You are currently browsing the tag archive for the ‘Arquitectura industrial’ tag.

La calle Murcia nace en el Paseo de Santa María de la Cabeza, cruza el Paseo de las Delicias y muere en la calle de Méndez Álvaro, frente a la Estación de Atocha. Es una calle breve, situada en el vértice norte del barrio que surgió en el triángulo creado en el siglo XVIII sobre las Delicias, surcado por los paseos que iban desde la Puerta de Atocha hasta el Río.

Hacia 1900 aún eran escasas las construcciones, casi nulas en el segundo tramo. El barrio había comenzado a crecer hacía pocos años, alrededor de las estaciones de Delicias y Mediodía (actual Atocha).

Plano de F. Cañada (h. 1900)

Plano de Facundo Cañada (h. 1900)

De aquellas primeras edificaciones no queda recuerdo.

Calle Murcia

Calle Murcia

Hoy es una de tantas calles arboladas y acogedoras de Madrid, secundaria y discreta, que quizá solo conocen bien los vecinos del barrio (oficialmente, barrio de Palos de Moguer), pero que como todas las calles aunque no sean famosas tiene su historia. El edificio más antiguo que se conserva precisamente en ese primer tramo, entonces aún un solar, es el nº 3, de 1909.

Calle Murcia, 3

Calle Murcia, 3

Hace diez años fue noticia por su estado ruinoso y falto de higiene. Actualmente la fachada centenaria se encuentra cubierta por una lona y las únicas ventanas que quedan a la vista están tapiadas, como en 2004. Enfrente un edificio de solo dos plantas, debe ser también de esa época.

Calle Murcia, 4

Calle Murcia, 6

En el nº 10 se encontraba el edificio de Transportes Fluiters, construido por Augusto Sanz Marcos entre 1927-1928 para guardamuebles, naves y oficinas de don Pedro Fluiters. Fue demolido en 1984, pero se conservó la fachada como ejemplo de construcción industrial.

Calle Murcia, 10

Calle Murcia, 10

Resulta un tanto extraña pues ha quedado aislada del moderno edificio de viviendas levantado tras ella, pero conserva algunos detalles del art-déco que la adornaba y es un testigo de los tiempos pasados en que la industria crecía en la zona.

Calle Murcia, 10 (detalle)

Calle Murcia, 10 (detalle)

En esta misma acera de los números pares, esquina al Paseo de las Delicias 26 (antiguo 28) el 12 de septiembre de 1959, tal como publicó la prensa de la época, se inauguró el Hotel Carlton, con “aire acondicionado, radio, cuartos de baño y teléfono en todas las habitaciones”, novedades propias de un local de primera categoría.

Hotel Carlton

Hotel Carlton

La fachada cóncava de la esquina fue decorada por el ceramista Santiago Padrós con un mosaico dedicado a las Ciudades españolas monumentales.

En la esquina contraria, donde ahora se encuentran las oficinas de una entidad bancaria, estaban las Bodegas Villa, cervecería muy frecuentada por los vecinos del barrio en los años 50-60.

Al otro lado del paseo, en el nº 14, esquina Paseo de las Delicias 19, un edificio de viviendas con sus rejas onduladas construido hacia 1930.

Calle Murcia, 14

Calle Murcia, 14

En la planta baja, en la esquina, había una tienda, entonces se llamaban de ultramarinos, la tienda de Peñalver, que algunos vecinos seguro recuerdan. Ahora hay una tienda de chinos.

Calle Murcia, 14 (1ª foto : COAM)

Calle Murcia, 14 (1ª foto : COAM)

Seguimos en la acera de los pares. En el nº 16, hay una casa sencilla y cuidada, con preciosos balcones de forja.

Calle Murcia, 16

Calle Murcia, 16

Enfrente estaba el Mercado Atocha, cuyo acceso principal estaba en el Pasaje Tortosa, un callejón sin salida que parte de la calle Tortosa; sin embargo entonces había una entrada por la calle Murcia. Tras una pérdida de clientela, desaparición de puestos y un grave deterioro, cerró definitivamente en 2006, siendo convertido en Escuela Municipal de Música.

Son muy bonitas las casas que se conservan anteriores a los años 70 del pasado siglo XX, en que muchas fueron derribadas.

Calle Murcia, 18

Calle Murcia, 18

A continuación, en el lugar del edificio moderno que hoy ocupa el solar del nº 20, había una Fábrica de Hielo, una de las que existían en Madrid (otra, recordemos, estaba en la calle de San Andrés). No sabemos en qué año exactamente sería derribada, pero en 1973 la prensa anunciaba los nuevos pisos y animaban a comprobar la calidad de su construcción.

En el nº 22 se hallan las viviendas para don Andrés Palomeque, proyecto de José María Rodríguez Gómez de 1930. En los impares, las viviendas del nº 17 muestra una sencilla y elegante decoración clásica, con dos pequeños torreones.

Calle Murcia, 17

Calle Murcia, 17

Y llegamos al final de la calle. Además de un mercado y la fábrica de hielo, otro servicio fundamental para el vecindario se instaló en la calle Murcia. En el nº 21 sigue en pie el Colegio Público Menéndez y Pelayo, una de las escuelas creadas por Antonio Flórez Urdapilleta, Jefe de la Oficina Técnica para Construcciones Escolares del Ministerio de Instrucción Pública, como ya comentamos aquí.

