El pasado mes de septiembre 2015 tuvimos ocasión de ver en la 2 de TVE un documental extraordinario titulado La Luz de Antonio. Se preparaba la exposición que actualmente ofrece el Museo Thyssen, los Realistas de Madrid.

Él, Antonio López, comienza diciendo: “Me enamoró… “. Se refiere a la pintura de su mujer María Moreno.

María nació en Madrid en 1933, tres años antes de que estallara la guerra. Muy pequeña fue a Valencia con su familia, donde, contó ella misma, tuvo gran libertad y vivió en contacto con la naturaleza, pero pronto volvió al duro Madrid de la posguerra y se convirtió en una adolescente introvertida. Dijo que la cultura le ayudaba a alejarse de la triste realidad y la pintura a expresarse.

Comenzó a estudiar en la Escuela de Artes y Oficios. En 1954 entró en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando donde conoció a los que luego serían sus amigos para toda la vida y al que sería su marido, Antonio. Todos juntos formaron el grupo hoy conocido como los Realistas de Madrid, un grupo de artistas admirables pero sobre todo amigos, como ellos mismos siempre recalcan.

grupo joven

Hemos hablado aquí de ellos y de algunas de sus obras en varios artículos. Del propio Antonio López, de Amalia Avia y Lucio Muñoz, que tomó el camino de la abstracción. Julio López Hernández, que se casó con Esperanza Parada. Su hermano Francisco López Hernández, que se unió a Isabel Quintanilla.

grupo maduro

Esperanza –que había dejado de pintar hace muchos años– y Amalia murieron en los inicios de 2011. Lucio había fallecido en 1998.

Hay que resaltar el papel de las mujeres en la Escuela de Bellas Artes, en aquel Madrid de los años 50. Eran compañeras de estudios y en la vida, aunque ellos han llegado a ser más famosos, el arte de ellas fue muy importante, felizmente hoy día ya reconocido.

María se licenció en 1960 y se convirtió en profesora de dibujo. Al año siguiente se casó con Antonio.

Cuenta Antonio en el documental que después de casarse pasaron un mes en un pueblo de Alicante, pintando. Él dice que ella era su luz. Se enamoró de ella y también de su pintura. Nos explica que ella, más que los detalles, “captaba la luz, el alma de las cosas”.

pintando juntos1 copia

María Moreno ha participado en numerosas exposiciones colectivas. La primera en la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1962, en el Palacio de Velázquez del Retiro. La última, la que actualmente podemos visitar en el Museo Thyssen.

Solo en tres ocasiones ha expuesto individualmente. La primera, en 1966 en la Galería Edurne. Eran óleos con silencio dentro, leemos en el antiguo catálogo.

galeria edurne

Unos veinte cuadros mostraban los lugares solitarios pero vividos por la autora. Como ese pasillo de la casa en Tomelloso.

(Foto rtve.es)

(Foto rtve.es)

En 1973 expuso en Frankfurt, Galería Herbert Meyer-Ellinger. Y la última en 1990 en París, en la Galería de Claude Bernard.

Bernard en aquellos momentos compró toda su obra. Hoy día cuenta Antonio López que no sabe cómo el galerista francés la conoció pero que la eligió y quiso que ella expusiera en su sala en París. Cuenta el propio Bernard que “ella no quería exponer, era feliz en su mundo”. En este aspecto coinciden todos. La mayoría pintaba para los demás, todos querían mostrar su obra, pero ella nunca quiso figurar socialmente, pintaba porque le gustaba.

Su pintura es luminosa, claros colores, difuminadas formas. Reconocida maestra del realismo, sus obras sin embargo parece que forman parte del mundo de la imaginación. A pesar de que pintaba sus cosas, su calle, sus flores… su pintura tiene algo de irreal.

pintando juntos2

A veces reflejó los mismos escenarios que su marido, pero de forma distinta. Ella, más suave, cotidiana. Dice Antonio que, igual que Velázquez, Mari “empezó oscura y acabó luminosa”.

(Foto rtve.es)

(Foto rtve.es)

En 1993 produjo El Sol del membrillo, dirigida por Víctor Erice, gracias a ella fue posible el rodaje de una película tan especial y difícil. Antonio López quería pintar el sol… y ella hizo todo lo posible por ayudarle a lograrlo.

pintar el sol

María, Mari, como la conocen su familia y sus amigos, siempre ha acompañado a Antonio. Recuerdo las fotografías publicadas del pintor visitando las salas antes de la inauguración junto a ella cuando en 2011 se anunciaba su esperada y memorable exposición Antonio López en el mismo Museo Thyssen.

expo 2011

Luego, cuando en 2014 se presentó la obra La Familia Real para Patrimonio Nacional, por primera vez María no estaba junto a Antonio en el acto social. Pero mientras él pinta en su estudio ella aún le acompaña y expresa la misma sensibilidad.

No hace mucho tiempo Claude Bernard quiso organizar otra exposición dedicada a la pintura de María Moreno, pero ya no ha sido posible. Ya no pinta.

Su obra está en gran parte en manos de colecciones privadas fuera de España, en Alemania, Francia e Italia. Cuenta su hija María López que hay muchas obras perdidas, o en lugar desconocido, sobre todo de la etapa en que la artista expuso en Alemania… Ella, comisaria de la exposición actual junto al director artístico del museo Guillermo Solana, ahora está buscando, con el objetivo de un día poder dedicar una exposición a la obra de su madre. Ojalá pronto podamos ver esa muestra por la que trabajan sus hijas, ahora de momento podemos admirar catorce obras en la exposición los Realistas de Madrid en el Museo Thyssen. Lo cierto es que es una ocasión única para conocer su pintura.

casa.rtve.es

(Foto: rtve.es)

El documental se puede ver en la web de rtve, La luz de Antonio. Si no lo habéis visto, no os lo perdáis, es maravilloso, es enternecedor, y enriquecedor, escuchar a Antonio López, a sus hijas y otras personas que la conocen a ella y a su arte.

Al final, la familia celebra el 82 cumpleaños de María, en el mismo jardín que ella tantas veces pintó y las bellas flores que ahora decoran una tarta alrededor de la cual se reúnen todos.

(Foto: rtve.es)

(Foto: rtve.es)

Hasta el próximo 22 de mayo podemos ver la exposición Realistas de Madrid, en el Museo Thyssen, donde los amigos se han vuelto a reunir y María Moreno brilla con luz propia. La luz de María Moreno, la luz de Antonio.

Hace pocas semanas hemos tenido ocasión de escuchar a Antonio López en su Conversación en el Palacio Real con Julio López y Francisco Calvo Serraller, una delicia. Salí enamorada de la sabiduría de Antonio López, de su pintura ya lo estaba…

Si os apetece completar esta historia En torno al arte contemporáneo, Antonio López y Julio López Hernández, se puede ver aquí.

Por : Mercedes Gómez

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