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Ayer una vez más volví al querido Jardín Botánico para visitar a Pantalones, el viejo olmo, preguntarle qué tal está, y comprobar que sigue bien, al menos que sigue luchando por vivir. Felizmente, como esperábamos, las flores de marzo se han transformado en hojas que presagian el verano. A estas alturas del mes de junio he tenido el placer de poder añadir dos fotografías del entrañable árbol –plantado en febrero de 1781– y sus nuevas hojas verdes -nacidas en la primavera de 2015- en la entrada publicada hace tres meses. Si os apetece, podéis ver la actualización del artículo y sus fotos aquí.

Pero hoy además quería hablar de otra faceta del Botánico, su papel como fuente de conocimiento, de información del mundo de las flores, las plantas, hierbas, los viajes de los sabios e investigadores…

El Real Jardín Botánico tiene, entre otras, una misión científica: descubrir la diversidad actual de las plantas y hongos, comprender cómo dicha diversidad se ha generado y promover su conservación. Para lograrlo realiza una labor de investigación, en la que se sirve de distintas herramientas, con la ayuda de su Archivo histórico y su hermosa Biblioteca.

La entrada al Centro de Investigación, donde está la Biblioteca, se encuentra en la Cuesta de Moyano, en su punto más alto, frente al Retiro.

entrada biblioteca botanico

El origen de la Biblioteca del Real Jardín Botánico se remonta al siglo XVIII, cuando el jardín -que había sido creado durante el reinado de Fernando VI- fue trasladado a estos terrenos del antiguo Prado de Atocha. Por entonces fue plantado Pantalones. Eran los tiempos del reinado de Carlos III.

biblioteca botanico

La biblioteca conserva desde valiosísimos incunables del siglo XV al XVIII hasta las más modernas publicaciones sobre Botánica y Horticultura.

laminas botanico

Mapas, láminas, etc. Un rico fondo documental a disposición de todas las personas interesadas.

Es muy gratificante la visita a la Biblioteca, llena de libros maravillosos, con sus ventanas que se asoman al Jardín, pero si no podemos acercarnos, el Botánico también nos ofrece una Biblioteca digital.

lamina mutis

Y otros recursos online, como los Anales del Jardín Botánico de Madrid, los bellos dibujos de la Real Expedición Botánica dirigida por don José Celestino Mutis… Y no podía faltar, en estos tiempos, una aplicación gratuita para los teléfonos móviles, la arbolapp, para identificar árboles.

Son muchas las oportunidades para conocer el inmenso Patrimonio vegetal madrileño, su origen y su significado.

En fin, por si fuera de vuestro interés, os traslado la noticia que me ha llegado de un Curso de Verano muy tentador, organizado por la UNED, que se va a celebrar en Aranjuez, los próximos días 6, 7 y 8 de julio: El Mundo Vegetal en el Real Sitio de Aranjuez: la Botánica del poder.

Aranjuez es uno de los Reales Sitios, escenarios de esa “botánica del poder” a la que se refiere el título del curso. Hace un mes visitamos el Real Cortijo de San Isidro, un ejemplo de lo que supuso la llegada de Carlos III a esta localidad.

“La monarquía española observó los beneficios de este paisaje y lo habitó enmarcándolo en grandes y complejos proyectos cinegéticos, agrícolas y de jardinería: este Mundo Vegetal resultó en una variadísima y vasta superficie verde y acuática”. Mundo que es el objeto de este curso que incluye ponencias en aulas y paseos por los jardines históricos. Serán muchos los temas apasionantes que se abordarán, el nacimiento del propio Real Sitio, las mencionadas expediciones científicas a través de los océanos, el agua de riego, la filosofía del jardín… a cargo de importantes especialistas.

Cartel Curso UNED_El Mundo Vegetal en el Rel Sitio de Aranjuez

Podéis encontrar todos los datos, el programa, precios de matrícula y detalles en la web de la UNED, aquí.

Por : Mercedes Gómez

 

Desde su creación en el siglo XVII en los jardines del Palacio del Buen Retiro hubo construcciones dedicadas a albergar colecciones de animales, una leonera y una pajarera. La leonera era una edificación semicircular, situada en el Patio llamado de la Leonera, adosada a uno de los muros del patio principal, que dibujó Texeira. Fue la primera casa de fieras del Retiro, en esos momentos solo para disfrute del rey, su familia y sus invitados; su emplazamiento junto a Palacio indica la importancia que tenía.

Plano de Texeira (1656). La Leonera.

Plano de Texeira (1656). La Leonera.

En la esquina sureste del Jardín Ochavado, que hemos visitado hace pocos días, se encontraba la pajarera o Jaula de las Aves. Era un elemento más del espacio de juego y diversión de aquel jardín barroco.

Plano de Texeira (1656). Jaula de Aves en el Jardín Ochavado.

Plano de Texeira (1656). Jaula de Aves en el Jardín Ochavado.

Siguiendo esa tradición, al parecer sobre una pequeña ya existente, en el siglo XIX en tiempos del rey Fernando VII, su Arquitecto Mayor Isidro González Velázquez construyó la Casa de Fieras en el Buen Retiro. Fue uno de los caprichos románticos creados para el Reservado del monarca. El edificio principal, de dos plantas, conocido una vez más como la Leonera, aún se conserva.

Al pasar el Retiro a manos municipales en 1868 la Casa de Fieras fue destinada a Departamento Zoológico y se abrió al público.

Casa de fieras. Tarjeta postal, foto de Jean Laurent (anterior a 1903) (Museo de Historia, memoriademadrid.es)

Casa de fieras. Tarjeta postal, foto de Jean Laurent (anterior a 1903) (Museo de Historia, memoriademadrid.es)

En 1918 el Jardinero Mayor Cecilio Rodríguez proyectó una gran reforma de las instalaciones. Se construyeron las jaulas de rejas convexas que sustituyeron las estrechas estancias que al parecer existían. También se creó entonces la plazoleta semicircular con tres escaleras, bancos y faroles de cerámica. La nueva Casa de Fieras fue inaugurada en 1921.

Tarjeta postal. Entrada a la Casa de Fieras, entre 1921-1933 (Museo de Historia, memoriademadrid.es)

Tarjeta postal. Entrada a la Casa de Fieras, entre 1921-1933 (Museo de Historia, memoriademadrid.es)

Otras obras de ampliación, también diseñadas por Cecilio Rodríguez, tuvieron lugar en 1929. Clausurada en 1969, fue trasladada a su nuevo emplazamiento en la Casa de Campo. El nuevo Zoo fue inaugurado en 1972.

Las jaulas fueron desmontadas y el edificio pasó a ser ocupado en su totalidad, pues ya tenía sus oficinas en una parte, por el Departamento de Parques y Jardines del Ayuntamiento. En 1976 hubo una nueva reforma a cargo de Manuel Herrero Palacios. Los jardines de la Casa de Fieras llevan su nombre desde 1981, son los Jardines del Arquitecto Herrero Palacios, en agradecimiento a los servicios prestados al Ayuntamiento para la mejora y embellecimiento de la Villa, como recuerda una lápida instalada en la entrada.

Entrada a los Jardines de Herrero Palacios (mayo 2015)

Entrada a los Jardines de Herrero Palacios

En 1985 en el edificio de dos plantas se instaló la Junta Municipal de Retiro.

En los comienzos del año 2005 en la entrada, en el lado norte había un muro con doble escalera de acceso en el que existía una pila o fuente, entonces sin agua -ignoro en qué momento fue construido este acceso-. En la foto que conservo de aquellos días se aprecia que la pared de ladrillo de la antigua construcción estaba decorada por un cuadro de cerámica en honor a San Fiacre, patrón de los Jardineros.

