En el siglo XVII el gran espacio de terreno existente junto al Prado de Atocha, actual Paseo del Prado, entre la Carrera de San Jerónimo y la calle de las Huertas, pertenecía al poderoso Duque de Lerma. Allí él construyó su casa principal y fundó dos conventos, el de los Trinitarios descalzos y el de San Antonio de padres Capuchinos. Antonio Mancelli los dibujó junto a sus Huertas y jardines.

Plano de A. Mancelli, 1623.

Plano de A. Mancelli, 1623.

El Convento de Trinitarios descalzos de la Encarnación fue fundado, como decíamos, por don Francisco Gómez de Sandoval, Duque de Lerma, valido de Felipe III, Cardenal de la Santa Iglesia de Roma, el 7 de abril de 1606, así consta en el Plano de Pedro Texeira.

Plano de P. Texeira, 1656 (detalle Iglesia)

Plano de P. Texeira, 1656 (detalle Iglesia Trinitarios)

El Convento de Padres Capuchinos de San Antonio lo fundó tres años después, en 1609.

El de los Trinitarios, que había pasado a estar bajo el patronato del duque de Medinaceli, se mantuvo más o menos tal como había sido creado hasta el siglo XIX pero durante la ocupación francesa a partir de 1808 fue casi destruido. Reedificado en tiempos de Fernando VII, en 1836 fue desamortizado y quedó sin uso hasta que en 1843 volvió a manos del duque de Medinaceli que lo cedió a las monjas del Caballero de Gracia.

Por otra parte a mediados del siglo también los terrenos comenzaron a sufrir transformaciones. Se abrió la prolongación de la calle Lope de Vega –antes llamada de Cantarranas– hasta el Paseo. Poco después en el solar resultante entre dicha calle y la de Huertas se edificó el famoso palacio de Xifré de estilo árabe. Y a principios del siglo XX tuvieron lugar la prolongación de las calles de Cervantes –antigua calle de Francos– y de Jesús –en el siglo XVII calle de los Trinitarios–, actual calle del Duque de Medinaceli. Así la posesión, la gran única  manzana 233, se convirtió en las cuatro manzanas actuales.

Plano L.Delage, 1915

Plano L.Delage, 1915

El Palacio de los duques de Medinaceli fue a su vez derribado para levantar el Hotel Palace. El de Xifré sobrevivió hasta los años 50, sustituido por la antigua Casa Sindical, actual Ministerio de Sanidad.

Pero volvamos al Convento, a los años finales del siglo XIX. La comunidad de padres capuchinos del vecino San Antonio del Prado, que recordemos también había sido fundado por el duque de Lerma y estaba igualmente bajo patronato del duque de Medinaceli, pasó a ocupar el edificio de los Trinitarios. Así fue como desde 1895 los Capuchinos custodiaron la imagen del Nazareno que se hallaba en la modesta Capilla de Jesús único vestigio al parecer de la antigua iglesia de los Trinitarios.

1932 medinaceli

Desaparecida iglesia de Jesús de Medinaceli. Archivo Ruiz Vernacci, fototeca Mº Cultura.

En 1917 Jesús Carrasco Muñoz-Encina proyectó el nuevo Convento de los Padres Capuchinos, situado junto a la iglesia en la actual plaza de Jesús nº 2 y con fachada a la calle de Lope de Vega 45. Se construyó entre 1917 y 1920 en parte del terreno del antiguo convento. El mismo arquitecto lo amplió en 1954.

convento capuchinos

En 1921 proyectó la actual Basílica de Jesús de Medinaceli. La antigua iglesia fue derribada.

Foto La Esfera, 1926.

Foto La Esfera, 1926.

Conocemos por la prensa de la época cómo era ese primer proyecto que no llegó a realizarse suponemos que entre otras razones por motivos económicos.

(Hemeroteca Mº Cultura 2006)

(Hemeroteca Mº Cultura 2006)

Las obras comenzaron pero en 1927 se acometió un segundo proyecto que no se terminó hasta 1929. Como leemos en una placa instalada en la fachada, la iglesia en su estructura actual fue inaugurada en 1930.

De estilo neo-barroco la fachada consta de dos cuerpos superpuestos coronados por un frontón y una cruz. El cuerpo inferior está dividido en tres partes, en el centro está la entrada principal.

2016 medinaceli fachada

En el cuerpo superior bajo un arco de medio punto y entre pilastras una bonita vidriera de la Casa Maumejean representa la Apoteosis del Cristo de Medinaceli.

medinaceli vidriera

El interior de planta de cruz latina tiene tres naves. Al fondo de la gran nave central en el altar mayor se encuentra el camarín que normalmente cobija al Cristo, excepto en momentos como la Semana Santa en que desciende para salir en procesión.

medinaceli tres naves

En la nave del Evangelio hay varias capillas. La mayor, en el crucero, dedicada a la Inmaculada Concepción, imagen de principios del siglo XIX procedente del Convento de San Antonio del Prado. A su derecha, tras una espléndida reja de forja del siglo XVII, se encuentra la capilla-panteón creada en 1953 para la familia del ducado de Medinaceli, obra del arquitecto Luis Gutiérrez Soto.

cerradura panteon

En ella se encuentran dos sepulcros de mármol con los restos del duque de Medinaceli Luis Jesús Fernández de Córdoba fallecido en el mes de julio de 1956 y su segunda esposa. En el centro la pintura de un Cristo Crucificado de fines del siglo XVIII. El techo está decorado con pinturas de Enrique Segura.

medinaceli panteon

Otras capillas de interés son la de la Divina Pastora y la de Nuestra Señora de la Divina Providencia con una escultura de la Virgen de la Leche obra de Mariano Bellver. Ambas proceden también de San Antonio del Prado. Y la última dedicada a San Antonio de Padua muestra una escultura de Mariano Benlliure, de 1945.

Sin duda la obra más valiosa y más antigua es la de Nuestro Padre Jesús Nazareno o Jesús del Rescate, más conocido hoy día como Jesús de Medinaceli.

La escultura es una talla sevillana de la primera mitad del siglo XVII. No hay certeza sobre quién fue su autor, tal vez Francisco de Ocampo o, más probablemente se cree por las características artísticas, Luis de la Peña. Es una imagen modelada de cuerpo entero, no de vestir, con los brazos articulados.

jesus medinaceli

Se cree que la escultura fue creada para los Padres Capuchinos de Sevilla que la llevaron a una ciudad en el norte de África para ser venerada por los ciento cincuenta soldados allí destinados. Hacia 1681 se encontraba en Mámora, conocida en España como San Miguel de Ultramar, pequeña colonia que por entonces se perdió. Los soldados y las imágenes, entre ellas el Nazareno, cayeron en manos de los musulmanes. Eran los últimos tiempos del reinado de Carlos II.

Después el Cristo fue recuperado, aunque sobre el precio no hay acuerdo y entramos en el terreno de la leyenda lo cierto es que volvió a España y luego llegó a Madrid, y que su historia a lo largo de sus casi cuatro siglos de vida ha sido muy azarosa.

Primero llegó al Convento de los Trinitarios descalzos de Sevilla, de ahí en 1682 al Convento de la misma Orden en Madrid. Su Capilla fue inaugurada en 1689. Por entonces se realizaron numerosas copias.

jesus cuerpo entero

A causa de la guerra de la Independencia sufrió varios traslados, a los Basilios en la calle Desengaño, San Martín… tras la desamortización en 1836 fue llevado a la parroquia de San Sebastián. En 1845 el duque solicitó su vuelta al convento de Trinitarios lo cual consiguió al año siguiente.

En el inicio de la guerra civil los religiosos temieron por la imagen y la escondieron. En 1937 un batallón republicano estableció su cuartel en este convento, y una mañana buscando madera para calentarse en el sótano encontraron la caja con el Cristo y, después de una restauración de urgencia pues le había afectado la humedad, la valiosa escultura fue trasladada al Museo del Prado. La imagen fue una más de las obras salvadas por las tropas republicanas que las entregaron a la Junta de Incautación del Tesoro Artístico Nacional. Jesús de Medinaceli viajó con los cuadros y otros elementos del Patrimonio a Valencia, posteriormente a Francia y en 1939 se expuso en Ginebra en la Sociedad de Naciones junto con algunas pinturas del Prado. En mayo de 1939 regresó a Madrid.

