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La villa de Pinto, situada a 20 km. al sur de Madrid, es una localidad que merece la pena ser visitada. Conocer su centro histórico, con calles que evocan su pasado, sobre todo las situadas alrededor de la Plaza de la Constitución, la imponente Torre en la que estuvieron presos la Princesa de Éboli y Antonio Pérez, los restos de la fábrica de chocolate la Compañía Colonial, la iglesia del convento de las Capuchinas, la ermita del Cristo del Calvario… y la iglesia de Santo Domingo de Silos.

La iglesia parroquial de Santo Domingo de Silos fue construida entre los siglos XVI y XVII, probablemente sobre un templo anterior románico que quizá a su vez pudo haber sido levantado sobre una mezquita. La historia de Pinto es muy antigua.

Vista de Pinto, anónimo (entre 1880-1912). Col. Ripollés. Comunidad de Madrid.

Vista de Pinto. Anónimo (entre 1880-1912). Foto: Colección Ripollés. Comunidad de Madrid.

Lamentablemente se perdió la fachada de finales del XVI, que al parecer estaba adornada con esculturas y columnas platerescas; la que hoy contemplamos es muy sencilla, de ladrillo y mampostería. A mediados del siglo XX también la torre se derrumbó y fue construida la actual.

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Pero su estructura primitiva sigue existiendo.

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En la esquina superior de uno de los muros de una parte de la construcción más tardía hay una inscripción, seguramente la fecha en que fue edificada, año 1698.

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El templo, muy hermoso, conserva elementos originales, y en su interior guarda rasgos góticos y renacentistas. Tiene planta rectangular con tres naves separadas por arcos de medio punto cubiertas por bóvedas de crucería.

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Además de su espectacular arquitectura posee varias piezas que sobresalen por su gran valor artístico.

La pila bautismal es quizá el elemento más antiguo de la iglesia.

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Bellísimo y también muy antiguo es el púlpito, realizado en la primera mitad del siglo XVI, labrado en piedra y yeso, así como los adornos del pilar al que se encuentra adosado. Se trata de una delicada, exquisita obra de arte enmarcada dentro del estilo manierista, siguiendo los modelos de Alonso de Covarrubias. La singular construcción está cubierta por un dosel, un templete con columnillas y una cupulilla.

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Adornada con grutescos y todo tipo de figuras fantásticas, humanas, animales y vegetales.

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El valioso púlpito fue restaurado en dos fases entre 2000 y 2001. Tras una limpieza general, eliminando una capa de cemento, se recuperaron los querubines perdidos bajo una capa de yeso, se consolidó y se protegió el conjunto con un barniz.

Púlpito (detalle) Foto: Comunidad de Madrid.

Púlpito (detalle) Foto: Comunidad de Madrid.

Otra de las joyas de esta iglesia es el retablo mayor de madera dorada y policromada. Como escribió Alfonso Pérez Sánchez, es un ejemplo magnífico de lo que puede considerarse etapa intermedia del gran barroco madrileño, en cuya creación intervinieron algunos de los grandes artistas de la época.

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La obra fue realizada en el segundo tercio del XVII por Pedro de la Torre con la colaboración de otro arquitecto y escultor toledano, Francisco González de Vargas. Contratado en 1637, su construcción terminó en 1653, siendo dorado por José Hernández entre 1653 y 1655. Finalizado el retablo se contrataron las pinturas.

Está formado por banco en la parte inferior, un cuerpo de tres calles, separadas por cuatro columnas de orden corintio con fuste estriado que sostienen un rico entablamento y ático en forma de cascarón en la superior.

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En la calle central y bajo una hornacina se ubica la escultura de Santo Domingo, realizada por Pedro de la Torre.

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En la bóveda del presbiterio sobre el retablo llaman la atención los frescos. Son un ejemplo pictórico muy original, no se trata estrictamente de pintura mural sobre revoco de cal y arena sino que se pintó sobre planchas de madera encastradas en los huecos o plementos entre los nervios, preparadas a modo de pinturas murales. Además de decoraciones vegetales, se pintaron dos figuras alegóricas, la Justicia y la Fortaleza.

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Las del retablo son pinturas al óleo, obra del madrileño Francisco Camilo y de Antonio de Pereda.

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Son obra de Pereda, a la derecha la Adoración de los Reyes y, debajo en el banco, la Visitación.

La Adoración de los Reyes

La Adoración de los Reyes

La Adoración de los pastores y se cree que el resto de óleos del banco o parte inferior pertenecen a Camilo.

La Adoración de los pastores

La Adoración de los pastores

El retablo fue restaurado en 2001 por la Comunidad de Madrid. Se realizó una limpieza general y se recuperó la policromía original que había desaparecido bajo un repinte. Fueron restauradas las pinturas, los frescos y como dijimos, el púlpito.

También son notables los retablos barrocos laterales, con excelentes pinturas y esculturas de los siglos XVII y XVIII. El de San Sebastián, Sagrado Corazón o del Cristo.

Ahora la iglesia va a ser restaurada en su totalidad, algo necesario debido al estado general. Mientras, el culto se celebrará en un nuevo espacio situado junto a la Sacristía, una antigua Sala capitular que hasta hace poco se utilizaba como salón de actos, conferencias, etc.

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Hoy la preciosa estancia abovedada del siglo XVII, cuyo exterior vimos al principio, se encuentra en obras con el fin de habilitarla como parroquia provisional hasta que finalicen las de restauración del templo que se prevén largas. Como es obligado se realizarán las correspondientes catas arqueológicas. Esperamos que los trabajos terminen lo más pronto posible y la iglesia brille en todo su esplendor.

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Por : Mercedes Gómez

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Bibliografía:

CHUECA GOITIA, Fernando. “La iglesia de Santo Domingo de Silos, en Pinto (Madrid)”, Boletín de la Real Academia de la Historia. Tomo CLXXXII. Nº I. Año 1985.

Conservar y restaurar. Cuatro años de actuaciones. Comunidad de Madrid, 2003.

Pintura mural de la Comunidad de Madrid. Comunidad de Madrid, 2015.

PintoTurismo

El Monasterio Real de la Visitación de Nuestra Señora, más conocido como las Salesas Reales, fue fundado en 1748 por la reina Bárbara de Braganza, esposa de Fernando VI.

Como ya contamos, al parecer uno de los motivos para la construcción de las Salesas por parte de Bárbara de Braganza fue la de poder disponer de un lugar de retiro en caso de que el rey falleciera y así quedar protegida frente a Isabel de Farnesio, la Reina Madre. La realidad fue que ella murió antes que él, en 1758, solo un año después de inaugurado el convento, a los 47 años. Al año siguiente, a los 45 murió el rey Fernando VI. Ambos, que estaban enamorados y deseaban seguir juntos, fueron enterrados en su fundación sin apenas haber podido disfrutarla.

El conjunto de las Salesas Reales estaba formado por el convento, los jardines, huertos y la iglesia.

El edificio, reconstruido tras el gran incendio sufrido en 1915, es actualmente la sede del Tribunal Supremo, uno de los más espectaculares de Madrid. Los Jardines ya no existen, pero sobre el antiguo Jardín de la Reina hoy día se encuentran los Jardines de la Villa de París, uno de los dos únicos casos singulares entre los desaparecidos jardines de conventos madrileños en los que se ha conservado su espacio ajardinado, recuerdo del pasado. El otro es el Huerto de las Monjas que también hemos visitado, ubicado en el lugar donde estuvo el Convento del Sacramento.

La iglesia, hoy Parroquia de Santa Bárbara, es el único elemento original que se salvó.

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Proyecto de François Carlier, las obras fueron dirigidas por Francisco Moradillo entre 1750 y 1758. Moradillo por entonces también construyó la Sacristía de los Caballeros, junto al convento de las Comendadoras de Santiago.

La fachada, rematada por un frontón, está formada por siete calles. Las tres centrales en su primer cuerpo forman el pórtico de entrada bajo tres arcos de medio punto que dan acceso al atrio.

