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La madrugada del día 20 de mayo del año 2004 tuvo lugar un robo sorprendente. Dos hombres entraron en la Capilla del Hospital del Niño Jesús en la madrileña avenida de Menéndez Pelayo frente al Retiro, descolgaron uno de los cuadros que adornaban sus paredes y lo robaron. Los ladrones no se entretuvieron en quitar los clavos que unían el lienzo al bastidor, lo cortaron, dañándolo gravemente y enrollado se lo llevaron. Se trataba de una valiosa pintura, la Resurrección de Santa Leocadia.

El Hospital del Niño Jesús fue fundado por doña María del Carmen Hernández y Espinosa (nacida en Motril, Granada, en 1828), recordada como duquesa de Santoña por su segundo matrimonio con don Juan Manzanedo, duque de Santoña y marqués de Manzanedo, hombre de gran fortuna, y por su lujoso palacio en la calle de las Huertas, el Palacio de Santoña, hoy propiedad de la Cámara de Comercio.

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El hospital y su iglesia fueron construidos según proyecto de 1879 del cotizado arquitecto Francisco Jareño, que ya había levantado la Biblioteca y Museo Arqueológico Nacionales y el Instituto de Enseñanza Secundaria Cervantes.

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Avenida de Menéndez Pelayo, 65

De estilo neomudéjar, según la moda dominante en aquellos años finales del siglo XIX, la iglesia en su fachada está adornada con esculturas y bellos detalles.

La iglesia en su interior, con su única nave, es sin embargo neogótica, muy sencilla, pero con obras de gran valor artístico. Óleos sobre lienzo, óleos sobre metal en el púlpito del templo, las vidrieras, obra de 1881 de la Casa Mayer y un extraordinario viacrucis.

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La duquesa era poseedora de una gran riqueza; a pesar de ello murió en 1894, a los 66 años, en Madrid, sola y arruinada, ella misma afectada por una historia azarosa. Pero era dueña de un gran patrimonio artístico, en el que destacaba su colección de pintura, que legó al Hospital.

La Colección estaba formada sobre todo por obras de temática religiosa del siglo XVII, principalmente del barroco madrileño. En la actualidad el Hospital, Bien de Interés Cultural desde 1995, cuenta con más de ciento cincuenta obras de arte de gran valor.

En 1992 comenzó la restauración de algunas pinturas, entre ellas el Descanso en la huida de Egipto y la Huida de Egipto de Antonio Castrejón que hoy día podemos admirar en uno de los muros en el interior del hospital.

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Otras obras restauradas fueron Caballero orante y Caballero de Santiago (anónimos, también del XVII) ubicadas en el Coro del templo, y Jesús ante Caifás, situada a la derecha del Altar Mayor.

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La propia Santa Leocadia, atribuida a Juan de Roelas, fue restaurada por primera vez en 1997.

Juan de Roelas fue un pintor sevillano, al menos durante mucho tiempo se ha considerado que nació en Sevilla (debido a que así lo afirmó Ceán Bermúdez) aunque de padres flamencos; ahora se cree que pudo nacer en Flandes hacia 1570, según investigación de Mª Antonia Fernández del Hoyo. En cualquier caso trabajó en Sevilla, Valladolid y Madrid.

Está documentada su estancia en Valladolid entre 1.598 y 1.603 de donde pasó a estar bajo la protección del Conde Duque de Olivares, en el pueblo de Olivares, cerca de Sevilla.

En 1614 se había convertido en clérigo y fue nombrado Capellán real. Por esto se trasladó a Madrid, con el objetivo de lograr un puesto de pintor en la Corte. Estuvo en la Villa entre 1616 y 1619, periodo en el que se cree pintó esta Resurrección de Santa Leocadia. Al no conseguir sus propósitos de convertirse en pintor del rey volvió a Olivares y desempeñó su labor religiosa como canónigo en la Colegiata. Murió en su ciudad en 1625.

