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Finalizada la guerra de la Independencia, tras la ocupación francesa y la destrucción de edificios por parte del ejército inglés, los Jardines del Buen Retiro se encontraban en ruinas; Fernando VII promovió su recuperación. El rey mantuvo la apertura al público de casi todo el recinto pero destinó los terrenos situados en la esquina noreste para su uso personal. Encargó a su arquitecto Isidro González Velázquez la creación de sus Jardines Reservados cuyas obras se iniciaron en 1817, ahora se cumplen los doscientos años.

Además de la creación de los jardines se construyeron varios caprichos románticos, edificios de tipo recreativo reservados al disfrute de la familia real. La mayoría desaparecidos, se conservan algunos, uno de ellos es la Montaña Artificial o Montaña Rusa, así aparece mencionada en los planos del siglo XIX, quizá por los empinados caminos que la surcan. Otros nombres populares fueron el Tintero y la Escribanía, por la forma del templete. Después, en una época de abandono, fue conocida como la Montaña de los gatos.

Plano de Madrid (1866) (detalle)

La montaña está levantada sobre unas bóvedas de ladrillo y mampostería, de planta circular. En su interior se encontraba la noria que surtía el agua de la ría que la rodeaba y adornaba. La entrada en la base tenía aspecto de castillo como se aprecia en un grabado fechado antes de 1841 titulado Permiso de entrada a la casa reservada del rey, del grabador Blas Ametller según dibujo del pintor Fernando Brambila, que guarda el Museo de Historia de Madrid.

Casa Reservada de S.M. (anterior a 1841) Blas Ametller y Fernando Brambila (memoriademadrid.es)

En la cumbre se construyó un templete, desaparecido, que era utilizado como observatorio. Tenía tres torres, una central de planta octogonal flanqueada por otras dos más pequeñas cilíndricas unidas por una arquería.

El Museo Universal, 1858 (BNE)

En la actualidad se accede a la Montaña Artificial por la Puerta de O’Donnell, en la esquina de esta calle y la avenida de Menéndez Pelayo, abierta en 1968.

Una curiosidad, como ya vimos, es que la puerta de hierro procede del Palacio de Anglada, luego Palacio de Larios, que se encontraba en el Paseo de la Castellana, rescatada por el Ayuntamiento tras el derribo del edificio.

Lógicamente en origen los jardines estaban rodeados por una tapia que no permitía contemplarlos desde el exterior. La verja actual que da a la avenida Menéndez Pelayo fue instalada en 1974, una parte nueva y otra procedente de la que antiguamente separaba la Casa de Fieras del Paseo de Coches.

La montaña tiene una altura de unos 15 metros por 20 de ancho y 20 de fondo.

Del capricho que coronaba la montaña apenas queda nada. Solo un muro de piedra que rodea una construcción cilíndrica que tal vez servía de base al templete.

Reformada en 1986, su interior fue convertido en Sala de exposiciones. La entrada acastillada que se aprecia en los grabados fue convertida en una entrada con tres puertas de hierro y decorada con cerámica.

Los azulejos fueron realizados en 1989.

La sala está formada por unos corredores cubiertos por bóvedas de cañón que parten del punto central, al parecer cubierto por una bonita bóveda semiesférica de ladrillo.

Foto: C. Ariza “Jardines del Buen Retiro”, tomada de la web “El Retiro y yo” (elretiroyyo.com)

La Sala de Exposiciones fue cerrada hace años debido a los problemas que causaba la humedad. Aunque la ría y el estanque seguían existiendo, al menos en 2008.

La Montaña Artificial en 2008

Hace unos años, no recuerdo cuántos, volvieron las obras y la zona fue cerrada. Hoy día no tienen agua. Un cartel indica que la instalación está en proceso de rehabilitación.

La Montaña Artificial en 2017

Esperemos que algún día se solucionen los problemas, vuelva el agua a la ría, sus cascadas y por fin se pueda abrir la Sala de Exposiciones.

Junto a la Montaña se construyó la deliciosa Casita del Pescador, que también se conserva y que espero visitemos próximamente.

Por: Mercedes Gómez

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Bibliografía:

DURÁN, Consuelo. Jardines del Buen Retiro. Ed. Doce Calles. Madrid 2002.
ARIZA, Carmen. Buen Retiro. Ed. Doce Calles. Madrid 2001.
ARIZA, Carmen. Los Jardines de Madrid en el siglo XIX, Ed. Avapiés, Madrid, 1988.
El País, 28 nov. 1986
ABC, 9 feb. 1974

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Siguiendo una antigua tradición, como otros veranos me voy a permitir salir de Madrid y contaros la historia de un bonito parque situado en el municipio de Cornellá de Llobregat, en las proximidades de Barcelona, el parque de Can Mercader. Recordemos que la historia de Cornellá es muy antigua, con pasado romano, y que en el siglo XVII Pedro Texeira la representó en su Atlas del Rey Planeta.

