El pasado viernes 20 de febrero fue inaugurada la exposición El triunfo de la imagen. Tesoros del arte sacro restaurados por la Comunidad de Madrid, que se podrá visitar en el Museo de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando hasta el 12 de abril. La entrada es gratuita.

Son sesenta obras, sobre todo pinturas y esculturas, también orfebrería y textiles, de una inmensa calidad que, restauradas en los últimos años por la Comunidad, ahora resplandecen ante nuestros ojos. Una gran parte de ellas se exponen por primera vez, procedentes de iglesias, conventos, colegios, del Palacio arzobispal… lo más probable es que algunas de ellas no vuelvan a mostrarse, al menos durante mucho tiempo. Así que aprovechemos la ocasión y disfrutemos.

Son tantas las obras singulares, los autores representados y los lugares de los que proceden, que nos sugieren infinidad de temas, pero hoy la intención es solo dar unos breves apuntes para animar a visitar esta exposición irrepetible. Más adelante quizá volveremos para centrarnos en algunas de las obras expuestas.

El montaje en la Real Academia de Bellas Artes ofrece un recorrido por la historia del arte religioso en Madrid, que no deja de ser un recorrido por la historia del arte en general y la propia historia de la Villa, desde la Edad Media al Renacimiento del siglo XVI y la apoteosis de la Capital del Barroco.

Ejemplos del arte medieval, con imágenes en madera policromada de los siglos XIII-XIV, como la Virgen del Castillo o la Virgen del Remedio, de Montejo de la Sierra; pintura del siglo XVI, como el impactante Juicio final, anónimo, copia de Jean Cousin, una de las tres obras que veremos del Monasterio de Mercedarias de D. Juan de Alarcón. Piezas de los grandes pintores y escultores del siglo de oro… La Liberación de San Pedro de Angelo Nardi, de la iglesia de San Pedro ad Víncula de Vallecas. Carducho, Van Dyck, Alonso Cano…

Antoon van Dyck. Virgen con niño y ángeles (h.1626-1632). Monasterio de Mercedarias de D. Juan de Alarcón. Madrid.

Antoon van Dyck. Virgen con niño y ángeles (h.1626-1632). Monasterio de Mercedarias de D. Juan de Alarcón. Madrid.

Se exponen dos cuadros anónimos, óleo sobre lienzo, dos escenas madrileñas de gran interés, más por su contenido narrativo que por su valor artístico, procedentes de la antigua Iglesia de Santa María. La procesión de Santa María de la Almudena en 1638 y la Intervención y milagros de Santa María de la Almudena, ejemplos de pintura al servicio de la Iglesia católica, que más que mostrar un lugar real lo representan de forma que ilustre el contenido religioso deseado.

Anónimo. La Procesión de Santa María de la Almudena en 1638 (h. 1640). Catedral de Santa María la Real de la Almudena.

Anónimo. La Procesión de Santa María de la Almudena en 1638 (h. 1640). Catedral de Santa María la Real de la Almudena. Madrid.

El segundo cuadro muestra la imagen de la Virgen de la Almudena tras la Puerta de la Vega de la muralla ante el asedio de los musulmanes.

Anónimo. Intervención y milagros de Santa María de la Almudena (h. 1640). Catedral de Santa María la Real de la Almudena. Madrid.

Anónimo. Intervención y milagros de Santa María de la Almudena (h. 1640). Catedral de Santa María la Real de la Almudena. Madrid.

Del Convento de San Plácido destaca un delicioso San Juan Bautista Niño, anónimo andaluz o madrileño de madera policromada de la segunda mitad del XVII.

Anónimo. San Juan Bautista Niño (segunda mitad siglo XVII). Madera policromada. Monasterio de Benedictinas de San Plácido. Madrid.

Anónimo. San Juan Bautista Niño (segunda mitad siglo XVII). Madera policromada. Monasterio de Benedictinas de San Plácido. Madrid.

Asistimos al final de siglo, con Claudio Coello, Pedro de Mena, Carreño de Miranda, Luca Giordano…

Luca Giordano. Anunciación (1685-1690). Óleo sobre cobre. Tercer Monasterio de la Visitación (Salesas). Madrid.

Luca Giordano. Anunciación (1685-1690). Óleo sobre cobre. Tercer Monasterio de la Visitación (Salesas). Madrid.

El extraordinario Martirio de San Ginés (1681), de Francisco Ricci, de la Parroquia de San Ginés. Un inédito Nacimiento o Adoración de los pastores, conjunto escultórico de Luisa Roldán, La Roldana, realizado en su etapa madrileña, de terracota policromada, ejemplo de su maestría en la expresividad de los rostros, procedente del Real Monasterio de Carmelitas Descalzas de Santa Teresa de Jesús. Son varias las obras de este convento, otra es una maravillosa Inmaculada de Pedro de Mena.

Luisa Roldán. Adoración de los pastores (1689-1706). Real Monasterio de Carmelitas Descalzas de Santa Teresa de Jesús. Madrid.

Luisa Roldán. Adoración de los pastores (1689-1706). Real Monasterio de Carmelitas Descalzas de Santa Teresa de Jesús. Madrid.

Y llegamos al final del recorrido, el siglo XVIII, con varias obras magníficas, entre ellas una inquietante Santa María Magdalena de Luis Salvador Carmona.

Luis Salvador Carmona. Santa María Magdalena (h. 1745-1752). Madera policromada. Iglesia parroquial de Santa María Magdalena. Torrelaguna.

Luis Salvador Carmona. Santa María Magdalena (h. 1745-1752). Madera policromada. Iglesia parroquial de Santa María Magdalena. Torrelaguna.

Son solo algunos ejemplos, hay que ir, si es posible, a contemplar de cerca las bellísimas obras de arte y dejarse llevar.

Además, una serie de videos muestran también los proyectos de restauración de algunos bienes inmuebles: la Capilla del Obispo, el convento de las Comendadoras de Santiago en Madrid, el monasterio de Santa María la Real de Valdeiglesias en Pelayos de la Presa y la iglesia parroquial de la Asunción de Nuestra Señora en Meco.

Un ciclo de conferencias a cargo de los arquitectos y restauradores que han participado en algunas de las actuaciones completan la oferta de la Comunidad de Madrid en colaboración con la Real Academia de Bellas Artes. La primera, Restauración del monasterio de Santa María la Real de Valdeiglesias, en Pelayos de la Presa, mañana martes 24 de febrero, a las 19,00 h.

Por : Mercedes Gómez

En 1881 en los llamados Altos del Hipódromo, en el Paseo de la Castellana, comenzó la construcción del edificio destinado a albergar el Palacio de las Artes y la Industria. El autor del proyecto fue Fernando de la Torriente, finalizado por Emilio Boix Merino, su colaborador, debido a la muerte inesperada del primero.

Se trata de un gran edificio con estructura de hierro y elementos de cristal y ladrillo, uno de los más singulares de Madrid, Bien de Interés Cultural desde 1962.

Fue inaugurado en mayo de 1887 para la celebración de la Exposición Nacional de Bellas Artes.

La Ilustración Española y Americana el día 22 de mayo reflejaba en sus páginas la inauguración del Palacio que había tenido lugar la tarde anterior, con la presencia de S.M. la Reina Regente doña María Cristina, y lo describía con todo detalle. Ya entonces se hicieron obras importantes, siendo preciso romper y variar la techumbre de varias salas, con el fin de que los cuadros recibieran la luz cenital.

