Uno de los varios edificios que Miguel Fisac construyó en la Colina de los Chopos para el CSIC fue el Centro de Física Miguel Antonio Catalán.

Recordemos que Fisac había construido la Capilla del Espíritu Santo sobre el Auditorio de la Residencia de Estudiantes. El auditorio estaba formado por un salón de actos, sala de conferencias, biblioteca, salas de lectura y aulas especiales, ordenado el conjunto en torno a un patio-claustro con una fuente en el centro, claustro que el arquitecto conservó, pues junto a su sencillez le pareció precioso, realizado con gran sabiduría por el arquitecto Arniches, como él mismo escribió.

El claustro, salvado, permaneció junto a la capilla y hoy pertenece al Centro de Física formado por tres institutos, uno de ellos el Instituto de Óptica “Daza de Valdés”, proyectado en 1948.

Los muros exteriores del edificio son de ladrillo y los forjados de hormigón armado.

El único elemento en la austera fachada de ladrillo que permite imaginar lo que encontraremos en el interior es la entrada cóncava de granito; veremos las formas curvas experimentadas por Fisac en muros, techos y mobiliario, que luego utilizaría en otros edificios, como el extraordinario Centro de Estudios Hidrográficos.

El interior guarda los espacios que proyectó Fisac y las huellas de la decoración primitiva, sobre todo el uso de la cálida madera y algunos muebles, en el vestíbulo y otras estancias.

La joya es el antiguo bar, que conserva su diseño y el mobiliario creado por el arquitecto, con la chimenea conocida como “la nariz”.

El techo curvo revestido de varillas trenzadas de avellano y las lámparas.

La forma de los muebles igualmente se adapta a las paredes curvas. Las tapicerías no son las originales pero se renovaron imitándolas.

Otro espacio singular, diseñado también por Fisac, es el que alojaba la biblioteca, ahora casi vacío, donde nos cuentan está previsto instalar un museo.

Destaca el singular techo.

Y algunos de los muebles que aún se encuentran aquí.

Acabamos donde comenzamos, en el claustro que Fisac salvó, que hace tiempo vimos tras un cristal desde la iglesia del Espíritu Santo. Y hoy podemos contemplarlo desde su interior. Como dijo el arquitecto, es precioso.

Por: Mercedes Gómez

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Bibliografía:

FISAC, Miguel.“Instituto de Óptica Daza de Valdés”. Arquitectura, nº 102. Madrid,1950.
“Instituto de Óptica Daza de Valdés, de Miguel Fisac”, Arquitectura, nº 241, Madrid, 1983.
Arquitectura de Madrid. COAM, 2003.