Junta Municipal de Retiro (enero, 2005)

Junta Municipal de Retiro (enero, 2005)

Los arquitectos Jaime Nadal y Sebastián Araujo fueron los elegidos para realizar la restauración y rehabilitación del viejo edificio. En la primavera de 2008 habían comenzado las obras para la construcción de una Biblioteca pública, el muro y las escaleras habían desaparecido.

En su lugar, un gran muro de cristal, se convirtió en un espejo en el que se reflejan los jardines, y que envuelve la antigua leonera de Fernando VII.

muro de cristal

El muro, que se integra en el jardín maravillosamente, es la fachada norte de la nueva biblioteca tras la cual permanece el edificio de ladrillo.

biblioteca pasillo

Y es una agradable sorpresa comprobar que continúan en su sitio -ahora haciendo compañía a los visitantes acomodados en la zona de acceso a internet gratuito, la zona wi-fi-, los azulejos dedicados al sorprendente San Fiacre, obra de la sevillana fábrica de cerámica Ramos Rejano.

San Fiacre, patrón de los Jardineros.

San Fiacre, patrón de los Jardineros.

En la más famosa fachada sur, pues es donde se ubicaban los animales, las jaulas han sido convertidas en cubículos de cristal destinados a la lectura, remansos de paz que se asoman a los jardines.

jaulas hoy

La Biblioteca del Retiro, que recibe el nombre del filósofo Eugenio Trías, la Biblioteca Eugenio Trías. Casa de Fieras, es luminosa, alegre… y muy acogedora.

sala biblioteca

Además de las salas de consulta o lectura, ofrece diversos espacios, todos muy solicitados, incluso en domingo. Una sala de juegos o bebeteca, biblioteca infantil, cuentacuentos, talleres para adultos, etc. Las sillas y cómodos silloncitos en la zona wi-fi o en la zona de lectura suelen estar ocupados, y es que aparte el servicio que ofrece la biblioteca, allí dentro se está muy a gusto. Por si todo esto fuera poco, si levantas la vista te das cuenta de que estás en el Retiro…

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Junto a la entrada una mesa muestra una iniciativa preciosa: varios álbumes registran, Cuentan, el paso de escritores por la biblioteca, de vecinos que han dejado sus fotos y sus palabras, y dedicatorias de todo tipo de visitantes. Lo cierto es que el Retiro, el Reti, forma parte de la vida de muchos de nosotros.

"Cuéntame" en la Casa de Fieras del Retiro.

“Cuéntame” en la Casa de Fieras del Retiro.

Paseando por los Jardines, descubrimos que esta biblioteca no es el único punto de lectura de la antigua Casa de Fieras, que parece siempre estuvo ligada a los libros. Allí se encontraba una de las Bibliotecas Populares, unas pequeñas bibliotecas ubicadas en sencillas construcciones de ladrillo y cerámica que contaban solo con tres o cuatro estantes de libros, que se instalaron en algunos jardines madrileños entre 1919 y 1936.

biblioteca popular detalle

Solo se conservan dos, ambas en el Retiro, restauradas en 1994 por la Feria del Libro de Madrid; una de ellas aquí, en los Jardines de Herrero Palacios, antes Casa de Fieras. La otra, la Biblioteca Popular Pérez Galdós, se encuentra cerca de la fuente del Ángel Caído.

biblioteca popular

A pesar de que a pocos pasos hay una Biblioteca municipal bien equipada, con libros, revistas, películas…, algunas personas prefieren elegir entre las revistas antiguas que alguien ha dejado en esta entrañable biblioteca popular y sentarse en los bancos cercanos a leerlas.

Por : Mercedes Gómez

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Fuentes:
Memoria de Madrid. Historias de la Casa de Fieras (I)
Memoria de Madrid. Historias de la Casa de Fieras (II)

Hace tiempo, en octubre de 2010, contamos la historia del Estanque de las Campanillas, antiguo Estanque Ochavado, que por entonces se encontraba en obras. Como vimos, aunque muy transformado este estanque es uno de los pocos elementos originales del primitivo Real Sitio del Buen Retiro creado en el siglo XVII.

Gracias a la Asociación Madrid Ciudadanía y Patrimonio hemos conocido los resultados preliminares de la Intervención arqueológica en la Fuente de las Campanillas, en el Parque del Retiro, publicados en las Actas de las X Jornadas Arqueológicas de la Comunidad de Madrid, celebradas el pasado año 2014. Por ello, recordamos la historia y actualizamos el artículo.

Como explicamos entonces, el Jardín Ochavado fue uno de los Jardines del Real Sitio creados para el rey Felipe IV, que se encontraba entre el Palacio y el Estanque Grande.

El Jardín Ochavado en el plano de Texeira, 1656.

El Jardín Ochavado en el plano de Texeira, 1656.

Era un jardín formado por ocho paseos que se unían en una pequeña plaza central. Una estructura de madera adornada con enredaderas formaba ocho túneles de frondosa vegetación. Unos huecos o ventanas permitían contemplar los árboles y los espacios entre los paseos.

En la esquina noreste, al final de una de las calles, en el punto más alto, se formó una glorieta, también rodeada de madera, donde se instaló un Estanque Pequeño, el Estanque Ochavado, así llamado por su forma polilobulada. Ocho lados semicirculares que constituían el vaso del estanque en el que nadaban patos y otras aves acuáticas y alrededor del cual paseaban el rey, su familia y sus invitados. El Jardín Ochavado era un ejemplo perfecto de jardín barroco de la época de los Austrias en los que se combinaba la jardinería, el agua, la arquitectura, los juegos y la escenografía.

Pedro Texeira, en su plano realizado unos años después que los propios jardines del Buen Retiro, detalla perfectamente los paseos de madera y los árboles entre ellos, así como la torrecilla en el centro del estanque de ocho lados y su puentecillo de acceso.

Estanque de las Campanillas, Texeira 1656.

Estanque de las Campanillas, Texeira 1656.

El jardín mostraba una gran pendiente natural, que en el siglo XVIII fue allanada para la formación del nuevo jardín al estilo francés, el Parterre.

La torrecilla desapareció y en el siglo XIX, en tiempos de Fernando VII, el arquitecto real Isidro González Velázquez en el centro de la fuente instaló un pequeño pabellón o templete chinesco del que colgaban una serie de campanillas que sonaban con la ayuda del viento. Este templete también desapareció en la siguiente gran reforma, siendo instalada en 1911 la rocalla que aún hoy día podemos contemplar.

La necesidad de realizar unas obras de impermeabilización del vaso de la fuente para resolver los problemas de fugas de agua que se habían detectado motivó las obras y la actuación arqueológica.

2 de octubre 2010

2 de octubre 2010

La hoy llamada Fuente de las Campanillas, como después han confirmado los restos arqueológicos, era en origen un estanque utilizado para el riego de los jardines situados al sur y oeste del mismo.

En una primera fase se realizaron tres sondeos, dos de ellos en el interior del vaso. Uno de los principales objetivos fue documentar la estructura del vaso original.

Después se realizó una zanja perimetral, con el fin de controlar el movimiento de tierras, en la que se documentaron numerosos restos asociados a la fuente de diferentes etapas históricas. Arquetas, canalizaciones, una galería y un pozo de ladrillo. Aún a la espera de un estudio de los materiales, según las autoras, una de las principales conclusiones es que se han hallado elementos de una de las construcciones más antiguas de los Jardines del Palacio del Buen Retiro.