Además de su gran valor histórico y artístico, fue y sigue siendo sin duda una de las imágenes religiosas más veneradas en Madrid.

Del convento de los Trinitarios del siglo XVII y su iglesia, así como de la casa del duque de Lerma, no quedan apenas vestigios. Como vimos, fue todo sustituido por las nuevas construcciones y otros edificios que a su vez fueron derribados para levantar los actuales.

Parte de la antigua manzana 233 desde el Paseo del Prado

Parte de la antigua manzana 233 desde el Paseo del Prado

En el pavimento del Paseo del Prado, frente a la calle de las Huertas, unas losas de distinto color al de la acera marcan la situación y la planta del torreón que allí se levantaba, en la cerca que rodeaba el convento.

Texeira 1656 (detalle torreón)

Texeira 1656 (detalle torreón)

 

Paseo del Prado 2016

Paseo del Prado 2016

Estas losas y una placa colocada en 2003 son el único recuerdo de los restos arqueológicos hallados durante unas obras de las que no he logrado conseguir información.

placa torreon

Pero sobre todo se conserva la imponente presencia de la imagen de Jesús tallada en Sevilla en las primeras décadas del siglo XVII y llegada a este convento posiblemente, según los padres Capuchinos, el 21 de agosto de 1682.

jesus medio cuerpo copia

Por : Mercedes Gómez

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Bibliografía:

La Esfera 18.3.1922 y 27.3.1926 ; Hoja del Lunes 16.7.1956
García Gutiérrez, P.F. y Martínez Carbajo, A.F. Iglesias de Madrid. Ed. La Librería, Madrid 2006.
Azorín, Francisco. El Madrid romero y devoto. Ed. La Librería, Madrid 2006.
Folleto HH.MM. Capuchinos

La entrada de hoy es solo un pequeño homenaje que hace tiempo quería dedicarle a los autobuses madrileños. Los utilizo muchísimo, me encanta viajar en autobús. El Circular, el 21, el 53, son varios los que tomo muy a menudo, otros ocasionalmente me han servido para descubrir lugares impensados, algunos en paseos aquí relatados… pero el que más me gusta, mi autobús, es el 2, una de las líneas más antiguas.

1934 gran via

Desde mi barrio me lleva al Retiro, a la Puerta de Alcalá, a Cibeles, al Paseo del Prado y los museos, a la Gran Vía, a las cercanías del Madrid histórico, a Argüelles, y a un montón de sitios más. Además de llevarte a trabajar o a otras actividades cuando lo necesitas, te regala un paseo precioso por el Madrid más emblemático.

La primera red de autobuses fue explotada por la Sociedad General de Autobuses entre 1924-1927. Durante la II República en los años 30 el Ayuntamiento acordó junto con la Sociedad Madrileña de Tranvías la inauguración de nuevas líneas de autobús, algunas de ellas de dos pisos. Fueron los famosos Leyland que comenzaron a recorrer la Gran Vía entre otros lugares de nueva construcción en la capital.

El gran Francesc Català-Roca los fotografió en los años 50.

F. Català-Roca (1949)

F. Català-Roca (1949)

 

F. Catalá-Roca (1954)

F. Catalá-Roca (1954)

 

También Teodoro Naranjo Domínguez, fotógrafo del diario ABC, lo inmortalizó.

Calle Blasco de Garay (T. Naranjo, 1956)

Calle Blasco de Garay (T. Naranjo, Dº ABC, 1956)

Suya es también esta foto de los nuevos autobuses de dos pisos que adquirió la EMT en 1957.

(T. Naranjo, Dº ABC)

(T. Naranjo, Dº ABC)

 

La imagen del 2 estará ligada a la Gran Vía para siempre. En 1961 circulaba el modelo Pegaso 5020, que aparece en diversas fotografías y películas.

1961 el 2

En noviembre de 2007 se celebraron los 60 años de la EMT, que había comenzado su actividad como tal en 1947, con una exposición en la plaza de Colón.

2007 expo

 

Pudimos contemplar paneles explicativos, fotografías (incluida una del 2) y autobuses reales.

EMT 60 años (2007)

EMT 60 años (2007)

 

Y pudimos subirnos a uno de esos antiguos autobuses de dos pisos.

2007 bus 2 pisos

Con el tiempo los modelos fueron cambiando, también el color. Desde 1947 habían sido azules hasta 1973 en que se decidió el cambio al rojo, realizado poco a poco y finalizado en 1986.

Enero 1999

Enero 2009

Nos subimos al bus incluso nevando.

2009 nieve

Enero 2009

En 2008 se había decidido la vuelta al color azul, cambio que también se tomó su tiempo hasta llegar a todos los vehículos.

Marzo, 2016

Marzo 2016

Y así seguimos recorriendo nuestro querido Madrid.

2016 el 2 vamos

Por: Mercedes Gómez

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Bibliografía

25 imágenes en la historia del transporte público de Madrid.

El transporte madrileño en el objetivo de Català-Roca.

Uno de los hechos que siempre se ponen de manifiesto a la hora de hablar de los orígenes de Madrid es la ausencia de restos humanos localizados en los numerosos yacimientos arqueológicos excavados a lo largo del tiempo que acompañen los hallazgos materiales. Por eso la noticia publicada en 1999 en el diario El País, hace casi diecisiete años, tiene una gran importancia. Según el periódico, que no desvelaba el lugar exacto del hallazgo, los arqueólogos de la Dirección General de Patrimonio de la Comunidad de Madrid habían descubierto tres esqueletos de la Edad del Bronce, de hace unos 4.000 años, en las inmediaciones del Rastro, en pleno centro de Madrid.

La noticia, además, era trascendental por otro motivo: explicaba que sobre los restos prehistóricos había una capa de estratos de edificaciones que abarcaban desde el siglo IX al XIX, lo cual indicaba que posteriormente, desde la época islámica, esos terrenos habían estado habitados.

Continuaban diciendo que la prospección, entre junio y julio de ese año, fue realizada en el más absoluto sigilo. Desde luego, una de las cosas que más llama la atención en esas noticias que se sucedieron durante varios días, es que no se indicaba el lugar del hallazgo.

Hacia 1970 había sido derribada la última edificación en el misterioso solar, un palacio del siglo XIX al parecer. Debajo estaba la historia de Madrid.

El mismo diario publicó pocos días después que el Museo Arqueológico Regional proyectaba exponer los esqueletos. En cualquier caso, decían, las decisiones se tomarían una vez realizado el informe de los arqueólogos autores del hallazgo, logrado durante la cata obligatoria previa a unas obras de edificación de viviendas.

Ante la importancia de la noticia y la búsqueda infructuosa de datos nuevos para un trabajo sobre este tema en el que estoy embarcada y espero vea la luz pronto, solicité información al Museo Arqueológico Regional.

La respuesta fue que sí, dichos restos se encuentran depositados en el museo, junto con la documentación de dicha intervención. Aunque, a pesar del gran lapso de tiempo pasado, se encuentran todavía en proceso de estudio y pendientes de publicación por parte de los arqueólogos directores de dicha intervención, por lo que no es posible su consulta tal como yo solicitaba.

Lo que sí me comunicaron amablemente es que se trataba de la calle de los Mancebos nº 3.

Conocemos muy bien el solar, efectivamente allí se encuentra uno de los lienzos conservados de la muralla medieval visible en su cara intramuros –a unos minutos del Rastro en realidad–. Pertenece al primer tramo de la muralla que rodeaba el llamado segundo recinto, que iba desde la Cuesta de la Vega hasta Puerta de Moros, del cual se conservan bastantes vestigios en las manzanas de casas que crecieron a partir de los siglos XV-XVI adosadas a la tapia, configurando las actuales calles de Don Pedro y de los Mancebos.

En el libro Las murallas de Madrid, publicado por la Comunidad en 1998, anteriormente a las noticias que comentamos, aparece la foto del solar.

Calle de los Mancebos nº 3 (1998) (Foto: Pilar Mena)

Calle de los Mancebos nº 3 (1998) (Foto: Pilar Mena)

En la nueva edición de 2003 comprobamos que ya se había construido el nuevo edificio, dejando una franja en la zona próxima a la muralla. Fue la condición para poder construir, dejar unos tres metros libres para una posible futura excavación.

