La Casa de Campo es el gran parque de Madrid con más de mil setecientas hectáreas sobre todo de bosque; pinos, encinas, fresnos, robles, cedros… muchos de ellos centenarios y singulares. Doscientas ochenta y cuatro no son de libre acceso (Club de Campo, Zoo, etc.)

Hoy, aunque en un largo paseo, vamos a recorrer un pequeña parte, la zona de El Zarzón, que recibe este nombre por la abundancia de zarzas o zarzamoras que crecen en las orillas del arroyo Meaques, uno de los que surcan el Real Bosque y desembocan en el Manzanares.

La Casa de Campo está dividida en cuarteles, al suroeste está el Cuartel de Rodajos, en la zona baja del parque, que incluye el Zarzón.

casa de campo sierra

La historia del Real Bosque, primer Real Sitio, es muy antigua. En las proximidades del arroyo Meaques, igual que del río Manzanares, hubo asentamientos humanos desde el Paleolítico.

ribera Meaques

Ya en la Edad Moderna, recordemos que aquí frente al Alcázar en el siglo XVI Felipe II, después de traer la Corte a la Villa, construyó su Jardín Reservado con sus Grutas renacentistas. En los terrenos que el rey había ordenado comprar, con huertas y arbolado se hallaba la finca de los Vargas, con su casa-palacio, que luego fueron ampliados con otras tierras.

En el siglo XVII, en época de Felipe IV la posesión fue en gran medida abandonada, pues casi todos los cuidados iban destinados al nuevo Palacio del Buen Retiro. Pero el siglo XVIII supuso la llegada de una época de esplendor. Tanto el primer monarca borbón Felipe V como su hijo Fernando VI aumentaron su superficie con adquisiciones de nuevos terrenos, y sobre todo Carlos III, que aunque no debió frecuentarla mucho en realidad, realizó diversas mejoras, siempre dirigidas por su arquitecto e ingeniero Francisco Sabatini, con la colaboración del arquitecto José de la Ballina.

Se reforzó su carácter de reservado real. Las edificaciones fueron escasas, solo las estrictamente necesarias, pues fue considerado un Real Bosque, no una residencia real, como sí lo fueron Aranjuez, el Pardo o el propio Palacio Real de Madrid. El carácter lúdico-recreativo que tuvo el Jardín para Felipe II se transformó en productivo (agrícola y ganadero), en línea con el pensamiento más racionalista de la Ilustración.

Como iremos viendo, se reconstruyó la tapia, se crearon puentes, rejas de los arroyos, etc. Y, entre otras cosas, se construyó un sistema de distribución del agua. En 1768 Sabatini acometió un proceso de canalización de las aguas del Real Sitio, un complejo sistema hidráulico para evitar los desbordamientos. En la Cerca instaló una serie de pasos con rejas que permitían el paso del agua pero no de las personas, y la protegían de las riadas.

Lo primero que realizó fueron las Rejas. Las riadas causaban mucho daño, incluso la Cerca estaba muy deteriorada debido a la fuerza de las aguas desbordadas. Sabatini la reconstruyó entre 1768-1779. Los materiales empleados fueron el ladrillo y el pedernal, cubierto el muro por una albardilla de piedra berroqueña.

Eran numerosos los arroyos que iban a desembocar en el río Manzanares, el Meaques era el más importante. Sobre el Meaques se construyeron varios Puentes.

En julio de 1782 Carlos III encargó a Sabatini la creación de cinco puentes con albardilla de piedra, pues los que ya existían eran todos de madera, por tanto muy frágiles. Constan en el expediente los de la Agachadiza, del Álamo Negro, del Batán y el Puente Estrecho o de la Culebra; el quinto o no lo nombran, o no se ejecutó.

Caminamos próximos a la ribera del arroyo Meaques. Primero vemos el puente de Hierro, moderno. El segundo puente con el que nos topamos es el del Álamo Negro. La calle de los Álamos Negros y el puente del Álamo Negro, próximo a uno de los árboles de esta especie, son citados ya en el siglo XVI al hablar del Real Bosque.

puente alamo negro2

Contaba con tres ojos, dos laterales con arcos rebajados y uno central con arco de medio punto. Dos tajamares curvos por un lado, y por el otro otros dos en ángulo. Su perímetro era de fábrica de ladrillo y las albardillas de piedra berroqueña. En la actualidad está cubierto por una capa de cemento y alguno de sus ojos está cegado.

puente alamo negro1

Los demás puentes eran similares a este. Todos fueron terminados en marzo de 1783.

Llegamos a la laguna o charca de El Zarzón, con su puentecito de madera, que llega hasta el puente de la Culebra. El paisaje es precioso.

meaques laguna

El puente de la Culebra, o puente estrecho, así figura en los documentos antiguos, es el de mayor valor artístico. Consta de cuatro ojos con arcos de medio punto y un pretil de piedra berroqueña con albardilla curva que le confiere su forma especial.

puente culebra1

El pavimento está formado por losas de piedra. El sinuoso puente es muy bello.

puente culebra floron

Una banda de piedra separa esta zona superior de la inferior formada por los pilares, arcos, bóvedas y tajamares de ladrillo.

puente culebra ext

El pedernal está presente en todas las construcciones.

puente culebra pedernal

Tras cruzarlo, muy cerca, se halla la fuente del Zarzón, anterior a la época de la República en que el parque se abrió al público y se construyeron varias fuentes. Aparece mencionada en documentos al menos desde 1898.

fuente del zarzon

Las fuentes, tanto ornamentales como utilitarias, fueron muy importantes en el Real Sitio desde muy antiguo. De las primeras, aunque no en su ubicación original, se conserva la Fuente del Águila.

Seguimos nuestro camino, ahora paralelo a la Cerca, que en algunos tramos conserva la construcción del siglo XVIII, espléndida, de ladrillo, granito y pedernal.

Casi oculta entre la vegetación se encuentra la reja del arroyo del Espinillo.

cerca y reja

Bajo el camino observamos el cauce del arroyo que desemboca en el del Prado del Rey.

arroyo espinillo

Igual que los puentes, las rejas en algunos casos constaban de tajamares situados frente a la corriente. La mayoría se conserva, las dos de Antequina, la de la Zorra, Meaques y la del arroyo de Prado del Rey, a su vez afluente del Meaques, con cinco arcos escarzanos.

rejas prado del rey

Desde las rejas de Prado del Rey seguimos caminando, ahora junto a la ribera de este arroyo y escondida entre los árboles y arbustos hallamos la Fuente de Rodajos, también anterior a la República.

fuente de rodajos

En la ribera del arroyo, cerca de la fuente, hay una alberca, ahora sin agua.

casa de campo alberca

En el siglo XIX se realizaron nuevas obras de canalización, muchos metros de acequias de las que subsisten numerosos vestigios.

acueducto pequeño

En 1845 a la entrada del arroyo Meaques, con el fin de aumentar el caudal se realizaron obras en la más pura tradición de los antiguos viajes de agua.

acequias

Es un placer pasear por la Casa de Campo, uno de los tesoros madrileños, privilegio de esta gran ciudad, e ir descubriendo admirados sus elementos históricos.