Los terrenos en los que se ubica el parque, situados en un alto a pocos kilómetros de la capital catalana, fueron habitados desde muy antiguo. Desde la Edad Media existió un masía conocida como Oriol del Empedrado.

Igual que otras zonas rurales del Bajo Llobregat fueron adquiridos por una familia de la nobleza catalana para construir su finca de recreo.

La familia Sadurní en 1748 compró la masía junto con las 48 hectáreas de campos que la rodeaban. María Sadurní se casó con Felipe Mercader, pasando la posesión a manos de esta última familia. Como veremos uno de sus descendientes se trasladó allí a vivir y construyó los bellos jardines.

Joaquín Mercader y Belloch (1824-1904), hijo de Ramón Mercader y María Mercedes Belloch, conde de Belloch, fue arqueólogo y propietario del Museo zoológico conde de Belloch fundado por su padre. La colección arqueológica la guardaba en su casa del elegante Paseo de Gracia en Barcelona.

Hacia 1865 construyó el palacio que hoy se conserva. El autor del proyecto fue el arquitecto José Domínguez y Valls. La fachada es simétrica, con un balcón central y el escudo familiar. Los adornos son sencillos, cornisas sobre las ventanas, un dentellón en el cuerpo superior y almenas.

El edificio está situado al final del Paseo de los Plátanos al que se accede desde la Carretera de Hospitalet. A su alrededor se organiza todo el parque, los caminos, las terrazas del jardín… Además de los plátanos destacan las palmeras y una gran variedad de árboles singulares.

La construcción de estilo ecléctico tiene planta cuadrada, organizada alrededor de un patio central cubierto, con cuatro torres octogonales en cada esquina que evocan las fortalezas medievales.

Del primitivo jardín romántico se conservan algunos elementos como el lago con su bonito mirador.

Arnau Mercader (1852-1932), hijo y heredero de Joaquín, fue un hombre, igual que su padre, muy culto, aficionado a la meteorología, astronomía y temas culturales en general. Hacia 1900 reformó el palacio y allí trasladó la residencia familiar.

Además mandó construir en la parte más alta de la posesión la hoy llamada Torre de la Miranda con el fin de que sirviera de mirador de las aves migratorias y como observatorio astronómico.

La torre es de planta hexagonal, tiene 3 metros de lado y 27 de altura. Es de estilo ecléctico, con elementos neomudéjares que le dan un aspecto medieval, igual que el palacio.

Hoy la torre queda fuera del parque, situada junto a los altos edificios del barrio de San Ildefonso, pero desde el palacio aún se puede ver su cúpula tras los árboles.

Antes de la construcción de esos edificios, los últimos a finales de los años 70 del pasado siglo XX, la torre se divisaba desde casi todos los puntos de la ciudad. Hace años, aún en medio del campo, parecía estar muy lejos para los habitantes de Cornellá, era destino de excursiones infantiles y estaba rodeada de leyendas y cuentos protagonizados por princesas.

Una curiosidad: por entonces sus terrenos sin urbanizar fueron escenario de la película Libertad provisional (Roberto Bodegas, 1976). Aunque la foto que vemos a continuación aparece en el catálogo Así es Madrid en el cine, no se trata de Madrid, la torre es inconfundible, es la Torre de la Miranda. La película, con guión del escritor Juan Marsé, de hecho describe ambientes de la periferia barcelonesa.

Desde 1975 Can Mercader es propiedad del Ayuntamiento. En 1995, tras varios procesos de restauración, el Palacio se convirtió en museo municipal, el Museu Palau Mercader de Cornellà de Llobregat.

Muestra cómo era la vida en estas fincas catalanas en el siglo XIX, a través del mobiliario, decoración, útiles… También se exponen objetos que pertenecieron a Joaquín Mercader que entre otras cosas, como decía más arriba, fue arqueólogo.

Colección de arqueología

El museo ocupa la planta noble, con estancias en diferentes estilos todos ellos muy lujosos. Se expone pintura, cerámica, etc.

Como en todo palacio de la época no podía faltar el Salón árabe.

El parque, que en la actualidad ocupa algo más de 10 hectáreas, se convirtió en un lugar cuidado y con mucha vida.

Y la torre que hoy ya parece estar muy cerca del centro, rodeada de edificios y automóviles, es sin duda uno de los emblemas de Cornellá.

A sus pies un mirador nos permite disfrutar de vistas espectaculares de la ciudad de Barcelona y del mar, como hace más de un siglo seguro pudo admirar don Arnau Mercader.

Por : Mercedes Gómez

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Ayuntamiento de Cornellá

Historia de nuestro cine

Catálogo exposición Así es Madrid… en el cine, Museo de Arte Contemporáneo, Madrid 2008.

 

A lo largo del mes de mayo hasta comienzos de junio tendrá lugar un nuevo y sugerente Ciclo de Conferencias sobre las Quintas de Recreo madrileñas, organizado igual que el año pasado por la Fundación Tatiana Pérez de Guzmán el Bueno en colaboración con el Instituto de Estudios Madrileños.

