You are currently browsing the tag archive for the ‘Canillejas’ tag.

Afirmaba el cronista Antonio Velasco Zazo en los años 50 del pasado siglo, en su libro dedicado a los recintos sagrados de Madrid, que la iglesia del pueblo de Canillejas, Nuestra Señora de la Blanca, muy antigua, carecía de importancia.

Desde luego es una construcción muy sencilla, de aparejo toledano, de ladrillo y cajas de mampostería de piedra y sílex. Y en su interior las imágenes son modernas debido a que durante la guerra fue asaltada, resultó muy afectada y todos sus retablos se perdieron. Pero lo cierto es que la parroquia de Santa María la Blanca es uno de los templos más antiguos de Madrid, con su valor histórico y artístico.

En 1950 el municipio acababa de ser anexionado a Madrid. Igual que ocurrió con otros pueblos que hemos visitado, como Carabanchel, donde se encuentra la iglesia de Santa María la Antigua; Barajas, cuyo Casco Histórico ha celebrado su IV Centenario; o Vallecas y la extraordinaria iglesia de San Pedro Ad Víncula con su Camarín de la Virgen del Rosario.

Canillejas fue una pequeña villa, documentada su existencia desde época medieval, que pertenecía a uno de los sexmos –división administrativa– de Madrid, el Sexmo de Vallecas, que se encontraban bajo la jurisdicción del Concejo de Madrid. Como tal, a veces, a finales del siglo XV aparece mencionada en los Libros de Acuerdos, casi siempre por motivos de donación de solares o huertas y pagos de tributos o pechos. Los sexmeros, vecinos que representaban a los pecheros de la villa –los menos privilegiados–, asistían en esas ocasiones a las reuniones del Concejo.

De esa época es la parte más antigua conservada, probablemente del templo primitivo, el ábside.

Como ocurre en tantas otras iglesias, incluidas las que hemos mencionado al principio, la actual es el resultado de sucesivas reformas y ampliaciones. El cuerpo central, que corresponde a la única nave, fue construido en el siglo XVI.

Así lo indica la inscripción en las dovelas del arco de que da entrada a la iglesia por el lado de la epístola, Año de 1552 Mayordomo Andrés de Reyas.

El bello arco, de medio punto, es de piedra caliza.

Por el lado del evangelio, tras pasar por un pequeño atrio con un jardín, hay otro acceso, igualmente bajo un arco de medio punto; esta zona con revoco en los muros.

La torre, de tres cuerpos, se cree debió ser construida después, tal vez en el siglo XVII.

En su interior, a los pies de la nave se encuentra el coro alto.

El presbiterio, ubicado en la parte más antigua, en principio datada en el siglo XV como vimos, ahora está tapado debido a las obras. Hace pocos días la noticia ha sido divulgada por la Comunidad de Madrid: se están realizando trabajos de restauración de la carpintería aparecida bajo el falso techo de yeso. Es una gran noticia sin duda.

La armadura de la cubierta, explican, se convertirá en el ejemplo de carpintería de lazo más relevante de la ciudad de Madrid.

Foto: Comunidad de Madrid

Esperamos volver pronto a visitar la parroquia de Santa María la Blanca y poder admirar su artesonado y decoración restaurados, que como nos cuentan promete ser un ejemplo único de arte madrileño.

Por: Mercedes Gómez

——–

Bibliografía:

GARCÍA GUTIÉRREZ, P.F – MARTÍNEZ CARBAJO, A.F. Iglesias de Madrid. La Librería, Madrid, 2006.

Comunidad de Madrid

El País, 3 nov. 2018

Enrique NUERE. La carpintería de lazo.

 

 

Anuncios

El pasado mes de octubre de 2014 tuvimos ocasión de visitar por primera vez la Quinta de Torre Arias y conocer un poco su historia y la de la condesa doña Tatiana Pérez de Guzmán el Bueno. Este año, el pasado mes de marzo, con motivo de las Jornadas que celebra todos los años La Casa Encendida sobre Viejos jardines, nuevos parques hemos podido volver a visitarla y comprobar los cambios tras un gran trabajo de limpieza, inicio de recuperación. Entre las buenas noticias que nos dieron estaba la de que no se iba a derribar ninguna construcción antigua, lo cual sí estaba previsto en el proyecto del anterior Consistorio. Pocos días después esta decisión fue reforzada por la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) que anuló de forma definitiva el Plan Especial de Protección y Ordenación de la finca de Torre Arias, aprobado por el Ayuntamiento de Madrid el 30 de julio de 2014 y que contemplaba la demolición de varios inmuebles incluidos en la finca.