Al parecer la obra le fue encargada por don Antonio de Loaisa, que vivía en Granada, pero se cree que debió de ser pintada en su etapa madrileña por dos motivos: el tema característico de la advocación toledana y su procedencia de la colección de la Duquesa de Santoña. Probablemente fue un encargo de alguna iglesia de Toledo:

Santa Leocadia resucita milagrosamente de su sepulcro en el mismo instante en que San Ildefonso corta con la daga del Rey Recesvinto un trozo de su mortaja, que el pintor imagina como un velo transparente. Alrededor de un espacio de arquitectura religiosa asisten atónitos al prodigio el pueblo de Toledo.

Resurrección de Santa Leocadia (detalle)

Resurrección de Santa Leocadia (detalle)

Tras el robo gracias a la existencia de una cámara la policía pudo localizar a los ladrones y pocos días después la pintura fue recuperada. El lienzo se encontraba en muy malas condiciones, con cortes, desgarros y dobleces que provocaron pérdida de capas de pintura. Se procedió a una delicada y minuciosa restauración.

En los comienzos del año 2006 fue expuesto en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando en la exposición Huellas. Actuaciones de la Comunidad de Madrid en el Patrimonio Histórico, llena de maravillas entre las que pudimos contemplar el cuadro de Roelas.

En la actualidad felizmente podemos verla en su lugar de siempre, en la iglesia del Hospital del Niño Jesús, a la izquierda del Altar Mayor.

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Por : Mercedes Gómez

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Bibliografía:

FERNÁNDEZ DEL HOYO, Mª Antonia. “Juan de Roelas, pintor flamenco”. Boletín del Museo Nacional de Escultura, nº 4, 2000, págs.. 25-28.

Diario El Mundo. 7 junio 2004; 8 junio 2004.

Catálogo Huellas. Actuaciones de la Comunidad de Madrid en el Patrimonio Histórico. Comunidad de Madrid, 2006.

Hospital del Niño Jesús

El Instituto de Enseñanza Secundaria Cervantes tiene mucha historia. O quizá muchas historias, que se entrecruzan.

La historia de su origen como instituto femenino cuando las mujeres aún tenían dificultades para acceder a la educación. La de las diferentes sedes ocupadas, desde la calle Zurbano hasta Embajadores. La del edificio actual, construido en el siglo XIX por el arquitecto Francisco Jareño para Escuela de Veterinaria en terrenos del antiguo Casino de la Reina. Hasta Manuel Godoy y el mismísimo Marqués de Salamanca juegan un pequeño papel. Y por supuesto la historia de los alumnos y profesores que le han dado vida a lo largo del tiempo, y continúan haciéndolo, verdaderos protagonistas.

 

Origen del Instituto Cervantes

El Cervantes es uno de los institutos de Enseñanza Media más antiguos de Madrid, ha cumplido 85 años de vida.

Los dos primeros, el Instituto de San Isidro y el Instituto del Noviciado, luego llamado del Cardenal Cisneros, fueron creados dentro del nuevo Plan de Estudios de 1845. Eran centros destinados a alumnado masculino. En teoría no estaba prohibida la asistencia de las chicas, pero en parte por la mentalidad de la época y en parte por la dificultad que ponían los centros para poder matricularlas, la asistencia era solo de chicos. En el siglo XIX la mujer sufría una gran discriminación social y de todo tipo; entre otras cuestiones, se creía que su capacidad intelectual era inferior a la del hombre. Si no podía acudir a la Universidad, ¿para qué necesitaba estudiar el bachillerato?

Felizmente, y poco a poco, en el siglo XX la situación comenzó a cambiar. En 1910 se equipararon las condiciones de matriculación para las alumnas, las demandas crecieron y ante la necesidad de plazas se fueron creando nuevos centros.

En 1929 se creó el Instituto Local Infanta Beatriz, instalado en régimen de alquiler en un palacete entonces propiedad de Ana de Osma, viuda de Alcalá Galiano, en la calle Zurbano nº 14, edificio levantado hacia 1880 que sigue en pie.

Calle Zurbano, esquina Fernando el Santo.

Calle Zurbano, esquina Fernando el Santo.