Se trata de vestigios de las tres fases constructivas, la primitiva del siglo XVII, las reformas del siglo XIX, ­cuando se sustituyó la torre por el remate chinesco, y la última gran reforma en el siglo XX, momento en que se colocó la rocalla que hoy vemos. Estas conclusiones preliminares se basan en los diferentes tipos de ladrillo y argamasa utilizados.

A una primera fase, la época más antigua, corresponde el muro perimetral exterior del vaso y una de las arquetas, de planta rectangular.

Planta del muro perimetral (M.L.García y A.B.Martínez. Actas X Jornadas Patrimonio Arqueológico)

Planta del muro perimetral (M.L.García y A.B.Martínez. Actas X Jornadas Patrimonio Arqueológico)

Arqueta 2 (M.L.García y A.B.Martínez. Actas X Jornadas Patrimonio Arqueológico)

Arqueta 2 (M.L.García y A.B.Martínez. Actas X Jornadas Patrimonio Arqueológico)

A través de las arquetas se distribuía el agua del estanque hacia los jardines. La torrecilla central y la pasarela han desaparecido.

En el siglo XIX, segunda fase, se reforzó el interior del vaso adosando un nuevo muro al antiguo, se sustituyó la antigua arqueta por otra y se construyó una nueva pasarela hacia la figura chinesca.

En el siglo XX se rellenó el vaso, aumentando la cota del suelo; fue entonces cuando el estanque se convirtió en una fuente, se construyó la rocalla y se eliminó la pasarela.

Las tres etapas se aprecian en todos los aspectos. Las tuberías más antiguas son de cerámica, que después fueron sustituidas por otras de hormigón y finalmente por otras de hierro.

Tuberías de alimentación de agua de cerámica (M.L.García y A.B.Martínez. Actas X Jornadas Patrimonio Arqueológico)

Tuberías de alimentación de agua de cerámica (M.L.García y A.B.Martínez. Actas X Jornadas Patrimonio Arqueológico)

A finales de 2013 las obras habían terminado. Los machones o pilares de piedra y la verja habían vuelto a su lugar.

Fuente de las Campanillas (noviembre 2013)

Fuente de las Campanillas (noviembre 2013)

El año pasado 2014, en junio, fue reinaugurada.

Junio 2014

Fuente de las Campanillas (junio 2014)

Hoy estaba vacía, los encargados de su cuidado la estaban limpiando, lo cual hacen cada tres o cuatro meses según me cuentan. Mañana o pasado habrá vuelto el agua a la fuente.

mascaron

5 mayo 2015

Según el informe arqueológico, “estas primeras conclusiones serán ampliadas o modificadas al término del estudio que se está llevando a cabo en relación al sistema de canalizaciones, galerías y otros elementos ornamentales de la fuente, como mascarones, machones y barandilla, que, junto con el estudio de materiales completarán los datos”.

Los hallazgos arqueológicos son muy importantes pues, como decíamos al principio, una parte corresponde a la época más antigua del Buen Retiro, datada en 1632. Y los informes técnicos son muy valiosos y agradecemos a Patrimonio Histórico que la versión digital de estas Actas esté disponible para todos. Esperamos con gran interés las anunciadas conclusiones y datos definitivos.

Pero lamentamos una vez más que los hallazgos sean documentados y luego “tapados”, ¿no merecían ser mostrados de alguna manera y explicados a todos los madrileños? El Retiro es uno de nuestros mayores tesoros patrimoniales, no solo un bello jardín al que acudir a pasear y tomar el sol, y el Estanque Ochavado, luego Fuente de las Campanillas, uno de los pocos recuerdos de aquella época de esplendor del Jardín en el siglo XVII.

Por : Mercedes Gómez

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Bibliografía:

ARIZA, Carmen. Buen Retiro. Ed. Doce Calles. Madrid 2001.
DURÁN, Consuelo. Jardines del Buen Retiro. Ed. Doce Calles. Madrid 2002.
GARCÍA GARCÍA-SAAVEDRA, Mª Luisa; MARTÍNEZ GRANERO, Ana Belén. “Intervención arqueológica en la Fuente de las Campanillas, Parque del Retiro, Madrid. Resultados preliminares.” Actas X Jornadas de Patrimonio Arqueológico en la Comunidad de Madrid. Madrid, 2014. Pág. 229-238.

En los comienzos de este mes de marzo visitamos el Huerto del Retiro, situado en el extremo sur del parque, junto al Real Observatorio, dentro del conjunto originalmente formado por el Vivero, un Almacén y Talleres; construido a finales del siglo XIX, comienzos del XX, sobre una antiguo plantío de almendros que aparece representado en el Plano de Madrid de 1866, junto al Olivar de Atocha.

Plano de Madrid (1866)

Plano de Madrid (1866)

Fue creado como zona de servicios separada del parque, rodeada por una tapia de la que se conservan algunos tramos, como ya vimos.

Plan de Estufas (Plano de F. Cañada, h. 1900)

Plan de Estufas (Plano de F. Cañada, h. 1900)

Desde el Huerto se veían algunos de los invernaderos que desde entonces apetecía visitar… este mismo mes de marzo he tenido la suerte y el placer de asistir a las XI Jornadas Viejos Jardines, nuevos Parques, organizadas por La Casa Encendida, dedicadas al viverismo y la producción de plantas. Charlas, reflexiones, debate y visitas a los jardines históricos y los parques urbanos, esos espacios tan bellos como necesarios. Un lujo.

Este año ha sido el turno de El Retiro, el Parque de la Cuña Verde de La Latina, los Jardines del Templo de Debod y el Real Jardín Botánico Juan Carlos I en Alcalá de Henares.

El lunes 16 a las 19,00 h comenzaron las Jornadas. La primera conferencia fue sobre el Vivero de Estufas del Parque de El Retiro, a cargo de Javier Spalla, director de los Viveros municipales.

 

Conferencia

La conferencia fue una delicia. Para empezar asistimos a un breve recorrido por los viveros europeos y los viveristas más notables. Uno de los más importantes es el Jardín Serres d’Auteuil, en el Bois de Boulogne, París, cuyos invernaderos están en peligro debido a la intención de ampliar las pistas de tenis de Roland Garros a su costa. La prensa francesa se ha ocupado estos días del problema.

En Madrid los primeros promotores fueron en los siglos XVIII y XIX la Casa Real y el Ayuntamiento. Luego hubo personajes, en su mayoría nobles, que impulsaron el viverismo y fueron propietarios de invernaderos (el duque de Fernán Núñez, el marqués de Salamanca, el marqués de Bedmar –recordemos la Quinta de Torre Arias-, los duques de Alba, etc.), así como otros viveros privados, desaparecidos, entre ellos el de la familia Spalla, que estuvo situado en la calle de López de Hoyos.

Y por supuesto, el Real Jardín Botánico, que a lo largo de su historia fue, y sigue siendo, de vital importancia en este arte.

Es obligado mencionar otro de los invernaderos conservados en Madrid, en el propio Parque del Retiro, el Palacio de Cristal, obra maestra de la arquitectura del hierro.

Finalmente Javier Spalla nos habló de su familia, ilustre familia de viveristas. Desde su bisabuelo Alfonso Spalla que llegó a Madrid en 1875 procedente de Italia, luego su abuelo y su tío abuelo continuaron el oficio; su padre Gabriel, y sus tíos Alfonso y Julio Spalla Celemín, lamentablemente fallecidos los tres. Actualmente, además del propio Javier, sus dos hermanos y tres primos siguen dedicándose a la jardinería.

