Este año 2021 Madrid celebra el Año Sabatini con motivo del nacimiento del ingeniero y arquitecto hace trescientos años. A Sabatini, como dijo Valentín de Sambricio, «en gran parte débese la transformación y embellecimiento de la villa y corte».

Año Sabatini. Arquitectura y poder en el Madrid ilustrado.

Se conoce muy bien su obra, descrita y analizada por grandes especialistas, la bibliografía es amplia, sin embargo tal vez no es tan conocida su vida ni detalles sobre su persona.

I

Francisco Sabatini nació en Palermo, Sicilia (Italia), en 1721.

Francisco Sabatini nació en 1721, pero en algunas fuentes importantes aún figura que Sabatini nació en 1722.

¿De dónde parte esta confusión?

Eugenio de Llaguno (1724-1799), contemporáneo de Sabatini, escribió las Noticias de los arquitectos y arquitectura de España desde su Restauración, aunque no fueron publicadas hasta 1829, treinta años después de su muerte, por su amigo Juan Agustín Ceán Bermúdez, a quien había legado su manuscrito y que las publicó «ilustradas y acrecentadas con notas, adiciones y documentos».

En su capítulo dedicado al año 1760 leemos que Sabatini «había nacido en Palermo el año de 1722 y estudiado en aquella ciudad las humanidades, la filosofía y las matemáticas, que le inspiraron afición a las bellas artes. Prefirió la arquitectura, que fue á estudiar á Roma, y hubo de hacer tales progresos en ella, que trasladado a Nápoles fue nombrado segundo director de la gran obra del palacio de Caserta…»

El párrafo fue repetido en otras fuentes, hasta hoy.

Sixto Mario Soto en 1903 aportó que, aunque «todos los escritos de aquel tiempo y posteriores dicen que nació en el año 1722», en su partida de bautismo figura que nació en Palermo el día 10 de marzo de 1721; y que fue «bautizado el día 19 del mismo mes en la iglesia de San Nicolás y se le pusieron los nombres de Carlos, Casimiro, Vicente y Francisco, aunque firmó toda su larga vida con el último…»

Valentín de Sambricio, cincuenta años después,  en 1953 cita también la partida bautismal en la que consta que «en el día 10 de mayo de 1721… y en la iglesia parroquial de San Nicolás de Albergaria, de la ciudad de Palermo, fue bautizado… un niño que nació el día 5 del presente, hijo de D. Erasmo Sabatini y Doña Teresa Sabatini Giuliani…  al que se le puso por nombre Carlos Casimiro Vicente Francisco…»

Aunque Soto y Sambricio citan la misma fuente, –el expediente abierto para el ingreso del arquitecto en la Orden de Santiago, que llegaría a celebrarse en la iglesia de las Comendadoras de Madrid–, las fechas de ambos no coinciden. Qué complicación, no es de extrañar que en ninguna parte figure la fecha de nacimiento de Sabatini (día y mes), y en algunas publicaciones y webs el año aún figure de forma incorrecta. Esperemos que este Año Sabatini sirva para que definitivamente se corrijan los errores.

Sambricio, en su trabajo publicado en 1953, cita todos los libros y archivos consultados, con mucho detalle, así que parece que debemos inclinarnos a considerar sus datos los correctos y aventurarnos a afirmar que:

Francisco Sabatini nació en Palermo el 5 de mayo de 1721.

II

Breves apuntes sobre su vida

Sabatini, como vimos, había trabajado con su maestro el arquitecto Luigi Vanvitelli en la construcción del Palacio Real de Caserta, encargado por el rey Carlos VII de Nápoles, futuro Carlos III.

Fue uno de los muchos colaboradores italianos que llegaron a España en 1760 para trabajar al servicio del nuevo rey, Carlos III, quien le encumbró en su carrera militar y como arquitecto, frente a los arquitectos españoles, como Ventura Rodríguez.

Cuatro años después, marzo de 1764, Francisco Sabatini pidió en matrimonio a la hija pequeña del maestro Vanvitelli, Cecilia Vanvitelli; el rey le concedió el permiso para casarse por poderes. La ceremonia tuvo lugar en noviembre, en la iglesia de San Marcos.

Cecilia, a la que Sabatini al parecer no había visto desde que era una niña de 10 años cuando aún trabajaba con su padre en Nápoles, en el momento de la boda tenía 15; Francisco Sabatini tenía casi 43. El matrimonio con la hija del maestro, unido a la protección real, facilitó su ascenso social y profesional.

El primer domicilio del artista en Madrid fue en la calle de las Rejas (actual Guillermo Roland), hacia 1790­ pasó a residir en una gran casa alquilada, en la calle Alta de Leganitos, esquina a la plazuela de los Afligidos (actual Cristino Martos), ricamente amueblada y con oratorio privado. No faltaba su colección de pinturas y grabados. De sus paredes colgaban los retratos de Sabatini y de Cecilia Vanviteli pintados al pastel por Mengs. Había cuadros de Tiépolo, Maella, Bayeu, Goya…

Sabatini era un hombre culto y así lo atestigua su biblioteca. «Sabatini vivía como un señor y como hombre de su época era un Ilustrado. Se movía entre la alta sociedad y por sus amigos y conocimientos debía de relacionarse con los círculos más cultos de Madrid».

Se conoce bien cómo era la casa, sus estancias y mobiliario, gracias al inventario de su testamento, y al interesante artículo de Ruiz Hernando, citado al final.

