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Como ya vimos, Roberto Michel fue un escultor de gran importancia para Madrid. Participó en la decoración de iglesias, edificios civiles, del Palacio Real y en algunos de los monumentos más emblemáticos de la ciudad.

Hoy visitamos el Museo de la Casa de la Moneda que expone algunas bonitas obras de este artista. Este museo, además de contarnos la historia del dinero, numismática y filatelia, posee una importante colección artística que incluye algunos de los valiosos modelos creados por Roberto Michel previos a la realización de sus esculturas.

Según leemos en su propia web, el motivo es que, siendo escultor de Cámara, Michel tuvo una gran vinculación con la Casa de la Moneda.

En una de las Salas correspondientes al siglo XVIII un cuadro de autor Anónimo nos muestra la imagen de un Roberto Michel maduro, muy diferente a la imagen del joven escultor, otra pintura anónima conservada en el Museo de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando que vimos en la anterior entrada.

“Roberto Michel”. Anónimo. Museo de la Casa de la Moneda.

“Roberto Michel”. Anónimo. Museo de la Casa de la Moneda.

En la misma Sala vemos el modelo para los Leones de la fuente de La Cibeles de cera y lacre realizado en 1780.

Modelo

La fuente fue instalada dos años después en el Salón del Prado con los dos leones que tiran del carro de la diosa esculpidos en mármol.

Frente a ellos contemplamos dos deliciosos modelos para los Tritones de las fuentes del Paseo del Prado hechos al año siguiente (1781). Y un Niño con caracola, de escayola.

tritones modelos

Las Cuatro fuentes del Prado se terminaron igualmente en 1782, con la participación de Roberto Michel en la creación de los remates escultóricos; dos de sus modelos de terracota son los que ahora admiramos.

modelo triton

Como sabemos, las esculturas de los Tritones, muy desgastadas por el tiempo y el agua, fueron sustituidas por réplicas. Los originales se encuentran en el Patio del Museo de San Isidro.

Otros modelos de terracota que conserva el Museo son La Piedad y la Virgen del Carmen; esta última escultura recordemos que adorna la fachada de la iglesia de San José.

virgen del carmen modelo

El modelo de estatua ecuestre para Fernando VI, de cera. Y el de la estatua ecuestre para Felipe V; esta escultura está, como ya vimos, en el Museo de Bellas Artes de San Fernando.

modelo felipe V

En otra sala se encuentra el modelo de escayola de la figura de Carlos III, creado según indica la cartela para el vestíbulo del Palacio Real.

carlos iii modelo

Aunque la escultura Carlos III como general romano que efectivamente se encuentra en el gran zaguán de entrada frente a la escalera principal del Palacio Real se considera obra de Pedro Michel, su hermano, con quien trabajó estrechamente como también sabemos.

carlos iii palacio real

Y ya que estamos en tan bello lugar resulta inevitable subir la espectacular escalera para visitar el Palacio. En el gran rellano que la divide en dos tramos laterales dos nuevos leones vigilan.

escalera palacio real

Uno de ellos es obra de nuestro protagonista, Roberto Michel.

leon palacio real2

En otro artículo más adelante conoceremos otros detalles sobre la participación del gran escultor en la decoración del Palacio Real de Madrid.

Por : Mercedes Gómez

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Museo Casa de la Moneda
Calle Doctor Esquerdo, 36

Palacio Real
Plaza de Oriente

El vestíbulo de entrada al Museo de Historia de Madrid está adornado por dos esculturas antiguas. Son dos joyas históricas y artísticas, propiedad del Museo Arqueológico Nacional, conservadas en depósito en nuestro querido museo municipal.

Son las figuras de la Abundancia y de Endimión. Según consta en las cartelas, ambas coronaban dos fuentes monumentales en el siglo XVII madrileño.

entrada estatuas2

Dentro del plan para solucionar las necesidades de agua en Madrid tras el aumento de población que provocó la llegada de la Corte en 1561, en los comienzos del siglo siguiente se construyeron viajes de agua (Abroñigal, Castellana…) y se instalaron numerosas fuentes públicas. La mayor parte eran muy sencillas, modestos caños de vecindad, pero también se crearon algunas fuentes monumentales con el fin de decorar las plazas más notables de la Villa.

Una de las primeras fue la de la plaza de la Cebada, encargada en 1617 al arquitecto Juan Gómez de Mora. Otras, entre ellas la cercana Fuente del Humilladero de San Francisco, al año siguiente fueron diseñadas por el escultor Rutilio Gaci. Ambas aparecen dibujadas por Pedro Texeira en su plano realizado unos años después, en 1656.

Con la leyenda nº 46, la Fuente de la plaza de la Cebada que se encontraba en un lateral de la gran plaza dedicada a mercado. Suministraba agua procedente del Viaje del Alto Abroñigal.

texeira cebada

Fue realizada por el alarife Pedro de Pedrosa y el maestro de cantería Martín de Gortairi. Se coronó con una figura mitológica.