Por : Mercedes Gómez

Con todo mi agradecimiento a Armando Herrero que preparó el recorrido con esmero y me guió en este maravilloso paseo.

—–

Bibliografía:
TEJERO, Beatriz. Casa de Campo. Fund. Cajamadrid-Doce Calles, Madrid 2001.
VVAA. La Casa de Campo. Más de un millón de años de historia. Lundwerg- Ayuntamiento de Madrid, Madrid, 2003.
APARISI LAPORTA, Luis Miguel. La Casa de Campo. Historia documental. Lundwerg-Ayuntamiento de Madrid, Madrid, 2003.

Felipe Neri nació en Florencia el 21 de julio de 1515. En mayo de 1551, contaba 36 años, fue ordenado sacerdote; poco después fundó la Congregación del Oratorio, una sencilla comunidad de sacerdotes cuna de la futura Congregación canónica. Murió en Roma en 1595, el 26 de mayo, día en que se celebra su fiesta. Conocido como el Apóstol de Roma fue canonizado en 1622.

Bajo su advocación el Oratorio de Alcalá de Henares fue fundado por don Martín de Bonilla que consiguió la Licencia del Cardenal en 1694.

Un primer Oratorio provisional se encontraba en el lugar donde hoy se sitúa la Sacristía. Cuatro años después se decidió construir una nueva iglesia que no fue terminada hasta 1714. Su fachada de ladrillo conserva rasgos del barroco madrileño. El maestro de obras fue Bartolomé Oñoro, que dirigió la construcción con la colaboración de Pedro Crespo, quien se encargó de acabarla tras la muerte de Oñoro. Precisamente en la Sacristía, donde se originó, se halla una bonita maqueta de madera del conjunto actual, obra de Pablo Barrio, vecino de Alcalá.

san felipe neri maqueta

Plaza Padre Lecanda, 4

El Oratorio guarda en su interior valiosas obras de arte; hoy vamos a centrarnos en tres de ellas, tres pinturas que representan a San Felipe Neri.

Hasta 1811 el Oratorio conservó su decoración original. Se sabe que el retablo de la iglesia era obra de Tomás de Busto y que en él se encontraba una Apoteosis de San Felipe Neri, al parecer obra de Teodoro Ardemans; no se conserva, fue destruido por los franceses en la guerra de la Independencia.

El templo fue restaurado en 1854 durante el reinado de Isabel II. El retablo perdido fue sustituido por uno fingido, atribuido a Manuel Laredo, artista muy ligado a Alcalá, donde construyó su palacio, el Palacio de Laredo, incluso llegó a ser su Alcalde; fue gran coleccionista, restaurador y pintor. Otro espectacular trampantojo, también obra suya, es el de la Ermita de San Isidro.

A pesar de que este retablo de Laredo existió hasta hace relativamente poco tiempo (comienzos de los años 70 del siglo XX), solo tenemos una imagen, una postal del año 1920. Aunque no se aprecia el detalle de las pinturas ya que se trata de una vista general, se sabe que las esculturas que adornaban el altar eran San Felipe y Santa Teresa, donativos del fundador, que hoy continúan en el mismo lugar.

San Felipe, Anónimo del siglo XVII ; y Santa Teresa, una copia, también del siglo XVII, de la obra de Gregorio Fernández que se encuentra en el Museo Nacional de Valladolid.

Postal 1920

Tarjeta Postal, 1920 (ed. P.Lecanda)

El actual retablo es también fingido, un gran trampantojo, al parecer sin pretenderlo similar al anterior. Este es obra de Chordi Cortés.

san felipe neri nave

En la actualidad en la parte superior de la calle central hay un Calvario de Salvador Maella. Debajo, desde 2005 en que fue restaurado, en el centro se encuentra la Apoteosis de San Felipe Neri de Juan Vicente de Ribera, custodiada por las dos esculturas ya mencionadas, San Felipe a su derecha, Santa Teresa a la izquierda, en la misma posición que antaño.

retablo mayor

El retablo simula una construcción neoclásica, con columnas, sus capiteles y frontones.

retablo esculturas

La pintura de Ribera describe una escena situada en un jardín, en una terraza de baldosas rojas y blancas, en la que a la izquierda se adivina una balaustrada y una columna a la derecha. Es un escenario barroco en el que San Felipe se representa sobre una nube sostenida por ángeles. A la izquierda otros ángeles juegan con el bonete del santo en referencia a la dignidad cardenalicia que rechazó en varias ocasiones.

vicente de ribera

Juan Vicente de Ribera (1704)

Obra firmada y fechada, de 1704, como comentábamos en el artículo aquí dedicado al artista, probablemente le fue encargada por los propios Padres Filipenses, dadas las relaciones que con esta Congregación parece que mantuvo el pintor, según se desprende de las cláusulas de su testamento.

Del mismo tema es otra Apoteosis de san Felipe Neri atribuida a Teodoro Ardemans, dada a conocer por Elías Tormo en 1931 en su Guía de Alcalá de Henares.

Archivo Moreno Fototeca Patrimonio Histórico.

Archivo Moreno Fototeca Patrimonio Histórico.

Es una de las obras que figura en el inventario de la Colección Oratorio de San Felipe Neri fotografiada por Moreno, hoy conservada en la Fototeca del Patrimonio Histórico. En la ficha de la foto, anterior a 1938, figura catalogada como obra del siglo XVII. Hoy día su autoría no está demostrada, en el propio Oratorio está catalogado como Anónimo del siglo XVIII, mide 80 x 60 cm.

Se considera un boceto de la pintura que se encontraba en el retablo mayor, del mismo tema, destruido durante la Guerra de la Independencia como ya comentamos.

ardemans?

Representa al santo vestido de sacerdote contemplando a Cristo y la Virgen, sentados entre las nubes, sostenido por ángeles. Otro grupo de angelitos juegan en primer plano a la izquierda. Básicamente, es la misma representación del cuadro de Ribera.

