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Al final de la calle del Espíritu Santo hay una larguísima tapia tras la cual se adivinan algunos árboles que si no conoces el lugar no permiten imaginar la maravilla que esconde.

espiritu santo tapia

Pertenece al Palacio de Parcent que tiene su fachada principal al doblar la esquina, en la calle de San Bernardo nº 62.

parcent

Del Palacio ya hemos hablado, cuando en septiembre de 2014 visitamos el vecino Palacio Bauer. Recordemos su evolución.

En las primeras décadas del XVII, que refleja el primer plano de Madrid obra de Antonio Mancelli, el solar ya mostraba un amplio jardín.

Plano de A.Mancelli (1623)

Plano de A.Mancelli (1623)

La otra fachada lateral del edificio corresponde a la calle de San Vicente, tramo que en el siglo XVII recibía el nombre de calle de los Siete Jardines, y no es de extrañar pues las manzanas de edificaciones a ambos lados escondían huertos y jardines, tal como dibujó Texeira.

Plano de P.Texeira (1656)

Plano de P.Texeira (1656)

Como ya vimos, el Palacio de Parcent en el siglo XVIII era la Casa nº 1 de la manzana 485, propiedad de los marqueses de Mejorada y de la Breña. La gran posesión en el XVII había estado formada por 5 solares, entre ellos uno en el que se encontraba la casa de doña Catalina Bernardo de Quirós. Sobre estas primeras construcciones se levantó el nuevo palacio.

El Palacio de Parcent fue construido en 1728 según proyecto de Gabriel Valenciano, discípulo y colaborador de Pedro de Ribera. Ha sido reformado y ampliado en varias ocasiones, sin embargo se conserva la estructura general, su planta rectangular alrededor del patio, el jardín trasero y la portada, que recuerda el estilo del maestro.

San Bernardo nº 62

San Bernardo nº 62

Una primera ampliación y reforma fue llevada a cabo en 1860 por el arquitecto Manuel Seco. La segunda solo tres años después por Pedro Vidal.

El Marqués, que lo reedificó en el siglo XIX ya que se encontraba en muy mal estado, llegó a Madrid en 1865, así nos lo cuenta Virginia Tovar en su libro sobre el Palacio de Parcent. Entonces el Palacio de la marquesa de la Breña, que fue también marquesa de Guadalcázar, pasó a ser el Palacio de Guadalcázar.

Plano del Gral I.Ibero (1875)

Plano del Gral I.Ibero (1875)

No se sabe bien porqué, después de haber realizado grandes obras, la familia de Mejorada-Guadalcázar abandonó el palacio. Don Isidro Alfonso de Sousa Portugal, marqués de Guadalcázar, fue el último propietario de este título.

En el siglo XX fue el hotel de los Iturbe-Scholtz Hermendorff, y luego de los Parcent-Hohenlohe. Finalmente el edificio pasó al Estado que sigue siendo su propietario, conservando el nombre de Parcent.

La tercera ampliación y reforma fue obra de José Monasterio Arrillaga, en 1900. La cuarta, en 1922, de Luis de Landecho.

En los años 80 pasó a depender del Ministerio de Justicia y una vez más fue restaurado, en este caso según proyecto de Ángel Esteve; algunas oficinas de este ministerio lo ocupan desde 1985. Merece la pena conocer el interior del edificio y el patio reformado con su galería de hierro; diversas estancias conservan la lujosa y elegante decoración barroca, casi rococó en algún caso, del pasado. Pero hoy nos vamos a detener en el jardín.

Se habla a menudo de jardines secretos que no son tal pues son jardines públicos que muchos conocemos, pero en este caso sí que estamos en uno poco conocido pues no es fácil acceder a él. De titularidad pública, sería deseable que se permitiera visitarlo más fácilmente.

Gracias a las visitas Bienvenidos a Palacio organizadas por la Comunidad de Madrid por fin pudimos conocer qué había al otro lado de la misteriosa tapia, el bellísimo Jardín del Palacio de Parcent.

parcent-otro-lado-tapia

Son 1.200 metros cuadrados (de los 3.286 totales de la parcela) que gozan de la máxima protección como Jardín de Interés Histórico y Artístico.

Situado a espaldas del edificio, entre la calle de San Vicente y la de Espíritu Santo como dijimos, es espectacular, inesperado en pleno centro de Madrid.

parcent-arbolado

Al fondo se encuentra el invernadero de hierro y cristal construido en la reforma de José Monasterio a comienzos del siglo XX.

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Como explica Virginia Tovar, el jardín creado alrededor de un eje, con el invernadero a modo de tribuna, recuerda las técnicas escenográficas barrocas, efecto conservado a pesar de las múltiples reformas.

parcent-invernadero

Entre las dos naves laterales abovedadas del invernadero, bajo una exedra central había una fuente de piedra en cascada, hoy sin uso, coronada por el dios Neptuno.

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Contemplamos castaños de Indias, algún olivo, aligustres, adelfas, rosales, preciosas plantas trepadoras, enredaderas… sobre un cuidado césped.

parcent-arboles-invernadero

El jardín y el invernadero fueron rehabilitados por el Ministerio de Justicia entre los años 2011 y 2012.

parcent-olivo

La fachada que da al jardín por cuya puerta hemos accedido y volveremos sobre nuestros pasos para terminar la visita corresponde a la reforma de José Monasterio realizada en 1900.

parcent-fachada-jardin

Aunque al jardín se podría acceder, si así se decidiera, directamente por la puerta lateral, sin necesidad de cruzar las estancias palaciegas, hoy ministeriales. Ojalá algún día se abra al público.

Por : Mercedes Gómez

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Bibliografía:

TOVAR, Virginia. El Palacio de Parcent, Sede del Ministerio de Justicia e Interior. Ministerio de Justicia e Interior, Madrid, 1995.
COAM. Guía de Arquitectura de Madrid. 2003.
Palacio de Parcent. Bienvenidos a Palacio. Comunidad de Madrid, 2016.

 

 

 

 

 

Jardines del Barrio de Salamanca (III)

Alrededor de la actual plaza del Marqués de Salamanca fue creciendo todo el distrito, uno de los que conformaron el Ensanche de Madrid en el siglo XIX, comienzos del XX, gracias al personaje que le da nombre, José de Salamanca y Mayol. En el centro una estatua le recuerda. Realizada en 1902 por Jerónimo Suñol, inicialmente fue instalada a unos metros de aquí, en la misma calle de Lista –actual José Ortega y Gasset­– en su confluencia con la de Velázquez, hasta que finalizó la urbanización de la plaza y fue trasladada.

marques de salamanca2

En los comienzos del siglo XX aún apenas había construcciones en la zona. En la plazoleta, solo la Escuela-Asilo de la Fundación Sotés que aparece representada en el plano de Facundo Cañada.

Plano de F. Cañada (h. 1900)

Plano de F. Cañada (h. 1900)

La Escuela, que había sido inaugurada en 1896 inspirada en las ideas pedagógicas de la Institución Libre de Enseñanza, tenía un carácter asistencial que daba instrucción, vestía y alimentaba a niños pobres de ambos sexos, entre 3 y 7 años, cuyos padres no podían cuidar a sus hijos en horario de trabajo. El hotel en el que se encontraba fue expropiado para completar el trazado de la plaza. La escuela se trasladó a la calle de Cristóbal Bordiú. En su lugar, actual nº 2, uno de los edificios construidos aún perdura, la Casa-palacio del vizconde Escoriaza, levantado por Enrique Pfitz pocos años después, entre 1919 y 1922.