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La fachada está ricamente decorada con esculturas de Giovanni Domenico Olivieri, que fue Escultor de Cámara de Fernando VI. Sin embargo las dos estatuas, San Francisco de Sales y Santa Juana de Chantal, son obra de Alfonso Giraldo Bergaz. Estos santos fueron, en 1610, los fundadores de la Orden de la Visitación.

El medallón o tondo central, en el que se representa la Visitación emblema de la Orden, sí es obra del italiano Olivieri.

El interior del templo igualmente atesora valiosas obras realizadas por los grandes pintores y escultores del último periodo barroco del siglo XVIII con algunos elementos del exquisito rococó francés, como el púlpito y la tribuna regia.

Su planta es de cruz latina, con una única nave.

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El retablo del altar mayor fue diseñado por el propio Carlier, realizado con lujosos mármoles verdes y bronce dorado. El lienzo es obra del pintor napolitano Francesco de Mura. A ambos lados, las esculturas de San Fernando y Santa Bárbara son obra de Olivieri.

A la izquierda se encuentra la mencionada tribuna regia, que comunicaba con el Cuarto Real, de madera dorada y cristal, con los escudos de España y Portugal en la parte superior.

Además de los altares laterales, el retablo mayor y otros detalles decorativos, destacan los monumentos funerarios de los reyes, Fernando VI y Bárbara de Braganza. Diseñados por Francisco Sabatini por encargo de su hermanastro y sucesor, Carlos III, la obra escultórica fue realizada por Francisco Gutiérrez (autor de varias obras en Madrid, entre ellas la diosa Cibeles de nuestra emblemática fuente) y Juan León.

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Monumento funerario Fernando VI

El crucero está cubierto por una cúpula sobre pechinas. A los pies, un coro alto.

Las pinturas murales realizadas al temple son obra de los hermanos González Velázquez, que realizaron entre 1755 y 1757, dirigidos por el italiano Corrado Giaquinto.

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Precisamente Giaquinto es el autor del primer cuadro a los pies en la Epístola, que una vez más representa a san Francisco de Sales y santa Juana de Chantal.

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Llegando al crucero una puerta da acceso a un pasillo que lleva hasta la Capilla, llamada del Reservado, antiguo coro bajo de las monjas.

En dicho pasillo hay una bella Inmaculada Concepción de taller sevillano del XIX, inspirada en el estilo de Murillo.

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El retablo de la Capilla es de mármol, con una esplendorosa Sagrada Familia de Olivieri.

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A los pies se encuentra el sepulcro de doña Bárbara, situado a espaldas del de don Fernando.

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Monumento funerario Bárbara de Braganza

Los dos monumentos que guardan los restos de ambos están separados por una pared.

Se conserva el precioso suelo de marquetería de la Capilla, dicen, elegido por la reina.

En esta iglesia se encuentra otra creación del XIX, el mausoleo del General Leopoldo O´Donnell realizado por Jerónimo Suñol.

Son muchas las obras de arte que guarda este templo y merece la pena detenerse ante todas ellas.

A partir de 2010 tras la redacción de un Plan Director que asegurase su buena conservación se han acometido obras varias (en cubiertas, fachadas y la Capilla del Reservado ). Actualmente en su interior se están restaurando la caja del órgano y las pinturas murales.

Los grandes andamios en los que trabajan los restauradores ocupan los pies de la iglesia y toda la fachada delantera.

La caída del pebetero de una de las torres el año pasado sembró la alarma y se constató que la fachada principal estaba gravemente deteriorada principalmente debido al paso del tiempo.

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Se trata de una de las iglesias más notables y hermosas de Madrid, declarada Bien de Interés Cultural en 1979, espléndido ejemplo del arte del siglo XVIII, con elementos franceses, italianos y españoles.

Gracias al programa Abierto por obras de la Comunidad de Madrid actualmente podemos visitarla, incluida la Capilla del Reservado, normalmente cerrada, y conocer su historia gracias a las buenas explicaciones que nos ofrecen. Si el tiempo y las obras acompañan se puede subir al andamio exterior y contemplar de cerca las esculturas de la fachada.

Parroquia de Santa Bárbara
Plaza de las Salesas
Hasta el próximo 8 de diciembre
Inscripciones
en la web Abierto por obras.

Por : Mercedes Gómez

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Bibliografía:

Abierto por obras, folleto.

Gª GUTIÉRREZ, P.F y MTNZ. CARBAJO, A.F. Iglesias de Madrid. Ed. La Librería. Madrid, 2006.

Después de una larga etapa de restauración, la parroquia de los Santos Justo y Pastor y Nuestra Señora de las Maravillas –cuya historia y riqueza ya contamos aquí hace más de tres años– vuelve a mostrarse espléndida, por fin libre de andamios, desde hace apenas dos semanas. Pude visitarla el pasado domingo 17 de julio.

maravillas dos de mayo

Una grata sorpresa fue que en la entrada, en los tablones de anuncios, se habían colocado planos, fotografías e información sobre la restauración.

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La empresa encargada nos cuenta que se han acometido obras de saneamiento, reparación y consolidación de las cubiertas y fachadas “por encargo de la Parroquia de los Santos Justo y Pastor (Maravillas), Excmo. Arzobispado de Madrid”.

maravillas entrada

Se ha llevado a cabo un picado de los revestimientos de los muros exteriores con el fin de eliminar las viejas juntas de la fábrica de ladrillo y un rejuntado con mortero de cal.

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Eliminados anteriores revocos, en los muros donde el ladrillo estaba muy deteriorado se ha aplicado un estuco con acabado de ladrillo fingido… creando en esa zona en realidad un gran trampantojo.

maravillas ladrillo fingido

Se ha restaurado la construcción de granito, incluido el pórtico, elementos ornamentales…

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… las rejerías, ventanas, balcones y la puerta principal de maderas nobles.

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En el interior también se han realizado obras de restauración y rehabilitación. Tras el desmontado del pavimento de losas de piedra se realizó una “excavación arqueológica con informe de actuación”, aunque no se informa de ningún resultado. En su lugar se ha instalado un solado de granito gris.

maravillas interior

La iglesia luce en todo su esplendor, únicamente llamó nuestra atención la ausencia de la imagen de Nuestra Señora de las Maravillas.

maravillas altar

Tras esta visita, solo habían pasado quince días, ayer leíamos en el periódico digital Somos Malasaña una noticia sorprendente, que la parroquia desaparece, se va a integrar en la vecina de San Ildefonso.

Efectivamente, esta misma mañana hemos podido leer el cartel colocado en la puerta que afirma que desde ayer día 1 de agosto la parroquia de los Santos Niños Justo y Pastor se ha unido a la de San Ildefonso y que la iglesia permanecerá cerrada hasta el próximo 6 de septiembre.

Con este traslado vemos que el peregrinaje de la histórica parroquia no ha terminado.

Recordemos, lo contábamos en el artículo hace tres años aquí, que la parroquia de San Justo, una de las más antiguas de Madrid, una de las Iglesias del Fuero anteriores a 1202, estaba situada entre la plaza del Conde de Miranda y la calle de San Justo, desaparecida a finales del siglo XVII… y que en 1890 la parroquia de los Santos Niños Justo y Pastor se trasladó a la iglesia de las Maravillas.

Ahora, ciento veintiséis años después, sufre un nuevo traslado, uniéndose a la de San Ildefonso.

Así, a partir de ahora, el hermoso templo de Nuestra Señora de las Maravillas, como también nos recuerda otro cartel, quedará solo como iglesia, no como parroquia.

Curiosamente, hace dos días, el 31 de agosto –un día antes del cierre– el diario El Mundo publicaba otro reportaje que incluía una entrevista al párroco, pero no se hablaba del traslado parroquial. Sí de su cierre en agosto en que se va a aprovechar para cambiar la instalación eléctrica y restaurar la imagen de la Virgen –que en la visita habíamos echado de menos–, para que pueda volver a su casa el próximo mes.

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Esperamos en septiembre poder visitar de nuevo esta hermosa e histórica iglesia y admirar su inmenso patrimonio artístico.