Calle de los Mancebos nº 3 (2016)

Calle de los Mancebos nº 3 (2016)

El edificio resultante es por tanto estrecho, con un pequeño jardín que lo separa del edificio que da a la calle Don Pedro. Tras una verja podemos contemplar los restos de la muralla.

mancebos3 jardin estrecho copia

La muralla visible había aparecido en una primera intervención arqueológica. En la segunda, la que comentamos de 1999, aparecieron nuevos restos de muralla y una serie de silos colmatados por un apreciable conjunto de cerámica de cronología islámica y cristiana, además de, añaden en dicho libro de forma muy discreta, sin más comentarios, una inhumación prehistórica.

La inhumación prehistórica deben ser los tres esqueletos de la edad del bronce, restos de personas que habitaron la ladera del llamado cerro de las Vistillas o de San Andrés hace unos cuatro mil años.

Recordemos que un poco más abajo, a medio camino de la subida al cerro, previamente a la construcción de otro edificio, en la calle de Angosta de los Mancebos nº 3, en 1984 ya se habían encontrado restos, aunque no humanos, de la existencia de un poblado, que ya vimos aquí.

Calle Angosta de los Mancebos, 3

Calle Angosta de los Mancebos, 3

Se hallaron cerámicas, un molino y restos de huesos de animales. Se cree que debió pertenecer a un pequeño núcleo que vivía de la ganadería menor (ovejas, cabras y cerdos) y del pequeño cultivo, en un entorno de bosque y monte bajo, parecido a los actuales Monte del Pardo o a la Casa de Campo. Las cabañas solían estar construidas con ramas revestidas de barro. En el interior, o en los alrededores, excavaban hoyos donde guardaban los cereales, base de su alimentación junto a la caza y la ganadería.

Los recipientes hallados conservados en el Museo de San Isidro en la plaza de San Andrés, muy cerca de su lugar de origen, revelan la existencia de vida en un Madrid muy remoto, en el que unos hombres y mujeres prehistóricos construían sus cabañas con los elementos que tenían a mano, ramas y barro, y fabricaban objetos de cerámica utilizando la arcilla para guardar sus alimentos y cocinarlos.

Museo de San Isidro

Museo de San Isidro

Quizá algunos de estos madrileños que vivieron hacia el año 1330 a. de C. fueron los que aparecieron enterrados en el solar un poco más arriba, en la calle de los Mancebos.

De lo que no cabe duda es de que esta colina, separada por las aguas del arroyo de San Pedro -de las que seguramente se surtían sus habitantes- de la otra colina hoy llamada de Palacio en la que siglos después se fundaría Mayrit, origen de Madrid, fue habitada desde tiempos muy antiguos.

Cerro de las Vistillas. A la derecha, inicio de la calle Angosta de los Mancebos, subida a San Andrés

Cerro de las Vistillas. A la derecha, inicio de la calle Angosta de los Mancebos, subida a San Andrés.

Volviendo a la calle Mancebos nº 3, debemos comentar que en el momento del hallazgo los conflictos parece que fueron los habituales en Madrid en estos casos. ¿Conservamos en su lugar o lo mostramos en un museo, lo tapamos, evitamos la construcción de la casa para salvar el hallazgo…? También como casi siempre, con mucho sigilo, se tapó y se construyó. Hace casi diecisiete años.

Ojalá se reanuden las interesantes publicaciones de Arqueología madrileña tanto municipales como de la Comunidad, y que entre ellas se encuentre la relativa a estos hallazgos tan importantes para el conocimiento de nuestra historia.

Por : Mercedes Gómez

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Bibliografía:

Priego, Carmen. “El yacimiento de Angosta de los Mancebos, nueva contribución al conocimiento de la Edad de Bronce madrileña”, en Estudios de Prehistoria y Arqueología madrileñas, nº 9, Instituto Arqueológico municipal, Museo de San Isidro, Madrid 1994.

VVAA. Las murallas de Madrid. Arqueología medieval urbana. Comunidad de Madrid. Madrid, 1998.

Diario El País 7, 8 y 11 agosto 1999.

VVAA. Las murallas de Madrid. Arqueología medieval urbana. Ed Doce Calles, Comunidad de Madrid. Madrid, 2003.

 

El pasado mes de septiembre 2015 tuvimos ocasión de ver en la 2 de TVE un documental extraordinario titulado La Luz de Antonio. Se preparaba la exposición que actualmente ofrece el Museo Thyssen, los Realistas de Madrid.

Él, Antonio López, comienza diciendo: “Me enamoró… “. Se refiere a la pintura de su mujer María Moreno.

María nació en Madrid en 1933, tres años antes de que estallara la guerra. Muy pequeña fue a Valencia con su familia, donde, contó ella misma, tuvo gran libertad y vivió en contacto con la naturaleza, pero pronto volvió al duro Madrid de la posguerra y se convirtió en una adolescente introvertida. Dijo que la cultura le ayudaba a alejarse de la triste realidad y la pintura a expresarse.

Comenzó a estudiar en la Escuela de Artes y Oficios. En 1954 entró en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando donde conoció a los que luego serían sus amigos para toda la vida y al que sería su marido, Antonio. Todos juntos formaron el grupo hoy conocido como los Realistas de Madrid, un grupo de artistas admirables pero sobre todo amigos, como ellos mismos siempre recalcan.

grupo joven

Hemos hablado aquí de ellos y de algunas de sus obras en varios artículos. Del propio Antonio López, de Amalia Avia y Lucio Muñoz, que tomó el camino de la abstracción. Julio López Hernández, que se casó con Esperanza Parada. Su hermano Francisco López Hernández, que se unió a Isabel Quintanilla.

grupo maduro

Esperanza –que había dejado de pintar hace muchos años– y Amalia murieron en los inicios de 2011. Lucio había fallecido en 1998.

Hay que resaltar el papel de las mujeres en la Escuela de Bellas Artes, en aquel Madrid de los años 50. Eran compañeras de estudios y en la vida, aunque ellos han llegado a ser más famosos, el arte de ellas fue muy importante, felizmente hoy día ya reconocido.

María se licenció en 1960 y se convirtió en profesora de dibujo. Al año siguiente se casó con Antonio.

Cuenta Antonio en el documental que después de casarse pasaron un mes en un pueblo de Alicante, pintando. Él dice que ella era su luz. Se enamoró de ella y también de su pintura. Nos explica que ella, más que los detalles, “captaba la luz, el alma de las cosas”.

pintando juntos1 copia

María Moreno ha participado en numerosas exposiciones colectivas. La primera en la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1962, en el Palacio de Velázquez del Retiro. La última, la que actualmente podemos visitar en el Museo Thyssen.

Solo en tres ocasiones ha expuesto individualmente. La primera, en 1966 en la Galería Edurne. Eran óleos con silencio dentro, leemos en el antiguo catálogo.

galeria edurne

Unos veinte cuadros mostraban los lugares solitarios pero vividos por la autora. Como ese pasillo de la casa en Tomelloso.

(Foto rtve.es)

(Foto rtve.es)

En 1973 expuso en Frankfurt, Galería Herbert Meyer-Ellinger. Y la última en 1990 en París, en la Galería de Claude Bernard.

Bernard en aquellos momentos compró toda su obra. Hoy día cuenta Antonio López que no sabe cómo el galerista francés la conoció pero que la eligió y quiso que ella expusiera en su sala en París. Cuenta el propio Bernard que “ella no quería exponer, era feliz en su mundo”. En este aspecto coinciden todos. La mayoría pintaba para los demás, todos querían mostrar su obra, pero ella nunca quiso figurar socialmente, pintaba porque le gustaba.

Su pintura es luminosa, claros colores, difuminadas formas. Reconocida maestra del realismo, sus obras sin embargo parece que forman parte del mundo de la imaginación. A pesar de que pintaba sus cosas, su calle, sus flores… su pintura tiene algo de irreal.

pintando juntos2

A veces reflejó los mismos escenarios que su marido, pero de forma distinta. Ella, más suave, cotidiana. Dice Antonio que, igual que Velázquez, Mari “empezó oscura y acabó luminosa”.

(Foto rtve.es)

(Foto rtve.es)

En 1993 produjo El Sol del membrillo, dirigida por Víctor Erice, gracias a ella fue posible el rodaje de una película tan especial y difícil. Antonio López quería pintar el sol… y ella hizo todo lo posible por ayudarle a lograrlo.

pintar el sol

María, Mari, como la conocen su familia y sus amigos, siempre ha acompañado a Antonio. Recuerdo las fotografías publicadas del pintor visitando las salas antes de la inauguración junto a ella cuando en 2011 se anunciaba su esperada y memorable exposición Antonio López en el mismo Museo Thyssen.

expo 2011

Luego, cuando en 2014 se presentó la obra La Familia Real para Patrimonio Nacional, por primera vez María no estaba junto a Antonio en el acto social. Pero mientras él pinta en su estudio ella aún le acompaña y expresa la misma sensibilidad.

