Después de la visita al Viaje de Agua de la Alcubilla, hoy os invitamos a conocer el Viaje de Agua de la Fuente Castellana, que se comenzó a construir en 1612 y finalizó en 1619, aunque las reparaciones y obras de mejoras fueron numerosas a lo largo de todo el siglo XVII. Cuenta Aznar de Polanco (*) que “nacía en un pozo empedrado, tapado con un remate de piedra” que estaba en lo alto de la Casa de Maudes, y de allí partían dos minas cortas, una a la derecha hacia Chamartín, y otra a la izquierda hacia el Camino de Fuencarral.

El ramal principal nacía en Chamartín de la Rosa, a 10 metros de profundidad, seguía por el antiguo Camino de Maudes hasta el valle de la Guindalera y los Altos del Hipódromo –donde actualmente se encuentra el Museo de Ciencias Naturales– para dirigirse a la Puerta de Santa Bárbara, con cerca de 18 km. de longitud.

Pozo en la calle de José Abascal, 58

Lamentablemente, de todos los pozos de bajada del antiguo Viaje de la Castellana localizados, únicamente uno es accesible, el situado a la altura del número 1 de la calle de Almagro, próximo a la glorieta de Alonso Martínez, donde hoy día hay una fuente.

La buena noticia es que se conservan bastantes restos del Viaje antiguo y la visita nos va a permitir apreciar muy bien la magnífica construcción en arco de medio punto revestido de ladrillo.

Calle de Almagro nº 1

El revestimiento de la galería se conserva en buen estado:

En un punto del tramo se observa un rápido -alcance de la cota más baja en la menor longitud- condenado:

Cableado interior sin servicio:

Desde la calle de Almagro el Viaje continuaba su camino hasta la antigua Puerta de Santa Bárbara, por donde entraba en Madrid.

Plaza de Santa Bárbara

Una vez en el interior de la ciudad, las galerías de los Viajes se multiplicaban y la red era muy intrincada. El Viaje de la Castellana por la calle Hortaleza:

Calle de Hortaleza 98.

Calle de Fernando VI esquina Hortaleza

Calle de las Infantas nº 6

Excepto el que acabamos de visitar, el resto de los pozos de bajada al Viaje de Agua de la Castellana, debido a las numerosas remodelaciones de las calles, estaciones de Metro, etc. ya no son accesibles por lo que no sabemos si se conservan otras galerías. Como dice Pedro, quién sabe si en algún momento reaparecerán y podremos saber mucho más sobre ellas.

La Castellana abastecía a 11 fuentes públicas, con 147 aguadores y 85 fuentes particulares. Era uno de los viajes más largos, aunque hay que tener en cuenta que al final, a la llegada a Madrid, a la altura de la actual Glorieta de Bilbao, se unían a él los Viajes de Contreras y de la Alcubilla.

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Texto : Mercedes Gómez

Según información facilitada por : Pedro Jareño

Fotografías : Pedro Jareño

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(*) Aznar de Polanco. Tratado de los Cuatro elementos. Origen y nacimiento de las aguas y fuentes de Madrid. Madrid 1727. Ed. Facsimil Madrid 1992.

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