You are currently browsing the category archive for the ‘Historia’ category.

Como hemos visto en artículos anteriores, sobre todo al hablar de las Escuelas, algunas de las experiencias educativas puestas en marcha durante la Segunda República se basaron en propuestas planteadas durante los años 20 por la Institución Libre de Enseñanza.

Francisco Giner de los Ríos fue el gran impulsor de la ILE y de otros proyectos memorables, como la Residencia de Estudiantes, el Museo Pedagógico Nacional o las Misiones Pedagógicas.

El Patronato de Misiones Pedagógicas fue creado, a partir de las ideas de Giner (sus “misiones ambulantes”), en mayo de 1931. Entre las muchas ideas para la mejora de la educación pública, que adolecía de muchas carencias y problemas, como el elevado índice de analfabetismo, se puso en marcha este plan.

El presidente fue Manuel Bartolomé Cossío, discípulo y amigo de Giner de los Ríos, que en aquellos momentos tenía ya 74 años y un delicado estado de salud. Murió en 1935, pero pudo ver cumplido su sueño, llevar al campo parte de lo que solo se podía disfrutar en la ciudad. Asistir a una representación teatral, leer un periódico, saber que existían Shakespeare o Velázquez, escuchar música clásica, conocer un verso de Lope o Calderón, ver una estatua o una pintura… cosas entonces imposibles para los habitantes de la España rural. Cossío estaba convencido de que los campesinos también tenían derecho a la cultura. Para él, era un asunto de justicia social.

A finales de 2006 se inauguró una exposición en el Centro Cultural Conde Duque, Las Misiones Pedagógicas, 1931-1936, acompañada de una serie de actividades y publicaciones muy interesantes.

Centro Cultural Conde Duque, 2007.

Centro Cultural Conde Duque, febrero 2007.

La Residencia de Estudiantes conserva en su web información sobre aquella Exposición y las Misiones Pedagógicas en general.

Recreación de una escuela en 1932 (Las Misiones Pedagógicas, Conde Duque 2006-07)

Recreación de una escuela en 1932 (Las Misiones Pedagógicas, Conde Duque 2006-07)

Las Misiones Pedagógicas desarrollaron actividades maravillosas. Resulta casi conmovedor imaginar el efecto que debía producir la llegada a los pueblos y aldeas más pobres de las Bibliotecas que repartieron miles de libros, del Museo del Pueblo, del Cine, Teatro, Servicio de Música y el Retablo de Fantoches o Guiñol.

Pero no solo en los que lo recibían (niños o adultos que no habían visto nunca cine, ni un libro tal vez), sino también en los que viajaban desde las ciudades con gran ilusión para llevar la cultura, intentando transmitir además de instrucción su lado más alegre y de diversión, a los lugares en que nada de eso existía. Si en algunos pueblos no había ni luz eléctrica, ¿cómo iba a haber bibliotecas? ni mucho menos cine o teatro.

Maestros, poetas, dramaturgos, pintores, estudiantes… participaron más de seiscientas personas, unos con más dedicación que otros, pero todos con la intención de llevar un mundo nuevo a la España rural y a los lugares necesitados. Probablemente unos aprendieron de los otros.

Las Bibliotecas, que generalmente se instalaban en la Escuela, llevaron libros a los pueblecitos más humildes y escondidos.

Un niño y una niña leyendo unos libros de la biblioteca de Misiones Pedagógicas, hacia 1932. (Foto Residencia de Estudiantes, Madrid)

Un niño y una niña leyendo unos libros de la biblioteca de Misiones Pedagógicas, hacia 1932. (Foto Residencia de Estudiantes, Madrid)

El Museo del Pueblo estaba formado por copias de las obras de los grandes maestros (Velázquez, Murillo, Goya, etc.) realizadas por los entonces jóvenes pintores Ramón Gaya, Eduardo Vicente, Juan Bonafé y otros.

Grupo de espectadores ante una copia de Las Hilanderas, de Velázquez, Cebreros (Ávila), hacia el 15 de noviembre de 1932. (Foto Residencia de Estudiantes, Madrid)

Grupo de espectadores ante una copia de Las Hilanderas, de Velázquez, Cebreros (Ávila), hacia el 15 de noviembre de 1932. (Foto Residencia de Estudiantes, Madrid)

El Coro de Misiones interpretaba romances, el Teatro del Pueblo, dirigido por Alejandro Casona, representaba entremeses y otras piezas breves de los Clásicos en las plazas…

Folletos exposición "Las Misiones Pedagógicas" 2006-07.

Folletos exposición “Las Misiones Pedagógicas” (2006)

Muchos de los misioneros partían desde Madrid hacia los pueblos, incluidos los madrileños, Oteruelo del Valle, Robledo de Chavela, Horcajo de la Sierra, La Hiruela, Talamanca del Jarama, Nuevo Baztán, y muchos más.

Incluso nuestra propia ciudad. Hay constancia de la visita de las Misiones a cuatro lugares. En marzo de 1933 el Teatro y el Coro visitaron la Cárcel de Mujeres y el Asilo de la Paloma, que era un centro de formación para niños pobres.

En julio y en diciembre de 1936, ya en plena guerra, la Escuela Cervantes ­–que continúa existiendo, en la calle Raimundo Fernández Villaverde nº 4, edificio obra de Antonio Florez (1913)– y la Escuela de niños de la calle Batalla del Salado recibieron además de al Teatro y Coro al Retablo de fantoches o Guiñol. Los títeres y marionetas fueron una de las actividades más utilizadas por su sencillez y posibilidades que ofrecía. Los teatrillos eran modestos, pero pintados, iluminados, narrados y representados con gran creatividad. Se conserva alguno de los textos.

