Hoy la entrada la firma Fernando, quien vuelve para contarnos la historia de la creación del Museo de Escultura al Aire Libre en el Paseo de la Castellana, bajo el Paso Elevado que une el Paseo de Eduardo de Dato y la Calle de Juan Bravo, mostrarnos las espléndidas obras que alberga y animarnos a recorrerlo con calma.

Mercedes
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Desde sus orígenes los barrios de Chamberí y Salamanca estuvieron separados por el arroyo de la Fuente Castellana, y cuando éste fue cubierto para formar el Paseo del mismo el nombre, la corriente de agua se convirtió en corriente de vehículos puesto que es una de las arterias de la Villa con mayor tránsito. Era patente la necesidad de hacer un paso elevado para facilitar la comunicación entre ambos barrios.

El puente se inauguró el año 1970 y ya por entonces dos de los ingenieros autores de la obra, José Antonio Fernández Ordóñez y Julio Martínez Calzón, y Eusebio Sempere, amigos, maduran la idea de montar un museo debajo. En un principio los gobernantes aceptan la idea sin objeciones puesto que las esculturas serían donación gratuita de los autores o de sus familiares, gracias a la amistad que les unía a todos ellos con Sempere.

El museo se abrió al público en 1972 si bien la inauguración oficial no tendría lugar hasta siete años después, cuando quedó instalada la obra de Chillida, la Sirena Varada, que en un principio se llamó Lugar de encuentro. Había sido especialmente concebida para ser colocada suspendida de los pilares del puente pero como el escultor no era adicto al régimen, como se decía entonces, las autoridades se opusieron a su instalación aduciendo motivos de seguridad ya que la obra, la primera de hormigón armado del artista, tiene un peso de 6.150 kgs. Entre las muchas interpretaciones formuladas respecto a la escultura figura la de que Chillida colocó la obra en suspensión como alusión a la situación política y su negativa a estar sujeto a cualquier imposición.

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La Sirena Varada

La Sirena Varada fue retirada del Museo en abril de 1973 y comenzó un penoso peregrinaje, hasta 1978 en que el alcalde en funciones José Luis Álvarez accedió a que fuera instalada en el lugar central del Museo, el que tenía reservado desde un principio. La colocación se llevó a cabo el día 2 de septiembre del citado año. Los ingenieros constructores de la obra y los del Ayuntamiento también dieron su conformidad tras realizar los pertinentes estudios aunque es razonable pensar que los primeros, autores del proyecto, ya tendrían estudiados las tensiones y pesos que podía soportar el puente.

El Museo además de mostrarnos las 17 obras que guarda de distintas tendencias del movimiento abstracto de dos generaciones de artistas de la vanguardia española, nos ofrece el encanto de que puede ser visitado durante las 24 horas de los 365 días del año. Por la noche, una notable iluminación permite contemplar las esculturas con todo detalle.

El espacio que ocupa el Museo entre el Paseo de la Castellana y la calle Serrano presenta un gran desnivel, por lo que está estructurado en tres niveles muy bien estudiados, de manera que no resulta fatigoso el recorrido para el visitante. La primera plataforma, la más próxima a Serrano está situada en parte sobre lo que fue la calle Martínez de la Rosa, conocida popularmente como la calle “S” por su configuración, circunstancia que permite pensar que inspirara a Sempere a utilizar este motivo en el mobiliario instalado entre las esculturas, como los asientos colocados alrededor del estanque. El papel de Sempere en la creación del Museo ha sido importantísimo, pues además de ser el creador de las barandillas cinéticas del paso elevado es el diseñador de la cascada, del mobiliario urbano, y gestor de la donación gratuita de las obras por sus autores, como hemos dicho anteriormente.

Primer Nivel:

Martín Chirino. “Mediterránea” (1972)

Francisco Sobrino. “Estructura permutacional” (1972)

José Mª Subirachs. “Al otro lado del muro” (1972)

Rafael Leoz. “Estructuración hiperpoliédrica del espacio” (1971)

Eusebio Sempere. “Móvil” (1972)

Andreu Alfaro. “Un món per a infants” (1971)

Marcel Martí. “Proalí” (1984)

Manuel Rivera. “Tríptico” (1972)

Amadeo Gabino. “Estela de Venus” (1973)

Gustavo Torner.”Plaza-escultura” (1972). (Terraza mirador)

Segundo Nivel:

Gerardo Rueda. Volumen-Relieve-Arquitectura (1972)

Pablo Palazuelo. “Proyecto para un monumento IV B” (1978)

Joan Miró. “Mère Ubu” (1975

Tercer Nivel:

Eduardo Chillida. “Lugar de encuentros III ó la Sirena Varada” (1972)

Alberto Sánchez. “Toros Ibéricos” (1958-60)

Julio González. “La petite faucille u Homenaje a la hoz y el martillo” (1937)

En el “lado Chamberí”, la parte del puente bajo Eduardo Dato, hay una sola escultura, la de Pablo Serrano, Unidades-Yunta, que puede pensarse que está inexplicablemente sola, pero para la propia escultura no hay tal por que sabe que muy cerca en el jardín del edificio de la Mutua Madrileña, Castellana 33, se encuentra la estatua auténtica del Fénix, clásica y emblemática, aquella que durante muchos años ocupó la altura más importante de Madrid, la cúpula del edificio de la Unión y el Fénix Español, hoy Metrópolis, en la esquina de Alcalá con Gran Vía.

Pablo Serrano. “Unidades-Yunta” (1972).

El Fénix

Como es natural por su emplazamiento el Museo ha tenido épocas muy desafortunadas, se podría hacer un catálogo de las tropelías sufridas, desde agresiones a las esculturas, urinario de los juerguistas nocturnos de la zona y dormitorio de indigentes, hasta espacio de juego de los mocitos patinadores que tomaban impulso en la Sirena Varada. Pero todo esto afortunadamente fue subsanado en gran medida, desde que el Ayuntamiento instaló cámaras de vigilancia que funcionan durante las veinticuatro horas del día para evitar que se cometan gamberradas.

A este Museo podemos considerarlo el gran ignorado puesto que no figura en buen número de guías de la ciudad, y en las que consta se limitan a dar escuetamente la dirección sin resaltar la importante y valiosa colección de esculturas de artistas españoles de fama universal que alberga.

Texto por : Fernando Gómez

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Bibliografía:

RIVAS, Mª José – SALAS, Eduardo. Guía del Museo de Escultura al Aire Libre de la Castellana. Ayuntamiento de Madrid. Madrid 1995.

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