La entrada dedicada al edificio de las antiguas Serrerías Belgas fue uno de los primeros artículos publicados en este blog, allá por enero de 2009. Llamaba la atención esa vieja fábrica maderera, tan desconocida, destinada a albergar cultura contemporánea. En aquellos momentos solo pudimos adivinar parte de su interior desde la calle Alameda. Su transformación desde entonces ha sido espectacular.

Cerca de cuatro años después la restauración y rehabilitación había terminado, y conocimos un poco mejor su historia.

En mayo de 2013 se inauguró y abrió al público como nueva sede de Medialab Prado, que fue un placer visitar y conocer sus actividades y talleres.

El año pasado el Ayuntamiento decidió trasladar Medialab a Matadero, en Legazpi, y anunció que el lugar se iba a llamar Espacio Cultural Serrería Belga. El edificio quedó cerrado, a la espera del nuevo uso.

Entrada por calle Alameda

Tras su reapertura, en la actualidad de pueden visitar dos exposiciones, una fotográfica sobre la música en directo, Sonido Madrid; y otra, que os invito a visitar hoy, con una selección de obras de la colección del Museo de Arte Contemporáneo, Historia y misterio de una colección: MAC.

Una selección de pintura, escultura y material audiovisual que nos lleva desde la Escuela de Vallecas en los comienzos del siglo XX, la Escuela de Madrid, los realistas, los maestros de la abstracción, el pop de la movida… hasta hoy día. Estructurada por conceptos como: Mito y realidad, Figuraciones, Gesto y Forma.

Isabel Quintanilla, “Fiestas de San Isidro”, 1997; Amalia Avia, “La catedral de las colchas”, 1990.

La Serrería no está pensada para ser una Sala de exposiciones. La solución ha sido situar los cuadros en paneles metálicos, diseño expositivo que ha sido realizado por el mismo equipo de arquitectos autores de la rehabilitación de la antigua fábrica, Langarita-Navarro.

1ª planta del Espacio Serrería Belga.

 

Fernando Zóbel, “Composición”, 1967.

Son obras de cuarenta y dos artistas de primer orden.

Juana Francés, “Pintura nº 34” (detalle), 1959.

 

Lucio Muñoz, “Para Kiyoaki”, 1991.

En una última sala se muestra la ciudad como paisaje, incluso paisaje sonoro.

Ángel Orcajo, “Cabeza urbana”, 1975.

La exposición ha sido comisariada por la directora del propio museo, Mª Ángeles Salvador.

Merece la pena la visita, no solo por la selección de grandes obras sino también por el edificio recuperado. En la web del centro se pueden consultar los detalles:

Espacio Cultural Serrería Belga.
Calle Alameda, 15.
Historia y misterio de una colección: MAC
Hasta el 26 de febrero de 2023

Veremos qué le depara el futuro al nuevo espacio y esperemos que el Museo de Arte Contemporáneo, el MAC, algún día vuelva a abrir sus puertas y muestre su extraordinaria colección de forma permanente, en su lugar, el Centro Cultural Conde Duque.

Por: Mercedes Gómez

 

 

 

Anuncio publicitario