Su primer nombre oficial fue, desde 1904, plaza de Salamanca.

Plano de Madrid L. Delage (1915)

Plano de Madrid L. Delage (1915)

También se conservan los palacetes del nº 5, obra de Joaquín Saldaña, el más antiguo, levantado entre 1911-14; y en el nº 7 el antiguo palacete del marqués de Guerra, construido por Fernando de Escondrillas en 1925. El resto de construcciones son posteriores a la guerra. Como la denominación de la plaza, que en 1944 por acuerdo municipal pasó a ser la plaza del Marqués de Salamanca. El Jardín de la glorieta entonces era circular, con la estatua del marqués en el centro.

En el actual nº 5, esquina con la calle José Ortega y Gasset 35, se conserva la mencionada casa-palacio, de más de mil metros cuadrados, construida según proyecto del arquitecto Saldaña.

salamanca 5 palacete

Joaquín Saldaña fue un arquitecto madrileño (1870-1939) especializado en la construcción y reforma de edificios para la clase aristocrática y más adinerada del Madrid de finales del XIX y principios del XX. Su participación en la creación del elegante barrio de Salamanca fue importante. Muy cerca, en la manzana siguiente, en la esquina de Ortega y Gasset con Castelló, proyectó el antiguo palacete de José Luis Gallo, luego de Juan March. En la esquina contraria construyó el palacete del marqués de Hijosa de Álava, hoy conocido precisamente como Palacio de Saldaña.

La entrada principal al edificio que hoy visitamos se encuentra en la propia plaza, con su fachada curva, forma que tomaron todas las construcciones para adaptarse al proyecto.

salamanca fachada nº 5

El portal y acceso está decorado emulando los tiempos más esplendorosos del palacio.

salamanca lampara portal

En la actualidad lo ocupa una firma de moda. El interior completamente rehabilitado, no debe conservar nada del antiguo palacete, acaso la barandilla de la escalera, pero su decoración es un tanto palaciega, buscando la elegancia y singularidad.

salamanca escalera

salamanca5 escalera

Una puerta trasera da al jardín por el que también se puede acceder al palacete.

salamanca entrada jardin

salamanca entrada jardin2

El precioso jardín, muy cuidado, guarda dos delicadas fuentes.

fuentes jardin salamanca

Como los otros jardines de palacios vecinos y la propia plaza, forma parte del listado de Elementos Singulares en el Catálogo de Elementos Protegidos del Plan General de Ordenación Urbana de 1997.

fuente2 salamanca

La plaza en la actualidad divide el distrito de Salamanca, los barrios de Lista al este y Castellana al oeste; al sur, los de Recoletos y Goya. La zona ajardinada en el pasado de forma circular hoy está partida, atravesada por la calle Príncipe de Vergara.

salamanca glorieta partida

No conserva ninguna especie del jardín original pero está adornada con pinos que dan sombra al marqués, que allí continúa presidiendo su plaza.

salamanca pinos

Por : Mercedes Gómez

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Otros artículos:

Jardines del Barrio de Salamanca (I). El Jardín de la Plaza de la Independencia.

Jardines del Barrio de Salamanca (II). Patios de manzana.

Bibliografía:

COAM. Guía de Arquitectura de Madrid. Madrid 2003.
RIVAS, P. y RAÑÉ, T. Instituto Geológico y Minero de España: historia de un edificio. IGM, Madrid 2006. (pág, 20)

 

Recordemos que el pasado mes de octubre, con motivo de las actividades organizadas por “Open House Madrid”, tuvimos ocasión y la suerte de acceder a edificios e instituciones normalmente cerrados al público, entre ellos dos Fundaciones relacionadas con la enseñanza. Una, la Fundación Fernando de Castro. La otra, la Fundación Giner de los Ríos.

Ya hemos hablado en este blog de la figura de Francisco Giner de los Ríos este año 2015 en que se ha conmemorado el centenario de su muerte, a propósito de una pequeña exposición, una selección de importantes fondos bibliográficos del propio Giner o sobre su obra en la Biblioteca Nacional. Y hemos hablado de sus grandes logros. Giner de los Ríos fue el gran impulsor de la Institución Libre de Enseñanza y de otros proyectos memorables, como la Residencia de Estudiantes, el Museo Pedagógico Nacional o las Misiones Pedagógicas. También inspirador de experiencias como las vividas en el Olivar de Chamartín.

Al año siguiente de su muerte, en 1916, se creó la Fundación Giner de los Ríos con el objetivo de asegurar la continuación de su propia labor y la de la Institución.

En 2003 se acometió la reforma y ampliación de su histórica sede, que antes había acogido a la Institución Libre de Enseñanza, en el Paseo del General Martínez Campos nº 14. Los autores del proyecto elegido, tras concurso público, fueron los arquitectos Cristina Díaz Moreno y Efrén García Grinda.

Paseo General Martínez Campos, 14

Paseo General Martínez Campos, 14

dos edificios giner

Recientemente se ha inaugurado el nuevo conjunto arquitectónico. Se ha conservado y rehabilitado la Casa de Giner y Cossío, que ya existía antes de la llegada de la ILE, con fachadas al Paseo y al jardín.

Casa Giner fachada posterior

Casa Giner fachada posterior

Y el bonito Pabellón Macpherson, proyectado por Joaquín Kramer en 1908, con sus galerías y vigas de madera.

pabellon macpherson

En el Jardín, diseñado por la paisajista Teresa Galí-Izard, se ha intentado recuperar además de su espíritu las especies que lo poblaban, gracias a la documentación conservada que ilustra cómo era el jardín original.

jardin giner

Y junto al antiguo se ha levantado un nuevo, espectacular edificio unido a una serie de pabellones que se comunican entre sí, en un bello juego de volúmenes cuyas fachadas están cubiertas por barras de acero galvanizado.

volumenes aulas

La innovadora y atrevida construcción no desentona con los edificios históricos, todos ellos conviven en el jardín, en insospechada armonía.

tres edificios giner

El nuevo edificio tiene tras alturas, en la planta baja se ha situado una sala de exposiciones temporales y en uno de los sótanos el moderno e impactante auditorio.

auditorio giner

En él los materiales elegidos cumplen una función, ser duraderos y fáciles de mantener, el hormigón armado en los muros y la madera de roble del suelo, pero además han sido elegidos por otros motivos, como la madera de pino de Valsaín, en recuerdo de la primera excursión de la Institución Libre de Enseñanza. Un día de campo vale más que un día de clase

plantas jardin giner

En la mencionada Sala se acaba de inaugurar la exposición Giner. El maestro de la España moderna. Francisco Giner de los Ríos y la Institución Libre de Enseñanza. La muestra es preciosa y muy didáctica. En ella conocemos toda la historia de la Fundación, desde su creación hasta llegar a este nuevo edificio. Además de los paneles explicativos, objetos, documentos… se exponen obras de Sorolla, Beruete, Arroyo, García Alix… Y merece la pena ver el jardín y los distintos edificios que a él se asoman.