La publicación incluía un bello grabado realizado según una foto de Laurent.

La Ilustración Española y Americana, 22 mayo 1887.

La Ilustración Española y Americana, 1887 (BNE)

La fachada principal consta de un cuerpo arquitectónico con galería de veintiséis arcos de medio punto, dos pabellones en los extremos y en el centro una gran arcada de entrada coronada por una figura escultórica flanqueada por dos medallones y dos pares de columnas; estos elementos son todos de piedra, como las cornisas. La construcción es de ladrillo de varios colores que forman dibujos, sobre zócalo de cantería.

ingenieros medallon

Originalmente, frente a ella había un delicioso square o plaza ajardinada en cuyo centro había una cascada que surgía de peñascos y descendía sobre un pequeño lago.

La cascada desapareció pero se conserva el trazado del Jardín, de estilo paisajista, diseñado ese mismo año 1887 por Celedonio Rodrigáñez, entonces Director de Parques y Jardines del Ayuntamiento. Situado en pendiente, está formado por caminos de arena y superficies de césped de trazado curvilíneo, recordando el primitivo.

ingenieros cupula

Tras la entrada y el gran vestíbulo, una sala central rectangular se coronó con una gran cúpula octogonal de 42 metros de altura flanqueada por dos patios.

La cúpula y la fachada principal fueron restauradas en 1979 según proyecto de Amparo Berlinches, que recuperó el lucernario.

ingenieros fachada

Su interior ha sufrido varias reformas debido a los cambios de uso, sobre todo en los inicios del siglo XX; en 1906 se instaló el Museo de Ciencias Naturales, y en 1907 la Escuela de Ingenieros Industriales. Lamentablemente, las reformas para Escuela ocasionaron la pérdida de muchos elementos originales, entre ellos las columnas de hierro.

Ambas instituciones allí continúan. La inscripción central Palacio de la Industria y de las Artes fue sustituida por la de Escuela Técnica Superior de Ingenieros Industriales.

La Escuela ocupa esta zona central y gran parte del ala sur del edificio, además de otras edificaciones levantadas posteriormente.

En la entrada un relieve con escudos de piedra conmemora la fundación del Real Instituto Industrial en 1850, precursor de la Escuela de Ingenieros, que estaba situado en el antiguo Convento de la Trinidad en la calle de Atocha, donde entonces también se encontraba el Ministerio de Fomento. En el vestíbulo una serie de relieves escultóricos muestran los diferentes oficios y ramas de la industria.

Dicho vestíbulo o patio con cubierta acristalada bajo el cielo de Madrid es conocido como la Sala de La Máquina.

techo maquina

El nombre se debe a la máquina de vapor construida en 1859, de las primeras que hubo en España, donada e instalada aquí en 1910; había estado en uso hasta finales del siglo XIX, accionando las prensas de acuñación de la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre.

la maquina

En la misma sala hay otros elementos de interés, como la sección longitudinal de una locomotora de la serie 1700 donada en 1948 por Renfe.

Actualmente en esta Sala se puede visitar, en su vuelta a Madrid, la exposición itinerante que tuvimos ocasión de ver hace casi cuatro años en la Real Fábrica de Tapices, “100 elementos del patrimonio industrial en España”.

Como contamos entonces, la muestra consiste en cien paneles correspondientes a otros tantos ejemplos del Patrimonio Industrial español, procedentes de las diferentes Comunidades Autónomas, que nos invitan a conocer antiguas fábricas, puentes, paisajes mineros, estaciones, depósitos, salinas…

paneles patrimonio

Recordemos que la Comunidad de Madrid está representada por seis elementos, el Conjunto urbano-industrial de Nuevo Baztán; el Lagar y bodegas del Real Cortijo de San Isidro en Aranjuez; el Conjunto hidráulico del Canal de Isabel II; y en la ciudad, Metro de Madrid, la antigua Fábrica de Cervezas El Águila, y la Real Fábrica de Tapices.

En el interior de la Escuela, en uno de los patios, se conserva un elemento que también forma parte de ese patrimonio industrial, la chimenea de la que tuvimos noticia en uno de los interesantes comentarios que animaron y enriquecieron la entrada dedicada a la chimenea de la Fábrica de Vidrios.

chimenea1

La exposición se puede visitar hasta el próximo día 27 de febrero.

Comité Internacional para la conservación y defensa del Patrimonio Industrial
Escuela Técnica Superior de Ingenieros Industriales
Calle de José Gutiérrez Abascal nº 2

Por : Mercedes Gómez

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Bibliografía:

“Madrid. Exposición Nacional de Bellas Artes”. La Ilustración Española y Americana. Madrid, 22 Mayo 1887.

TICCIH. Cien elementos del patrimonio industrial en España.

Ahíto de luz quisiera recordar desde la sombra, cuando ya hayan pasado muchos años, que un día te pinté, Madrid, desde un mirador que no recuerdo, transitando tejados.

(A. Calle)

En el Centro Cultural Lope de Vega, en el barrio de Entrevías, distrito Puente de Vallecas, expone sus acuarelas Alfonso Calle García.

Alfonso es pintor, escritor y arquitecto, autor entre otras obras de la reconstrucción de la Puerta de San Vicente, de Francisco Sabatini. Dicha reconstrucción fue fruto de un minucioso, paciente y sabio trabajo, como vimos. Además, ahora que al cabo de cuatro años he tenido el placer de conocerle y escucharle, añadiré que también fruto de su admiración por el gran Sabatini, porque la tarea no era fácil.

Alfonso Calle ha abandonado la arquitectura y se dedica a escribir y a pintar, dos actividades maravillosas; podemos conocer su trabajo en su blog. Y ahora tenemos la ocasión y suerte de poder contemplar sus cuadros. La muestra en el Centro Cultural Lope de Vega nos invita a dar un paseo por la Gran Vía, desde su inicio hasta la Plaza de España, adentrarnos en el Madrid más antiguo, y volar hasta Chile.

Edificio Grassy

Edificio Grassy (acuarela 70 x 50 cm.)

Junto a los cuadros dedicados a la Gran Vía, unos textos escritos por el propio autor con motivo de la conmemoración del Centenario, cuentan su historia, El significado de la Gran Vía de Madrid. También explican el proceso de la pintura.

Ciudad y Poderes

Ciudad y Poderes (acuarela 90 x 65 cm.)

El autor muestra la arquitectura del siglo pasado y refleja las calles del siglo XXI llenas de vida. Los edificios, el día, las noches, la luz, las sombras, los transeúntes…

Una primera mirada a sus cuadros nos lleva a calificar su pintura como hiperrealista. Y lo es. Aunque no únicamente. A su dominio de la técnica se unen sus conocimientos de arquitectura. En un primer plano él pinta los edificios como son en realidad, pero en algunos casos, sobre todo en los planos posteriores puede pintar los elementos arquitectónicos, los muros, las ventanas… porque “sabe cómo son”, aunque no correspondan necesariamente con la realidad, lo cual aporta una visión especial y personal.

Otro de los aspectos que llama poderosamente la atención es el colorido de las escenas, de gran expresividad.

El Retiro

Parque del Retiro de Madrid. Vista de la iglesia de San Manuel y San Benito (acuarela 70 x 50 cm.)