 

La visita al Vivero

Fue el lunes siguiente día 23, guiada por el mismo Javier Spalla. Hacía frío y llovía, pero todo lo que veíamos y escuchábamos era tan atrayente que, creo, todos disfrutamos mucho.

flores y paraguas

Son 23 invernaderos de hierro y cristal, la mayor parte de ellos de gran valor histórico y artístico, ubicados en unas instalaciones que ocupan más de 3,5 hectáreas.

Aprendimos muchas cosas sobre las plantas, las tareas que se desarrollan en el vivero, qué eran las orangeries, las estufas, las cajoneras, cómo funcionan hoy día los invernaderos… el objetivo siempre es conseguir el calor o nivel de luz necesario para que las plantas crezcan en un entorno favorable. Qué eran los zarzos, o esteras de paja que colocadas sobre los invernaderos protegían a las plantas del frío. Etc.

El primer invernadero que visitamos, la Estufa nº 1, data probablemente de los comienzos de siglo XX, hoy dedicado al Museo, el museíto, como lo llaman sus creadores, una encantadora y valiosa exposición permanente sobre la Jardinería Tradicional en Madrid.

Cada detalle transmite sencillez, la de las cosas bien hechas, “a mano” y con mucho cariño.

cartel entrada museo

A ambos lados del invernadero, una serie de paneles explican la historia de la jardinería y de los viveros madrileños.

vivero museo

En el centro, objetos que narran la historia de la jardinería y sus jardineros, muchos del propio Retiro, pero no únicamente. Vemos una máquina de los terrenos de labor que servía para triturar y una carretilla de madera, ambas llegadas desde la Quinta de Torre Arias.

carretilla torre arias

Útiles donados por los jardineros o procedentes de otros jardines, como un viejo rastrillo de la Fuente del Berro.

util fuente del berro

Unas vitrinas de cálida madera guardan herramientas de todo tipo. Cada objeto está identificado por una etiqueta escrita a mano.

El pequeño museo es un canto a los trabajadores de las Estufas y a los jardineros municipales en general, a los que nosotros aquí en este blog ya quisimos rendir nuestro pequeño homenaje.

Ahora hay especialidades diversas, arquitectos paisajistas, jardineros, floristas, empresas de desinfección, viveristas, etc. Como escribe Carlos Sala, “el antiguo jardinero lo hacía todo, ponía sus esquejes, cuidaba los invernaderos, plantaba y cuidaba los jardines, se preparaba sus tierras, luchaba contra los caracoles y pulgones, hacía sus ramos de novia…”

escultura museo vivero

Pero no solo este invernadero, todo el recinto en su conjunto es un Museo, felizmente vivo, de la jardinería tradicional madrileña. Se conservan muchos de los invernaderos más antiguos, algunas cajoneras, calderas, etc.

Aunque aún hay tareas que se siguen realizando a mano, como el laborioso repicado de semilleros; y una buena regadera o carretilla, y sobre todo el esforzado trabajo de los jardineros, siguen siendo necesarios, la verdad es que casi todo ha cambiado. El cristal ha sido sustituido por el plástico, el hierro por el aluminio, el riego a mano por el riego programado, las herramientas manuales por el ordenador… por eso da gusto contemplar todo lo que aquí, sorpresa tras sorpresa, vamos encontrando.

Los invernaderos más antiguos fueron construidos a un agua, dirección este-oeste, adosados al recio muro que los protege del frío del norte en invierno.

invernaderos adosados

Una de las joyas es la Estufa nº 7, del siglo XIX, trasladada aquí en 1956 desde el Jardín trasero del Palacio de Liria, tal vez dañada durante la guerra.

estufa Liria

Sus paredes y techo curvo, escaleritas, adornos en las bellas puertas de hierro forjado y caminitos repletos de plantas son encantadores. Y ¡qué bien huele ahí dentro!

estufa liria interior

Luego se construyeron a dos aguas, en dirección norte-sur, con el fin de que recibieran la luz del sol durante todo el día.

estufa dos aguas

Hacia 1970 se construyeron los más modernos.

estufa flores

Las cajoneras de obra estaban destinadas a plantas pequeñas, situadas al sol. Aún existen. Alguno de los bastidores de cristal que las cubrían permanecen junto a una de ellas.

cajoneras2

A finales del siglo XIX la calefacción tanto de los invernaderos como de las cajoneras estaba formada por una serie de tubos de cobre por donde circulaba el agua caliente debajo de los invernaderos comunicados con una caldera calentada con leña o carbón, siempre situada junto a las estufas en cuartitos hundidos.

cuarto caldera

Cuarto de una Caldera

Se conservan dos de esas calderas que funcionaban por el sistema de Termo-Sifón. Hoy la calefacción funciona gracias a un moderno sistema de gas.

caldera

El Vivero de Estufas del Retiro, además de conservar y contar la historia de la Jardinería madrileña, en la actualidad se ocupa de la decoración de dependencias municipales, adornos florales de las calles madrileñas en eventos especiales y otras tareas. Es la Brigada de Adornos.

Nos cuenta Javier Spalla que en las proximidades del Vivero hace unos años había un almacén del Ayuntamiento que alojaba estatuas, restos de fuentes, columnas, etc. Todo fue trasladado al de la Casa de Campo, excepto algunas piezas. Ese es el motivo de que a lo largo del paseo nos encontremos con elementos sorprendentes, rescatados, algunos de los cuales no se sabe a qué lugar o monumento pertenecieron.

estufa y venus

Otros sí. Quizá volvamos sobre este tema en otra ocasión, alguno incluso merecería un artículo, pero mencionemos uno que personalmente me pareció emocionante. Allí, junto a un antiguo invernadero, se halla la que los trabajadores del vivero llaman cariñosamente la Plaza de Pompeya, por los restos o ruinas que guarda, en la que se encuentra, entre otras cosas, la antigua noria de la Fábrica de Porcelana. Estaba en tan mal estado que, como sabemos, se reconstruyó, y hoy la podemos ver cerca de la estatua del Ángel Caído. Pero los restos originales se guardaron y aquí reposan, muy cerquita del lugar donde cumplieron su función hace siglos.

noria porcelana

El Vivero es un lugar de trabajo y está cerrado al público, pero se puede visitar dentro del programa de actividades organizadas por el Huerto del Retiro, que ya comentamos.

Más información en este folleto.

Por : Mercedes Gómez

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Bibliografía:

Carlos Sala, Javier Spalla y Luciano Labajos. El vivero tradicional. Viveros municipales, Ayuntamiento de Madrid.

Luciano Labajos y Luis Ramón-Laca. Jardinería tradicional en Madrid. Ed. La Librería 2007.

 

El Olmo, Ulmus minor, del Botánico, con sus más de doscientos años de edad, forma parte del Itinerario de Árboles Singulares del Real Jardín. Es uno de los más conocidos y apreciados por los visitantes, no solo por su antigüedad sino por sus curiosas características.

Pantalones, así llamado por la forma de sus dos ramas principales, que parecen un pantalón al revés, mide unos 34 metros y es uno de los pocos olmos viejos que quedan en la Península, la mayoría han desaparecido debido a la grafiosis, la gravísima enfermedad que puede llegar a obstruir los vasos por donde circula la savia, entonces las ramas se secan y el árbol muere.

Hace ya muchos años (más de veinte, según me cuenta uno de los jardineros del Botánico) el olmo cayó enfermo por primera vez y fue tratado.