Dentro de la política de la época de separación de sexos, era un instituto exclusivamente femenino. Al año siguiente fue transformado en Instituto de Bachillerato Nacional, siendo ministro de Instrucción Pública Elías Tormo.

Su vida fue corta ya que la República, a favor de la coeducación, en 1931 clausuró este tipo de centros, convirtiendo el Infanta Beatriz en el Instituto Nacional de Enseñanza Media Cervantes, mixto; aplicando el principio de la coeducación, igual que otros institutos pasaron a admitir alumnos sin distinción de sexo. Además de una cuestión ideológica a favor de la coeducación se argumentó la falta de plazas y la necesidad de dar acceso a todos a la enseñanza.

En 1934 fue trasladado a la calle Prim nº 3, a otro palacete que ya no existe; fue derribado en 1962, actualmente el solar lo ocupa la ONCE.

Calle Prim, 3

Calle Prim, 3

En ese palacete, frente al Palacio de Buenavista, impartió sus clases Antonio Machado que consiguió la Cátedra de Francés en 1935. Este fue su último trabajo antes del viaje a Francia y su muerte.

De 1936 a 1939 el centro no tuvo actividad docente. Después de la guerra, dentro de la recuperada política educativa de separación de sexos, desaparecieron los centros mixtos, quedando el Cervantes destinado al alumnado masculino.

Uno de los sucesos más tristes entonces fue que Machado, cuando ya hacía dos años que había muerto, en 1941 fue expulsado del Cuerpo de Catedráticos por la Comisión de Expedientes de Depuración.

En 1950 el colegio se trasladó a un edificio mayor, propiedad del Estado, que había sido la sede del Colegio Alemán, como ya vimos cuando visitamos la Embajada de Alemania, en la calle Zurbarán, muy cerca por cierto de su primera sede en Zurbano. Hoy es el Instituto Goethe.

Calle Zurbarán, 21

Calle Zurbarán, 21

De esa estancia el actual Instituto conserva interesantes materiales científicos como veremos, y la maqueta de un barco acorazado alemán que se expone en el vestíbulo.

En 1960, después de una gran reforma del espacio interior, el Instituto Cervantes se instaló en un edificio de la glorieta de Embajadores, antigua Escuela de Veterinaria.

 

Antigua Escuela de Veterinaria

Una de las caras quizá menos conocidas del poderoso valido del rey Carlos IV Manuel Godoy es su contribución al mundo cultural y científico. Entre otras instituciones en 1793 creó la primera Escuela de Veterinaria. Escribió Godoy:

Cuando el rey comenzó a dispensarme su estimación y confianza, le hablé yo muchas veces de este ramo importantísimo. Cuanto iba al bien de sus súbditos lo acogía siempre Carlos IV. Mi proyecto de una Escuela fundamental y normal de Veterinaria, en toda la extensión de esta ciencia y este arte, mereció el real aprecio, y decretada que hubo sido la fundación de esta enseñanza…”

Se situó en el Paseo de Recoletos, en unas casas junto a la Puerta de Recoletos, lo cuenta el propio Godoy en sus Memorias. En el solar en que posteriormente se construiría el Museo Arqueológico y la Biblioteca Nacional según proyecto del arquitecto del Ministerio de Fomento Francisco Jareño y Alarcón. Fundado en 1867, el Museo Arqueológico en un primer momento fue instalado en el Casino de la Reina.

Diez años después el mismo Jareño construyó el edificio de la Escuela de Veterinaria en los Jardines del Casino. En estilo neomudéjar, ocupó los terrenos donde se encontraba la ría artificial y el dique, construcción circular con arquerías donde se guardaban las falúas que circulaban por la ría.

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Casino de la Reina

La nueva sede de la Escuela fue inaugurada en 1881.

(Foto Museo Veterinario Complutense)

Escuela de Veterinaria (Foto Museo Veterinario Complutense)

El gran edificio de ladrillo visto tiene una planta rectangular construida en torno a un patio cuadrado ajardinado.

El arquitecto creó dos pabellones a modo de anfiteatros de forma octogonal en sus lados norte y sur, y una pequeña construcción en el lado oeste que albergó la Capilla. En el centro del patio había otro pequeño pabellón, antigua forja y herradero.

