You are currently browsing the tag archive for the ‘Vino y bodegas’ tag.

Hace pocas semanas tuve ocasión de viajar a Toro, Zamora, con el fin de visitar la edición de las Edades del Hombre 2016 que finaliza el próximo día 14 de noviembre. Además de las exposiciones este año dedicadas al Aqua, son muchos los lugares que merece la pena conocer en esta bella localidad zamorana. Sus iglesias son verdaderas joyas del arte románico, el Monasterio del Sancti Spiritus, su muralla por cuyo adarve actualmente se puede transitar, las vistas del río Duero… y su historia tan antigua.

Tuvimos la suerte de que durante nuestra estancia se celebró por primera vez La Noche Blanca, una noche deliciosa en la que se abrieron al público las puertas de un buen número de edificios monumentales. Uno de ellos fue el Ayuntamiento.

El edificio actual, ubicado en la Plaza Mayor, fue construido en 1778 por el arquitecto madrileño Ventura Rodríguez que además de Maestro Mayor de Obras de la Villa de Madrid y de sus fuentes y viajes de agua, fue arquitecto real y arquitecto del Consejo de Castilla.

Las fotos de Jean Laurent nos permiten conocer cómo era su aspecto en el siglo XIX.

Foto: J. Laurent, entre 1860 y 1886. Archivo Ruiz Vernacci (Fototeca Patrimonio Histórico)

Foto: J. Laurent, entre 1860 y 1886. Archivo Ruiz Vernacci (Fototeca Patrimonio Histórico)

Una construcción aneja en uno de sus lados, ampliación posterior a la obra de Ventura Rodríguez, fue eliminada, gracias a lo cual el edificio recuperó su aspecto original.

toro-ayuntamiento-dia

Un soportal con cinco arcos de herradura protege el acceso.

toro-ayuntamiento-noche

Sobre él se encuentra la segunda planta con un balcón corrido y cinco ventanales, enmarcado por doce columnas en seis grupos de dos columnas cada uno, que se asoma a la Plaza Mayor.

toro-balcon-ayuntamiento

En el centro de la cornisa superior figura la inscripción: “Casa Consistorial”, y sobre ella el escudo de la ciudad.

Pero esta construcción dieciochesca es solo la cara visible, el último paso de una larga historia que nos lleva a una época mucho más antigua.

La primera casa consistorial había sido levantada en 1554. Un grave incendio el 1 de enero de 1761 provocó su reconstrucción, la del edificio que hoy visitamos. Nada más entrar vemos la escalera que se bifurca en dos tramos volados.

toro-escalera

En las paredes de la escalera hay varias lápidas conmemorativas, una de ellas nos cuenta que en 1230 Fernando III el Santo rey de Castilla fue el fundador del municipio y en él se proclamó rey de León.

En la Edad Media las ciudades con derecho a voto en las Cortes de Castilla variaron, también su número, y la frecuencia con que se reunían, según la voluntad real. En la época de la Casa de Trastamara, recordemos que la Corte era itinerante (no se estableció en Madrid hasta 1561, con Felipe II), se celebraron Cortes en varios lugares, entre ellos Madrid, y Toro.

Desde 1435 las ciudades castellano-leonesas con voto en las Cortes fueron Burgos, León, Zamora, Toro, Ávila, Soria, Salamanca, Segovia, Cuenca, Guadalajara, Valladolid, Sevilla, Córdoba, Jaén, Murcia, Toledo y Madrid. Y Granada, después de la conquista de esta ciudad por los Reyes Católicos en 1492.

Eran ciudades amuralladas, que en unos casos más y otros menos (apenas en nuestra Villa) se conservan restos, recuerdo de su pasado, que nos permiten conocer mejor nuestra historia e imaginar cómo era el paisaje entonces.

Muralla de Toro

Muralla de Toro

En la ciudad de Toro el 11 de enero de 1505, con asistencia de don Fernando el Católico y del Cardenal Cisneros, así lo expresa otra lápida, se proclamó reina de Castilla a doña Juana la Loca y a su marido don Felipe el Hermoso.

Aquella primera casa consistorial que levantaron el cantero Domingo de Garín y el carpintero Pedro de Salinas a mediados del siglo XVI era pequeña y desde el principio su estabilidad fue precaria pues fue construida sobre bodegas.

Una de las cosas que enseguida te cuentan cuando llegas a Toro es que la ciudad está construida sobre bodegas muy antiguas, casi todo el subsuelo del centro histórico está surcado por cuevas y túneles. Igual que en Madrid.