No hace mucho tiempo Claude Bernard quiso organizar otra exposición dedicada a la pintura de María Moreno, pero ya no ha sido posible. Ya no pinta.

Su obra está en gran parte en manos de colecciones privadas fuera de España, en Alemania, Francia e Italia. Cuenta su hija María López que hay muchas obras perdidas, o en lugar desconocido, sobre todo de la etapa en que la artista expuso en Alemania… Ella, comisaria de la exposición actual junto al director artístico del museo Guillermo Solana, ahora está buscando, con el objetivo de un día poder dedicar una exposición a la obra de su madre. Ojalá pronto podamos ver esa muestra por la que trabajan sus hijas, ahora de momento podemos admirar catorce obras en la exposición los Realistas de Madrid en el Museo Thyssen. Lo cierto es que es una ocasión única para conocer su pintura.

casa.rtve.es

(Foto: rtve.es)

El documental se puede ver en la web de rtve, La luz de Antonio. Si no lo habéis visto, no os lo perdáis, es maravilloso, es enternecedor, y enriquecedor, escuchar a Antonio López, a sus hijas y otras personas que la conocen a ella y a su arte.

Al final, la familia celebra el 82 cumpleaños de María, en el mismo jardín que ella tantas veces pintó y las bellas flores que ahora decoran una tarta alrededor de la cual se reúnen todos.

(Foto: rtve.es)

(Foto: rtve.es)

Hasta el próximo 22 de mayo podemos ver la exposición Realistas de Madrid, en el Museo Thyssen, donde los amigos se han vuelto a reunir y María Moreno brilla con luz propia. La luz de María Moreno, la luz de Antonio.

Hace pocas semanas hemos tenido ocasión de escuchar a Antonio López en su Conversación en el Palacio Real con Julio López y Francisco Calvo Serraller, una delicia. Salí enamorada de la sabiduría de Antonio López, de su pintura ya lo estaba…

Si os apetece completar esta historia En torno al arte contemporáneo, Antonio López y Julio López Hernández, se puede ver aquí.

Por : Mercedes Gómez

Las Reales Fábricas se crearon en el siglo XVIII. Además de por motivos económicos, las de productos de lujo fueron establecidas en Madrid y sus proximidades debido al deseo de la monarquía borbónica, el Rey y su Corte, de decorar sus palacios a su gusto, como ya vimos aquí. La Real Fábrica de Tapices, la más antigua; de Paños; las de Porcelana, Naipes, luego de Tabaco; y la de Relojes. La de Cristales se ubicó en La Granja, Segovia. Algunos de sus tesoros ahora podemos verlos en el Museo de Historia, en la calle de Fuencarral 78.

La última fue la Real Fábrica de Papeles Pintados, creada en 1786 por iniciativa privada aunque con el apoyo de la Corona.

Durante la segunda mitad del siglo, bajo el reinado de Carlos III, el papel pintado se había puesto de moda. En España no existía ninguna fábrica de ese tipo y en Madrid solo existían algunos talleres. Hasta ese momento la demanda era cubierta mediante la importación sobre todo de Francia.

Los papeles pintados eran xilografías en color de impresión manual, no era un producto industrial sino artístico. Los dibujos de los motivos eran tallados por los grabadores en planchas de madera de peral. Intervenían pintores, grabadores, químicos, coloristas, impresores…

 

LA CASA DE LA ENCINA

Como nos cuenta la investigadora Isadora Rose-de Viejo en su magnífico libro que cito al final, la Fábrica de Papeles Pintados fue ubicada en las afueras de Madrid en la llamada Casa de la Enzina, en la plaza de San Juan la Nueva, hoy desaparecidas tanto la casa como la plaza como veremos, cerca de la Puerta del Conde Duque.

Plano de Espinosa, 1769

Plano de Espinosa, 1769

El 12 de junio de 1772 allí se instaló una casa para las Arrepentidas o Mujeres que salen de la Galera que ocuparon las Casas nº 5, la más pequeña, casita baja, y la nº 6, la más grande, de la manzana 541, situadas entre el Cuartel de los Reales Guardias de Corps y el Convento de las Comendadoras de Santiago.

La manzana comenzaba en la calle del Limón, continuaba por la calle del Cristo, calle de Amaniel y la plaza de San Juan la Nueva (hoy calle de Montserrat).

Manzana 541

Manzana 541 (2016).

La llegada de las mujeres arrepentidas fue motivo de escándalo para las monjas, que con el permiso del rey compraron el edificio. Así consta en la Planimetría General de Madrid, que la casa nº 6 formada por tres solares, pertenecía a las santas Comendadoras de Santiago. La nº 5 pertenecía al Monasterio de monjas de San Pascual.

Calle de Amaniel

Calle de Amaniel (2016)

Después de ser ocupado por distintos inquilinos, Carlos III y sus ministros decidieron que este sería un buen emplazamiento para la Fábrica de Papeles Pintados.

Los fundadores que venían de Francia, tras una serie de vicisitudes, en enero de 1788 aquí se instalaron.

 

REAL FÁBRICA DE PAPELES PINTADOS

Jean Baptiste Francois Giroud de Villette ocupó una parte del edificio con su hermano Pierre y algunos artesanos franceses. Tras la muerte de Juan Bautista, en 1793 Pedro –ya españolizados los nombres de toda la familia– pasó a dirigir la Fábrica.

Se conocen muchos de los modelos porque se anunciaban en la prensa de la época y se describían con mucho detalle. Enrejados con enredaderas, nichos con estatuas, pilastras, figuras mitológicas… exquisitos diseños muy solicitados por los reyes, nobles y alta burguesía. Pedro importaba de Francia brochas, pinceles y barriles de colores, además del color blanco, de carmín líquido, azul de Prusia, amarillo color seda, naranja en polvo, verde inglés, azul imperial, azul real, bermellón

Pedro Giroud de Villette solicitó el Honor de ser Adornista de Casa y Cámara de Carlos IV lo cual consiguió, desde 1800 a 1808. Aunque el cargo era honorario le daba la consideración de Criado del rey lo que facilitaba nuevos encargos.

A finales de 1801 Pedro de 34 años se casó con su sobrina Felicité, Feliciana, de 16. El primer hijo Santiago Carlos nació el 15 de marzo de 1803 en la Casa-Fábrica, pero murió siendo aún muy pequeño. El segundo, Segismundo, nació en 1805 en Lyon; viajó a Madrid cuando cumplió los 16 para incorporarse a la empresa familiar.

Tras la invasión francesa y la guerra, y con problemas de salud, Pedro se fue a Francia, hasta marzo de 1809. Asentado José I en el trono español, volvió. Entonces solicitó al nuevo rey que mantuviera las mismas concesiones que le habían otorgado Carlos III y Carlos IV, pero José I nunca aceptó.

Después de la guerra, el hecho de que José Bonaparte no le había apoyado y la excusa de su enfermedad le ayudaron a recuperar el cargo de Adornista de Casa y Cámara. Y gracias a Fernando VII que fue un gran aficionado al papel pintado e hizo grandes pedidos, la Fábrica casi recuperó su esplendor.

Años después informó al rey de su deseo de jubilarse y dejar a su hijo de 21 años al frente de la Fábrica, solicitando el mismo cargo honorífico para él. Segismundo nunca lo recibió.

En esta época del reinado fernandino lo cierto es que se produjo una gran evolución en las artes decorativas. Se conoce por las Memorias de las Exposiciones de la Industria Española organizadas en 1827, 1828 y 1831, los premios, piezas y creadores que participaron en ellas. Pedro Giroud de Villette, fabricante de papel pintado, obtuvo en 1827 una Medalla de oro.

1820. Giroud de Villette. Sala de papeles pintados. Madrid, h. 1820. Museo de Pinturas y Artes Decorativas del Palacio Real de Madrid.

