Tras varios artículos dedicados al origen de Madrid y a nuestro pasado musulmán, hoy os invito a visitar el Museo de los Orígenes, antiguo Museo de San Isidro, con el fin de conocer qué nos cuenta sobre este tema el museo dedicado a la historia más remota de nuestra ciudad.

Aunque la exposición permanente está cerrada desde hace tiempo por “obras de adaptación y mejora del museo”, una pequeña muestra titulada Orígenes de Madrid, nos ofrece una selección de piezas desde la Prehistoria hasta la época moderna, sin duda de gran interés.

En lo que se refiere al Madrid islámico, junto a una gran fotografía de la muralla árabe en la Cuesta de la Vega, un texto titulado “La medina Mayrit” dice:

“El primitivo asentamiento islámico ocupó un espacio de reducidas dimensiones en torno al actual barrio de Palacio. Sus murallas, con torres cuadradas, y construidas con sillares de pedernal defendían un abigarrado caserío en el que destacarían el castillo y la mezquita. Este recinto se denominaría en época cristiana Almudena o ciudadela.

Las excavaciones arqueológicas han permitido recuperar importantes vestigios pertenecientes a la muralla primitiva, así como restos materiales de sus pobladores. Mayoritariamente son utensilios cerámicos empleados en usos domésticos: la cocina, el servicio de mesa o la iluminación.”

Las piezas expuestas pertenecientes al Madrid islámico, datadas entre los siglos IX al XI, proceden de las excavaciones realizadas en la Cuesta de la Vega y en la Plaza de Oriente.

Una primera vitrina guarda cuatro piezas de cerámica. Un Jarro procedente de las excavaciones de la Cuesta de la Vega. Los otros tres objetos muestran decoración pintada. Un Candil, también hallado junto a la muralla, y una Olla y una Cantimplora encontradas durante las obras para la construcción del aparcamiento bajo la Plaza de Oriente.

Otra vitrina guarda, además de nuevos útiles domésticos (una botella, un tazón, dos ataifores o fuentes…) algunos objetos muy interesantes que revelan una vida cultural, más allá de la actividad militar, como un Peón de ajedrez y unas Paletas quirúrgicas, ambas de la Cuesta de la Vega.

ocho piezas

Todas las piezas son de cerámica realizada a torno. En esta segunda vitrina, junto a las decoraciones pintadas hay algunas vidriadas.

Un panel dedicado al desarrollo cultural y científico en el Madrid islámico nos cuenta que los musulmanes “introdujeron nuevas técnicas cerámicas como el vidriado, los esmaltes y la cuerda seca”, que proporcionan a sus piezas un acabado altamente decorativo.

fuentes y cantaro

Hacen referencia al “alto grado de progreso cultural y científico alcanzado en este momento” que demuestra el hallazgo de diversos objetos a los que nos referíamos más arriba, como los útiles quirúrgicos o las figuras de ajedrez.

También hay una referencia a los objetos decorados con inscripciones en escritura cúfica, o antigua caligrafía árabe,  que en gran mayoría son alusiones a Alá, pero a veces los alfabetos escritos sobre huesos, del que aquí se expone un ejemplo, podrían revelar una función mágica de protección del grano almacenado para alimento de la población.

En la penumbra de la sala, la contemplación de estos objetos la mayoría domésticos, que formaron parte de la vida cotidiana de los antiguos madrileños, los mayrities, hace tanto tiempo, entre diez y doce siglos, por un momento me resulta conmovedora. Los cacharros que utilizaban para guardar y tomar sus alimentos, de una cerámica tan buena que se hizo famosa, las inscripciones del alfabeto que tal vez utilizaron en la enseñanza, saber que jugaban al ajedrez, los instrumentos de sus médicos… tantas cosas sencillas que nos ayudan a imaginar cómo sería su vida en aquellos tiempos tan lejanos, y a la vez tan sugerentes, aquellos años en que nacía Madrid.

por Mercedes Gómez

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Museo de los Orígenes
Plaza de San Andrés, 2


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