You are currently browsing the tag archive for the ‘Arte efímero’ tag.

Finalizamos la serie dedicada a las Sargas, telas pintadas y al oficio de sargeros con la última obra mencionada en el primer artículo, una pieza datada en 1819 obra de Zacarías González Velázquez, propiedad del Museo Cerralbo. Esta sarga tampoco se puede ver hoy día, pero sí he podido conocer información valiosa, gracias a la Conservadora del museo Cristina Giménez Raurell.

Se trata de una pintura destinada al monumento funerario efímero levantado para las exequias de la joven reina María Isabel de Braganza, segunda esposa de Fernando VII, fundadora del Museo del Prado, que murió el 26 de diciembre de 1818 con solo 21 años. Fueron celebradas el día 2 de marzo de 1819 en la iglesia del Convento de San Francisco el Grande.

Fue obra de Isidro González Velázquez, Arquitecto Mayor del rey.

Estampa Museo de Historia “Cenotafio erigido para las reales exequias de la Reina María Isabel de Braganza”

Estampa Museo de Historia “Cenotafio erigido para las reales exequias de la Reina María Isabel de Braganza” “Isidro G. Velázquez. Grabador Francisco Jordán. (memoriademadrid.es)

Participaron los mejores artistas de la época, escultores, tallistas, carpinteros, doradores, vidrieros, tapiceros… el poeta Nicasio Gallego pronunció los discursos previos a los responsos por la reina.

El hermano del arquitecto, Zacarías –ambos formaron parte de una gran familia de artistas- realizó las pinturas, aguazo sobre sarga, veinticuatro metros de grisalla pintados para cubrir el pedestal del cenotafio que estaba coronado por un gran obelisco.

Zacarías González Velázquez (Madrid, 1763-1834), gran pintor de historia al estilo neoclásico, fue Pintor de Cámara de Fernando VII, también llegó a ser Director de la Real Academia de Bellas Artes.

El friso consta de dos piezas de ligamento en tafetán que suman cerca de veinticinco metros. Los dos lienzos se cosieron en horizontal, a lo largo.

sarga1 copia

sarga2 copia

La obra está compuesta por 54 figuras que escenifican el duelo desfilando tristes por la reina desaparecida y nos hablan en un lenguaje alegórico.

sarga cerralbo copia

(detalle)

Los elementos fueron desmontados y repartidos por distintos lugares, Colegio de María de Aragón, fundaciones religiosas, Palacio Real, Casón del Buen Retiro… No se sabe cómo llegó esta pieza hasta el Palacio del marqués de Cerralbo. Se creyó destruida, pero felizmente se encuentra en las Colecciones del Museo. Catalogada en 1924, gracias a las fotos de Otto Wunderlich se sabe que hacia 1941 estuvieron expuestas en el piso bajo, un lienzo en la pared y el otro en la escalera que unía esta planta con el piso principal. Después la sarga fue almacenada.

En 2013 fue identificada por Alejandro Martínez Pérez, cuyo valioso trabajo sirvió para catalogar detalladamente la obra. Toda su interesante investigación se puede leer en el artículo citado al final.

Tras su restauración, actualmente se encuentra en los almacenes del museo.

Sería maravilloso que algún día pudiéramos contemplarla, acaso en una exposición y, puestos a soñar, verla junto a la sarga de Juan de Villoldo, del Museo de Historia. Imaginemos una exposición dedicada a las Sargas, telas pintadas… algún día en algún lugar.

Por : Mercedes Gómez

——

Bibliografía:

Descripción del cenotafio erigido para las reales exequias de la reina nuestra señora Dª María Isabel de Braganza. Madrid 1819.

Martínez Pérez, Alejandro. “La muerte elocuente de una reina. El friso de Zacarías González Velázquez para el cenotafio de Isabel de Braganza (1819)”. Ars Magazine, nº 18, abril-junio 2013, pp. 58-70.

Museo de Historia (memoriademadrid)

Museo Cerralbo.

Anuncios

El Avance de la vigésima tercera edición del Diccionario de la Real Academia Española admite por primera vez la palabra Grafiti: grafito (letrero o dibujo). En la edición anterior, Grafito: Letrero o dibujo circunstanciales, generalmente agresivos y de protesta, trazados sobre una pared u otra superficie resistente.