Esta escuela, frente al racionalismo dominante en construcciones posteriores, dentro de su sencillez y búsqueda de la funcionalidad, aún muestra ciertos elementos historicistas, sobre todo en las portadas.

El Grupo Escolar inicialmente llamado de Méndez Álvaro fue uno de los seis cuyo proyecto fue aprobado y publicado en la Gaceta de Madrid en 1923, gracias a la colaboración entre el Ayuntamiento y el Estado. En un principio los planos fueron obra del arquitecto municipal Pablo Aranda Sánchez, aunque fueron modificados por Flórez. El colegio fue construido entre los años 1923-1928. El edificio con su entrada principal en Méndez Álvaro 16, se asoma a la calle Rafael de Riego 1 y Murcia 21.

Calle Méndez Álvaro

Calle Méndez Álvaro, 16

Construido en ladrillo y con aleros de madera, sus fachadas son muy armónicas.

colegio torres

Fue reformado y ampliado por el propio Flórez y Bernardo Giner de los Ríos en 1932.

colegio caseta

Una segunda ampliación a cargo del arquitecto Joaquín Roldán tuvo lugar en 1970. Fue en 1932 cuando se construyó la caseta para servicios médicos y para el guarda en la esquina de Méndez Álvaro con la calle Murcia, donde finaliza nuestra calle y nuestro paseo por hoy.

Por : Mercedes Gómez

—–

Bibliografía:

Guía-Callejero de Madrid 1970.
ABC, 31 octubre 1973
ABC 2 marzo 2004, pág 41
ABC 6 junio 2006, pág, 40
COAM. Guía de Arquitectura. Madrid 2003
F.J. Rodríguez. Plan de construcciones escolares de 1922 para Madrid. El caso del Grupo Menéndez Pelayo”. III Foro Ibérico de Museísmo Pedagógico – V Jornadas Científicas. Murcia 2012.

Y sobre todo, los recuerdos de Fernando, antiguo vecino de la calle, a quien dedico el artículo y envío muchos besos.

 

 

La fábrica y taller de carruajes Hermanos Francisco y Joaquín Lamarca fue fundada en 1840 en Madrid. A finales del siglo XIX tenían su sede en la calle del Barquillo, esquina a la de Fernando VI.

barquillo

Por entonces sin duda este barrio próximo a las Salesas Reales era el barrio de los Lamarca. En 1893 en el número 8 de la cercana calle de Santo Tomé, el arquitecto Santiago Castellanos Urízar construyó un edificio de viviendas para Francisco, de vistosa fachada en estilo neomudéjar con ladrillos y cerámica de colores.

Calle Santo Tomé, 8.

Calle Santo Tomé, 8.

santo tome3

A pocos pasos del almacén de la calle Barquillo y de la casa de Santo Tomé, en 1902 el mismo arquitecto Santiago Castellanos construyó en la calle de Fernando VI números 10-12, con vuelta a las calles Belén y Regueros, el Edificio Lamarca Hermanos.

lamarca1

La empresa tenía un gran prestigio. La familia Lamarca fabricaba todo tipo de vehículos, coches de paseo para los aristócratas, de gala para la Comisión de Gobierno del Congreso de los Diputados y carrozas para la Casa Real. Tal como publicó La Ilustración Nacional en 1897, ese año presentaron “tres elegantísimos carruajes” en la Exposición Nacional de Industria y de las Artes que tuvo lugar en el Palacio de Exposiciones construido en los Altos del Hipódromo ­–hoy sede del Museo de Ciencias Naturales–.

Por esas mismas fechas, pues ya aparece representado en el Plano de Facundo Cañada de comienzos del siglo XX, los hermanos instalaron las oficinas y abrieron un gran Taller de Carruajes Lamarca en el paseo del General Martínez Campos 39, entonces aún llamado paseo del Obelisco, entre las calles de Zurbano y Miguel Ángel –junto al solar donde poco después Joaquín Sorolla construyó su casa–. Hoy día ya no existe.

Lamarca plano F.Cañada

Plano F. Cañada (h. 1900) (detalle)

Sin embargo el edificio de Fernando VI sigue en pie y constituye un bonito ejemplo de arquitectura industrial conservado en el centro de Madrid. Tiene un cuerpo central de dos plantas, la planta baja era la destinada a los talleres, y dos pabellones en las esquinas ocupados por viviendas. Restaurado hace pocos años mezcla elementos clasicistas, como los frontones o algunas decoraciones escultóricas, con otros que anuncian el modernismo, como el letrero de la fachada.

lamarca cartel

La planta baja, además de algunas tiendas, acoge los antiguos talleres a los que llegamos tras atravesar el amplio zaguán y el patio que aún muestran su pavimento de piedra. Sorprende gratamente encontrar la construcción centenaria conservada también en su interior.

Vestíbulo calle Fernando VI, nº 10

Vestíbulo calle Fernando VI, nº 10

patio

Junto al ladrillo y los detalles de hierro forjado, como la puerta de entrada y las columnas…

ladrillos y columna

… entre los materiales utilizados predomina la madera de las techumbres, vigas, puertas, ventanas y aleros.

ladrillo hierro madera

En algunos lugares se han dejado a la vista las vigas de la cubierta.

vigas techo

Desde los talleres se podía subir a la primera planta cuya escalera también se conserva.

techo y escalera

En el siglo XXI los coches son mucho más numerosos y potentes que a finales del XIX y comienzos del XX, y la calle de Fernando VI se ha convertido en una de las más vivas de la ciudad, con modernos y acogedores locales comerciales y de ocio, pero en ella siguen existiendo los mismos edificios singulares.