Las visitas a cada pueblo se planificaban según los habitantes, sus características y necesidades. Se podía alternar juegos y baños en el río con la lectura de poesía y una película de Charlot, por ejemplo. Antes de despedirse, se entregaban los libros, a veces un gramófono y discos. El Servicio de Música jugó también un papel importante en estas aventuras misioneras.

Desgraciadamente las Misiones Pedagógicas quedaron interrumpidas después de la guerra. Pero serán para siempre consideradas una experiencia única. Y asombrosa en cierto modo, ya que no existía espejo en el que mirarse, solo el entusiasmo y el convencimiento de muchas personas lo hicieron posible.

Ahora, estos días podemos recordar la figura de Francisco Giner de los Ríos. La Biblioteca Nacional conmemora el centenario de su muerte. Nacido en Málaga en 1839, murió en Madrid en 1915. Hasta el próximo día 25 se puede visitar una pequeña exposición ubicada en la antesala de la Sala de Lectura, un lugar perfecto para la ocasión, Francisco Giner de los Ríos (1839-1915) y la Institución Libre de Enseñanza.

catalogo en expo BNE

BNE (abril 2015)

Se muestra una selección de importantes fondos bibliográficos del propio Giner o sobre su obra, “gran cantidad de libros
 que supusieron una renovación de la educación, la cultura y la sociedad española”, entre ellos el Catálogo de aquella magnífica exposición, Las Misiones Pedagógicas 1931-1936.

Por : Mercedes Gómez

—-

Biblioteca Nacional. Hasta el 25 de abril.
Muestra bibliográfica Francisco Giner de los Ríos (1839-1915) y la Institución Libre de Enseñanza.
En la antesala del Salón de Lectura, de lunes a viernes de 9.00 h. a 21.00 h y sábados de 9.00 h. a 14 h.
Acceso al público mostrando el DNI.

 

La Visita General realizada a partir de 1750 fue el primer Catastro realmente importante, llevado a cabo para cumplir con las Ordenanzas promulgadas el año anterior para la administración, cobranza y distribución del Aposentamiento de Corte. Su objetivo fue numerar las manzanas y las casas de Madrid, ambicioso trabajo que dio origen a la Planimetría General, a la que nos hemos referido aquí en muchas ocasiones y nos ha servido de gran ayuda.

Pero anteriormente, en el siglo XVII, se realizaron otras Visitas a las Casas, durante los reinados de Felipe III y Felipe IV; una en 1606, otra comenzó el 11 de diciembre de 1625, y tuvo lugar entre los años 1626-1632.

Originalmente, la Regalía de Aposento fue creada debido al aumento de población y la escasez de vivienda que ocasionó la llegada de la Corte a Madrid en 1561 con Felipe II. Los propietarios debían ceder la mitad de su casa para alojar a alguno de los muchos cortesanos o funcionarios que fueron llegando a la Villa. Como esto no siempre era posible debido al tamaño o mala distribución de las estancias, la carga de aposento adoptó diversas formas, como veremos. La situación llegó a ser muy compleja, alejándose del propósito inicial, y los intentos de fraude muy numerosos.

Desde 1618 el cargo de Visitador de Aposento lo ocupó el Licenciado don Diego del Corral y Arellano, Consejero de Cámara de su Majestad, que quedó inmortalizado por el gran Diego Velázquez.

Don Diego del Corral y Arellano. Velázquez (h. 1632) óleo 215 cm x 110 cm. Museo del Prado (sala 11)

Velázquez. “Don Diego del Corral y Arellano” (h. 1632) óleo 215 cm x 110 cm. Museo del Prado (sala 11)

Hacia los comienzos de 1621, Diego del Corral planteó una serie de reformas en el sistema de la Visita de Aposento que ocasionaron unas nuevas Ordenanzas promulgadas el 18 de junio de ese año. La institución encargada se denominó Junta de Aposento.

Madrid hacia 1614-1622 (detalle Plano de Mancelli, 1623)

Madrid h. 1614-22 (detalle Plano de Mancelli, 1623)

Como decíamos, la carga de aposento dependía del tipo de casas, que fueran materiales o no materiales.

Las casas materiales eran las que rendían el tributo original, o sea, cedían la mitad de la edificación útil y alojaban un huésped.

Y las casas no materiales cuya carga consistía en un canon monetario anual, variable en función de un porcentaje aplicado sobre la tasación de la vivienda. Muchas de ellas fueron las casas de tercia, o tercera parte, de incómoda repartición o a la malicia.

Se habla a menudo de la picaresca, la malicia… de los madrileños, pues algunas de las viviendas se construían con ese objetivo, resultar de incómoda repartición. De esa forma los dueños eludían tener que hospedar a un miembro de la Corte, aunque a cambio, en principio, había que pagar por ello.

Tradicionalmente se entiende que una casa a la malicia era la que tenía dos plantas, pero la fachada a la calle solo mostraba una y así los propietarios “engañaban” a los visitadores. El ejemplo más recordado, de los pocos que quedan, si es que realmente fue una casa construida con esa intención, es el de la casa de la calle de la Redondilla nº 10, esquina calle de los Mancebos. Sin duda había casos de este tipo, pero no todas eran así.

Calle Redondilla esquina calle de los Mancebos

Calle Redondilla esquina calle de los Mancebos

De lo que se trataba era de comprobar si realmente eran de incómoda repartición, o sea, si no era posible dividirla en dos partes independientes para el dueño y el huésped. Las casas debían ser visitadas, inspeccionadas y medidas. Al menos esa era la teoría, pero el control resultaba muy difícil. Además, seguro que había componendas y tratos de favor.

