Continuamos conociendo la historia de los terrenos situados entre el paseo de la Castellana, la calle de Zurbarán y Fortuny. Como vimos, el palacio de la antigua Quinta de la Chilena, luego Villa Olea y finalmente residencia de los duques de Santa Elena, que había albergado fiestas lujosas, durante la guerra fue ocupado como cuartel, bombardeado y finalmente derribado.

Foto Archivo Rojo.

Foto Archivo Rojo. Mº Cultura.

A finales de 1941 el solar fue adquirido por la Asociación del Colegio Alemán de Madrid para la construcción de un nuevo colegio.

El Colegio Alemán desde 1909 hasta 1936 había estado ubicado en la misma calle Zurbarán, actual nº 21, en un edificio hoy sede del Instituto Goethe. Durante la guerra también había sido ocupado por el ejército republicano, tras la cual fue devuelto al Colegio.

Pero, finalizada la Segunda Guerra Mundial, en 1945 Alemania sufrió la expropiación de todos sus inmuebles que pasaron a poder del Estado español, entre ellos el edificio donde en aquellos momentos se hallaba la Embajada, en el Paseo de la Castellana nº 4 y su Capilla aneja, el Colegio y los terrenos del Palacio de Santa Elena en la Castellana.

En el edificio del Colegio Alemán hacia 1950 se instaló el Instituto de Bachillerato Cervantes (hasta 1960 en que se trasladó a su ubicación actual en Embajadores).

El país germano recuperó sus propiedades en 1959. Entonces su Gobierno, mediante la Dirección Federal de Construcciones, decidió construir en estos terrenos entre la calle Fortuny y la Castellana, entonces avenida del Generalísimo, la nueva Embajada.

La nueva Embajada de la República Federal de Alemania fue construida en 1966 por los arquitectos alemanes Guillermo Schoebel, Alexander von Branca y Máximo Bobran, junto con el ingeniero Gerhard Maasberg.

fachada

Ese mismo año 1966 fue derribada la antigua sede, el palacete de la Castellana nº 4. En su lugar Miguel Fisac construyó un edificio de oficinas, que allí continúa. Solo se conservó la Capilla de la Embajada, la Iglesia Evangélica alemana, hoy nº 6 del paseo.

Actualmente la entrada a la Embajada de Alemania en España tiene lugar por la calle de Fortuny nº 8.

fachada y verja

Son dos edificios exentos, la Cancillería u oficinas y la Residencia del Embajador, rodeados de un gran jardín, que mantienen el uso de zona residencial de lujo, como lo fuera en el pasado.

dos edificios

Aunque su arquitectura es muy distinta, expresión de una época nueva.

Los arquitectos trabajaron bajo la influencia de la escuela alemana de la Bauhaus, en la que predominaba la simplicidad de las formas, en busca de la funcionalidad. A la vez, se buscó la máxima calidad en los materiales y en los detalles. El diseño, tanto de los edificios como de los espacios interiores, fue muy cuidado.

Obra de arquitectos alemanes, sin embargo en ambos edificios se utilizaron algunos de los materiales tradicionalmente madrileños, quizá a modo de guiño a la arquitectura local.

residencia2

Residencia del Embajador

Granito de la sierra de Guadarrama, el ladrillo en el suelo de los interiores, la cerámica vidriada en la celosía de la Cancillería…

El Jardín, obra del arquitecto paisajista Alfred Reich ocupa mas de 3.000 metros cuadrados, de los más de 8.500 de la parcela. Adornado con plátanos de sombra, palmeras, sóforas, el árbol del amor… césped, hiedra, setos…

jardin2

La escultura allí ubicada es obra de Fritz Koenig, artista alemán famoso por ser el autor de The Sphere, la Esfera, que estuvo situada en el centro del World Trade Centre hasta los graves atentados del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York.

fachada jardin escultura

Cancillería

Como vimos al final del artículo anterior, el único elemento conservado del decimonónico palacete es el pequeño pabellón en la esquina del paseo de la Castellana con la calle Zurbarán.

Decorado con cenefas florales y una pequeña cúpula, se accede a él por una doble escalerita de piedra. Actualmente no tiene uso, pero lo tuvo, debajo se conserva una pequeña cocina. Existe el proyecto de restaurarlo para pequeños eventos pues solo permite la estancia de unas veinte personas.

jardin pabellon

Y así terminamos, regresando a los comienzos de la historia.

En el plano del General Ibáñez de Íbero, realizado hacia 1875 ­–unos años después de que doña Dolores Quesada y su marido don Andrés Arango convirtieran parte de la Huerta de Loinaz en su quinta de recreo, La Chilena–, el pequeño templete ya aparece representado.

Plano I. Ibero (h.1875)

Plano I. Ibero (h.1875)

El pabellón del siglo XIX, entonces capricho de un jardín romántico, hoy extraño testigo del pasado en el nuevo jardín, que observa a prudente distancia a sus actuales compañeros, dos edificios de la vanguardia del pasado siglo XX.

Por : Mercedes Gómez

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Bibliografía y fuentes:

Edificio de nueva planta para sede de la representación diplomática en Madrid de la República Federal Alemana, en el Paseo de la Castellana número 25. Cuadernos de arquitectura, nº 67, Colegio Arquitectos Cataluña 1967.

COAM. Guía de Arquitectura. Madrid 2003.

Visita a la Embajada de Alemania. Semana de la Arquitectura 2014.

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