En marzo 2006, en un cartel junto al árbol podíamos leer:

“Este magnífico olmo debe su nombre popular al aspecto de sus dos recios troncos, que surgen inclinados y se doblan a poca altura, semejando un pantalón invertido. Tenía en su origen seguramente un tercer brazo que perdió hace muchos años. De resultas de esa herida, sufrió una infección por hongos xilófagos, que han ahuecado el tronco principal y los dos brazos restantes en buena medida. Pese a ello y a su avanzada edad goza aún de buena salud, rebrotando con fuerza todos los años.”

El hongo, Ophiostoma ulmi, es un hongo maligno que cuando llega a la savia del árbol produce la gravísima enfermedad. Un escarabajo es el culpable de transmitirla de un árbol enfermo a otro sano, sobre todo a los más viejos, que encuentran más débiles y por tanto perforan más fácilmente la gruesa corteza con sus “púas”. Por eso la lucha contra la enfermedad, además de la atención al árbol, requiere la eliminación del bicho, el Scolytus scolytus.

El año pasado saltó la alarma, algunas ramas estaban secas, la enfermedad volvió a aparecer… se aplicó un costoso tratamiento que el viejo y singular olmo recibirá de nuevo esta primavera.

"Pantalones" en invierno

“Pantalones” en invierno

Después del otoño y del largo invierno, en marzo las flores comienzan a aparecer en el Jardín Botánico. Unas de las primeras son las de los olmos, tan verdes que destacan a gran distancia entre los demás árboles aún desnudos.

Primavera 2015

Marzo 2015

Los investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y los jardineros lo cuidan con mimo. Dicen los expertos que este año es vital, si consigue salvar el nuevo ataque del hongo quizá el peligro habrá pasado, aunque desgraciadamente nunca se sabe qué puede ocurrir.

Se va a repetir el tratamiento, un producto que se inyecta en las raíces del árbol, intentando que el mal no prospere. La enfermedad se puede controlar pero no desaparece, sus cuidadores están muy atentos y cualquier rama seca hay que podarla urgentemente.

Hoy el viejo olmo se encuentra bien, con mucha vida. En los inicios de esta primavera luce espléndido, majestuoso, y las flores tempranas están naciendo con fuerza.

pantalones flores

A mediados de este mes de marzo, en el Botánico, hace unos días las flores de los olmos eran las únicas que podíamos contemplar entre los árboles de hoja caduca.

flor del olmo copia

Hay otro olmo en el Jardín, felizmente sano. Y pequeños olmos, nuevos retoños que aseguran la pervivencia de la especie.

Si todo va bien, entre abril y mayo las flores darán paso a las hojas.

Esperamos poder volver pronto al maravilloso Jardín Botánico, visitar de nuevo a Pantalones y contemplar su esplendoroso porte, asomando las hojas en sus ramas, que nos darán sombra en verano, y colocar aquí otra foto que completará el ciclo anual del querido olmo.

 

ACTUALIZACIÓN 13 de junio 2015

Aún faltan ocho días para que llegue el verano, pero hoy he vuelto al Botánico a visitar a Pantalones. Como esperábamos, las flores del mes de marzo se han convertido en hojas.

13 junio 2015

13 junio 2015

A pesar de las ramas muertas y de su estado algo preocupante, el viejo olmo sigue resistiendo, es fuerte y está siendo cuidado con mucho mimo. Si se cumple el pronóstico de los científicos, superada la primavera, ha pasado lo peor. Ojalá. Da gusto ver el intenso color verde de las hojas nuevas.

hojas pantalones junio

Por : Mercedes Gómez

 

En los parques y jardines, Reales Sitios como la Casa de Campo o el Buen Retiro, siempre existieron además de palacios, estancias lujosas y caprichos, otro tipo de construcciones cuyo fin era utilitario. Las casitas de los guardas, almacenes, invernaderos, estufas, talleres… algunas de ellas se conservan.

paseo fernan nuñez

En el extremo sur del Retiro, junto al Real Observatorio, a los pies del Cerrillo de San Blas, se encuentra un conjunto originalmente formado por el Vivero, un Almacén y Talleres, construido a finales del siglo XIX, comienzos del XX, creado como zona de servicios separada del parque, rodeada por una tapia de la que se conservan algunos tramos; son una muestra de cómo era la cerca que rodeaba el Retiro, que poco a poco fue sustituyéndose por la verja actual.

tapia retiro

Esta antigua tapia de mampostería y ladrillo, uno de los pocos ejemplos que subsisten en los Jardines, y en todo Madrid, separa el llamado Huerto del Francés (donde se encuentra la reconstrucción de una de las norias de la antigua Fábrica de Porcelana) del Vivero.

El llamado Vivero de Estufas del Retiro es uno de los viveros municipales, junto con el de la Casa de Campo y el de Migas Calientes. Subiendo por el Paseo de Fernán Núñez, frente a la Cuesta de Moyano, antes de llegar a la plaza de la Fuente del Ángel Caído, un caminito empedrado a la derecha nos lleva hasta la entrada.

camino entrada huerto

Hoy día el llamado Huerto del Retiro está separado de los invernaderos y las estufas del Vivero por una valla metálica pero en origen formaba parte del recinto.

El Huerto del Retiro, Centro de Información y Educación Ambiental, es un lugar encantador, que ofrece actividades diversas. Organizan itinerarios guiados, visitas al Vivero, cursos de jardinería, exposiciones, un taller educativo, un huerto ciudadano…

huerto2

Frente al huerto, en el que un grupo de personas trabajan, un sugerente cartel con un plano que representa los distritos madrileños nos invita a descubrir las zonas verdes de la ciudad; y alegres macetas muestran el resultado del aprendizaje de los asistentes a los talleres.

apio

Hay todo tipo de plantaciones, macetitas, hierbas, flores, hasta… un hotel de insectos (no tengo idea de qué puede ser esto).

hotel de insectos

Frente a los invernaderos se encuentra el antiguo edificio destinado a Talleres de oficios.

taller oficios

Actualmente alberga una Oficina de información y una Sala de exposiciones.

taller2

Del viejo taller se guarda un máquina que al parecer servía para cortar materiales.

maquina taller

Bajo un cristal se puede ver, gracias a una cuidadosa rehabilitación, el lugar por donde antaño circulaba el agua subterránea que proporcionaba la energía para poner en funcionamiento el artilugio.

conductos agua maquina

Actualmente y durante todo el mes de marzo podemos visitar la exposición Madrid, ciudad saludable en bici.

Arco de cuchilleros. Collage con acrílicos. 92x73.

Arco de cuchilleros. Collage con acrílicos. 92×73.

Es una muestra de pintura magnífica, obras de María José Ayala, artista madrileña que nos ofrece un Madrid sugestivo, alegre, colorido… los lugares, calles, edificios emblemáticos, con un elemento común: la bicicleta, que aparece en todos los cuadros.

El estanque del Retiro. Collage con acrílicos. 80x1,20.

El estanque del Retiro. Collage con acrílicos. 80×1,20.

Aunque estas bellas pinturas no solo invitan a recorrer la ciudad en bici sino también a pasear tranquilamente o descansar; la plaza de la Villa, la Puerta de Alcalá, las Cuatro Torres… y por supuesto el propio Retiro, el Parque de Madrid.

Por : Mercedes Gómez

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El Huerto del Retiro
Horario: martes a viernes de 9 a 14 y de 15:30 a 18 horas. Sábados, domingos y festivos de 10 a 14 y de 15:30 a 18 horas.