Cuando en el Ayuntamiento nos dicen que también podemos bajar a conocer una bodega no imaginamos lo que nos espera. Pasado el sótano accedemos a una escalera entre muros de piedra y ladrillo que nos lleva hacia ella.

toro-bajada-bodega

Llegamos a un primer espacio en el que el juego de bóvedas y arcos es espectacular.

bodegas-bovedas

Pero es que el paseo solo acaba de comenzar. Túneles, escaleras… bellos arcos apuntados que se suceden no dejan de asombrarnos.

bodega-arcos

Somos muchos los visitantes y hay que turnarse pues el camino es muy estrecho en algunos tramos, pero en todas las miradas se percibe la sorpresa ante lo que vamos encontrando.

paso-segunda-bodega

Las formas arquitectónicas son hermosas.

boveda

Ya de vuelta a casa en Madrid me entero de que esta antigua bodega bajo la Casa Consistorial de Toro ha sido restaurada por el Instituto del Patrimonio Cultural de España. Las obras de consolidación, restauración y sustitución de fábricas de ladrillo y sillares terminaron en junio de 2010, desde entonces es posible visitarla.

tercera-bodega

Según el IPCE, las bodegas formaban parte de unas viviendas adquiridas por el Ayuntamiento en 1778 para la construcción del nuevo edificio consistorial. Los cimientos se asentaron sobre ellas. Bodegas sobre las que ya se habían construido las primeras casas consistoriales recordemos en 1554.

Fueron excavadas directamente en la roca y después se revistieron con ladrillo y reforzaron con arcos de piedra.

piedra-bodega

Constan de tres naves, en diferentes niveles, cubiertas con bóvedas de cañón.

bovedas-bodegas

Salimos admirados de la belleza de las bodegas tan antiguas sobre las que Ventura Rodríguez reconstruyó la Casa Consistorial de Toro, hoy felizmente recuperadas.

salida-bodegas

Un buen ejemplo de lo que se puede conseguir restaurando y recuperando un espacio subterráneo histórico, en este caso dentro de un amplio proyecto de recuperación de espacios dedicados a actividades tradicionales, entre las que se incluye la elaboración del vino. En Madrid, gracias a la iniciativa privada, tenemos la espléndida Bodega de los Secretos.

En otro caso, ojalá algún día le llegue el turno a los viajes de agua madrileños, que también y tan bien debió conocer el Maestro don Ventura Rodríguez.

Por: Mercedes Gómez

——–

Bibliografía:

VASALLO, Luis. Una intervención de Andrés Julián de Mazarrasa en el Ayuntamiento de Toro. Boletín del Seminario de Arte y Arqueología. Univ. de Valladolid. 1999.

Ministerio de Cultura. 2010.

Anuncios

Mañana es 15 de mayo, día de San Isidro Labrador, patrón de Madrid. El año pasado conocimos la preciosa ermita de San Isidro de Alcalá de Henares, este año para celebrarlo viajamos a un pueblecito singular, el Real Cortijo de San Isidro. Lo he podido conocer gracias a una de las visitas a las fábricas históricas que hemos disfrutado el mes pasado, como os conté a propósito de la Real Fábrica de Tapices, y resultó ser un lugar lleno de sorpresas.

Llegada a la Plaza Mayor del Real Cortijo de San Isidro

Llegada a la Plaza Mayor del Real Cortijo

El Real Cortijo de San Isidro cuyo origen se remonta al siglo XVIII es una pedanía de Aranjuez. Se fundó el 24 de diciembre de 1766 por Real Decreto de Carlos III.

El rey demostró su interés por la actividad agropecuaria, implantando un nuevo modelo de producción, a la vez que, instalado en el Palacio Real de Aranjuez, creaba otra posibilidad de estancia cómoda para los momentos en que él mismo visitara los campos. Un gobernador y su personal de guardia custodiaban la propiedad en aquellos momentos rodeada por una tapia. Era una pequeña ciudad, junto a Palacio, al servicio del rey.

Entre 1783 y 1795, bajo los reinados de Carlos III y Carlos IV, el Cortijo entre otras cosas sirvió vino y aceite a la Casa Real.

