Luis de Morales, gran pintor español, probablemente nació en Badajoz hacia 1510 y murió en la misma ciudad en 1586. Son varias las investigaciones realizadas acerca de su vida y su obra, y poco a poco se han ido descubriendo nuevos datos, aunque aún hoy su biografía continúa siendo un misterio en muchos aspectos.

Cuando Antonio Palomino habló de él en el siglo XVII en su libro “Las vidas de los pintores…” todavía ni se conocía su nombre, se le llamaba El Divino Morales, “porque todo lo que pintó fueron cosas sagradas, como porque hizo cabezas de Cristo, con tan gran primor y sutileza en los cabellos, que daban ganas de soplar para que se movieran…”

Según este autor fue alumno del pintor flamenco Pedro de Campaña en Sevilla, ciudad en la que pasó algún tiempo, “y dejó allí muchas pinturas de su mano, especialmente en algunas capillas antiguas.”

Se habla de su técnica flamenca muy trabajada, también de sus características italianizantes leonardescas, aparte de todo lo cierto es que se trata de un pintor con personalidad marcada, una figura del Renacimiento español al que se le reconoció su estilo propio. Fue famoso en su tiempo, tuvo su taller en el que trabajaron tres de sus hijos y su yerno entre otros colaboradores, y fue uno de los primeros pintores españoles muy repetidos (se realizaban copias, modellinos, en su obrador), quizá solo superado después por el Greco. Su éxito fue indiscutible. Se han perdido muchas de sus obras pero se conserva un buen número de ellas, en distintas ciudades españolas y otros lugares.

No fue casualidad que las tres primeras muestras organizadas en el Museo del Prado a partir de 1900 fueron las dedicadas al Greco, Goya y a Luis de Morales.

La exposición de Obras del Divino Morales se celebró durante el mes de mayo de 1917. Una de las obras expuestas fue la Virgen del Pajarito que en aquellos momentos, así consta en el Catálogo, era propiedad de doña María Moret, de Madrid, procedente de la Iglesia de la Concepción de Badajoz. Es una pintura realizada en 1546, quizá la más antigua conocida del autor.

L. de Morales "Virgen del Pajarito". Museo del Prado 1917.

L. de Morales “Virgen del Pajarito”, 1546 (2,10 x 1,58). Museo del Prado 1917.

Hoy se encuentra en Madrid, en la Parroquia de San Agustín, en la calle de Joaquín Costa nº 10, barrio de El Viso, distrito de Chamartín. Se trata de una de las iglesias construidas en la posguerra, obra de Luis Moya entre 1946-1950. A pesar de ser moderno el templo guarda varias obras de gran valor histórico y artístico desde los siglos XVI al XVIII, entre ellas la espléndida pintura de Luis de Morales.

L. de Morales. "Virgen del Pajarito". Iglesia de San Agustín.

L. de Morales. “Virgen del Pajarito”. Iglesia de San Agustín.

Al final del lado de la Epístola, antes de llegar al altar mayor, se encuentra el cuadro, pintura traspasada de tabla a lienzo, firmada por el pintor.

L. de Morales. "Virgen del Pajarito" (detalle). Iglesia de San Agustín.

L. de Morales. “Virgen del Pajarito” (detalle). Iglesia de San Agustín.

Ahora en 2015 el Museo del Prado prepara una nueva exposición, con el mismo título que hace casi cien años, El Divino Morales, que será inaugurada el próximo mes de octubre con el fin de reivindicar “el trabajo y la figura de Luis de Morales, prácticamente un siglo después de que presentara en sus salas la primera exposición monográfica dedicada al artista”.

El pintor utilizaba tablas de maderas muy nobles que han asegurado la conservación de la pintura. El Prado posee más de 20 obras suyas y su taller, de las cuales actualmente, en la sala 52c dedicada a la Pintura española del siglo XVI, se exponen ocho.

Una de ellas, muy bella, es La Virgen y el Niño, representativa de su estilo, expresión de la religiosidad de la época, con melancólica dulzura, como lo ha definido con acierto y encanto Leticia Ruiz.

L. de Morales "La Virgen y el Niño" (h.1565) (84 cm x 64 cm). Museo del Prado.

L. de Morales “La Virgen y el Niño” (h.1565) (84 cm x 64 cm). Foto: Museo del Prado.

También pintó con gran maestría retratos, como el de Juan de Ribera (1564), que fue Obispo de Badajoz entre 1562 y 1569, para quien trabajó Morales, se dice que como pintor de cámara.

L. de Morales. "Juan de Ribera", 1564 (40 cm x 28 cm)

L. de Morales. “Juan de Ribera”, 1564 (40 cm x 28 cm). Foto: Museo del Prado.

Son ocho pinturas realizadas entre 1560-75, la mejor época del pintor. A lo largo de este periodo creó grandes obras para retablos y otras aisladas para oratorios o casas particulares.

En algunos casos incorporó paisajes, uno de los más detallados y cuidados es el de La Oración en el Huerto, una magnífica obra de reciente exposición pues fue adquirida en 2013.

L. de Morales "Oración en el Huerto (1560-1570) (85 cm x 65,5 cm)

L. de Morales “Oración en el Huerto (1560-1570) (85 cm x 65,5 cm). Foto: Museo del Prado.

En la sala, en el extremo norte de la planta baja del Edificio Villanueva, comparte espacio con Juan de Juanes y con Juan Correa de Vivar.

Además, hasta el mes de octubre, El Divino Morales comparte espacio también con quien quizá fue su maestro, Pedro de Campaña, hasta ahora inédito en el Prado. Son dos pinturas extraordinarias, de pequeño formato, El Descendimiento y el Camino del Calvario, óleos sobre tabla de roble que deben ser admirados de cerca, pertenecientes a la donación Plácido Arango, que nos dan aún más motivos para visitar esta sala 52c del siempre apetecible, inmenso Museo del Prado. A la espera de la exposición dedicada al pintor renacentista extremeño, Luis de Morales.

Por Mercedes Gómez

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Fuentes:

Museo del Prado.
El Divino Morales.

Palomino, Antonio. Las vidas de los pintores y estatuarios eminentes españoles… Londres 1742.

Ver artículos en Revista de Estudios Extremeños

Catálogo. Exposición de obras del Divino Morales. Museo del Prado 1917.

Conferencia de Leticia Ruiz en el Museo del Prado, 4 diciembre 2012, “Melancólica dulzura: la pintura de Luis de Morales”, Ciclo Maestros en la sombra.

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