Ricardo Velázquez Bosco es sin duda uno de los Arquitectos de Madrid. Es un placer ir conociendo los edificios que construyó con su estilo tan personal, siempre con la ayuda de grandes artistas, ceramistas, herreros, pintores y escultores que los decoraban de forma magistral, tanto en su interior como en su exterior. El Palacio de Velázquez y el Palacio de Cristal en El Retiro, el Palacio de Fomento… y la Escuela de Ingenieros de Minas.

La Escuela de Minas tuvo su origen en la Academia de Minas, fundada en 1777 durante el reinado de Carlos III en Almadén, Ciudad Real. En 1835 fue trasladada a Madrid, pasó por varios locales de alquiler hasta que cincuenta y ocho años después pudo trasladarse a su propia sede, en la calle de Ríos Rosas nº 21.

Velázquez Bosco inició la construcción del edificio en 1884, cuando ya había finalizado el pabellón para la Exposición Nacional de Minería en el Retiro, hoy llamado en su honor Palacio de Velázquez, bajo una concepción arquitectónica muy similar, que culminaría con el Palacio de Fomento en Atocha.

Escuela de Minas. Foto : Lacoste, 1906-1914 (memoriademadrid.es)

Tanto en el exterior como el interior, como en todas sus obras, destaca el uso de las artes decorativas. Hierro, madera, vidrio, piedra, los materiales se combinan de forma armónica y ofrecen una imagen bella y singular.

Los cuatro torreones en las esquinas fueron construidos unos años después, en los comienzos del siglo XX.

Foto : Márgara, 1917. (Fuente: memoriademadrid.es)

Poco después, a la par que se urbanizaba la calle, fue colocada la verja que rodea la Escuela.

Foto : Grafos, 1921-1933. (memoriademadrid.es)

Hoy día el edificio, restaurado en los años 80 del siglo XX, se conserva en todo su esplendor.

Marzo de 2012

La ornamentación escultórica de los torreones es magnífica, con estatuas de figuras mitológicas de Eduardo Barrón y de Vallcells, y los Mineros de Ángel García Díaz, que obtuvieron la 1ª Medalla en la Exposición Nacional de 1906.

El basamento del edificio es de granito, sus muros de ladrillo, y las columnas y adornos de piedra caliza.

El frontispicio es también obra de Barrón, con el escudo de España en el centro y las alegorías de la Industria y la Minería a los lados, lamentablemente hoy día casi destruido debido al efecto del tiempo y la contaminación sobre la piedra de Novelda.

En 1925 se colocaron sobre pedestales de granito las estatuas de bronce que flanquean la escalera de entrada, las figuras  de los ingenieros Luis de la Escosura a la izquierda,  y Luis Guillermo Schulz a la derecha, obra del escultor Fructuoso Orduna Lafuente.

Los detalles cerámicos y los espectaculares murales de las fachadas laterales con escenas dedicadas a la minería, metalurgia y ciencias físicas, son obra de Daniel Zuloaga realizados a partir de cartones del pintor Manuel Domínguez, el lado este, y del escultor Vicente Oms, el del lado oeste. En la decoración del edificio también participó el pintor ceramista Alfonso Romero.

Ese mismo año, a espaldas del edificio histórico, con fachada a la calle de Cristóbal Bordiú, se construyó otro pabellón según proyecto de Francisco Luque y Pérez, que en 1959 fue demolido, construyéndose uno nuevo. Se conservaron las naves industriales a los lados, y el Salón de Actos.

También los árboles que entonces se plantaron entre ambos edificios en el jardín que hoy día se utiliza como aparcamiento.

El edificio de planta rectangular que mide 48 x 33 metros está organizado alrededor de un patio central con dos pisos de arquerías sobre columnas de fundición y cubierto por un lucernario de vidrio y estructura metálica, restaurado en 2010, que proporciona luz cenital a todo el espacio.

Expominerales Marzo 2012

Las alas laterales, simétricamente, albergan, al este, la Biblioteca Histórica,

y al oeste el Museo de minerales y fósiles, desde 1988 llamado Museo Histórico Minero Don Felipe de Borbón.

Elegantes vitrinas de madera de nogal llenas de libros a un lado, y de bellos y valiosos minerales y fósiles al otro. Las paredes ciegas de ambos espacios, iluminados por sendos lucernarios, similares al patio central, corresponden a los muros laterales decorados con los grandes murales cerámicos.

Infinidad de objetos admirables, maquetas y obras de arte repartidos por todo el edificio convierten la visita en una delicia. El Museo y la réplica de una mina de carbón construida en 1963 se pueden visitar todos los primeros domingos de mes, excepto en julio y agosto. Al lado, en el nº 23 de la calle, recordemos, se encuentra el Museo Geominero.

Por Mercedes Gómez

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Fuentes:

Escuela de Minas
Calle de Ríos Rosas, 21.

Benjamín Calvo Pérez. El Museo Histórico Minero Don Felipe de Borbón y Grecia.
Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Minas de Madrid.

 

 

 

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