En 1795 la Corona lo cedió a Manuel Godoy, valido de Carlos IV, a cambio de las Huertas de la Moncloa. Godoy intentó rentabilizarlo, montó una destilería, pero no resultó, así que se deshizo de ello, cambiándolo nuevamente. La Casa Real lo recuperó, luego lo arrendó a diferentes personas y sociedades. En 1868 la propiedad pasó a manos del General de Prim que intentó llevar el ferrocarril hasta el Cortijo. Otros propietarios se sucedieron… hasta llegar al siglo XX en que durante la guerra se convirtió en centro de operaciones de la Junta Militar Republicana.

Después, el Instituto Nacional de Colonización, dependiente del Ministerio de Agricultura, que había sido creado en 1939, compró los terrenos creando un nuevo “asentamiento agropecuario”. En 1957 el pueblo se convirtió en Entidad Local Menor, ámbito territorial inferior al municipio pero con su propio ayuntamiento. Actualmente, nos comentan, pueden llegar a vivir aquí unos 1.000 vecinos, aunque según el Instituto Nacional de Estadística, hay censados menos de 600 personas.

El INC fue creado después de la guerra “para efectuar la reforma económica y social de la tierra”, sustituyendo a la reforma agraria que había intentado la 2ª República en 1932. Luego cambió su nombre por el de Instituto de Reforma y Desarrollo Agrario (IRYDA).

Los nuevos colonos pagaban un canon por la cesión, a cambio obtenían los beneficios de las cosechas. Se construyeron viviendas para los colonos, escuelas y viviendas para maestros, conservando el estilo de las antiguas construcciones del siglo XVIII que perviven, la Casa Grande, la Bodega, el Lagar y la Ermita o Capilla de San Isidro.

La Casa Grande se construyó para albergue del monarca, su Corte y los responsables de la finca. Hace unos años se proyectó su rehabilitación y se destinó a la creación de un prometedor Centro de Estudios del Paisaje. Comenzó la intervención, pero los trabajos están paralizados desde 2009.

La Ermita de San Isidro fue construida en estilo neoclásico por el arquitecto francés Jacques o Jaime Marquet que trabajó para Carlos III en distintos proyectos, algunos de ellos en Aranjuez. El más famoso fue la construcción de la Real Casa de Correos en la Puerta del Sol de Madrid.

Ermita de San Isidro

Ermita de San Isidro

En el interior, los frescos del pintor Ramón Stolz Viciano son obra de 1949. Son tres pinturas murales de 4,20 x 5,00 metros relativas a la vida de San Isidro y sus milagros.

La decoración de la capilla formó parte del plan del programa de rehabilitación del poblado por el mencionado Instituto de Colonización.

El fresco frontal, en el altar, representa a San Isidro con un ramo de espigas de trigo en la mano, rodeado de tres ángeles, a los pies figuras de campesinos; no se sabe por qué no llegó a realizarse ninguno de los dos bocetos presentados por el autor al concurso convocado, entre ellos la “Aparición gloriosa al Rey Alfonso VIII en la batalla de las Navas de Tolosa del Santo Madrileño”.

Altar de la ermita

Altar de la ermita

En el lado izquierdo, se encuentra la pintura “Imán del cielo, su vida floreció en milagros”, que representa hechos milagrosos del Santo.

fresco san isidro1

Y en el derecho, el mural titulado “Puso en amar a sus hermanos escuela de caridad”.

fresco san isidro2

El Jardín al parecer aún guarda algunos de los árboles y viñas que trajo Carlos III desde Nápoles a modo de “granja-estudio” de plantas. En él se encuentra la entrada a la Bodega. La puerta monumental neoclásica, edificada en piedra caliza de Colmenar, fue también diseñada por Marquet.

entrada bodega1

La entrada serliana, que consiste en un arco de medio punto central y dos arcos menores laterales adintelados, está situada en el centro de un muro de piedra y ladrillo de planta curva frente al cual hay un pequeño jardín de estilo francés.

entrada bodega2

La Bodega, junto con el Lagar, fue construida en 1782 por Manuel Serrano.

Está formada por una espectacular galería subterránea abovedada en ladrillo visto, de 385 metros de longitud y 4,50 metros de anchura. En su interior durante todo el año la temperatura es de 12 º C y la humedad del 85 %.

bodega

Galería del vino

Los ladrillos adoptan formas realmente artísticas, en forma de espiga en algunas zonas.

bodega ladrillos

Sigue existiendo un pozo que surtía el agua necesaria. La gran red de acequias en Aranjuez tuvo una gran importancia pues permitían el funcionamiento del Cortijo (Canal de la Cola Alta, Canal Cola Baja, Caz Chico, Caz de la Azuda…)

pozo

Un segundo ramal, de 115 metros, se utilizaba para almacenar el aceite.