Por: Mercedes Gómez

 

 

 

En el siglo XVII el gran espacio de terreno existente junto al Prado de Atocha, actual Paseo del Prado, entre la Carrera de San Jerónimo y la calle de las Huertas, pertenecía al poderoso Duque de Lerma. Allí él construyó su casa principal y fundó dos conventos, el de los Trinitarios descalzos y el de San Antonio de padres Capuchinos. Antonio Mancelli los dibujó junto a sus Huertas y jardines.

Plano de A. Mancelli, 1623.

Plano de A. Mancelli, 1623.

El Convento de Trinitarios descalzos de la Encarnación fue fundado, como decíamos, por don Francisco Gómez de Sandoval, Duque de Lerma, valido de Felipe III, Cardenal de la Santa Iglesia de Roma, el 7 de abril de 1606, así consta en el Plano de Pedro Texeira.

Plano de P. Texeira, 1656 (detalle Iglesia)

Plano de P. Texeira, 1656 (detalle Iglesia Trinitarios)

El Convento de Padres Capuchinos de San Antonio lo fundó tres años después, en 1609.

El de los Trinitarios, que había pasado a estar bajo el patronato del duque de Medinaceli, se mantuvo más o menos tal como había sido creado hasta el siglo XIX pero durante la ocupación francesa a partir de 1808 fue casi destruido. Reedificado en tiempos de Fernando VII, en 1836 fue desamortizado y quedó sin uso hasta que en 1843 volvió a manos del duque de Medinaceli que lo cedió a las monjas del Caballero de Gracia.

Por otra parte a mediados del siglo también los terrenos comenzaron a sufrir transformaciones. Se abrió la prolongación de la calle Lope de Vega –antes llamada de Cantarranas– hasta el Paseo. Poco después en el solar resultante entre dicha calle y la de Huertas se edificó el famoso palacio de Xifré de estilo árabe. Y a principios del siglo XX tuvieron lugar la prolongación de las calles de Cervantes –antigua calle de Francos– y de Jesús –en el siglo XVII calle de los Trinitarios–, actual calle del Duque de Medinaceli. Así la posesión, la gran única  manzana 233, se convirtió en las cuatro manzanas actuales.

Plano L.Delage, 1915

Plano L.Delage, 1915

El Palacio de los duques de Medinaceli fue a su vez derribado para levantar el Hotel Palace. El de Xifré sobrevivió hasta los años 50, sustituido por la antigua Casa Sindical, actual Ministerio de Sanidad.

Pero volvamos al Convento, a los años finales del siglo XIX. La comunidad de padres capuchinos del vecino San Antonio del Prado, que recordemos también había sido fundado por el duque de Lerma y estaba igualmente bajo patronato del duque de Medinaceli, pasó a ocupar el edificio de los Trinitarios. Así fue como desde 1895 los Capuchinos custodiaron la imagen del Nazareno que se hallaba en la modesta Capilla de Jesús único vestigio al parecer de la antigua iglesia de los Trinitarios.

1932 medinaceli

Desaparecida iglesia de Jesús de Medinaceli. Archivo Ruiz Vernacci, fototeca Mº Cultura.

En 1917 Jesús Carrasco Muñoz-Encina proyectó el nuevo Convento de los Padres Capuchinos, situado junto a la iglesia en la actual plaza de Jesús nº 2 y con fachada a la calle de Lope de Vega 45. Se construyó entre 1917 y 1920 en parte del terreno del antiguo convento. El mismo arquitecto lo amplió en 1954.

convento capuchinos

En 1921 proyectó la actual Basílica de Jesús de Medinaceli. La antigua iglesia fue derribada.

Foto La Esfera, 1926.

Foto La Esfera, 1926.

Conocemos por la prensa de la época cómo era ese primer proyecto que no llegó a realizarse suponemos que entre otras razones por motivos económicos.

(Hemeroteca Mº Cultura 2006)

(Hemeroteca Mº Cultura 2006)

Las obras comenzaron pero en 1927 se acometió un segundo proyecto que no se terminó hasta 1929. Como leemos en una placa instalada en la fachada, la iglesia en su estructura actual fue inaugurada en 1930.

De estilo neo-barroco la fachada consta de dos cuerpos superpuestos coronados por un frontón y una cruz. El cuerpo inferior está dividido en tres partes, en el centro está la entrada principal.

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En el cuerpo superior bajo un arco de medio punto y entre pilastras una bonita vidriera de la Casa Maumejean representa la Apoteosis del Cristo de Medinaceli.

medinaceli vidriera

El interior de planta de cruz latina tiene tres naves. Al fondo de la gran nave central en el altar mayor se encuentra el camarín que normalmente cobija al Cristo, excepto en momentos como la Semana Santa en que desciende para salir en procesión.

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En la nave del Evangelio hay varias capillas. La mayor, en el crucero, dedicada a la Inmaculada Concepción, imagen de principios del siglo XIX procedente del Convento de San Antonio del Prado. A su derecha, tras una espléndida reja de forja del siglo XVII, se encuentra la capilla-panteón creada en 1953 para la familia del ducado de Medinaceli, obra del arquitecto Luis Gutiérrez Soto.

cerradura panteon

En ella se encuentran dos sepulcros de mármol con los restos del duque de Medinaceli Luis Jesús Fernández de Córdoba fallecido en el mes de julio de 1956 y su segunda esposa. En el centro la pintura de un Cristo Crucificado de fines del siglo XVIII. El techo está decorado con pinturas de Enrique Segura.

medinaceli panteon

Otras capillas de interés son la de la Divina Pastora y la de Nuestra Señora de la Divina Providencia con una escultura de la Virgen de la Leche obra de Mariano Bellver. Ambas proceden también de San Antonio del Prado. Y la última dedicada a San Antonio de Padua muestra una escultura de Mariano Benlliure, de 1945.

Sin duda la obra más valiosa y más antigua es la de Nuestro Padre Jesús Nazareno o Jesús del Rescate, más conocido hoy día como Jesús de Medinaceli.

La escultura es una talla sevillana de la primera mitad del siglo XVII. No hay certeza sobre quién fue su autor, tal vez Francisco de Ocampo o, más probablemente se cree por las características artísticas, Luis de la Peña. Es una imagen modelada de cuerpo entero, no de vestir, con los brazos articulados.

jesus medinaceli

Se cree que la escultura fue creada para los Padres Capuchinos de Sevilla que la llevaron a una ciudad en el norte de África para ser venerada por los ciento cincuenta soldados allí destinados. Hacia 1681 se encontraba en Mámora, conocida en España como San Miguel de Ultramar, pequeña colonia que por entonces se perdió. Los soldados y las imágenes, entre ellas el Nazareno, cayeron en manos de los musulmanes. Eran los últimos tiempos del reinado de Carlos II.

Después el Cristo fue recuperado, aunque sobre el precio no hay acuerdo y entramos en el terreno de la leyenda lo cierto es que volvió a España y luego llegó a Madrid, y que su historia a lo largo de sus casi cuatro siglos de vida ha sido muy azarosa.

Primero llegó al Convento de los Trinitarios descalzos de Sevilla, de ahí en 1682 al Convento de la misma Orden en Madrid. Su Capilla fue inaugurada en 1689. Por entonces se realizaron numerosas copias.

jesus cuerpo entero

A causa de la guerra de la Independencia sufrió varios traslados, a los Basilios en la calle Desengaño, San Martín… tras la desamortización en 1836 fue llevado a la parroquia de San Sebastián. En 1845 el duque solicitó su vuelta al convento de Trinitarios lo cual consiguió al año siguiente.