Calle Fernando VI (h. 1930)

Calle Fernando VI (h. 1930) (www.viejo-madrid.es)

En 2010 se proyectó convertir la vieja fábrica de carruajes en hotel. No sabemos qué le deparará el futuro.

fernando VI

Calle de Fernando VI (enero 2014)

De momento, el antiguo taller, que se alquila, aún de vez en cuando abre sus puertas para algún evento o tienda efímera y nos permite contemplar la histórica construcción y recordar su pasado.

Por Mercedes Gómez

—-

BIbliografía:

La Época. 20 oct 1895.
Informaciones de Madrid. 3 marzo 1921
La Correspondencia de España. 10 marzo 1921
COAM. Guía de Arquitectura. Madrid 2003.
Proyecto Hotel en Edificio Lamarca
El País. 6 jun 2011.

Volvemos a la bellísima Alcalá de Henares, en un ya “clásico” paseo veraniego guiado por mi querida amiga María Rosa, también amiga de este blog y como sabéis, maestra en el arte de viajar tranquilamente. Más adelante espero hablaros de un pintor que descubrimos en el interior de una de las iglesias alcalaínas, desconocido para nosotras. Antes, hoy os invito a visitar un bonito parque creado sobre los terrenos de una antigua fábrica de tejas y ladrillos. Alcalá, que guarda joyas de todas las épocas de su historia, también ha sabido valorar la más reciente.

Al sur del Centro histórico, en el paseo de Pastrana esquina calle de la Ronda Fiscal, en 2005 fue inaugurado el nuevo jardín en torno a las ruinas de la Antigua Fábrica de Cerámica Cermag.

horno

Dedicada sobre todo a la creación de tejas y ladrillos, materiales de construcción típicos de la arquitectura madrileña, fue una de las varias fábricas de este tipo que en la segunda mitad del siglo XX representaron una importante actividad industrial en Alcalá. Cermag, Cuatro Caminos, Estela, Unión Cerámica Española, García Arévalo, Cerámica Pinilla…

En ello tuvieron mucho que ver las aguas del río Henares y la calidad de las arcillas de los cercanos cerros, que facilitaron el establecimiento de las factorías de cerámica que se convirtieron en una de las características de la ciudad, desde época romana y medieval hasta finales del siglo XX. Al principio las tejas y los ladrillos se moldeaban a mano, se secaban al sol y se cocían en pequeños hornos. Después nació la producción industrial, decisiva en la reconstrucción de Madrid y de todo el país después de la guerra, y luego en el desarrollo de las ciudades que tuvo lugar a partir de los años 50.

En los comienzos del siglo XXI de la fábrica Cermag solo quedaban sus ruinas, pero su horno, un Horno Hoffman, uno de los muchos que funcionaron en Alcalá y otros pueblos de la Comunidad hasta los años 70, fue restaurado.

horno camaras

Estos hornos así llamados en honor a su inventor, el ingeniero alemán Friedrich Hoffman, revolucionaron la producción de cerámica. Consistían en una gran galería abovedada dividida en diversas cámaras que permitían una cocción continua, no se apagaban nunca. En cada una de ellas tenía lugar una fase del proceso, mejorando así el resultado y los costes.

horno int

Ahora, rodeado de árboles, bancos y un estanque, nos muestra cómo era y la importancia que tuvo en una época de la historia.

Cerca del parque se encuentra el único recuerdo de otra de las fábricas, Cerámica Pinilla: su gran chimenea de ladrillo, magnífica, que sumamos a nuestra “colección” de chimeneas de fábricas antiguas.

chimenea

chimenea flores

La chimenea ya no expulsa los humos generados por el horno, hoy está rodeada de flores y coronada por un nido de cigüeñas.

cigueña

Entre ambas fábricas no podía faltar la fuente-lavadero.

fuente1

Ahí está, desde 1895, testigo de la evolución de la actividad fabril de la zona hasta su desaparición y posterior recuperación, formando parte de un buen ejemplo de Arqueología industrial.

Por Mercedes Gómez

—-

Más información en:

Fabricando Tejas y Ladrillos: la Memoria del Barro en Madrid
Horno Hoffman

Queridos amigos:

Como ya contamos el mes pasado, después de unas largas obras de restauración y rehabilitación, por fin tenemos la posibilidad y el placer de conocer las Serrerías Belgas desde dentro, convertidas en la flamante sede del centro Medialab Prado que ha sido inaugurado y abierto al público. Si aún no habéis visitado el magnífico edificio ni conocéis la actividad de Medialab y os apetece, tenemos una buena noticia:

Todos los jueves a las siete de la tarde se puede asistir a una interesante y divertida visita guiada, una actividad organizada dentro del programa Hacer Barrio cuyo objetivo es dar a conocer tanto la memoria urbana del edificio de la antigua Serrería como el proyecto actual de Medialab-Prado.

Comienza la visita con una presentación acerca de la historia de la antigua fábrica enmarcada en los inicios de la industrialización madrileña y el progreso científico.