Me explica Alfonso que conseguir un color determinado pintando a la acuarela depende entre otras cosas de la cantidad de capas aplicadas. Contemplando sus cuadros de cerca, añadiría que también del buen gusto y la mucha paciencia.

No quedan muchos días, la exposición se clausura el próximo viernes día 20 de febrero, os animo a acercaros a verla. Además, si no conocéis ese barrio (como me ocurría a mí), merece la pena el paseo. Además de otras posibilidades (el coche o el tren de cercanías), el autobús 102 deja casi en la puerta del Centro Cultural, un edificio de cinco plantas moderno y espectacular, que fue inaugurado hace ahora cuatro años junto a las viviendas sociales de La Viña.

Exposición de Acuarelas Madrid-Chile, de Alfonso Calle García.
Calle Concejo de Teverga, 1.
Hasta el viernes 20 de febrero de 2015, de 9 a 14 y de 17 a 19 horas.

Aunque habrá más ocasiones de contemplar su magnífica pintura, tomad nota:

de aquí la exposición se trasladará a otro centro cultural del mismo barrio, el del Pozo del Tío Raimundo, en la avenida Glorietas 19, donde permanecerá durante todo el mes de marzo. Después, desde el día 6 al 16 de abril, la encontraremos en la Sala de Exposiciones La Paloma del Centro Cultural Puerta de Toledo. Y en verano, falta confirmar las fechas, en la Sala de exposiciones de la Junta Municipal de Retiro.

Por : Mercedes Gómez

De forma natural, de las Puertas de las murallas que rodearon Madrid desde el siglo IX, partían caminos que se convirtieron en calles, que casi nunca tenían nombre, y después en vías principales de los sucesivos ensanches de la villa; su trazado aún se conserva en algunos casos. Una de las más importantes, una vía regis o vía real cuyo origen se remonta al primer Mayrit, que luego tendría distintas denominaciones en sus diferentes tramos, hoy es la calle Mayor.

Con el crecimiento de la villa hacia el este, el camino que partía de la Puerta de la Almudena se convirtió en calle de la Almudena, donde luego se ubicaría, a la altura de la actual calle de los Milaneses, la Puerta de Guadalajara, de la muralla cristiana.

La prolongación de la calle desde la Puerta de Guadalajara hasta una nueva Puerta, llamada del Sol, a finales del siglo XV recibía el nombre de calle grande de la Puerta del Sol.

Calle Mayor, antigua calle de la Puerta del Sol

Calle Mayor

Alrededor del antiguo camino creció la villa de Madrid. Igual que había ocurrido en el Madrid islámico entre los siglos IX y XI, después de la construcción de la nueva muralla cristiana en el siglo XII, la población fue creciendo en un arrabal alrededor de las iglesias de San Martín, San Ginés y Santa Cruz que fue rodeado por una nueva tapia, la Cerca del Arrabal, cuyo posible trazado ya recorrimos aquí.

Recordemos que fue levantada hacia 1438 con fines fundamentalmente administrativos e higiénicos, debido a una gran epidemia de peste, una de las muchas desgracias que asolaron Madrid a lo largo del siglo XV como hemos visto en anteriores entradas.

Por esas mismas fechas, y por el mismo motivo, se fundó la Ermita de San Andrés y un hospitalillo, que debieron quedar en las afueras de la Puerta del Sol, con el fin de atender a los numerosos enfermos, origen del Hospital y de la Iglesia del Buen Suceso, que también hemos visitado.

Maqueta Murallas de Madrid (Museo de San Isidro)

Maqueta Murallas de Madrid (Museo de San Isidro)

La Puerta del Sol era una de las puertas de la Cerca. Aunque se dice que el nombre puede deberse a que hubo una figura de un sol sobre ella, este hecho no está documentado, se debe a que la puerta estaba orientada al este.

Aproximadamente desde 1440 el caserío fue aumentando a ambos lados del camino que partía de la Puerta de Guadalajara.

El rey Trastamara Enrique IV (1454-1475) contribuyó en gran medida a la expansión de Madrid, concediendo mercados, convocando Cortes y ordenando mejoras, así lo reconoce y agradece una placa municipal en la cercana plaza de la Villa.

Durante su reinado en las cercanías de la Puerta de Guadalajara se establecieron vecinos ilustres, como los Lujanes; recordemos que la Casa y su Torre fueron construidas a partir de 1460. Antes, hacia 1430 Ruy Sánchez Zapata había edificado su palacio. También en este tiempo se produjo un aumento de la población en general que alcanzó la Puerta del Sol. Incluso conocemos a algunos de sus vecinos más modestos. Sabemos que a 18 de julio de 1478 Juan de Madrid allí tenía su casa. El 14 de abril de 1488 en las Actas de Acuerdos del Concejo se habla del Licenciado de Rojas y su casa con su palomar ubicada en la Puerta del Sol.

Puerta del Sol

Puerta del Sol

A finales de siglo son varias las reformas aprobadas para mejorar la calle de la Puerta del Sol. El 17 de marzo de 1497 entre otros acuerdos municipales se decidió que, con el fin de que se ennobleciera, en la calle de la Puerta del Sol se hicieran portales huecos. Al año siguiente se mandó empedrar.

En numerosas visitas al Museo de San Isidro, también al Museo Arqueológico Regional en Alcalá de Henares, hemos podido contemplar los hallazgos arqueológicos que reconstruyen nuestra historia, las huellas del primer Mayrit árabe, los restos de los arrabales islámicos, el Madrid cristiano… En la exposición actual sobre Las Murallas de Madrid se muestran dos tinajas y una cantimplora de los siglos XIV-XV procedentes de las excavaciones de la Cuesta de la Vega y de la Plaza de Oriente, que tantos hallazgos han deparado, y otros cacharros de la Casa de Iván de Vargas, plaza del Rollo y del Palacio de los Condes de Paredes, zonas pertenecientes al recinto cristiano.

Pero no es fácil ver restos del Madrid de esta época hallados en terrenos del Arrabal medieval, en este caso en la Puerta del Sol.

En la exposición del Museo Municipal inaugurada a finales de 1979 que mencionamos en la entrada anterior, Madrid hasta 1875 : testimonios de su historia, se expusieron unos objetos domésticos, muy sencillos, y sin embargo muy importantes.

Catálogo

Piezas cerámicas Puerta del Sol (Catálogo Museo Municipal, 1979)

Tres escudillas, dos platos, una vasija y una taza de barro cocido, datados en el siglo XIV-XV. Gracias al Catálogo sabemos que pertenecen al Museo Arqueológico Nacional y que aparecieron de forma fortuita durante las obras en la Puerta del Sol, en algún momento anterior a dicho año 1979.

Puerta del Sol (2014)

Puerta del Sol (2014)

Es una grata sorpresa descubrir que existen algunos de los objetos acaso utilizados por Juan de Madrid, el Licenciado Rojas, o alguno de sus vecinos o antepasados. Recuerdos de la vida cotidiana y testigos de otra etapa importante en la historia de Madrid.

Por : Mercedes Gómez

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Libros de Acuerdos del Concejo madrileño (1464-1515, cinco vol.). Ayuntamiento de Madrid, 1932-1987.

Catálogo exposición Museo Municipal, Madrid hasta 1875 : testimonios de su historia. Ayuntamiento de Madrid, 1979.