Según indica el letrero del museo, la estatua de mármol de la Abundancia sosteniendo un niño, realizada hacia 1650, formó parte del remate escultórico.

la abundancia

La Abundancia (h. 1650)

En el interior del museo podemos ver dos pinturas del siglo XVIII que representan la importante plaza.

La Procesión de la Virgen de Gracia en la Plaza de la Cebada (1741) de Manuel de Chozas.

Procesión de la Virgen de Gracia en la Plaza de la Cebada (1741) M. de Chozas

Procesión de la Virgen de Gracia en la Plaza de la Cebada (1741) M. de Chozas

En la esquina a nuestra izquierda aparece la fuente. En el conjunto escultórico hay otro niño a los pies de la figura principal.

fuente procesion cebada

Procesión de la Virgen de Gracia en la Plaza de la Cebada (1741) M. de Chozas (detalle)

Y la Feria de Madrid en la plaza de la Cebada (1770-1780), de Manuel de la Cruz, perteneciente al Museo del Prado.

Feria de Madrid en la plaza de la Cebada (1770-1780), M. de la Cruz

Feria de Madrid en la plaza de la Cebada (1770-1780), M. de la Cruz

En esta pintura ya no aparece el niño en la base.

abundancia feria cebada

Feria de Madrid en la plaza de la Cebada (1770-1780), M. de la Cruz (detalle)

La fuente sufrió varias obras y reformas en los siglos XVII y XVIII; muy deteriorada, fue demolida en 1840. No he conseguido información sobre los posibles cambios en el remate escultórico y si la estatua fue sustituida por otra en algún momento.

Con el nº 50 Texeira dibujó la Fuente del Humilladero de San Francisco, de Puerta de Moros o de Endimión; en este caso se surtía del Viaje del Bajo Abroñigal.

texeira endimion

Se cree que fue obra de Rutilio Gaci y el mismo Martín Gortairi; se construyó entre 1620 y 1638. La obra de cantería fue encargada al maestro Miguel de Collado.

Fue rematada por la figura de Endimión, igualmente de mármol, obra reformada y limpiada por el escultor Manuel Pereira, trabajo tasado en 1640.

A mediados del siglo XIX la escultura fue trasladada a la fuente de la plaza de Lavapiés.

Foto Revista Villa de Madrid

Foto Revista Villa de Madrid nº 53

Fuente que también desapareció, pero la escultura felizmente se conserva.

Endimión (h. 1620)

Endimión (h. 1620)

Endimión y la Abundancia nos reciben cuando llegamos al Museo de Historia de Madrid, en la calle de Fuencarral nº 78. Merece la pena detenerse unos minutos, contemplarlas y recordar su larga historia y los misterios que las envuelven.

Por : Mercedes Gómez

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Bibliografía:

MOLINA CAMPUZANO, Miguel. Fuentes artísticas madrileñas del siglo XVII. Ayuntamiento de Madrid – IEM 1970.
DÍAZ y DÍAZ, Mª del Sol. “Fuentes públicas monumentales del Madrid del siglo XVII” Revista Villa de Madrid nº 53. Madrid, 1976.

Mujeres de Roma, seductoras, maternales, excesivas, es sin duda una de las exposiciones imprescindibles de la temporada. Piezas procedentes de las Colecciones del Museo del Louvre, expuestas hasta el próximo 14 de febrero de 2016 en CaixaForum Madrid, conforman una bella e interesante muestra. Una mirada al mundo femenino en la antigua Roma.

Una mirada al mundo femenino desde todos los puntos de vista, la vida doméstica o mítica, personajes históricos o imaginados. Emperatrices, madres, sacerdotisas o prostitutas, todas ellas formaban parte del mundo de la mujer romana representado en esculturas, pinturas, joyas, etc.

La mujer en la civilización romana era considerada un ser inferior, dependía del padre, luego del esposo, si se casaba. Pero a pesar de la limitación en su papel legal en la sociedad, las mujeres en la vida cotidiana adquirieron un gran protagonismo en ciertas esferas y fueron representadas en multitud de obras, muchas veces de contenido mitológico, pero no únicamente.

Comienza la exposición con los Retratos de mujeres. Curiosamente, el peinado es el principal criterio de datación pues muestra las modas que imperaron en cada época.

1retrato peinados

También admiramos retratos en miniatura y retratos pintados sobre madera aparecidos sobre todo en necrópolis.

2retrato pintado

Junto a imágenes de la mujer ideal, esposa y madre, la representación de las fuerzas naturales (las estaciones, los vientos…) adquieren formas femeninas.

Pintura al fresco. Fragmento de pintura mural: el Verano. Pompeya (Italia) 62-79 d.C.

Pintura al fresco. Fragmento de pintura mural: el Verano. Pompeya (Italia) 62-79 d.C.

La seducción del espíritu, representada por las Musas, y la seducción física, representada por las Diosas.

