El Museo ICO ha inaugurado la exposición Arniches y Domínguez. La Arquitectura y la Vida, un paso más en la magnífica labor que lleva a cabo esta institución en la investigación y divulgación de la mejor arquitectura de los siglos XX y XXI.

Tuve la suerte y el placer de asistir a la presentación el pasado día 4 y a la visita guiada que nos regalaron los comisarios, Pablo Rabasco y Martín Domínguez Ruz, hijo de Martín Domínguez. Fue muy interesante, enriquecedora, bonita y emotiva.

En la planta baja del museo se explica la vida de ambos arquitectos Carlos Arniches y Martín Domínguez y su valor como retrato de una época y expresión de un momento social y creativo; su relación pues eran amigos además de colegas, posterior separación debido a la guerra y finalmente el exilio.

La bienvenida nos la dan dos butacas, diseño de los propios arquitectos para los albergues de carretera del Patronato Nacional de Turismo en 1931, utilizadas dos años después en el nuevo pabellón de la Residencia de Señoritas, obra que como vimos Arniches construyó para la Junta de Ampliación de Estudios.

Dos butacas vacías, diseñadas por ambos en los años 20, simbolizan el trabajo en equipo, la amistad y también la ausencia”.

Carlos Arniches nació en Madrid en 1895, Martín Domínguez dos años después en San Sebastián, aunque se trasladó muy joven a la capital y vivió en la Residencia de Estudiantes; ambos estudiaron en la Escuela Superior de Arquitectura de Madrid.

Una foto impagable, hecha por Martín Domínguez, con la Cibeles de fondo, quedó para la posteridad como testigo de una excursión que en marzo de 1921 realizó la Residencia al Museo del Prado.

Excursión Museo del Prado, Residencia de Estudiantes, 21 marzo 1921. Presentes: F. García Lorca y Luis Buñuel entre otros. Foto: Martín Domínguez Esteban.

Arniches y Domínguez formaban parte de la llamada generación del 25 que recibió esa denominación por la admiración que el grupo sintió hacia algunas de las obras expuestas en la Exposición Internacional de Artes Decorativas e Industriales ese año en París. Los dos vivieron el ambiente intelectual madrileño de los años 20 y 30 y las tertulias en los cafés. Incluso crearon alguno, o lo reformaron. Una de sus primeras obras fue el Bar del Palace, hotel en el que tuvieron su estudio, en la planta baja.

——–

El título, La Arquitectura y la Vida, no es nuevo, ya fue utilizado entre 1926 y 1928, era el de una sección del Diario El Sol en la que ambos arquitectos escribían sobre arquitectura para el gran público.

Lo primero que podemos admirar al entrar en la primera Sala es la extraordinaria maqueta de la Colina de los Chopos, lugar que tantas veces hemos recorrido en este blog y en la que trabajaron nuestros protagonistas.

Maqueta de la Colina de los Chopos en 1936 (R. Guldris y D. Pérez, 1981, CSIC)

Arniches y Domínguez, sus nombres aparecen casi siempre unidos al hablar de la historia de la arquitectura española. Trabajaron juntos en muchos proyectos, desde 1924 hasta 1936, cuando la guerra truncó todo.

Sin embargo su historia va mucho más allá, y ese es uno de los grandes descubrimientos que nos brinda esta muestra.

Desgraciadamente nunca sabremos hasta donde habrían llegado de haber podido continuar su vida y su obra juntos, en Madrid y en España. Sí conocemos que a partir de entonces tuvieron que separarse y vivir el exilio. Arniches, el tristemente llamado exilio interior, y Domínguez dos exilios, primero en Cuba –país que en 1960 tras la Revolución tuvo que abandonar después de haber vivido y trabajado durante 23 años allí–, luego en Estados Unidos, donde trabajó como profesor en la Universidad de Cornell hasta su muerte en 1970.

Arniches había muerto mucho antes, en 1958, en su Madrid natal.

——–

En la primera planta, en la siempre sorprendente Sala de las Columnas, un atractivo montaje muestra una selección de sus obras, las primeras en común y las que luego realizaron por separado.

Los primeros encargos que recibieron consistieron en la creación de ambientes en los que dieron mucha importancia al mobiliario, iluminación, etc., fueron sus Primeras obras, la definición de un camino (1924-1933). La Granja El Henar, Bar Hotel Palace, Tienda Regent, etc.