Se encuentra en una capilla nueva, antiguo pasillo a la derecha del altar, hoy dedicada a San Felipe Neri. En este mismo lugar podemos admirar la tercera obra.

capilla copia reni

Anónimo de finales del siglo XVII, copia de la famosa pintura de Guido Reni, San Felipe Neri y la Virgen con el Niño, que está en Roma, en la iglesia de Santa María en Vallicella.

copia guido reni

Desde el pasado mes de mayo 2015 hasta el próximo de 2016 se celebra el V Centenario del nacimiento de San Felipe Neri. Una ocasión excelente para visitar el Oratorio y la bella Alcalá de Henares.

Por : Mercedes Gómez

———

Bibliografía

Jakubczyk, Bolek P. El Oratorio de San Felipe Neri de Alcalá de Henares. Madrid 2008.

Oratorio San Felipe Neri

 

Mujeres de Roma, seductoras, maternales, excesivas, es sin duda una de las exposiciones imprescindibles de la temporada. Piezas procedentes de las Colecciones del Museo del Louvre, expuestas hasta el próximo 14 de febrero de 2016 en CaixaForum Madrid, conforman una bella e interesante muestra. Una mirada al mundo femenino en la antigua Roma.

Una mirada al mundo femenino desde todos los puntos de vista, la vida doméstica o mítica, personajes históricos o imaginados. Emperatrices, madres, sacerdotisas o prostitutas, todas ellas formaban parte del mundo de la mujer romana representado en esculturas, pinturas, joyas, etc.

La mujer en la civilización romana era considerada un ser inferior, dependía del padre, luego del esposo, si se casaba. Pero a pesar de la limitación en su papel legal en la sociedad, las mujeres en la vida cotidiana adquirieron un gran protagonismo en ciertas esferas y fueron representadas en multitud de obras, muchas veces de contenido mitológico, pero no únicamente.

Comienza la exposición con los Retratos de mujeres. Curiosamente, el peinado es el principal criterio de datación pues muestra las modas que imperaron en cada época.

1retrato peinados

También admiramos retratos en miniatura y retratos pintados sobre madera aparecidos sobre todo en necrópolis.

2retrato pintado

Junto a imágenes de la mujer ideal, esposa y madre, la representación de las fuerzas naturales (las estaciones, los vientos…) adquieren formas femeninas.

Pintura al fresco. Fragmento de pintura mural: el Verano. Pompeya (Italia) 62-79 d.C.

Pintura al fresco. Fragmento de pintura mural: el Verano. Pompeya (Italia) 62-79 d.C.

La seducción del espíritu, representada por las Musas, y la seducción física, representada por las Diosas.

Las tres Gracias. Sg. I-II d.C. Colección Borghese.

Las tres Gracias. Sg. I-II d.C. Colección Borghese.

 

Mosaico escena erótica. Útica (Túnez) Sg. III d.C (?)

Mosaico escena erótica. Útica (Túnez) Sg. III d.C (?)

Los rostros de la sensual Venus frente a las divinidades castas y feroces de Juno, Minerva y Diana. El mundo dionisiaco, mujeres y monstruos, como el inquietante Hermafrodito… todas las representaciones están presentes en la extraordinaria exposición.

En la última sala la escultura de Polimnia, Musa de los mitos, resume la hermosa historia de la mujer romana.

Sg. I ó II d.C. Mármol griego (parte inferior) y mármol de Carrara (parte superior). Col. Borghese.

Sg. I ó II d.C. Mármol griego (parte inferior) y mármol de Carrara (parte superior). Col. Borghese.

Copia de un original griego, la parte inferior representa el mundo antiguo, la superior fue realizada en el siglo XVIII por el escultor italiano Agostino Penna al gusto neoclásico. Es en cierto modo un resumen de la fascinante historia de la Mujer en Roma.

Por : Mercedes Gómez

 

Eduardo Torroja fue un gran ingeniero, reconocido internacionalmente por su obra innovadora como proyectista, investigador y profesor. Madrileño de nacimiento, en su ciudad trabajó en numerosas obras, entre ellas la de los Nuevos Ministerios.

Una de las últimas fue la construcción del Instituto que hoy lleva su nombre, un conjunto de edificios que, como afirma la Guía del Colegio de Arquitectos es “uno de los hitos -tan singular como poco conocido- de la arquitectura española contemporánea”.

 

Eduardo Torroja

Eduardo Torroja nació en Madrid el 27 de agosto de 1899. Su padre fue arquitecto y matemático, así que de forma natural, igual que sus hermanos, se preparó para formar parte del mundo de la Ciencia. Se licenció como Ingeniero de Caminos, Canales y Puertos en 1923. Tres años después se casó con Carmen Cavanillas; tuvieron cuatro hijos.

torroja

Desde sus comienzos su trabajo destacó. Montó su propia empresa de proyectos en 1927 y ese mismo año le llamaron para formar parte del Gabinete Técnico creado para la construcción de la Ciudad Universitaria de Madrid, bajo la dirección de Modesto López Otero.

Junto al propio López Otero, que fue el primer presidente, y otros arquitectos e ingenieros en 1934 fundaron el Instituto Técnico de la Construcción y la Edificación, una entidad privada cuyo objetivo era el estudio y la investigación en el campo de la construcción y los materiales.

Ese mismo año participó en la fundación de la revista Hormigón y acero.

En 1941 al integrarse en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) fundado el año anterior, recibieron una cesión de locales en la sede de la calle Medinaceli nº 4. En 1946 pasó a formar parte del Patronato Juan de la Cierva, del propio CSIC; entonces se trasladaron a su sede en Ruiz de Alarcón 25. En 1949 se fusionó con el Instituto del Cemento y pasó a ser Instituto Técnico de la Construcción y del Cemento, dirigido por Torroja. Ante la ampliación de funciones se buscaron nuevos locales más amplios, en la calle Velázquez 47, pero ante la gran importancia que iba adquiriendo se hizo necesaria la construcción de una sede propia.

 

Instituto de Ciencias de la Construcción

A partir de un primer proyecto realizado en 1950 por el propio Torroja, que contó con los arquitectos Manuel Barbero y Gonzalo Echegaray, en terrenos del antiguo pueblo Chamartín de la Rosa que había sido anexionado a Madrid dos años antes, entre 1951 y 1953 se construyó el conjunto.

Ubicado junto al arroyo Abroñigal -hoy cubierto por la M30-, el jardín era más extenso que ahora. En origen la institución ocupaba unas 5 hectáreas en la finca llamada El Bosque.

(Foto folleto inauguración “Costillares”, 1958)

(Foto folleto inauguración, 1958)

Con motivo de su inauguración en 1958 se editó un folleto que hoy es un valioso documento que nos permite comprobar cómo se conserva casi todo tal como fue ideado. Paseando en la actualidad por sus instalaciones una de las cosas que llama poderosamente la atención, tanto en el exterior como en el interior, es el cuidado en todos los detalles y la excelente conservación.