En el inicio de la guerra civil los religiosos temieron por la imagen y la escondieron. En 1937 un batallón republicano estableció su cuartel en este convento, y una mañana buscando madera para calentarse en el sótano encontraron la caja con el Cristo y, después de una restauración de urgencia pues le había afectado la humedad, la valiosa escultura fue trasladada al Museo del Prado. La imagen fue una más de las obras salvadas por las tropas republicanas que las entregaron a la Junta de Incautación del Tesoro Artístico Nacional. Jesús de Medinaceli viajó con los cuadros y otros elementos del Patrimonio a Valencia, posteriormente a Francia y en 1939 se expuso en Ginebra en la Sociedad de Naciones junto con algunas pinturas del Prado. En mayo de 1939 regresó a Madrid.

Además de su gran valor histórico y artístico, fue y sigue siendo sin duda una de las imágenes religiosas más veneradas en Madrid.

Del convento de los Trinitarios del siglo XVII y su iglesia, así como de la casa del duque de Lerma, no quedan apenas vestigios. Como vimos, fue todo sustituido por las nuevas construcciones y otros edificios que a su vez fueron derribados para levantar los actuales.

Parte de la antigua manzana 233 desde el Paseo del Prado

Parte de la antigua manzana 233 desde el Paseo del Prado

En el pavimento del Paseo del Prado, frente a la calle de las Huertas, unas losas de distinto color al de la acera marcan la situación y la planta del torreón que allí se levantaba, en la cerca que rodeaba el convento.

Texeira 1656 (detalle torreón)

Texeira 1656 (detalle torreón)

 

Paseo del Prado 2016

Paseo del Prado 2016

Estas losas y una placa colocada en 2003 son el único recuerdo de los restos arqueológicos hallados durante unas obras de las que no he logrado conseguir información.

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Pero sobre todo se conserva la imponente presencia de la imagen de Jesús tallada en Sevilla en las primeras décadas del siglo XVII y llegada a este convento posiblemente, según los padres Capuchinos, el 21 de agosto de 1682.

jesus medio cuerpo copia

Por : Mercedes Gómez

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Bibliografía:

La Esfera 18.3.1922 y 27.3.1926 ; Hoja del Lunes 16.7.1956
García Gutiérrez, P.F. y Martínez Carbajo, A.F. Iglesias de Madrid. Ed. La Librería, Madrid 2006.
Azorín, Francisco. El Madrid romero y devoto. Ed. La Librería, Madrid 2006.
Folleto HH.MM. Capuchinos

Colmenar Viejo es uno de los pueblos que formó parte del territorio conocido como Real de Manzanares, junto a Soto del Real, Hoyo de Manzanares, Miraflores… que fueron objeto de pleitos entre Segovia y Madrid durante toda la Edad Media. Juan I de Castilla los adjudicó a Pedro González de Mendoza (1340-1385); Íñigo López de Mendoza (1398-1458) fue el I Conde del Real de Manzanares.

Bajo el patronazgo de los Mendoza, propietarios del Real de Manzanares, se levantó a finales del siglo XV la iglesia.

En 1504 el rey Fernando el Católico concedió a Colmenar la categoría de villa.

 

Basílica de la Asunción de Nuestra Señora

La Basílica de la Asunción es uno de los templos más importantes y bellos de la Comunidad de Madrid, construido sobre la antigua parroquia de Santa María, iniciado hacia 1480-90 y finalizado en la década de 1540. Su estilo es gótico tardío, con algunos elementos renacentistas.

iglesia colmenar norte

Las obras comenzaron por los pies, al parecer para que pudiera continuar el culto en la primitiva iglesia mientras se edificaba la nueva. En esta primera etapa se construyeron los tres primeros tramos bajo la dirección de Juan Guas que diseñó también las portadas.

Cerca de 1500 comenzó la segunda etapa constructiva –Juan Guas había muerto en 1496– a cargo de Hannequin de Cuéllar, hijo de Hannequin de Bruselas. En esta época se construyó el presbiterio y la magnífica torre.

La iglesia es de fábrica de granito, excepto sus tres puertas de acceso que fueron construidas en piedra caliza. Las más ricas en ornamentación son las de las fachadas norte y oeste, según modelo de Juan Guas inspirado en el arte mudéjar, con varios arcos, alfiz y moldura alrededor de todo el conjunto.

Portada norte

Portada norte

Los escudos que las adornan son -ya del siglo XVI- los del III Duque del Infantado, don Diego Hurtado de Mendoza, casado con doña María Alonso de Pimentel, hija del Conde de Benavente.

Portada oeste

Portada oeste

La portada sur o Puerta del Sol es más sencilla, cubierta con un pórtico de madera sobre tres columnas dórico-toscanas, añadido a finales del siglo XVII.

Portada sur

Portada sur

En el interior la imponente iglesia tiene planta basilical con tres naves, crucero y ábside ochavado.

iglesia naves

El altar mayor fue decorado con un pequeño retablo mural gótico de tracería estucada. La pintura fue descubierta en 1981 y limpiada en 1993.

La Misa de San Gregorio (h. 1500)

La Misa de San Gregorio (h. 1500) (Foto: “Pintura mural Comunidad de Madrid”)

Se cree que pudo formar parte del sepulcro de Benito López, sacerdote de Collado Mediano que murió en 1500 y fue allí enterrado.

El mural representa La Misa de San Gregorio, símbolo funerario frecuentemente utilizado en la Edad Media, bajo un calvario con la calavera de Adán.

La Misa de San Gregorio (h. 1500) (detalle)

La Misa de San Gregorio (h. 1500) (detalle) (Foto: “Pintura mural Comunidad de Madrid”)

Lo cierto es que es imposible contemplar el mural, se encuentra oculto detrás del extraordinario retablo plateresco que pasó a presidir el altar mayor, considerado de la escuela toledana. Nos cuentan que está situado a la altura del extremo inferior izquierdo del retablo actual.

Hacia 1540 se inició el último periodo de construcción de la iglesia durante el cual se incorporó la sacristía y el coro con su monumental escalera, a cargo de Rodrigo Gil de Hontañón o su escuela.

El retablo fue realizado entre 1560 y 1583. Sus 12,5 m. de altura por 11,60 de anchura exponen con gran riqueza iconográfica las figuras y escenas del Antiguo y Nuevo Testamento.

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En su ejecución intervinieron varios artistas. En la traza, ensamblaje y parte de la decoración de su arquitectura, los escultores Juan de Tovar y Francisco de Linares. El dorado y estofado fue posiblemente obra de los pintores Rodrigo de Vivar y Jerónimo Rodríguez.

La obra escultórica se atribuye a Francisco Giralte, autor entre obras del retablo de la madrileña Capilla del Obispo.

La pintura, de gran valor, fue realizada por artistas toledanos y de la escuela madrileña. Son seis tablas que representan escenas del Nuevo Testamento. La Anunciación, situada en el cuerpo inferior a la izquierda –tras ella se encuentra la pintura de San Gregorio– se cree es obra de Diego de Urbina, discípulo de Alonso Sánchez Coello, pintor de Cámara del rey Felipe II. Dos tablas se han atribuido al propio Sánchez Coello, El Nacimiento y La Adoración de los Magos. Otras pinturas fueron obra de Hernando de Ávila.

En las dos naves laterales hay cinco retablos. Junto al altar mayor en el lado de la epístola, el retablo barroco de la Virgen del Rosario, con una imagen del siglo XVI procedente de una ermita desaparecida; en el lado del Evangelio, el de la Inmaculada Concepción. Otros son los de la Encarnación, de Santa Ana y el de San Juan Nepomuceno.

Todos los espacios están cubiertos por hermosas bóvedas de arista con terceletes.

terceletes

 

Museo de Arte Sacro

Desde el verano de 2009 la Basílica acoge un interesante Museo de Arte Sacro.

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Las piezas se distribuyen entre el coro y los cuartos de la torre.

museo en el coro

En el coro contemplamos la caja del órgano del siglo XVII, imágenes religiosas de varias épocas, libros de coro de los siglos XVI y XVII, piezas y ornamentos litúrgicos, y otros objetos, testigos de la larga historia de Colmenar Viejo.

Ajuar funerario (siglos VI-VII)

Ajuar funerario (siglos VI-VII)

Desde el coro iniciamos la subida a la torre, un verdadero viaje al siglo XVI.

inicio escalera torre

En el primer cuarto hay valiosas esculturas. Una de las joyas que admiramos es una Virgen con Niño realizada en alabastro hacia 1530, relacionada con el taller de Diego de Siloé.