Las tres Gracias. Sg. I-II d.C. Colección Borghese.

Las tres Gracias. Sg. I-II d.C. Colección Borghese.

 

Mosaico escena erótica. Útica (Túnez) Sg. III d.C (?)

Mosaico escena erótica. Útica (Túnez) Sg. III d.C (?)

Los rostros de la sensual Venus frente a las divinidades castas y feroces de Juno, Minerva y Diana. El mundo dionisiaco, mujeres y monstruos, como el inquietante Hermafrodito… todas las representaciones están presentes en la extraordinaria exposición.

En la última sala la escultura de Polimnia, Musa de los mitos, resume la hermosa historia de la mujer romana.

Sg. I ó II d.C. Mármol griego (parte inferior) y mármol de Carrara (parte superior). Col. Borghese.

Sg. I ó II d.C. Mármol griego (parte inferior) y mármol de Carrara (parte superior). Col. Borghese.

Copia de un original griego, la parte inferior representa el mundo antiguo, la superior fue realizada en el siglo XVIII por el escultor italiano Agostino Penna al gusto neoclásico. Es en cierto modo un resumen de la fascinante historia de la Mujer en Roma.

Por : Mercedes Gómez

 

Seguimos en San Lorenzo del Escorial. Hoy, en silencio, y con una cierta emoción, nos dirigimos hacia la Sacristía del Monasterio, situada junto a la Basílica, por los majestuosos pasillos del Claustro Mayor.

escorial claustro

Primero accedemos a la antesacristía, un gran vestíbulo cubierto por una magnífica bóveda de grutescos pompeyanos o figuras caprichosas, obra de Nicola Granello, que recordemos también trabajó en la Sala de Batallas. En el centro se representa un ángel con una vasija y una toalla, referencias al agua purificadora con la que los sacerdotes se lavan las manos antes de entrar en la Sacristía.

boveda antesacristia

Con ese fin, en uno de los muros hay una bella fuente o lavatorio realizado en mármol, jaspe y bronce.

lavatorio antesacristia

Lavatorio antesacristía

 

Lavatorio antesacristía (detalle grifo)

Lavatorio antesacristía (detalle)

Y por fin entramos en la Sacristía. Treinta asombrosos metros de largo por nueve de ancho y once de altura sobre un suelo de mármol blanco y gris se presentan ante nuestros ojos.

sacristia escorial

En el lado izquierdo nueve ventanas que se asoman a los jardines del Monasterio iluminan la estancia.

ventana sacristia

La bóveda está igualmente decorada con grutescos, pintados al fresco por el mismo artista, Granello, y su hermanastro Fabricio Castello.

boveda sacristia

Son muchos los elementos valiosos que vamos descubriendo admirados. Las pinturas de Tiziano, Ribera, Lucas Jordán… Un espejo de cristal de roca regalo de la reina Mariana de Austria, madre de Carlos II… Muebles de fina madera con grandes cajoneras que guardan las casullas y otras prendas utilizadas en las celebraciones litúrgicas sin necesidad de doblarlas…

tiziano y espejo sacristia

Y la gran joya, situada al fondo, el suntuoso retablo barroco realizado entre 1685 y 1690, el retablo de la Sagrada Forma.

sagrada forma

El diseño y ejecución artística fue obra de José del Olmo, Maestro Mayor de Obras Reales. La riqueza de los materiales empleados impresiona. Bronce, madera y adornos de concha en las dos puertas a los lados que dan acceso al Camarín. Sobre ellas dos nichos y dos medallones de mármol blanco enmarcados en jaspe, representando historias relacionadas con la profanación de las Formas consagradas en la iglesia de Gorkum, Holanda, y la Forma considerada milagrosa, entregada a Felipe II.

sagrada forma1

En el centro, La Sagrada Forma, la extraordinaria pintura de Claudio Coello, cuya vida y obra ya conocimos aquí.

El cuadro, de tres por cinco metros, encargado por Carlos II, reproduce la escena, a modo de espejo, que tuvo lugar en la propia Sacristía, cuando en 1684 se trasladó la Sagrada Forma desde el altar de reliquias en la basílica hasta aquí.

Coello terminó la pintura en 1690, tres años antes de su muerte, y casi poco antes del fin del Barroco madrileño.

cuadro coello

Numerosos personajes asisten a la ceremonia. El P. Francisco de los Santos que se dispone para la bendición. Frente a él, a la derecha, arrodillado, el monarca Carlos II; detrás, los nobles. A la izquierda en el extremo inferior varios personajes aparecen como espectadores, entre ellos el propio Coello. Al fondo los niños cantores y los religiosos Jerónimos… En la parte superior tres figuras alegóricas, en relación a las figuras representadas debajo: el amor divino, la religión y la monarquía. La pintura está llena de símbolos.

