La Fundación de Cultura Islámica en colaboración con el Departamento de Educación Ambiental del Ayuntamiento de Madrid ha organizado la bonita e interesante exposición El Jardín andalusí. Almunias, vergeles y patios que se puede visitar en el Centro de Información y Educación Ambiental del Huerto del Retiro.

El Centro, ubicado en el antiguo taller de oficios del Buen Retiro del que ya hablamos hace tiempo aquí, alberga esta muestra que reúne temas tan sugestivos como la cultura del agua y el significado de los jardines hispano-musulmanes donde confluyen la ciencia, el paisaje, la botánica y la espiritualidad.

En el mundo andalusí los jardines no eran algo meramente estético, cumplían diferentes funciones que vamos conociendo a través de textos en los paneles, maquetas, facsímiles, video, agradables ingenios olfativos, etc.

¡Oh habitantes de al-Andalus, qué felicidad la vuestra al tener aguas, sombras, ríos y árboles! (Ibn Jafaya, sg. XI-XII)

Recorremos el Jardín huerto, donde se cultivaban plantas aromáticas, árboles frutales y productos hortícolas con técnicas aprendidas de sus antepasados del mundo musulmán oriental y de los romanos. El Jardín científico, donde se experimentaba la farmacopea, entre otras ciencias; el Jardín espiritual o místico, escenario de un lugar idílico, el Paraíso, el Edén o el Cielo. Y el Jardín poético; sin duda los jardines andalusíes inspiraron a los poetas no solo musulmanes sino posteriormente a los poetas de la nueva época cristiana. En uno de los paneles leemos la cita de un verso de Calderón que hace referencia a la maestría de los moriscos en el cultivo del campo:

Porque no solo a la tierra,
pero a los peñascos hacen
tributarios de la yerba;
que en agricultura tienen
del estudio, tal destreza,
que a preñeces de su azada
hacen fecundas las piedras.

(Calderón de la Barca)

Una maqueta representa los diferentes recursos hidráulicos, desde el nacimiento del manantial hasta llegar a la almunia o mansión en el campo.

El pozo artesiano, el azud que desvía la corriente, una noria de corriente y una de tracción animal, un acueducto.

Al final, el jardín botánico, la almunia con su patio y el aljibe que almacena el agua.

Otra maqueta nos muestra todos los elementos de un predio o finca andalusí.

Acequias, aljibes, albercas, azudes, norias…

Las acequias, conducciones de agua por canales, fueron un importante sistema de riego. La alberca era el depósito del agua que se distribuía por las acequias.

Las norias, también de origen oriental, igualmente utilizadas por los romanos, fueron utilizadas para la extracción de agua de ríos o corrientes. Las norias de tracción animal eran utilizadas para extraer agua de pozos. Algo habitual en el Madrid medieval y moderno, donde funcionaron los viajes de agua subterráneos hasta mediado el siglo XIX.

Es bonito recordar que el propio Retiro se surtía de aguas subterráneas desde su creación en el siglo XVII gracias a las norias, como la del Huerto del Francés que fue reconstruida, así como una alberca, y hoy, aprovechando la visita, la podemos ver cerca de la Fuente del Ángel Caído. También contamos su historia aquí en los comienzos del blog.

En los Viveros, junto al Huerto del Retiro se conserva parte de la noria original.

La exposición se complementa con talleres y charlas. También, después de Semana Santa, tendrá lugar un Itinerario en vivo en el parque Emir Mohamed I. Todo ello previa inscripción. Su correo-e es:  info@funci.org Todos los detalles se pueden encontrar en la web: El Jardín andalusí

Huerto del Retiro (entrada por la Puerta del Ángel Caído).
De martes a domingo de 10,00 a 14,00 h. y de 17,00 a 19,30 h. (lunes cerrado)
Hasta el 30 de septiembre.

 

Por : Mercedes Gómez

 

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