 

Conjunto de edificios actual IETcc

El propio conjunto es un ejemplo de la extraordinaria y novedosa técnica constructiva de Torroja y su cálculo de las estructuras de hormigón armado.

En cierto modo el objetivo del ingeniero fue demostrar que con el hormigón era posible crear obras bellas. Para ello había que adelgazar las piezas, construirlas lo más finas posible. Lo consiguió aumentando la proporción del acero en las piezas de hormigón; lo difícil era saber hasta qué punto se podía aumentar el acero para que la pieza fuera resistente.

cemento armado

El cálculo perfecto fue su gran logro. Aunque él afirmó que “por encima de todo cálculo está la idea, moldeadora del material…”

torroja frase

Aquí se utilizaron sobre todo elementos de hormigón, con piezas prefabricadas junto a elementos metálicos; unidos a materiales tradicionales, el ladrillo, la piedra y la madera.

El IET consta de un edificio central con varios cuerpos. En el primer cuerpo de dos plantas se situaron la dirección, sala de conferencias, etc. El segundo cuerpo o ala sur es una nave de una planta donde se ubicaron los laboratorios, rematado por una gran torre cubierta de piedra que contenía el depósito elevado de agua.

alberca deposito

Entre este ala sur y la situada al norte se encuentra la antigua alberca, hoy bonito estanque.

TORROJA ALBERCA

En un edificio anexo, actualmente sin uso, se fabricaba el cemento. Originalmente se concibió como un complejo industrial autosuficiente, se fabricaba todo lo necesario para los procesos y tareas. Disponían hasta de su propio invernadero, hoy convertido en lugar de reunión.

torroja invernadero

Hay varios elementos destacables y emblemáticos del Instituto. Uno de ellos es el comedor de empleados, circular, con una estructura en voladizo que cuando se abrían las puertas correderas de cristal el local quedaba integrado en el jardín como si fuera una terraza.

TORROJA PICNIC Y RESTAURANTE

Esta estructura fue reconstruida.

torroja restaurante int

El espectacular dodecaedro, que fue el depósito de carbón.

carbonera

Junto a él, la chimenea.

carbon y chimenea

Las formas geométricas, las rectas, las curvas se combinan a la perfección.

El conjunto es conocido como Costillares por las pérgolas de hormigón que rodean el escarpado terreno sobre el que se asienta.

torroja costillares

Por donde bajaba el arroyo Abroñigal ahora discurre la ruidosa M-30 que ocupa parte del jardín original.

torroja M30

Pero el entorno de los trabajadores del centro continúa siendo acogedor y muy placentero. Pinos, madroños, moreras… protegen el jardín, piscina y la zona de deportes.

costillares pingpong

En el interior del edificio principal hay dos vestíbulos, de doble altura, el primero con una escalera curva, y el segundo con una rampa sobre la planta oval y una gran cristalera desde el suelo hasta el techo.

torroja rampa

Los muebles adoptan las mismas formas curvas. El estilo pretendía ser funcional, pero buscando la belleza y los detalles decorativos.

torroja talgo

El mobiliario, que se conserva en gran parte, fue diseñado por los propios autores, incluido Torroja.

La estantería que tenía en su despacho junto a la cual aparece en una fotografía está en uno de los vestíbulos.

foto torroja estanteria

La Capilla fue decorada por Fernando Cassinello.

TORROJA CAPILLA

Hay otra capilla en el exterior, conocida como el elefante, asombroso ejemplo de las formas creadas por Torroja con el fin de demostrar lo que pretendía, que era posible que una gran lámina de hormigón armado quedara suspendida en el aire.

TORROJA CAPILLA EXTERIOR

El complejo hoy se encuentra en el barrio de Costillares, que debe tomar el nombre de la singular construcción, al norte del distrito de Ciudad Lineal.

(Foto folleto 80 aniversario)

(Foto folleto 80 aniversario, 2014)

 

Actividad

El Instituto de la Construcción continúa perteneciendo al CSIC, área de Ciencia y Tecnología de Materiales.

Su misión principal es científica, dentro de distintas áreas temáticas: materiales, su durabilidad y control de calidad, seguridad, procesos constructivos, análisis y diagnóstico del patrimonio construido, etc. Su objetivo es la investigación pero también el apoyo tecnológico al sector. La actividad es compleja y muy amplia, abarca campos diversos, desarrollados en varios departamentos. De ingeniería estructural y mecánica de los materiales compuestos, químico-física de los materiales, sistemas constructivos de la edificación, etc.

La visita a las naves para ensayos de varios tipos, mecánicos, de elementos estructurales, componentes (ventanas, canalizaciones…), nuevos materiales, etc. y escuchar las explicaciones que nos ofrecen es fascinante. Hay dos naves, la antigua y la nueva, construida en 1968.

torroja taller1

El suelo de esta nave de ensayos es como una gran mesa construida para aguantar cargas sobre ella (tirar, girar, comprimir, retorcer) (*). Desde uno de sus extremos se aprecia muy bien como la mesa está sostenida por grandes patas de hormigón.

torroja taller2

En fin, en El Torroja no falta una unidad de documentación, publicaciones, archivo y una espléndida biblioteca, de libre acceso, que forma parte de la red de Bibliotecas del CSIC. Ni la edición de prestigiosas revistas como Informes de la Construcción, a disposición de todos.

TORROJA BIBLIOTECA copia

Torroja, don Eduardo, como le llamaban los empleados del Instituto, falleció el 15 de junio de 1961, mientras estaba trabajando, en su despacho.

Torroja busto

Desde entonces el Instituto de Ciencias de la Construcción recibe su nombre, Instituto Eduardo Torroja.

Merece la pena conocerlo. Aunque este artículo es largo, no recoge todo lo que la institución y su sede ofrecen, todo lo que hemos podido ver y escuchar, era imposible. Este mes de noviembre habrá ocasión pues el IET participa en la Semana de la Ciencia y la Tecnología 2015, con visitas guiadas y otras actividades.

 

Texto : Mercedes Gómez

Con todo mi agradecimiento a Gabriel Rentero por su invitación, la extraordinaria visita que nos regaló y toda su ayuda.

Fotografías : Armando Herrero y Mercedes Gómez

———

Actualización 2 nov.2015.-

(*) Corrección: la nave está “pensada para aguantar cargas sobre ella (tirar, girar, comprimir, retorcer) no pesos”.

 

Desde el pasado día 7 de octubre estamos asistiendo al espléndido ciclo Al fresco. Un recorrido por la pintura mural de Madrid, que continuará a lo largo de todo el trimestre.