A propósito de la Chimenea de Torre Arias, en el verano de 2011 recordábamos lo que significaron en la historia de Madrid esos terrenos situados en el antiguo Camino de Alcalá. Contamos que una vez establecida la capitalidad en Madrid en 1561 la nobleza se fue instalando en la villa, y pronto comenzaron a construir sus quintas de recreo en las afueras. Una de las zonas elegidas fue la que se encontraba en los alrededores del pueblo de Canillejas –anexionado a Madrid en 1949-.

En los comienzos del siglo XX el antiguo Camino, hoy calle de Alcalá, tras cruzar el Arroyo Abroñigal, recibía el nombre de Carretera de Aragón. Por entonces aún existían numerosas villas y quintas, como la de los Ángeles, la de Lourdes, la de Salazar… y la gran Quinta de Canillejas, actualmente llamada Quinta de Torre Arias.

Su historia es larga, su origen se remonta a los últimos años del siglo XVI. Sucesivos propietarios y obras de rehabilitación la fueron configurando. La última reforma fue realizada hacia 1850, recién adquirida por el X marqués de Bedmar, que le dio el aspecto que más o menos ha llegado hasta nuestros días.

Restitución de la planta del conjunto hacia 1860. M. Lasso de la Vega, 1999

Restitución de la planta del conjunto hacia 1860. Miguel Lasso de la Vega, 1999

Desaparecidas prácticamente todas las quintas de recreo, o muy transformadas, como las de Vista Alegre y Campo Alange en Carabanchel, la de Torre Arias ha subsistido casi en toda su extensión (más de 16 hectáreas) y hasta hace poco ha mantenido el uso residencial gracias a su última dueña, doña Tatiana Pérez de Guzmán el Bueno y Seebacher VIII Condesa de Torre Arias con Grandeza de España, XI Marquesa de Santa Marta y Marquesa de la Torre de Esteban Hambrán.

Tatiana nació en San Sebastián el 26 de octubre de 1923, ciudad en la que sus padres pasaban una parte del año. Pero residió toda su vida en Madrid y dicen que se consideraba muy madrileña. Nacida en el seno de una familia de las de más rancio abolengo de España, creció en un ambiente propio de la nobleza de pasado más ilustre. Su madre, nacida en Alemania, organizó su educación, que tenía lugar en su casa. Aprendió francés, inglés y alemán, sin embargo, cuentan, no le gustaba salir de casa y, incluso ya mayor, continuaba aprendiendo de sus libros y revistas.

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Foto: Fundación T.P. de Guzmán el Bueno

En 1949 se casó con el Físico Julio Peláez Avendaño, quien le transmitió el amor a la ciencia y a la investigación. No tuvieron hijos.

Tras la muerte de su madre Ana Juliana Seebacher y Muller en 1953, se instaló con su marido en la Quinta y allí ambos vivieron toda su vida. A la muerte de su padre, Alfonso Pérez de Guzmán el Bueno y Salabert en 1977, heredó los títulos y el patrimonio familiar.

En 1985, en tiempos del Alcalde Enrique Tierno Galván, a raíz de la recalificación urbanística de algunos terrenos de su propiedad que les permitieron una serie de actuaciones, llegaron a un acuerdo con el Ayuntamiento. A cambio de las ventajas obtenidas los condes cedieron a la ciudad la propiedad de la Quinta, con la condición de que ambos continuarían allí viviendo hasta su muerte. Su voluntad fue que, después, pudiera abrirse para disfrute de todos los madrileños.

Su marido murió en 2003; ella continuó su vida discreta dedicada a su amor a la naturaleza, las plantas y su interés por la ciencia.

El 9 de abril de 2012 creó una Fundación, de la que fue la primera presidenta, con la misión de gestionar su patrimonio con una finalidad de servicio a la sociedad, mediante el desarrollo de acciones concretas en los campos de la formación de la juventud, la investigación científica y el medio ambiente.

Hasta poco antes de morir doña Tatiana vivió en la Quinta, y aún visitaba los invernaderos para cuidar sus plantas como había hecho desde muy joven.

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Foto: El Confidencial 1 junio 2013

La condesa falleció el 1 de octubre de 2012, faltando pocos días para cumplir 89 años.

Hasta entonces doña Tatiana había sido una gran desconocida. En ese momento las noticias acerca de la gran herencia que dejaba (al parecer más de 500 millones de euros, y otras propiedades), la dieron a conocer y pusieron de manifiesto que fue una persona inquieta, llena de intereses y con las ideas muy claras, una mujer admirable, que a su vez admiraba a las mujeres que destacaban en la ciencia. Y generosa.

Tras la muerte de la condesa el Ayuntamiento de Madrid, la ciudad de Madrid, heredó la Quinta, que debía convertirse en parque público y sede de servicios para los madrileños.

Desde los comienzos de este mes de octubre se están realizando una serie de visitas guiadas, por una zona del recinto, a una de las cuales he tenido el placer de poder asistir. Se aprecia que los campos y construcciones necesitan un gran trabajo de limpieza, cuidado y restauración, que ya ha comenzado. Pero el lugar es una maravilla.

arbolado

La visita es muy interesante y los rincones bonitos poco a poco van apareciendo antes nuestros ojos.

caseta guarda

Cerca de la entrada, donde se encuentra la caseta del guarda, hay dos invernaderos (los que visitaba doña Tatiana para cuidar sus flores) que van a ser restaurados y recuperados.

invernadero hierro

Lógicamente, el agua era muy importante para el mantenimiento de los campos, arbolado y jardines. Los terrenos, como se puede ver en el plano en el comienzo de esta entrada, estaban atravesados de oeste a este por el Arroyo de la Quinta.

arroyo

Se conservan dos de los puentes que lo cruzaban sobre su cauce hoy seco, que aún muestra vestigios de una antigua canalización de ladrillo en los laterales.

puente

Además, dos Viajes de Agua discurrían por su subsuelo, el de Minaya y el de la Isabela.

Caminando llegamos a otra casita, en muy mal estado por lo que no podemos entrar, pero importante pues en su interior aún guarda el Pozo.

casa del pozo

Muy cerca, una gran Alberca junto a la cual estaba el Lavadero.

alberca

Son muchos los detalles que llaman nuestra atención. El hierro juega un papel destacado; fue utilizado en elementos como bancos, farolas, pararrayos… además de la utilidad se buscaba la belleza.

farola

En la casa-palacio, igual que en otras construcciones de la quinta, el principal material utilizado es el ladrillo.

palacio1

El edificio construido en estilo ecléctico destaca por su torreón y otros detalles medievalistas así como elementos neomudéjares.

palacio3

Uno de los árboles singulares es un cedro espectacular, situado frente al palacio.

cedro frente a palacio

Bajo sus ramas, frente a la entrada principal, hay una fuente en muy mal estado, que ojalá sea recuperada.

fuente

Las dudas y la polémica surgen en cuanto al futuro uso del Palacio.

El Ayuntamiento ha aprobado un Plan Especial de Protección y Ordenación para la finca “Torre Arias”, sita en calle Alcalá, número 551, Distrito de San Blas-Canillejas, publicado en el Boletín de la Comunidad de Madrid el 22 de agosto de 2014. En él se detallan los niveles de protección de los elementos en grado singular Nivel 1 (el palacio, las caballerizas y la casa del guarda), los elementos singulares según niveles de protección. Histórico-artística (puente principal sobre el arroyo de la Quinta, estanque…); histórica (invernadero, alberca…); y referencial. Así como algunos de los árboles calificados como singulares.