Se inaugura el próximo martes 9 de mayo con la charla Cinco siglos de historia de la Casa de Campo, a cargo de Luis Miguel Aparisi. A las 19,30 de la tarde en la Sala de Conferencias de la Fundación, en el Paseo del General Martínez Campos nº 25.

En las semanas siguientes conoceremos la Quinta de la Fuente del Berro, las Desventuras de la Quinta de Goya y sus Pinturas Negras, la Quinta de los Molinos y las Casas-Jardín del paseo del Prado en el siglo XVII.

Como el año anterior las conferencias serán complementadas con visitas guiadas.

Las plazas son limitadas, para ambas actividades es necesaria inscripción.

Todos los detalles se pueden encontrar en la web de la Fundación: aquí.

Mercedes Gómez

El parque Juan Carlos I fue inaugurado el 7 de mayo de 1992 con motivo de la celebración de la Capitalidad Europea de la Cultura de Madrid. Se van a cumplir 25 años.

Es sin duda un parque singular, por su origen y sus características. Fue creado en una zona degradada, en el noreste de Madrid, próxima al Aeropuerto. Allí existía un antiguo olivar, el Olivar de la Hinojosa, igualmente deteriorado por la falta de cuidados, uno de los escasos recuerdos de otra época, cuando la zona era eminentemente rural y Barajas, Canillas, Hortaleza, etc. eran municipios aún no anexionados a Madrid.

En los mapas del siglo XIX y primera mitad del XX aparecen representadas la Hinojosa y la Casa del Olivar, entre los términos de Canillas y Barajas, posesión entonces rodeada de tierras de labor.

1932 (IGN)

En la actualidad pertenece al barrio de Corralejos, distrito de Barajas.

El nuevo parque, cuya construcción había comenzado en 1989, supuso la recuperación de la zona, incluido el olivar centenario. Para conocer toda su historia, El Olivar de la Hinojosa, su origen histórico y recuperación, no dejéis de visitar el blog de la Asociación cultural, “Barajas distrito BIC”, aquí.

Foto : barajasbic.blogspot.com

Sus autores, los arquitectos José Luis Esteban y Emilio Esteras, crearon una trama de moderno diseño en la que se integró el olivar. Uno de los elementos principales es la forma del círculo a partir del cual se organizan los demás.

Foto: Dossier Barajas BIC

Visitándolo, podríamos añadir que la línea también desempeña un gran papel. Es un parque muy arquitectónico en su concepción y organización del espacio. Las formas geométricas de las pirámides o falsas colinas construidas con la tierra removida para la construcción de las láminas de agua son igualmente protagonistas.

La pintura también influyó en su diseño. Sus autores se inspiraron en el arte abstracto, en la superposición de planos utilizada por Picasso, Braque y otros artistas.

Pero no olvidemos que es un espacio verde, con indudables valores paisajísticos.

El parque nos ofrece preciosas sendas botánicas en las diferentes estaciones del año.

Senda botánica de primavera, paseo de cerezos japoneses “sakura” (Foto: Barajas BIC)

Como no podía ser menos, el agua juega un papel importante. Paseos, praderas, colinas, estanques…

… la ría, con su puente espectacular.

Pasarela sobre la ría (Foto Barajas BIC)

Otra de sus singularidades son las diecinueve esculturas que adornan el recorrido.

Escultura de Yolanda D’Ausburg

El parque Juan Carlos I tiene una gran extensión, 220 hectáreas, por lo que son muchos los elementos a disfrutar e ir conociendo poco a poco. Merecen atención especial la Estufa fría y el Jardín de las Tres Culturas.

Estufa Fría (Foto: Barajas BIC)

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Con motivo de su 25 aniversario se va a celebrar un interesante Ciclo de conferencias organizado por la asociación cultural “Barajas BIC” con el apoyo de la Junta Municipal de distrito en el Centro Cultural Gloria Fuertes (avda. de Logroño, 179). Todos los jueves, desde el 20 de abril hasta el 18 de mayo.

La primera conferencia tendrá lugar el próximo jueves día 20 de abril a las 19.00 h. :

Parque Juan Carlos I: Proyecto y obra. Un parque para el siglo XXI, por José Luis Esteban, uno de los arquitectos creadores del parque, en la que nos detallará cómo fue el proceso de creación y los elementos arquitectónicos y paisajísticos que conforman el parque.

En el cartel y en su web, todos los detalles:

(Clic para ampliar)

Por: Mercedes Gómez

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Bibliografía:

ESTEBAN, J.L., ESTERAS, E. y SILBER, M. Parque de Juan Carlos I y Jardín de las tres culturas. Madrid, 2001.

La Fundación de Cultura Islámica en colaboración con el Departamento de Educación Ambiental del Ayuntamiento de Madrid ha organizado la bonita e interesante exposición El Jardín andalusí. Almunias, vergeles y patios que se puede visitar en el Centro de Información y Educación Ambiental del Huerto del Retiro.