La Forma quedó instalada en el camarín detrás del cuadro, oculta.

desde el camarin

La reliquia se guarda en un templete neogótico diseñado por el pintor Vicente López en el siglo XIX situado bajo dos ángeles y el Cristo crucificado de bronce dorado obra del escultor Pietro Tacca.

camarin

El Cristo es una de las joyas escultóricas del Monasterio, donde ya se encontraba al menos desde 1648. Realizado en el taller florentino de Tacca su primer destino fue el Panteón.

Desde aquí, en el interior del camarín, únicamente vemos la parte posterior del crucifijo de madera al que se encuentra unido el Cristo cuya figura solo adivinamos pues mira hacia la Sacristía.

cristo pietro tacca

Solo una vez al año, el último domingo de septiembre, el cuadro de Claudio Coello es bajado mediante poleas, de forma que no se dobla, y todo queda a la vista.

Así el próximo día 27 habrá ocasión de visitar la Sacristía y contemplar el Cristo de Pietro Tacca y el templete con la Sagrada Forma en su Custodia, de 10 a 13 h.

Por : Mercedes Gómez

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Bibliografía:

Portela Sandoval, Francisco José. “Varia sculptorica escurialensia”. Actas del simposium La escultura en el Monasterio del Escorial, 1994, pp. 215-254.

“Sacristía y Panteones”, Tesoros artísticos en el Monasterio del Escorial nº 11. Real Monasterio del Escorial 2013.

Fernández Peña, María Rosa. Blog Viajando tranquilamente por España, Monasterio de San Lorenzo de El Escorial.

monasteriodelescorial.com

 

El pasado viernes 20 de febrero fue inaugurada la exposición El triunfo de la imagen. Tesoros del arte sacro restaurados por la Comunidad de Madrid, que se podrá visitar en el Museo de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando hasta el 12 de abril. La entrada es gratuita.

Son sesenta obras, sobre todo pinturas y esculturas, también orfebrería y textiles, de una inmensa calidad que, restauradas en los últimos años por la Comunidad, ahora resplandecen ante nuestros ojos. Una gran parte de ellas se exponen por primera vez, procedentes de iglesias, conventos, colegios, del Palacio arzobispal… lo más probable es que algunas de ellas no vuelvan a mostrarse, al menos durante mucho tiempo. Así que aprovechemos la ocasión y disfrutemos.

Son tantas las obras singulares, los autores representados y los lugares de los que proceden, que nos sugieren infinidad de temas, pero hoy la intención es solo dar unos breves apuntes para animar a visitar esta exposición irrepetible. Más adelante quizá volveremos para centrarnos en algunas de las obras expuestas.

El montaje en la Real Academia de Bellas Artes ofrece un recorrido por la historia del arte religioso en Madrid, que no deja de ser un recorrido por la historia del arte en general y la propia historia de la Villa, desde la Edad Media al Renacimiento del siglo XVI y la apoteosis de la Capital del Barroco.

Ejemplos del arte medieval, con imágenes en madera policromada de los siglos XIII-XIV, como la Virgen del Castillo o la Virgen del Remedio, de Montejo de la Sierra; pintura del siglo XVI, como el impactante Juicio final, anónimo, copia de Jean Cousin, una de las tres obras que veremos del Monasterio de Mercedarias de D. Juan de Alarcón. Piezas de los grandes pintores y escultores del siglo de oro… La Liberación de San Pedro de Angelo Nardi, de la iglesia de San Pedro ad Víncula de Vallecas. Carducho, Van Dyck, Alonso Cano…

Antoon van Dyck. Virgen con niño y ángeles (h.1626-1632). Monasterio de Mercedarias de D. Juan de Alarcón. Madrid.

Antoon van Dyck. Virgen con niño y ángeles (h.1626-1632). Monasterio de Mercedarias de D. Juan de Alarcón. Madrid.

Se exponen dos cuadros anónimos, óleo sobre lienzo, dos escenas madrileñas de gran interés, más por su contenido narrativo que por su valor artístico, procedentes de la antigua Iglesia de Santa María. La procesión de Santa María de la Almudena en 1638 y la Intervención y milagros de Santa María de la Almudena, ejemplos de pintura al servicio de la Iglesia católica, que más que mostrar un lugar real lo representan de forma que ilustre el contenido religioso deseado.

Anónimo. La Procesión de Santa María de la Almudena en 1638 (h. 1640). Catedral de Santa María la Real de la Almudena.

Anónimo. La Procesión de Santa María de la Almudena en 1638 (h. 1640). Catedral de Santa María la Real de la Almudena. Madrid.

El segundo cuadro muestra la imagen de la Virgen de la Almudena tras la Puerta de la Vega de la muralla ante el asedio de los musulmanes.

Anónimo. Intervención y milagros de Santa María de la Almudena (h. 1640). Catedral de Santa María la Real de la Almudena. Madrid.

Anónimo. Intervención y milagros de Santa María de la Almudena (h. 1640). Catedral de Santa María la Real de la Almudena. Madrid.

Del Convento de San Plácido destaca un delicioso San Juan Bautista Niño, anónimo andaluz o madrileño de madera policromada de la segunda mitad del XVII.