Cecilia y Francisco tuvieron cuatro hijos, dos niños y dos niñas, aunque solo sobrevivieron las dos hijas. Pero parece que el matrimonio no fue precisamente feliz, más bien fue un matrimonio de conveniencia, las ausencias de Cecilia del domicilio familiar durante largos periodos de tiempo así lo indican: desde 1768 a 1770 y desde 1777 a 1788 ella vivió en Nápoles.

Anónimo. “F. Sabatini” (1790)

Sabatini casó a sus dos hijas con aristócratas que le facilitaron la relación con la nobleza madrileña y por tanto el ascenso social una vez más.

Apunta Sambricio que en el Archivo de la iglesia de San Martín, donde fue sepultado, se conserva la partida de defunción, «acaecida en su domicilio de la Plazuela de los Afligidos» el día 19 de diciembre de 1797 a la edad de 76 años.

Cecilia aún no había cumplido los 50. Y no estaba de acuerdo con el testamento que había dejado establecido su esposo…

Tras la muerte de Sabatini, que había logrado una notable fortuna –invertida en la banca veneciana y en otros países–, la viuda emprendió un largo pleito con sus hijas a causa de la herencia. Sabatini había introducido una mejora a su favor pero a ella no le pareció suficiente ni estaba en absoluto de acuerdo con los mayorazgos que había dispuesto para las hijas.

Tras un juicio en el que el abogado de la viuda intentó no dejar a Francisco Sabatini en muy buen lugar, el 20 de agosto de 1800 la sentencia dictada fue favorable a Cecilia Vanvitelli.

III

Sabatini en Madrid

Sabatini entre otras cosas –su carrera como ingeniero militar fue muy importante pues alcanzó todos los cargos imaginables– llegó a ser Maestro Mayor de las Obras Reales. Como es sabido, fue el autor de numerosas construcciones, incluidas algunas puertas de entrada a la ciudad. Como ingeniero y como arquitecto real proyectó obras nuevas y participó sobre todo en ampliaciones y reformas de edificios ya existentes.

Recién llegado, diseñó los monumentos funerarios del rey Fernando VI y de Bárbara de Braganza en la iglesia de las Salesas Reales, por encargo de Carlos III, hermanastro y sucesor de Fernando.

Uno de sus primeros proyectos, de gran importancia para la ciudad, iniciado en 1761, fue la Instrucción para el nuevo Empedrado, y Limpieza de las Calles de Madrid.

Ese mismo año trazó la antigua Real Casa de la Aduana, edificada en 1769. Hoy son oficinas de Ministerio de Hacienda.

Calle Alcalá 5-7

Como sabemos, en 1769, el día 18 de mayo, Carlos III eligió el diseño que finalmente se iba a ejecutar de la Puerta de Alcalá cuyo autor fue Sabatini, hoy convertida en uno de los emblemas de Madrid.

Fue autor del segundo proyecto (1769) del antiguo Hospital San Carlos (actual Museo Reina Sofía y Conservatorio).

Suya fue la traza primitiva y la Puerta Real del Jardín Botánico (1774).

La zona actualmente está en obras para la recuperación del segundo tramo de la bancada original que forma parte del diseño de Sabatini.

En 1775 finalizaron las obras de la nueva Puerta de San Vicente –existió una anterior, de Pedro de Ribera–. La actual es una reconstrucción, como vimos aquí. Parte de sus restos sobreviven sorprendentemente en el Taller de Cantería, almacén municipal, en la Casa de Campo.

Taller de Cantería, Casa de Campo, 2019.

En 1776 proyectó el Palacio de los Secretarios de Estado, hoy conocido como Palacio de Godoy.

Sabatini intervino en la ampliación y reformas de diversos edificios: San Francisco el Grande (1761-1784); el Palacio del Pardo (1772); Palacio de los Vargas y sus Jardines en la Casa de Campo (1773); participó en la segunda reforma del Palacio de Uceda o de los Consejos (1778-1783), etc.

Destacable fue su trabajo en la ampliación y primera reforma (1778) del Palacio Real de Madrid.

Fachada del Palacio Real, reformada por Sabatini.

El Año Sabatini. Arquitectura y poder en el Madrid ilustrado ha sido organizado por la Dirección General de Patrimonio Cultural del Ayuntamiento de Madrid. Esperaremos al otoño para asistir a un ciclo de conferencias y una exposición sobre Sabatini y la ciudad de Madrid que tendrá lugar en el Centro Cultural de la Villa. La web sabatini.2021 ofrece toda la información.

Por: Mercedes Gómez

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Bibliografía:

LLAGUNO, Eugenio. Noticias de los arquitectos y arquitectura de España desde su Restauración, por Juan Agustín Ceán Bermúdez, tomo 4, Madrid, 1829.

SOTO, Sixto Mario. Sabatini. Estudio biográfico. Valladolid, 1903.

SAMBRICIO, Valentín de. “La patria de Sabatini”, Archivo Español de Arte, vol. 26 (104), 1953.

AA. VV. Francisco Sabatini 1721-1797. La arquitectura como metáfora de poder. Catálogo exposición. Comunidad de Madrid; Fundación Caja Madrid, Madrid, 1993.

RUIZ HERNANDO, José Antonio. “La testamentaría de Francisco Sabatini”, en Francisco Sabatini 1721-1797. La arquitectura como metáfora de poder. Madrid, 1993.