El Centro, ubicado en el antiguo taller de oficios del Buen Retiro del que ya hablamos hace tiempo aquí, alberga esta muestra que reúne temas tan sugestivos como la cultura del agua y el significado de los jardines hispano-musulmanes donde confluyen la ciencia, el paisaje, la botánica y la espiritualidad.

En el mundo andalusí los jardines no eran algo meramente estético, cumplían diferentes funciones que vamos conociendo a través de textos en los paneles, maquetas, facsímiles, video, agradables ingenios olfativos, etc.

¡Oh habitantes de al-Andalus, qué felicidad la vuestra al tener aguas, sombras, ríos y árboles! (Ibn Jafaya, sg. XI-XII)

Recorremos el Jardín huerto, donde se cultivaban plantas aromáticas, árboles frutales y productos hortícolas con técnicas aprendidas de sus antepasados del mundo musulmán oriental y de los romanos. El Jardín científico, donde se experimentaba la farmacopea, entre otras ciencias; el Jardín espiritual o místico, escenario de un lugar idílico, el Paraíso, el Edén o el Cielo. Y el Jardín poético; sin duda los jardines andalusíes inspiraron a los poetas no solo musulmanes sino posteriormente a los poetas de la nueva época cristiana. En uno de los paneles leemos la cita de un verso de Calderón que hace referencia a la maestría de los moriscos en el cultivo del campo:

Porque no solo a la tierra,
pero a los peñascos hacen
tributarios de la yerba;
que en agricultura tienen
del estudio, tal destreza,
que a preñeces de su azada
hacen fecundas las piedras.

(Calderón de la Barca)

Una maqueta representa los diferentes recursos hidráulicos, desde el nacimiento del manantial hasta llegar a la almunia o mansión en el campo.

El pozo artesiano, el azud que desvía la corriente, una noria de corriente y una de tracción animal, un acueducto.

Al final, el jardín botánico, la almunia con su patio y el aljibe que almacena el agua.

Otra maqueta nos muestra todos los elementos de un predio o finca andalusí.

Acequias, aljibes, albercas, azudes, norias…

Las acequias, conducciones de agua por canales, fueron un importante sistema de riego. La alberca era el depósito del agua que se distribuía por las acequias.

Las norias, también de origen oriental, igualmente utilizadas por los romanos, fueron utilizadas para la extracción de agua de ríos o corrientes. Las norias de tracción animal eran utilizadas para extraer agua de pozos. Algo habitual en el Madrid medieval y moderno, donde funcionaron los viajes de agua subterráneos hasta mediado el siglo XIX.

Es bonito recordar que el propio Retiro se surtía de aguas subterráneas desde su creación en el siglo XVII gracias a las norias, como la del Huerto del Francés que fue reconstruida, así como una alberca, y hoy, aprovechando la visita, la podemos ver cerca de la Fuente del Ángel Caído. También contamos su historia aquí en los comienzos del blog.

En los Viveros, junto al Huerto del Retiro se conserva parte de la noria original.

La exposición se complementa con talleres y charlas. También, después de Semana Santa, tendrá lugar un Itinerario en vivo en el parque Emir Mohamed I. Todo ello previa inscripción. Su correo-e es:  info@funci.org Todos los detalles se pueden encontrar en la web: El Jardín andalusí

Huerto del Retiro (entrada por la Puerta del Ángel Caído).
De martes a domingo de 10,00 a 14,00 h. y de 17,00 a 19,30 h. (lunes cerrado)
Hasta el 30 de septiembre.

 

Por : Mercedes Gómez

 

Desde hace unas semanas una valla blanca rodea el Botánico.

Paseo del Prado

Paseo del Prado

Tal como nos informa un cartel junto a la entrada, se está restaurando su cerramiento formado por una verja de hierro dulce construida en Tolosa (Guipúzcoa) entre 1781 (el año en que se inauguró el Botánico) y 1789, fecha en la que se construyó la Puerta de Murillo, frente al Museo del Prado, por la cual actualmente los visitantes accedemos al Jardín.

La verja fue instalada sobre un zócalo de granito que se había construido unos años antes, según diseño del arquitecto real Francisco Sabatini.

El zócalo a lo largo del Paseo del Prado estaba recorrido por una bancada también de granito en la que los madrileños se sentaban a descansar, leer o tal vez esperar a alguien.

botanico-foto-banco

El histórico banco incomprensiblemente desapareció enterrado en algún momento del siglo XX durante alguna de las muchas obras acometidas en el Paseo.

Cada vez que caminando por el Prado veíamos esa imagen absurda nos daba mucha pena.

Paseo del Prado 2010.

Paseo del Prado 2010.

¡Ahora va a recuperar su diseño y función original!