El ciclo, iniciativa de la Dirección General de Patrimonio Cultural de la Comunidad de Madrid, es un lujo para profesionales, aficionados y estudiosos de la historia del arte madrileño. Consta de una serie de conferencias, un recorrido cronológico, desde el arte rupestre prehistórico hasta la pintura mural contemporánea, complementadas por visitas guiadas a algunos de los lugares en los que podemos admirar las obras; iglesias, algunas de las más bellas de Madrid, y edificios singulares como la Casa de la Panadería o la Bolsa. Además se ha editado un magnífico libro que recoge la historia de la pintura al fresco en Madrid y todas las intervenciones de restauración.

Las conferencias, que tienen lugar en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, fueron inauguradas presentando un panorama de la pintura mural en la Comunidad de Madrid. El primer día se mostró un resumen de las intervenciones que han tenido lugar, que vamos a ir viendo con detalle en las charlas sucesivas. También se hizo referencia a los principales futuros proyectos de restauración. Entre las previsiones en la ciudad de Madrid se encuentran la Colegiata de San Isidro del siglo XVII, las iglesias de Santa Bárbara y de San José del XVIII, la de Santiago del XIX… y la ermita mudéjar del siglo XIII Nuestra Señora Santa María la Antigua en Carabanchel.

Junto al cuadro de la Virgen de Lis, ubicado en la Cripta de la Catedral de Santa María la Real de la Almudena, las pinturas de Carabanchel son los únicos ejemplos conservados de pintura medieval en la ciudad de Madrid.

Cuando en enero de 2014 visitamos la iglesia aquí en el blog, ya hicimos referencia a las pinturas encontradas en el ábside semicircular y en una hornacina en la epístola junto al altar. Aparecieron durante la restauración del templo llevada a cabo por la Comunidad entre 2000 y 2002. Los escasos vestigios no permiten apreciar los temas representados. Tampoco se conoce la fecha de su realización pero se cree que pertenecen a dos momentos distintos de la época gótica. Se espera que en una futura intervención se pueda estudiar y conocer tanto los motivos representados como la fecha de creación.

En el ábside se aprecia parte de una mandorla.

abside1

Y una figura enmarcada con motivos geométricos.

abside2

En el muro del fondo de la mencionada hornacina hay otra figura.

hornacina

Igualmente apareció durante las obras de restauración acometidas en 2000 oculta bajo decoraciones posteriores.

hornacina2

El pasado miércoles día 21 tras la conferencia dedicada a la Pintura mural medieval y del primer Renacimiento a cargo de Santiago Manzarbeitia, por parte de la Comunidad nos comunicaron que las pinturas de Santa María la Antigua están en peligro debido al mal estado de los muros en el ábside. Como mejor solución en este caso, los frescos van a ser retirados y trasladados a un lugar adecuado para su restauración. Luego volverán a su lugar.

Tanto la ermita como sus pinturas son joyas madrileñas únicas, de gran valor, es una gran noticia que se proceda a su estudio y restauración.

Por : Mercedes Gómez

Como contó Jaime Oliver Asín, Val o valle es término habitual utilizado para denominar pueblos, barrios o calles. En Madrid, Valverde, Vallehermoso, Valdezarza, topónimos como Valnegral (hoy Abroñigal), Valnadú…

Valnadú era el nombre -quizá de origen musulmán- de una de las puertas de la muralla cristiana, la más próxima al Real Alcázar. Y el valle de Valnadú debía ser el de la calle del Arenal que en la Edad Media estaba surcada por un arroyo rodeado por terrenos elevados, el arroyo del Arenal de San Ginés.

arenal placa2

“El profundo arenal que dio caminos
al agua, y dio llanura que no había,
tragando en sí los cerros convecinos.”

Estos versos de Nicolás Fernández de Moratín, padre de Leandro, hacen referencia al relleno del cauce del arroyo que tuvo lugar después de la llegada de la Corte a Madrid en 1561.

Antes de las reformas de Felipe II la topografía de la zona era muy accidentada. Arenal, Santa Catalina, Valnadú, Arrieta…. todo eran barrancos. Y la zona estaba surcada por numerosos arroyuelos. El más importante era el mencionado Arroyo del Arenal.

Felipe II terraplenó los barrancos de Valnadú, ordenó derribos y creó muros de contención dando lugar a la plazuela de los Caños del Peral, hoy plaza de Isabel II.

plaza opera

Recordemos que los límites del llamado segundo recinto o Madrid cristiano estaban marcados por el antiguo Alcázar -ubicado en el mismo lugar donde hoy admiramos el Palacio Real-, y las cuatro puertas: la Puerta de Moros, Puerta Cerrada, la de Guadalajara y la Puerta de Valnadú.

La de Valnadú es quizá la más desconocida de todas ellas en cuanto a ubicación y características. Incluso su grafía presenta dudas, en algunos lugares se encuentra escrita con “B”. Respecto a esto, además del aspecto etimológico explicado por Oliver Asín –val, de valle-, lo correcto es con “V”. En las Actas de Acuerdos del Concejo siempre aparece escrito Valnadú.

Antes de continuar debemos decir que se cree que existieron dos puertas de Valnadú. La primera, más al sur, de ser cierta la teoría según la cual en origen la muralla procedente de la Puerta de Guadalajara en la calle Mayor giraba hacia el oeste por la calle del Espejo; en algún momento, debido a la expansión de la villa, fue desplazada hacia el norte, hacia el barranco del arenal de San Ginés.

Como ya vimos aquí al hablar de las murallas y los Altos de Rebeque, recordemos que algunos autores creen que la muralla cristiana en un primer momento discurría en pronunciada curva por la calle del Espejo (que se aprecia en los planos antiguos) y continuaba por la calle de Requena hasta unirse al primer recinto. Según esta teoría la cerca fue reconstruida posteriormente un poco más al norte (algunos de cuyos tramos subsisten como sabemos), llegando hasta la plaza de Isabel II y cerrando por la plaza de Oriente. Así la segunda Puerta se situó en las cercanías de la actual plaza.

plaza opera puerta

Una placa la recuerda en la esquina de la calle de la Unión con la de Vergara.

valnadu placa

Escribió Jerónimo de la Quintana en su obra A la muy antigua, noble y coronada Villa de Madrid, publicada en 1629, que la muralla acababa en la Puerta de Valnadú, junto a la Casa del Tesoro, cerca de Palacio. Y afirmaba que las cuatro puertas eran de pasadizo acodado, entrábase con revuelta y por ambages o caminos laberínticos.

Según el Profesor Montero Vallejo este lugar correspondería aproximadamente a la parte meridional del actual Teatro Real.

Calle Carlos III, al fondo la Plaza de Oriente y el Palacio Real

Calle Carlos III, al fondo la Plaza de Oriente.