La palabra sarga, tal como recoge el Diccionario de la Real Academia Española, en su primera acepción tiene dos significados, se puede referir a un tipo de tela y a un tipo de pintura.

sarga1. (Del lat. serĭca, de seda).
1. f. Tela cuyo tejido forma unas líneas diagonales.
2. f. Pint. Tela pintada para adornar o decorar las paredes de las habitaciones.

Hoy vamos a hablar de las telas pintadas. Se suele llamar sarga a las pinturas realizadas sobre la tela sin ninguna preparación, excepto el encolado. Se habla de pintura sobre sarga, pero las telas empleadas eran sobre todo el lino, el tafetán y el cáñamo. La sarga es el objeto, no el soporte.

La pintura al temple sobre tela es muy antigua aunque su uso se desarrolló durante la Edad Media y llegó a ser muy habitual en los siglos XV y XVI en Flandes, llegando a otros países, entre ellos España. Los sargueros españoles eran los cleederscrivers flamencos o, en inglés, los cloth painters (pintores de telas). Era un oficio más, regulado por las Ordenanzas, como el de dorador, el pintor de retablos, de techumbres de madera o de murales. La pintura sobre sarga era difícil, requería una gran maestría y firmeza, pues secaba con gran rapidez y no admitía corrección.

Se realizaron muchas sargas debido a que eran más baratas que los tapices, para cubrir paredes con un fin decorativo. También eran utilizadas como puertas de los órganos en las iglesias o cortinas para cubrir los retablos de los altares en tiempos de Cuaresma.

Debido a que en muchas casos estuvieron destinadas a obras efímeras (arcos triunfales, representaciones teatrales, túmulos funerarios…) y a su fragilidad, muy pocas han llegado hasta nuestros días, pero quedan ejemplos en España, algunos en los museos de Madrid.

Hay varias obras propiedad del Museo del Prado calificadas como sargas.

De Pedro Berruguete el Prado posee cuatro sargas creadas para una iglesia de Ávila, procedentes del Museo de la Trinidad, no expuestas. Son pinturas sobre lienzo al aguazo, cada una mide 350 x 206 cm. San Pablo y La Adoración de los Reyes (temple), y San Pedro y Dos reyes magos (técnica mixta).

Berruguete. San Pablo (1493-99)

P.Berruguete. San Pablo (1493-99) (Foto Museo del Prado)

Otra, tampoco expuesta, es La Anunciación y la Visitación (205 x 167 cm.), temple sobre sarga, de un pintor anónimo llamado Maestro de la Leyenda de Santa Lucía, por la obra que representa escenas de la vida de esta santa (que se encuentra en la iglesia de Santiago de Brujas, ciudad en la que estuvo activo el pintor entre 1480 y 1501).

La obra está fechada entre 1485-1490. Fue adquirida por el Ministerio de Cultura en marzo de 1985 con destino al Museo del Prado. Es una pintura en grisalla, con escasos elementos de color, en la tradición flamenca. Las grisallas eran pinturas monocromas que empleaban únicamente la gama de los grises, para simular esculturas de piedra ubicadas en marcos arquitectónicos.

La Anunciación y la Visitación, temple sobre sarga, 205 x 167 cm.

La Anunciación y la Visitación, temple sobre sarga (1485-1490) (Foto Museo del Prado)

Otra sarga, propiedad del Museo Municipal, donde ingresó en 1936, es el Descendimiento de la Cruz, atribuido a Juan de Villoldo, temple sobre sarga, de 7,90 x 3,10 metros, del que tenemos noticia gracias al Catálogo de la exposición inaugurada a finales de 1979, Madrid hasta 1875 : testimonios de su historia. En aquellos momentos la directora del museo era Mercedes Agulló, a quien agradezco su gran ayuda, y su amistad.

Leemos en él que la pintura es “de estilo muy próximo al de Juan de Villoldo (h. 1507-1551), que en 1547 contrata las grandes sargas que cubrían el retablo de la Capilla del Obispo”.

Actualmente se encuentra, según informan en el hoy Museo de Historia, en algún almacén municipal. La imagen incluida en el mencionado Catálogo, la única que he podido localizar, es en blanco y negro, pero está “pintada con efecto de claroscuro, solamente coloreados los rostros y manos de los personajes”, casi una grisalla, como muchas de las sargas religiosas de la época.

El Descendimiento

Juan de Villoldo. El Descendimiento (mediados sg.XVI). Museo Municipal.

Ojalá en alguna próxima exposición la podamos ver. Escribió Pérez Sánchez que es un “ejemplo casi único del arte de mediados del siglo XVI, del manierismo más característico…”, del arte que Berruguete introdujo en Castilla.

Sí podemos contemplar y admirar, en el Museo del Prado, El vino de la fiesta de San Martín, de Pieter Bruegel el Viejo. Es una pintura al temple de cola sobre tela (sarga), de 148 x 270,5 cm, pintado entre 1565-1568.

Bruegel. El vino de la fiesta de San Martín (h.1565-1568) (Foto Museo del Prado)

Bruegel. El vino de la fiesta de San Martín (h.1565-1568) (Foto Museo del Prado)

Llegó al Prado en 2009 en muy mal estado, cubierta por un grueso barniz, varios repintados y reentelados. Todo ello fue eliminado tras una lenta, laboriosa y delicada restauración.

La sarga o tüchlein estuvo expuesta de forma temporal, desde diciembre de 2011 a marzo de 2012, en una pequeña muestra junto a las imágenes radiográficas y explicación de las fases de su restauración. Ahora se encuentra en la Colección Permanente en la Sala LVI A, una de las más importantes del museo. Sala deslumbrante, dedicada a los grandes maestros de la Pintura flamenca, El Bosco, Patinir y el propio Bruegel, de quien hasta ese momento el museo solo poseía una obra, El triunfo de la muerte, óleo sobre tabla (h. 1562).

Todas las obras de la sala son óleos sobre tabla, excepto la sarga El vino de la fiesta de San Martín. Contrastan los colores brillantes e intensos de los demás cuadros con el color mate de la sarga sin barniz.

La pintura de Bruegel describe el reparto del vino procedente de la vendimia el día 11 de noviembre, día de San Martín, y los excesos que provoca; representa más de noventa figuras y está llena de detalles, pequeñas escenas, algunas divertidas o irónicas dentro de lo dramático de la situación de los protagonistas, de la escena general. Robos, peleas, hasta una madre dando de beber vino al niño…

Bruegel. El vino de la fiesta de San Martín (detalle).

Bruegel. El vino de la fiesta de San Martín (detalle).

De Bruegel el Viejo se conservan solo tres pinturas en sargas, dos en el Museo Nazionale di Capodimonte en Nápoles, y esta del Prado. Es una obra maestra realizada al final de su vida, en la que demuestra su dominio de la pincelada.

Pintada con temple de cola sobre una tela sin preparación, técnica habitual en Flandes en los siglos XV y XVI como hemos comentado. Se utilizó lino con ligamento de tafetán, una tela muy fina, de color claro, que se empleaba a menudo en la época. “Sobre la tela solo se aplicó un apresto de cola de origen animal, como es habitual en las sargas, que se solían colgar en la pared sin bastidor”.

Con el tiempo se fue abandonando la pintura sobre sarga, aunque hay algunos ejemplos realizados ya en el siglo XIX.