Para completar la historia, en la Residencia de Estudiantes podemos visitar otra exposición estupenda, Mujeres en vanguardia. La Residencia de Señoritas en su centenario (1915-1936).

La Institución Libre de Enseñanza y la Residencia de Señoritas, ambas por cierto con origen en la Fundación Fernando de Castro.

Por : Mercedes Gómez

 

 

 

Hace unos días hemos conocido una noticia muy estimulante, el proyecto del Ayuntamiento de convertir el Palacio de la duquesa de Osuna del Parque del Capricho en un museo. Un museo dedicado a la figura de este personaje singular, una mujer culta, ilustrada, amante de la música, del teatro y mecenas del arte, doña María Josefa de Pimentel (1752-1834), condesa-duquesa de Benavente, casada con don Pedro Alcántara Téllez-Girón IX duque de Osuna. Un museo de la historia del Jardín y su época.

La Duquesa quiso tener una villa de recreo, su “capricho”, como ella misma lo llamó. Buscó y encontró en las afueras de Madrid, en Canillejas, una antigua casa de campo que había sido propiedad del conde de Barajas, que en 1783 los duques de Osuna compraron a los condes de Priego.

El Jardín se encuentra en el actual barrio de la Alameda de Osuna en el distrito de Barajas. Declarado Jardín Histórico en 1934, propiedad municipal desde 1974, fue restaurado y hoy es uno de los lugares más bonitos de Madrid, ejemplo de Jardín Romántico Clásico. Reabrió sus puertas en junio del año 2000.

entrada Capricho

El palacio fue construido sobre una casa existente. Desde 1784 a 1788 se sucedieron las reformas, a cargo del arquitecto Manuel Machuca, que añadió dos torres a la construcción primitiva. En 1793 se hizo cargo Mateo Medina, quien añadió otros dos torreones llamados del Duque y de la Duquesa; los otros se destinaron a los hijos, las habitaciones de los señoritos. La casa, de planta casi cuadrada, quedó delimitada por cuatro torres aterrazadas y adornadas con jarrones, actualmente cubiertas.

Google Maps (2015)

Google Maps (2015)

La construcción terminó en 1798, la única fachada modificada años después fue la que da al jardín. En ella se construyó un peristilo con ocho columnas y una escalera de cantería con dos ramales.

Desde Valencia llegaron los suelos y elementos decorativos. Más adelante, Ángel María Tadey realizó decoraciones pictóricas.

El interior está completamente transformado, casi todos los elementos originales han desaparecido, pero los documentos han permitido conocer cómo pudo ser, información muy valiosa de cara a una posible recreación.

Un inventario de los muebles y alhajas existentes en la casa-palacio en 1795 revela cómo era el Cuarto principal o Pieza de comer, con sus mesas finas de nogal y cortinas de China, el Cuarto de señoritas con sus cortinas de tafetán encarnadas, blancas con cenefas achinadas en el Gabinete; la Ante alcoba de mi señora, y su Alcoba con cama imperial charolada color de porcelana. En el Gabinete de mi señora entre otras cosas había una escribanía de plata…

En la planta noble se encontraban las estancias de la duquesa, las más lujosas. En una de las torres que da al jardín se encontraba su Gabinete redondo, una de las joyas del palacio.

Foto Catálogo Jardines clásicos madrileños, Ayunt. de Madrid 1981

Foto Catálogo Museo Municipal “Jardines clásicos madrileños” 1981.

Allí se colocaron los cuadros comprados a Goya en 1799, siete pinturas entre las que se encontraban La pradera de San Isidro y cuatro pinturas de las Estaciones del año.

Goya, La pradera de San Isidro (1788) (Museo del Prado)

Goya, La pradera de San Isidro (1788) (Museo del Prado)

En dicha planta estaban también las habitaciones del duque y la biblioteca, entre otras. En la planta alta estaban las habitaciones de los criados.

Al parecer en los techos y muros de los torreones aún se conservan pinturas, quizá algunas de las que realizó Tadey en 1797, al menos así era en los comienzos de los años 80 del pasado siglo XX, cuando se publicó el Catálogo de la exposición Jardines clásicos madrileños y Pedro Navascués publicó su trabajo, citado aquí al final.

El suelo del Comedor era de azulejos representando la batalla de Issos, que al parecer también se conserva.

Foto Diario ABC (2012)

Foto Diario ABC (2012)

Aunque según Ezquerra del Bayo, que publicó el inventario en 1926, todo era muy sencillo, destinado a pasar cortas temporadas de verano, guardando los duques el mobiliario y objetos de lujo para su residencia habitual, que entonces era el Palacio de la Puerta de la Vega, conocido como Palacio de Benavente –construido por cierto sobre la muralla árabe que apareció al derribarse el edificio en 1970–.

Desde los comienzos del siglo XIX el palacio y sus jardines sufrieron muchos avatares. Durante la ocupación francesa la posesión fue incautada hasta 1812 y el edificio sufrió graves daños, además de desaparecer muchos objetos y muebles. Antonio López Aguado, en aquellos momentos Arquitecto Mayor de Madrid, fue el encargado de su restauración.

Después de la muerte de la Duquesa en 1834 se acometieron más reformas, a cargo de Martín López Aguado hijo del anterior arquitecto. Fue entonces cuando los torreones se cubrieron con tejados.

Charles Clifford, 1856 (BNE)

Charles Clifford, 1856 (BNE)

En 1900 pasó a ser propiedad de la familia Bauer y el palacio sufrió más transformaciones, incluido un nuevo piso en la fachada norte y nueva distribución de algunas estancias.

Como dijimos, en 1934 fue declarado Jardín Histórico pero la guerra volvió a provocar desperfectos. En 1937 se instaló en su interior el Cuartel General de la Defensa de Madrid, centro de mando del Ejército Republicano, a las órdenes del General Miaja. Y el edificio sufrió nuevas transformaciones, de esa época es al parecer un muro que separa el Comedor de gala de la pieza del Café.

Pero las desventuras del pobre palacio no acabaron aquí. Arruinados los Bauer, en 1946 fue vendido a una Inmobiliaria para ser convertido en Hotel. Entonces se perdió toda la distribución interior pues se dividió con el fin de obtener el mayor número de habitaciones posible. Aunque felizmente el proyecto no llegó a hacerse realidad.

Cuando lo compró el Ayuntamiento el estado del Jardín y del Palacio era lamentable. En 1978 se restauró la fachada y comenzó la restauración del Jardín que fue inaugurado en el verano del año 2000.

Palacio de Osuna (agosto 2005)

Palacio de Osuna (agosto 2005)

Las reformas han continuado; en 2009 se restauró la casa, reparándose grietas y humedades de la cubierta, fachadas, en las que se cambió el color del revoco, y forjados. A pesar de haber existido algunos proyectos ninguno se puso en marcha y lleva cerrado muchos años.

Palacio de Osuna (agosto 2015)

Palacio de Osuna (agosto 2015)

Ahora, como decíamos al principio, existe la idea de convertirlo en museo. La alcaldesa de Madrid Manuela Carmena se ha reunido con Miguel Zugaza, el director del Museo del Prado, con la intención de que se cedan cuadros y quizá mobiliario para el futuro museo. La idea es convertir el Palacete en un lugar de divulgación de su historia. Bienvenido sea.