En la página web del RJB se puede leer la noticia con toda la información, muy interesante, sobre la actuación: Comienza la restauración del cerramiento histórico del Jardín Botánico

Estamos tan acostumbrados a la desaparición de elementos de nuestro Patrimonio que la recuperación de ese zócalo de piedra, que formaba parte del trazado dieciochesco del Salón del Prado, nos alegra mucho.

Estamos ya en los primeros días del otoño oficial, en el interior hay ya pocas flores y algún árbol muestra sus hojas secas.

botanico-hojas

Pero en general en el Real Jardín aún domina el color verde.

botanico-paseo

Como siempre que voy al Botánico he ido a ver un ratito a Pantalones, el viejo olmo que sigue luchando y ha superado una primavera más, enfrentándose a la terrible grafiosis gracias a los cuidados de los investigadores y jardineros.

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El Botánico además de ser un verdadero paraíso es una de las instituciones científicas españolas más importantes y que más enriquecen nuestra vida cultural.

Hojas del viejo olmo "Pantalones"

Hojas del olmo “Pantalones”

Tras la estatua de Carlos III un panel anuncia, con motivo de la Noche Europea de los Investigadores de Madrid 2016, que tendrá lugar el próximo viernes 30 de septiembre, una pequeña exposición Arte en el Real Jardín Botánico: Patrimonio, Memoria y Creación que sorprende gratamente. Dieciocho paneles nos presentan algunas de las posibles relaciones entre la naturaleza, la ciencia y el arte.

botanico-paneles

Las láminas hacen referencia a las expediciones científicas realizadas en el siglo XVIII que dieron lugar a hermosas ilustraciones y dibujos conservados en el Archivo del Jardín, junto a propuestas de artistas contemporáneos como el fotógrafo Joan Fontcuberta.

También conocemos gracias a estos paneles que en 1929 tuvo lugar una exposición en el Botánico, de pintura y escultura de españoles residentes en París. El objetivo fue dar a conocer al público madrileño las últimas tendencias artísticas que por entonces se desarrollaban en la ciudad francesa, capital del arte en aquellos momentos. Dalí, Miró, Picasso, Benjamín Palencia, Bores… formaron parte de la muestra extraordinaria.

A partir de 1931 se intentó que no quedara como un acto aislado, promocionando el arte español en el extranjero, la vanguardia artística de los años 20. La guerra interrumpió este proceso.

Los bombardeos, y luego el paso del tiempo, dañaron entre otras cosas la valiosa verja que ahora va a ser restaurada.

botanico-verja

Por : Mercedes Gómez

 

Al final de la calle del Espíritu Santo hay una larguísima tapia tras la cual se adivinan algunos árboles que si no conoces el lugar no permiten imaginar la maravilla que esconde.

espiritu santo tapia

Pertenece al Palacio de Parcent que tiene su fachada principal al doblar la esquina, en la calle de San Bernardo nº 62.

parcent

Del Palacio ya hemos hablado, cuando en septiembre de 2014 visitamos el vecino Palacio Bauer. Recordemos su evolución.

En las primeras décadas del XVII, que refleja el primer plano de Madrid obra de Antonio Mancelli, el solar ya mostraba un amplio jardín.

Plano de A.Mancelli (1623)

Plano de A.Mancelli (1623)

La otra fachada lateral del edificio corresponde a la calle de San Vicente, tramo que en el siglo XVII recibía el nombre de calle de los Siete Jardines, y no es de extrañar pues las manzanas de edificaciones a ambos lados escondían huertos y jardines, tal como dibujó Texeira.

Plano de P.Texeira (1656)

Plano de P.Texeira (1656)

Como ya vimos, el Palacio de Parcent en el siglo XVIII era la Casa nº 1 de la manzana 485, propiedad de los marqueses de Mejorada y de la Breña. La gran posesión en el XVII había estado formada por 5 solares, entre ellos uno en el que se encontraba la casa de doña Catalina Bernardo de Quirós. Sobre estas primeras construcciones se levantó el nuevo palacio.

El Palacio de Parcent fue construido en 1728 según proyecto de Gabriel Valenciano, discípulo y colaborador de Pedro de Ribera. Ha sido reformado y ampliado en varias ocasiones, sin embargo se conserva la estructura general, su planta rectangular alrededor del patio, el jardín trasero y la portada, que recuerda el estilo del maestro.

San Bernardo nº 62

San Bernardo nº 62

Una primera ampliación y reforma fue llevada a cabo en 1860 por el arquitecto Manuel Seco. La segunda solo tres años después por Pedro Vidal.

El Marqués, que lo reedificó en el siglo XIX ya que se encontraba en muy mal estado, llegó a Madrid en 1865, así nos lo cuenta Virginia Tovar en su libro sobre el Palacio de Parcent. Entonces el Palacio de la marquesa de la Breña, que fue también marquesa de Guadalcázar, pasó a ser el Palacio de Guadalcázar.