Virgen con Niño (h. 1530)

Virgen con Niño (h. 1530)

En el segundo rellano, algunas piezas de retablos. También se exhiben pinturas del siglo XVIII. Además de las piezas del museo, algunas fotografías nos muestran cómo era la iglesia a principios del siglo XX y un detalle del mural de La Misa de San Gregorio.

 

La Torre-Campanario

La torre se levanta majestuosa a los pies de la iglesia, en el lado sur. Como dice Áurea de la Morena, es “una de las más importantes de Castilla por su tamaño, categoría artística y singularidad”. Coronada por el chapitel, es cuadrangular, con 8,80 m. cada lado, y una altura de 50,12 hasta la cúspide.

torre colmenar

En el exterior, del piso superior salen unas gárgolas, con forma de dragón en las esquinas y de león en los lados.

El chapitel se adorna con pináculos en las esquinas y centro de cada lado, y las aristas están adornadas por leones, dragones y grifos. Una balaustrada completa la rica ornamentación. Aunque por la altura no se puede apreciar, las esculturas son muy detalladas. Se cree pudieron ser obra de Francisco y Simón Colonia.

chapitel torre

Las escaleras de caracol por las que vamos subiendo están divididas en tramos que se corresponden con cada cuerpo de la torre, ubicados en diferentes esquinas con el fin de equilibrar los pesos en cada uno de dichos tramos.

torre dos esquinas

Durante el ascenso sorprende la belleza de las formas de los elementos arquitectónicos, los detalles, la magnífica piedra de granito local.

Quitamiedos en la escalera de caracol

Quitamiedos en la escalera de caracol

Y llegamos al precioso campanario en cada uno de cuyos lados se abren dos ventanas alargadas rematadas con un arco de medio punto.

campanario ventanas

Desde aquí podemos oír las sonoras campanadas y ¡qué maravilla ver el interior del chapitel!

El chapitel o aguja octogonal, hueca, es de piedra caliza.

chapitel int

Es muy emocionante estar en el campanario, admirar el chapitel desde aquí, y contemplar la histórica villa de Colmenar Viejo y las montañas a lo lejos.

Colmenar

Por : Mercedes Gómez

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Basílica de la Asunción
Calle de Isabel la Católica, 2 – Colmenar Viejo
Museo de Arte Sacro, lunes a viernes de 11 a 13 h. Entrada: 3 euros.

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Bibliografía:

VVAA. Madrid, Villa, Tierra y Fuero. Ed. Avapiés. Madrid, 1989.
DE LA MORENA, Áurea. “La torre campanario de la iglesia parroquial de Colmenar Viejo (Madrid) en Anales de Historia del Arte, nº1, Madrid 1989.
Pintura mural de la Comunidad de Madrid. Comunidad de Madrid, 2015.

La iglesia de San Pedro Ad Víncula, que visitamos hace ya más de año y medio, en junio de 2014, se encuentra en el Casco Histórico de Vallecas. Recordemos que inicialmente el motivo de nuestra visita fue conocer la Capilla del Santísimo, antiguo Camarín de Nuestra Señora del Rosario, que entonces hallamos cerrada debido a las obras de restauración.

san pedro

El templo, su historia y las obras de arte que guarda fueron un inesperado premio, un gran descubrimiento, mereció la pena el paseo. Hoy volvemos a la Villa de Vallecas para admirar el valioso Camarín, una verdadera joya barroca cuyas pinturas hasta ahora solo conocíamos por las fotografías de la Junta de Incautación de Madrid que se conservan en el Ministerio de Cultura, Fototeca del Patrimonio Histórico.

Vallecas. Decoración de la bóveda de la capilla del lado de la Epístola adosada a la Mayor. Protegida por la Junta. 15 agosto 1937. Fototeca Mº Cultura.

Vallecas. Decoración de la bóveda de la capilla del lado de la Epístola adosada a la Mayor. Protegida por la Junta. 15 agosto 1937. Fototeca Mº Cultura.

La Capilla es muy bella. Situada junto al altar mayor, en el lado de la epístola, fue creada en el siglo XVII sobre una construcción anterior.

capilla

Consta de dos espacios. El principal es de planta cuadrangular.

capilla completa

Está cubierto con una bóveda semiesférica con casquete central sobre pechinas.

cupula

Bóveda del Camarín de la Virgen del Rosario, Vallecas, diciembre 2015

Y tres lunetos, todo ello decorado al temple. Dos de los lunetos tienen una ventana en el centro.

cupula 3 lunetos

El tercero está adornado con el Nacimiento de la Virgen.

luneto3

La obra pictórica tradicionalmente se consideró próxima al arte de Lucas Jordán hasta que Natividad Galindo, como ya vimos en el artículo dedicado a Juan Vicente de Ribera, la relacionó con la Capilla de las Sagradas Formas de Alcalá de Henares. Su similitud en cuanto a estilo y contenido figurativo deja casi fuera de toda duda la autoría de Ribera.

La cúpula está dividida en ocho gajos por nervios cajeados fingidos tan perfectos que parecen verdaderos, adornados con ramos de frutas. En cada uno de ellos se halla la figura de un ángel, distinto en cada caso, con motivos alegóricos; en los extremos, letras que forman la frase “Mª del Rosario”. La bóveda se remata con un óculo con nuevas figuras de ángeles.

cupula angeles

Las cuatro pechinas son falsamente cóncavas gracias a la representación de arquitecturas fingidas con las imágenes de los cuatro Evangelistas. Son numerosos los recursos al trampantojo, característicos del Barroco. Juan Vicente de Ribera fue heredero de las técnicas ilusionistas introducidas en España por Mitelli y Colonna.

pechina

El segundo espacio, más pequeño, es la antecapilla, situada tras un arco que, en lugar de un luneto, ocupa el cuarto lado de la cúpula.

antecapilla completa

El Camarín ha sido restaurado en varias ocasiones, en los años 50 del pasado siglo, entre 1996-2004 y más recientemente, entre 2012-2013, bajo la supervisión de la Comunidad de Madrid. De julio a septiembre 2012 se llevaron a cabo la limpieza y eliminación de antiguos morteros procedentes de una intervención anterior.

Igual que todo el templo, presentaba un gran deterioro debido a las humedades y a intervenciones no apropiadas. Su estado era lamentable por lo que se procedió a una restauración en profundidad. Era utilizado como almacén de forma que hubo que retirar armarios, entelados, cables, etc. para devolverle su aspecto original y recuperar elementos ocultos y dañados.

Después en esta primera fase se procedió a la consolidación y reintegración de elementos perdidos, con materiales estables, inocuos y reversibles.

En la cúpula, además de su restauración se realizaron una serie de catas en busca de las pinturas de la decoración primitiva que se suponía había bajo el temple actual sobre yeso, de las que solo se veía un pequeño fragmento en uno de los paramentos. Apareció una decoración al temple sobre cal y arena, de principios del siglo XVII.

pintura paramento

En los vanos de los huecos convertidos en armarios había decoraciones de dos épocas diferentes. Abajo, sin datar aún, al temple sobre cal y arena. Arriba, óleo sobre yeso, quizá del XVIII.

En la antecapilla aparecieron restos arquitectónicos y pinturas más antiguas, realizadas antes que las de la cúpula, muy sencillas pero de gran interés.

arco y pinturas

En los años 50 del pasado siglo XX fue cubierta por una bóveda de cañón que tapaba una anterior bóveda de arista. Se eliminó un muro ciego que dejó a la vista el arco de medio punto entre los dos espacios, con decoración vegetal de temple y oro sobre yeso.

arco y bovedas

Toda la capa pictórica fue limpiada y consolidada. En septiembre-noviembre 2013 finalizaron los trabajos en la cúpula y en el arco de encuadre entre los dos espacios, recuperándose los volúmenes y pinturas originales, las más antiguas probablemente realizadas en torno a 1650. Una de las tareas más delicadas fue la reintegración de las pinturas perdidas en la cúpula, que pudo llevarse a cabo gracias a las fotografías conservadas en los archivos del IPHE, siempre teniendo en cuenta la reversibilidad.