La Visita General se debería realizar cada seis años, pero tras la muerte de don Diego del Corral en 1632 quedaron interrumpidas, entre otras cosas por motivos económicos, la Hacienda Real no pasaba por sus mejores momentos.

Las casas a la malicia eran casas privilegiadas, que se libraban de la carga material a cambio de un canon monetario anual y fijo, mientras durara el privilegio, que podía ser temporal o perpetuo y en cualquier caso podía ser de dos tipos: el mencionado, con carga monetaria, o sin ella. Estos últimos no pagaban ni un real, como “premio por los servicios prestados a la Corona”.

Para completar y complicar el panorama, digamos que existían las casas no privilegiadas. En este caso obtenían la exención de aposento material a cambio de comprometerse en reformar la casa y aumentar su espacio construido, cosa que solo podían hacer los más adinerados. El objetivo era mejorar la calidad de las construcciones de la Villa.

En fin, la exención de la obligación de alojar un huésped era la llamada Composición de Aposento. Ante cada solicitud de Composición de la casa se abría un Expediente que obligaba a una serie de pasos, entre ellos la visita de un alarife y un escribano que inspeccionaban y medían la casa o solar. La tasación, que dependía de la calidad de la construcción y de la situación del inmueble, la efectuaba el Contador de Aposento.

Si la Composición era concedida se emitía una carta de pago (según la tasación) y de exención de Aposento. Las casas compuestas con carga pagaban lo estipulado y se libraban del huésped. Los que mejor librados salían eran los que obtenían la composición sin carga monetaria.

Así que, en definitiva, el tributo recaía básicamente sobre las casas materiales, que alojaban al huésped de turno, y las casas de tercia parte o a la malicia que pagaban su canon anual revisable.

Veamos solo un ejemplo, el de la Casa de Lope de Vega. Don Félix Lope de Vega Carpio nació en Madrid en 1562. Desde 1610 fue dueño de una casa, en la que murió en 1635, en la calle de Francos (actual calle de Cervantes, nº 11). Una buena casa, representativa del Madrid de la época, que aún hoy tenemos la suerte de poder visitar convertida en museo. Gracias a los valiosos documentos, sabemos que antes había pertenecido al Capitán Juan de Villegas y su mujer María de Ayala. Sus herederos la vendieron; fue un mercader de lanas, Juan Ambrosio Leva, quien se la vendió a Lope. Entonces debía tratarse de una casa material, con la servidumbre de alojar un huésped de aposento de corte.

Seguramente desde los primeros momentos el escritor intentó liberarse de esta obligatoriedad, cosa que logró en 1613. El día 14 de febrero de ese año privilegió la casa, con carga de “4.500 maravedíes de tercia parte en cada año”, con exención perpetua, por privilegio concedido por el rey don Felipe III. La casa, tasada en 36 ducados, en el Libro de la Visita de 1625 figura como compuesta.

A mediados del siglo XVIII la propietaria era doña Manuela de Alcázar y Zúñiga que continuaba pagando la carga de 4.500 maravedíes.

Estas casas de tercia parte, que pagaban un tercio de su valor de tasación, son las que se registraron durante la Visita de 1606. La Visita de 1625 se dedicó a todas las casas, aunque de momento el único documento que ha llegado hasta nosotros es el Índice de las Calles y Casas de Madrid, Corte de España, registro de casas de tercia parte elaborado a partir de dicha Visita.

Es el Libro de los nombres y calles de Madrid sobre que se paga incómodas y tercias partes, Manuscrito conservado en la Biblioteca Nacional con el nº 5918.

libro calles y casas BNE

Aunque la Visita se realizó alrededor de 1630 como ya comentamos, no fue publicado hasta 1658.

El Libro se limita a un registro alfabético de calles, casas (solo las de incómoda partición, tercia parte o a la malicia) y sus propietarios, pero hoy día es de gran valor. Además de las calles de la época y sus casas nos permite conocer los propietarios en aquellos momentos, sus oficios en muchos casos, y los propietarios anteriores, todo lo cual, junto a la posterior Planimetría, nos proporciona una información impagable sobre nuestra ciudad desde el siglo XVI hasta mediados del XVIII.

Es el Madrid que había dibujado Antonio Mancelli en el primer plano de la Villa, y unos años después lo haría Pedro Texeira.

Madrid hacia 1648-1656 (detalle Plano de Texeira, 1656)

Madrid h. 1648-1656 (detalle Plano de Texeira, 1656)

El profesor Dr. Roberto Castilla transcribió el Manuscrito que ahora tenemos la suerte de poder consultar libremente en la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes. Es el autor de la edición literaria del manuscrito 5.918 de la Biblioteca Nacional de España sobre la visita realizada a las casas de Madrid en 1625. Se puede descargar aquí.

Muchas gracias a Roberto Castilla por su inapreciable trabajo y su ayuda.

Por : Mercedes Gómez

——-

Bibliografía :

J. del Corral. Las composiciones de aposento y las casas a la malicia. Instituto de Estudios Madrileños 1982.

F.J. Marín Perellón. “Planimetría General de Madrid y Regalía de Aposento” en Planimetría General de Madrid. Ed. Tabapress. Madrid, 1988.

Queridos amigos:

A lo largo del próximo mes de noviembre y comienzos de diciembre, en el Centro Cultural Hortaleza va a tener lugar un ciclo de conferencias dedicadas a la Historia de Madrid.

Organizado por la Biblioteca Pública Municipal Huerta de la Salud, la cita será los jueves, a las 6 de la tarde, en la calle Santa Virgilia nº 15.