Sin duda eran dos grandes artistas, de talento individual, pero lo más importante en aquellos momentos fue el camino que abrieron, el trabajo en equipo que originó obras irrepetibles, hitos arquitectónicos, el camino a la modernidad.

En segundo lugar se expone Arquitectura y Turismo. Los albergues de carretera, considerados la arquitectura del primer desarrollo turístico español (1928-1935).

Otro apartado importantísimo es la aquí llamada Arquitectura para una nueva educación.

Recordemos que en la zona norte de la Colina de los Chopos entre 1931 y 1933 Carlos Arniches y Martín Domínguez construyeron el Instituto-Escuela –hoy Ramiro de Maeztu– y el mítico Auditórium del cual únicamente se conserva el claustro. Como sabemos en su lugar Miguel Fisac construyó la Capilla del Espíritu Santo para el CSIC.

Maqueta de la Colina de los Chopos en 1936 (R. Guldris y D. Pérez, 1981, CSIC) (detalle)

Ya habían edificado el Instituto-Escuela en 1931 cuando en 1933, aunque no se conozca este hecho lo suficiente, colaboraron con Secundino Zuazo en la construcción de los Nuevos Ministerios. Domínguez trabajaba por la mañana en el estudio de Zuazo y Arniches en la Junta de Ampliación de Estudios. Por las tardes, ambos trabajaban en su despacho en el Hotel Palace y ambos colaboraron con Zuazo en esta gran obra, y otras, por ejemplo el Café Zahara y el Bar Miami.

Bar Miami. S.Zuazo, C.Arniches y M.Domínguez. Madrid, 1930

Como remate a su trabajo conjunto, encontramos la obra cumbre, culminación de sus ideas, y última en colaboración, el Hipódromo de la Zarzuela, ambos arquitectos nuevamente con el ingeniero Eduardo Torroja.

Hipódromo de la Zarzuela. Arniches, Domínguez y Torroja. CSIC Informes de la Construcción, vol. 14, 137, 1962.

Después llegó la guerra, la depuración y los exilios.

El exilio interior de Carlos Arniches. Tras cinco duros años en que no pudo ejercer, en el Madrid de los años 40 obtuvo algún trabajo como arquitecto independiente, por ejemplo el Café de la Elipa, la reforma del Café Gijón y la construcción de la Farmacia en la calle de Goya, desaparecida.

Después consiguió trabajos para el Instituto Nacional de Colonización. Se exponen aquí sus interesantes Poblados de colonización realizados en los años 50 en Córdoba y Badajoz.

En el caso de Domínguez la prohibición de ejercer fue declarada a perpetuidad por lo que se vio obligado a abandonar España.

Así, finalmente conocemos la gran obra de Martín Domínguez en el exilio. Primero en Cuba, los edificios y viviendas sociales (1945-1959). Además allí el arquitecto continuó el trabajo que había desarrollado con Arniches en el Diario El Sol, escribiendo artículos divulgativos en el cubano Diario de la Marina.

Y luego en Estados Unidos. Como nos cuenta su hijo, el comisario y también arquitecto Martín Domínguez Ruz, uno de los objetivos de la muestra es rescatar la historia. A veces, el tiempo y el desconocimiento van sembrando dudas. Cuando uno se va los vientos del olvido y las narrativas interesadas borran las huellas del pasado.

Seguro que esta exposición y el magnífico Catálogo ayudarán a evitarlo y dar a conocer la verdad sobre el gran trabajo de estos dos arquitectos cuyo primer objetivo era el servicio a la sociedad, la arquitectura como escenario de la vida.

Cerremos el artículo volviendo a su última obra conjunta, el Hipódromo. Al término de la guerra a Arniches no se le permitió finalizar lo que había proyectado con Domínguez y Torroja. Y las tribunas de esta singular construcción fueron atribuidas al ingeniero en exclusiva cuando en realidad fueron obra de los tres.

Por: Mercedes Gómez

——–

Bibliografía

VVAA. Catálogo Arniches y Domínguez. RABASCO, Pablo y DOMÍNGUEZ RUZ, Martín (eds.). Museo ICO y Ed. Akal, Madrid 2017.

———-

Museo ICO
Calle Zorrilla, 3
Arniches y Domínguez. La arquitectura y la vida.

Del 4 de octubre al 21 de enero de 2018
Horario: de martes a sábado, de 11 a 20 h.; domingo y festivos, de 10 a 14 h.
Entrada gratuita.

 

 

Anuncios