Después a lo largo del recorrido, además de la historia de las Serrerías Belgas y sus fundadores, vamos conociendo algunos de los interesantes talleres que han realizado o aún están desarrollando los amigos de Medialab. Como la creación de tipografías libres, que podemos descargar de su web, a partir de los tipos utilizados en la fachada de la antigua Serrería, que han sido bautizadas con los nombres de la Serrería Sobria y la Serrería Extravagante.

rotulos cenicero

tipografias

Durante la visita tenemos la oportunidad de ver cómo funcionan las impresoras 3D, de las que ya hablamos en el artículo anterior y despertaron toda nuestra curiosidad.

impresora3D

Son prototipos construidos en este taller de los que surgen sorprendentes objetos de plástico.

impresion

Son solo unos ejemplos. Aquí podéis conocer todo su trabajo y proyectos: Medialab-Prado.

Y mejor, podéis asistir a la Visita guiada: todos los jueves a las 19 h. (excepto durante el mes de agosto), en la entrada del Medialab-Prado, Plaza de las Letras.

Mercedes

———-

Artículos anteriores:

Serrerías Belgas
Serrerías Belgas (II)
Serrerías Belgas (III). Medialab Prado.

Después de unas largas obras de restauración y rehabilitación del edificio por fin tenemos la posibilidad y el placer de conocer las Serrerías Belgas desde dentro, convertidas en la flamante sede del centro Medialab Prado que acaba de ser inaugurado y abierto al público.

patio

La hasta hace unos años deteriorada y abandonada fábrica se ha convertido en un lugar bonito, lleno de vida y de proyectos, un lugar en el que aportar y desarrollar ideas.

 entrada

Tal como el propio equipo de Medialab explica, se trata de un laboratorio ciudadano de producción, investigación y difusión de proyectos culturales que explora las formas de experimentación y aprendizaje colaborativo que han surgido de las redes digitales.

Además de alojarse en un edificio singular situado en unos terrenos con mucha historia, ahora este inquieto laboratorio desarrolla muchas actividades. Talleres, conferencias, conciertos… en sus instalaciones ya se pueden apreciar las huellas de su trabajo. Ellos mismos han querido establecer un interesante paralelismo entre la fábrica productora de objetos, de madera en el pasado, y este laboratorio del siglo XXI productor de otro tipo de materiales, por ejemplo los que se pueden/podremos todos crear algún día gracias a las impresoras 3D, apasionante motivo de uno de sus talleres.

interior1

La rehabilitación a cargo de María Langarita y Víctor Navarro ha respetado el carácter industrial de la construcción inicial, adaptando su interior de modo que en un futuro no resultaría difícil desmontarlo y destinarlo a nuevos usos. Como los propios arquitectos afirman, podrá haber cambios y acoger distintas actividades, pero allí seguirá su recio y sobrio esqueleto de hormigón.

taller

Una escalera y una serie de estructuras que ellos llaman La Cosa conforman y unen los diferentes espacios ubicados en las dos naves de la vieja fábrica destinados a talleres o estaciones de trabajo.

Además del diseño y los materiales sencillos -metales, textiles, madera-, el uso del color marca la diferencia entre la alegre construcción actual y la primitiva, de gris, duro y perdurable hormigón.

escalera

El patio también tiene su papel, en la mejor tradición madrileña, como lugar de encuentro.

 vista al patio

Y, como siempre, allí continúa nuestro árbol, testigo de la historia, y observador del presente y del futuro de la antigua serrería.

arbol

Suerte a Medialab en esta nueva andadura -llevan trabajando varios años en los bajos de la Plaza de las Letras, y en Matadero-.

Y muchas gracias a Gabriel por la improvisada visita guiada al edificio que me brindó y todas las cosas interesantes que me contó, pequeña muestra de lo que ofrece este centro-laboratorio cultural que merece la pena conocer.

por Mercedes Gómez

——

Anteriores artículos:

Serrerías Belgas
Serrerías Belgas (II)

——

Medialab Prado
Plaza de las Letras. C/ Alameda, 15.

Lunes a viernes de 16:00 h. a 21:00 h.
Sábados de 11:00 h. a 21:00 h.

 

Hace casi cuatro años que hablamos aquí por primera vez del edificio de las antiguas Serrerías Belgas, situado entre las calles de Cenicero y Alameda. Como decíamos entonces, se trata de uno de los pocos ejemplos de arquitectura industrial que subsisten en Madrid, una vieja fábrica maderera hoy destinada a albergar cultura contemporánea. Las noticias recientes sobre el fin de las obras y su posible apertura animan a actualizar el artículo.

El solar sobre el que se construyó la fábrica, al final de la calle de Atocha cerca del paseo del Prado, en el siglo XVIII había estado ocupado por el Convento de Padres Agonizantes y su iglesia, tras cuyo derribo pasó a ser propiedad de particulares. Cuenta Mesonero Romanos que fue fundado en 1720 por el Marqués de Santiago bajo la advocación de Santa Rosalía. La iglesia, que aparece representada en los planos de finales de siglo, estaba situada en la esquina de Atocha con Alameda. Era la manzana nº 263, ubicada frente al Hospital General, que ocupaba la manzana nº 1 (curiosamente, en el siglo XVIII Madrid comenzaba a numerarse junto a la Puerta de Atocha).

Tomas Lopez1785

Manzana 263. Tomás López (1785)

El año 1840 se fundó la Sociedad Belga de Fincas Españolas instalándose en dicho solar. En 1863 se ampliaron las construcciones iniciales, que sufrieron numerosas reformas y cambios durante los primeros años del siglo XX, hasta llegar al edificio actual.