Antiguas caballerizas

Antiguas caballerizas

Algunas construcciones no han sido catalogadas y serán derribadas. Según nos cuentan durante la visita solo se van a derribar elementos cuyo estado de ruina hace muy difícil su rehabilitación, pero estos casos no pudimos verlos.

Los últimos meses han aparecido en la prensa noticias según las cuales el palacio podría destinarse a campus de una universidad privada, la Universidad de Navarra, interesada en el edificio. La realidad es que aún se desconoce el uso futuro del palacio.

La condesa deseaba que tras su fallecimiento su dinero y sus posesiones continuaran fomentando sus grandes aficiones: el estudio y cuidado de la naturaleza, la investigación científica, con especial atención a la labor de las mujeres, y la ayuda a los jóvenes, favoreciendo su formación. Para ello creó la Fundación. En cuanto a la Quinta, la legó a la ciudad de Madrid.

E imaginamos que querría que continuara siendo un conjunto unitario, como lo ha sido a lo largo de más de cuatro siglos. Y eso esperamos.

Por : Mercedes Gómez

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Fuentes y bibliografía:

Fundación Tatiana Pérez de Guzmán el Bueno.
COAM. Guía de Arquitectura. Madrid 2003.
Miguel Lasso de la Vega. Quintas de recreo y casas de campo aristocráticas alrededor de Madrid. Tomo I. Ayuntamiento de Madrid, 2006.
Alberto Tellería. Informe Torre Arias. Madrid Ciudadanía y Patrimonio, julio 2014.

 

El Palacio de Liria es un gran edificio exento, situado en la calle de la Princesa 20, calle de las Negras 1 y calle Mártires de Alcalá 2, rodeado por un frondoso jardín. El primer proyecto realizado en 1762 fue obra del arquitecto francés Guilbert para don Jacobo Fitz-James Stuart, III duque de Berwick y Liria (1718-1785). En 1771 se hizo cargo Ventura Rodríguez.

Como podemos leer en la lápida situada a la entrada principal en la calle de la Princesa, el palacio es una joya arquitectónica del siglo XVIII, destruido durante la guerra civil, que fue reconstruido por don Jacobo Estuart y Falcó duque de Berwik y de Alba, en 1953. Los arquitectos fueron Edwin Lutyens y Manuel de Cabanyes.

En 1974 fue declarado Bien de Interés Cultural.

liria fachada2

El Palacio de Liria es uno de nuestros edificios más notables, así como la extraordinaria colección de arte que alberga, sin duda ambos merecen ser conocidos. Pero no debemos olvidar sus bellísimos jardines, los jardines históricos privados más grandes de Madrid, creados sobre antiguos huertos y tierras muy fértiles regadas por un arroyo.

En el siglo XVII estos terrenos donde luego se levantaría el palacio estaban situados en el extremo noroeste de la Villa, en los límites de la Cerca junto a la Puerta de San Joaquín; de la Puerta partía el Camino de San Bernardino (antes de las Cruces, hoy calle Princesa). La Cerca a su vez estaba rodeada por campo y sembrados. Por ellos fluía el arroyo de las Minillas que bajaba hacia el sur hasta desembocar en el arroyo de Leganitos.

Cuando el III duque de Berwick adquirió esos terrenos eran la casa nº 1 de la manzana 548. La casa nº 2 era el Real Seminario de Niños Nobles. Toda la manzana (casas 1, 2 y 3) había pertenecido a doña Paulina de Chaves.

Una de las muchas solicitudes de exención de cumplir la obligación de Aposento que ocurrieron durante el reinado de Felipe IV, fue la de doña Paulina.

El 30 de enero de 1623 se oyó en la Cámara la petición de Dª Mª Paulina de Chaves, esposa del licenciado D. Juan de Chaves y Mendoza, de la Cámara y Consejo de su Majestad, quien pidió exención de huésped de aposento para poder labrar una huerta y sitios que compró camino de San Bernardino, por bienes del Conde de Nieva… (en el plano de Antonio Mancelli, de esta época, está representada la “Huerta del conde de Nieva”)…

Plano de Mancelli, 1623 (detalle)

Plano de Mancelli, 1623.

…La Cámara está de acuerdo con la petición y así se lo hace saber al Monarca quien dice: “Désele la exención que pide para lo que está labrado y se fabricare en la huerta y en los suelos que están pegado a ella y tienen 360 pies de delantera y 246 por el lado de la huerta.”

Plano de Texeira, 1656 (detalle)

Plano de Texeira, 1656.

Así, todas estas tierras, futura manzana 548, quedaron libres de carga de aposento o tributo, a cambio de construir y mejorar los sitios y huerta.

Nicolás Chalmandrier dibujó en su plano (1761) junto a la Puerta y al Seminario de Nobles, con el nº 193 unos Jardines particulares.

Plano de Chalmandrier, 1761.

Plano de Chalmandrier, 1761.

Aparece representada la Plaza del Duque de Werwick, desaparecida; el solar hoy corresponde al jardín frente a la fachada principal del palacio.

En el plano de Espinosa de 1769 entre los cuarteles simétricos del jardín ya se dibuja una fuente.

Plano de Espinosa, 1769.

Plano de Espinosa, 1769.

No se sabe quién fue el autor del diseño original de los jardines del palacio pero es muy posible que fuera obra del propio Ventura Rodríguez.

El tiempo y los cambios en las modas y estilos fueron modificándolo. En el siglo XVIII debió reflejar el gusto por el jardín francés en el que predominaba la geometría. La llegada del siglo XIX trajo el estilo romántico de los paisajistas ingleses, con sus caminos curvos y vegetación y arbolado más libre y natural. Los planos ilustran estos cambios y muestran cómo pudo ser el jardín a lo largo del tiempo.

Plano de Ibáñez de Íbero, 1875.

Plano de Ibáñez de Íbero, 1875.

Tras sucesivas reformas, el jardín había ido perdiendo su trazado original. En 1916 el XVII duque de Alba encargó al jardinero Forestier la reforma de la parte posterior para que recuperara el estilo primitivo, de acuerdo con el edificio dieciochesco. Es el jardín, al estilo francés, que podemos ver en la actualidad desde los balcones que miran al norte.

jardin posterior

En el centro se ubica una sencilla fuente quizá diseñada por el propio Ventura Rodríguez a finales del siglo XVIII.

fuente

El jardín frente a la fachada principal conserva el estilo romántico. Espléndidos árboles de distintas especies lo adornan. Hay un granado…

liria granado

… mimosas, tejos, un castaño…

liria arboles

El Palacio de Liria se puede visitar los viernes previa petición. No olvidemos que es una residencia privada; la lista de espera es tan larga que debemos aguardar muchos meses hasta que llega nuestro turno. Pero merece la pena. En la web de la Fundación Casa de Alba podéis ver los detalles.

Yo ¡por fin! he podido conocerlo, gracias a mi estimado amigo Carlos R. Zapata (que siempre anda por ahí descubriendo lugares para luego contárnoslo en su blog), que me incluyó en su solicitud de visita.

Gracias, Carlos, este artículo está dedicado a ti.

Por : Mercedes Gómez

 

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Bibliografía:

Vicente Carredano. Los Jardines del Palacio de Liria. En: Revista Villa de Madrid, nº 5. Madrid 1959.
Pedro Navascués. Casas y jardines nobles de Madrid. En: “Jardines clásicos madrileños”. Museo Municipal, Madrid 1981.
José del Corral. Las composiciones de aposento y las casas a la malicia. IEM 1982.
COAM. Guía de Arquitectura. Madrid 2003.
Mónica Luengo. “Jardín”, capítulo 3 El Palacio de Liria. Ed. Atalanta 2012.