Ramal del aceite

Ramal del aceite

A lo largo de la galería principal, la del vino, hay dos “plazas”, la primera es la llamada Bóveda del Rey donde se alojaba una gran tinaja propiedad del monarca, y otra llamada Bóveda de la Reina. Las tinajas que guardaban el vino y el aceite también eran de piedra de Colmenar. Una serie de óculos y tragaluces sirven de respiraderos.

boveda reina

Durante la guerra civil la zona cercana a la entrada se convirtió en un bunker que alojó un centro de transmisiones republicano.

En el extremo contrario, el Lagar es una gran construcción que comunicaba con la bodega, de 70 metros de largo por 12 de ancho con 14 pórticos transversales; y dos filas de columnas de fábrica de ladrillo de sección cuadrada donde descansan catorce grandes bóvedas tabicadas que cubren la nave central.

lagar

Desde al año 2000 la Bodega pertenece a una empresa privada que le ha devuelto su función original, la “elaboración y crianza de vinos”. Además se celebran eventos, degustación y visitas guiadas. Detalles, horarios y precio, en su web.

Y por supuesto en el Real Cortijo se celebran las Fiestas Patronales de San Isidro, hasta el domingo 17.

Sin olvidar lo que nos ofrece nuestra Villa de Madrid en las Fiestas de San Isidro 2015, merece la pena acercarse a este precioso e interesante pueblo.

Por : Mercedes Gómez

——

Bibliografía:

Quindós, J.A. Descripción histórica del Real Bosque y Casa de Aranjuez. Madrid 1804.
Instituto Nacional de Colonización.
Enjuto, Esther. El pintor Stolz Viciano. Universidad de Valencia, 2003.
Segovia, Alfonso. “Real Cortijo de San Isidro, en Aranjuez. Del soberano del pueblo al pueblo soberano”, en XXXIII Reunión para la defensa del Patrimonio cultural y su entorno. Hispania Nostra, Granada, junio 2014.

 

Aunque no se conoce su origen con certeza, la historia del vino de Madrid es muy antigua. Uno de los pocos oficios mencionados en el Fuero de 1202, documento impagable que nos informa sobre la vida en el Madrid de los siglos XII y XIII, es el de vinateros o vinateras, taberneros o taberneras, dejando claro que era desempeñado tanto por hombres como por mujeres. Una de las rúbricas de esta ley medieval estaba dirigida a Quien comprare cubas. Los precios eran fijos, marcados por el Concejo, y el vender vino adulterado era objeto de multa.

A lo largo de la Edad Media creció el cultivo del viñedo y el vino se convirtió en un elemento importante dentro de la alimentación de los madrileños. Además era utilizado con fines sanitarios como medio para desinfectar y curar heridas. Y finalmente, no hay que olvidar su importancia fiscal, la alcabala o impuesto del vino fue uno de los más importantes debido a que su consumo era muy elevado. En definitiva, poco a poco aumentó su producción y comercio llegando a cumplir un papel esencial en la vida económica medieval madrileña.

Los dueños de los viñedos podían ser particulares; casi todos los vecinos tenían su viña que en su mayor parte trabajaban ellos mismos y solían cubrir sus propias necesidades. También el Concejo y la Iglesia; las iglesias y sobre todo los conventos era propietarios en muchos casos.

La buena conservación del vino era esencial, para ello se construían bodegas subterráneas, algunas con su propio lagar, donde se almacenaba en cubas de madera o tinajas de barro. Esto ocurría en los pueblos y también en la Villa, a lo largo de la Edad Media, y en siglos posteriores. A finales del XVI, con la llegada de la Corte y el aumento de la población y por tanto del consumo prosperaron los oficios relacionados con la elaboración y venta de vino, bodegueros, taberneros, tinajeros…

BODEGAS SAN BLAS_10

En la calle de San Blas nº 4, a espaldas de la calle Atocha 111, existe una antigua bodega convertida en restaurante, quizá la única de estas características que se conserva en el centro de Madrid. Es uno de esos tesoros ocultos y abandonados, llamados a desaparecer, que a veces se salvan y salen a la luz gracias a particulares que reconocen su valor histórico y ponen todo su empeño en su conservación y rehabilitación.

El edificio bajo el que se cobija y el solar también esconden su historia.