Esta Sociedad fue el antecedente de la actual propietaria del “Pinar de los Belgas” en Rascafría: la Sociedad Anónima Belga de los Pinares del Paular, que en su web conserva recuerdos de aquellos tiempos lejanos en que la industria maderera se encontraba en la madrileña calle de Atocha.

stand2

En Rascafría la Sociedad continúa su actividad.

Pinares de El Paular

Rascafría, 2009 (Foto: Fernando Gómez)

Después de la guerra se fueron ampliando las instalaciones con la compra de nuevos terrenos. La idea fue rentabilizar la propiedad con la construcción de algunos comercios y viviendas, al final lo que se construyó fue un hotel, el Hotel Mercator, finalizado en 1954.

Esta fue la sede de la fábrica hasta los años 70 del siglo XX, la actividad se fue reduciendo poco a poco hasta quedar las naves casi abandonadas y, en el año 2000, se vendió el hotel. En su lugar se construyó el moderno Hotel Paseo del Arte, que fue inaugurado en 2002 en el actualmente nº 123 de la calle de Atocha.

Las naves de las antiguas serrerías fueron adquiridas por el Ayuntamiento y poco después nació el proyecto de rehabilitación para convertirlas en una de las sedes de la INTERMEDIAE, centro de arte dedicado a la Creación contemporánea y a las últimas técnicas de expresión artística. La otra sede, ya en funcionamiento, es el antiguo Matadero de Legazpi.

Tras el grave incendio de una Subestación Eléctrica de Unión Fenosa en el mes de julio de 2004, que estaba situada entre las serrerías y la antigua Central Eléctrica de Mediodía -hoy convertida en el Caixa-Forum- , lo único que quedó fue un gran solar.

Poco después del incendio, la medianería que se asomaba a dicho solar fue cubierta con un enorme mural de lona que invitaba a leer el capítulo XXXIX del Quijote como antesala protectora de las naves de las antiguas serrerías.

medianeria_alameda2

A continuación, caminando por la calle Alameda, se leía perfectamente el rótulo que informaba que ahí estuvieron los viejos ALMACENES Y TALLERES MECÁNICOS. Una verja y un pequeño patio-jardincillo donde desde siempre hubo un árbol, separaban las naves del hotel. Al fondo, la calle Atocha.

fachada-alameda1 copia

Por la calle Atocha se llega a la de Cenicero donde se encuentra la fachada que anuncia MADERAS DEL PAÍS Y EXÓTICAS. La antigua entrada a la fábrica por la Calle Cenicero nº 8 anuncia TALLERES Y PINARES PROPIOS.

detalle_entrada2 copia

Unión Fenosa cedió el solar al Ayuntamiento, para zona verde. La subestación fue trasladada y reconstruida bajo la Cuesta de Moyano; el solar se convirtió en la nueva Plaza de las Letras, inaugurada en abril de 2007; la medianería, que ha ido cambiando su decoración, entonces lucía unos paneles ondulados de metal, quizá acordes con el pasado industrial de la zona.

El mismo año 2007 se falló el concurso de ideas para la “adecuación de la antigua serrería belga” y convertirlo en el centro Intermediae-Prado, resultando ganador el proyecto “Street Fighter”, de los arquitectos María Langarita Sánchez y Víctor Navarro Ríos, quienes afirmaban querer buscar un equilibrio entre lo que el edificio ha sido y lo que será: el viejo edificio conservará su estructura y “la memoria del pasado se mantendrá como un punto y seguido…

maquinas1

El carácter que el uso de la serrería dio al edificio, su maquinaria específica, todo será recubierto con una pátina de resinas que congelará en el tiempo lo que la serrería fue hasta esa fecha para poder reescribir encima lo que el edificio puede llegar a ser”.

maquinas2

Hace dos años el edificio mostraba este aspecto:

serrerias2010

Por fin, en este final del año 2012, las obras de rehabilitación han terminado.

serrerias2012

El pasado fin de semana abrieron sus puertas con motivo de la celebración de un mercadillo.

Únicamente falta rematar algunos detalles, anteayer los empleados colocaban unos ladrillos del suelo en la entrada. Desde fuera, a través de las grandes cristaleras se ven grandes espacios diáfanos destinados a albergar talleres y salas de conferencias.

entrada

Las lonas han desaparecido dejando a la vista los muros con sus antiguos rótulos restaurados.

rotulos cenicero

Y allí continúa, en el patio entre el hotel y la antigua serrería, el viejo árbol, observándolo todo y, como nosotros, esperando la apertura definitiva del centro.

serrerias arbol

Al parecer no hay fecha oficial, pero podría ser el próximo mes de enero.

Por : Mercedes Gómez

——–

Más información:

El nuevo Medialab. Blog Reflexiones a la carrera.
El edificio contra “La Cosa”. Diario El País 5 dic. 2012

El artículo de hoy está dedicado a Doña Umé, amable lectora de este blog. Ella es la dueña de la idea, y quien nos contó los detalles que han permitido escribirlo. Si recordáis, el día que hablamos de la Chimenea de la Fábrica de Vidrios, y de alguna otra, todas ellas recuerdos de antiguas fábricas madrileñas, nos dio la pista: en los comienzos de la antigua carretera de Vicálvaro, actual avenida de Canillejas a Vicálvaro, existe una muy bonita, ubicada en unos terrenos con historia.