Aquí, en la parte sur de la actual plaza de Isabel II y parte del inicio de la calle de Carlos III también situó la Puerta Elías Tormo.

La Puerta de Valnadú fue la menos comunicada con el exterior de la Villa debido precisamente a lo abrupto del lugar. Es difícil saber cómo eran estos terrenos, sobre todo extramuros. Las Actas municipales nos dan noticias que pueden ayudarnos a imaginar.

Al menos desde el siglo XV fueron numerosas las obras en torno a la Puerta, detalladas en las reuniones del Concejo; también nos cuentan que allí se situó una Carnicería, y además de los arroyos había fuentes, pilones, puentecillos y una pequeña presa, la presa de Valnadú que al parecer entorpecía la llegada del agua a las fuentes de arriba.

En la Edad Media era habitual la actividad comercial en torno a las Puertas del recinto amurallado. El Concejo arrendaba las carnicerías de la villa y sus arrabales, y regía todo, incluidos los precios de venta. La Carnicería de Valnadú tenía dos tablas o puestos, uno de vaca y otro de carnero.

A pocos metros de la muralla se encontraba la Fuente de Valnadú, o de los Caños del Peral, antes de las Hontanillas.

Como ya vimos durante nuestro paseo por la Cerca del Arrabal del siglo XV, una alusión importante a las puertas y a cual era el límite de Madrid a finales del siglo XV la tenemos en los datos que nos aporta la sesión dedicada el 2 de marzo de 1496 a la limpieza y salud de la Villa en la que los presentes tomaron varios acuerdos. Que no hubiese puercos en ella, ni en los arrabales, ni en las casas… que no se echara basura en las calles, ni agua sucia, ni gallinas muertas. La basura solo se podía llevar a los muladares o basureros señalados por la dicha Villa. En esa época también hay noticias de que en Valnadú existía un muladar o basurero, como en otras puertas, siempre en las afueras de la Villa.

Por eso los alrededores no debían estar muy limpios; el 21 de marzo de 1494 se mandó limpiar la Puerta y el muladar y que Bartolomé Sánchez, empedrador, empedrara la calle desde Valnadú hasta la pontecilla. Además, el muladar estaba provocando el deterioro de un trozo de muro que amenazaba con caerse.

Para complicar aún más las cosas, había nueve tenerías, lugar donde se curtían las pieles que generaban aguas sucias entre otras molestias probablemente. Recordemos que la calle de la Escalinata antes se denominó de los Tintes o de los Tintoreros.

En 1522 se mandó empedrar la calle del Arenal.

El 7 febrero 1567 “el señor Corregidor dijo que su Majestad es servido que se derribe la Puerta de Valnadú y se haga una puerta llana en ella”, o sea sin recovecos.

El 1 de agosto del mismo año en el Concejo se propuso, por orden de Su Majestad, que se derribase la Puerta y Torre de Valnadú y se hiciesen dos paredones, y que también se derribase la Torre de Alzapierna –una torre albarrana o separada del muro– y se allanase la plaza frente a la Puerta.

placa puerta valnadu

Por estas fechas debió cambiar mucho el paisaje, también se allanó el camino que baja a la Priora con el fin de crear una plaza. La fuente de la Priora debía estar próxima a lo que hoy es la Plaza de Oriente.

Hoy día todo es muy diferente pero, si nos fijamos bien, aún quedan rastros de lo que pudo ser. Caminando por la calle de la Escalinata, viendo los vestigios de la muralla podemos imaginar la Puerta medieval con sus torres.

Escalinata 13.

Escalinata 13.

Paseando por los alrededores de la plaza observamos la forma de sus calles, el camino que seguía la muralla, las pendientes, caminos que subían a Santo Domingo, antiguos cursos de agua… y por un momento parece que imaginamos cómo pudo ser Valnadú hace siglos.

muralla hacia oriente

Recorrer el Madrid medieval es una de las mejores maneras de conocerlo.

Por : Mercedes Gómez

—————

Bibliografía

Gómez Iglesias, Agustín. “Introducción” en Libros de Acuerdos, Tomo II. Ayuntamiento de Madrid, 1970.
Fdez. de Moratín, Nicolás. “Elegía” en Semanario pintoresco español. 1842, tomo IV, pág. 284-287.
Oliver Asín, Jaime. Historia del nombre “Madrid”. AECI Madrid 1991.
Montero Vallejo, Manuel. El Madrid Medieval. Ed. La Librería, 2003.

 

Con motivo de la pasada Semana de la Arquitectura hemos tenido ocasión de visitar algunos edificios singulares. Uno de ellos, tal vez el más sorprendente, ha sido la antigua nave de la Fábrica Boetticher y Navarro, en la calle Cifuentes s/nº, barrio de los Ángeles, distrito de Villaverde.

La rehabilitada nave formaba parte de la fábrica construida según proyecto del año 1940. Durante mucho tiempo se ha considerado su autor al ingeniero Eduardo Torroja, junto al arquitecto Ricardo Gómez Abad. De hecho era conocida como Nave Torroja, también como La Catedral por sus dimensiones e interior impactante.

Hoy se considera que el diseño estructural fue obra del ingeniero Manuel Cámara Muñoz, según un estudio encargado por el Instituto Torroja (CSIC) que consideraba que no tenía las características de la obra del famoso ingeniero, a raíz de la rehabilitación emprendida hace unos años. Pero hay que dar gracias al error pues dicen que quizá el hecho de haber sido atribuida a Torroja durante tanto tiempo ha evitado su derribo.

Foto: Ayuntamiento de Madrid

Foto: Ayuntamiento de Madrid

Construida entre 1940 y 1952, su gran estructura de hormigón armado resultó muy novedosa en plena posguerra. Originalmente constaba de tres naves, una gran nave central apoyada en dos laterales de menor altura. Los muros eran de ladrillo.

Foto: Ayuntamiento de Madrid

Foto: Ayuntamiento de Madrid

La central era un espacio diáfano cubierto por una gran bóveda de cañón.

Foto: Ayuntamiento de Madrid

Foto: Ayuntamiento de Madrid

Encontramos referencias a esta gran fábrica en la prensa histórica por varios motivos, la propia empresa, sus trabajadores y… su equipo de fútbol.

Originalmente fue una pequeña empresa familiar fundada en 1904 por Gustavo Boetticher y José Luis Gómez Navarro; en 1949 en los nuevos talleres construidos después de la guerra en Villaverde trabajaban 745 personas. Junto a las instalaciones fabriles la Sociedad construyó viviendas, locales para escuelas, y un campo de deportes.

Además de ascensores y escaleras mecánicas, se fabricaban turbinas para la producción de energía eléctrica, equipamiento de puertos (grúas…), compuertas para pantanos y centrales hidroeléctricas, etc. Fue una empresa realmente importante en la industria madrileña.