Otro día tal vez hablaremos de estas construcciones, de gran interés. Hoy hablaremos del Agua.

boca de riego

En ambas visitas hemos podido comprobar la gran importancia del agua para el mantenimiento de la Quinta, sus jardines, arbolado y campo de labor a lo largo de los siglos. Hay fuentes de todo tipo, de las que fueron ornamentales, como la que subsiste a duras penas frente al palacio, o muy rudimentarias, con la única función de proporcionar el agua necesaria.

Casita junto a la entrada Quinta Torre Arias

Casita junto a la entrada de la Quinta

 

fuente entrada

Dos Viajes de Agua surtían fuentes de todo tipo. De adorno, como la del cenador junto al palacio…

fuente cenador

… o rústicas, como alguna situada junto a los edificios destinados a los animales.

fuente piedra

Grandes o pequeñas, de piedra o de hierro.

fuente hierro

En esta segunda ocasión fue una alegría y una delicia observar y escuchar el agua que ha vuelto a fluir por algunas de las canalizaciones antes secas.

Año 2014

Otcubre 2014

 

Marzo 2016

Marzo 2016

La revista de agricultura y jardinería El Campo nº 20 de 16 septiembre de 1877 hablaba de la Quinta entonces propiedad del marqués de Bedmar. El autor se refería a las norias, los pozos artesianos, cauces y acequias, un lavadero provisto de calderas alguna de ellas de vapor… y hablaba de las dos fuentes, la de la Isabela y la de la Minaya que derraman sus ricas y abundantes aguas y con ellas se riegan la huerta y los jardines.

arroyuelo

En nuestro segundo paseo pudimos ver ambas fuentes, surtidas por los dos Viajes de Agua de la Quinta, el de la Isabela y el de la Minaya. Y otros elementos importantes en la vida de Torre Arias.

En la zona de las Caballerizas una gran alberca y el Baño de los caballos.

caballeriza

La espléndida noria conservada…

noria

Recordemos que el arroyo, el Arroyo de la Quinta que la cruzaba de oeste a este, en cierto modo separaba la ciudad de la zona del palacio.

Cauce, a un lado la fuente de la Minaya, al otro la alberca.

Cauce, a un lado la fuente de la Minaya, al otro la alberca.

El puente de la Alcantarilla, al este. Etc.

Los dos Viajes de Agua que discurrían por su subsuelo surtían la Quinta de Torre Arias.

El Viaje de la Isabela actualmente no tiene agua.

Fuente de La Isabela

Fuente de La Isabela

 

fuente isabela2

Fuente de la Isabela (detalle)

Sí el Viaje de la Minaya.

Fuente de La Minaya

Fuente de La Minaya

Por sus preciosas galerías aún fluye el agua.

galeria minaya

 

Por : Mercedes Gómez

——–  

NOTA:

La casualidad ha querido que mientras preparaba este breve artículo llegara la grata información por parte del Instituto de Estudios Madrileños de la próxima celebración de un nuevo Ciclo de conferencias sobre las Quintas de Recreo madrileñas en la sede de la Fundación Tatiana Pérez de Guzmán el Bueno. Como os anunciaba el sábado pasado, el ciclo comienza hoy con Un recorrido por las quintas de recreo de la aristocracia en la Comunidad de Madrid, a cargo de Miguel Lasso de la Vega.

La segunda, por José Ramón Salgado, el próximo día 26 tratará sobre La evolución histórica de la Quinta de Torre Arias.

 

 

A propósito de la Chimenea de Torre Arias, en el verano de 2011 recordábamos lo que significaron en la historia de Madrid esos terrenos situados en el antiguo Camino de Alcalá. Contamos que una vez establecida la Corte en Madrid en 1561 la nobleza se fue instalando en la villa, y pronto comenzaron a construir sus quintas de recreo en las afueras. Una de las zonas elegidas fue la que se encontraba en los alrededores del pueblo de Canillejas –anexionado a Madrid en 1949-.

En los comienzos del siglo XX el antiguo Camino, hoy calle de Alcalá, tras cruzar el Arroyo Abroñigal, recibía el nombre de Carretera de Aragón. Por entonces aún existían numerosas villas y quintas, como la de los Ángeles, la de Lourdes, la de Salazar… y la gran Quinta de Canillejas, actualmente llamada Quinta de Torre Arias.

Su historia es larga, su origen se remonta a los últimos años del siglo XVI. Sucesivos propietarios y obras de rehabilitación la fueron configurando. La última reforma fue realizada hacia 1850, recién adquirida por el X marqués de Bedmar, que le dio el aspecto que más o menos ha llegado hasta nuestros días.