La Bodega de los Secretos se encuentra en la manzana 255 que comenzaba a numerarse por la calle de Atocha, seguía por San Pedro, San Blas y Alameda para volver a Atocha, denominaciones que ya aparecen en el plano de Pedro Texeira.

Texeira, 1656 (detalle)

Texeira, 1656 (detalle)

El solar de la calle Atocha, esquina San Pedro y vuelta a San Blas, que un siglo después sería la Casa nº 6 de la manzana 255, a mediados del siglo XVII estaba ocupado por cinco casas. Una de ellas pertenecía a Pedro Martínez de la Membrilla, tabernero. Parece que en este lugar de la calle de Atocha ya se vendía vino hace más de trescientos cincuenta años.

Sabemos por la Planimetría General de Madrid que a mediados del siglo XVIII la Casa nº 6 era propiedad de la Congregación de San Felipe Neri de seglares siervos de los pobres-enfermos del Real Hospital General, situado al otro lado de la calle, hoy sede del Museo Reina Sofía. Era una asociación religiosa de beneficencia constituida por seglares.

Manzana 255. (Espinosa, 1769)

Manzana 255. (Espinosa, 1769)

Es posible que entonces fuera construida la bodega, quién sabe si sobre alguna construcción anterior, como veremos.

Sobre este solar –actuales números 109 y 111 de la calle Atocha–, en distintas épocas fueron construidos otros edificios. En 1874 las casas correspondían a los números 137, 139 y 141.

Plano Gral. Ibáñez Ibero (h. 1875)

Plano Gral. Ibáñez Ibero (h. 1875)

Sabemos que en 1897 Melchor Vega era el dueño de una tienda de vinos en el nº 139 de la calle Atocha, establecimiento que estaba abierto desde 1875. Ese año don Melchor solicitó al Ayuntamiento una licencia para continuar, que le fue concedida. A las puertas del siglo XX, allí se vendía vino, como a mediados del XVII.

La bodega contaba con todas las oficinas necesarias para la elaboración de vinos y una gran cueva de cañones seguidos con sus útiles para la colocación de las tinajas que sirven para la conservación de los vinos, cuyos calados y bodega se introducen en los perímetros de las tres casas.  Así consta en la escritura firmada en 1921 por un representante de la Congregación de San Felipe Neri conservada en el Archivo General de Protocolos.

Por otra parte, es curioso leer en la Constituciones de la Congregación de 1899, en su capítulo XIV, Que se repartan las cenas y el vino, cómo los Hermanos acabada la cena repartían a los enfermos del Hospital bizcochos y vino tinto, atendiendo con especialísimo cuidado a los que, por su total inapetencia, no hubiesen cenado, supuesto se sabe por experiencia que este socorro les sirve de alimento y medicina respecto a su achaque.

Derribadas las casas antiguas que tenían un máximo de dos plantas, se construyeron los edificios actuales. El de la calle de Atocha 111, y fachada posterior a la de San Blas fue obra del arquitecto Emilio Antón Hernández.

ext manzana 255

La cornisa del nuevo edificio fue adornada con la imagen de San Felipe Neri, patrón de la Congregación.

Calle Atocha 111

Calle Atocha 111

La entrada y bajada a la bodega está en la calle de San Blas nº 4.

BODEGAS SAN BLAScalle

Como hemos visto, las construcciones se han ido sucediendo, desde las modestas casitas del XVII hasta estos edificios de seis plantas obra del siglo XX. Lo más sorprendente es que el sótano continúa ocupando todo el solar de la antigua Casa nº 6 propiedad de la congregación religiosa en el siglo XVIII, más de 300 metros cuadrados bajo las viviendas de Atocha nº 109 y 111 con vuelta a San Pedro y San Blas 2 y 4.

A pesar de los derribos y nuevas edificaciones, el sótano de galerías y bellas bóvedas de ladrillo se ha mantenido casi inalterable a lo largo del tiempo. Aunque llegó a estar en un estado lamentable, hace algo más de diez años comenzó su recuperación.

La Bodega en efecto está llena de secretos. Está formada por cuatro galerías que en cierto modo recuerdan la forma de un claustro irregular. Cuatro lados, diferentes, de un espacio algo laberíntico. De la galería mayor, espaciosa y altos techos, paralela a la calle San Blas, a la que llegamos tras bajar unas modernas escaleras de hormigón, parten otras dos que al final se unen por un pequeño túnel abovedado.