Finalmente, en 2014-2015 han terminado los trabajos de consolidación y restauración de la pintura, recuperada en los huecos de los vanos, la bóveda de arista y el arco de comunicación entre los dos espacios.

En la estancia más pequeña se hallaron vestigios de pintura de ángeles y flores al temple sobre yeso que corresponden al arranque de la bóveda de arista y paramentos primitivos, de una primera capilla-camarín.

Se realizó un estudio completo del estado de conservación, técnica del pintor, etc. y se descubrieron una serie de hechos importantes.

antecapilla

La capilla está realizada en fábrica de mampostería y ladrillo, con dos enlucidos de mortero, una primera capa de temple sobre cal y arena de comienzos del siglo XVII y una segunda capa de yeso de mediados del mismo siglo. Sobre esta última están las pinturas realizadas al temple de Juan Vicente de Ribera.

El Camarín es una joya que merece la pena contemplar, lleno de detalles pictóricos y arquitectónicos, pero también toda la iglesia. Sus muros, la bóveda gótica… eliminados los daños por la humedad, ahora lucen en todo su esplendor.

Antes de abandonar el histórico templo, no hay que olvidar tampoco admirar la pintura La Liberación de San Pedro de Angelo Nardi, igualmente restaurada por la Comunidad de Madrid, que pudimos ver de cerca en la exposición El triunfo de la imagen, uno de los cuadros situados en el altar mayor, a la izquierda de La liberación de San Pedro de Ricci, ubicada en el muro exterior del Camarín.

Mucho arte para disfrutar.

Por : Mercedes Gómez

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Bibliografía:

GALINDO, Natividad. El pintor madrileño Juan Vicente de Ribera. Boletín del Museo del Prado. Vol XV, nº 33, Madrid 1994.
GARCÍA GUTIÉRREZ, P.F. y MARTÍNEZ CARBAJO, A.F. Iglesias de Madrid. Ed. La Librería 2006.
LÓPEZ FERNÁNDEZ, Yolanda. “Iglesia de San Pedro Ad Vincula de Vallecas (Madrid). Restauración de la capilla de la Virgen del Rosario”, en Pintura mural de la Comunidad de Madrid. Comunidad de Madrid, 2015.

 

 

Felipe Neri nació en Florencia el 21 de julio de 1515. En mayo de 1551, contaba 36 años, fue ordenado sacerdote; poco después fundó la Congregación del Oratorio, una sencilla comunidad de sacerdotes cuna de la futura Congregación canónica. Murió en Roma en 1595, el 26 de mayo, día en que se celebra su fiesta. Conocido como el Apóstol de Roma fue canonizado en 1622.

Bajo su advocación el Oratorio de Alcalá de Henares fue fundado por don Martín de Bonilla que consiguió la Licencia del Cardenal en 1694.

Un primer Oratorio provisional se encontraba en el lugar donde hoy se sitúa la Sacristía. Cuatro años después se decidió construir una nueva iglesia que no fue terminada hasta 1714. Su fachada de ladrillo conserva rasgos del barroco madrileño. El maestro de obras fue Bartolomé Oñoro, que dirigió la construcción con la colaboración de Pedro Crespo, quien se encargó de acabarla tras la muerte de Oñoro. Precisamente en la Sacristía, donde se originó, se halla una bonita maqueta de madera del conjunto actual, obra de Pablo Barrio, vecino de Alcalá.

san felipe neri maqueta

Plaza Padre Lecanda, 4

El Oratorio guarda en su interior valiosas obras de arte; hoy vamos a centrarnos en tres de ellas, tres pinturas que representan a San Felipe Neri.

Hasta 1811 el Oratorio conservó su decoración original. Se sabe que el retablo de la iglesia era obra de Tomás de Busto y que en él se encontraba una Apoteosis de San Felipe Neri, al parecer obra de Teodoro Ardemans; no se conserva, fue destruido por los franceses en la guerra de la Independencia.

El templo fue restaurado en 1854 durante el reinado de Isabel II. El retablo perdido fue sustituido por uno fingido, atribuido a Manuel Laredo, artista muy ligado a Alcalá, donde construyó su palacio, el Palacio de Laredo, incluso llegó a ser su Alcalde; fue gran coleccionista, restaurador y pintor. Otro espectacular trampantojo, también obra suya, es el de la Ermita de San Isidro.

A pesar de que este retablo de Laredo existió hasta hace relativamente poco tiempo (comienzos de los años 70 del siglo XX), solo tenemos una imagen, una postal del año 1920. Aunque no se aprecia el detalle de las pinturas ya que se trata de una vista general, se sabe que las esculturas que adornaban el altar eran San Felipe y Santa Teresa, donativos del fundador, que hoy continúan en el mismo lugar.

San Felipe, Anónimo del siglo XVII ; y Santa Teresa, una copia, también del siglo XVII, de la obra de Gregorio Fernández que se encuentra en el Museo Nacional de Valladolid.

Postal 1920

Tarjeta Postal, 1920 (ed. P.Lecanda)

El actual retablo es también fingido, un gran trampantojo, al parecer sin pretenderlo similar al anterior. Este es obra de Chordi Cortés.

san felipe neri nave

En la actualidad en la parte superior de la calle central hay un Calvario de Salvador Maella. Debajo, desde 2005 en que fue restaurado, en el centro se encuentra la Apoteosis de San Felipe Neri de Juan Vicente de Ribera, custodiada por las dos esculturas ya mencionadas, San Felipe a su derecha, Santa Teresa a la izquierda, en la misma posición que antaño.

retablo mayor

El retablo simula una construcción neoclásica, con columnas, sus capiteles y frontones.

retablo esculturas

La pintura de Ribera describe una escena situada en un jardín, en una terraza de baldosas rojas y blancas, en la que a la izquierda se adivina una balaustrada y una columna a la derecha. Es un escenario barroco en el que San Felipe se representa sobre una nube sostenida por ángeles. A la izquierda otros ángeles juegan con el bonete del santo en referencia a la dignidad cardenalicia que rechazó en varias ocasiones.

vicente de ribera

Juan Vicente de Ribera (1704)

Obra firmada y fechada, de 1704, como comentábamos en el artículo aquí dedicado al artista, probablemente le fue encargada por los propios Padres Filipenses, dadas las relaciones que con esta Congregación parece que mantuvo el pintor, según se desprende de las cláusulas de su testamento.

Del mismo tema es otra Apoteosis de san Felipe Neri atribuida a Teodoro Ardemans, dada a conocer por Elías Tormo en 1931 en su Guía de Alcalá de Henares.

Archivo Moreno Fototeca Patrimonio Histórico.

Archivo Moreno Fototeca Patrimonio Histórico.

Es una de las obras que figura en el inventario de la Colección Oratorio de San Felipe Neri fotografiada por Moreno, hoy conservada en la Fototeca del Patrimonio Histórico. En la ficha de la foto, anterior a 1938, figura catalogada como obra del siglo XVII. Hoy día su autoría no está demostrada, en el propio Oratorio está catalogado como Anónimo del siglo XVIII, mide 80 x 60 cm.

Se considera un boceto de la pintura que se encontraba en el retablo mayor, del mismo tema, destruido durante la Guerra de la Independencia como ya comentamos.

ardemans?

Representa al santo vestido de sacerdote contemplando a Cristo y la Virgen, sentados entre las nubes, sostenido por ángeles. Otro grupo de angelitos juegan en primer plano a la izquierda. Básicamente, es la misma representación del cuadro de Ribera.