El ciclo, en el que tengo el placer de participar, tratará cinco temas que esperamos sean de vuestro interés. Hablaremos de los orígenes de Madrid, del Madrid desaparecido, del Madrid de Antonio Palacios, de la historia del ocio de los madrileños, y por supuesto de la historia del pueblo y del distrito que nos acoge, Hortaleza. Tenéis todos los detalles en el cartel a continuación:

CICLO DE CONFERENCIAS_.ppt

(Pulsar sobre la imagen para ampliar)

Deseamos que las charlas, que estamos preparando con mucha ilusión, sean de vuestro agrado.

La primera, Los orígenes de Madrid, tendrá lugar el próximo jueves, día 6 de noviembre, a las 6 de la tarde.

Muchas gracias a todos. ¡Os esperamos!

Mercedes

 

 

 

Después de la magnífica conferencia sobre el Rastro que pudimos disfrutar el pasado día 15 en el Centro Cultural Lavapiés a cargo de David Gutiérrez, junto a otros especialistas David va a participar en un prometedor ciclo sobre la historia y el arte en el barrio de Embajadores.

Como explica él mismo en su blog Historia del Arte, “el barrio de Embajadores de Madrid es una de las zonas más populares de la ciudad que guarda una parte muy importante de la historia y la tradición de Madrid. El Rastro de Madrid, la arquitectura tradicional de las corralas, las calles de Lavapiés, el barrio del gran arquitecto barroco Pedro de Ribera, las famosas Escuelas Pías hoy convertidas en espacio de educación donde tiene su sede la UNED Madrid, el Museo de Artes y Tradiciones Populares, el chotis, los Manolos, Beatriz Galindo La Latina, y así un sinfín de iconos, historias y personajes aguardan en este barrio encantador”.

Conferencias y Visitas

(Pulsar sobre la imagen para ampliar)

¡Hemos hablado mucho de Embajadores y de Lavapiés en este blog!, nos gustan sus calles, sus iglesias, su arte… ahora estas conferencias y rutas guiadas nos van a permitir conocerlo mejor y disfrutarlo, paseando por todos sus rincones.

Para empezar, el miércoles 29, a las 11 h., durante la próxima conferencia tendremos la oportunidad de recorrer Lavapiés a través del Plano de Texeira. En el Centro Cultural Lavapiés, calle del Olivar 46.

Gracias a todos.

Mercedes

 

Queridos amigos:

Tengo el placer de anunciaros que pasado mañana, el miércoles 15 de octubre a las 11 h., David Gutiérrez Pulido dará una Conferencia sobre los Orígenes e historia del Rastro de Madrid.

David, querido amigo a quien ya conocéis pues ha colaborado aquí con la Misteriosa inscripción en la iglesia de San Nicolás, además escribe en su propio, magnífico blog, sobre Historia del Arte.

Historiador del Arte y gran conocedor de la historia de Madrid, es todo un lujo poder escucharle.

aquí

La cita es en el Centro Cultural Lavapiés, en la calle Olivar nº 46.

Día 15, a las 11 de la mañana.

Gracias a todos.

Mercedes

En el siglo XV la Villa continuaba creciendo, como había ocurrido desde el siglo IX, hacia el este, aumentando la superficie habitada hasta llegar a desbordar los límites de la muralla. A lo largo de la segunda mitad del siglo se incrementó la población, de cinco mil a unos doce mil habitantes en los comienzos del XVI. Madrid era una ciudad pequeña, pero no hay que menospreciarla, tenia su importancia entre las ciudades castellanas medievales. Era uno de los diecisiete lugares con voto en Cortes, las cuales se habían celebrado ya aquí en alguna ocasión.

calle mayor

Camino de Guadalajara, hoy calle Mayor. Al fondo, la Puerta del Sol.

Una nueva cerca llamada del Arrabal encerró las tierras que a partir del siglo XII se fueron poblando en las afueras del recinto cristiano.

Algunos autores sitúan su construcción a mediados del siglo, en tiempos de Enrique IV; Urgorri en su trabajo dedicado al Ensanche de Madrid en tiempos de Juan II y Enrique IV, aunque dejaba fuera al arrabal de Santo Domingo, dibujó la Cerca del Arrabal considerando que ya existía en 1440, en tiempos de Juan II. En la misma línea, el profesor Montero Vallejo opinó que se trazó en 1438, reinando Juan II, y que se construyó con fines fundamentalmente administrativos e higiénicos, debido a una gran epidemia de peste, una de las muchas desgracias que asolaron Madrid a lo largo del siglo XV como vimos durante nuestra visita a los restos de la muralla en la calle de Santiago.

muro siglo xv

Muro siglo XV en la calle de Santiago nº 2

Hasta entonces solo hubo arrabales independientes, separados de la Villa con cercas propias, al menos alguno de ellos, como veremos. La nueva cerca los englobó todos, aunque la Villa por antonomasia continuó siendo el recinto rodeado por la muralla cristiana del siglo XII, allí se encontraban todos los centros de importancia.

Antes de emprender el paseo consultamos los Libros de Acuerdos, publicados por el Ayuntamiento de Madrid, con las actas escritas desde 1464 –veintiséis años después del levantamiento de la tapia– a 1515 en busca de referencias a las murallas y cercas. Son pocas. La muralla había dejado de tener importancia defensiva y sobre todo se alude a ella para acordar alguna reparación. El 27 de septiembre de 1464, ya reinaba Enrique IV, el Concejo aprobó una derrama para reparo de los muros de esta Villa de veinte mil maravedís. Deberían pagar los caballeros y escuderos y dueñas y doncellas, y privilegiados, y judíos y moros y pecheros.

