Contábamos hace pocos días la noticia, por fin la Capilla del Obispo abría sus puertas para que todos pudiéramos disfrutarla, lo cual fue una alegría para muchos de nosotros.

Desde hace años nos preguntábamos cuál era la razón por la que seguíamos sin poder visitarla. La historia en este aspecto es muy larga, y llena de avatares, pero creo que merece la pena recordarla.

Desde su creación en el año 1520, la Capilla del Obispo estuvo vinculada al marquesado de San Vicente del Barco, que figura entre los títulos nobiliarios de la Casa de Alba, la cual ha sido la propietaria hasta 1980.

J.M. Avrial, “Plaza de la Paja” 1840. (Museo de Historia)

En 1931 fue declarada Monumento Histórico Artístico Nacional. El 19 de julio de 1936 el conjunto sufrió un incendio, la iglesia de San Andrés ardió, pero la recóndita capilla se salvó de las llamas. Al comenzar la Guerra Civil aún pertenecía a los duques de Alba, quienes unos años antes la cedieron provisionalmente al Círculo de Obreros Católicos “para el desarrollo de actividades sociales”, según contaba el párroco de San Andrés en 1998.

La Capilla del Obispo fue cerrada al culto en 1966.

J.M. Álvarez, “La Capilla del Obispo”, ca.1920. (memoriademadrid.es)

Hacia 1978 la Casa de Alba decidió su cesión a la Archidiócesis de Madrid. El 7 de septiembre de 1980, tras una reunión en el Palacio de Liria, entre los duques y el arzobispo de la capital, se firmó el acta de cesión al Arzobispado de Madrid-Alcalá. “El culto litúrgico y la investigación arquitectónica y pictórica” fueron las principales finalidades que los duques de Alba establecieron para la capilla, que fue cedida junto con unas viviendas anejas a ella. Los donantes pidieron que la cesión fuera notificada al Ayuntamiento y al Ministerio de Cultura. El 9 de octubre de 1980 el ministro de Cultura, junto a los Duques de Alba asistieron a la apertura al público, tras las obras de restauración llevadas a cabo por la Dirección General de Patrimonio Artístico que costaron unos 25 millones de pesetas. Desde entonces hasta 1982 se llevaron a cabo obras de reestructuración a cargo del Ministerio de Cultura.

En 1982 llegó a representarse “La vida es sueño” de Calderón, y una escenificación sobre Santa Teresa. Y en 1983 se representó otra obra de teatro en su interior, “Los milagros de Nuestra Señora”, de Gonzalo de Berceo. El Arzobispado permitió la utilización de la Capilla durante 30 días a la compañía Corral de Comedias del Príncipe. Por esta época se abrió la capilla al culto los domingos. Pero los responsables regionales de Patrimonio Cultural consideraron que sus accesos (la sala capitular y el claustro) no estaban en buenas condiciones para recibir visitas con asiduidad. Además, hubo otros obstáculos: la presencia de inquilinos en sus dependencias de acceso hasta su desalojo (1985-1990) y la realización de catas arqueológicas.

En 1989-90 se llevaron a cabo reparaciones de urgencia en la zona de acceso –con un costo de 19 millones de pesetas- y entonces la Comunidad intentó llegar a un acuerdo con el Obispado para arreglar las dependencias anejas y así poder abrir la Capilla al público. Pero el acuerdo nunca llegó a alcanzarse. Al parecer, la Iglesia y el entonces Ejecutivo Regional no se ponían de acuerdo sobre el futuro uso del templo. El Obispado quería instalar la Academia de Arte e Historia de San Dámaso (la Academia de Bellas Artes de la Iglesia) y la Comunidad proponía un uso público del recinto (un museo o una sala de conciertos de música sacra).

Ya en 1997 el entonces director general de Patrimonio Cultural del Gobierno Regional también proyectó abrir la Capilla al público al año siguiente. Entonces se estimó que el templo no sufría daños importantes. Los trabajos necesarios eran el arreglo de las cubiertas y acabados interiores, y la reparación del claustro de acceso.

En 1998 se presupuestó en 24 millones de pesetas la rehabilitación de la fachada y la puerta, cantidad que asumiría Caja Madrid. En septiembre se colocaron los andamios. La Comunidad tenía reservados 50 millones de su presupuesto para arreglar el Claustro. A principios del año 2000 el claustro estaba restaurado y se anunció su apertura en marzo durante un mes para la exposición fotográfica sobre la Piedad para posteriormente ser cerrada durante otros dos años. Entonces, con presupuesto de 300 millones, se procedería a la restauración de la sala capitular, lo único que quedaba pendiente. La exposición, como hemos recordado, se celebró.

En agosto se publicó que los fondos en un principio destinados a culminar la rehabilitación de la Capilla del Obispo fueron trasladados a la restauración de las Calatravas. Por entonces se habló de la transformación de la capilla en museo religioso.

La Comunidad esperaba abrir la Capilla al público en 2002, año en que se le concedió la máxima protección siendo declarada Bien de Interés Cultural.

El Ministerio de Fomento publicó en marzo de 2003 la aprobación del proyecto de “Restauración de la Capilla del Obispo en Madrid, por un importe de 1.442.500 euros.” Según explicaba dicha nota, esta restauración estaba dentro de unos programas de actuación de este ministerio para la recuperación del Patrimonio arquitectónico e histórico español, con cargo al 1% Cultural y en colaboración con el Ministerio de Educación. Aunque no explicaba en qué iba a consistir dicha restauración.

En 2005 se anunció la restauración de la Capilla, la sala capitular, atrio, y otras dependencias. Estaba previsto que las obras duraran dos años, pero el hallazgo de restos de la iglesia primitiva y su cementerio, provocó el retraso. Los importantes restos arqueológicos han quedado en parte integrados en el templo bajo un cristal, y por fin las obras se han dado por terminadas este año 2010. La inversión de la Comunidad de Madrid, en la que ha colaborado la Fundación Cajamadrid, ha alcanzado los 3.252.404 de euros.

Mucho tiempo y mucho dinero empleados.

Desde el pasado 24 de junio de 2010, día de la inauguración oficial, muchas personas nos hemos interesado por el horario de apertura, pero al parecer tras el paso de las autoridades, las fotos para la posteridad y el anuncio en prensa a bombo y platillo, las puertas no han vuelto a abrirse. Aún no podemos visitar la Capilla del Obispo, habrá que esperar un poco más.

Anuncian la celebración de misas para el próximo mes de septiembre. Esperemos que también se facilite la entrada al público en general.

por Mercedes Gómez

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Fuente: noticias publicadas en la prensa madrileña desde el año 1978 hasta ahora.

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