Anónimo. San Juan Bautista Niño (segunda mitad siglo XVII). Madera policromada. Monasterio de Benedictinas de San Plácido. Madrid.

Anónimo. San Juan Bautista Niño (segunda mitad siglo XVII). Madera policromada. Monasterio de Benedictinas de San Plácido. Madrid.

Asistimos al final de siglo, con Claudio Coello, Pedro de Mena, Carreño de Miranda, Luca Giordano…

Luca Giordano. Anunciación (1685-1690). Óleo sobre cobre. Tercer Monasterio de la Visitación (Salesas). Madrid.

Luca Giordano. Anunciación (1685-1690). Óleo sobre cobre. Tercer Monasterio de la Visitación (Salesas). Madrid.

El extraordinario Martirio de San Ginés (1681), de Francisco Ricci, de la Parroquia de San Ginés. Un inédito Nacimiento o Adoración de los pastores, conjunto escultórico de Luisa Roldán, La Roldana, realizado en su etapa madrileña, de terracota policromada, ejemplo de su maestría en la expresividad de los rostros, procedente del Real Monasterio de Carmelitas Descalzas de Santa Teresa de Jesús. Son varias las obras de este convento, otra es una maravillosa Inmaculada de Pedro de Mena.

Luisa Roldán. Adoración de los pastores (1689-1706). Real Monasterio de Carmelitas Descalzas de Santa Teresa de Jesús. Madrid.

Luisa Roldán. Adoración de los pastores (1689-1706). Real Monasterio de Carmelitas Descalzas de Santa Teresa de Jesús. Madrid.

Y llegamos al final del recorrido, el siglo XVIII, con varias obras magníficas, entre ellas una inquietante Santa María Magdalena de Luis Salvador Carmona.

Luis Salvador Carmona. Santa María Magdalena (h. 1745-1752). Madera policromada. Iglesia parroquial de Santa María Magdalena. Torrelaguna.

Luis Salvador Carmona. Santa María Magdalena (h. 1745-1752). Madera policromada. Iglesia parroquial de Santa María Magdalena. Torrelaguna.

Son solo algunos ejemplos, hay que ir, si es posible, a contemplar de cerca las bellísimas obras de arte y dejarse llevar.

Además, una serie de videos muestran también los proyectos de restauración de algunos bienes inmuebles: la Capilla del Obispo, el convento de las Comendadoras de Santiago en Madrid, el monasterio de Santa María la Real de Valdeiglesias en Pelayos de la Presa y la iglesia parroquial de la Asunción de Nuestra Señora en Meco.

Un ciclo de conferencias a cargo de los arquitectos y restauradores que han participado en algunas de las actuaciones completan la oferta de la Comunidad de Madrid en colaboración con la Real Academia de Bellas Artes. La primera, Restauración del monasterio de Santa María la Real de Valdeiglesias, en Pelayos de la Presa, mañana martes 24 de febrero, a las 19,00 h.

Por : Mercedes Gómez

Se acerca la Navidad y, como casi todos los años, paseamos estos días por un Madrid alegre y luminoso al que aún no ha llegado el frío en busca, entre otras cosas, de los belenes instalados en iglesias, museos, tiendas… por toda la ciudad, muchos de ellos verdaderas obras de arte.

Apetece volver a ver algunos de los más antiguos y apreciados, repitiendo el recorrido que hace unos años hicimos por los belenes en Madrid: el antiguo belén barroco de la Iglesia del Convento de las Carboneras, el refinado nacimiento de marfil de la iglesia de San Andrés, etc.

O los que visitamos el año pasado. El que a partir del día 20 se podrá ver en uno de los lugares más singulares de Madrid, el Olivar de Castillejo, formado por figuritas de los años 20 del pasado siglo; el belén napolitano del siglo XVIII en el Museo de Historia… Y por supuesto el del Humilladero de la calle Fuencarral, Capilla de Nuestra Señora de la Soledad, que nuevamente abre sus puertas para mostrar el belén solidario de la Asociación Mensajeros de la Paz. El año pasado contemplamos un belén artesano traído desde Filipinas; este año viene de África, con la misma intención, recoger alimentos no perecederos para ayudar a las familias necesitadas.

Son muchas las opciones que nos ofrece la Navidad en Madrid.

Este año he visitado por primera vez el Belén del Museo de San Isidro, instalado en el Patio renacentista. Es exquisito. Las figuritas, valiosas y delicadas, están guardadas en varias urnas situadas alrededor de la fuente.

belen patio san isidro

Obra del escultor Domènec Talarn (1812-1902), especialista en imaginería religiosa, pertenece a los fondos de la Asociación de Belenistas de Madrid.

nacimiento y rey

El artista, dentro del historicismo romántico del siglo XIX, representaba los personajes vestidos no al modo campesino local de la época sino intentando reproducir una escena de Belén, como él imaginaba irían vestidos los personajes entonces.