Giroud de Villette. Sala de papeles pintados. Madrid, h. 1820. (Foto, en López Castán, “Exposiciones públicas…”)

Pedro se jubiló y volvió a Francia. Su hijo Segismundo siguió trabajando para el Palacio pero Fernando VII murió el 29 de septiembre de 1833. No mucho después debió morir Pedro. Estalló la primera guerra carlista y esta fábrica, y otras reales fábricas, tuvieron dificultades y acabaron desapareciendo. Además la desamortización de bienes de la Iglesia afectó a las Comendadoras cuyos inmuebles fueron embargados, entre ellos la casa que había ocupado la Fábrica durante casi 50 años.

Segismundo partió para Francia, abandonando todos los enseres, muebles, planchas de madera… lo cual podía hacer pensar que tenía intención de regresar, pero nunca lo hizo.

 

TRAS LA MARCHA DE SEGISMINDO EN 1836, ¿QUÉ OCURRIÓ?

Se sucedieron una serie de directores de la fábrica y de nuevos inquilinos del inmueble. En 1848 uno de estos inquilinos se llamaba Casimiro Mahou, que en un año se convirtió en el nuevo director de la Fábrica de Papeles Pintados. En aquellos momentos los medios ya debían estar muy anticuados, era necesario modernizarse. Mahou, nuevamente un empresario francés, se asoció con Santiago Ballesteros y ambos establecieron una nueva fábrica.

Casimiro había nacido en mayo de 1804, cuando llegó a la plaza del Limón con su hija Amalia de 4 años, tenía 43 y era viudo. En 1851 tres años después de su llegada, seguía siendo director de la fábrica, y tenía otro hijo recién nacido. Se llamaba Alfredo Mahou.

Después de casi siete décadas, 1856 fue el último en que la Fábrica de Papeles Pintados funcionó en la antigua plazuela de San Juan La Nueva, luego plazuela del Limón, que según nos cuenta Rose-De Viejo llegó a conocerse como “Plazuela del Papel Pintado”.

Ese mismo año Casimiro se casó con su segunda esposa Brígida Solana, madre de Alfredo. Después de la boda la fábrica se trasladó a unos terrenos que habían adquirido extramuros. Nació la nueva Fábrica de Las Maravillas y se produjo el cierre definitivo de la Fábrica de Pedro Giroud de Villete.

No se sabe porqué, en 1859 Ballesteros y Mahou decidieron rescindir su contrato de colaboración, quedando el primero como único propietario. Lo sorprendente es que Casimiro Mahou volvió a la plazuela del Limón y compró toda la finca. Creó una fábrica de pinturas y barnices en el mismo lugar, El Arco Iris, Gran Fábrica de Colores al Temple y al Óleo.

En la misma casa en 1870 Alfredo Mahou abrió un Estudio de Fotografía, ALMAYSO. En 2014 tuvimos ocasión de ver una pequeña y bonita exposición sobre ella, organizada por la marca de cerveza madrileña.

almayso

Casimiro murió el 19 de agosto de 1875. Su viuda y sus hijos siguieron fabricando colores y hielo artificial. El Archivo Histórico de Protocolos de Madrid guarda la escritura de constitución de la empresa Hijos de Casimiro Mahou, de 30 de octubre 1889.

Plano del Gral. Ibáñez de Ibero, 1875

Plano del Gral. Ibáñez de Ibero, 1875

Ese mismo año se derribó la antigua Fábrica de Papeles Pintados -la vieja Casa de la Encina-, y poco después comenzó la construcción del nuevo edificio de ladrillo, sede de la primera Fábrica de Cerveza Mahou.

Gracias al Ayuntamiento se incorporó a la finca parte de la plazuela, que desapareció, después de haber sido terreno público durante siglos. La entrada dejó de estar en la plaza, pasó a situarse en la calle de Amaniel, frente al Convento.

amaniel montserrat

Hace tiempo recordamos aquí la historia de la antigua Fábrica de Cervezas Mahou y su edificio, hoy sede del Museo ABC. Recientemente ha sido colocada una placa en homenaje a Mahou.

placa Mahou

Alfredo trabajó aquí hasta que murió en 1913.

 

PAPELES PINTADOS EN MADRID

Los papeles pintados de la Real Fábrica eran verdaderas obras de arte aunque no se conservan apenas ejemplos porque eran obras efímeras, decoraciones de las habitaciones que estaban destinadas a renovarse con cierta frecuencia o taparse.

La Real Fábrica debió tener muchos clientes a juzgar por la gran producción que se sabe tuvo, aunque exceptuando a la Corona (Aranjuez, La Granja de San Ildefonso) se conocen pocos. Los condes de Altamira y Aranda, los Regidores del Ayuntamiento de Madrid que encargaron varias piezas para el Coliseo de la Cruz y el Teatro de los Caños del Peral… Por supuesto, Manuel Godoy quiso tener ese tipo de exquisitez que disfrutaba el rey e hizo encargos para sus palacios; incluso nombra la Fábrica en sus Memorias, la real y suntuosa fábrica de papeles pintados, de don Pedro Giroud de Villette, sita al lado de las comendadoras de Santiago. En ella se formaron muchos artistas españoles de esta clase, escribió.

El primer encargo de Fernando VII fue para decorar la Sala del Billar del Palacio de la Moncloa. Al año siguiente decoró veintidós salones del Palacio Real. Ninguno de ellos ha sobrevivido. Tampoco los instalados en el palacete del Casino de la Reina en Embajadores.

Solo subsisten algunas muestras antiguas. Probablemente realizado hacia 1807, antes de la Guerra de la Independencia, es la que se conserva en la Sala Capitular de las Comendadoras de Santiago. Aunque no se puede ver por estar en el Convento, existen algunas fotografías que se pueden ver en el libro citado, y se conoció gracias a la existencia de una imagen de 1937 hecha por la Junta de Incautación que se conserva en el Instituto de Patrimonio Histórico.

Sala Capitular Convento Comendadoras de Santiago. Fototeca Patrimonio Histórico. Mº Cultura.

Sala Capitular Convento Comendadoras de Santiago. Fototeca Patrimonio Histórico. Mº Cultura.

Actualmente el techo al parecer está pintado, no se conserva el papel, pero sí en las paredes, obra de Giroud de Villete en los tres colores de la Orden, rojo, verde azulado y amarillo siena. Colgaduras con pliegues, encajes que imitan hojas, flores… En las mismas Comendadoras se conserva otra obra realizada en 1821 para un nicho del Coro del Convento.

En el Monasterio de San Lorenzo del Escorial también quedan algunos restos. Y son importantes los que se instalaron en la Quinta del Pardo entre 1816 y 1821; dieciséis de las dieciocho habitaciones fueron decoradas con papeles pintados, se conservan cinco de ellas con sus dibujos pompeyanos.

Finalmente destaca un ejemplo –el único que he podido ver, y origen de este largo artículo– muy sencillo pero muy importante ya que quizá se trate del único vestigio que existe en el Palacio Real de Madrid realizado en la primera época de la Fábrica. Se considera de finales del siglo XVIII.

Bajo una decoración más moderna, durante alguna restauración o reforma, apareció en el pasillo de entrada a la Sala de Mayordomía del Palacio Real de Madrid un maravilloso papel pintado, que a primera vista parece una pintura mural.

papel pintado 1

El motivo central es un florero rodeado por arabescos y en la parte superior, dos angelitos y un trofeo. Todo ello enmarcado por un fondo azul turquesa con dos molduras de madera fingidas.

papel pintado 2

Ocupa las dos paredes del pasillo enfrentadas, y el techo.

papel pintado 3

Debió ser impreso a mano utilizando planchas de madera en papeles individuales pues si nos fijamos de cerca las juntas se aprecian perfectamente.

Aparte los que al parecer se encuentran en el Convento de las Comendadoras, propietarias del edificio de la Real Fábrica de Papeles Pintados desde el siglo XVII hasta el XIX, este ejemplo del Palacio Real es quizá el único realizado por Pedro Giroud de Villete en los comienzos de su larga y fructífera estancia en Madrid que se conserva en la ciudad.

Por : Mercedes Gómez

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Bibliografía:

ROSE-DE VIEJO, Isadora. La Real Fábrica de Papeles Pintados de Madrid (1786-1836). Ed. Cátedra, 2015.

LÓPEZ CASTÁN, Ángel. “Las Exposiciones públicas de los productos de la Industria española y las artes decorativas en el Madrid fernandino”. Anuario Dpto. Historia y Teoría del Arte (UAM) vol III, 1991.

Planimetría General de Madrid.