En el Museo de Historia hallamos varias pinturas, temple sobre sarga. De autor anónimo, forman parte de un conjunto de cinco sargas que representan distintos lugares de Madrid; se cree debieron adornar las paredes de alguna finca de recreo. Son cinco trampantojos pintados sobre sarga gruesa que representan lugares rodeados por guirnaldas y marcos fingidos.

Actualmente se exponen cuatro de ellas, son sobre todo valiosos documentos de la vida madrileña hacia 1816. Miden 1,50 x 2,80 m. En la planta sótano, junto a la maqueta de 1830 de León Gil de Palacio contemplamos el Palacio de Buenavista y fuente de Cibeles.

El Palacio de Buenavista y la fuente de Cibeles.

Palacio de Buenavista y fuente de Cibeles (1816).

El Palacio de Buenavista y la fuente de Cibeles (detalle).

Palacio de Buenavista y fuente de Cibeles (detalle).

En la planta 1, El estanque grande del Retiro y la Fábrica de “la China” y el Palacio Real desde la Cuesta de la Vega. En la planta 2, la Puerta de San Vicente.

La del Estanque del Retiro es especialmente interesante pues representa el edificio de la antigua Fábrica de Porcelana, o lo que quedaba de ella después de la guerra de la Independencia, y el antiguo Embarcadero.

El Estanque grande del Retiro (detalle).

El Estanque grande del Retiro (1816) (detalle).

Finalmente, el Museo Cerralbo posee una sarga datada en 1819 obra de Zacarías González Velázquez, que podría proceder de un friso funerario, obra de arquitectura efímera, dedicado a la reina Isabel de Braganza.

Por : Mercedes Gómez

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Bibliografía:

A.E. Pérez Sánchez. “Pintura y dibujo de los siglos XVI y XVII”. Catálogo exposición Museo Municipal, Madrid hasta 1875 : testimonios de su historia. Ayuntamiento de Madrid, 1979.
Guía del Museo Municipal de Madrid. Ayuntamiento de Madrid, 1993.
E. Bermejo. “La Anunciación y la Visitación del Maestro de la Leyenda de Santa Lucía”. Boletín del Museo del Prado. Vol 15, nº 33, 1994.
S. Santos y M. San Andrés. La pintura de sargas. AEA, LXXVII, 2004.
P. Silva, M. Sellink y E. Mora. Pieter Bruegel el Viejo. El vino de la fiesta de San Martín. Museo del Prado, Madrid 2011.

 

El Instituto de Enseñanza Secundaria Cervantes tiene mucha historia. O quizá muchas historias, que se entrecruzan.

La historia de su origen como instituto femenino cuando las mujeres aún tenían dificultades para acceder a la educación. La de las diferentes sedes ocupadas, desde la calle Zurbano hasta Embajadores. La del edificio actual, construido en el siglo XIX por el arquitecto Francisco Jareño para Escuela de Veterinaria en terrenos del antiguo Casino de la Reina. Hasta Manuel Godoy y el mismísimo Marqués de Salamanca juegan un pequeño papel. Y por supuesto la historia de los alumnos y profesores que le han dado vida a lo largo del tiempo, y continúan haciéndolo, verdaderos protagonistas.

 

Origen del Instituto Cervantes

El Cervantes es uno de los institutos de Enseñanza Media más antiguos de Madrid, ha cumplido 85 años de vida.

Los dos primeros, el Instituto de San Isidro y el Instituto del Noviciado, luego llamado del Cardenal Cisneros, fueron creados dentro del nuevo Plan de Estudios de 1845. Eran centros destinados a alumnado masculino. En teoría no estaba prohibida la asistencia de las chicas, pero en parte por la mentalidad de la época y en parte por la dificultad que ponían los centros para poder matricularlas, la asistencia era solo de chicos. En el siglo XIX la mujer sufría una gran discriminación social y de todo tipo; entre otras cuestiones, se creía que su capacidad intelectual era inferior a la del hombre. Si no podía acudir a la Universidad, ¿para qué necesitaba estudiar el bachillerato?

Felizmente, y poco a poco, en el siglo XX la situación comenzó a cambiar. En 1910 se equipararon las condiciones de matriculación para las alumnas, las demandas crecieron y ante la necesidad de plazas se fueron creando nuevos centros.

En 1929 se creó el Instituto Local Infanta Beatriz, instalado en régimen de alquiler en un palacete entonces propiedad de Ana de Osma, viuda de Alcalá Galiano, en la calle Zurbano nº 14, edificio levantado hacia 1880 que sigue en pie.

Calle Zurbano, esquina Fernando el Santo.

Calle Zurbano, esquina Fernando el Santo.

Dentro de la política de la época de separación de sexos, era un instituto exclusivamente femenino. Al año siguiente fue transformado en Instituto de Bachillerato Nacional, siendo ministro de Instrucción Pública Elías Tormo.

Su vida fue corta ya que la República, a favor de la coeducación, en 1931 clausuró este tipo de centros, convirtiendo el Infanta Beatriz en el Instituto Nacional de Enseñanza Media Cervantes, mixto; aplicando el principio de la coeducación, igual que otros institutos pasaron a admitir alumnos sin distinción de sexo. Además de una cuestión ideológica a favor de la coeducación se argumentó la falta de plazas y la necesidad de dar acceso a todos a la enseñanza.

En 1934 fue trasladado a la calle Prim nº 3, a otro palacete que ya no existe; fue derribado en 1962, actualmente el solar lo ocupa la ONCE.

Calle Prim, 3

Calle Prim, 3

En ese palacete, frente al Palacio de Buenavista, impartió sus clases Antonio Machado que consiguió la Cátedra de Francés en 1935. Este fue su último trabajo antes del viaje a Francia y su muerte.

De 1936 a 1939 el centro no tuvo actividad docente. Después de la guerra, dentro de la recuperada política educativa de separación de sexos, desaparecieron los centros mixtos, quedando el Cervantes destinado al alumnado masculino.

Uno de los sucesos más tristes entonces fue que Machado, cuando ya hacía dos años que había muerto, en 1941 fue expulsado del Cuerpo de Catedráticos por la Comisión de Expedientes de Depuración.

En 1950 el colegio se trasladó a un edificio mayor, propiedad del Estado, que había sido la sede del Colegio Alemán, como ya vimos cuando visitamos la Embajada de Alemania, en la calle Zurbarán, muy cerca por cierto de su primera sede en Zurbano. Hoy es el Instituto Goethe.

Calle Zurbarán, 21

Calle Zurbarán, 21

De esa estancia el actual Instituto conserva interesantes materiales científicos como veremos, y la maqueta de un barco acorazado alemán que se expone en el vestíbulo.

En 1960, después de una gran reforma del espacio interior, el Instituto Cervantes se instaló en un edificio de la glorieta de Embajadores, antigua Escuela de Veterinaria.