Plano del Gral I.Ibero (1875)

Plano del Gral I.Ibero (1875)

No se sabe bien porqué, después de haber realizado grandes obras, la familia de Mejorada-Guadalcázar abandonó el palacio. Don Isidro Alfonso de Sousa Portugal, marqués de Guadalcázar, fue el último propietario de este título.

En el siglo XX fue el hotel de los Iturbe-Scholtz Hermendorff, y luego de los Parcent-Hohenlohe. Finalmente el edificio pasó al Estado que sigue siendo su propietario, conservando el nombre de Parcent.

La tercera ampliación y reforma fue obra de José Monasterio Arrillaga, en 1900. La cuarta, en 1922, de Luis de Landecho.

En los años 80 pasó a depender del Ministerio de Justicia y una vez más fue restaurado, en este caso según proyecto de Ángel Esteve; algunas oficinas de este ministerio lo ocupan desde 1985. Merece la pena conocer el interior del edificio y el patio reformado con su galería de hierro; diversas estancias conservan la lujosa y elegante decoración barroca, casi rococó en algún caso, del pasado. Pero hoy nos vamos a detener en el jardín.

Se habla a menudo de jardines secretos que no son tal pues son jardines públicos que muchos conocemos, pero en este caso sí que estamos en uno poco conocido pues no es fácil acceder a él. De titularidad pública, sería deseable que se permitiera visitarlo más fácilmente.

Gracias a las visitas Bienvenidos a Palacio organizadas por la Comunidad de Madrid por fin pudimos conocer qué había al otro lado de la misteriosa tapia, el bellísimo Jardín del Palacio de Parcent.

parcent-otro-lado-tapia

Son 1.200 metros cuadrados (de los 3.286 totales de la parcela) que gozan de la máxima protección como Jardín de Interés Histórico y Artístico.

Situado a espaldas del edificio, entre la calle de San Vicente y la de Espíritu Santo como dijimos, es espectacular, inesperado en pleno centro de Madrid.

parcent-arbolado

Al fondo se encuentra el invernadero de hierro y cristal construido en la reforma de José Monasterio a comienzos del siglo XX.

parcent-fuente

Como explica Virginia Tovar, el jardín creado alrededor de un eje, con el invernadero a modo de tribuna, recuerda las técnicas escenográficas barrocas, efecto conservado a pesar de las múltiples reformas.

parcent-invernadero

Entre las dos naves laterales abovedadas del invernadero, bajo una exedra central había una fuente de piedra en cascada, hoy sin uso, coronada por el dios Neptuno.

parcent-neptuno

Contemplamos castaños de Indias, algún olivo, aligustres, adelfas, rosales, preciosas plantas trepadoras, enredaderas… sobre un cuidado césped.

parcent-arboles-invernadero

El jardín y el invernadero fueron rehabilitados por el Ministerio de Justicia entre los años 2011 y 2012.

parcent-olivo

La fachada que da al jardín por cuya puerta hemos accedido y volveremos sobre nuestros pasos para terminar la visita corresponde a la reforma de José Monasterio realizada en 1900.

parcent-fachada-jardin

Aunque al jardín se podría acceder, si así se decidiera, directamente por la puerta lateral, sin necesidad de cruzar las estancias palaciegas, hoy ministeriales. Ojalá algún día se abra al público.

Por : Mercedes Gómez

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Bibliografía:

TOVAR, Virginia. El Palacio de Parcent, Sede del Ministerio de Justicia e Interior. Ministerio de Justicia e Interior, Madrid, 1995.
COAM. Guía de Arquitectura de Madrid. 2003.
Palacio de Parcent. Bienvenidos a Palacio. Comunidad de Madrid, 2016.

 

 

 

 

 

Jardines del Barrio de Salamanca (III)

Alrededor de la actual plaza del Marqués de Salamanca fue creciendo todo el distrito, uno de los que conformaron el Ensanche de Madrid en el siglo XIX, comienzos del XX, gracias al personaje que le da nombre, José de Salamanca y Mayol. En el centro una estatua le recuerda. Realizada en 1902 por Jerónimo Suñol, inicialmente fue instalada a unos metros de aquí, en la misma calle de Lista –actual José Ortega y Gasset­– en su confluencia con la de Velázquez, hasta que finalizó la urbanización de la plaza y fue trasladada.

marques de salamanca2

En los comienzos del siglo XX aún apenas había construcciones en la zona. En la plazoleta, solo la Escuela-Asilo de la Fundación Sotés que aparece representada en el plano de Facundo Cañada.

Plano de F. Cañada (h. 1900)

Plano de F. Cañada (h. 1900)

La Escuela, que había sido inaugurada en 1896 inspirada en las ideas pedagógicas de la Institución Libre de Enseñanza, tenía un carácter asistencial que daba instrucción, vestía y alimentaba a niños pobres de ambos sexos, entre 3 y 7 años, cuyos padres no podían cuidar a sus hijos en horario de trabajo. El hotel en el que se encontraba fue expropiado para completar el trazado de la plaza. La escuela se trasladó a la calle de Cristóbal Bordiú. En su lugar, actual nº 2, uno de los edificios construidos aún perdura, la Casa-palacio del vizconde Escoriaza, levantado por Enrique Pfitz pocos años después, entre 1919 y 1922.