El grafitero pionero y más famoso fue Juan Carlos Argüello, Muelle, quien llegó a ser tan conocido que varias marcas le ofrecieron anunciar su productos, negándose siempre, excepto una vez: en 1991 pintó uno de los muros de la única Destilería de whisky español, en Segovia, y su pintura y su firma pasaron a anunciar la conocida bebida en periódicos y vallas publicitarias (*).

muelle-anuncio

Se le considera creador del llamado Graffiti Autóctono Madrileño pues fueron luego muchos otros los que durante los años 80 en plena “Movida” madrileña, siguieron su ejemplo, llenando Madrid con sus firmas. Muelle murió poco después, con tan solo veintinueve años de edad. Aún se conserva su firma en una medianería de la calle de la Montera.

muelle

Dicen que el grafiti más auténtico es el “estilo salvaje”, con las letras enormes de colores, pero firmas de todo tipo inundan los edificios madrileños, algunas en lugares insólitos.

pintada-telefonica

Calle de la Montera

En 1977 se contabilizaron 35.000 pintadas en las fachadas madrileñas, lo que suponía unos 150.000 metros cuadrados, siendo la mayoría políticas o “contraculturales”. Actualmente, el tema político casi ha desaparecido y no es tan fácil ver pintadas con matices sociales, pero el año pasado hubo 110.000 metros cuadrados solo en el Distrito Centro.

pintada

Montaña Artificial en El Retiro

Treinta años después, el pasado año 2007 la Comunidad de Madrid publicó una Ley de medidas urgentes “Con el fin de proteger el paisaje urbano, y ante la creciente sensibilidad social existente en este ámbito, la Ley establece la prohibición de graffitis y pintadas en la vía pública, sin perjuicio de la habilitación por los Ayuntamientos de espacios para realizar graffitis de valor artístico.”…

La ley establece multas de 300 a 6.000 euros. De momento no parece haber cambiado mucho el aspecto de las calles de Madrid, las “firmas” están por todas partes, en algunos casos ensuciando los edificios de forma indiscriminada. Aunque debemos decir que más allá de las firmas ególatras, de las plantillas que algunos utilizan para dejar su rastro, hay auténticos artistas del “spray”, que saben dibujar y pintar.

Convento de las Comendadoras

Convento de las Comendadoras

La pintura decorativa inspirada en el grafiti es cada día más utilizada, lo cual en cierto modo está llevando al grafiti como medio de expresión a una contradicción: nació como forma de protesta, el objetivo primero era manifestarse contra lo establecido, pero se está produciendo un hecho inesperado, el “sistema” busca a los grafiteros y les contrata. En consecuencia, el grafiti ya no siempre es efímero, su futuro ya no es inevitablemente ser “limpiado”. Cada vez más establecimientos madrileños utilizan el grafiti “legal”. Tiendas, bares, incluso el Ivima… recurren a los grafiteros para decorar sus fachadas

Corredera Alta de San Pablo

Corredera Alta de San Pablo

Ellos dicen que por una parte les contratan y por otra les acusan de vandalismo. La realidad es que puede que hagan arte, pero hay vandalismo. Podemos ver dibujos y pinturas magníficos por las calles, pero ¿era necesario manchar la puerta del Convento de las Comendadoras?. Por eso hay una ley y por eso algunos de estos artistas llegan a las galerías e incluso a los museos. Por eso pueden darse situaciones como la del pasado 14 de noviembre en que uno de los autores de un famoso grafiti que cariturizaba al alcalde de Madrid, en un muro ya derribado, resultó ganador del Certamen de Jóvenes Creadores 2008, premio que recibió de manos del propio alcalde. O que el Ministerio de Igualdad les llame para colaborar en un acto en favor de las mujeres maltratadas.