Restitución de la planta del conjunto hacia 1860. M. Lasso de la Vega, 1999

Restitución de la planta del conjunto hacia 1860. Miguel Lasso de la Vega, 1999

Desaparecidas prácticamente todas las quintas de recreo, o muy transformadas, como las de Vista Alegre y Campo Alange en Carabanchel, la de Torre Arias ha subsistido casi en toda su extensión (más de 16 hectáreas) y hasta hace poco ha mantenido el uso residencial gracias a su última dueña, doña Tatiana Pérez de Guzmán el Bueno y Seebacher VIII Condesa de Torre Arias con Grandeza de España, XI Marquesa de Santa Marta y Marquesa de la Torre de Esteban Hambrán.

Tatiana nació en San Sebastián el 26 de octubre de 1923, ciudad en la que sus padres pasaban una parte del año. Pero residió toda su vida en Madrid y dicen que se consideraba muy madrileña. Nacida en el seno de una familia de las de más rancio abolengo de España, creció en un ambiente propio de la nobleza de pasado más ilustre. Su madre, nacida en Alemania, organizó su educación, que tenía lugar en su casa. Aprendió francés, inglés y alemán, sin embargo, cuentan, no le gustaba salir de casa y, incluso ya mayor, continuaba aprendiendo de sus libros y revistas.

f.tatianaweb113_2

Foto: Fundación T.P. de Guzmán el Bueno

En 1949 se casó con el Físico Julio Peláez Avendaño, quien le transmitió el amor a la ciencia y a la investigación. No tuvieron hijos.

Tras la muerte de su madre Ana Juliana Seebacher y Muller en 1953, se instaló con su marido en la Quinta y allí ambos vivieron toda su vida. A la muerte de su padre, Alfonso Pérez de Guzmán el Bueno y Salabert en 1977, heredó los títulos y el patrimonio familiar.

En 1985, en tiempos del Alcalde Enrique Tierno Galván, a raíz de la recalificación urbanística de algunos terrenos de su propiedad que les permitieron una serie de actuaciones, llegaron a un acuerdo con el Ayuntamiento. A cambio de las ventajas obtenidas los condes cedieron a la ciudad la propiedad de la Quinta, con la condición de que ambos continuarían allí viviendo hasta su muerte. Su voluntad fue que, después, pudiera abrirse para disfrute de todos los madrileños.

Su marido murió en 2003; ella continuó su vida discreta dedicada a su amor a la naturaleza, las plantas y su interés por la ciencia.

El 9 de abril de 2012 creó una Fundación, de la que fue la primera presidenta, con la misión de gestionar su patrimonio con una finalidad de servicio a la sociedad, mediante el desarrollo de acciones concretas en los campos de la formación de la juventud, la investigación científica y el medio ambiente.

Hasta poco antes de morir doña Tatiana vivió en la Quinta, y aún visitaba los invernaderos para cuidar sus plantas como había hecho desde muy joven.

2013053123tatiana_jardin

Foto: El Confidencial 1 junio 2013

La condesa falleció el 1 de octubre de 2012, faltando pocos días para cumplir 89 años.

Hasta entonces doña Tatiana había sido una gran desconocida. En ese momento las noticias acerca de la gran herencia que dejaba (al parecer más de 500 millones de euros, y otras propiedades), la dieron a conocer y pusieron de manifiesto que fue una persona inquieta, llena de intereses y con las ideas muy claras, una mujer admirable, que a su vez admiraba a las mujeres que destacaban en la ciencia. Y generosa.

Tras la muerte de la condesa el Ayuntamiento de Madrid, la ciudad de Madrid, heredó la Quinta, que debía convertirse en parque público y sede de servicios para los madrileños.

Desde los comienzos de este mes de octubre se están realizando una serie de visitas guiadas, por una zona del recinto, a una de las cuales he tenido el placer de poder asistir. Se aprecia que los campos y construcciones necesitan un gran trabajo de limpieza, cuidado y restauración, que ya ha comenzado. Pero el lugar es una maravilla.

arbolado

La visita es muy interesante y los rincones bonitos poco a poco van apareciendo antes nuestros ojos.

caseta guarda

Cerca de la entrada, donde se encuentra la caseta del guarda, hay dos invernaderos (los que visitaba doña Tatiana para cuidar sus flores) que van a ser restaurados y recuperados.

invernadero hierro

Lógicamente, el agua era muy importante para el mantenimiento de los campos, arbolado y jardines. Los terrenos, como se puede ver en el plano en el comienzo de esta entrada, estaban atravesados de oeste a este por el Arroyo de la Quinta.

arroyo

Se conservan dos de los puentes que lo cruzaban sobre su cauce hoy seco, que aún muestra vestigios de una antigua canalización de ladrillo en los laterales.

puente

Además, dos Viajes de Agua discurrían por su subsuelo, el de Minaya y el de la Isabela.