Su primer nombre oficial fue, desde 1904, plaza de Salamanca.

Plano de Madrid L. Delage (1915)

Plano de Madrid L. Delage (1915)

También se conservan los palacetes del nº 5, obra de Joaquín Saldaña, el más antiguo, levantado entre 1911-14; y en el nº 7 el antiguo palacete del marqués de Guerra, construido por Fernando de Escondrillas en 1925. El resto de construcciones son posteriores a la guerra. Como la denominación de la plaza, que en 1944 por acuerdo municipal pasó a ser la plaza del Marqués de Salamanca. El Jardín de la glorieta entonces era circular, con la estatua del marqués en el centro.

En el actual nº 5, esquina con la calle José Ortega y Gasset 35, se conserva la mencionada casa-palacio, de más de mil metros cuadrados, construida según proyecto del arquitecto Saldaña.

salamanca 5 palacete

Joaquín Saldaña fue un arquitecto madrileño (1870-1939) especializado en la construcción y reforma de edificios para la clase aristocrática y más adinerada del Madrid de finales del XIX y principios del XX. Su participación en la creación del elegante barrio de Salamanca fue importante. Muy cerca, en la manzana siguiente, en la esquina de Ortega y Gasset con Castelló, proyectó el antiguo palacete de José Luis Gallo, luego de Juan March. En la esquina contraria construyó el palacete del marqués de Hijosa de Álava, hoy conocido precisamente como Palacio de Saldaña.

La entrada principal al edificio que hoy visitamos se encuentra en la propia plaza, con su fachada curva, forma que tomaron todas las construcciones para adaptarse al proyecto.

salamanca fachada nº 5

El portal y acceso está decorado emulando los tiempos más esplendorosos del palacio.

salamanca lampara portal

En la actualidad lo ocupa una firma de moda. El interior completamente rehabilitado, no debe conservar nada del antiguo palacete, acaso la barandilla de la escalera, pero su decoración es un tanto palaciega, buscando la elegancia y singularidad.

salamanca escalera

salamanca5 escalera

Una puerta trasera da al jardín por el que también se puede acceder al palacete.

salamanca entrada jardin

salamanca entrada jardin2

El precioso jardín, muy cuidado, guarda dos delicadas fuentes.

fuentes jardin salamanca

Como los otros jardines de palacios vecinos y la propia plaza, forma parte del listado de Elementos Singulares en el Catálogo de Elementos Protegidos del Plan General de Ordenación Urbana de 1997.

fuente2 salamanca

La plaza en la actualidad divide el distrito de Salamanca, los barrios de Lista al este y Castellana al oeste; al sur, los de Recoletos y Goya. La zona ajardinada en el pasado de forma circular hoy está partida, atravesada por la calle Príncipe de Vergara.

salamanca glorieta partida

No conserva ninguna especie del jardín original pero está adornada con pinos que dan sombra al marqués, que allí continúa presidiendo su plaza.

salamanca pinos

Por : Mercedes Gómez

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Otros artículos:

Jardines del Barrio de Salamanca (I). El Jardín de la Plaza de la Independencia.

Jardines del Barrio de Salamanca (II). Patios de manzana.

Bibliografía:

COAM. Guía de Arquitectura de Madrid. Madrid 2003.
RIVAS, P. y RAÑÉ, T. Instituto Geológico y Minero de España: historia de un edificio. IGM, Madrid 2006. (pág, 20)

 

En el Parque del Retiro no solo encontramos árboles centenarios, flores, monumentos, fuentes históricas, notables edificios… también sencillas construcciones que en el pasado fueron sede de servicios auxiliares y hoy forman parte del conjunto del Jardín.

Una de ellas es una casita, un poco escondida entre la arboleda, que fue almacén de los aperos de los jardineros, cercana a la entrada principal de la Plaza de la Independencia, hace poco reformada y convertida en aseos públicos.

casita Retiro

El edificio de ladrillo que ha sido restaurado conserva algunos de sus elementos originales, como su techumbre con vigas de madera.

casita Retiro techo

casita Retiro lateral

Llaman la atención los dos escudos, situados sobre las dos entradas, realizados en cerámica. Se trata del escudo de Madrid utilizado desde mediados del siglo XIX hasta 1967.

Los azulejos están firmados por A. Caballero, Calle Mayor 80. Madrid.

escudo Retiro

Ángel Caballero trabajó en el taller de Enrique Guijo que recordemos estaba en la calle Mayor, originalmente perteneciente a Juan Ruiz de Luna.