Las referencias a la cerca son básicamente a la muralla que rodeaba la Villa, a la que se habían adosado las casas en algunos tramos. Se reparaba especialmente la parte intramuros, a cargo del Concejo o de los dueños de las casas. Se alude varias veces a que los regidores vigilaban la cerca por dentro. Y donde uviere casa se requiera a los dueños de las casas que lo reparen.

Las Actas nombran sobre todo las puertas de la antigua muralla, la de Valnadú, de Guadalajara, Cerrada, de Moros y de la Vega.

La Puerta de Valnadú, en la actual plaza de Isabel II y próxima al Alcázar, a finales de siglo seguía siendo importante. Entre 1493 y 1498 son varios los acuerdos respecto a su reparación y limpieza. En las afueras creció el arrabal de San Ginés.

Plaza de Isabel II, antigua plazuela de los Caños del Peral en las afueras de la Puerta de Valnadú.

Plaza de Isabel II, antigua plazuela de los Caños del Peral en las afueras de la Puerta de Valnadú.

También se mencionan las puertas de la nueva Cerca que vamos a recorrer: la puerta de Santo Domingo, del Sol, Tocha (Atocha) y Toledo. A veces se nombra a los vecinos del arrabal de Madrid.

Si el camino exacto que seguían la Muralla árabe y la Muralla cristiana esconden algunos misterios, el trazado de la Cerca que encerró los arrabales medievales en el siglo XV es aún más desconocido. No hay restos. En cualquier caso la Cerca del Arrabal debía partir de la muralla, en las proximidades del Alcázar y de la Puerta de Valnadú. Así que comenzamos nuestro paseo una vez más junto al Palacio Real.

Resulta difícil suponer cómo fueron estos parajes hace casi seis siglos; donde ahora encontramos sólidos edificios, asfalto y automóviles, antes solo había campo, huertas, un humilde caserío y algunas calles empedradas en el mejor de los casos. El camino que hoy recorremos lleno de tiendas, terrazas, paseantes y turistas, eran caminos de tierra por los que junto a los madrileños de entonces los animales andaban sueltos, cerca de los arroyos, lagunas y muladares… No hay fotos ni pinturas, ni siquiera planos. Solo los documentos antiguos nos pueden dar una imagen de lo que era la Villa por entonces. La única forma de al menos acercarnos un poco a comprender lo que pudo ser, es paseando y recorriendo sus contornos, imaginando.

Parece ser que la nueva tapia subía por los terrenos donde hoy se ubica la calle de la Bola

Al fondo, la calle de la Bola.

Al fondo, la calle de la Bola.

… para dirigirse hacia la Puerta de Santo Domingo, rodeando este antiguo arrabal.

Calle de la Bola

Calle de la Bola

El arrabal de Santo Domingo, que fue eminentemente rural, surgió en el siglo XIII, en torno al Monasterio. La Puerta de Santo Domingo estuvo a la altura de la actual plaza.

Plaza de Santo Domingo

Plaza de Santo Domingo

Desde la Puerta de Santo Domingo la Cerca debía discurrir por la calle Preciados en dirección a las Eras de San Martín.

Calle Preciados

Calle Preciados

Lo que hoy es la calle del Carmen debía ser la ronda exterior. En la zona había alfares y tejares junto a las tierras de cultivo que comenzaban a poblarse. Además de en la agricultura Madrid había desarrollado una gran actividad y fama en la artesanía.

También fue por entonces cuando comenzaron a tener lugar las llamadas Ferias de Madrid. Aunque anteriormente ya había actividad comercial en torno a las Puertas de la Vega y de Guadalajara y en plazas como la de la Paja, fue el rey Juan II quien concedió a la Villa el privilegio de poder celebrar dos ferias anuales libres de alcabalas o tributos, lo cual fue también importante para la Villa.

Caminando por la hoy, como antaño, zona comercial, vamos hacia el arrabal de San Martín, que fue el primer arrabal cristiano. San Martín surgió muy pronto, en el mismo siglo XII, alrededor del desaparecido Monasterio. A mediados del XIII se abrió la Puerta de San Martín o puerta del Arraval, al final de la calle que aún lleva su nombre, Postigo de San Martín. En un primer momento debía estar a la altura de la calle de las Navas de Tolosa, posteriormente se ubicó más al norte, casi en lo que hoy es la plaza de Callao.

Plaza de Callao

Postigo de San Martín

Las llamadas Eras de San Martín que debían llegar a la actual Gran Vía fueron ocupadas por edificaciones a mediados del siglo. No muy lejos, donde hoy se encuentra la plaza de España, procedente del norte de la Villa bajaba el Arroyo de Leganitos; la zona era propicia para huertas y alfares que facilitaron la actividad comercial.

preciados sol

Por tanto, San Martín fue territorio urbano –la otra vía pública importante del arrabal correspondía a la actual calle de la Flora– y de cultivo. Hacia 1321 pudo existir una cerca común para San Martín y Santo Domingo, separados por la actual Costanilla de los Ángeles.

San Ginés, que aparece como collación en el XIV fue el arrabal más urbano, próximo a la Puerta y Camino de Guadalajara, extendiéndose hasta el terreno abierto donde se ubicaría la Puerta del Sol.

El 13 enero de 1501, el Concejo acordó que se empedrara la calle del arrabal que va a la puerta del Sol.

