Una de las exposiciones más interesantes y sugerentes que podemos visitar estos días en Madrid es Darío Villalba. Pop soul. Encapsulados y otros, en un escenario perfecto, la Sala Alcalá 31.

Darío Villalba comenzó a preparar esta exposición, junto a su comisaria María Luisa Martín de Argila, hace dos años. Lamentablemente el artista murió antes de ver concluido su sueño –reunir sus encapsulados o crisálidas–, el pasado mes de junio de 2018, y ella tuvo que terminar el trabajo sola.

Darío nació en San Sebastián en 1939. Dos hechos, cuenta la comisaria en el espléndido Catálogo editado para la ocasión, condicionaron su vida cosmopolita y espíritu progresista. Uno de ellos fue la formación recibida bajo las ideas de la Institución Libre de Enseñanza, en la que estudiaron sus padres; él mismo fue al Colegio Estudio. Su abuelo materno fue el arquitecto Antonio Florez Urdapilleta, recordemos creador de varios centros escolares inspirados en la ILE. El otro hecho fue la residencia de la familia en varios países debido a que su padre era diplomático.

Muy joven, tenía poco más de 30 años, en 1970 obtuvo un gran éxito en la XXXV Bienal de Venecia.

En 1973 el fotógrafo Luis Pérez Mínguez realizó una serie de reportajes que dieron a conocer su obra.

Foto: L. Pérez Mínguez, 1973. (Catálogo Comunidad de Madrid, 2019)

Darío Villalba se convirtió en uno de los artistas más importantes de la segunda mitad del siglo XX.

Aunque pertenecía a la generación heredera de los informalistas abstractos él se sintió más cerca del arte conceptual y el arte pop, en lo cual tuvo mucho que ver su estancia en EEUU hacia 1964-65 donde se sintió fascinado por los excesos (de alegría, de dolor…). Allí, en Nueva York, entró en contacto con Andy Warhol. De hecho sus primeros encapsulados fueron realizados a partir de fotografías de actores de la famosa Factory de Warhol.

El propio Darío contó que Warhol, estrella emergente que por entonces él admiraba, le dijo: Lo que usted hace es pop soul, pop del alma.

En 1978 lo entrevistó Santiago Amón para el programa de TVE Trazos: Entrevista al pintor Darío Villalba en la que habla de su arte y de sus preocupaciones. Aún no tenía 40 años.

Lo que más le interesaba eran las personas y sus emociones. La enfermedad, los marginados, la culpa, el arrepentimiento

Muchas de estas cosas las cuenta él mismo en una entrevista realizada en 2014, cuando ya tenía 75 años: Darío Villalba. Confesiones. Y en el programa Atención obras (min. 32) con motivo de su exposición en el CEART en 2015.

Darío Villalba fue pionero en el uso de la fotografía como soporte pictórico, pintura que manipulaba para expresar lo que pretendía.

La primera serie de encapsulados o crisálidas, seres con dos pieles según sus propias palabras, de fuerte colorido, en el que domina el rosa, fue realizada entre 1968-69 y es la que fue expuesta en Venecia.

Son figuras suspendidas envueltas en metacrilato, protegidas del mundo exterior. La segunda piel que protegía a los protagonistas.

Después de la Bienal el artista llegó a la conclusión de que esos encapsulados de color rosa no transmitían exactamente lo que él deseaba. Los personajes debían ser inquietantes, aislados, provocar emociones.

Decidió crear una nueva serie, en que la fotografía apenas sería manipulada limitándose al blanco y negro. Esta nueva serie es la que fue expuesta en 1973 en la XII Bienal de Sao Paulo que obtuvo el Premio Internacional de Pintura.

En 1974 los encapsulados llegaron a Madrid, fueron expuestos en la Galería Vandrés.

El artista fue Premio Nacional de Artes Plásticas en 1983 y miembro de la Real Academia de Bellas Artes desde 2002. En 2007 el Museo Reina Sofía le dedicó una exposición Darío Villalba. Una visión antológica 1957-2007.

Pero desde aquella exposición en la Galería Vandrés hace cuarenta y cinco años no se había conseguido reunir la mayoria de estas crisálidas.

Y es la primera vez que se exponen juntas las dos series, además de otras obras relacionadas con ellas.

Por todas estas razones la exposición es un acontecimiento que merece la pena no perderse. Además la Comunidad de Madrid programa varias actividades, entre ellas visitas guiadas, los sábados a las 12 h. Entrada libre, con aforo limitado.

Hay que recomendar finalmente el Catálogo, magnífico, él mismo “encapsulado”, protegidas sus portada y contraportada en blanco y negro por una doble piel de plástico que aporta el color rosa.

Todos los detalles:

Darío Villalba. Pop soul.
Sala Alcalá 31

Hasta el 28 de julio.

Por: Mercedes Gómez