En 2009, en los comienzos de este blog, hablando de arte urbano mencioné uno de los comercios más bonitos de Madrid, con su singular decoración exterior, pintura sobre espejo. Y su rico interior, que ofrecía todo tipo de tiras bordadas, botones, hilos de colores inimaginables, cremalleras, cintas de madroños… que hacían las delicias de los amantes de la costura. La Mercería Amparo, una de las tiendas de Pontejos, como solíamos decir, que poco a poco están desapareciendo.

El edificio, en la calle Marqués viudo de Pontejos nº 5, fue construido en 1861, según vemos sobre la puerta de entrada, aunque la fecha que figura en el Catastro es 1890. En cualquier caso, es un buen ejemplo de arquitectura madrileña de finales del siglo XIX. El local comercial fue reformado en 1910. Poco después debió instalarse la primera mercería.

Antes que Comercial Amparo fue Almacén de Mercería Sempere, así consta en el Ayuntamiento de Madrid, y anunciaba Lanas.

Foto: Ayuntamiento de Madrid.

En 2009 la mercería aún estaba abierta.

Hace unos meses, paseando por allí, pudimos ver que estaba cerrada, y las pinturas bastantes deterioradas. Según nos contaron unos vecinos, iban a comenzar obras de reforma en el edificio.

Las preciosas lunas pintadas están firmadas; son obra de Sucesores de G. Pereantón.

Según aparece en algunas facturas y anuncios, en los años 30 del pasado siglo la Gran fábrica de lunas Sucesor de G. Pereantón S.A. estaba situada en la Cuesta de Santo Domingo nº 1. Allí estaban los talleres y las oficinas. Posteriormente abrieron una sucursal en la calle Infantas.

Sus clientes fueron famosas cafeterías como el Café Aquarium y la Cafetería Fuencisla, o la Casa de modas Marbel, una gran farmacia de la calle Fuencarral… y por supuesto el Almacén de Mercería Sempere.

Según el Plan General de Ordenación Urbana de 1997, el edificio tiene protección estructural (Nivel 2), pero el establecimiento comercial, que ocupa la planta baja y el primer piso está catalogado en el Nivel 1, con la máxima protección.

Todos los elementos de sus fachadas, entre ellas las lunas pintadas, y del interior (estanterías, carpinterías, muebles) y la escalera son Elementos Protegidos. Esperemos que así sea.

Por: Mercedes Gómez