Por : Mercedes Gómez

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Bibliografía:

EZQUERRA DEL BAYO, Joaquín. “La Alameda de Osuna”. Revista de la Biblioteca, Archivo y Museo, nº IX, Ayuntamiento de Madrid, enero 1926.

Catálogo de la Exposición del Antiguo Madrid. Ayuntamiento de Madrid 1926, pp. 56-66.

NAVASCUÉS, Pedro. “El Capricho (Alameda de Osuna)”, Catálogo exposición Jardines clásicos madrileños, Museo Municipal, Madrid 1981, pp. 133-150.

AÑÓN, Carmen. “El Capricho” de la Alameda de Osuna. Ed. Doce Calles. Fund. Cajamadrid. Madrid 2001.

Diario El País 11.5.1999, 13.4.2009; Diario ABC 28.9.2012; Diario El Mundo 7.8.2015

 

Ayer una vez más volví al querido Jardín Botánico para visitar a Pantalones, el viejo olmo, preguntarle qué tal está, y comprobar que sigue bien, al menos que sigue luchando por vivir. Felizmente, como esperábamos, las flores de marzo se han transformado en hojas que presagian el verano. A estas alturas del mes de junio he tenido el placer de poder añadir dos fotografías del entrañable árbol –plantado en febrero de 1781– y sus nuevas hojas verdes -nacidas en la primavera de 2015- en la entrada publicada hace tres meses. Si os apetece, podéis ver la actualización del artículo y sus fotos aquí.

Pero hoy además quería hablar de otra faceta del Botánico, su papel como fuente de conocimiento, de información del mundo de las flores, las plantas, hierbas, los viajes de los sabios e investigadores…

El Real Jardín Botánico tiene, entre otras, una misión científica: descubrir la diversidad actual de las plantas y hongos, comprender cómo dicha diversidad se ha generado y promover su conservación. Para lograrlo realiza una labor de investigación, en la que se sirve de distintas herramientas, con la ayuda de su Archivo histórico y su hermosa Biblioteca.

La entrada al Centro de Investigación, donde está la Biblioteca, se encuentra en la Cuesta de Moyano, en su punto más alto, frente al Retiro.

entrada biblioteca botanico

El origen de la Biblioteca del Real Jardín Botánico se remonta al siglo XVIII, cuando el jardín -que había sido creado durante el reinado de Fernando VI- fue trasladado a estos terrenos del antiguo Prado de Atocha. Por entonces fue plantado Pantalones. Eran los tiempos del reinado de Carlos III.

biblioteca botanico

La biblioteca conserva desde valiosísimos incunables del siglo XV al XVIII hasta las más modernas publicaciones sobre Botánica y Horticultura.

laminas botanico

Mapas, láminas, etc. Un rico fondo documental a disposición de todas las personas interesadas.

Es muy gratificante la visita a la Biblioteca, llena de libros maravillosos, con sus ventanas que se asoman al Jardín, pero si no podemos acercarnos, el Botánico también nos ofrece una Biblioteca digital.

lamina mutis

Y otros recursos online, como los Anales del Jardín Botánico de Madrid, los bellos dibujos de la Real Expedición Botánica dirigida por don José Celestino Mutis… Y no podía faltar, en estos tiempos, una aplicación gratuita para los teléfonos móviles, la arbolapp, para identificar árboles.

Son muchas las oportunidades para conocer el inmenso Patrimonio vegetal madrileño, su origen y su significado.

En fin, por si fuera de vuestro interés, os traslado la noticia que me ha llegado de un Curso de Verano muy tentador, organizado por la UNED, que se va a celebrar en Aranjuez, los próximos días 6, 7 y 8 de julio: El Mundo Vegetal en el Real Sitio de Aranjuez: la Botánica del poder.

Aranjuez es uno de los Reales Sitios, escenarios de esa “botánica del poder” a la que se refiere el título del curso. Hace un mes visitamos el Real Cortijo de San Isidro, un ejemplo de lo que supuso la llegada de Carlos III a esta localidad.

“La monarquía española observó los beneficios de este paisaje y lo habitó enmarcándolo en grandes y complejos proyectos cinegéticos, agrícolas y de jardinería: este Mundo Vegetal resultó en una variadísima y vasta superficie verde y acuática”. Mundo que es el objeto de este curso que incluye ponencias en aulas y paseos por los jardines históricos. Serán muchos los temas apasionantes que se abordarán, el nacimiento del propio Real Sitio, las mencionadas expediciones científicas a través de los océanos, el agua de riego, la filosofía del jardín… a cargo de importantes especialistas.

Cartel Curso UNED_El Mundo Vegetal en el Rel Sitio de Aranjuez

Podéis encontrar todos los datos, el programa, precios de matrícula y detalles en la web de la UNED, aquí.

Por : Mercedes Gómez

 

Hace tiempo, en octubre de 2010, contamos la historia del Estanque de las Campanillas, antiguo Estanque Ochavado, que por entonces se encontraba en obras. Como vimos, aunque muy transformado este estanque es uno de los pocos elementos originales del primitivo Real Sitio del Buen Retiro creado en el siglo XVII.

Gracias a la Asociación Madrid Ciudadanía y Patrimonio hemos conocido los resultados preliminares de la Intervención arqueológica en la Fuente de las Campanillas, en el Parque del Retiro, publicados en las Actas de las X Jornadas Arqueológicas de la Comunidad de Madrid, celebradas el pasado año 2014. Por ello, recordamos la historia y actualizamos el artículo.

Como explicamos entonces, el Jardín Ochavado fue uno de los Jardines del Real Sitio creados para el rey Felipe IV, que se encontraba entre el Palacio y el Estanque Grande.

El Jardín Ochavado en el plano de Texeira, 1656.

El Jardín Ochavado en el plano de Texeira, 1656.

Era un jardín formado por ocho paseos que se unían en una pequeña plaza central. Una estructura de madera adornada con enredaderas formaba ocho túneles de frondosa vegetación. Unos huecos o ventanas permitían contemplar los árboles y los espacios entre los paseos.

En la esquina noreste, al final de una de las calles, en el punto más alto, se formó una glorieta, también rodeada de madera, donde se instaló un Estanque Pequeño, el Estanque Ochavado, así llamado por su forma polilobulada. Ocho lados semicirculares que constituían el vaso del estanque en el que nadaban patos y otras aves acuáticas y alrededor del cual paseaban el rey, su familia y sus invitados. El Jardín Ochavado era un ejemplo perfecto de jardín barroco de la época de los Austrias en los que se combinaba la jardinería, el agua, la arquitectura, los juegos y la escenografía.

Pedro Texeira, en su plano realizado unos años después que los propios jardines del Buen Retiro, detalla perfectamente los paseos de madera y los árboles entre ellos, así como la torrecilla en el centro del estanque de ocho lados y su puentecillo de acceso.

Estanque de las Campanillas, Texeira 1656.

Estanque de las Campanillas, Texeira 1656.

El jardín mostraba una gran pendiente natural, que en el siglo XVIII fue allanada para la formación del nuevo jardín al estilo francés, el Parterre.

La torrecilla desapareció y en el siglo XIX, en tiempos de Fernando VII, el arquitecto real Isidro González Velázquez en el centro de la fuente instaló un pequeño pabellón o templete chinesco del que colgaban una serie de campanillas que sonaban con la ayuda del viento. Este templete también desapareció en la siguiente gran reforma, siendo instalada en 1911 la rocalla que aún hoy día podemos contemplar.