Caminando llegamos a otra casita, en muy mal estado por lo que no podemos entrar, pero importante pues en su interior aún guarda el Pozo.

casa del pozo

Muy cerca, una gran Alberca junto a la cual estaba el Lavadero.

alberca

Son muchos los detalles que llaman nuestra atención. El hierro juega un papel destacado; fue utilizado en elementos como bancos, farolas, pararrayos… además de la utilidad se buscaba la belleza.

farola

En la casa-palacio, igual que en otras construcciones de la quinta, el principal material utilizado es el ladrillo.

palacio1

El edificio construido en estilo ecléctico destaca por su torreón y otros detalles medievalistas así como elementos neomudéjares.

palacio3

Uno de los árboles singulares es un cedro espectacular, situado frente al palacio.

cedro frente a palacio

Bajo sus ramas, frente a la entrada principal, hay una fuente en muy mal estado, que ojalá sea recuperada.

fuente

Las dudas y la polémica surgen en cuanto al futuro uso del Palacio.

El Ayuntamiento ha aprobado un Plan Especial de Protección y Ordenación para la finca “Torre Arias”, sita en calle Alcalá, número 551, Distrito de San Blas-Canillejas, publicado en el Boletín de la Comunidad de Madrid el 22 de agosto de 2014. En él se detallan los niveles de protección de los elementos en grado singular Nivel 1 (el palacio, las caballerizas y la casa del guarda), los elementos singulares según niveles de protección. Histórico-artística (puente principal sobre el arroyo de la Quinta, estanque…); histórica (invernadero, alberca…); y referencial. Así como algunos de los árboles calificados como singulares.

Antiguas caballerizas

Antiguas caballerizas

Algunas construcciones no han sido catalogadas y serán derribadas. Según nos cuentan durante la visita solo se van a derribar elementos cuyo estado de ruina hace muy difícil su rehabilitación, pero estos casos no pudimos verlos.

Los últimos meses han aparecido en la prensa noticias según las cuales el palacio podría destinarse a campus de una universidad privada, la Universidad de Navarra, interesada en el edificio. La realidad es que aún se desconoce el uso futuro del palacio.

La condesa deseaba que tras su fallecimiento su dinero y sus posesiones continuaran fomentando sus grandes aficiones: el estudio y cuidado de la naturaleza, la investigación científica, con especial atención a la labor de las mujeres, y la ayuda a los jóvenes, favoreciendo su formación. Para ello creó la Fundación. En cuanto a la Quinta, la legó a la ciudad de Madrid.

E imaginamos que querría que continuara siendo un conjunto unitario, como lo ha sido a lo largo de más de cuatro siglos. Y eso esperamos.

Por : Mercedes Gómez

—-

Fuentes y bibliografía:

Fundación Tatiana Pérez de Guzmán el Bueno.
COAM. Guía de Arquitectura. Madrid 2003.
Miguel Lasso de la Vega. Quintas de recreo y casas de campo aristocráticas alrededor de Madrid. Tomo I. Ayuntamiento de Madrid, 2006.
Alberto Tellería. Informe Torre Arias. Madrid Ciudadanía y Patrimonio, julio 2014.

 

El artículo de hoy está dedicado a Doña Umé, amable lectora de este blog. Ella es la dueña de la idea, y quien nos contó los detalles que han permitido escribirlo. Si recordáis, el día que hablamos de la Chimenea de la Fábrica de Vidrios, y de alguna otra, todas ellas recuerdos de antiguas fábricas madrileñas, nos dio la pista: en los comienzos de la antigua carretera de Vicálvaro, actual avenida de Canillejas a Vicálvaro, existe una muy bonita, ubicada en unos terrenos con historia.

Una vez establecida la Corte en Madrid en 1561, la nobleza se fue instalando en la villa, y pronto comenzaron a construir sus quintas de recreo en las afueras. Una de las zonas elegidas fue la que se encontraba en el antiguo Camino de Alcalá, en los alrededores del pueblo de Canillejas –anexionado a Madrid en 1949-, sobre unos terrenos escarpados y surcados por arroyos.

