El Parque de Bomberos de Vallecas se encuentra en la calle de Pío Felipe.

El Tío Pío o Tío Felipe al parecer vivía en Vallecas antes de que en 1950 el pueblo fuera anexionado a Madrid. Como sucedió con otros personajes habitantes de estos barrios, generalmente propietarios de terrenos en aquella época, dio nombre a una carretera. Allí tenía su corral donde acumulaba los objetos, las chatarras que iba recogiendo entre las basuras y que luego vendía. La calle, que ya figuraba en el callejero madrileño de 1958, actualmente está rodeada de alegres jardines.

Pío Felipe, el Tío Pío, dio nombre también a uno de los cerros de este barrio hoy convertido en un bonito parque. Desde allí se contempla todo Madrid.

vista de Madrid

Frente al Cerro del Tío Pío se encuentra el parque de bomberos.

torre bomberos

Son tan bellas las vistas desde aquí que fue el lugar elegido por el pintor Antonio López para realizar su cuadro encargado por la Comunidad de Madrid destinado a adornar el edificio de la Asamblea o parlamento autonómico ubicado en tierras vallecanas. Desde 1990 a 2006 en que fue instalado, allí acudía muchos días el artista, a pintar Madrid desde la Torre de los Bomberos de Vallecas.

El cuadro que está en la Asamblea ha viajado en varias ocasiones a otras ciudades, y hace dos veranos pudimos contemplarlo en la exposición del Museo Thyssen.      

Madrid desde la torre de bomberos de Vallecas, 1990-2006. Óleo sobre lienzo. 250 x 406 cm.

A. López. Madrid desde la torre de bomberos de Vallecas, 1990-2006. Óleo sobre lienzo. 250 x 406 cm.

La extraordinaria pintura de Antonio López nos muestra Madrid bajo un sol abrasador, visto desde un lugar distinto al habitual, una imagen dura en cierto modo. Él mismo ha dicho que es “su versión más crítica de la ciudad”.

Ese Madrid afectado por los incendios desde los tiempos más antiguos, ya en la Edad Media eran frecuentes. Al principio el agua de los pilones de las fuentes era el único remedio que había para apagarlos; luego se instalaron aljibes en algunas zonas, los primeros en la Plaza Mayor. En el siglo XVI, una vez establecida la capitalidad, se intentó buscar una solución al grave problema creando el primer cuerpo de bomberos y adquiriendo materiales útiles, como cubetas de cuero, aguatochos o jeringas grandes, escaleras largas, etc. Las campanas de las iglesias avisaban a los carpinteros y alarifes para que acudieran cuando el incendio se producía.

A los pies de la Torre, con entrada por la calle Boada, se encuentra el pequeño y curioso Museo municipal de Bomberos, abierto al público en 1982.

Allí leemos el Acta de creación del Cuerpo de Bomberos del Ayuntamiento en 1577, y conocemos su historia en la lucha contra el fuego. Desde los primeros carpinteros nombrados Matafuegos en los comienzos del siglo XVII hasta la creación del cargo de Maestro bombero en el XVIII. Recordamos los incendios más antiguos y los más recientes, en los que algunos profesionales perdieron la vida intentando salvar la de los demás, como la tragedia de los Almacenes Arias en 1987 en la calle de la Montera.

campanita

Fotografías, medios de extinción de todas las épocas, comunicaciones, uniformes, cascos, hasta algunos juguetes… todos los aspectos del servicio de bomberos están presentes. Una de las secciones más vistosas, que gusta mucho a los niños, es la de Vehículos. El más antiguo es de finales del siglo XIX.

1898 coche escalera 1898

Gracias a las matrículas de los automóviles comprobamos la evolución de los “coches de bomberos”.

años 50

años 60

Como indica el cartel de la entrada, el Museo de Bomberos –igual que la pintura de Antonio López–, nos cuenta Otra historia de Madrid que merece la pena conocer.

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Por Mercedes Gómez

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Museo de Bomberos

Calle Boada, 4.

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