Manuel Godoy – Carlos Seco Serrano. Memorias del Príncipe de la Paz. Madrid Atlas, 1956. (BDH de la Biblioteca Nacional)

 

 

 

Otra de las sugerentes exposiciones recientemente inauguradas en Madrid, recomendable a todo amante y estudioso del arte, es Miró y el objeto, en CaixaForum, que nos ofrece, además de una selección de obras extraordinarias, una nueva visión del arte del genio.

caixa forum miro

Joan Miró, uno de los grandes artistas del siglo XX, ha ejercido sin duda una gran influencia en el desarrollo del arte contemporáneo. La exposición, con un montaje brillante, se centra en uno de los aspectos más desconocidos de la obra y la personalidad de Miró, su relación con los objetos y el papel que estos jugaron en la evolución de su obra.

Desde el principio, cuando tenía poco más de veinte años, pintó naturalezas muertas, bodegones en los que a menudo los protagonistas eran objetos domésticos, tal vez un preludio de su intención de acercarse a la pintura en tanto que objeto que habita el mundo real, no como ilusión.

“El tiesto y el limón”. Óleo sobre tela (1916)

“El tiesto y el limón”. Óleo sobre tela (1916)

En una carta escrita en 1922 Miró afirmó que buscaba los objetos humildes, y que para darles emoción a estas cosas había que amarlas enormemente.

La exposición nos invita a adentrarnos en este mundo de objetos. Objetos de todo tipo que él encontraba y guardaba, que fue coleccionando a lo largo de toda su vida, muchos de ellos utilizados o convertidos en esculturas.

objetos miro

Hacia 1927 proclamó su deseo de asesinar la pintura y poco después dicen que afirmó que la pintura estaba en decadencia desde la edad de las cavernas.

Por esa época Miró comenzó a elaborar collages en los que utilizaba materiales ajenos al arte convencional, no pictóricos, en formatos no habituales. Como el alquitrán sobre el óleo, caseína, arena… comenzó a pintar sobre conglomerado, sobre madera…

“Pintura”. Óleo, alquitrán, caseína y arena sobre masonita. (1936)

“Pintura”. Óleo, alquitrán, caseína y arena sobre masonita. (1936)

El uso de esta técnica le abrió un mundo de enormes posibilidades en su intento de llegar a esa pintura-objeto que él pretendía lograr. Del collage llegó a la escultura.

Decoraba las pinturas con signos caligráficos que recordaban los dibujos infantiles y las pinturas rupestres que había conocido en 1957 en Altamira. Joan Miró en realidad creó un lenguaje propio y único.

pintura objeto

A finales de los años 40, principios de los 50 comenzó a utilizar materiales como el hierro, bronce, y sobre todo la cerámica, a veces mezclando todos ellos.

pintura objeto ceramica

El artista llegó a la cerámica por ese deseo de destruir el lienzo con marcas o signos. Poco a poco fue abandonando prácticamente la pintura para dedicarse a la escultura. Él mismo escribió que su pretensión era que el objeto en sí mismo dejara de existir y se transformara en una escultura. Hacia 1960 se inclinó cada vez más por el bronce.

Y así, en contra de las ideas convencionales o tradicionales, llegó a su antipintura o segundo asesinato de la pintura. En los comienzos de los años 70 rajó, cortó, incluso quemó la superficie de los cuadros, invitando a mirar y convencer de que la pintura era algo real, no una ilusión.

“Pintura”. Óleo sobre tela (1973)

“Pintura”. Óleo sobre tela (1973)

A la vez se dedicó a la creación de los cuadros-objeto.

“Cuadro-objeto” (1972)

“Cuadro-objeto” (1972)

Como él mismo había dicho en sus comienzos, para comunicar había que amar los objetos que se representaba. Y él lo demostró. Consiguió trasmitir una nueva forma de expresar y también percibir el arte.

sala antipintura

CaixaForum nos propone además una serie de actividades en torno a la muestra muy interesantes, como las visitas comentadas los fines de semana. Toda la información, horarios y precios, en su web.

Por : Mercedes Gómez

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Miró y el objeto
CaixaForum
Paseo del Prado 36
Hasta el 22 de mayo

Ayer se presentó en la Sala La Principal de Tabacalera la exposición Alberto García-Alix. Un horizonte falso, organizada por la Subdirección General de Promoción de las Bellas Artes del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte. Una muestra prometedora, explicada por el propio artista. Un lujo. Y en el escenario perfecto, La Tabacalera, que hemos visitado ya tantas veces pero que siempre sorprende.

La obra que nos recibe en el inquietante y maravilloso Patio es Autorretrato, escondido en mi miedo, de 2009. Toda una declaración de intenciones.

garcia alix entrada

Primero el comisario de la muestra, Nicolás Combarro, nos introduce en la obra que vamos a contemplar y el mundo de García Alix, el de un autor que deconstruye su realidad a través de la fotografía.

Mientras, el artista posa para los fotógrafos de algunos medios presentes, convirtiéndose así en esta ocasión él mismo en protagonista de las imágenes.

En esta exposición, nos cuenta Combarro, vamos a encontrar las fotografías más abstractas de Alberto García-Alix, incluso cercanas al simbolismo. Y a la poesía.

Son más de ochenta fotografías, una selección de su obra más reciente en diálogo con imágenes del pasado. No son solo fotografías aisladas, el autor ofrece un relato, una narración a lo largo del tiempo y el espacio. Va mostrando su realidad, o como decíamos, la deconstrucción de su realidad. De hecho, su mirada transforma la realidad, y muestra su camino a la abstracción.

Luego responde a las preguntas de los numerosos asistentes que nos arremolinamos a su alrededor escuchando sus interesantes palabras y su voz ronca.

garcia alix explica

Recuerda su primera foto a los 19 años –en una carrera de motos, cómo no– y va desvelando algunas de sus ideas; cómo se enfrenta a la fotografía… antes de disparar sabe qué es lo que quiere reflejar. Ante otra pregunta afirma muy seguro que esta no es su etapa más autobiográfica.

Alberto García-Alix nació en León en 1956, el próximo mes de marzo cumplirá 60 años, aunque su intensa vida ha estado mucho tiempo ligada a Madrid. Con apenas 20 años comenzó a fotografiar y en los inicios de los años 80 a exponer en las galerías madrileñas y londinenses. Aparte de por su obra fotográfica es conocido por formar parte de un grupo de entonces jóvenes artistas, otros fotógrafos, pero también pintores, cineastas… de la famosa Movida madrileña. El gran reconocimiento lo obtuvo en 1999 con el Premio Nacional de Fotografía. Su obra se encuentra en los grandes museos incluido el Museo Reina Sofía en Madrid.

fotos garcia alix

La Principal. Tabacalera.

García-Alix escribe, le gusta, pero nos dice que es lo que más le agota. Para él quizá la fotografía ha sido un apoyo en su largo camino de búsqueda, desde un reflejo natural de la realidad, la que él vivía, a una abstracción muy poética que se refleja en sus textos y sus títulos.

Un mundo de presencias alteradas atrapado en un instante de eterno silencio. Lo visible es aquí metáfora de sí mismo y de un pensamiento. Pensamiento como revelación alimentada en un monólogo que se tensa sobre un horizonte.
Un horizonte falso… (Alberto García-Alix)

El catálogo es precioso, tapas de terciopelo negro protegen las fotografías y los breves textos que las acompañan, poéticos y dramáticos, de gran contenido literario.

Sala de Consulta. Tabacalera.

Sala de Consulta. Tabacalera.

El horizonte falso hace referencia a lo difícil que es establecer el límite entre la realidad y la ficción en su obra más reciente. Muchas de las fotografías son o parecen tan conceptuales que ciertamente al contemplarlas nos sentimos lejos de la realidad.

tabacalera

Sin duda una de las exposiciones estrella de la temporada, una fotografía especial, siempre analógica y en blanco y negro, obra de un artista singular.

¿Qué pensará si acaso lee algunas de las muchas cosas que se han escrito a raíz de esta presentación? a lo mejor se ríe, igual que ayer, durante largos segundos, después de que alguien preguntara porqué incluye animales en sus fotos. Porque me gustan, dijo. Siempre me han gustado. Así de sencillo.

Hasta el 10 de abril de 2016, Alberto García-Alix. Un horizonte falso, en Tabacalera, calle Embajadores 51.