 

Antigua Escuela de Veterinaria

Una de las caras quizá menos conocidas del poderoso valido del rey Carlos IV Manuel Godoy es su contribución al mundo cultural y científico. Entre otras instituciones en 1793 creó la primera Escuela de Veterinaria. Escribió Godoy:

Cuando el rey comenzó a dispensarme su estimación y confianza, le hablé yo muchas veces de este ramo importantísimo. Cuanto iba al bien de sus súbditos lo acogía siempre Carlos IV. Mi proyecto de una Escuela fundamental y normal de Veterinaria, en toda la extensión de esta ciencia y este arte, mereció el real aprecio, y decretada que hubo sido la fundación de esta enseñanza…”

Se situó en el Paseo de Recoletos, en unas casas junto a la Puerta de Recoletos, lo cuenta el propio Godoy en sus Memorias. En el solar en que posteriormente se construiría el Museo Arqueológico y la Biblioteca Nacional según proyecto del arquitecto del Ministerio de Fomento Francisco Jareño y Alarcón. Fundado en 1867, el Museo Arqueológico en un primer momento fue instalado en el Casino de la Reina.

Diez años después el mismo Jareño construyó el edificio de la Escuela de Veterinaria en los Jardines del Casino. En estilo neomudéjar, ocupó los terrenos donde se encontraba la ría artificial y el dique, construcción circular con arquerías donde se guardaban las falúas que circulaban por la ría.

Grabado2

Casino de la Reina

La nueva sede de la Escuela fue inaugurada en 1881.

(Foto Museo Veterinario Complutense)

Escuela de Veterinaria (Foto Museo Veterinario Complutense)

El gran edificio de ladrillo visto tiene una planta rectangular construida en torno a un patio cuadrado ajardinado.

El arquitecto creó dos pabellones a modo de anfiteatros de forma octogonal en sus lados norte y sur, y una pequeña construcción en el lado oeste que albergó la Capilla. En el centro del patio había otro pequeño pabellón, antigua forja y herradero.

Plano (COAM)

Plano Escuela de Veterinaria (COAM)

El plano firmado por el arquitecto nos muestra donde estaban situadas las estancias de la Escuela, la Sala de reconocimientos y curaciones de animales, Gabinete quirúrgico, Farmacia, Sala de profesores, etc.

 

Instituto Cervantes

La Escuela de Veterinaria se trasladó, según sus propios deseos, a la Ciudad Universitaria y el edificio de Embajadores fue cedido y remodelado para el Instituto (entre 1958-60) siendo inaugurado en 1960.

No recuperó su condición de centro mixto hasta el curso 1981-82, a petición del Claustro de profesores. En 1981 se conmemoraba su Cincuentenario como “Instituto Cervantes”. A finales de ese año tuvo lugar otra importante solicitud del Claustro, la rehabilitación de Antonio Machado como Catedrático, que fue concedida.

Entre 1989 y 1990 el edificio fue nuevamente rehabilitado según proyecto de Ignacio Prieto Revenga, arquitecto del Equipo Técnico de la Delegación Provincial del Ministerio de Educación, recuperándose la arquitectura original que había sido alterada en el interior en algunas zonas.

Glorieta de Embajadores

Glorieta de Embajadores

 

El IES Cervantes hoy día

La entrada al hoy Instituto Bilingüe Cervantes tiene lugar por la calle de Embajadores nº 70, frente a otro de los edificios emblemáticos del barrio, la Fábrica de Tabacos.

Calle Embajadores, 70.

Calle Embajadores, 70.

Un espacioso vestíbulo abovedado da acceso a la Galería de la planta baja, al patio y a la escalera que dirige a la planta superior.

vestibulo

Lo primero que se puede observar es la luminosidad del lugar, tras el sobrio ladrillo de las fachadas, gracias al patio y los grandes ventanales.

pasillo

En el patio fue reconstruido el pequeño pabellón, antigua forja.

patio

En la escalera principal una emotiva lápida recuerda a Antonio Machado y su paso por el instituto, instalada tras su rehabilitación como catedrático y anulación del expediente de depuración.

Machado lapida

Una vitrina guarda documentos y libros del poeta, así como otros objetos valiosos testigos de la historia del Centro.

Otra de las grandes y gratas sorpresas de la visita es que parte del mobiliario del Palacio del Marqués de Salamanca en la Quinta de Vista Alegre, tras el traslado del Centro de Educación Especial María Soriano y cierre del palacio, se encuentra aquí, en el despacho de la Directora, a salvo y bien cuidado. La mesa, sillas y un bello armario del siglo XIX.

mueble Salamanca

Pero este despacho aún nos depara otra sorpresa, y un misterio en cierto modo:

Otro pequeño mueble, que llama nuestra atención, más antiguo, al parecer perteneció a Manuel Godoy.

mueble de godoy

Procede de otro pequeño despacho situado en la primera planta, desde siempre aquí conocido como el despacho de Godoy, no hemos podido saber porqué.

Godoy había muerto en 1851, treinta años antes de que se inaugurara la nueva sede de la Escuela de Veterinaria en la que parece que tanto se implicó, pero ¿es posible que estos muebles fueran trasladados desde la primera sede en Recoletos cuando el ministro la fundó?

Los pabellones octogonales laterales hoy están ocupados por el Aula Magna y el Salón de Actos en la planta baja, y sobre ellos en la primera planta los Laboratorios de Ciencias Naturales y de Física, con sus espléndidos techos de madera.

pabellon laboratorio

El patrimonio, los equipos y materiales de ambos Gabinetes son muy importantes. Láminas de arquitectura, botánica… colecciones de zoología, modelos de anatomía… instrumentos de física y química, etc. procedentes del Colegio Alemán, la antigua Escuela de Veterinaria, del Museo de Ciencias Naturales y del Jardín Botánico entre otros lugares.

laboratorio minerales

La antigua Capilla hoy es la Biblioteca que acoge notables fondos, algunos del siglo XIX.

Biblioteca en la antigua Capilla

Biblioteca en la antigua Capilla

capilla 2

Paseando por las instalaciones se descubren las huellas de algunos profesores ilustres que han pasado por aquí además de Machado, Rafael de Penagos, María Zambrano…

La completa remodelación que incluyó trabajos de consolidación llevada a cabo hace unos veinticinco años recuperó la arquitectura original. Entre otros elementos, bajo la cubierta se reconstruyó en madera la estructura de la techumbre.

cubierta3

Bajo ella queda un espacio espectacular, de igual tamaño que la superficie total de la planta del edificio que permite apreciar la extraordinaria estructura arquitectónica del edificio de Francisco Jareño.

cubierta2

De vuelta a la calle Embajadores decidimos dar un paseo rodeando el edificio, caminando por el parque del Casino de la Reina hasta volver a la glorieta, y recordar su historia y la del lugar en el que se encuentra. Larga y rica historia.

entrada fachada

Por : Mercedes Gómez

Con todo mi agradecimiento a Julia Pérez, Directora del IES Cervantes, por su hospitalidad y ayuda.

—-

Bibliografía:

Natividad Araque. “El Instituto Femenino Infanta Beatriz y la inserción de las mujeres en los institutos de Enseñanza Secundaria de Madrid (1900-1930)”. Revista Complutense de Educación. Vol. 12 nº 2 (2001).

Varios autores. Instituto de Bachillerato Cervantes. Miscelánea en su Cincuentenario 1931-1981. Ministerio de Educación y Ciencia, Madrid 1982.

Manuel Godoy – Carlos Seco Serrano. Memorias del Príncipe de la Paz. Madrid Atlas, 1956. (BDH de la Biblioteca Nacional)

COAM. Guía de arquitectura. Madrid 2003.

Museo Veterinario Complutense
Programa CEIMES

 

 

Como ya vimos, el pintor Claudio Coello nació en 1642 en Madrid.

