El Palacio de La Unión y el Fénix fue proyectado en 1906 para albergar la importante compañía de seguros, La Unión y el Fénix Español, en la calle de Alcalá, en el inicio de la entonces futura Gran Vía. Para ello fueron derribadas varias casas, entre ellas la llamada por su forma casa del ataúd, en la esquina con la calle Caballero de Gracia.

Jean Laurent. “La calle de Alcalá” (1860-1866). Archivo Ruiz Vernacci (IPCE)

En 1905 había sido convocado un concurso internacional cuyo ganador fue el proyecto de los arquitectos franceses Jules y Raymond Fevrier, padre e hijo. El 4 de junio de 1907 fue colocada la primera piedra. A lo largo de los tres años siguientes las obras fueron dirigidas por el español Luis Esteve.

Campúa (Nuevo Mundo, 1910) (memoriademadrid)

El 21 de enero de 1911 se celebró una fiesta de inauguración de la sede en los amplios y elegantísimos salones del nuevo edificio según se puede leer en la prensa de la época. El edificio es un gran ejemplo del eclecticismo madrileño que imperaba, con elementos de diversos estilos arquitectónicos.

 

Nuevo Mundo, 26 enero 1911.

Una de sus singularidades es que fue uno de los primeros edificios construidos en hormigón, aunque debido a los criterios estéticos dominantes y el aspecto estilístico al gusto francés que se perseguía fue completamente ocultado, disimulado mediante la rica ornamentación. Son de este material las paredes maestras y la cúpula, pero las fachadas fueron realizadas en piedra y la cúpula en su exterior cubierta de pizarra y pan de oro.

Interior de la cúpula de hormigón.

La cúpula fue rematada con el Ave Fénix y la figura de Gamínedes sobre ella, conjunto obra del escultor francés René Saint Marceaux.

En la base se situó el grupo escultórico de Mariano Benlliure, La familia, la protección contra el fuego y la ayuda al mundo laboral (1911), de mármol. Y debajo, sobre las columnas del segundo cuerpo de la rotonda, otras obras espléndidas de Lambert y Laudousky.

En los años 70 del siglo XX La Unión y el Fénix Español se trasladó al Paseo de la Castellana. El edificio pasó a ser propiedad de la compañía Metrópolis.

En 1977 el extraordinario Ave Fénix fue sustituido por una Victoria alada, obra de Federico Coullaut Valera. El momento quedó inmortalizado gracias a las fotos del diario ABC. Las dos esculturas permanecieron juntas en la acera durante unas horas, cuentan las crónicas.

Foto: Luis Ramírez, ABC, 10 oct 1977

La Victoria alada, de bronce, mucho más pesada que el Fénix, quedó instalada.

Hoy día la escultura original del Fénix se encuentra en el jardín del nuevo edificio, actualmente sede de la Mutua madrileña.

Mutua Madrileña. Pº de la Castellana.

El Edificio Metrópolis, situado en la calle Alcalá 39, esquina Caballero de Gracia 40, se convirtió en emblema de la ciudad. En la actualidad continúa siendo la sede de la compañía de seguros, que desde entonces se ha encargado de su cuidado, y que hemos podido conocer gracias a su participación en el programa municipal “Madrid Otra Mirada”.

El mobiliario pertenece a la nueva compañía, Metrópolis Seguros, pero se conservan los elementos decorativos originales de principios de siglo.

La lujosa y elegante decoración exterior e interior fue obra de Pedro Estany. Además de las fachadas, se adornó el portal, el vestíbulo y todas las estancias, todo ello creado con materiales de gran calidad. Vidrieras de la Casa Maumejean, suelos de cerámicas, maderas nobles, hierro forjado, mármol…

Las formas curvas dominan en la bellísima escalera principal.

Lo mismo ocurre en todas las estancias de la rotonda, en la esquina del solar, bajo la cúpula.

Los salones conservan el espíritu de la época.

También la sala, antigua biblioteca, que se encuentra justo debajo de la cúpula.

Otra escalera secundaria, más sencilla y moderna para la época, de un estilo distinto pero igualmente bella, nos lleva hasta la terraza.

Las vistas desde la terraza son espectaculares. Desde ahí la propia Victoria alada y las otras estatuas observan a sus vecinas, otros personajes mitológicos, como Minerva, justo enfrente en el Círculo de Bellas Artes, y algo más lejos a la mismísima diosa Cibeles.

En la terraza nos topamos con la impresionante cúpula, contemplada tantas veces desde la calle de Alcalá, ahora tan cerca.

En la actualidad está vacía, sin uso, y va a ser restaurada en su interior, igual que lo ha sido el esplendoroso exterior.

A lo largo de su más de un siglo de vida el edificio ha sido restaurado en varias ocasiones, la última recientemente, entre 2015 y 2016.

El Edificio Metrópolis, por su situación y por su belleza, se ha convertido sin duda en un símbolo, imagen emblemática de Madrid.

Y volvemos al principio, observando la calle de Alcalá desde Cibeles, completamente transformada desde aquellos años primeros del siglo XX, tan importantes para la arquitectura y el urbanismo madrileños.

Por: Mercedes Gómez

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Bibliografía:

COAM. Guía de Arquitectura. Madrid, 2003.
La Ilustración financiera. 30.1.1911
La Construcción moderna. 30.1.1911
Nuevo mundo. 26.1.1911
ABC, 22.01.1911
La Construcción moderna. 15.8.1910

 

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