Por : Mercedes Gómez

Como ya vimos, Roberto Michel fue un escultor de gran importancia para Madrid. Participó en la decoración de iglesias, edificios civiles, del Palacio Real y en algunos de los monumentos más emblemáticos de la ciudad.

Hoy visitamos el Museo de la Casa de la Moneda que expone algunas bonitas obras de este artista. Este museo, además de contarnos la historia del dinero, numismática y filatelia, posee una importante colección artística que incluye algunos de los valiosos modelos creados por Roberto Michel previos a la realización de sus esculturas.

Según leemos en su propia web, el motivo es que, siendo escultor de Cámara, Michel tuvo una gran vinculación con la Casa de la Moneda.

En una de las Salas correspondientes al siglo XVIII un cuadro de autor Anónimo nos muestra la imagen de un Roberto Michel maduro, muy diferente a la imagen del joven escultor, otra pintura anónima conservada en el Museo de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando que vimos en la anterior entrada.

“Roberto Michel”. Anónimo. Museo de la Casa de la Moneda.

“Roberto Michel”. Anónimo. Museo de la Casa de la Moneda.

En la misma Sala vemos el modelo para los Leones de la fuente de La Cibeles de cera y lacre realizado en 1780.

Modelo

La fuente fue instalada dos años después en el Salón del Prado con los dos leones que tiran del carro de la diosa esculpidos en mármol.

Frente a ellos contemplamos dos deliciosos modelos para los Tritones de las fuentes del Paseo del Prado hechos al año siguiente (1781). Y un Niño con caracola, de escayola.

tritones modelos

Las Cuatro fuentes del Prado se terminaron igualmente en 1782, con la participación de Roberto Michel en la creación de los remates escultóricos; dos de sus modelos de terracota son los que ahora admiramos.

modelo triton

Como sabemos, las esculturas de los Tritones, muy desgastadas por el tiempo y el agua, fueron sustituidas por réplicas. Los originales se encuentran en el Patio del Museo de San Isidro.

Otros modelos de terracota que conserva el Museo son La Piedad y la Virgen del Carmen; esta última escultura recordemos que adorna la fachada de la iglesia de San José.

virgen del carmen modelo

El modelo de estatua ecuestre para Fernando VI, de cera. Y el de la estatua ecuestre para Felipe V; esta escultura está, como ya vimos, en el Museo de Bellas Artes de San Fernando.

modelo felipe V

En otra sala se encuentra el modelo de escayola de la figura de Carlos III, creado según indica la cartela para el vestíbulo del Palacio Real.

carlos iii modelo

Aunque la escultura Carlos III como general romano que efectivamente se encuentra en el gran zaguán de entrada frente a la escalera principal del Palacio Real se considera obra de Pedro Michel, su hermano, con quien trabajó estrechamente como también sabemos.

carlos iii palacio real

Y ya que estamos en tan bello lugar resulta inevitable subir la espectacular escalera para visitar el Palacio. En el gran rellano que la divide en dos tramos laterales dos nuevos leones vigilan.

escalera palacio real

Uno de ellos es obra de nuestro protagonista, Roberto Michel.

leon palacio real2

En otro artículo más adelante conoceremos otros detalles sobre la participación del gran escultor en la decoración del Palacio Real de Madrid.

Por : Mercedes Gómez

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Museo Casa de la Moneda
Calle Doctor Esquerdo, 36

Palacio Real
Plaza de Oriente

Colmenar Viejo es uno de los pueblos que formó parte del territorio conocido como Real de Manzanares, junto a Soto del Real, Hoyo de Manzanares, Miraflores… que fueron objeto de pleitos entre Segovia y Madrid durante toda la Edad Media. Juan I de Castilla los adjudicó a Pedro González de Mendoza (1340-1385); Íñigo López de Mendoza (1398-1458) fue el I Conde del Real de Manzanares.

Bajo el patronazgo de los Mendoza, propietarios del Real de Manzanares, se levantó a finales del siglo XV la iglesia.

En 1504 el rey Fernando el Católico concedió a Colmenar la categoría de villa.

 

Basílica de la Asunción de Nuestra Señora

La Basílica de la Asunción es uno de los templos más importantes y bellos de la Comunidad de Madrid, construido sobre la antigua parroquia de Santa María, iniciado hacia 1480-90 y finalizado en la década de 1540. Su estilo es gótico tardío, con algunos elementos renacentistas.

iglesia colmenar norte

Las obras comenzaron por los pies, al parecer para que pudiera continuar el culto en la primitiva iglesia mientras se edificaba la nueva. En esta primera etapa se construyeron los tres primeros tramos bajo la dirección de Juan Guas que diseñó también las portadas.

Cerca de 1500 comenzó la segunda etapa constructiva –Juan Guas había muerto en 1496– a cargo de Hannequin de Cuéllar, hijo de Hannequin de Bruselas. En esta época se construyó el presbiterio y la magnífica torre.

La iglesia es de fábrica de granito, excepto sus tres puertas de acceso que fueron construidas en piedra caliza. Las más ricas en ornamentación son las de las fachadas norte y oeste, según modelo de Juan Guas inspirado en el arte mudéjar, con varios arcos, alfiz y moldura alrededor de todo el conjunto.

Portada norte

Portada norte

Los escudos que las adornan son -ya del siglo XVI- los del III Duque del Infantado, don Diego Hurtado de Mendoza, casado con doña María Alonso de Pimentel, hija del Conde de Benavente.

Portada oeste

Portada oeste

La portada sur o Puerta del Sol es más sencilla, cubierta con un pórtico de madera sobre tres columnas dórico-toscanas, añadido a finales del siglo XVII.

Portada sur

Portada sur

En el interior la imponente iglesia tiene planta basilical con tres naves, crucero y ábside ochavado.

iglesia naves

El altar mayor fue decorado con un pequeño retablo mural gótico de tracería estucada. La pintura fue descubierta en 1981 y limpiada en 1993.

La Misa de San Gregorio (h. 1500)

La Misa de San Gregorio (h. 1500) (Foto: “Pintura mural Comunidad de Madrid”)

Se cree que pudo formar parte del sepulcro de Benito López, sacerdote de Collado Mediano que murió en 1500 y fue allí enterrado.

El mural representa La Misa de San Gregorio, símbolo funerario frecuentemente utilizado en la Edad Media, bajo un calvario con la calavera de Adán.

La Misa de San Gregorio (h. 1500) (detalle)

La Misa de San Gregorio (h. 1500) (detalle) (Foto: “Pintura mural Comunidad de Madrid”)

Lo cierto es que es imposible contemplar el mural, se encuentra oculto detrás del extraordinario retablo plateresco que pasó a presidir el altar mayor, considerado de la escuela toledana. Nos cuentan que está situado a la altura del extremo inferior izquierdo del retablo actual.

Hacia 1540 se inició el último periodo de construcción de la iglesia durante el cual se incorporó la sacristía y el coro con su monumental escalera, a cargo de Rodrigo Gil de Hontañón o su escuela.

El retablo fue realizado entre 1560 y 1583. Sus 12,5 m. de altura por 11,60 de anchura exponen con gran riqueza iconográfica las figuras y escenas del Antiguo y Nuevo Testamento.

retablo colmenar

En su ejecución intervinieron varios artistas. En la traza, ensamblaje y parte de la decoración de su arquitectura, los escultores Juan de Tovar y Francisco de Linares. El dorado y estofado fue posiblemente obra de los pintores Rodrigo de Vivar y Jerónimo Rodríguez.

La obra escultórica se atribuye a Francisco Giralte, autor entre obras del retablo de la madrileña Capilla del Obispo.

La pintura, de gran valor, fue realizada por artistas toledanos y de la escuela madrileña. Son seis tablas que representan escenas del Nuevo Testamento. La Anunciación, situada en el cuerpo inferior a la izquierda –tras ella se encuentra la pintura de San Gregorio– se cree es obra de Diego de Urbina, discípulo de Alonso Sánchez Coello, pintor de Cámara del rey Felipe II. Dos tablas se han atribuido al propio Sánchez Coello, El Nacimiento y La Adoración de los Magos. Otras pinturas fueron obra de Hernando de Ávila.

En las dos naves laterales hay cinco retablos. Junto al altar mayor en el lado de la epístola, el retablo barroco de la Virgen del Rosario, con una imagen del siglo XVI procedente de una ermita desaparecida; en el lado del Evangelio, el de la Inmaculada Concepción. Otros son los de la Encarnación, de Santa Ana y el de San Juan Nepomuceno.