Una vez establecida la capitalidad en Madrid en 1561, la nobleza se fue instalando en la villa, y pronto comenzaron a construir sus quintas de recreo en las afueras. Una de las zonas elegidas fue la que se encontraba en el antiguo Camino de Alcalá, en los alrededores del pueblo de Canillejas –anexionado a Madrid en 1949-, sobre unos terrenos escarpados y surcados por arroyos.

En los comienzos del siglo XX, el antiguo Camino, hoy calle de Alcalá, tras cruzar el Arroyo Abroñigal, recibía el nombre de Carretera de Aragón. Por entonces, en el margen izquierdo de la vía, aún existían numerosas villas y quintas, como la de los Ángeles, la de Lourdes, la de Salazar… y la gran quinta hoy llamada de Torre Arias, como se aprecia en el plano de Facundo Cañada, con el nombre de Quinta de Canillejas.

Detalle plano de F. Cañada (h. 1900)

En el margen derecho, frente a esta posesión, nacía la mencionada Carretera de Vicálvaro que atravesaba unas tierras aún sin edificar, en su mayoría huertas y tierras de labor.

La actualmente llamada Quinta de Torre Arias, cuyo origen se remonta al siglo XVI, creada por los condes de Aguilar, sorprendentemente pervive en toda su extensión y mantiene el uso residencial.

(Bing Maps) 2011

A lo largo de más de cuatro siglos ha tenido diversos propietarios, hasta llegar a la actual dueña, la marquesa de Torre Arias, que al parecer continúa habitándola.

Tapia de la Quinta de Torre Arias

La marquesa fue, quizá sigue siendo, la dueña de otros terrenos en los alrededores, entre ellos los que se encuentran frente a la Quinta, al otro lado de la calle de Alcalá. Se trata de aquellas tierras de labor, que en el siglo XX se transformaron en zona industrial.

Carretera de Vicálvaro frente a la Quinta de Torre Arias

Sobre uno de los solares, actual nº 6 de la Avenida de Canillejas a Vicálvaro, existió una fábrica de ladrillos con su clásica chimenea en ladrillo cocido, que hacia el año 1970, o quizá algo después, según me cuenta un vecino del barrio, se convirtió en una fábrica de quesos, la Central Quesera (era famoso el queso Carvel).

Fue derribada en los años 80, incluido el muro que la rodeaba, salvándose únicamente la chimenea, de foma poligonal.

El lugar, un descampado entre viviendas y modernas oficinas, se convirtió en algo parecido a un basurero. El pasado año la concejala del distrito de San Blas informó de que la Junta Municipal había acometido “por ejecución subsidiaria” la limpieza y cerramiento de la parcela, una vieja demanda de los vecinos. El coste, que ascendió a 57.000 euros, afirmó sería reclamado a la propiedad. Ignoro si esta propietaria es la marquesa de Torre Arias, o el solar pertenece a alguna empresa.

Solar de la antigua fábrica en 2010 (Foto : Gacetas Locales)

Nos contaba Doña Umé algo muy bonito, que la parte superior de la chimenea parece un encaje de ladrillos, y así es.

Otra curiosidad es que, durante la Guerra Civil, el comandante en jefe de las tropas defensoras de Madrid, el general José Miaja, vivió en una casita situada junto al solar de la fábrica.

Y no debería extrañarnos, teniendo en cuenta que el militar tenía su despacho en el cercano parque de El Capricho, en la que fuera finca de los duques de Osuna, donde a 15 metros de profundidad se encontraba el centro de mando del Ejército Republicano. Hace unos años fueron descubiertos mil quinientos metros cuadrados de túneles abovedados con zócalos de cerámica en sus muros y sólidas puertas de madera dotadas de seguros cerrojos, construidos cerca de uno de los Viajes de Agua que atraviesan el histórico Jardín. Bajo el despacho, instalado en el palacio de Osuna, otro laberíntico túnel le llevaría hacia algún lugar.

La zona ha cambiado mucho, desaparecieron los arroyos y las tierras de labor, pero allí sigue la gran Quinta de Torre Arias, y junto a su tapia hoy día existe un magnífico jardín público. Las antiguas fábricas se transformaron en modernas industrias y oficinas… pero allí continúa la bonita chimenea.

por Mercedes Gómez

——-

Fuentes:

Gacetas Locales, 25 marzo 2010.
Asociación de Vecinos de Canillejas
El País


Son pocas las viejas chimeneas que perviven, como testigos de otro tiempo y de otro Madrid. Son chimeneas de antiguas fábricas, construidas en el siglo XIX o comienzos del XX, en ladrillo cocido y de forma y altura características, elementos de la arquitectura industrial prácticamente desaparecidos en nuestra ciudad.

Ayer descubrí una para mí desconocida, algo escondida entre modernos bloques de viviendas, protegida tras una reja y cámaras de video, en una arbolada calle del barrio de Pacífico, la de Juan de Urbieta.

Se trata del único resto de la Fábrica de Vidrios de Artigas y Cia., construida por los ingenieros Luis Maura y M. de Artigas en 1915, unos años antes por cierto que la cercana Nave de Motores del Metro, cuando la calle de Valderribas, antiguo Camino, y sus alrededores eran muy distintos a la actualidad.

Esta fábrica, que ocupaba parte de la manzana entre las calles de Juan de Urbieta 13 y 15, y la calle de Valderribas 18, fue derribada en los años 90 del siglo XX, pero la chimenea se conservó. Existe una placa en la base ajardinada, aunque no pude acceder para leer el texto.