La necesidad de realizar unas obras de impermeabilización del vaso de la fuente para resolver los problemas de fugas de agua que se habían detectado motivó las obras y la actuación arqueológica.

2 de octubre 2010

2 de octubre 2010

La hoy llamada Fuente de las Campanillas, como después han confirmado los restos arqueológicos, era en origen un estanque utilizado para el riego de los jardines situados al sur y oeste del mismo.

En una primera fase se realizaron tres sondeos, dos de ellos en el interior del vaso. Uno de los principales objetivos fue documentar la estructura del vaso original.

Después se realizó una zanja perimetral, con el fin de controlar el movimiento de tierras, en la que se documentaron numerosos restos asociados a la fuente de diferentes etapas históricas. Arquetas, canalizaciones, una galería y un pozo de ladrillo. Aún a la espera de un estudio de los materiales, según las autoras, una de las principales conclusiones es que se han hallado elementos de una de las construcciones más antiguas de los Jardines del Palacio del Buen Retiro.

Se trata de vestigios de las tres fases constructivas, la primitiva del siglo XVII, las reformas del siglo XIX, ­cuando se sustituyó la torre por el remate chinesco, y la última gran reforma en el siglo XX, momento en que se colocó la rocalla que hoy vemos. Estas conclusiones preliminares se basan en los diferentes tipos de ladrillo y argamasa utilizados.

A una primera fase, la época más antigua, corresponde el muro perimetral exterior del vaso y una de las arquetas, de planta rectangular.

Planta del muro perimetral (M.L.García y A.B.Martínez. Actas X Jornadas Patrimonio Arqueológico)

Planta del muro perimetral (M.L.García y A.B.Martínez. Actas X Jornadas Patrimonio Arqueológico)

Arqueta 2 (M.L.García y A.B.Martínez. Actas X Jornadas Patrimonio Arqueológico)

Arqueta 2 (M.L.García y A.B.Martínez. Actas X Jornadas Patrimonio Arqueológico)

A través de las arquetas se distribuía el agua del estanque hacia los jardines. La torrecilla central y la pasarela han desaparecido.

En el siglo XIX, segunda fase, se reforzó el interior del vaso adosando un nuevo muro al antiguo, se sustituyó la antigua arqueta por otra y se construyó una nueva pasarela hacia la figura chinesca.

En el siglo XX se rellenó el vaso, aumentando la cota del suelo; fue entonces cuando el estanque se convirtió en una fuente, se construyó la rocalla y se eliminó la pasarela.

Las tres etapas se aprecian en todos los aspectos. Las tuberías más antiguas son de cerámica, que después fueron sustituidas por otras de hormigón y finalmente por otras de hierro.

Tuberías de alimentación de agua de cerámica (M.L.García y A.B.Martínez. Actas X Jornadas Patrimonio Arqueológico)

Tuberías de alimentación de agua de cerámica (M.L.García y A.B.Martínez. Actas X Jornadas Patrimonio Arqueológico)

A finales de 2013 las obras habían terminado. Los machones o pilares de piedra y la verja habían vuelto a su lugar.

Fuente de las Campanillas (noviembre 2013)

Fuente de las Campanillas (noviembre 2013)

El año pasado 2014, en junio, fue reinaugurada.

Junio 2014

Fuente de las Campanillas (junio 2014)

Hoy estaba vacía, los encargados de su cuidado la estaban limpiando, lo cual hacen cada tres o cuatro meses según me cuentan. Mañana o pasado habrá vuelto el agua a la fuente.

mascaron

5 mayo 2015

Según el informe arqueológico, “estas primeras conclusiones serán ampliadas o modificadas al término del estudio que se está llevando a cabo en relación al sistema de canalizaciones, galerías y otros elementos ornamentales de la fuente, como mascarones, machones y barandilla, que, junto con el estudio de materiales completarán los datos”.

Los hallazgos arqueológicos son muy importantes pues, como decíamos al principio, una parte corresponde a la época más antigua del Buen Retiro, datada en 1632. Y los informes técnicos son muy valiosos y agradecemos a Patrimonio Histórico que la versión digital de estas Actas esté disponible para todos. Esperamos con gran interés las anunciadas conclusiones y datos definitivos.

Pero lamentamos una vez más que los hallazgos sean documentados y luego “tapados”, ¿no merecían ser mostrados de alguna manera y explicados a todos los madrileños? El Retiro es uno de nuestros mayores tesoros patrimoniales, no solo un bello jardín al que acudir a pasear y tomar el sol, y el Estanque Ochavado, luego Fuente de las Campanillas, uno de los pocos recuerdos de aquella época de esplendor del Jardín en el siglo XVII.

Por : Mercedes Gómez

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Bibliografía:

ARIZA, Carmen. Buen Retiro. Ed. Doce Calles. Madrid 2001.
DURÁN, Consuelo. Jardines del Buen Retiro. Ed. Doce Calles. Madrid 2002.
GARCÍA GARCÍA-SAAVEDRA, Mª Luisa; MARTÍNEZ GRANERO, Ana Belén. “Intervención arqueológica en la Fuente de las Campanillas, Parque del Retiro, Madrid. Resultados preliminares.” Actas X Jornadas de Patrimonio Arqueológico en la Comunidad de Madrid. Madrid, 2014. Pág. 229-238.

A lo largo de las últimas semanas estamos asistiendo a un espléndido Ciclo de charlas-visitas sobre las Fábricas Históricas Madrileñas, coordinado por Dolores Muñoz para el Aula G+I PAI Gestión e Intervención en el Patrimonio Arquitectónico e Industrial. Especialistas en cada materia nos explican la historia y funcionamiento de cada fábrica, y nos guían en las completas y enriquecedoras visitas a cada una de ellas. Un lujo.

El pasado jueves día 9 de abril de 2015 tuvo lugar la primera charla-visita, en la Real Fábrica de Tapices.

fabrica tapices

El acto de inauguración fue llevado a cabo por el Director General de Patrimonio Histórico de la Comunidad de Madrid, un representante de la UPM y la directora de la institución.

A continuación, expertos en los distintos campos nos hablaron sobre la historia, el edificio, sistema productivo y la restauración del inmueble, que ha recuperado varias construcciones del antiguo recinto y el bello jardín.

Conferencias

La charla introductoria del Ciclo fue desarrollada por Carlos Caballero, Doctor en Geografía e Historia. La segunda fue a cargo del Conservador de la Real Fábrica de Tapices, Antonio Sama García, quien luego nos guió por la fábrica-museo. El arquitecto Gregorio Marañón, encargado de la restauración del inmueble, nos mostró el Jardín y los edificios rehabilitados.

Fue muy interesante escuchar en primer lugar la importancia del proyecto general de formación de Reales Fábricas en España, más de setenta, dentro de la filosofía de la Ilustración. Se crearon fábricas de tejidos, armas, cristal, porcelana, etc. El proyecto global fracasó por motivos diversos (emplazamiento, costes de producción, malas condiciones laborales…). Así que a finales del XVIII, principios del XIX muchas desaparecieron. Entre otras cosas, lo que queda de ellas es un inmenso patrimonio arquitectónico. Como el magnífico conjunto en el que nos encontramos y que vamos a tener la suerte y el placer de conocer a fondo.

fachada fuenterrabia

El primer emplazamiento elegido por Felipe V para Fábrica de Tapices fue una Casa junto a la Puerta de Santa Bárbara, extramuros, donde estuvo hasta 1881. Entonces la Corona compró parte del antiguo Olivar del Convento de Atocha donde se construyó el edificio actual, proyectado en 1884 por el Arquitecto Mayor de Palacio José Segundo de Lema. El traslado definitivo tuvo lugar en 1889.