En los comienzos del siglo XX, el antiguo Camino, hoy calle de Alcalá, tras cruzar el Arroyo Abroñigal, recibía el nombre de Carretera de Aragón. Por entonces, en el margen izquierdo de la vía, aún existían numerosas villas y quintas, como la de los Ángeles, la de Lourdes, la de Salazar… y la gran quinta hoy llamada de Torre Arias, como se aprecia en el plano de Facundo Cañada, con el nombre de Quinta de Canillejas.

Detalle plano de F. Cañada (h. 1900)

En el margen derecho, frente a esta posesión, nacía la mencionada Carretera de Vicálvaro que atravesaba unas tierras aún sin edificar, en su mayoría huertas y tierras de labor.

La actualmente llamada Quinta de Torre Arias, cuyo origen se remonta al siglo XVI, creada por los condes de Aguilar, sorprendentemente pervive en toda su extensión y mantiene el uso residencial.

(Bing Maps) 2011

A lo largo de más de cuatro siglos ha tenido diversos propietarios, hasta llegar a la actual dueña, la marquesa de Torre Arias, que al parecer continúa habitándola.

Tapia de la Quinta de Torre Arias

La marquesa fue, quizá sigue siendo, la dueña de otros terrenos en los alrededores, entre ellos los que se encuentran frente a la Quinta, al otro lado de la calle de Alcalá. Se trata de aquellas tierras de labor, que en el siglo XX se transformaron en zona industrial.

Carretera de Vicálvaro frente a la Quinta de Torre Arias

Sobre uno de los solares, actual nº 6 de la Avenida de Canillejas a Vicálvaro, existió una fábrica de ladrillos con su clásica chimenea en ladrillo cocido, que hacia el año 1970, o quizá algo después, según me cuenta un vecino del barrio, se convirtió en una fábrica de quesos, la Central Quesera (era famoso el queso Carvel).

Fue derribada en los años 80, incluido el muro que la rodeaba, salvándose únicamente la chimenea, de foma poligonal.

El lugar, un descampado entre viviendas y modernas oficinas, se convirtió en algo parecido a un basurero. El pasado año la concejala del distrito de San Blas informó de que la Junta Municipal había acometido “por ejecución subsidiaria” la limpieza y cerramiento de la parcela, una vieja demanda de los vecinos. El coste, que ascendió a 57.000 euros, afirmó sería reclamado a la propiedad. Ignoro si esta propietaria es la marquesa de Torre Arias, o el solar pertenece a alguna empresa.

Solar de la antigua fábrica en 2010 (Foto : Gacetas Locales)

Nos contaba Doña Umé algo muy bonito, que la parte superior de la chimenea parece un encaje de ladrillos, y así es.

Otra curiosidad es que, durante la Guerra Civil, el comandante en jefe de las tropas defensoras de Madrid, el general José Miaja, vivió en una casita situada junto al solar de la fábrica.

Y no debería extrañarnos, teniendo en cuenta que el militar tenía su despacho en el cercano parque de El Capricho, en la que fuera finca de los duques de Osuna, donde a 15 metros de profundidad se encontraba el centro de mando del Ejército Republicano. Hace unos años fueron descubiertos mil quinientos metros cuadrados de túneles abovedados con zócalos de cerámica en sus muros y sólidas puertas de madera dotadas de seguros cerrojos, construidos cerca de uno de los Viajes de Agua que atraviesan el histórico Jardín. Bajo el despacho, instalado en el palacio de Osuna, otro laberíntico túnel le llevaría hacia algún lugar.

La zona ha cambiado mucho, desaparecieron los arroyos y las tierras de labor, pero allí sigue la gran Quinta de Torre Arias, y junto a su tapia hoy día existe un magnífico jardín público. Las antiguas fábricas se transformaron en modernas industrias y oficinas… pero allí continúa la bonita chimenea.

por Mercedes Gómez

——-

Fuentes:

Gacetas Locales, 25 marzo 2010.
Asociación de Vecinos de Canillejas
El País

 

Contacto

artedemadrid@gmail.com

Política de privacidad

Lee nuestra Política de Privacidad antes de introducir tu dirección de correo-e para recibir notificación de nuevas entradas

Contenido del blog

Los textos y fotografías publicados en este blog están a disposición de todos aquellos a quienes puedan interesar.
Pueden ser utilizados, citando su procedencia y a su autor.
No deben ser utilizados sin autorización en ninguna publicación con ánimo de lucro.

Contenido protegido por el Registro de la Propiedad Intelectual de la Comunidad de Madrid.

© Mercedes Gómez

Archivos

Estadísticas del blog

  • 2.851.586 Visitas totales

Sígueme en Twitter

@ArteEnMadrid

Anuncios