A las figuras del Nacimiento incorporó las de los Reyes Magos de Oriente y su séquito, dando un toque exótico a las representaciones. Multitud de detalles perfectos las adornan. Los animales, ropajes, regalos.

reyes san isidro

Aunque le guiaba más un orientalismo estereotipado que una realidad. Como leemos en el panel informativo colocado en el bello Patio, “el belenismo arqueológico de Talarn era practicado con tanta buena fe como inexactitud”.

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Domènec Talarn tuvo varios alumnos destacados a los que ayudó e impulsó, entre ellos Mariano Fortuny (1838-1874).

El gran pintor, que creció en una familia de artesanos, desde muy pronto mostró sus habilidades y gusto por la pintura. Tras quedar huérfano siendo muy pequeño su abuelo le llevó a Barcelona, al taller de Talarn, en el cual entró como aprendiz con tan solo doce años de edad.

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Suya es la minuciosa policromía de estas figuras que añade calidad a la magnífica obra modelada por el escultor.

Por : Mercedes Gómez

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Museo de San Isidro
Plaza de San Andrés, 2

Después de seis años de obras ayer día 1 de abril se inauguró el nuevo Museo Arqueológico Nacional.

Cuando lo visitamos en los comienzos de 2011 y vimos sus obras en marcha se anunciaba una apertura parcial para finales de ese año, pero se retrasó. Por fin, con una gran expectación entre la prensa y el público, ayer nos abrió sus puertas. Volveremos más adelante pues son muchas las piezas que nos esperan, y varios los aspectos que podemos comentar sobre este importantísimo museo, hoy solo quería celebrar la reapertura y contemplar una obra que hace años deseaba ver y hoy por fin ha sido posible, el Puteal de la Moncloa.

El Puteal, brocal en latín, de un pozo –puteus– es una bella pieza romana esculpida en mármol en el siglo I, inspirada en una obra griega del siglo IV antes de C., hallada en los jardines de la Moncloa a finales del siglo XIX.

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Durante un tiempo se relacionó con los perdidos relieves del frontón oriental del Partenón de Atenas, aunque hoy se sabe que no es una copia directa de la decoración del templo ateniense.

Antes de llegar al Museo Arqueológico, el antiquísimo brocal, que debió pertenecer a una casa romana, vivió una larga y azarosa historia, decorando los palacios de distintas familias reales. Su primera propietaria conocida fue la reina Cristina de Suecia. Después de su muerte en Roma en 1689 pasó por diversas manos hasta llegar a ser adquirido por el rey Felipe V que recién llegado a España en los inicios del siglo XVIII construía y decoraba el Palacio de La Granja de San Ildefonso. Allí fue a parar el puteal, hasta que Carlos III lo trasladó a Aranjuez. Hacia 1816 fue trasladado al Palacio de la Moncloa.

En 1868 Juan de Dios de la Rada, conservador del Arqueológico, lo encontró enterrado en los jardines del palacete, que ya había sido cedido al Estado por la reina Isabel II, y lo trasladó al museo.

Decorado con relieves que representan el nacimiento de Atenea, tiene un diámetro de 84 cm. y una altura de 99,50. cm.

“En el centro aparece Zeus, sentado de perfil en un trono, y a su derecha la diosa Atenea, que ha surgido de su cabeza ya totalmente desarrollada y revestida con todas sus armas. Entre ellos, Nike, la Victoria alada, vuela para coronar a Atenea. Detras de Zeus, Hefesto, que con su hacha de doble filo ha proporcionado el golpe decisivo para facilitar el parto, se retira asombrado ante la terrible aparición de la diosa. En la parte posterior tres mujeres llevan en sus manos diversos instrumentos: son las moiras, divinidades del destino, que tejen el hilo de la vida de los recién nacidos.”

Ahora, tras la remodelación, continúa expuesto, esplendoroso, aunque es una pena que no lo hayan colocado de forma que se pueda rodear y contemplar todas las figuras.

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Está ubicado en uno de los espacios dedicados a Grecia, el de los dioses del Olimpo nacidos por la relación que Eros creó entre las fuerzas de la Tierra, el Océano y el Cielo. Zeus, Afrodita, Apolo, Atenea, Hermes…

Además de tratarse de una pieza valiosa, una más a admirar en el Museo, podemos sumarla a nuestro recuerdo de la diosa griega, otra representación de Atenea en Madrid.

por : Mercedes Gómez

 

 

 

 

En Madrid en Navidad podemos contemplar bellos belenes, unos de gran valor histórico y artístico, otros más modernos y sencillos, pero todos bonitos. Hace dos años admiramos el de la iglesia de Las Carboneras, uno de los más antiguos, las delicadas figuras de marfil del de San Andrés… y otros a los que siempre apetece volver.

Este año quizá la estrella es el de Francisco Salzillo, formado por las extraordinarias esculturas realizadas por el artista barroco en el siglo XVIII, procedente del Museo Salzillo de Murcia. Se expone en el Palacio de Cibeles, sede del Ayuntamiento.