Como curiosidad podemos hacer un breve paréntesis y contar que los antecedentes de la Real Fábrica de Tapices se remontan a la Casa de la Tapicería de su Majestad o de Santa Isabel, que existió en la calle de este nombre a finales del siglo XVI. Después de que Antonio Pérez huyera su casa pasó a manos de la Corona y Felipe II creó allí un colegio para niños y niñas desatendidos con el fin de enseñarles los oficios. En mayo de 1596 las Cortes aceptaron la propuesta de dos de sus procuradores para que el maestro tapicero Pedro Gutiérrez se instalara junto al Colegio de Santa Isabel para enseñar a los niños su arte.

La Real Fábrica de Tapices como tal fue fundada por Felipe V en 1721. El rey nombró director a Jacobo Vandergoten, maestro tapicero procedente de Amberes. Su principal objetivo era surtir a los Reales Sitios. En un principio los tapices fueron elaborados a partir de cartones flamencos pero la pérdida de las posesiones de los Países Bajos obligaron a la creación de una producción nacional. Poco a poco comenzaron a utilizarse los elaborados por los pintores del rey, entre los que pronto destacó don Francisco de Goya.

Entre 1775 y 1793 Goya pintó los cartones para tapices para los Reales Sitios de San Lorenzo de El Escorial y de El Pardo, bajo la dirección de Anton Raphael Mengs, pintor de cámara y director artístico de la Real Fábrica de Tapices. En relación a este tema, recordemos que hasta el próximo 7 de junio podemos visitar en el Museo del Prado la exposición Goya en Madrid.

Visita a la Fábrica-Museo

En la Fábrica se realizan, conservan y restauran Tapices, Alfombras y Reposteros.

Desde la Edad Media el tapiz fue muy valorado, más caro incluso que los cuadros. El arte de la Tapicería era considerado superior a la Pintura. A lo largo de la visita vemos cómo se realizan los tapices en los antiguos telares.

tapiz en el telar

El trabajo se realiza por la parte posterior, un espejo ayuda a ver lo que se va creando.

tapiz y espejo

Nos explican las distintas técnicas, de bajo lizo o alto lizo, manuales, para tapices más artísticos. Admiramos las canillas de infinitos colores…

canillas

Es un espectáculo ver la cantidad de madejas de lanas y sedas almacenadas por tonalidades de colores, aquí los verdes, allá los azules, precioso… podría compararse con la mezcla de colores de la paleta del pintor.

madejas colores

Nos muestran cómo realizan el nudo turco o el español de las alfombras. El nudo español es más sencillo, pero más laborioso pues hay dos filas de hilos, se hace primero una fila, y luego la otra, lo que significa el doble de tiempo, mientras que en el nudo turco se cogen las dos filas de hilo a la vez, el nudo es doble, por eso es más complicado, pero más rápido.

tejiendo alfombras

Es admirable la destreza manual de estos artistas.

alfombra dos hilos

Finalmente admiramos el bordado de los reposteros, llevado a cabo con gran maestría y delicadeza.

bordando repostero

Además de un lugar vivo, en el que se trabaja, la Real Fábrica es un museo. Guarda antigua maquinaria, herramientas, un Libro de Jornales de 1793 a 1797 que muestra el detalle de los jornales de los obreros, retupidores, alfombristas…

El pasillo del edificio principal está decorado con tapices de los siglos XVI al XVIII, grandes obras de arte.

tapices pasillo

En los siglos XIX y XX el prestigio de la Fábrica fue creciendo, de forma que sus tapices y alfombras decoran teatros, hoteles y palacios de todo el mundo.

Por otra parte, sus diseños se fueron adaptando a las nuevas tendencias artísticas. Hay tapices según modelos de artistas como Alberto Corazón, Joaquín Vaquero Turcios o Guillermo Pérez Villalta.

Modelo de G. Pérez Villalta

Modelo de G. Pérez Villalta

Edificios

La Real Fábrica ocupa la manzana entre las calles de Fuenterrabía 2, Andrés Torrejón 7, Vandergoten 1 y Julián Gayarre 4 y 6.

tapices fuenterrabia

Una placa del Colegio de Arquitectos de Madrid junto a la entrada nos recuerda que “La Real Fábrica de Tapices fue establecida por Felipe V a principios del XVIII con artesanos flamencos dirigidos por Jacobo Vandergoten. En 1889 se traslada a este lugar sobre el olivar y huerta del Convento de Atocha. Conjunto formado por un edificio representativo de tres plantas y a cada lado en L se sitúan los edificios puramente industriales. Destacan la gran chimenea y la decoración de las fachadas dentro de la estética neomudéjar.”

El conjunto está formado por dicho edificio principal con fachada a Fuenterrabía y los mencionados cuerpos laterales; en el ala esquina a Andrés Torrejón se encuentra el antiguo Obrador, hoy sala de eventos y exposiciones.

obrador

Los espectaculares muros son de mampostería y ladrillo.

obrador muros

El conjunto se completa con otras edificaciones auxiliares de ladrillo situadas en el lado sur, además de su chimenea, como sabemos una de las pocas que se conservan en la ciudad.

chimenea

Igual que en el edificio principal, están adornados por sencillos motivos neomudéjares.

edificio auxiliar

Finalmente visitamos el taller de restauración donde tapices y alfombras procedentes de muchos lugares son reparados y limpiados.

nave taller

Jardín

Hoy la entrada principal a la Real Fábrica es la de la calle Fuenterrabía pero en origen era la de la esquina de Vandergoten con Julián Gayarre, por donde se accede al Jardín, que se halla en el centro del recinto.

jardin calle

El proyecto para la restauración y ordenamiento de los jardines y espacios públicos del conjunto monumental de la Real Fábrica de Tapices fue realizado en 2008 por el arquitecto Gregorio Marañón, nos recuerda una pequeña placa a los pies de la escalera.

jardin

De una pequeña plazoleta frente a la puerta que da acceso al edificio principal parten caminitos rodeados de hermosa vegetación.

construccion en el jardin

El Jardín histórico, de 100 metros cuadrados, además de algunos árboles, conserva elementos originales, como el pavimento empedrado.

pavimento y muro

También el viejo lavadero y los secaderos de las alfombras.

secaderos

En 1996 la institución fue convertida en una Fundación sin ánimo de lucro. Sus fines son el “mantenimiento de los oficios artísticos ligados a la Fábrica, la 
manufactura, conservación y 
restauración 
del patrimonio textil del
 Estado español, el estudio y divulgación de la propia historia, así como el fomento en general de todas las actividades culturales que contribuyan a un mejor conocimiento y aprecio de la tapicería”.

En 2006 fue declarada Bien de Interés Cultural.

La Real Fábrica de Tapices puede visitarse de lunes a viernes (no festivos) de 10.00 a 14.00 h. Hay visitas guiadas cada 30 min (última a las 13.30 h).