A la edad de 35 años adquirió una casa en la calle Calatrava, entre las calles de San Bernabé y del Águila. Como también sabemos, tuvo algunos inquilinos, entre ellos la familia de Teodoro Ardemans; allí vivió hasta su muerte en 1693.

Pero Claudio Coello había nacido en las cercanías de Puerta Cerrada.

En la entrada dedicada al pintor en mayo de 2103 comentamos que no habíamos podido localizar la placa que el Ayuntamiento le había dedicado en 1991. El caso fue que efectivamente por algún motivo no estaba en su lugar.

Hace unos días paseando por el barrio pudimos verla, allí estaba, recordando que en este lugar nació en 1642 Claudio Coello, pintor de cámara del Rey Carlos II.

La placa está situada en la fachada del Palacio Arzobispal que da a la plaza, esquina calle de San Justo. Es la manzana 175.

El Plano de Texeira muestra cómo era el barrio en la época en que vivió Coello, y las casas que ocupaban el sitio nº 1 de la manzana. Imaginamos que la familia del artista llegaría a Madrid desde Portugal y ¿se instalaría de alquiler en las proximidades de la plaza?

Plano de Texeira (1656)

Plano de Texeira (1656)

Gracias al magnífico especial de la página municipal memoriademadrid dedicado a las Placas de Madrid sabemos que el pasado mes de diciembre 2014 fue repuesta, así que podemos actualizar el artículo.

Puerta Cerrada Coello

Aprovecho para recomendar, si es que aún no la habéis visitado, la página mencionada: Placas de Madrid, con información muy detallada y valiosa.

Coello placa copia

Además, cualquier excusa es buena para darse una vuelta por los alrededores de Puerta Cerrada. Que disfrutéis.

Por : Mercedes Gómez

 

 

Queridos amigos:

Un año más me animo a escribir unas líneas para celebrar el cumpleaños de Arte en Madrid, el cumple de todos nosotros, sobre todo para daros las gracias. ¡Cumplimos seis años!

Los números (años, visitas, visitantes, suscriptores…) aunque son gratificantes no tienen mucha importancia en sí mismos, pero sí la tienen en un aspecto: nunca olvido que detrás de cada dato, incluso detrás de cada artículo, estáis vosotros, los posibles lectores. Sin vuestra compañía esto no tendría sentido, y no es una frase manida, es la realidad. Una de las cosas que más animan es cuando contáis que habéis ido a visitar los lugares de los que he hablado o pensáis hacerlo porque os parece interesante, o que os gustaría, si acaso estáis lejos. Es bonito, sobre todo porque se demuestra que Madrid es, poco a poco, más querida y valorada, que a fin de cuentas es nuestro objetivo principal.

Un año más hemos recorrido sus calles y plazas, visitado edificios donde antes nunca habíamos entrado, desde palacios a antiguas fábricas; hemos descubierto nuevos y emocionantes tramos de murallas que no conocíamos; hemos seguido estudiando la historia de la Villa, el pasado prehistórico, las huellas romanas, los arrabales islámicos, la imaginada Cerca del Arrabal del siglo XV…

Hemos accedido a iglesias ubicadas no solo en el centro de la ciudad, Santa María la Antigua en Carabanchel y San Pedro ad Víncula en Vallecas, tan bellas. Incluso este año nos hemos atrevido a llegar más lejos, a algunos pueblos de nuestra Comunidad, Buitrago, Nuevo Baztán, El Escorial, siempre Alcalá de Henares. ¡Hasta hemos viajado a la antigua Cornellá, en tierras catalanas, donde coincidimos con nuestro gran Pedro Texeira! Tampoco olvidamos nuestros preciosos jardines, ni a sus jardineros, a quienes acompañamos en su triste despedida de La Fuente del Berro.

También hemos sabido un poco más de la vida de algunos pintores en Madrid, Teodoro Ardemans y Rubens, el Greco por supuesto, en su año de conmemoración del IV Centenario de su muerte en Toledo. Y, no podía ser otra forma, hemos recordado con emoción a Antonio Machado de cuyo fallecimiento se cumplieron 75 años en febrero, y a Gabriel García Márquez, que murió en abril.

Y, con mucha ilusión, hemos asistido a la reapertura de dos importantes museos, tras años cerrados, el Arqueológico Nacional y el de Historia de Madrid, nuestro antiguo Museo Municipal.

Ya veis, puede parecer que todos los años son iguales, pero no. Y no solo por los lugares o historias nuevas, también por vosotros, los que habéis estado ahí, desde hace mucho tiempo o poco, da igual, dando vida, creedme, sois el verdadero corazón del blog. Con vuestra participación se va construyendo la casa, que de otra forma no sería la misma. Un lugar (como Madrid, también) lo construyen todas las personas que lo habitan y lo visitan, y con su ánimo y calor crean el ambiente que le hace inconfundible, no mejor ni peor, pero sí distinto a otros. Es nuestra casa.

En fin, todo cambia, hasta este intrincado mundo de internet va cambiando. La vida cambia, nosotros cambiamos, ¡Madrid cambia! En lo que afecta al blog sucedieron algunas cosas importantes para mí. Que el Instituto de Estudios Madrileños, al que pertenecen autores e investigadores ¡tan admirados desde hace tanto tiempo!, me nombrara miembro Colaboradora fue una gran alegría, que compartisteis conmigo, algo inolvidable que siempre os agradeceré.

Y lo más bonito, diversas circunstancias en distintos momentos a lo largo del año propiciaron que haya tenido ocasión de conoceros a algunos de vosotros, lectores y/o colegas blogueros, ha sido un gran placer. Una de ellas, que tuve el atrevimiento de dar mi primera conferencia, y algunos de vosotros fuisteis a escucharme, y si no pudisteis, me disteis ánimos, ¡gracias!

Queridos amigos, ojalá que el tiempo que sigamos juntos, quién sabe cuánto, lo pasemos bien. Y que Madrid, por favor, señores gobernantes y ciudadanos en general, reciba un buen trato.

Miles de gracias, saludos y besos

Mercedes

 

Cuando hace dos años hablamos de los Puestos, tenderetes y tinglados de libros, lugares muy queridos por muchos de nosotros, quedó pendiente hablar de Librerías. Tanto las de libros nuevos como las de viejo, algunas de ellas llenas de verdaderos tesoros, no necesariamente muy caros, basta con que sean valiosos para nosotros.

Hoy de momento os invito a visitar unas muy especiales, en ellas encontramos libros de segunda mano, pero no son tiendas comerciales, son librerías solidarias, maravillosas iniciativas de las que hay ejemplos en Madrid. La semana pasada pude conocer dos de ellas, ambas fantásticas, que ofrecen mucho y esperan nuestra colaboración.

En la calle Covarrubias nº 38 se encuentra TUUULIBRERÍA, librería benéfica creada por la ONG YOOOU para fomentar la lectura y frenar la destrucción de libros.

El proyecto, uno de los varios que desarrollan, es muy bonito, dando una nueva vida a los libros que nosotros ya hemos leído.

tulibreria teatro

Recogen libros de todo tipo, excepto enciclopedias y libros de texto, que luego ponen a disposición de todos, a cambio de un donativo, cantidad que cada uno decide. El precio depende de nuestro criterio y generosidad. Es una postura valiente, que confía en la buena voluntad de los demás.

tulibreria pizarra y sofa

Aparte el mantenimiento del local, en el que colaboran voluntarios para atender a los visitantes, los ingresos son destinados a impartir clases gratuitas de apoyo extraescolar en varios centros educativos de Madrid y Asturias, becas en Nicaragua y Colombia, etc. La organización nació como una Asociación de Maestros y Alumnos Solidarios, y con el tiempo han ampliado su actividad, podéis descubrir todos los detalles en su web.