Plano (COAM)

Plano Escuela de Veterinaria (COAM)

El plano firmado por el arquitecto nos muestra donde estaban situadas las estancias de la Escuela, la Sala de reconocimientos y curaciones de animales, Gabinete quirúrgico, Farmacia, Sala de profesores, etc.

 

Instituto Cervantes

La Escuela de Veterinaria se trasladó, según sus propios deseos, a la Ciudad Universitaria y el edificio de Embajadores fue cedido y remodelado para el Instituto (entre 1958-60) siendo inaugurado en 1960.

No recuperó su condición de centro mixto hasta el curso 1981-82, a petición del Claustro de profesores. En 1981 se conmemoraba su Cincuentenario como “Instituto Cervantes”. A finales de ese año tuvo lugar otra importante solicitud del Claustro, la rehabilitación de Antonio Machado como Catedrático, que fue concedida.

Entre 1989 y 1990 el edificio fue nuevamente rehabilitado según proyecto de Ignacio Prieto Revenga, arquitecto del Equipo Técnico de la Delegación Provincial del Ministerio de Educación, recuperándose la arquitectura original que había sido alterada en el interior en algunas zonas.

Glorieta de Embajadores

Glorieta de Embajadores

 

El IES Cervantes hoy día

La entrada al hoy Instituto Bilingüe Cervantes tiene lugar por la calle de Embajadores nº 70, frente a otro de los edificios emblemáticos del barrio, la Fábrica de Tabacos.

Calle Embajadores, 70.

Calle Embajadores, 70.

Un espacioso vestíbulo abovedado da acceso a la Galería de la planta baja, al patio y a la escalera que dirige a la planta superior.

vestibulo

Lo primero que se puede observar es la luminosidad del lugar, tras el sobrio ladrillo de las fachadas, gracias al patio y los grandes ventanales.

pasillo

En el patio fue reconstruido el pequeño pabellón, antigua forja.

patio

En la escalera principal una emotiva lápida recuerda a Antonio Machado y su paso por el instituto, instalada tras su rehabilitación como catedrático y anulación del expediente de depuración.

Machado lapida

Una vitrina guarda documentos y libros del poeta, así como otros objetos valiosos testigos de la historia del Centro.

Otra de las grandes y gratas sorpresas de la visita es que parte del mobiliario del Palacio del Marqués de Salamanca en la Quinta de Vista Alegre, tras el traslado del Centro de Educación Especial María Soriano y cierre del palacio, se encuentra aquí, en el despacho de la Directora, a salvo y bien cuidado. La mesa, sillas y un bello armario del siglo XIX.

mueble Salamanca

Pero este despacho aún nos depara otra sorpresa, y un misterio en cierto modo:

Otro pequeño mueble, que llama nuestra atención, más antiguo, al parecer perteneció a Manuel Godoy.

mueble de godoy

Procede de otro pequeño despacho situado en la primera planta, desde siempre aquí conocido como el despacho de Godoy, no hemos podido saber porqué.

Godoy había muerto en 1851, treinta años antes de que se inaugurara la nueva sede de la Escuela de Veterinaria en la que parece que tanto se implicó, pero ¿es posible que estos muebles fueran trasladados desde la primera sede en Recoletos cuando el ministro la fundó?

Los pabellones octogonales laterales hoy están ocupados por el Aula Magna y el Salón de Actos en la planta baja, y sobre ellos en la primera planta los Laboratorios de Ciencias Naturales y de Física, con sus espléndidos techos de madera.

pabellon laboratorio

El patrimonio, los equipos y materiales de ambos Gabinetes son muy importantes. Láminas de arquitectura, botánica… colecciones de zoología, modelos de anatomía… instrumentos de física y química, etc. procedentes del Colegio Alemán, la antigua Escuela de Veterinaria, del Museo de Ciencias Naturales y del Jardín Botánico entre otros lugares.

laboratorio minerales

La antigua Capilla hoy es la Biblioteca que acoge notables fondos, algunos del siglo XIX.