 

Jardines del Barrio de Salamanca (II)

Retomamos nuestro recorrido por los Jardines del Barrio de Salamanca, que iniciamos hace tiempo en la Plaza de la Independencia, con un paseo en busca de los jardines en patios de manzana o de vivienda, algunos de los cuales están considerados Jardines de Interés Histórico. La búsqueda no es fácil porque en la mayoría de los casos se trata de propiedades privadas y lógicamente no se puede acceder, pero esperamos que la caminata resulte bonita y fructífera.

Recordemos que cuando en 1860 se proyectó el nuevo barrio de Salamanca, dentro del Plan de Ensanche de Madrid realizado por Carlos Mª de Castro, uno de los elementos previstos en la construcción de los edificios de viviendas fue el del Patio de Manzana, con funciones de jardín interior, con fines higiénicos y también estéticos y de disfrute.

Dentro del Plan se contemplaba la demolición de la Cerca que rodeaba Madrid desde que en 1625 el rey Felipe IV mandó levantarla. En 1866, aún faltaban dos años para su derribo, ya se había explanado el perímetro del proyecto de Ensanche, así está representado en el plano de esa fecha. En esos momentos solo se habían construido las primeras manzanas de Serrano, y poco más. Aún existía la plaza de toros junto a la Puerta de Alcalá y los jardines de los Campos Elíseos frente al Retiro.

Plano de Madrid, 1866 (detalle)

Plano de Madrid, 1866 (detalle)

Desde la Puerta de Alcalá la Cerca discurría por la actual calle de Serrano para bajar por lo que luego sería la calle de Jorge Juan hasta la zona que hoy conocemos como plaza de Colón.

Puerta de Alcalá en la plaza de la Independencia (2014)

Puerta de Alcalá en la plaza de la Independencia (2014)

Su derribo en 1868 facilitó por fin la construcción del Ensanche, que incluía el futuro barrio de Salamanca, que comenzó precisamente por esta calle de Serrano, entonces Paseo de Ronda.

Debido a los intereses económicos y problemas diversos que alteraron los planes iniciales, la realidad fue que en la mayor parte de manzanas no llegaron a crearse los patios, y apenas se conservan algunos. Otros fueron ocupados por otro tipo de construcciones, recordemos la antigua Platería Espuñes en la calle de Castelló.

Caminando por Serrano, dejamos atrás la calle de Villanueva donde se encuentra el único palacete obra de Cristóbal Lecumberri que ha sobrevivido a la piqueta de los diez construidos por el Marqués de Salamanca a finales del siglo XIX en la zona cercana a la Puerta de Alcalá, que conserva su espléndido jardín.

Lecumberri fue también el autor del segundo proyecto de las primeras manzanas de viviendas levantadas en el naciente barrio, entre 1864 y 1872, en la calle de Serrano nº 16 a 102, Lagasca 32-42 y Claudio Coello 14-28. Las obras fueron llevadas a cabo por Elías Rogent y el maestro de obras Luis Ruiz Álvarez. Eran las manzanas 208 a la 216.

Barrio de Salamanca 1875 (Imagen: COAM)

Barrio de Salamanca, proyecto 1875 (Imagen: Guía COAM)

Solo las dos primeras, 208 y 209, entre Villanueva y Goya conservan la idea original de gran patio de manzana ajardinado.

Calle Serrano esquina Goya

Calle Serrano esquina Goya

El de la manzana 209, entre Serrano, Goya, Claudio Coello y Jorge Juan, se puede ver tras una puerta de cristal desde una de las cafeterías del centro comercial El Jardín de Serrano, de revelador nombre. Son más de dos mil metros cuadrados de vegetación exuberante y bien cuidada. Castaños, alguna palmera, laurel, el árbol del amor…

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… y, por supuesto, no podía faltar la fuentecita de piedra en el centro. Estos patios fueron públicos hasta el año 1885 en que fueron privatizados.

goya 6 fuente

Continuamos caminando por la calle Serrano hacia la de Hermosilla, contemplando magníficos edificios.

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Calle Hermosilla 26

En el nº 26 encontramos un jardín encantador, un pequeño patio hoy ocupado por bonitas tiendas que en el pasado perteneció al patio de la manzana.

hermosilla26 patio

Plátanos de sombra, hiedra y boj adornan el lugar.

hermosilla26 entrada

Seguimos por Hermosilla y al llegar a la calle de Castelló, casi en la esquina, en el nº 43, se encuentra el Palacete de don Luis Redonet López-Dóriga construido en 1910 por Joaquín Saldaña. En el interior de la manzana se encuentra el bello jardín trasero de esta vivienda palaciega. Pude contemplarlo, gracias a su amable propietaria, pero no hacer fotografías. Se trata de un jardín muy bello, situado hoy día entre las medianerías de las viviendas colindantes, con árboles centenarios, parterres curvos rodeados de setos, muros de cerámica y una bonita fuente con la figura de niño realizada en hierro fundido, que ya no funciona. Igual que los patios de las manzanas en la calle Serrano, goza del máximo Nivel 1 de protección.

Calle Castelló 43

Calle Castelló 43

Finalmente, aunque no forma parte del Catálogo de espacios protegidos, en la calle de Padilla, entre los números 1 y 3 descubrimos un pequeño jardín, una delicia entre dos edificios pertenecientes a una de las últimas manzanas proyectadas por Lecumberri, la 215, entre Serrano, Padilla, Claudio Coello y Juan Bravo.

Calle Padilla 1-3

Calle Padilla 1-3

padilla 1

El acogedor jardincillo hoy sirve de acceso a una galería de arte y a un restaurante.

padilla1 terraza

 

Por : Mercedes Gómez

Fuentes:

COAM. Guía de Arquitectura de Madrid. Madrid 2003.

Ayuntamiento de Madrid

 

Esta mañana algunos vecinos del barrio de la Fuente del Berro hemos acudido a la fiesta que se había organizado como despedida a los jardineros que se han encargado del cuidado del parque hasta ahora, una fiesta que también pretendía ser una reivindicación para la conservación de nuestros Jardines Históricos.

El parque de la Quinta de la Fuente del Berro ha sido elegido, como símbolo, para despedir y homenajear a los jardineros que el próximo jueves se incorporarán a sus nuevos destinos dejando su puesto a los empleados de las empresas privadas que han ganado los concursos convocados por el Ayuntamiento de Madrid.

Ha sido bonito, aunque daba un poco de pena, quizá recordéis mi visita al parque reviviendo la historia de los Jardineros municipales, el pasado mes de octubre; acababan de publicar la noticia de que el cuidado de muchos parques, incluido el de la Quinta de la Fuente del Berro, iba a ser privatizado.

Hoy el Jardín te daba la bienvenida con guirnaldas de papel de colores, los organizadores ofrecían un folleto explicativo y una pequeña planta a los asistentes, los niños se lo pasaban bien… pero el día había amanecido gris, un poco triste, como el ánimo.

Fiesta2

fiesta niños

Todo esto parece un contrasentido. Que el Ayuntamiento entregue la responsabilidad sobre nuestros bellos parques a una empresa cuyo objetivo, lógicamente, será el beneficio económico, y no el mero y obligado cuidado de un Bien de Interés Cultural, histórico y artístico, no puede traer nada bueno.

Fiesta plantitas

En fin, hoy solo quería que acompañáramos a nuestros jardineros en su despedida. Y desearles suerte a ellos, y a nuestros jardines.

Mercedes

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