Se encuentra en una capilla nueva, antiguo pasillo a la derecha del altar, hoy dedicada a San Felipe Neri. En este mismo lugar podemos admirar la tercera obra.

capilla copia reni

Anónimo de finales del siglo XVII, copia de la famosa pintura de Guido Reni, San Felipe Neri y la Virgen con el Niño, que está en Roma, en la iglesia de Santa María en Vallicella.

copia guido reni

Desde el pasado mes de mayo 2015 hasta el próximo de 2016 se celebra el V Centenario del nacimiento de San Felipe Neri. Una ocasión excelente para visitar el Oratorio y la bella Alcalá de Henares.

Por : Mercedes Gómez

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Bibliografía

Jakubczyk, Bolek P. El Oratorio de San Felipe Neri de Alcalá de Henares. Madrid 2008.

Oratorio San Felipe Neri

 

Hace muy pocos días visitamos la Sacristía del Monasterio del Escorial y tuvimos ocasión de contemplar admirados la pintura de Claudio Coello, La Sagrada Forma, tras la cual se encuentra la reliquia.

Como contaba al final del artículo, solo una vez al año, el último domingo de septiembre, el cuadro de Claudio Coello es bajado mediante poleas y todo queda a la vista.

Ayer domingo yo no pude asistir pero sí nuestra querida amiga Elena, a quien seguro conocéis por sus comentarios aquí en el blog, que me ha enviado unas fotos magníficas gracias a las cuales todos vamos a poder ver cómo tuvo lugar la emocionante ceremonia y en cierto modo completar la historia. ¡Gracias, Elena!

Durante la celebración el cuadro comienza el descenso y aparece la cabeza del Cristo de bronce dorado de Pietro Tacca.

sagrada forma1

Recordemos que el Cristo es una de las joyas escultóricas del Monasterio, donde ya se encontraba al menos desde 1648. Realizado en el taller florentino del gran escultor su primer destino fue el Panteón.

sagrada forma3

La reliquia, la Forma, se guarda en un templete neogótico diseñado por el pintor Vicente López en el siglo XIX situado bajo dos ángeles y el Cristo, que tras el descendimiento del cuadro va quedando a la vista de los asistentes.

sagrada forma5

Desde el camarín únicamente vimos la parte posterior del crucifijo de madera al que se encuentra unido el Cristo cuya figura solo adivinamos pues mira hacia la Sacristía. Ayer sí pudo ser visto, sobre el Altar y la Custodia que guarda la Sagrada Forma.

sagrada forma6

Después, la pintura volvió a su lugar. Hasta el próximo mes de septiembre, el último domingo.

cuadro coello

Por : Mercedes Gómez

 

Miguel de Cervantes Saavedra nació en 1547 en Alcalá de Henares. Su vida fue bastante azarosa, una buena parte de la cual pasó en Madrid. Además de monumentos, placas y lápidas varias dedicadas al gran escritor, dos recuerdan que vivió en la Villa, aunque don Miguel tuvo aquí al menos hasta ocho domicilios distintos, que recorreremos tal vez otro día, casi todos en el mismo barrio, el hoy llamado Barrio de las Letras.

Una de esas lápidas se encuentra en su última casa alquilada en la calle de Francos, hoy de Cervantes nº 2, esquina calle del León, donde murió el 22 de abril de 1616.

Calle de Cervantes nº 2

Calle de Cervantes nº 2

Aunque no tanto como su vida terrenal, los restos de Cervantes han sufrido bastantes avatares, ligados a la historia de la iglesia del Convento de las Trinitarias.

Últimamente se ha hablado mucho de don Miguel, sobre todo de sus huesos, con motivo de su búsqueda en dicho Monasterio de San Ildefonso y San Juan de Mata de Trinitarias descalzas, en el nº 18 de la cercana calle de Lope de Vega.

Miguel de Cervantes fue enterrado en la primitiva iglesia del monasterio, tal como él mismo había solicitado. Pero con motivo de la construcción del nuevo convento y su templo -los que hoy podemos contemplar-, se desconocía el lugar exacto en que se encontraban sus restos.

Gracias a los documentos localizados por el historiador Francisco Marín Perellón se ha sabido que en algún momento fueron trasladados a la cripta, bajo el templo actual, donde se encontraron los huesos de varios cuerpos. Según han afirmado los investigadores existen “certezas históricas, documentales, arqueológicas y de arqueología forense” de que algunos de ellos, aunque no se haya podido precisar cuáles, corresponden a Cervantes y su esposa Catalina de Salazar.

El antiguo Convento de las Trinitarias descalzas de San Ildefonso fue fundado por doña Francisca Romero Gaitán en 1612.

Plano de A. Mancelli, 1623 (detalle)

Plano de A. Mancelli, 1623 (detalle)

Doña Francisca era hija del capitán Juan Romero, así consta en el plano de Pedro Texeira, que representa el Convento con el nº XLVIII.

La Comunidad de religiosas ocupó unas casas compradas por la fundadora, luego casas 11 y 12 de la que sería manzana 230, en la calle de las Huertas con vuelta a la calle de Cantarranas, actual Lope de Vega.

La primitiva iglesia, que debía ser muy modesta, se encontraba en la zona más al este de la manzana, junto a la actual Costanilla de las Trinitarias.

huertas trinitarias

Solo seis años después de la fundación, en 1618 los conflictos provocaron que doña Francisca abandonara el patronato. A partir de entonces el Convento tuvo bastantes problemas, buscó un nuevo patrono, pero no lo encontró hasta 1630. María de Villena y Melo, marquesa viuda de la Laguna, afrontó con sus rentas y bienes en Castilla y Portugal la dotación de la comunidad de Trinitarias Descalzas.

María de Villena murió al año siguiente y los conflictos continuaban. Francisca Romero, que presentó una demanda para recuperar sus casas y, por otra parte, la sublevación de Portugal en 1640, impidieron que el dinero de su legado llegara al convento. Hasta 1668 en que se firmó la paz de Lisboa y se pudo comenzar la construcción del nuevo templo. Ese año Marcos López proyectó la iglesia que construyeron José de Arroyo y Miguel Chocarro entre 1673 y 1698.

Hacia 1694 se emprendió la construcción del convento, que se prolongó hasta 1730. Las obras fueron iniciadas por Francisco Ruiz y finalizadas por Juan Ruiz. Entonces la antigua iglesia fue demolida. Así, ambas iglesias coexistieron durante más de treinta años.

Desde el siglo XIX una lápida de mármol, obra del escultor Ponciano Ponzano, ya recordaba que allí yacía Cervantes, por última voluntad.

fachada y lapida cervantes

La entrada a la iglesia tiene lugar por un pórtico con tres arcos de medio punto, con rejas de forja de finales del XVII.

nartex trinitarias

Sobre ellos, un relieve con la Imposición de la casulla a San Ildefonso, y encima el escudo de la orden trinitaria. A ambos lados, los escudos de los marqueses de la Laguna, los segundos fundadores.

La inauguración de la nueva lápida en el interior del templo tuvo lugar el pasado día 11 de junio. El día anterior se habían depositado tres urnas con parte de los restos hallados durante las investigaciones de los cuerpos enterrados entre 1613 y 1630 en la primera iglesia de las Trinitarias, luego trasladados a la cripta, entre los cuales se encuentran los que podrían pertenecer a Cervantes. Se celebró una ceremonia de reentierro jurídico.

La lápida ha sido colocada en los pies del templo, junto a la entrada, en el lado del evangelio, a la izquierda.

lapida cervantes

La inscripción dice que “Yace aquí Miguel de Cervantes Saavedra (1547-1616)”, a continuación un texto, propuesto por la Real Academia Española, que procede de una de sus obras, Los trabajos de Persiles y Sigismunda (1616):

El tiempo es breve, las ansias crecen, las esperanzas menguan, y, con todo esto, llevo la vida sobre el deseo que tengo de vivir”.

lapida cervantes hoy copia

A propósito de todo esto, en el vestíbulo del Museo de Historia, en la calle de Fuencarral hasta el próximo 27 de septiembre, se puede visitar una pequeña exposición Cervantes a la luz. Imágenes del hallazgo.

expo cervantes

Museo de Historia

Pero volvamos al templo, que guarda algunas obras de gran valor artístico.