Todos los espacios están cubiertos por hermosas bóvedas de arista con terceletes.

terceletes

 

Museo de Arte Sacro

Desde el verano de 2009 la Basílica acoge un interesante Museo de Arte Sacro.

escalera2

Las piezas se distribuyen entre el coro y los cuartos de la torre.

museo en el coro

En el coro contemplamos la caja del órgano del siglo XVII, imágenes religiosas de varias épocas, libros de coro de los siglos XVI y XVII, piezas y ornamentos litúrgicos, y otros objetos, testigos de la larga historia de Colmenar Viejo.

Ajuar funerario (siglos VI-VII)

Ajuar funerario (siglos VI-VII)

Desde el coro iniciamos la subida a la torre, un verdadero viaje al siglo XVI.

inicio escalera torre

En el primer cuarto hay valiosas esculturas. Una de las joyas que admiramos es una Virgen con Niño realizada en alabastro hacia 1530, relacionada con el taller de Diego de Siloé.

Virgen con Niño (h. 1530)

Virgen con Niño (h. 1530)

En el segundo rellano, algunas piezas de retablos. También se exhiben pinturas del siglo XVIII. Además de las piezas del museo, algunas fotografías nos muestran cómo era la iglesia a principios del siglo XX y un detalle del mural de La Misa de San Gregorio.

 

La Torre-Campanario

La torre se levanta majestuosa a los pies de la iglesia, en el lado sur. Como dice Áurea de la Morena, es “una de las más importantes de Castilla por su tamaño, categoría artística y singularidad”. Coronada por el chapitel, es cuadrangular, con 8,80 m. cada lado, y una altura de 50,12 hasta la cúspide.

torre colmenar

En el exterior, del piso superior salen unas gárgolas, con forma de dragón en las esquinas y de león en los lados.

El chapitel se adorna con pináculos en las esquinas y centro de cada lado, y las aristas están adornadas por leones, dragones y grifos. Una balaustrada completa la rica ornamentación. Aunque por la altura no se puede apreciar, las esculturas son muy detalladas. Se cree pudieron ser obra de Francisco y Simón Colonia.

chapitel torre

Las escaleras de caracol por las que vamos subiendo están divididas en tramos que se corresponden con cada cuerpo de la torre, ubicados en diferentes esquinas con el fin de equilibrar los pesos en cada uno de dichos tramos.

torre dos esquinas

Durante el ascenso sorprende la belleza de las formas de los elementos arquitectónicos, los detalles, la magnífica piedra de granito local.

Quitamiedos en la escalera de caracol

Quitamiedos en la escalera de caracol

Y llegamos al precioso campanario en cada uno de cuyos lados se abren dos ventanas alargadas rematadas con un arco de medio punto.

campanario ventanas

Desde aquí podemos oír las sonoras campanadas y ¡qué maravilla ver el interior del chapitel!

El chapitel o aguja octogonal, hueca, es de piedra caliza.

chapitel int

Es muy emocionante estar en el campanario, admirar el chapitel desde aquí, y contemplar la histórica villa de Colmenar Viejo y las montañas a lo lejos.

Colmenar

Por : Mercedes Gómez

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Basílica de la Asunción
Calle de Isabel la Católica, 2 – Colmenar Viejo
Museo de Arte Sacro, lunes a viernes de 11 a 13 h. Entrada: 3 euros.

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Bibliografía:

VVAA. Madrid, Villa, Tierra y Fuero. Ed. Avapiés. Madrid, 1989.
DE LA MORENA, Áurea. “La torre campanario de la iglesia parroquial de Colmenar Viejo (Madrid) en Anales de Historia del Arte, nº1, Madrid 1989.
Pintura mural de la Comunidad de Madrid. Comunidad de Madrid, 2015.

Hasta el próximo día 28 de febrero el Museo Reina Sofía nos ofrece Andrzej Wróblewski. Verso/Reverso. Toda una sorpresa, un artista prácticamente desconocido en España -aunque una gran figura en su país, Polonia-, que vamos descubriendo en este siempre perfecto escenario del Palacio de Velázquez del Retiro.

palacio velazquez

Su pintura y su historia son emocionantes. La exposición, aunque se centra en dos etapas de su producción, no es cronológica, pero sí permite comprender la evolución, no ya de su obra -realizada en apenas diez años- sino del artista, de la persona.

En una vitrina una serie de fotos y documentos nos ayudan a saber quién fue Andrzej Wróblewski.

Andrzej nació en 1927 en Vilna (actual Lituania, entonces pertenecía a Polonia). Vivió una época difícil, una guerra, una posguerra y un sistema político que marcaron su obra. Y su vida.

Una foto de los comienzos de la década de los 30 muestra la familia, los padres, Bronislaw y Krystyna, con sus hijos pequeños, Jerzy y Andrzej, en su casa seguramente confortable. Su madre era artista gráfica y fue ayudante de Cátedra. Su padre era catedrático de Derecho y fue rector de la universidad en Vilna; en 1941 durante un registro nazi del hogar familiar murió de un infarto, en presencia de Andrzej que aún era casi un niño.

En 1945, con apenas 18 años se trasladó a Cracovia, Polonia, comenzando a crear su obra compleja, que abarca tanto el realismo como la abstracción, siempre con un lenguaje muy personal. Dramatismo, dolor, también esperanza. Una dualidad que se encuentra en una de las singularidades del artista, su pintura por las dos caras del papel o del lienzo. Inicialmente se pudo deber a razones económicas, pero luego sin duda fue algo premeditado, una forma de expresión.

Abstracción geométrica en gris y Abstracción geométrica (1948)

Abstracción geométrica en gris y Abstracción geométrica (1948)

 

Retrato de un joven (sin fecha)

Retrato de un joven (sin fecha)

Viajó a Holanda donde conoció a Piet Mondrian que seguramente influyó en su obra. Participó en la primera exposición de Arte Moderno que hubo en Cracovia, en 1948, sobre todo de obras abstractas, aunque él expuso también su realista Pintura sobre los horrores de la guerra.

El chófer azul (1948)

El chófer azul (1948)

Siempre la dualidad, que le llevó a pintar La liquidación del gueto (1949) en el reverso de El chófer azul (1948), imagen del trabajador socialista que conduce hacia un mundo mejor, tema recurrente en su pintura.

La liquidación del gueto (1949)

La liquidación del gueto (1949)

 

Entonces cambió la abstracción por el realismo directo, el que la ideología comunista esperaba de él. Aunque su visión fue muy personal y no llegó a ser aceptada del todo.

Autorretrato, 1949

Autorretrato, 1949

Algunas de sus pinturas sobrecogen.

Ejecución con niño (1949)

Ejecución con niño (1949)

En 1950 solicitó su ingreso en el Partido Obrero Unificado Polaco. Leemos dos informes de dicho partido, uno de 1952, otro al año siguiente. La redacción del perfil del solicitante proporciona muchos datos sobre el artista, también sobre la época. No tienen desperdicio. Consideraban que tenía talento artístico pero que “persisten vestigios intelectuales de clase, aprendidos en su casa”.

Contemplamos su diploma de la Academia de Bellas Artes, departamento de Pintura, obtenido en 1952. Ese año conoció a Teresa Reutt, con quien se casó.

Vemos fotografías, simpáticos autorretratos, con su esposa hacia 1954, año en que nació su primer hijo… Ese tipo de cosas que nos cuentan quién fue una persona, qué hizo, quienes le rodeaban, que siempre resultan un tanto conmovedoras.

fotos con su esposa

En 1956 volvió a la experimentación y vivió un explosión de creatividad extraordinaria.

Junto a las escenas de índole social o colectiva utilizó las familiares. Madres, hijos, parejas, y la muerte, que representaba con el color azul.

Madre e hija, la colada (1956)

Madre e hija, la colada (1956)

En marzo de 1957, durante una excursión en soledad por la montaña, murió. Solo tenía 29 años.

Es triste contemplar su Autorretrato alegre, pintado poco antes.

1957autorretrato

Autorretrato alegre (1957)

Por : Mercedes Gómez

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Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía.
Palacio de Velázquez, El Retiro.
Exposición Andrzej Wróblewski. Verso/Reverso.
Hasta 28 de febrero 2016.

Visitas comentadas : los domingos a las 12,30 h.

 

 

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© Mercedes Gómez

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