Otra novedad es el belén popular tradicional instalado en el Olivar de Chamartín cuya historia conocimos hace pocas semanas, cuando visitamos la Casa de Ramón Menéndez Pidal. El resto del antiguo olivar conservado, la mayor parte (casi una hectárea), pertenece a la familia Castillejo, herederos del primer propietario de todos los terrenos, José Castillejo. Recordemos que la entrada se encuentra en la calle de Menéndez Pidal nº 3.

Actualmente alberga la Fundación Olivar de Castillejo creada por sus hijos en 1985 con el fin promover la cultura y la educación en nuestro país, preservar importantes documentos de la época y por supuesto, mantener el entorno natural y los olivos.

camino del olivar

Es un lugar encantador. Se conserva la sencilla casa donde vivieron José y su mujer Irene Claremont junto a sus cuatro hijos, todos ellos ligados al mundo de la cultura y de la ciencia.

casa castillejo

Y la de su hermana Mariana, casada con el médico Juan López Suárez.

casa hermana portal

Los fines de semana ofrecen música, recitales de poesía… bar, restaurante y un ambiente delicioso para pasear entre más de cien olivos centenarios, además de algún lilo, membrillo… y, no podía faltar, un madroño.

Estas Fiestas han ampliado su horario con la novedad del belén que podemos visitar hasta el 6 de enero. En su web se pueden consultar los horarios y toda la programación navideña, además de conocer la historia y detalles de la Fundación.

belen castillejo

Las casitas blancas de Belén, los ajimeces o ventanas voladas…

belen voladizos

… escenas cotidianas de la vida del pueblo…

belen fuente

… y por supuesto, el nacimiento.

nacimiento

Y finalizamos nuestro paseo por los belenes madrileños volviendo al centro de Madrid. En el Museo de Historia, que sigue cerrado –excepto la sala en la que se expone la Maqueta o Modelo de Madrid, construida en 1830 bajo la dirección de León Gil de Palacio–, junto al patio han instalado un belén napolitano del siglo XVIII, excelente conjunto escultórico propiedad del museo, formado por más de cincuenta figuras articuladas que ejemplifican el espíritu cortesano de la cultura barroca.

escena copia

Su estilo naturalista, con sus figuras policromadas, adornos, los vestidos, describen la sociedad napolitana de la época, tanto la de las clases nobles como las más modestas, los campesinos, pastores, los distintos oficios, etc. Aunque habitualmente no se conoce el autor de este tipo de obras, son sin duda pequeñas joyas creadas por los mejores escultores del barroco, sobre todo los que desarrollaron su arte durante el reinado de Carlos III.

Por Mercedes Gómez

La Ermita, la Fuente de San Isidro y sus alrededores, y por supuesto la Colegiata en la calle de Toledo, son sin duda los lugares donde la presencia del Patrón de Madrid es más importante, pero no los únicos.

La escultura quizá más antigua del Santo está situada junto a la de su esposa Santa María de la Cabeza en el Puente de Toledo. Ambas son obra de Juan Alonso Villabrille quien las proyectó en 1722 por encargo del arquitecto Pedro de Ribera para adornar el puente. Las figuras son de piedra caliza, miden 1,60 m. y están instaladas en dos bellos templetes barrocos. La figura de San Isidro representa la tradicional escena del milagro del pozo cuando el santo salvó a su hijo Illán de morir ahogado.

san isidro puente toledo

Las estatuas, al aire libre desde hace casi tres siglos, han sufrido el efecto del paso del tiempo y la erosión. Han sido objeto de varias restauraciones, en 1998 se realizaron moldes así como algunas reproducciones.

En el Museo de los Orígenes, Casa de San Isidro, hay una de ellas. Como vimos, en un principio estuvo situada en el Patio porticado renacentista, bajo el ala oeste.

Museo san-isidro

Tras las reformas en las que el ala oeste en su segundo piso fue cerrada, y el patio cubierto, las estatuas de los santos fueron situadas en el ala norte del segundo piso, más alejadas de la vista de los visitantes.

Museo Origenes

Había otra réplica en el Museo de la Ciudad, hasta el pasado verano en que éste fue cerrado.

Museo de la Ciudad

Fuera del recinto urbano, en la Venta del Batán en la Casa de Campo, inaugurada en 1950, hay una copia al parecer bastante aproximada, algo más pequeña que la original del Puente de Toledo.

Existe otra bonita figura del Santo, obra de Santiago Costa i Vaqué. Se trata de uno de los cuatro grupos escultóricos que adornaban la Fuente dedicada a Juan de Villanueva, proyectada en 1943 por el arquitecto Víctor D’Ors, e instalada en la glorieta de San Vicente en 1952.