Aún tenemos ocasión de asistir a una nueva charla-visita, el próximo viernes día 8 a Nuevo Baztán. Además de otras interesantes actividades del Aula G+I PAI, que podéis consultar en su web.

Por : Mercedes Gómez

El Olmo, Ulmus minor, del Botánico, con sus más de doscientos años de edad, forma parte del Itinerario de Árboles Singulares del Real Jardín. Es uno de los más conocidos y apreciados por los visitantes, no solo por su antigüedad sino por sus curiosas características.

Pantalones, así llamado por la forma de sus dos ramas principales, que parecen un pantalón al revés, mide unos 34 metros y es uno de los pocos olmos viejos que quedan en la Península, la mayoría han desaparecido debido a la grafiosis, la gravísima enfermedad que puede llegar a obstruir los vasos por donde circula la savia, entonces las ramas se secan y el árbol muere.

Hace ya muchos años (más de veinte, según me cuenta uno de los jardineros del Botánico) el olmo cayó enfermo por primera vez y fue tratado.

En marzo 2006, en un cartel junto al árbol podíamos leer:

“Este magnífico olmo debe su nombre popular al aspecto de sus dos recios troncos, que surgen inclinados y se doblan a poca altura, semejando un pantalón invertido. Tenía en su origen seguramente un tercer brazo que perdió hace muchos años. De resultas de esa herida, sufrió una infección por hongos xilófagos, que han ahuecado el tronco principal y los dos brazos restantes en buena medida. Pese a ello y a su avanzada edad goza aún de buena salud, rebrotando con fuerza todos los años.”

El hongo, Ophiostoma ulmi, es un hongo maligno que cuando llega a la savia del árbol produce la gravísima enfermedad. Un escarabajo es el culpable de transmitirla de un árbol enfermo a otro sano, sobre todo a los más viejos, que encuentran más débiles y por tanto perforan más fácilmente la gruesa corteza con sus “púas”. Por eso la lucha contra la enfermedad, además de la atención al árbol, requiere la eliminación del bicho, el Scolytus scolytus.

El año pasado saltó la alarma, algunas ramas estaban secas, la enfermedad volvió a aparecer… se aplicó un costoso tratamiento que el viejo y singular olmo recibirá de nuevo esta primavera.

"Pantalones" en invierno

“Pantalones” en invierno

Después del otoño y del largo invierno, en marzo las flores comienzan a aparecer en el Jardín Botánico. Unas de las primeras son las de los olmos, tan verdes que destacan a gran distancia entre los demás árboles aún desnudos.

Primavera 2015

Marzo 2015

Los investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y los jardineros lo cuidan con mimo. Dicen los expertos que este año es vital, si consigue salvar el nuevo ataque del hongo quizá el peligro habrá pasado, aunque desgraciadamente nunca se sabe qué puede ocurrir.

Se va a repetir el tratamiento, un producto que se inyecta en las raíces del árbol, intentando que el mal no prospere. La enfermedad se puede controlar pero no desaparece, sus cuidadores están muy atentos y cualquier rama seca hay que podarla urgentemente.

Hoy el viejo olmo se encuentra bien, con mucha vida. En los inicios de esta primavera luce espléndido, majestuoso, y las flores tempranas están naciendo con fuerza.

pantalones flores

A mediados de este mes de marzo, en el Botánico, hace unos días las flores de los olmos eran las únicas que podíamos contemplar entre los árboles de hoja caduca.

flor del olmo copia

Hay otro olmo en el Jardín, felizmente sano. Y pequeños olmos, nuevos retoños que aseguran la pervivencia de la especie.

Si todo va bien, entre abril y mayo las flores darán paso a las hojas.

Esperamos poder volver pronto al maravilloso Jardín Botánico, visitar de nuevo a Pantalones y contemplar su esplendoroso porte, asomando las hojas en sus ramas, que nos darán sombra en verano, y colocar aquí otra foto que completará el ciclo anual del querido olmo.

 

ACTUALIZACIÓN 13 de junio 2015

Aún faltan ocho días para que llegue el verano, pero hoy he vuelto al Botánico a visitar a Pantalones. Como esperábamos, las flores del mes de marzo se han convertido en hojas.

13 junio 2015

13 junio 2015

A pesar de las ramas muertas y de su estado algo preocupante, el viejo olmo sigue resistiendo, es fuerte y está siendo cuidado con mucho mimo. Si se cumple el pronóstico de los científicos, superada la primavera, ha pasado lo peor. Ojalá. Da gusto ver el intenso color verde de las hojas nuevas.

hojas pantalones junio

Por : Mercedes Gómez

 

Los terrenos junto a la plaza de Legazpi, entre el paseo de la Chopera y el río, hacia 1900 eran una zona arbolada, parte de la antigua dehesa de la Arganzuela. Los alrededores eran sobre todo huertos y las construcciones eran escasas.

Plano de Facundo Cañada, h. 1900 (detalle).

Plano de Facundo Cañada, h. 1900 (detalle).

Pocos años después se construyó el nuevo Matadero y Mercado de Ganados. Las obras comenzaron en 1910, según proyecto del arquitecto Luis Bellido. Alrededor la zona se fue urbanizando.

Lógicamente para el nuevo Matadero el suministro de agua era un elemento de gran importancia. En la memoria redactada por Bellido en 1910 figuraban cinco depósitos que finalmente no fueron construidos.

Plano de Madrid. L. Delage, 1915 (detalle).

Plano de Madrid. L. Delage, 1915 (detalle).

La memoria de 1918 refleja que el arquitecto había calculado que se necesitaban unos 1.200 metros cúbicos diarios por lo cual había proyectado un depósito de reserva, de hormigón armado, de 750 metros con el fin de solventar los posibles problemas que pudieran surgir.

Después de una serie de cambios en los proyectos se construyó un depósito que acumulaba agua durante la noche. Su volumen era de 800 metros cúbicos y su altura suficiente para garantizar la presión necesaria.

Hauser y Menet, 1916 (memoriademadrid.es)

Hauser y Menet, 1916 (memoriademadrid.es)

El Depósito elevado, construido entre 1916 y 1917, estuvo en uso desde 1924 hasta 1996.

Hoy es un elemento importante del Centro Cultural Matadero, símbolo y recuerdo de aquel tiempo en que fue creado y de una arquitectura industrial, que forma parte del perfil de la plaza de Legazpi.

deposito lejos

Sus casi 25 metros de altura están formados por tres partes. Una base de forma octogonal de mampostería de piedra de 2 metros de altura; la estructura de hormigón, de 15 metros, y la cuba, de 5,5 m. con un diámetro interior de 14 m., ambas de hormigón armado.

A la cuba se accede por una escalera de hierro y se cubre con una bóveda rebajada.

En contraste con el estilo neomudéjar del conjunto y otros depósitos construidos en ladrillo (el bello Depósito del Canal de Isabel II, el primero elevado, hoy sala de exposiciones en la calle de Santa Engracia, se había levantado entre 1907 y 1911) se optó por el hormigón y la funcionalidad absoluta.