Hemos visitado en este blog la de la Real Fábrica de Tapices, y la de la Antigua Fábrica de Cervezas Mahou en la calle de Amaniel, recuerdo la de la Fábrica de Cerámica de la Moncloa y la del Gasómetro en la Ronda de Toledo..  ¿conocéis alguna chimenea más en Madrid?.

por Mercedes Gómez

ACTUALIZACIÓN 21 junio de 2011

Como nos cuenta Armando Herrero en su comentario, estas son las fotos que realizó en 1998 justo antes de que derribaran un chalet que existió en la parte posterior hacia la calle Granada.

Foto : Armando Herrero (1998)

Foto : Armando Herrero (1998)

¡Muchas gracias, Armando! Resulta muy interesante y curioso ver cómo era el patio hace trece años, y poder contemplar la chimenea mucho mejor.

Mercedes

El Museo o Centro de Interpretación del Metro de Madrid Andén Cero, tiene dos sedes, la Estación de Chamberí y la Nave de Motores de Pacífico. Quizá la más conocida es la antigua estación “fantasma”, la Estación de Chamberí perteneciente a la Línea 1 Cuatro Caminos-Vallecas, que fue clausurada en 1966. La estación permaneció abandonada tal como estaba el día que la cerraron, cuentan que hasta los billetes usados y tirados al suelo allí continuaron durante años. Ahora magníficamente restaurada, ofrece una especie de viaje en el tiempo, maravilloso. Las antiguas taquillas, los pasillos de azulejos, los anuncios de cerámica…  toda la decoración encantadora, con el sello de Antonio Palacios.

La otra es la Nave de Motores, cuya visita complementa perfectamente ese viaje que decíamos nos traslada a aquellos primeros tiempos del metro, y a otro Madrid, al Madrid de la primera mitad del siglo XX.

La primera línea del metropolitano fue inaugurada en 1919 y por aquellos años la Compañía eléctrica madrileña no garantizaba el suministro continuo. La Central Eléctrica de Pacífico se comenzó a construir en 1923 en una gran parcela propiedad de la Compañía, entonces a las afueras de Madrid, entre las calles de Cavanilles, Sánchez Barcaiztegui y Valderribas, para mejorar el funcionamiento de la red de Metro, solucionando dichas posibles faltas de suministro eléctrico.

Construcción de la Central en 1923

abril 2011

La obra fue dirigida por el Ingeniero Jefe del Metro, Carlos Lafitte, y el proyecto arquitectónico fue obra de Antonio Palacios, Arquitecto de la Compañía del Ferrocarril Metropolitano.

El conjunto estaba formado por una gran nave destinada a albergar la central eléctrica y varios edificios auxiliares para talleres, oficinas, etc., alguno de ellos desaparecido.

Tres motores diesel de 1.500 c.v. cada uno, fueron instalados en la nave. La gran potencia de esta central llegó a proporcionar energía a otras subestaciones e incluso a la ciudad. Durante la guerra suministró luz a la población madrileña.

Nave de motores

Poco después Palacios también construyó otras dos subestaciones eléctricas para el Metro, en los barrios de Salamanca y Chamberí. Dos edificios fabriles que se conservan en pleno centro de Madrid, el primero en la calle de Castelló nº 21, a un paso del Retiro.

Castelló, 21.

Actualmente una parte del edificio se encuentra cubierto por lonas de obra, pero se pueden apreciar los detalles en hierro de la puerta de entrada.

Detalle de la puerta. Castelló, 21.

Y el otro en la calle de Olid 9, cerca de la glorieta de Quevedo. Estos edificios, como toda la red, conservan el famoso logotipo del Metro también creado por el arquitecto.

Calle de Olid, 9.

En la Nave de Motores, como en todas sus obras, Palacios cuidó hasta el mínimo detalle, utilizando siempre los mejores materiales y colaborando con los mejores artistas.

Nave de motores. Detalle del suelo.

Nave de motores. Detalle muros.

En toda la red de metro, hoy día prácticamente desaparecidos, utilizó los azulejos blancos biselados y el cordón cerámico de reflejos metálicos, que aquí se conservan.

Detalle cerámica.

Con fachada a la calle de Valderribas números 40 y 42 se construyó otro edificio actualmente ocupado por el Ministerio de Defensa, que sirve, según me cuentan en el museo, de almacén.

Calle de Valderribas 40-42.

Enfrente se levantó el hotel destinado a vivienda del ingeniero de la Central, al parecer también hoy día destinado a almacén del metro.

Calle de Valderribas

En el exterior, además de otras instalaciones, se ubicaron cuatro depósitos de agua.

Con el tiempo, regularizado el suministro por parte de las compañías eléctricas, la central dejó de ser necesaria y en la década de los 50 cesó la producción de energía. En 1972 quedó clausurada.

En 1994 se ajardinaron los depósitos y algunas dependencias del conjunto fueron reconvertidas.

Entre los años 2006 y 2008 la maquinaria, así como la nave fueron restauradas. Desde entonces forma parte del Museo del Metro de Madrid.

La puerta de entrada se encuentra en la esquina de las calles de Valderribas y Sánchez Barcaiztegui, y lo primero que vemos es el Jardín, espléndido, cubierto de césped, flores y árboles de distintas especies. La visita a la Nave de Motores es además de interesante, muy bonita.