A continuación de la nueva lápida dedicada a Cervantes, la primera capilla en el lado del Evangelio exhibe un Cristo de las enagüillas, copia del Cristo de Burgos. La siguiente, una pintura del siglo XVII de Alonso del Arco, Visión de San Felipe Neri, arriba, San Ignacio de Loyola, y en el altar una bella talla de la Inmaculada, atribuida a Sebastián Herrera Barnuevo.

Inmaculada

En el crucero, frente a los retablos a ambos lados del Altar Mayor, dos lápidas recuerdan a los segundos fundadores, el marqués de la Laguna, Sancho de la Cerda, y la marquesa María de Villena.

El altar-retablo lateral, en este lado del Evangelio, del siglo XVIII y estilo churrigueresco, está dedicado al Cristo de la Piedad, obra de 1715, de la escuela castellana.

retablo cristo piedad

Dos pequeñas tallas ubicadas a ambos lados, una Magdalena y un San Pedro de Alcántara, atribuidos a Pedro de Mena.

magdalena

Llama la atención una Piedad sobre la puerta del Sagrario, bajo el Cristo, una tabla flamenca del siglo XV.

piedad xv

El Retablo Mayor dedicado a San Ildefonso, es obra de Manuel de Mesa, del siglo XVIII. Las esculturas a ambos lados, de San Juan de la Mata y San Félix de Valois, fundadores de los Trinitarios en el siglo XII, son obra de Manuel Correa (1659), escultor portugués considerado discípulo de Manuel Pereira.

Además de la que se encuentra en la fachada del convento, como vimos, y de la nueva, sobre la ventana enrejada del Coro bajo junto al altar mayor, sobre la cripta, hace tiempo que ya existía una lápida recordando que Cervantes yacía en este monasterio, junto a su esposa Catalina de Salazar, su hija Isabel y Sor Marcela de San Félix, hija natural de Lope de Vega, como lo fue la de Cervantes.

lapida cervantes antigua

En algún momento se tachó el nombre de la hija de Cervantes, y sorprendentemente, así continúa.

Al otro lado, el retablo de San Juan Bautista de la Concepción, junto a la puerta de la Sacristía. En la primera capilla de la Epístola, hallamos la Visión de San Agustín, lienzo de 1669, de Juan Espinosa de los Monteros. A continuación, en los pies, el altar de Santa Cecilia, con una pintura flamenca de Van Aken, del XVII.

El Monasterio de San Ildefonso y San Juan de Mata, situado en la Calle de Lope de Vega nº 18, con fachadas a la Costanilla de las Trinitarias y la calle Huertas, es Bien de Interés Cultural desde 1943, y la Iglesia desde 1921.

No demasiado lejos de su último domicilio, donde murió, ni del Convento de las Trinitarias, donde fue enterrado, en el Paseo del Prado en la verja del Jardín Botánico hay otra placa municipal en homenaje a Cervantes, mi preferida, en la que unas líneas de su Viaje del Parnaso dicen :

“Adiós Madrid; adiós tu Prado y fuentes
que manan néctar, llueven ambrosía…”

placa adios madrid

Por: Mercedes Gómez

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Bibliografía:

COAM. Guía de Arquitectura. Madrid, 2003.
Guerra de la Vega, Ramón. Guía para visitar las iglesias y conventos del antiguo Madrid. Madrid 2009.
García Gutiérrez, P.F. y Martínez Carbajo, A.F. Iglesias conventuales de Madrid. Ed. La Librería, Madrid 2011.
memoriademadrid
Proyecto Cervantes: búsqueda, localización y estudio osteológico de los restos mortales de Don Miguel de Cervantes. Informe ejecutivo de la segunda fase 2015. Ayuntamiento de Madrid.
Cervantes, reenterrado solemnemente”. El País, 12 de junio de 2015.

 

La Iglesia de San Antón, en la calle de Hortaleza nº 63, ha abierto sus puertas.

La Fundación Mensajeros de la Paz, tal como ellos mismos cuentan en su web, se ha hecho cargo del templo y “va a emprender en sus instalaciones un ambicioso proyecto religioso, social y cultural, con atención permanente; abierto a todos, y en el que todos caben”. Y así es, todo el mundo es bienvenido, incluidos los animales de compañía. Durante todo el día, todos los días del año.

san anton entrada

Una iglesia abierta a todas aquellas personas que lo necesiten. No solo ayuda religiosa, sino de todo tipo, social, psicológica… alimentos, un ropero, simplemente un café si hace falta… y adaptándose a la vida actual, hay hasta wi-fi, conexión gratuita a internet, y modernas pantallas de televisión.

Los cepillos están abiertos, bajo el lema “deja lo que puedas, coge lo que necesites”.

Se puede colaborar de muchas maneras, además de estos cepillos hay una máquina para realizar donaciones similar a la que la Fundación instaló las dos últimas Navidades en el cercano Humilladero de la calle Fuencarral con el fin de comprar alimentos para las familias que más lo necesiten. El objetivo es ayudar a cubrir las necesidades espirituales y también las necesidades básicas.

Y no han olvidado que la iglesia construida en el siglo XVIII es un Bien de Interés Cultural, por lo que consideran que debe estar abierta igualmente a la Cultura y a todos los madrileños y visitantes interesados en conocer el valioso patrimonio que alberga.

La iglesia de las Escuelas Pías de San Antón, hoy convertidas en sede del Colegio de Arquitectos de Madrid, fue proyectada hacia 1735 por Pedro de Ribera. Su fachada se perdió en el siglo XIX cuando se construyó el colegio.

La nueva fachada que podemos contemplar hoy es de estilo neoclásico, del gusto que imperaba en la época. Sobre la portada, en una hornacina, se situó una escultura de San Antonio Abad.

san anton fachada

Sí se conserva la espléndida planta barroca con las formas curvas de las capillas ideadas por Ribera.

san anton interior

Un cartel en la entrada, junto a una mesita camilla que ofrece un café solidario (“si necesitas un café pero no puedes pagarlo, sírvetelo; si puedes, deja pagado otro para otra persona”), explica brevemente la historia del edificio y las obras más importantes.

Además, junto a las piezas de mayor valor artístico se ha colocado un cartel explicativo.

En el lado de la epístola, a la entrada a la derecha, en la pequeña Capilla del Santísimo se encuentra una Inmaculada del siglo XVIII, del tipo de la escuela de Pedro de Mena.

san anton inmaculada xviii

A continuación un Sagrado Corazón de Jesús moderno, salvado del gran incendio de 1995, que estaba colocado en la escalera monumental del Colegio. En la segunda capilla, una copia del cuadro que Francisco de Goya pintó en 1819, la Última comunión de San José de Calasanz, en su última época, la misma en la que realizó las Pinturas negras, en su Quinta cercana al Manzanares. Acompañan a esta pintura las Reliquias de San Antón y de San Valentín.

capilla reliquias

El Altar mayor reconstruido igual que la fachada en los inicios del XIX, es neoclásico. En la gran hornacina central la imagen de San Antonio, de finales del siglo XVIII.

altar san anton

En la primera capilla del lado del Evangelio se encuentra un San José que procede del Convento de Agozinantes de San Camilo de la calle Fuencarral, al parecer obra de finales del XVII de Sebastián Herrera Barnuevo, artista madrileño que tuvo entre otros cargos el de Maestro Mayor de Obras Reales con Felipe IV.

En la cuarta y última capilla un magnífico Cristo de los niños, talla anónima del siglo XVII próxima al estilo de Gregorio Fernández, autor al que algunos autores atribuyen la obra.

san anton cristo xvii

Sobre esta capilla contemplamos un órgano del siglo XIX.

cristo y organo

Es sin duda un proyecto muy bonito, ejemplar. Aparte las creencias religiosas, toda una lección en estos tiempos que vivimos. Hay que tener, además de buenas intenciones, mucha confianza en los demás.

Confianza, solidaridad y cultura en uno de los templos barrocos más notables de Madrid.

Por Mercedes Gómez

 

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