El grafiti no es lo mismo que el arte callejero, que puede adoptar múltiples formas. Para algunos pintores, como Jorge Rodríguez-Gerada, la calle es su “lienzo”. Sus retratos en las paredes desnudas de los solares, que se borran con el aire y el agua de la lluvia, llegaron también a Madrid. Este artista pregunta a la gente que encuentra si son vecinos del barrio, y si es así, pinta sus rostros, como a este chico del barrio de Malasaña, que quizá ya haya desaparecido del solar que se asomaba a la plaza de San Ildefonso hace pocos meses.

Plaza de San Ildefonso

Plaza de San Ildefonso

Lejos de los motivos que provocaron las espectaculares arquitecturas efímeras del Madrid de los Austrias, el grafiti y otras formas de pintura en el Madrid actual, también se convierten en arte efímero.

No es este el único ejemplo posible, siendo las Navidades una época propicia a este tipo de adornos efímeros. Y es interesante recordar que hace pocos años, cuando tuvo lugar la boda del heredero a la Corona, en pleno siglo XXI, Madrid fue decorado especialmente para la ocasión, ocultado las cosas “feas”, con multitud de flores, lonas, luces especiales para los monumentos, etc. que posteriormente desaparecerían. Fue contratado un decorador, que trabajó con un arquitecto y un anticuario, recordando sin duda a los “maestros de apariencias” del siglo XVII.

La escultura, tradicionalmente arte urbano por excelencia, hoy día puede adoptar muchas formas, como las obras instaladas en el suelo de la avenida de Felipe II, creadas por Francesc Torres. Muñecos, bastones, paraguas llevados por el viento, incluso lagartijas, múltiples pequeños detalles de bronce inundan el suelo de la calle sin que muchos transeúntes quizá se percaten.

Avenida de Felipe II

Avenida de Felipe II

Podemos mencionar también las esculturas instaladas durante los últimos años a pie de calle, en diferentes lugares, son obras de un arte más cotidiano que monumental, que por otra parte sufren más las agresiones que su cercanía permite, figuras generalmente realistas, aunque alguna de inspiración cubista, como la mujer que lee un libro en uno de los bancos de la plaza del Dos de Mayo.

escultura-dos-de-mayo

Fuentes, como la que adorna la superficie sobre el aparcamiento de la calle del Sacramento (Salvador Pérez Arroyo, 1992).

fuente-sacramento

Árboles, o jardines, como el espectacular Jardín Vertical junto al edificio del Caixa-Forum, en el Paseo del Prado.

jardin-vertical

Incluso el mobiliario urbano, iluminación, pavimentos… Hasta algunos anuncios, como el famoso de Tío Pepe en la Puerta del Sol.

En fin, las formas de decoración urbana son muy diversas, tantas como la imaginación de los artistas permita, o quizá tantas como los ojos del paseante deseen. Si observamos con calma y curiosidad abierta, veremos que los elementos que decoran nuestra villa -además de los monumentos indiscutibles-, son innumerables y dignos de nuestra admiración y protección.

por Mercedes Gómez

Diciembre 2008

—-

(*) Foto del original del anuncio utilizado en dicha campaña publicitaria facilitado por José María Tío.

Bibliografía.-
CÁMARA DE COMERCIO DE MADRID. El azulejo en el comercio de Madrid.
Madrid 1989.
CARRASCAL VAZQUEZ, José Mª. Arte urbano en Madrid 1975-206. La Librería. Madrid
COAM. Arquitectura de Madrid. Madrid 2003.
Diario El País (20 mayo 1994; 9 dic 2007; 10 jun 2008; 14 jun 2008; 11 octubre 2008; 24 nov 2008)
http://www.metromadrid.es

correo-e

artedemadrid@gmail.com

Contenido del blog

Los textos y fotografías publicados en este blog están a disposición de todos aquellos a quienes puedan interesar.
Pueden ser utilizados, citando su procedencia y a su autor.
No deben ser utilizados sin autorización en ninguna publicación con ánimo de lucro.

Contenido protegido por el Registro de la Propiedad Intelectual de la Comunidad de Madrid.

© Mercedes Gómez

Intoduce tu dirección de correo-e para seguir este blog y recibir notificación de nuevas entradas

Archivos

Estadísticas del blog

  • 2,397,935 Visitas totales

Sígueme en Twitter

@ArteEnMadrid