Santo Cristo del Olivar, en la calle de Cañizares nº 4.

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C/ de Cañizares, 4 (en el plano de Texeira es la C/ de San Sebastián, frente a la iglesia del mismo nombre. 1656).

El templo primitivo, el antiguo Oratorio del Cristo del Olivar de la Congregación de los Indignos Esclavos del Santísimo Sacramento, fue construido en 1647 por Manuel Aguiar, y reconstruido por Enrique María Repullés y Vargas a principios del siglo XX, en piedra y ladrillo, a imitación de la arquitectura barroca del siglo XVII.

A dicha congregación pertenecieron escritores como Lope, Cervantes, Quevedo y Calderón de la Barca.

fachada

El Cristo Crucificado antes estaba colocado en un altar lateral, actualmente preside el Altar Mayor, enmarcado en un retablo de madera, lugar que sin duda le corresponde, pero que lo aleja del espectador e impide admirar la escultura tan bien como desearíamos. Fue realizado por Manuel Pereira el mismo año de construcción de la iglesia, 1647.

Altar Mayor

Cristo

Es un ejemplo perfecto de su escultura, elegante, de figura delgada, transmitiendo más sentimiento que dramatismo, en “actitud de súplica al Padre”, con la cabeza levantada.

Pereira también realizó una Virgen y un San Juan que componían un Calvario junto al Cristo, pero estas dos esculturas fueron destruidas durante la guerra junto al resto de imágenes de la iglesia. Únicamente sobrevivieron dos joyas, la magnífica Virgen Nuestra Señora del Rosario, realizada en el siglo XVIII por Luis Salvador Carmona, digna de ser visitada otro día, y este Cristo del Olivar, de Manuel Pereira.

por Mercedes Gómez

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De la calle de Lope de Vega a la de Cañizares

Fuentes:

Planimetría de Madrid.
Arquitectura de Madrid. COAM Madrid 2003.
www.parroquiaolivar.com
J. URREA. Introducción a la escultura barroca madrileña. Manuel Pereira.
M. AGULLÓ. Manuel Pereira: aportación documental.

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