Nos cuenta Antonio Perla en su extraordinaria obra sobre la cerámica madrileña que Caballero era el contable de Enrique Guijo quien perdió el taller de la calle Mayor debido a graves dificultades económicas. Caballero se quedó con el local del cual se fue apropiando al parecer no precisamente con buenas artes, aprovechándose de la situación de Guijo. El objetivo del contable, que además trabajaba en el Ayuntamiento, cuenta Ruiz de Luna en sus Memorias, –que cita Antonio Perla–, fue apropiarse del taller, lo cual consiguió.

Por : Mercedes Gómez

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Bibliografía:

PERLA, Antonio. Cerámica aplicada en la arquitectura madrileña. Comunidad de Madrid 1988.

El pasado mes de octubre de 2014 tuvimos ocasión de visitar por primera vez la Quinta de Torre Arias y conocer un poco su historia y la de la condesa doña Tatiana Pérez de Guzmán el Bueno. Este año, el pasado mes de marzo, con motivo de las Jornadas que celebra todos los años La Casa Encendida sobre Viejos jardines, nuevos parques hemos podido volver a visitarla y comprobar los cambios tras un gran trabajo de limpieza, inicio de recuperación. Entre las buenas noticias que nos dieron estaba la de que no se iba a derribar ninguna construcción antigua, lo cual sí estaba previsto en el proyecto del anterior Consistorio. Pocos días después esta decisión fue reforzada por la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) que anuló de forma definitiva el Plan Especial de Protección y Ordenación de la finca de Torre Arias, aprobado por el Ayuntamiento de Madrid el 30 de julio de 2014 y que contemplaba la demolición de varios inmuebles incluidos en la finca.

Otro día tal vez hablaremos de estas construcciones, de gran interés. Hoy hablaremos del Agua.

boca de riego

En ambas visitas hemos podido comprobar la gran importancia del agua para el mantenimiento de la Quinta, sus jardines, arbolado y campo de labor a lo largo de los siglos. Hay fuentes de todo tipo, de las que fueron ornamentales, como la que subsiste a duras penas frente al palacio, o muy rudimentarias, con la única función de proporcionar el agua necesaria.

Casita junto a la entrada Quinta Torre Arias

Casita junto a la entrada de la Quinta

 

fuente entrada

Dos Viajes de Agua surtían fuentes de todo tipo. De adorno, como la del cenador junto al palacio…

fuente cenador

… o rústicas, como alguna situada junto a los edificios destinados a los animales.

fuente piedra

Grandes o pequeñas, de piedra o de hierro.

fuente hierro

En esta segunda ocasión fue una alegría y una delicia observar y escuchar el agua que ha vuelto a fluir por algunas de las canalizaciones antes secas.

Año 2014

Otcubre 2014

 

Marzo 2016

Marzo 2016

La revista de agricultura y jardinería El Campo nº 20 de 16 septiembre de 1877 hablaba de la Quinta entonces propiedad del marqués de Bedmar. El autor se refería a las norias, los pozos artesianos, cauces y acequias, un lavadero provisto de calderas alguna de ellas de vapor… y hablaba de las dos fuentes, la de la Isabela y la de la Minaya que derraman sus ricas y abundantes aguas y con ellas se riegan la huerta y los jardines.

arroyuelo

En nuestro segundo paseo pudimos ver ambas fuentes, surtidas por los dos Viajes de Agua de la Quinta, el de la Isabela y el de la Minaya. Y otros elementos importantes en la vida de Torre Arias.

En la zona de las Caballerizas una gran alberca y el Baño de los caballos.

caballeriza

La espléndida noria conservada…

noria

Recordemos que el arroyo, el Arroyo de la Quinta que la cruzaba de oeste a este, en cierto modo separaba la ciudad de la zona del palacio.

Cauce, a un lado la fuente de la Minaya, al otro la alberca.

Cauce, a un lado la fuente de la Minaya, al otro la alberca.

El puente de la Alcantarilla, al este. Etc.

Los dos Viajes de Agua que discurrían por su subsuelo surtían la Quinta de Torre Arias.

El Viaje de la Isabela actualmente no tiene agua.

Fuente de La Isabela

Fuente de La Isabela

 

fuente isabela2

Fuente de la Isabela (detalle)

Sí el Viaje de la Minaya.

Fuente de La Minaya

Fuente de La Minaya

Por sus preciosas galerías aún fluye el agua.

galeria minaya

 

Por : Mercedes Gómez

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NOTA:

La casualidad ha querido que mientras preparaba este breve artículo llegara la grata información por parte del Instituto de Estudios Madrileños de la próxima celebración de un nuevo Ciclo de conferencias sobre las Quintas de Recreo madrileñas en la sede de la Fundación Tatiana Pérez de Guzmán el Bueno. Como os anunciaba el sábado pasado, el ciclo comienza hoy con Un recorrido por las quintas de recreo de la aristocracia en la Comunidad de Madrid, a cargo de Miguel Lasso de la Vega.

La segunda, por José Ramón Salgado, el próximo día 26 tratará sobre La evolución histórica de la Quinta de Torre Arias.

 

 

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