Biblioteca en la antigua Capilla

Biblioteca en la antigua Capilla

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Paseando por las instalaciones se descubren las huellas de algunos profesores ilustres que han pasado por aquí además de Machado, Rafael de Penagos, María Zambrano…

La completa remodelación que incluyó trabajos de consolidación llevada a cabo hace unos veinticinco años recuperó la arquitectura original. Entre otros elementos, bajo la cubierta se reconstruyó en madera la estructura de la techumbre.

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Bajo ella queda un espacio espectacular, de igual tamaño que la superficie total de la planta del edificio que permite apreciar la extraordinaria estructura arquitectónica del edificio de Francisco Jareño.

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De vuelta a la calle Embajadores decidimos dar un paseo rodeando el edificio, caminando por el parque del Casino de la Reina hasta volver a la glorieta, y recordar su historia y la del lugar en el que se encuentra. Larga y rica historia.

entrada fachada

Por : Mercedes Gómez

Con todo mi agradecimiento a Julia Pérez, Directora del IES Cervantes, por su hospitalidad y ayuda.

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Bibliografía:

Natividad Araque. “El Instituto Femenino Infanta Beatriz y la inserción de las mujeres en los institutos de Enseñanza Secundaria de Madrid (1900-1930)”. Revista Complutense de Educación. Vol. 12 nº 2 (2001).

Varios autores. Instituto de Bachillerato Cervantes. Miscelánea en su Cincuentenario 1931-1981. Ministerio de Educación y Ciencia, Madrid 1982.

Manuel Godoy – Carlos Seco Serrano. Memorias del Príncipe de la Paz. Madrid Atlas, 1956. (BDH de la Biblioteca Nacional)

COAM. Guía de arquitectura. Madrid 2003.

Museo Veterinario Complutense
Programa CEIMES

 

 

En las primeras décadas del siglo XVIII, durante el reinado de Felipe V se produjeron grandes cambios en la sociedad española y en la vida cultural. Entre otras instituciones, se crearon las Reales Academias y se fundó la Real Biblioteca Pública, origen de la actual Biblioteca Nacional, que acaba de cumplir trescientos años.

El día 29 de diciembre de 1711 el monarca aprobó el proyecto, y el 1 de marzo de 1712 nació la Real Biblioteca que se puso a disposición de todos. Su primera sede fue el Pasadizo que unía el Alcázar con el Monasterio de la Encarnación -uno de los varios pasadizos elevados que se construyeron en el siglo XVII uniendo las plantas superiores de dos edificios-.

Planos, alzados y cortes de la Real Biblioteca sita en la calle del Tesoro de Madrid (BNE)

Con la llegada de José Bonaparte al trono en 1808 y las obras de remodelación de la plaza de Oriente, el Pasadizo desapareció y la Biblioteca fue instalada en el Convento de la Trinidad Calzada en la calle de Atocha. Tras la vuelta de Fernando VII, en 1819 fue trasladada nuevamente, al Palacio del Consejo del Almirantazgo, en la plaza de la Marina Española (antes Palacio de Godoy). En 1826 su destino fue una casa que había pertenecido al Marqués de Alcañices, en la calle de Arrieta, sobre parte del solar donde luego se levantaría la Academia de Medicina.

En 1836 pasó al Estado y adoptó el nombre de Biblioteca Nacional.

Treinta años después la Reina Isabel II colocó la primera piedra del edificio que hoy alberga la Biblioteca y el Museo Arqueológico, en el Paseo de Recoletos, el Palacio de Museos, Archivo y Biblioteca Nacionales, proyectado por el arquitecto Francisco Jareño en estilo neoclásico.

La Biblioteca Nacional en 1892 (BNE)

Finalizado, con algunas modificaciones, por Antonio Ruiz de Salces en 1892, la Biblioteca fue inaugurada el 16 de marzo de 1896.