Cuando en 1994 se construyó la réplica de la Puerta de San Vicente, la monumental fuente fue trasladada al Paseo de Camoens, en el Parque del Oeste, donde continúa, aunque sin las esculturas, que se encontraban en muy mal estado. La que representaba a San Isidro fue restaurada y emplazada en el Jardín de la Dalieda, inaugurado en 2007 sobre los terrenos del antiguo Convento de San Francisco, junto a la Real Basílica, desde donde podemos contemplar unas espléndidas vistas de Madrid.

san isidro dalieda

Realizado en piedra caliza el conjunto está formado por un ángel alado con forma femenina, y la figura sedente de San Isidro dormido. Representa otra de las famosas escenas atribuidas a la vida del Patrón, según la cual mientras él dormía los ángeles araban la tierra en su lugar.

En el patio del edificio construido en 1956 para Ministerio de la Vivienda en el Paseo de la Castellana 112, se instaló otra imagen de San Isidro. Realizada en granito, es obra del escultor Antonio Cano Correa.

san isidro ministerio

Recientemente el Ayuntamiento ha presentado el Plan Monumenta Madrid 2013, Plan de Monumentos, Arte Público y Colaboración ciudadana, que incluye entre otras actuaciones el históricamente tradicional baile de estatuas al que tan acostumbrados estamos los madrileños, también proyectos positivos, como es la restauración y recuperación de obras en mal estado o por diversos motivos escondidas en los almacenes municipales.

En el marco de este Plan ha sido colocada una de las reproducciones de la escultura de San Isidro en el propio Ayuntamiento, en la entrada a la Galería de Cristales del Palacio de Cibeles de la calle de Alcalá.

san isidro cibeles

Es probable que se trate del ejemplar que se encontraba en el Museo de la Ciudad.

Por Mercedes Gómez

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Bibliografía:

Monumentamadrid

Otra de las excelentes exposiciones inauguradas la semana pasada en Madrid es la dedicada a Cristina Iglesias en el Museo Reina Sofía.

Hace mucho tiempo que hablamos aquí de esta artista, así que parece un buen momento para recuperar los artículos publicados: en abril de 2009 conocimos La escultura de Cristina Iglesias en Madrid. Recordábamos su exposición en 1998 en el Palacio de Velázquez donde por primera vez algunos pudimos admirar sus espléndidas esculturas, su Premio Nacional de Artes Plásticas al año siguiente. Y sus obras, sobre todo la majestuosa Puerta de la Ampliación del Museo del Prado. Poco después mostrábamos su presencia en la Colección Permanente del Museo Reina Sofía, tratando de ver a Cristina Iglesias, más cerca.

Estos días se están publicando muchas noticias, reportajes y entrevistas a la artista, muy interesantes, poco podemos añadir aquí. Solo recomendar la visita a su primera gran retrospectiva: es sencillamente espectacular.

Desde el inicio, tras pasar bajo el enorme Techo suspendido inclinado (1997), se percibe que nos adentramos en un territorio personal, fascinante, en el que cada uno de nosotros se podrá mover guiado por sus propias sensaciones. Son espacios, habitaciones, laberintos… que la escultora nos ofrece para que nos impliquemos libremente.

El edificio Sabatini actúa como el mejor aliado de la artista. Las ventanas de la primera planta que se asoman al Jardín dejan pasar la luz que se convierte en uno de los elementos fundamentales del magnífico montaje.

Sin título (1989)

Sin título (1989)

Es curioso observar las reacciones de los visitantes. Algunas personas miran los resquicios, se asoman por los rincones…

Habitación de alabastro (1993)

Habitación de alabastro (1993)

Otras no se deciden a entrar en sus habitaciones vegetales y descubrir dónde y cómo terminan, dudan y se dan la vuelta. A la mayoría sin embargo nos puede la curiosidad y el deseo de experimentar.

Habitación vegetal III (2005)

Habitación vegetal III (2005)

Como ya comentamos, las creaciones de Cristina Iglesias tienen mucho que ver con la arquitectura, con el espacio, más que con la forma o el volumen. Ella misma ha dicho que no da mensajes, crea lugares. Quizá por eso sus esculturas, como sus Celosías, tienen algo que invita a involucrarse, sugieren, animan a imaginar, también son algo misteriosas.

Impresiones de África II (2002)

Impresiones de África II (2002)

Hay que deambular, perderse bajo sus Corredores suspendidos de hierro dulce.

Corredor Suspendido (2006)

Corredor Suspendido (2006)

Otro elemento, que ha introducido últimamente, es el agua y su sonido. Asombra contemplar y escuchar sus Pozos, como ese inquietante Hacia el fondo en el que un mecanismo hidráulico mueve el agua sobre las hojas de madera, hierro, resina y polvo de bronce.

Hacia el fondo (2009)

Hacia el fondo (2009)

Cristina Iglesias. Metonimia. Una exposición para recorrer sin prisa y disfrutar.

Por Mercedes Gómez

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Museo Reina Sofía

Edificio Sabatini, Planta 1
Hasta 13 de mayo de 2013

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