El pasado fin de semana, con motivo de las actividades organizadas por “Open House Madrid”, hemos tenido ocasión y la suerte de acceder a edificios e instituciones normalmente cerrados al público, entre ellos dos Fundaciones relacionadas con la enseñanza. Una, la Fundación Fernando de Castro, verdaderamente admirable en su contenido y también en su empeño en cuidar y conservar un edificio tal como fue creado. Os invito a conocerla hoy. Más adelante, si os apetece acompañarme, visitaremos la otra, la Fundación Giner de los Ríos.

 

Fernando de Castro nació en 1814 en Sahagún, León. Huérfano a los doce años, a los quince ingresó en el Convento de San Diego de Valladolid. A los 31 años se trasladó a Madrid y llegó a ser un personaje ilustre en la Corte de Isabel II. Fue Capellán de Honor y Predicador Mayor de la reina, Senador, Caballero de la Real Orden de Carlos III, Catedrático y Rector de la Universidad de Madrid, Director de la Escuela Normal de Filosofía, Académico en la Real Academia de la Historia, fundador y presidente de varias instituciones… entre ellas la importante Asociación para la Enseñanza de la Mujer.

enseñanza mujer

Creó escuelas gratuitas para niños y adultos, clases nocturnas para obreros y las Conferencias Dominicales para la educación de la mujer, germen de la mencionada Asociación, y posteriormente creó el Ateneo de Señoras y la Escuela de Institutrices. La Fundación Fernando de Castro, Asociación para la Enseñanza de la Mujer, fue fundada en 1870 y reunió todas las Escuelas que había ido creando.

“Fernando de Castro fue el gran propulsor de la liberación profesional de la mujer a través de un arma fundamental: la cultura; y a ello consagró gran parte de su vida”.

Fue tal el éxito que su sede primero en la calle del Barco y luego en la calle de la Bolsa se quedaron pequeñas y se proyectó la construcción de una nueva en un solar adquirido hacia 1890 en la calle de San Mateo.

san mateo 15

Desgraciadamente Fernando de Castro ya no pudo verla. Murió en 1874. A partir de ese momento la Asociación fue presidida por Manuel Ruiz Quevedo.

La nueva sede fue inaugurada en 1893; en los comienzos del siglo XX albergó nuevas escuelas, como la de taquimecanografía.

La Institución se convirtió en punto de referencia y lugar de encuentro de los intelectuales, artistas, escritores y personajes de la cultura en general, Miguel de Unamuno, Emilia Pardo Bazán, Vicente Blasco Ibáñez, Benlliure, Cecilio Pla, Sorolla, Giner de los Ríos, etc. incluso la reina doña María Cristina y la infanta doña Isabel Francisca de Borbón, la “Chata”, prestaron su apoyo.

La Asociación para la Enseñanza de la Mujer llegó a desempeñar un importante papel en el mundo de la Educación en España, quizá no suficientemente reconocido.

entrada fundacion castro

El edificio está situado en la calle de San Mateo nº 15, junto al Museo del Romanticismo. Fue construido entre los años 1892-93 según proyecto de Pablo Sánchez Alonso-Gasco.

Sus tres plantas fueron distribuidas alrededor de un patio con el objetivo de facilitar la entrada de la luz natural ya que se trataba de una construcción alargada, situada entre otros edificios y con fachadas a dos calles estrechas. Se intentaba conseguir las mejores condiciones para ejercer la enseñanza.

Actualmente el primer piso está ocupado por una academia y el piso superior está ocupado por viviendas (en origen también eran viviendas para personas relacionadas con la Institución), pero la planta baja continúa siendo la sede de la Fundación.

El edificio, a lo largo del tiempo y a pesar de las dificultades económicas en algunos momentos, se ha conservado perfectamente, siempre intentando mantener el espíritu y los materiales originales, algo poco común en nuestros tiempos en Madrid.

Además de tratarse de un bello lugar que te traslada al siglo XIX es todo un ejemplo, una lección de Conservación, que merece todo nuestro aprecio y admiración.

La fachada principal da a la calle San Mateo, de ladrillo sobre una base de granito. El piso principal está adornado con arcos de medio punto, elemento arquitectónico que vamos a encontrar repetido en el interior, en el vestíbulo y en el patio.

La fachada trasera, que originalmente no tenía salida, en la calle de la Beneficencia es más sencilla, pero también interesante, con ladrillo visto de dos colores.

fachada beneficencia

El único salón que da a la calle de San Mateo es el Salón Blanco, al que se accede desde el vestíbulo de entrada, es la antigua clase dedicada a las niñas más pequeñas.

salon blanco2

Actualmente dos espejos recuerdan el lugar donde se encontraban las pizarras.

salon blanco1

Desde el vestíbulo se puede acceder a los pisos superiores.

escalera castro

Nosotros nos dirigimos al hermoso patio con sus columnas de hierro de la fundición Picazo de Madrid alrededor del cual se distribuyen las demás estancias.

castro patio1

El hierro, el cristal y la madera son los protagonistas.

castro patio2

Apenas se conservan las pinturas al fresco bajo los ventanales y sobre las puertas, pero no se han tapado, el objetivo siempre, en la medida de lo posible, es mostrar lo original. Conservar, restaurar, y no falsear.

ventanales murales

La construcción fue realizada de acuerdo con las nuevas ideas respecto a la educación, que debía llevarse a cabo en ambientes agradables, con buena luz, ventilación y comodidad. Se crearon conducciones de gas para la iluminación, calefacción… se instaló hasta un montaplatos entre las tres plantas. Aún funcionan, aunque ahora con gas en lugar de carbón, los antiguos radiadores.

puerta castro

Es un enfoque que, basado en el krausismo, luego aplicarían también los impulsores de la Institución Libre de Enseñanza.

El objetivo de los educadores de las escuelas krausistas era estimular la curiosidad intelectual, en vez de imponer a la fuerza dogmas religiosos o de otro tipo.

fuente patio

En los distintos salones, en la medida de lo posible, también se han conservado las decoraciones y mobiliario originales.

oleo y lampara castro

Hay una extraordinaria biblioteca, abierta a los investigadores.

biblioteca

El Salón de Música, el de los Presidentes…

salon castro

El antiguo Laboratorio que guarda instrumentos de la época.

laboratorio

En el que fuera antiguo Comedor de las alumnas que vivían lejos del centro sigue existiendo la pared de blancos azulejos, así creada por motivos de higiene.

salon comedor

Hoy día todos los salones se utilizan, con todo el recuerdo del pasado. En la actualidad la Fundación Fernando de Castro (A.E.M.) continúa viva, desarrollando actividades culturales y de investigación.

Por Mercedes Gómez

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