Una forma de participar es hacerse socio, solo son 12 euros al año. Así, en cierto modo, también se forma parte de una comunidad, de un proyecto común.

Los libros, que desbordan las paredes y los rincones de la habitación, están ordenados por temas en estanterías y montoncitos en los que uno puede disfrutar buscando títulos deseados o encontrando otros inesperados.

tulibreria rebuscando

Un colorido tablón de anuncios recolecta peticiones de libros buscados, notitas dejadas con la esperanza de que alguien nos llame ofreciendo la novela o ensayo anhelados.

tulibreria tablon

El local es un canto a los libros, el intercambio y la solidaridad.

Salimos del lugar, cercano a la Glorieta de Bilbao, y dando un paseo por la Corredera Baja de San Pablo llegamos a la calle de la Puebla nº 14, a LIBROS MELIOR, de la Fundación Melior, donde igualmente se intenta dar una nueva vida solidaria a los libros usados.

melior libros

Como en el caso anterior, los libros están ordenados por temas. Ahora los precios fijados oscilan entre 1 y 5 euros, cada volumen marcado con un color.

melior precios

Aquí sí recogen libros de texto que destinan a familias con pocos recursos, siendo éste uno de sus proyectos más notables.

melior local

El local es muy acogedor, anima a sentarse un ratito y tomarse un café o un te por un euro. Además de librería es una pequeña sala de exposiciones; actualmente podemos contemplar la pintura abstracta de Eduardo Vega de Seoane. También organizan talleres de filosofía y de escritura creativa, y ofrecen conciertos. Los fondos recaudados están siempre destinados a financiar los proyectos de la Fundación, también explicados en su web.

melior saloncito

Ambas librerías son deliciosas, diferentes, pero con algo en común: el amor por los libros, el objetivo de animar a la lectura, compartir experiencias y el deseo de ayudar a los demás.

Os animo a visitarlas, pasaréis un buen rato y seguramente, como mínimo, encontraréis un buen libro. ¡Ah! y también películas. Las dos abren todos los días, de lunes a domingo.

Por : Mercedes Gómez

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TUUULIBRERÍA. Calle Covarrubias, 38.

LIBROS MELIOR. Calle Puebla, 14.

 

Doña Catalina Téllez, camarera de la reina Isabel la Católica, en 1510 fundó una Casa de Recogimiento cerca de una de las Puertas de la Villa, la de Valnadú, próxima al Alcázar; en la actual calle de Carlos III, junto a la Plaza de Oriente. Fue el origen del Convento de Santa Catalina de Sena o Siena, institución histórica de azarosa vida a lo largo de cinco siglos cumplidos.

En 1574 las beatas convertidas en religiosas, habiendo adoptado la regla de Santo Domingo, se trasladaron a la actual plaza de los Mostenses, donde luego se instalarían los religiosos premostratenses de San Norberto, de modo que las monjas se vieron obligadas a sufrir un nuevo cambio de domicilio.

En 1610 se instalaron entre la Carrera de San Jerónimo, la calle del Prado y la de Santa Catalina, que conserva el nombre en recuerdo de la santa italiana que había vivido en el siglo XIV. Este Convento de Santa Catalina de Sena fue uno de los dos conventos construidos por el poderoso Francisco Gómez de Sandoval duque de Lerma, ambos comunicados con su casa de recreo en el Prado de San Jerónimo por un pasadizo volado.

Durante la guerra de la Independencia fueron expulsadas y en 1824 el convento fue demolido. Las dominicas se mudaron, una vez más, en esta ocasión al Palacio de Santisteban en la calle del Nuncio. Poco después, gracias a la donación del duque de Medinaceli de un edificio de su propiedad, la Comunidad fue trasladada a la calle del Mesón de Paredes en el barrio de Embajadores.

Sobre el solar que desde el siglo XVI y a lo largo del XVII estuvo ocupado por varias casas de diferentes propietarios, en el siglo XVIII el Conde de las Torres edificó su palacio.

Plano de Pedro Texeira (1656)

Plano de Pedro Texeira (1656)

Era la casa nº 11 de la manzana 56, con fachada a las calles de Cabestreros (hoy Mesón de Paredes) y de la Comadre (actual calle del Amparo). El edificio fue habilitado para acoger a las religiosas.

Plano del General I. de Ibero (h.1875)

Plano del General I. de Ibero (h.1875)

Las monjas dominicas lo abandonaron a mediados del pasado siglo XX.

Los arquitectos Francisco Coello de Portugal Acuña y Francisco Moreno López en 1966 construyeron la nueva sede del Convento, en la calle Leonor de Austria nº 2 en el distrito de Hortaleza, donde continúan en la actualidad.

Por esas mismas fechas el edificio de Lavapiés fue adquirido por el Ayuntamiento; su estado era al parecer ruinoso y finalmente fue derribado, conservándose únicamente el muro que daba a Mesón de Paredes. El solar fue urbanizado como plaza pública. En una foto publicada por el diario El Mundo en 2007 se aprecia una entrada adintelada de piedra y sillares de granito del muro que, considerado una “barrera arquitectónica”, había sido demolido el año anterior.

cabestreros 2006 el mundo copia

En 1997 se había proyectado la reforma de la plaza y la construcción de un aparcamiento. Los arquitectos seleccionados fueron Emilio Rodríguez y Francisco Domoso. La idea fue dejar la plaza diáfana para evitar la inseguridad denunciada por los vecinos, debido a las escaleras y recovecos existentes. La entrada adintelada y los arcos o zócalos de valor se recolocarían según informó el Ayuntamiento.

Plaza de Cabestreros (2014)

Plaza de Cabestreros (2014)

Hace más de tres años, hablando de las Fuentes de la República, visitamos la Fuente de Cabestreros, colocada en 1934 frente a los muros del Convento. En los comentarios al artículo surgió el tema del muro, que creíamos desaparecido.

El pasado mes de diciembre, durante uno de sus deliciosos paseos guiados por el barrio de Lavapiés, David Gutiérrez nos descubrió el lugar donde habían sido colocados algunos restos. Los sillares de la puerta de granito y parte del muro se encuentran tumbados sobre el pavimento de la plaza.

dintel2

Según el Ayuntamiento, de acuerdo con la recomendación de Patrimonio, así se ha mantenido la “Huella histórica” del antiguo convento.

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Ha sido una sorpresa saber que no todos los restos del viejo muro del Convento de Santa Catalina de Sena, antiguo Palacio de los Condes de Torres, habían desaparecido tras su demolición.

restos de capitel

Aunque la verdad, se trata de una de las conservaciones de elementos históricos más raras que conozco.

Por : Mercedes Gómez

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Bibliografía y fuentes:

Ayuntamiento de Madrid. 11 nov 2004.
Monasterio de Santa Catalina. rtve.es 9 agosto 2009.
P.F. García Gutiérrez – A.F. Martínez Carbajo. Iglesias conventuales de Madrid. Ed. La Librería. Madrid, 2011.

 

 

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