Como anunciamos en su momento, los pasados días 4 y 11 de mayo tuvieron lugar las Jornadas Corralas de Madrid: un paseo por su pasado, presente y futuro, organizadas por la Universidad Autónoma de Madrid y la Plataforma Yo no me voy. Ha sido un verdadero placer asistir a la primera Jornada y a la interesante y preciosa visita guiada Paseando por las Corralas de Embajadores-Lavapiés.

El primer día, el sábado día 4, la reunión fue en el salón de actos de El Corralón -la Corrala convertida en Museo de Artes y Tradiciones Populares-, en la que conocimos la parte teórica, algunos puntos de vista y la historia de las corralas, que dejamos acaso para otra ocasión.

Foto: Yo no me voy

El Corralón (Foto: Yo no me voy)

Hoy contaremos la práctica, el paseo que disfrutamos el pasado sábado, una auténtica delicia de la mano de vecinos del barrio, que nos mostraron sus corralas y hablaron con verdadero cariño de su historia, de su vida en ellas, y del futuro incierto que les espera.

Recordemos que a finales del año pasado 2012 se publicó la noticia de que el Ayuntamiento de Madrid tenía la intención de vender cinco edificios de su propiedad, ocupados por familias en régimen de alquiler social. Se trata de los edificios de la Carrera de San Francisco 16, Madera 24-26, que ya visitamos, los de San Cayetano 8 y 10, y Embajadores 46.

Los vecinos se unieron y formaron la Plataforma Yo no me voy. Si queréis conocer mejor su situación y otras temas interesantes, no dejéis de entrar en su cuenta de Facebook.

En pequeños grupos vamos saliendo del Corralón, y comienza el recorrido. Subimos por la calle de Carlos Arniches y nos detenemos unos momentos en la plaza del General Vara del Rey, sobre el antiguo Cerrillo del Rastro donde recordamos que aquí se encontraba el Matadero, el porqué del nombre del Rastro (según la tradición, debido al rastro de la sangre de los animales después de la matanza), evocamos el arroyo que bajaba por la Ribera de Curtidores (que al parecer continúa existiendo bajo la calle) cuya agua era utilizada por los curtidores de las pieles de los animales…

Ya en la Ribera de Curtidores recordamos la historia de Eloy Gonzalo, el héroe de Cascorro, ante su estatua obra de Aniceto Marinas. La primera visita es a las corralas en los números 3, 5 y 7 de la calle.

ribera 3

Ribera de Curtidores, 3.

Según la Guía de Arquitectura del Colegio de Arquitectos de Madrid, tanto el Corralón como estas corralas de la Ribera de Curtidores y otras del barrio, son obra de Jesús Carrasco-Muñoz Encina según proyecto de 1914, aunque su origen se remonta a 1790.

Continuamos nuestro camino y nuestros guías nos llaman la atención sobre otro edificio con mucha historia, el nº 9, una casa a la malicia, una de las pocas que se conservan en Madrid. Son construcciones que parecen estar formadas por un solo piso pero en realidad la fachada oculta otro piso que solo se ve desde la parte posterior. Así los madrileños intentaban eludir la Regalía de Aposento u obligación de ceder parte de sus viviendas y alojar a algún personaje de la Corte en ellas.

casa a la malicia

Ribera de Curtidores, 11.

Tomamos la calle de San Cayetano donde vamos a visitar dos de los inmuebles incluidos en el proyecto de venta por parte del Ayuntamiento, los números 8 y 10. El patio es realmente bonito. Su restauración y rehabilitación fueron llevadas a cabo en 1987.

san cayetano grupo

Calle San Cayetano, 8.

Desde aquí nos dirigimos a la calle de Embajadores, histórica y castiza vía que ha sufrido varios derribos lamentables no hace demasiado tiempo, el último hace muy poco, el del inmueble del nº 18, una construcción del siglo XVIII, que mostraba una bella entrada adintelada y un escudo nobiliario de piedra.

Embajadores 18 (2007)

Embajadores, 18 (2007).

Casi enfrente, la casa que linda con la Iglesia de San Cayetano muestra un cartel de “Se vende” y los huecos de los balcones están tapiados. Debajo, otro letrero, con letras más pequeñas, anuncia: “Proyecto de demolición de inmueble sito en la C/ Embajadores nº 13”.

casa junto San Cayetano

La manzana 65, en la que se ubica el templo, en el siglo XVIII en su mayor parte era propiedad de los clérigos de San Cayetano, incluido el solar ocupado por este edificio en venta, que espera su derribo. Poco a poco, ¿sin que podamos evitarlo?, van desapareciendo las huellas del siglo en que aquí vivieron vecinos ilustres, como Pedro de Ribera.

Iglesia de San Cayetano

Iglesia de San Cayetano

En el nº 46, otro de los edificios que el Ayuntamiento quiere vender. Se trata de un típico ejemplo, solar estrecho y tres pisos como máximo tras cuyos balcones se esconde la inesperada corrala.

embajadores 46

Calle de Emabajadores, 46.

En el patio, una antigua casita baja que servía de vivienda a los porteros ha sido sustituida por modernos ascensores y una llamativa escalera pintada de amarillo que no es del todo del agrado de algunos vecinos, pero quizá todo esto convierte este inmueble en uno de los ejemplos más espectaculares de rehabilitación de lo que fue una antigua corrala transformada en modernas y cómodas viviendas.

embajadores escalera

embajadores ascensor

Entre las calles del Tribulete y del Sombrerete, la más famosa, cuyo antiguo patio hoy se abre a la calle del Mesón de Paredes 79, frente a las Escuelas Pías de San Fernando. Construida en 1839 según proyecto de José María de Mariátegui, como las anteriores fue rehabilitada en los años 80 del pasado siglo XX.

meson de paredes

Mesón de Paredes 79

Seguimos nuestro paseo por la calle del Mesón de Paredes. Desde el exterior observamos el singular perfil de las buhardillas de las corralas en la calle de Miguel Servet. Y la de la calle del Espino, al parecer la más antigua de Madrid.

miguel servet

Calle Miguel Servet esquina calle del Espino

Tras atravesar la glorieta de Embajadores y pasar frente a la Casa de Baños, termina nuestro paseo junto a la Antigua Fábrica de Tabacos, frente a los terrenos del Casino de la Reina. Son muchos los edificios y lugares bonitos que podemos admirar en el castizo barrio de Embajadores-Lavapiés.

Nos despedimos diciendo hasta pronto. Nuestros amigos de la asociación Yo no me voy tienen previsto continuar trabajando y organizar más actividades de este tipo, con el fin de defender sus propias viviendas y sin duda a la vez defender el Patrimonio de todos, nuestra Historia. Muchas gracias a todos los organizadores y participantes.

por Mercedes Gómez

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