Por otra parte en los años 50 sus trabajadores, los obreros de La Boetticher, emprendieron algunas acciones reivindicativas por sus derechos laborales.

La empresa contaba con un equipo de fútbol, El Boetticher, que en los años 70 jugaba en la Tercera División. Sus rivales eran el Getafe, Plus Ultra, Atlético Madrileño, el Moscardó… los terceras madrileños que protagonizaban los derbys regionales por entonces. En los años 80 la Sociedad Recreativa Boetticher y Navarro se fusionó con la Sociedad Recreativa Villaverde; hoy día continúa existiendo la Sociedad Recreativa Villaverde Boetticher Club de Fútbol, con su Escuela de Fútbol situada muy cerca de la Nave.

En 1992 la empresa quebró. Comenzó una larga historia de abandono y progresivo deterioro de sus instalaciones.

Foto: Ayuntamiento de Madrid

Foto: Ayuntamiento de Madrid

En 2003 la antigua fábrica y los terrenos a su alrededor pasaron a pertenecer al Ayuntamiento mediante un convenio urbanístico aunque no se podía intervenir físicamente hasta que la Quiebra, gestionada por una sindicatura, estuviera resuelta.

La enorme parcela de más de 68.000 metros cuadrados pasó de tener uso industrial a ser calificada como de equipamiento singular. Se proyectó rehabilitar la nave para Centro de expresión de Nuevas Tecnologías y urbanizar la zona.

Foto: Ayuntamiento de Madrid

Foto: Ayuntamiento de Madrid

En 2006 el Ayuntamiento junto con el Colegio de Arquitectos convocaron un concurso de ideas para la recuperación de la nave, ganado por el proyecto Banda Ancha, del equipo formado por José María Churtichaga, Joaquín Lizasoaín, Rolf Brülisauer y Mauro Doncel, con la colaboración de Ophelia Mantz. En esos momentos tanto los terrenos como la nave estaban en muy mal estado.

Foto: Ayuntamiento de Madrid

Foto: Ayuntamiento de Madrid

Aunque estaba prevista su inauguración para 2008 no se puso la primera piedra del nuevo conjunto hasta 2009 y no se terminó hasta 2011. Una larga historia, han pasado casi cuatro años.

nave ext

Junto a la rehabilitada nave se ha levantado un edificio de varias plantas.

nave y torre

Todo se ha rodeado de una celosía vertical de colores, los de la fibra óptica, símbolo de las nuevas tecnologías, azul, verde, gris, naranja… gama que sirve igualmente para la decoración interior.

Las dimensiones de la construcción son impresionantes, la planta es un gran rectángulo de casi 140 metros de largo por 42 de ancho. La nave central tiene cerca de 20 m. de altura.

entrada nave

La antigua estructura de hormigón ha sido reforzada.

nave desde balcon

Es la nueva Catedral. Los arquitectos han respetado el espacio diáfano, tal como fue concebido en su origen.

nueva catedral

Se ha dotado a los nuevos espacios de modernas instalaciones destinadas al uso de las nuevas y más sofisticadas tecnologías.

lateral hoy

Un enorme futuro salón de actos, bajo un vistoso lucernario, muestra los innumerables cables destinados a facilitar las conexiones más rápidas a los usuarios, aún sin mobiliario.

lucernario

Aunque también se han conservado como documento histórico, más decorativo que otra cosa, algunos elementos, por ejemplo uno de los hornos de la antigua fundición.

horno2

Quizá prolongando la idea de recuperar espacios arquitectónicos industriales tanto en el exterior como en el interior unos contenedores de antiguos barcos sirven como despachos, o incluso para los servicios.

Además de para las empresas que participen en el proyecto –en caso de que siga adelante el plan inicial–, hay espacio previsto para aulas, exposiciones, etc., según nos contaron durante la visita.

La Torre fue construida para que sirviera “de faro”, según sus creadores.

torre int

Desde arriba se contempla todo Villaverde.

vista villaverde

El anterior Consistorio, poco antes de finalizar su mandato, inauguró la Nave, aún vacía. Ahora el nuevo Ayuntamiento deberá decidir su destino.

Por : Mercedes Gómez

——-

Bibliografía:

ABC. 4.5.1949;
Hoja del Lunes 6.9.1971; 1.11.1971;
Mundo Obrero abril 1955;
El País 9.6.2006; 8.10.2011; 18.1.2012; 17.3.2015;
ABC 10.9.2015; 15.9.2015;
Ayuntamiento de Madrid. Proyecto Nave Boetticher. Madrid 2007.
Convocatoria ideas “Nave Torroja”, COAM, 2006.

Madrid es Madrid, es el título de la magnífica y sugestiva exposición que podemos visitar, hasta el próximo día 19 de octubre, en la galería Jorge Alcolea, en la calle de Claudio Coello, 28.

expo jorge alcolea

Cuatro pintores, Consuelo Hernández, Tomás Guzmán, Josefa Medina y J.M. Bernardo Bueno, unidos gracias a Madrid, como ellos mismos afirman. Según cuentan en la introducción al catálogo, se encontraron gracias a internet, una de tantas buenas amistades iniciadas gracias a las redes sociales. Poco a poco fueron debatiendo, conociéndose, hasta llegar a colgar sus cuadros, su diferente visión de la ciudad, en la misma galería. Llegaron a conocerse en un terreno más personal, además del artístico o profesional, y ahora comparten un espacio mostrando su pintura.

Consuelo Hernández observa escenas cotidianas, en una estación de metro, en los cafés… el Gijón, el recientemente cerrado Café Comercial… según ella misma cuenta no se trataba de pintar anécdotas sino captar el alma del lugar, el interior de estos cafés. Su pintura, evocadora, nos hace revivir los momentos allí disfrutados.

C. Hernández, Café Comercial, 2015. Óleo, tabla 120x90 cm.

C. Hernández, “Café Comercial”, 2015. Óleo sobre tabla 120×90 cm.

Tomás Guzmán se recrea en los bellos jardines madrileños, el Retiro, el Botánico, el Capricho… los traslada al lienzo y su pintura nos invita a pasear por ellos.

T. Guzmán, "Palacio de Osuna", óleo sobre lienzo 91x116 cm.

T. Guzmán, “Palacio de Osuna”, óleo sobre lienzo 91×116 cm.

Josefa Medina, más allá del realismo que todos comparten roza un hiperrealismo, y nos regala unas esculturas espectaculares, monumentos madrileños pintados.

J.Medina, "Cibeles", 2015. Óleo sobre lienzo 120x90 cm.