Una alusión importante a las puertas y a cual era el límite de Madrid a finales del siglo XV la tenemos en los datos que nos aporta la sesión dedicada el 2 de marzo de 1496 a la limpieza y salud de la Villa en la que los presentes tomaron varios acuerdos. Que no hubiese puercos en ella, ni en los arrabales, ni en las casas… que no se echara basura en las calles, ni agua sucia, ni gallinas muertas. La basura solo se podía llevar a los muladares o basureros señalados por la dicha Villa:

A la puerta de Alvega o de la Vega, a mano izquierda en el barranco, y a la puerta de Moros, donde fue puesto un palo, y a la puerta de Tocha (Atocha) y a la de Santo Domingo y del Sol, donde fuera señalado, so pena que quien en otra parte lo echare pague cien maravedís.

Puerta del Sol

Puerta del Sol

Desde Sol, por la calle de Carretas la Cerca se dirigía a la plaza de Jacinto Benavente donde la Puerta de Atocha o de Santa Cruz daba entrada al arrabal de Santa Cruz.

Concepción Jerónima esquina calle Atocha

Concepción Jerónima esquina calle Atocha

Por las calles de Concepción Jerónima y Conde de Romanones, plaza de Tirso de Molina y calle del Duque de Alba llegamos a San Millán, último arrabal en conformarse. Frente a la Ribera de Curtidores, entre las calles de Duque de Alba y San Millán existió un Portillo.

Por la calle de las Maldonadas llegamos a la calle Toledo, frente a la plaza de la Cebada donde entonces debió existir la primera Puerta de Toledo.

Calle Toledo

Calle Toledo

En 11 de febrero de 1502 se menciona la Puerta de Toledo. Con motivo de la visita de los príncipes, nuestros señores, Juana y Felipe que desde Madrid se dirigían a Toledo por la calle grande de la plaza a la puerta de Toledo, se ordenó a todos los vecinos blanquear sus pertenencias, so pena de 600 maravedís a cada uno.

Finalmente, la Cerca llegaba hasta algún lugar cercano a la Puerta de Moros para cerrar los arrabales imparables, que continuaban creciendo. Por eso su vida duraría poco más de un siglo; poco después del asentamiento de la Corte en Madrid, hacia 1566 el rey mandó levantar un nuevo muro, la Cerca de Felipe II.

Por: Mercedes Gómez

—–

Bibliografía:

Libros de Acuerdos del Concejo madrileño (1464-1515, cinco vol.). Ayuntamiento de Madrid, 1932-1987.
Urgorri Casado, Fernando. “El ensanche de Madrid en tiempos de Enrique IV y Juan II” en Revista de la Biblioteca, Archivo y Museo, nº 67. Ayuntamiento de Madrid, 1954.
Montero Vallejo, Manuel. Madrid musulmán, cristiano y bajo medieval. Ed. Avapiés. Madrid 1990.
Montero Vallejo, Manuel. El Madrid medieval. Ed. La Librería. Madrid 2003.
Montero Vallejo, Manuel. El Madrid de Isabel I. Ed. La Librería. Madrid 2004.

Iniciamos el año con el anuncio de un prometedor Curso organizado por el Instituto de Estudios Madrileños sobre Las Reales Fábricas y la Corte de España en los siglos XVIII y XIX.

Desde el 14 de enero hasta el 18 de marzo asistiremos a diez interesantes charlas dedicadas a las Manufacturas Reales, instalaciones industriales fundadas por la Monarquía para el desarrollo de una política mercantilista. Servían para resaltar el esplendor de los Palacios Reales y su principal objetivo era impulsar el desarrollo económico de España.

curso Reales Fabricas

Conoceremos cómo se trabajaba en la Real Fábrica de Gas, la Real Fábrica de Platería Martínez, las Escuelas de Relojería de Madrid, Tapices, Papel, Cerámica y Loza, de Cera, Tabacos…

Conferencias

En la página del Instituto podemos descargar el folleto del Ciclo y consultar todos los detalles.

La primera, a cargo de don José Luis Sancho Gaspar, será el próximo martes 14 de enero: “Quanto se haga ahora y siempre será para palacio”. La producción de las Reales Fábricas para el Palacio Real de Madrid.

Todas las conferencias serán a las 19,00 h. en el Museo de San Isidro, plaza de San Andrés nº 2.

Entrada libre hasta completar aforo.

Un tema interesante, para aprender y disfrutar, explicado por algunos de los expertos miembros del Instituto dedicado al estudio de la Villa, en un precioso lugar, ¿a que suena bien?.

Feliz Año a todos, y feliz año para Madrid.

Mercedes

En los comienzos del siglo XX Madrid, rodeado por las Rondas, por el norte terminaba en el lugar donde se encontraba el Hipódromo –actualmente, Nuevos Ministerios–. Más allá apenas existían construcciones, los Asilos de San Rafael y Convalecientes, separados por la Carretera que llevaba al pueblo de Chamartín de la Rosa, algún ventorro como el de la Cruz del Rayo y poco más; casi todo era campo.

Plano de Madrid (L. Delage, 1915)

Plano de Madrid (L. Delage, 1915)

En estos terrenos, entre Madrid y Chamartín, se encontraba el gran Olivar de Chamartín, que situado en una colina ofrecía inmejorables vistas. La zona suroeste era conocida como Olivar del Balcón. En 1917 José Castillejo lo compró. Castillejo era el Secretario de la Junta para Ampliación de Estudios, que había sido fundada con el fin de promover la investigación científica, heredera de Giner de los Ríos y Cossío, impulsores de la Institución Libre de Enseñanza. El objetivo de la Junta era desarrollar los ideales de la ILE.