El magnífico edificio es Monumento Nacional desde el año 1983. Destaca la fachada adornada con seis esculturas y once medallones que representan a los grandes autores de la literatura española, y el bello frontón, esculpido en mármol por Agustín Querol, que simbólicamente, dicen, nos transmite la sabiduría si nos decidimos a subir por la escalinata y entrar en la Biblioteca.

En el vestíbulo, a los pies de una monumental escalera, se encuentra la estatua dedicada a Marcelino Menéndez Pelayo, director de la Biblioteca de 1898 a 1912, obra del escultor Lorenzo Coullaut Valera.

Una vez al año al menos la Biblioteca nos abre sus puertas. Da gusto recorrer sus lujosas salas rodeadas de barandillas de hierro forjado, muebles de finas maderas, contemplar las vidrieras de sus techos… todo es precioso, pero uno de los momentos más emocionantes sucede cuando llegas a conocer sus sencillos depósitos con pasillos repletos de libros esperando ser leídos y, éstos de verdad, transmitirnos la sabiduría que encierran muchas de sus páginas.

Libros… y revistas, periódicos, grabados, planos, mapas, fotografías, vídeos… los fondos de la Biblioteca Nacional son riquísimos y abarcan todos los medios de información posibles.

Además, esta institución admirable incluye el Museo de la Biblioteca Nacional, antiguo Museo del Libro, y dos salas de exposiciones temporales.

Actualmente, una espectacular exposición celebra el aniversario mostrando algunos de sus preciados tesoros. Desde los primeros manuscritos y objetos de la Biblioteca Real hasta la actualidad. Su título: La Biblioteca Nacional, trescientos años haciendo historia.

Comienza la muestra con lienzos del pintor madrileño más importante de la época, Miguel Jacinto Meléndez, que representan al rey Felipe V y la reina Isabel de Farnesio, su segunda esposa.

A continuación, obras de artistas de todos los tiempos y estilos: Velázquez, Rembrandt, Fortuny, Picasso…

De los escasos dibujos atribuidos al gran Diego Velázquez, la Biblioteca Nacional de España conserva cuatro y en esta ocasión, un poco escondidos en una esquinita, expone dos de ellos, dos pequeñas obras maestras realizadas con lápiz de carbón.

Diego Velázquez. "Cabeza de niña" (h. 1620). (BNE)

Podemos admirar códices medievales, documentos de valor incalculable, ejemplares pertenecientes a la antigua biblioteca de la Torre Alta del Alcázar de los Austrias -que gracias a su traslado a la Biblioteca Real se salvó del incendio que destruyó el palacio real en 1734-, la biblioteca del propio Felipe V, la primera edición del Quijote en los comienzos del siglo XVII…  archivos personales y documentos originales de escritores, Lope de Vega, Ramón Gómez de la Serna, Miguel Hernández, Vicente Aleixandre, etc.

Maravillosos mapas y planos, uno de ellos es el primero que se conoce de Madrid, en su edición más antigua, que muestra la Villa y Corte de finales del reinado de Felipe III y comienzos de Felipe IV.

Asistimos al nacimiento de las técnicas al servicio de la Cultura, por ejemplo la fotozincografía o transferencia de fotografía a planchas de zinc, que por fin hizo posible la reproducción mecánica.

Sorprende la belleza de los primeros aparatos que permitieron guardar y escuchar los documentos sonoros, como el fonógrafo o el gramófono. Una de las joyas de esta biblioteca, muy emotiva, es el archivo de la palabra, que guarda las voces de los protagonistas de nuestra Historia. Leer es enriquecedor, pero quizá escuchar lo es mucho más.

Por supuesto, están presentes las modernas tecnologías, la web de la Biblioteca Nacional, que ofrece una informacion inmensa, los medios sociales, twitter, flickr, una completa y bonita aplicación para los teléfonos que se puede descargar de forma gratuita…

Ideas, palabras, dibujos, fotografías, sonidos, toda la creatividad a nuestro alcance, desde hace tres siglos.

Por Mercedes Gómez

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El Museo Arqueológico, en obras desde 2008, además de la exposición Tesoros, continúa ofreciendo una serie de actividades y visitas guiadas, actualmente realiza un “itinerario extraordinario” bajo el título de “El Museo Arqueológico Nacional: obras en marcha”.