Los adornos son mínimos. Detalles de piedra artificial en la base de la cuba y cerámica sevillana en el canto del forjado superior.

cuba adornos

Originalmente el depósito estaba rodeado por pabellones destinados a los trabajadores del Matadero y parcelas donde las plantas y los arbustos crecían espontáneamente, sobre un terreno fértil, o eran plantados por sus inquilinos.

Tras la rehabilitación del espacio como centro cultural y otros usos, la zona del depósito pasó a cobrar una gran importancia, como lugar de entrada al complejo desde la plaza de Legazpi, vestíbulo de acceso a la calle principal, convertido en una zona terrosa y algo abandonada. Se quiso transformar el emblemático depósito en un lugar, no en un objeto, darle vida.

Entonces se decidió convertir la base en un jardín, recuperando las especies que allí crecían en el pasado. Se creó el Depósito de Especies.

Obra de los arquitectos María Langarita y Víctor Navarro, a quienes conocemos por su rehabilitación de las Serrerías Belgas, fue inaugurado en 2011.

El Jardín combina árboles, arbustos y plantas trepadoras.

plantas1

Árboles de pequeño porte como el ciruelo de hojas púrpura y la higuera, Prunus pisardi, Ficus carica, …

plantas2

… Rhus typhina, Parthenocissus tricuspidata, Lonicera caprifolium o madreselva, Aloysia triphylla, hierba luisa, Pergonium crispum, Cinerária, Cornus sanguínea, Garrya elliptica, Fragaria y Vitis vinífera.

plantas3

Son muchos los alicientes para visitar Matadero Madrid, centro de creación contemporánea: exposiciones, talleres, teatro, cineteca, incluso la cantina… y este pequeño y curioso jardín, que nos da la bienvenida al recinto.

Por : Mercedes Gómez

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Bibliografía:

Ayuntamiento de Madrid. El nuevo Matadero y Mercado de Ganados. Memoria explicativa. Madrid 1918.
COAM. Memoria histórica para la rehabilitación del antiguo Matadero municipal de Madrid. Madrid 2005.
Langarita-Navarro. Depósito de las especies. 2011.

Continuamos conociendo la historia de los terrenos situados entre el paseo de la Castellana, la calle de Zurbarán y Fortuny. Como vimos, el palacio de la antigua Quinta de la Chilena, luego Villa Olea y finalmente residencia de los duques de Santa Elena, que había albergado fiestas lujosas, durante la guerra fue ocupado como cuartel, bombardeado y finalmente derribado.

Foto Archivo Rojo.

Foto Archivo Rojo. Mº Cultura.

A finales de 1941 el solar fue adquirido por la Asociación del Colegio Alemán de Madrid para la construcción de un nuevo colegio.

El Colegio Alemán desde 1909 hasta 1936 había estado ubicado en la misma calle Zurbarán, actual nº 21, en un edificio hoy sede del Instituto Goethe. Durante la guerra también había sido ocupado por el ejército republicano, tras la cual fue devuelto al Colegio.

Pero, finalizada la Segunda Guerra Mundial, en 1945 Alemania sufrió la expropiación de todos sus inmuebles que pasaron a poder del Estado español, entre ellos el edificio donde en aquellos momentos se hallaba la Embajada, en el Paseo de la Castellana nº 4 y su Capilla aneja, el Colegio y los terrenos del Palacio de Santa Elena en la Castellana.

En el edificio del Colegio Alemán hacia 1950 se instaló el Instituto de Bachillerato Cervantes (hasta 1960 en que se trasladó a su ubicación actual en Embajadores).

El país germano recuperó sus propiedades en 1959. Entonces su Gobierno, mediante la Dirección Federal de Construcciones, decidió construir en estos terrenos entre la calle Fortuny y la Castellana, entonces avenida del Generalísimo, la nueva Embajada.

La nueva Embajada de la República Federal de Alemania fue construida en 1966 por los arquitectos alemanes Guillermo Schoebel, Alexander von Branca y Máximo Bobran, junto con el ingeniero Gerhard Maasberg.

fachada

Ese mismo año 1966 fue derribada la antigua sede, el palacete de la Castellana nº 4. En su lugar Miguel Fisac construyó un edificio de oficinas, que allí continúa. Solo se conservó la Capilla de la Embajada, la Iglesia Evangélica alemana, hoy nº 6 del paseo.

Actualmente la entrada a la Embajada de Alemania en España tiene lugar por la calle de Fortuny nº 8.

fachada y verja

Son dos edificios exentos, la Cancillería u oficinas y la Residencia del Embajador, rodeados de un gran jardín, que mantienen el uso de zona residencial de lujo, como lo fuera en el pasado.

dos edificios

Aunque su arquitectura es muy distinta, expresión de una época nueva.

Los arquitectos trabajaron bajo la influencia de la escuela alemana de la Bauhaus, en la que predominaba la simplicidad de las formas, en busca de la funcionalidad. A la vez, se buscó la máxima calidad en los materiales y en los detalles. El diseño, tanto de los edificios como de los espacios interiores, fue muy cuidado.

Obra de arquitectos alemanes, sin embargo en ambos edificios se utilizaron algunos de los materiales tradicionalmente madrileños, quizá a modo de guiño a la arquitectura local.

residencia2

Residencia del Embajador

Granito de la sierra de Guadarrama, el ladrillo en el suelo de los interiores, la cerámica vidriada en la celosía de la Cancillería…

El Jardín, obra del arquitecto paisajista Alfred Reich ocupa mas de 3.000 metros cuadrados, de los más de 8.500 de la parcela. Adornado con plátanos de sombra, palmeras, sóforas, el árbol del amor… césped, hiedra, setos…

jardin2

La escultura allí ubicada es obra de Fritz Koenig, artista alemán famoso por ser el autor de The Sphere, la Esfera, que estuvo situada en el centro del World Trade Centre hasta los graves atentados del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York.

fachada jardin escultura

Cancillería

Como vimos al final del artículo anterior, el único elemento conservado del decimonónico palacete es el pequeño pabellón en la esquina del paseo de la Castellana con la calle Zurbarán.

Decorado con cenefas florales y una pequeña cúpula, se accede a él por una doble escalerita de piedra. Actualmente no tiene uso, pero lo tuvo, debajo se conserva una pequeña cocina. Existe el proyecto de restaurarlo para pequeños eventos pues solo permite la estancia de unas veinte personas.

jardin pabellon

Y así terminamos, regresando a los comienzos de la historia.

En el plano del General Ibáñez de Íbero, realizado hacia 1875 ­–unos años después de que doña Dolores Quesada y su marido don Andrés Arango convirtieran parte de la Huerta de Loinaz en su quinta de recreo, La Chilena–, el pequeño templete ya aparece representado.

Plano I. Ibero (h.1875)

Plano I. Ibero (h.1875)

El pabellón del siglo XIX, entonces capricho de un jardín romántico, hoy extraño testigo del pasado en el nuevo jardín, que observa a prudente distancia a sus actuales compañeros, dos edificios de la vanguardia del pasado siglo XX.

Por : Mercedes Gómez

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Bibliografía y fuentes:

Edificio de nueva planta para sede de la representación diplomática en Madrid de la República Federal Alemana, en el Paseo de la Castellana número 25. Cuadernos de arquitectura, nº 67, Colegio Arquitectos Cataluña 1967.

COAM. Guía de Arquitectura. Madrid 2003.

Visita a la Embajada de Alemania. Semana de la Arquitectura 2014.

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