Castillejo convenció a sus amigos y colegas, repartió el terreno y les vendió una parte. Allí se instalaron entre otros Ignacio Bolívar, director del Museo Nacional de Ciencias Naturales (y sucesor de Ramón y Cajal como Presidente de la Junta), el poeta Dámaso Alonso y  Menéndez Pidal, Vicepresidente y Director del Centro de Estudios Históricos.

De la Carretera, hoy convertida en Paseo de la Habana, casi en el límite del término municipal del pueblo de Chamartín, partía una Cuesta llamada del Zarzal. Junto a ella construyó su casa Menéndez Pidal.

Zarzal 23

Madrid fue creciendo, se construyeron los Nuevos Ministerios dentro del Plan de prolongación de la Castellana… Los terrenos entonces formaban parte del barrio de las Cuarenta Fanegas, distrito de Progreso.

Barrio de las Cuarenta Fanegas (Plano de Madrid, 1932)

Barrio de las Cuarenta Fanegas (Plano de Madrid, 1932)

Llegó la guerra, que como sabemos afectó la vida en todos los terrenos, época de destrucción, exilios… la vida de cada uno de nuestros protagonistas sería una larga historia. La Junta desapareció y en la posguerra sus centros pasaron a formar parte del nuevo CSIC. El pueblo de Chamartín de la Rosa fue anexionado a Madrid en 1948. Ramón Menéndez Pidal y su familia volvieron a España.

Hoy día la manzana situada entre las calles de Padre Damián, Henri Dunant, Menéndez Pidal y Alberto Alcocer, pertenece al barrio de Nueva España, distrito de Chamartín. La tapia que rodea una gran parte de ella guarda un tesoro. Allí continúa, rodeado por altos y modernos edificios el antiguo Olivar de Chamartín, del que se conserva una gran parcela dividida en dos propiedades. La mayor, de 20.000 metros cuadrados, pertenece a la Fundación Castillejo. La otra, algo menos de 3.500, en su esquina noreste alberga la Fundación Menéndez Pidal.

Se trata de uno de los escasos recuerdos de cómo pudo ser esta zona de Madrid antes de cubrirse de edificaciones, cuando aún era campo. En el interior de la Fundación Menéndez Pidal se puede ver un dibujo de la zona, ampliación de uno que realizó alguno de los habitantes de la casa en el pasado.

mapa

(Fuente: Casa de Menéndez Pidal)

Ramón Menéndez Pidal nació en La Coruña en 1869, estudió en Madrid y fue un gran historiador, medievalista y filólogo. Durante una conferencia en el Ateneo conoció a María Goyri, también investigadora y filóloga –una de las primeras mujeres que estudió Filosofía y Letras­–; en 1900 se casaron. Ya durante su viaje de novios, siguiendo la ruta del Cid, recogieron romances por los pueblos que fueron formando el importante Archivo del Romancero. María, además de ser la mujer de Ramón Menéndez Pidal, fue una destacada figura de la vida cultural española. Tuvieron dos hijos, Jimena (1901-1990) y Gonzalo (1911-2008).

Jimena se casó con Diego Catalán, otro importante investigador del campo científico. Su hijo fue Diego Catalán Menéndez Pidal, a su vez notable filólogo español. Jimena, pedagoga, entre otras cosas fue la fundadora del Colegio Estudio que se creó después de la guerra con el objetivo de continuar con las ideas de la ILE.

Todos ellos vivieron en el Olivar y desarrollaron su actividad intelectual.

Plano de Madrid (h. 1950)

Plano de Madrid (h. 1950). Detalle Cuesta del Zarzal.

Don Ramón murió en 1968, a solo 4 meses de cumplir los 100 años. Fue entonces cuando el nombre de la Cuesta del Zarzal fue sustituido por el de calle de Ramón Menéndez Pidal, por acuerdo municipal, en homenaje al historiador que allí vivió y trabajó desde 1925 hasta su muerte, como recuerda la placa colocada junto a la entrada de la finca. Tras la puerta nos esperan gratas sorpresas.

tapia placa

Calle de Menéndez Pidal 3-5

La casa fue construida entre 1922 y 1925 en estilo regionalista.

casa

Está rodeada de bellos olivos centenarios, milagroso vestigio del paisaje que conformaba el norte del antiguo Madrid, zona de huertas y arbolado. Junto a los olivos don Ramón plantó otros árboles frutales, romero, jaras y plantas procedentes de la sierra de Guadarrama que él deseaba revivir en su casa de Madrid.

olivo y casa

Entre 1928 y 1929 los muros internos de la tapia fueron adornados por azulejos pintados que reproducen escenas de tareas agrícolas, realizados en la Escuela de Cerámica de la Moncloa.

azulejos

La familia disfrutaba de un solárium, los Baños de Sol, una pequeña construcción ubicada en el extremo suroeste de la finca rodeada por una tapia que la separa del resto del jardín. Una habitación, una ducha y un olivo por toda compañía, allí siguen.

baños de sol

Otra de las joyas de este jardín serrano es un hermoso madroño, uno de los más antiguos de la ciudad. Es tan frondoso que la luz no llega fácilmente a sus ramas, lo cual unido a la falta de lluvia estival ha provocado que este otoño solo haya frutos en la parte más alta de su copa, según nos cuenta su jardinero, pero su estado de salud y su aspecto son magníficos.

madroño

A las puertas de los Baños un madroñito joven, más expuesto a la luz del sol, sí ofrece sus otoñales frutos rojos.

madroño joven

Los problemas y las dificultades para el mantenimiento de la finca y todo su contenido ocasionaron su venta. En 1984 fue adquirida por la Fundación Ramón Areces para acoger la Fundación Menéndez Pidal con el fin de “asegurar la continuidad así como conservar su recuerdo en la casa que fue su vivienda y su lugar de trabajo”. Rehabilitada, al año siguiente fue inaugurada con la presencia de la Reina doña Sofía y de Jimena Menéndez Pidal, que entonces tenía 85 años y pudo disfrutar de haber logrado algo por lo que había luchado: conservar el material reunido por la familia a lo largo de tanto tiempo. Junto a la entrada a la casa hay un espléndido albaricoquero que cuentan nació por un hueso tirado al suelo por Jimena, entonces una niña.