J.Medina, “Cibeles”, 2015. Óleo sobre lienzo 120×90 cm.

Bernardo Bueno es además de pintor, arquitecto. Quizá eso le ha llevado a la pintura de paisajes urbanos, casi exclusivamente desde 2013, como él mismo explica.

J.M. Bernardo, "Gran Vïa al amanecer", óleo sobre lienzo 65x92 cm.

J.M. Bernardo, “Gran Vïa al amanecer”, óleo sobre lienzo 65×92 cm.

Son cuatro pintores realistas, aunque diferentes, cada uno con personalidad propia. Cuatro miradas sobre Madrid que buscan la nuestra.

Por : Mercedes Gómez

——

Galería Jorge Alcolea
Madrid es Madrid
Claudio Coello, 28

Fiel a su cita anual con la arquitectura, el Museo ICO ha inaugurado una retrospectiva sobre la trayectoria del arquitecto intenacional David Chipperfield.

La exposición Essentials. David Chipperfield Architects 1985-2015 podrá visitarse hasta el 24 de enero 2016. En la presentación, a la que tuvimos el privilegio de asistir, participó el propio arquitecto que explicó cómo se había desarrollado la planificación de la muestra y después atendió las preguntas de algunos medios presentes. Fue muy interesante escucharle.

david chipperfield

D. Chipperfield, Museo ICO, 30 sept. 2015

En un mundo dominado los últimos años por una arquitectura que busca la notoriedad, lo espectacular, esta muestra pretende acercar al visitante al universo arquitectónico de David Chipperfield Architects, su percepción del espacio creado a la medida del hombre.

La gran singularidad de su arquitectura es que el hombre, las personas que lo habitan, son los verdaderos protagonistas, no el propio edificio. Quizá por ello ha trabajado mucho en arquitectura residencial, pero no únicamente, también ha creado museos, obra pública, etc. Su obra se mueve entre la tradición y el llamado minimalismo, el menos es más de Mies van der Rohe.

Otra idea que él siempre intenta transmitir es que aunque la arquitectura aspira a permanecer en el tiempo también es muy importante su compromiso con la sociedad y con su entorno.

Siendo aún un joven arquitecto empezó a trabajar en los años 80 del siglo XX con Richard Rogers y Norman Foster en su país, Inglaterra, donde en esos comienzos las cosas fueron difíciles, aunque felizmente pronto tuvo encargos en Japón y otros lugares, y poco a poco llegó el éxito. Con el tiempo se ha convertido en un arquitecto global, con obras en Alemania, Italia, Estados Unidos, China… A lo largo de treinta años el arquitecto inglés ha construido edificios en todo el mundo.

El Neues Museum y el Edificio de la galería Am Kupfergraben 10 en Berlín, el Museo Jumex en Ciudad de México, el Cementerio de San Michele de Venecia, etc.

Neues Museum. Isla de los Museos, Berlín (1997-2009)

Neues Museum. Isla de los Museos, Berlín (1997-2009)

En España, adonde solía venir a pasar el verano, construyó su propia casa en un pequeño pueblo gallego, Corrubedo. Ha levantado la Ciudad de la Justicia de Barcelona, el edificio Veles e Vents para la celebración de la Copa América en 2007 en Valencia…

Vivienda privada, Corrubedo, España.

Vivienda privada, Corrubedo, España (1996-2002)

En Madrid -además de la 3ª planta del famoso Hotel Puerta de América-, creó las viviendas sociales para la Empresa Municipal de la Vivienda, el Polígono Verona en el barrio de Butarque, distrito de Villaverde.

Viviendas en Villaverde, Madrid (2000-2005)

Viviendas en Villaverde, Madrid (2000-2005)

Podemos resumir que en 1985 cuando David Chipperfield abrió su primer estudio en Londres, en un edificio compartido, y con dificultades, treinta años después en 2015 su estudio David Chipperfield Arquitects es uno de los más prestigiosos del mundo, con oficinas además de en Londres, en Berlín, Milán y Shangai. Lo que comenzó siendo un trabajo casi artesanal, se ha convertido en referencia mundial.

Esos treinta años son los que ahora podemos recorrer en la magnífica exposición en el Museo ICO. Además de un interesante video, más de treinta maquetas ilustran su obra y evolución.

Las maquetas, fundamentales en el método de trabajo de su estudio, y muy bellas en cualquier caso. Maquetas de proyecto, de exposición, más acabadas, las maquetas de trabajo… que nos ofrecen un recorrido por la historia de un arquitecto y sus obras. En el Museo ICO, calle Zorrilla nº 3.

Por Mercedes Gómez

—–

Bibliografía:

Catálogo exposición Essentials. David Chipperfield Architects 1985-2015. Fundación ICO Madrid 2015.

 

 

Queridos amigos:

Tengo el placer de anunciar un nuevo ciclo de conferencias organizado por el Instituto de Estudios Madrileños, dedicado a la búsqueda de La huella de Santa Teresa de Jesús en Madrid.

Un ciclo muy interesante, este año en el que se conmemora el nacimiento de Teresa de Cepeda y Ahumada, Santa Teresa, que tuvo lugar en 1515 en Ávila, la gran reformadora de la orden carmelitana y escritora mística.

Los especialistas nos hablarán sobre la fundación de carmelitas descalzas en Madrid, la canonización de la santa, su presencia en la iconografía y toponimia madrileña, joyas devocionales, la obra bibliográfica custodiada en la biblioteca de El Escorial, la obra reformadora y fundacional de Santa Teresa en la provincia de Madrid, y por último sobre la capilla de Santa Teresa en la iglesia de San José en la calle de Alcalá.

conferencias

Las conferencias tendrán lugar en el Museo de San Isidro, en la plaza de San Andrés nº 2, los martes a las 19.00 h. Podéis descargar el programa completo aquí.

Se inicia el ciclo el próximo martes día 6 de octubre con Santa Teresa y la fundación de carmelitas descalzas en Madrid, a cargo de José María Martín del Castillo.

Espero que sea de vuestro interés.

Mercedes

 

correo-e

artedemadrid@gmail.com

Contenido del blog

Los textos y fotografías publicados en este blog están a disposición de todos aquellos a quienes puedan interesar.
Pueden ser utilizados, citando su procedencia y a su autor.
No deben ser utilizados sin autorización en ninguna publicación con ánimo de lucro.

Contenido protegido por el Registro de la Propiedad Intelectual de la Comunidad de Madrid.

© Mercedes Gómez

Intoduce tu dirección de correo-e para seguir este blog y recibir notificación de nuevas entradas

Archivos

Estadísticas del blog

  • 1,874,353 Visitas totales

Sígueme en Twitter

@ArteEnMadrid

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 1.068 seguidores