Texto y fotografías por : Mercedes Gómez

———–

Andén Cero

Estación de Chamberí
Plaza de Chamberí s/n
Nave de Motores

Calle de Valderribas, 49 (esquina c/Sánchez Barcaiztegui)

Horario de visita
De martes a viernes de 11 a 19h
Sábado, domingo y festivos de 11 a 15h
Lunes cerrado

—–

Bibliografía:

Colegio de Ingenieros Industriales de Madrid COIIM. Revista nº 49. 2010

COAM Guía de Arquitectura. Madrid 2003.

En la Sala de Exposiciones de la Real Fábrica de Tapices, antiguo obrador, estos días se puede visitar una muy interesante, 100 elementos del Patrimonio industrial en España. Una exposición en la que no hay cuadros de grandes pintores, ni espectaculares fotografías, solo algún objeto curioso, y mucha historia. En realidad es más interesante por lo que sugiere que por lo que muestra.

Consiste en cien paneles correspondientes a otros tantos ejemplos del Patrimonio Industrial español, procedentes de casi todas las Comunidades Autónomas, que nos invitan a conocer antiguas fábricas, puentes, paisajes mineros, estaciones, depósitos, salinas… talleres donde trabajaron personas cuyo recuerdo en muchos casos forma parte de este patrimonio no únicamente arquitectónico o paisajístico, sino también social.

La Comunidad de Madrid está representada por seis elementos, el Conjunto urbano-industrial de Nuevo Baztán, un pueblo lleno de singularidad y encanto; el Lagar y bodegas del Real Cortijo de San Isidro en Aranjuez; el Conjunto hidráulico del Canal de Isabel II; y en la ciudad, Metro de Madrid, la antigua Fábrica de Cervezas El Águila, y la propia sede de la exposición, la Real Fábrica de Tapices.

Los paneles dedicados a Madrid son más detallados y junto a ellos se exponen algunos objetos, documentos y fotografías que amplían la explicación. Otro panel en la entrada nos cuenta que además de los seis elegidos, en Madrid existen otros lugares o elementos que merece la pena conocer. Restos del Canal del Manzanares, el Tren de la Fresa, la estación de Atocha… todos ellos recogidos en el Inventario del Patrimonio Industrial de la Comunidad de Madrid.

Lo más bonito es que los lugares madrileños elegidos se pueden visitar.

La Fábrica de Cervezas El Águila, convertida en Archivo y Biblioteca Regional, organiza visitas guiadas mientras dure esta exposición, hasta el 27 de abril. También, previa petición de cita, se puede conocer el proceso de fabricación de la cerveza en la fábrica Heineken España.

Actualmente el Centro de Interpretación de Nuevo Baztán está cerrado por obras, pero merece la pena conocer el pueblo, conjunto histórico artístico, construido por José Benito de Churriguera a comienzos del siglo XVIII, por encargo de Juan de Goyeneche, iniciativa privada que crearía, además de la iglesia-palacio, fábricas de vidrio, telas, jabón, zapatos, etc.

Escultura de Goyeneche en la entrada al Centro de Interpretación.

El Museo del Metro “Andén 0”, en la antigua Estación de Chamberí, y en la Nave de Motores en Pacífico, cuyo proyecto arquitectónico fue obra de Antonio Palacios, está a nuestra disposición todos los días, excepto los lunes.

Entrada a la antigua estación de Chamberí, hoy Museo Andén 0.

La antigua estación elevadora del agua y uno de los depósitos del Canal de Isabel II, en la calle  de Mateo Inurria y en Santa Engracia, hoy día pueden ser disfrutados gracias a su transformación en salas de exposiciones.

Depósito Canal Isabel II, Santa Engracia.

Interior del depósito Canal Isabel II, Santa Engracia.

El Real Cortijo de San Isidro, en Aranjuez, también realiza visitas guiadas mientras dura esta muestra, hasta el día 27.

Y por fin, la propia sede donde tiene lugar la exposición, uno de los mejores ejemplos, el edificio de la Real Fábrica de Tapices, construido por el Arquitecto Real José Segundo de Lema –a quien conocemos por el Real Colegio de Nuestra Señora de Loreto-, entre los años 1889 y 1891 en estilo neomudéjar, con su antigua chimenea, otra de las pocas que se conservan en Madrid. La visita a la Real Fábrica, de lunes a viernes, es realmente bonita.

Calle de Fuenterrabía, 2

Real Fábrica de Tapices. Calle de Andrés Torrejón.

 

¿Cuántos de estos lugares conocéis?

Yo tengo pendiente la Nave de Motores, y el Real Cortijo en Aranjuez, espero remediarlo en breve.

Aquí tenéis todos los datos necesarios (horarios, teléfonos…) para la Visita a los elementos del Patrimonio Industrial de la Comunidad de Madrid representados en esta exposición : Horarios visitas.

Texto y fotografías por : Mercedes Gómez

———

100 elementos del Patrimonio industrial en España.
Real Fábrica de Tapices
C/ Fuenterrabía, esquina Andrés Torrejón.
Hasta el 27 de abril

artedemadrid@gmail.com
Los artículos y fotografías publicados en este blog están a disposición de todos aquellos a quienes puedan interesar. Pueden ser utilizados, citando su procedencia y a su autor. En ese caso, te agradecería me lo comuniques por correo-e. No deben ser utilizados sin autorización en ninguna publicación con ánimo de lucro. © Arte en Madrid

Intoduce tu dirección de correo-e para seguir este blog y recibir notificación de nuevas entradas

Estadísticas del blog

  • 1,379,752 Visitas totales
Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 689 seguidores