Felizmente, en 2009 la Comunidad de Madrid aprobó proteger el Olivar, con sus olivos centenarios y sus edificios singulares.

Hoy el delicioso paseo por el jardín transcurre por estrechos caminos de tierra y entre los arbustos, tal como era en tiempos de don Ramón. Huele a romero.

Después de muchos avatares, los libros y los archivos reunidos a lo largo de tantos años y tanto trabajo continúan en la casa, a disposición de los investigadores. Como nos comentan durante la visita, no estamos en un museo, es un lugar de trabajo, y así lo vamos comprobando. Cada estancia se ha convertido en una parte de la impresionante biblioteca.

Biblioteca de autores clásicos en el antiguo Comedor

Biblioteca de autores clásicos en el antiguo Comedor

La vivienda es un lugar lleno de historia y de recuerdos que se mezclan con los libros.

mesita

El Gabinete de María Goyri muestra su tesis sobre el romance La difunta pleiteada, y numerosos objetos y fotos de la familia. Especialmente entrañable y rico por todo lo que atesora es el despacho del historiador. Sus fichas, libros, fotografías… además de objetos de la época en que él lo ocupaba.

telefono

La que fuera habitación de su hija Jimena los últimos años, comunicada por una puerta con la habitación de su padre, al que cuidaba ­–su madre, María Goyri había muerto en 1954–, guarda una biblioteca de primeras ediciones, al parecer la única que posee dos ejemplares de los Campos de Castilla de Machado.

En el sótano se conservan fotografías, recortes de prensa… y los valiosos fondos del Romancero Antiguo y del Tradicional, archivos llenos de historias, que fueron recopilando y grabando por los pueblos de España. Es el Cuarto del Romancero. En él trabajó su nieto, Diego Catalán Menéndez-Pidal (1928-2008), que heredó sus archivos y continuó investigando. Este Archivo que antes de la guerra había sido declarado Tesoro Nacional viajó junto con las obras del Museo del Prado cuando partieron de Madrid en dirección a Ginebra.

Todo está a disposición de los estudiosos, también reciben con amabilidad a quienes deseemos conocer la finca y su historia. Todos los jueves a las 12.00 del mediodía abren la puerta a quien desee visitarla y ofrecen una visita guiada. Este artículo solo intenta reflejar algunas de las muchas cosas interesantes y bonitas que allí aguardan.

Por Mercedes Gómez

——-

Bibliografía:

David Castillejo y Diego Catalán. Historia del Olivar de Chamartín. Madrid 2005.

Queridos amigos:

Tengo el placer de contaros que el Instituto de Estudios Madrileños nos invita a la sesión de inauguración de su curso académico 2013-2014, el próximo martes 12 de noviembre en el acogedor Centro Cultural Conde Duque.

Inauguración curso académico IEM 2013-2014

Demos la bienvenida a este nuevo curso que seguro nos deparará interesantes actividades en los próximos meses que esperamos poder disfrutar y compartir.

Gracias al Instituto por su invitación, y gracias a todos.

Mercedes

Los amantes de Madrid y su historia estamos de enhorabuena: vuelven las conferencias organizadas por el Instituto de Estudios Madrileños, esta temporada por partida doble. Algunos de los mejores especialistas nos ofrecen dos temas muy interesantes en dos sedes magníficas.

En la Casa de San Isidro (Museo de los Orígenes), plaza de San Andrés nº 2, todos los martes podremos descubrir los secretos que esconde medio milenio del Eje Prado-Recoletos-Castellana. Proyectos, realizaciones y vivencias.

Qué pena habernos perdido la primera charla sobre cómo Galantear y exhibirse al pie de los Jerónimos.

Menos mal que aún podemos escuchar La música en el Prado de San Jerónimo, conocer la Biblioteca Nacional, el origen del Jardín Botánico… en fin, todo sobre este singular eje madrileño cargado de historia.

Y en el nuevo Museo de la Imprenta Municipal, calle Concepción Jerónima 15, los jueves, mañana mismo, podremos descubrir los libros de un madrileño del siglo XV.

Más adelante, los cronistas madrileños del XVII, las imprentas de Alcalá y Madrid, la Cuesta de Moyano, todo sobre Las Artes del Libro en Madrid. Siglos XV al XXI.

Si os interesa asistir, podéis descargar los programas aquí:

Medio Milenio del Eje Prado-Recoletos-Castellana. Proyectos, realizaciones y vivencias.

Las Artes del Libro en Madrid. Siglos XV al XXI.

La entrada es libre. Todas las conferencias son a las 19.00 h.

Mercedes

artedemadrid@gmail.com
Los artículos y fotografías publicados en este blog están a disposición de todos aquellos a quienes puedan interesar. Pueden ser utilizados, citando su procedencia y a su autor. En ese caso, te agradecería me lo comuniques por correo-e. No deben ser utilizados sin autorización en ninguna publicación con ánimo de lucro. © Arte en Madrid

Intoduce tu dirección de correo-e para seguir este blog y recibir notificación de nuevas entradas

Estadísticas del blog

  • 1,612,797 Visitas totales
Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 892 seguidores