El Instituto Geológico y Minero de España se encuentra en la calle de Ríos Rosas nº 23. El edificio, de apariencia exterior sencilla, fue construido por Francisco Javier de Luque entre los años 1925 y 1927, junto a la Escuela de Ingenieros de Minas, obra de Ricardo Velázquez Bosco, quien al parecer inspiró algunos de los elementos del proyecto de Luque. Este arquitecto es autor de otros importantes edificios en Madrid, por ejemplo el Cuartel General de la Armada y Museo Naval, en la calle Montalbán.

Sin embargo, su interior, donde se encuentra instalado el Museo Geominero, uno de los más singulares y quizá desconocidos de Madrid, es de una riqueza decorativa impactante. La entrada al museo tiene lugar por una monumental escalera de mármol de Macael, con rotundas columnas de piedra artificial que sujetan una bóveda con vidrieras artísticas realizadas por la Casa Maumejean el taller La Veneciana de Madrid.

Una vez en la primera planta, atravesamos un pasillo donde, como en todo el museo, se conservan los muebles originales. Un gran mapa geológico de España recuerda el origen de esta institución, cuando en 1849 se iniciaron los trabajos de la “Comisión para formar la Carta Geológica de Madrid y la general del Reino”, creada por Isabel II, comisión que ha cambiado varias veces de nombre a lo largo de la historia, actualmente es el Instituto Geológico y Minero de España. También tuvo varias sedes, hasta la construcción de este magnífico y lujoso edificio.

El museo se haya situado en una gran nave de forma rectangular, de 19 metros de altura, culminada por otra espectacular vidriera policromada a modo de falso techo y varias vidrieras laterales.

El espacio, formado por la primera planta y tres pisos en forma de corredores con bellas balconadas de hierro forjado, impresiona al visitante.

Subimos a los pisos superiores a través de una de las estrechas escaleras de caracol situadas en las esquinas del recinto.

La construcción mezcla la madera, el cristal y el hierro de forma magistral.


Las colecciones de este museo son muy importantes, en España y en el mundo. Ciento cuarenta y una vitrinas de cristal y madera labrada guardan fósiles, minerales y rocas de todos los tipos. En la segunda planta están representadas las comunidades autónomas. La vitrina dedicada a la Comunidad de Madrid muestra las distintas clases de yacimientos minerales de nuestra región. Cuarzo de El Berrueco, Ópalo de Valdemanco, Fluorita de Colmenar del Arroyo…


En esta planta se encuentran también los restos de una cabra madrileña, el esqueleto completo de una cabra montés, hallado en 1967 por un grupo de espeleólogos madrileños en la Cueva del Reguerillo, cerca de Patones, junto al Río Lozoya, en el Norte de Madrid.

El Yacimiento de las Cabras pertenece al Pleistoceno superior, hace aproximadamente 40.000 años. Consta de más de ocho kilómetros de intrincadas galerías, algunas de ellas ya conocidas en el siglo XIX, aunque a mediados del XX fueron exploradas en profundidad, descubriéndose nuevos restos de animales de la prehistoria madrileña.

En general, la visita resulta muy grata, es de esos lugares en que te sientes a gusto, incluso unos cómodos sillones invitan a sentarse y contemplar el espacio tranquilamente, algo difícil de encontrar en museos y salas de exposiciones hoy día. Es de esos museos en que es tan importante el contenido como el continente. Rico patrimonio geológico, mineral y paleontológico, en un edificio bellísimo.

Texto y fotografías por : Mercedes Gómez

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Museo Geominero
Calle de Ríos Rosas 23
Horario: 9 a 14 h
De lunes a domingos y festivos
Entrada gratuita

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