BODEGAS SAN BLASgaleria1alta

Ambas galerías están jalonadas por una serie de grandes hornacinas donde se debían situar las tinajas que contenían el vino.

BODEGAS SAN BLASrincon

Algunas diferencias entre ambas galerías sugieren la posibilidad de que fueran construidas en épocas distintas. La primera, podría ser más antigua, es muy sencilla, estrecha, poco más de dos metros de alto. La construcción es de ladrillo excepto el centro, el corazón de los pilares, de los gruesos muros que soportan los arcos, que tienen un refuerzo de sílex.

 galeria 1 silex

silex

Después de atravesar el breve túnel que une ambas…

BODEGAS SAN BLAStunel abovedado

… llegamos a la otra galería, mayor en todos los sentidos. Por sus dimensiones, mayor anchura, altura y longitud, y por sus detalles decorativos y arquitectónicos más complejos.

BODEGAS SAN BLASarcos

Las bóvedas rebajadas son espléndidas, cuidadas construcciones  llenas de detalles.

 BODEGAS SAN BLASboveda2

BODEGAS SAN BLASboveda1

Algunas de las bóvedas de esta galería muestran unas decoraciones que nos recuerdan las elaboradas construcciones de las pechinas de algunas iglesias.

BODEGAS SAN BLASpechina

Hay que resaltar la magnífica restauración y rehabilitación del espacio realizada por su propietario Raúl Muñoz. Gracias a su tesón y esfuerzo se han conservado todos los elementos constructivos y los materiales en la medida de lo posible. Tanto los más antiguos como los de épocas más recientes, todos testigos de las diferentes etapas en la historia de esta singular construcción.

En las zonas en que el deterioro era tan grande que no se podían recuperar, los ladrillos fueron sustituidos por otros realizados a la antigua usanza en una fábrica artesanal en Arévalo en la que milagrosamente se continúan haciendo a mano, como hace siglos.

Tras uno de los muros apareció un largo y misterioso pasadizo cuyo comienzo se puede contemplar gracias a un espejo colocado con acierto. Su probable destino era el Hospital General con el cual seguro se comunicaba la bodega.

pasadizo

Durante las obras también aparecieron restos de las antiguas tinajas y su soporte. Alguna de las bóvedas muestra parte de estos recuerdos.

tinaja

Otras guardan vino, como en el pasado. Las demás se han convertido en acogedores rincones.

BODEGAS SAN BLAS_06

La Bodega de los Secretos, un restaurante que hace honor a su nombre, en la calle de San Blas nº 4, a un paso de las Serrerías Belgas, Caixaforum, el Jardín Botánico…. Además de un lugar donde comer bien y estar a gusto, un precioso ejemplo de arquitectura del Madrid subterráneo, un retorno al pasado y una lección de historia.

Texto : Mercedes Gómez
Fotografías : Carlos Rodríguez Zapata

Nota:
Esta entrada ha visto la luz gracias a la ayuda de varias personas.
Gracias a Raúl Muñoz, por rehabilitar la antigua bodega con tanto cariño y cuidado, haber investigado su pasado acudiendo a los Archivos y facilitarnos toda la información.
Gracias a Alberto Villar por mostrarnos y contarnos todos los “secretos” de este restaurante que dirige y conoce tan bien.
Y por supuesto gracias a Carlos R. Zapata que “descubrió” el lugar, me llevó a conocerlo y realizó unas fotografías preciosas, como suele hacer siempre y podéis comprobar en su web.

——–

Bibliografía:

Puñal Fernández, Tomás. “La producción y el comercio de vino en el Madrid medieval”. En la España Medieval nº 17. Ed. Complutense. Madrid 1994.
Manuscrito Libro de las casas y calles de Madrid Corte de España. 1658. Transcripción de Roberto Castilla.
Planimetría General de Madrid

correo-e

artedemadrid@gmail.com

Contenido del blog

Los textos y fotografías publicados en este blog están a disposición de todos aquellos a quienes puedan interesar.
Pueden ser utilizados, citando su procedencia y a su autor.
No deben ser utilizados sin autorización en ninguna publicación con ánimo de lucro.

Contenido protegido por el Registro de la Propiedad Intelectual de la Comunidad de Madrid.

© Mercedes Gómez

Intoduce tu dirección de correo-e para seguir este blog y recibir notificación de nuevas entradas

Archivos

Estadísticas del blog

  • 2,398,523 Visitas totales

Sígueme en Twitter

@ArteEnMadrid