Según explican en su web, “finalizada la primera fase de la obra de renovación arquitectónica del Museo y recién iniciada la segunda, se ofrece la oportunidad de disfrutar de visitas guiadas para conocer los espacios en los que se está interviniendo y que representan un vínculo entre el pasado, el presente y el futuro del Museo”.

El Museo Arqueológico Nacional fue fundado en el año 1867 durante el reinado de Isabel II. En un primer momento fue instalado en el palacete del Casino de la Reina, hasta que fue trasladado al gran edificio neoclásico proyectado por Francisco Jareño en 1865, para Palacio de Museos, Biblioteca Nacional y Archivo Histórico, edificado en la manzana entre las calles de Villanueva, Serrano, Jorge Juan y Paseo de Recoletos.

En 1885 se hizo cargo de su construcción el arquitecto Antonio Ruiz de Salces, quien hizo algunos cambios en el proyecto original.

En la parte que da al Paseo de Recoletos se ubicó la Biblioteca, y en la parte con fachada a Serrano el Museo Arqueológico.

A lo largo de su historia, el Museo ha sido objeto de varias reformas, en alguna de las cuales, como veremos después, ha perdido elementos importantes, como las cubiertas de los patios, que fueron ejemplos magníficos de la arquitectura del hierro.

Comienza la visita en el vestíbulo, frente a la monumental escalera.

Tras los saludos y breve introducción, nuestro guía lo primero que nos cuenta es que cuando se reabra el museo, esta entrada quedará clausurada y únicamente se utilizará en ocasiones especiales. La verdad, la noticia me produce una cierta decepción.

Antes de salir a la calle para dirigirnos a lo que en el próximo futuro será la entrada al museo, uno de los asistentes pregunta sobre la reproducción de las Pinturas de la Cueva de Altamira, visitable hasta hace unos años,  y nos cuentan que no se sabe si se conservará, y que aún “se está debatiendo” si se mantendrá o se eliminará.

A través de la obra, caminamos hacia el pabellón sur, donde va a transcurrir la visita. Por cierto, frente a la fachada esperan los ya parece que inevitables bloques de losetas de granito. Calles, plazas, arquitectos distintos, un museo municipal, un museo nacional… y las mismas losetas.

Desgraciadamente, no nos permiten hacer fotografías (esperemos que las cosas no cambien a partir de ahora, en este museo siempre se ha podido hacer fotos, sin flash por supuesto).

Tras cruzar la puerta nos encontramos en un gran espacio donde se situará la nueva Recepción de visitantes. Aquí, como en todos los espacios reformados se han utilizado dos materiales, la madera de merbau y el travertino, que proporcionan un ambiente moderno y luminoso.

El patio se convertirá también en espacio expositivo. En origen era conocido como el Patio Árabe. Estaba decorado con una reproducción de la Fuente de los Leones (el alhambrismo, una vez más). La cubierta de hierro del XIX fue desmontada en los años 70 del siglo XX, al parecer debido a su gran deterioro. En esta nueva reforma, se ha vuelto a cubrir, ahora el techo está construido en acero y cristal “inteligente”.

Desde el centro del patio vemos la nueva construcción de una cuarta planta, que no se ve desde el exterior -protegido-, y que albergará las oficinas de Dirección, el Patronato, etc.

Con motivo de las obras han aparecido algunos elementos originales, por ejemplo la cornisa del patio primitivo.

Nos muestran algunas dependencias especiales, uno de los nuevos Almacenes, y el Archivo, construido entre las cerchas o armazón de la cubierta de hierro que se conserva, con un resultado además de práctico, ya que se ha aprovechado el espacio, muy bonito.

La visita resulta muy interesante. En El País sí podemos ver algunas fotos.

Finalmente nos anuncian que el próximo mes de noviembre tendrá lugar una inauguración parcial del nuevo Museo Arqueológico.

Por Mercedes Gómez

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Museo Arqueológico
Serrano, 13
Información Visita “Obras en marcha” en la web del museo.

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