El pasado lunes 25 de noviembre tuve el placer de asistir a la presentación de la Corona Catalina de Aragón, un postre renacentista creado por la centenaria Pastelería Ascaso. Fue en el Museo Thyssen, lugar donde se encuentra la pintura que ha inspirado el dulce.

Historia, arte y gastronomía unidos de forma exquisita.

Catalina de Aragón, que nació el 16 de diciembre de 1485 en Alcalá de Henares, fue la hija menor de los Reyes Católicos, la reina Isabel I de Castilla y el rey Fernando II de Aragón.

Dentro de la política de alianzas de la época, en 1501, cuando contaba con solo quince años –había sido prometida a los tres– la casaron con Arturo Tudor, Príncipe de Gales, que murió a los pocos meses. En 1509 casó con el hermano menor de Arturo, Enrique, nuevo heredero al trono. Así se convirtió en la primera esposa del famoso Enrique VIII y en reina de Inglaterra.

Durante la presentación pudimos escuchar un precioso audio, al estilo de las radionovelas clásicas, en el que se recrea una escena en la que Catalina cuenta que el rey está siguiendo los pasos a otra mujer, triste en sus últimos años en la umbría tierra inglesa –murió el 7 de enero de 1536 a los cincuenta años, recluida en el castillo de Kimbolton–. Enrique VIII consiguió divorciarse de Catalina para casarse con Ana Bolena que pronto ocupará sus aposentos.

Catalina rememora su infancia, los días felices en Castilla, ávida de saber, sus clases de álgebra, geometría y lengua latina; su niñez junto a su hermana María, que la requiere para que Juan de Flandes, pintor de corte, pueda terminar su retrato.

Pero era día de mercado y las niñas se escaparon… allí prueban los manjares, las yemas con azúcar, el aroma del azafrán, oro rojo, el sabor del jengibre, la fruta confitada, el mazapán con agua de rosas… Lo que escuchamos es ficción, pero podría ser realidad.

El cuadro atribuido al artista flamenco Juan de Flandes fue pintado hacia 1496, el Retrato de una infanta, Catalina de Aragón (no se sabe con certeza, pero se cree que se trata de ella) cuando la niña tenía unos once años de edad.

Juan de Flandes. “Retrato de una infanta. Catalina de Aragón (?)” h. 1496. Museo Thyssen. Sala 5.

 

Juan de Flandes trabajó como Pintor Real para Isabel la Católica desde que llegó a la Corte de Castilla en 1496 hasta la muerte de la reina en 1504.

El artista permaneció en Castilla, primero estuvo en Salamanca, luego en Palencia, donde murió en 1519. En esta ciudad esta semana se han celebrado unas Jornadas y un concierto conmemorando el V centenario de la muerte del pintor de origen flamenco Juan de Flandes.

 

La Cocina de la época renacentista ha sido investigada por Ascaso para conseguir un postre lo más parecido posible a los que pudo tomar la infanta, estudiando los recetarios de los siglos XV y XVI y el gusto por el mazapán con agua de rosas y las especias. El postre creado está incluido en el libro El Thyssen en el plato, un recetario de veinticinco platos de chefs españoles de renombre, todos inspirados en cuadros del museo.

Todos los ingredientes utilizados para crear la delicada Corona de Aragón existían a finales del siglo XV. Se trata de un pastel circular de mazapán con agua de rosas, como la flor que Catalina tiene entre sus dedos en el cuadro, combinado con otros sabores muy apreciados por los comensales de entonces.

En su interior, en deliciosas capas, se esconden la tierna yema, el azafrán y la compota de pera con jengibre. Horneada y decorada con pétalos de rosa natural caramelizados, se guarda en una preciosa caja que se puede adquirir en los establecimientos de Pastelería Ascaso.

 

Pastelería Ascaso nació hace 129 años en Huesca, donde se ubica su obrador principal. En Madrid se encuentra en la calle Zurbano, 25.

La Corona también se puede adquirir en el Museo Thyssen. Su precio es de 20,80 euros.

Un buen regalo y, si nos apetece, un capricho dulce.

Por: Mercedes Gómez